Aclaraciones: Continuación, el siguiente capítulo esta agregado por mi inspiración xD asi que, lo demás puede que esté en el manga, puede que no asi que…disfrútenlo :D
IV. El misterioso soldado y la estudiante
-Visión-
— ¿Susanoo? —repetía la pequeña al ver una estatua de ese dios. —Quiero saber algo de él.
Gaidel no le quería decir nada a su hija, pero esa mirada inocente que ella ponía se le hacía difícil contarle un poco sobre Orochi, solo nombrarlo, no quería meterle tanta información sobre ese monstruo…
—Susanoo, es el dios del mar, de las tormentas, y de las batallas. —Le contaba su padre quien admiraba la estatua, —Él le gano a una serpiente llamada, "Yamata-no- Orochi" —le dijo al sonreír de lado.
— ¿Tenia hermanos? —pregunto estando curiosa.
—Sí, su hermana se llamaba Amaterasu, ella era la diosa del Sol y su hermano, Tsukuyomi, el dios de la Luna…
—Sol, Luna y estrella…—repetía al leer un poco sobre los símbolos. — ¿Los Tesoros Sagrados…?
Leona miraba los símbolos del Sol y la Luna, ella no entendía porque razones tenía la estrella… -"¿Por qué será?"- Sentía la curiosidad de preguntárselo a su padre, la niña le estiraba del kimono para llamarle la atención…Pero él no ni siquiera la miraba…Estaba muy quieto y mirando hacia el horizonte, se preocupó y miro de igual manera para la misma dirección, en la entrada al museo se encontraba un señor de una vestimenta "rara" leyendo un libro…
— ¿Quién es ese señor? Papá—interrogo pero no obtuvo ninguna respuesta. —"Quiero vivir en Paz" —escuchaba lo que había dicho su padre.
…
—"Amor…Solo quiero, que mi otra hija este bien." —escucho de parte de su madre.
—"La gemela estará bien…Con la familia que esta" —hablaba su padre, —Es mejor engañarlo, probablemente piense que Leona es nuestra única hija.
— ¿Tengo una gemela?
-Fin de la visión.-
Ella caminaba con pasos lentos, acercándose de manera relajada hacia un nuevo objetivo que era una cochería abandonada, donde se estaba organizando discretamente, una serie de narco tráfico, involucrando también el tráfico de armas con la dirección a una parte de villa de San Pablo. El líder de todo esto, era un ex luchador de la lucha libre, de cabello castaño y de ojos cafés oscuros.
El comandante le había otorgado esta misión de manera individual, para poner a prueba una vez más, a su ahijada, y sobre Ralf y Clark fueron enviados a otra misión…Que se realizaría en Japón.
Entre la multitud de la gente que gritaba y alentaba al ex luchador, cada uno traía dinero en las manos, algunos apostaban en contra y otros a favor. Un muchacho de cabellos rubios y ojos cafés, estaba al fondo de esa multitud, la iluminación le llegaba completamente, hacia resaltar su uniforme de militar, un paliacate rojizo estaba sujetado en su frente, estaba de brazos cruzados observando y calculando cada movimiento del público. Pero algo le llamo la atención, una muchacha de cabellos azules caminaba con dirección hacia el ring, al verla desde esa distancia, sin dudar, podía ser complicado llevarla a donde pertenece…
—Entonces…Ella es Leona Heidern. —murmuro al sonreír de lado.
…
Mientras tanto en Japón, el coronel Jones y el teniente Still, estaban con una vestimenta formal; Ralf tenía un traje de color marón claro y corbata negra, y Clark tenía en azul oscuro y corbata roja, por ser un poco grandotes físicamente. El traje los hacia ver como guardias de seguridad… Ellos caminaban por la vereda cerca de una gran empresa, en donde se habían informado que estaría Rugal Bernstein, la misión que tenían que hacer era investigar sus planes y otras cosas, ver quienes trabajaban para él. Al entrar en la empresa, se sentaron en unos sillones blancos e cómodos, estaban esperando a que el jefe entrara a su trabajo, para perder un poco de tiempo, habían agarrado unos diarios que estaba en una mesita…Cuando el coronel iba a llamar al comandante para informarle que no vieron al objetivo principal pero algo le distrajo…
Vio una muchacha de cabellos largo y azul, de ojos verdes esmeralda, caminaba muy cerca del lugar. Ambos mercenarios, sospechaban sobre esa joven porque parecía que iba a entrar a la empresa, pero solo era una estudiante que tenía su mochila cargando en el hombro derecho…El castaño, vio que tanto como rostro y físicamente, se parecía a Leona.
—Clark mírala…—le dijo este al darle un codazo.
— ¡Auch! ¿Qué te pasa? —pregunto un tanto molesto por el golpe, vio a la peli azulada. — ¿Esa no es Leona?
—…N-No creo, si ella se quedó en Brasil. —respondió cortante sin dejar de mirarla, si ella era Leona, ¿Qué hacía en Japón? Este pestaño dos veces y ella estaba entrando al lugar…
—"Hola, Señorita Aiko, ¿Esta mi padre en su oficina?" —escuchaban los mercenarios estando perplejos.
—"Hola Keiko(1) , si esta pero está en una reunión" —le respondía una de las tantas secretarias. —"El señor Bernstein, llego unas horas antes…Ahora no podrá atenderte."
—"Le puedes decir que su hija Keiko Kusanagi vino a traerle comida" —hablaba la joven al dejarle un pequeño paquete.
—"Si se lo diré Keiko no tengas problema."
Los mercenarios no podrían creer lo que estaban escuchando, esta empresa si era de Rugal, pero se adelantó en llegar…Tenían que buscar alguna manera de entrar y de investigar esa reunión. Sin embargo, esa joven que se parecía a su compañera, era una Kusanagi...
—Tenemos que informar al comandante sobre Rugal. —insinuaba Clark al levantarse del sillón.
—…—suspira, —Esta bien. —dijo al no ver a la peli azulada.
…
Leona estaba en el ring estando en posición de ataque, el público le chiflaba y le decían piropos, algunos cuantos se babosos querían acosarla…el luchador apodado como, "el demoledor", —Este no es un lugar para chicas—le hablaba al hacer una mueca. —Vete con tu papi.
—No. —le dijo con voz cortante. —Tengo una misión que cumplir.
La militar no decía nada, seguía manteniendo esa mirada fría e amenazante. Su rival se dirigía hacia ella, al principio dio un combo de puños y patadas, por lo cual Leona las esquivaba con facilidad, moviéndose de un lado a otro, izquierda-derecha-abajo- arriba, el oponente dio un ligero movimiento quedando atrás de su rival, levanto la mano derecha presionando como un corte en la espalda del luchador, sus gritos de dolor rebotaba por todo el lugar. Zeus estaba atento a los movimientos de Leona, y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
— ¡Morirás maldita perra! —exclamo el luchador al voltear de manera brusca. Vio como la peli azulada le dio un puñetazo en su rostro, tirándolo al suelo. — ¡M-Maldición! —dijo con voz entre cortada y al levantarse del ring con dificultad.
Este trato de golpearle un puñetazo a ella. Sin embargo, no se esperaba que esa mujer se hubiera agachado, hacia abajo, esquivando ese puño. Con sus manos, aprovechando la ocasión para apretarle con fuerza una parte de sus músculos de su brazo derecho, para debilitarlo.
De pronto… Zeus apareció como si nada, justo atrás de Leona agarrándole fuertemente de la muñeca. —Suficiente. —hablo en seco.
— ¡¿Quién eres tú?! —pregunto al voltearse bruscamente, soltándose del agarre. Y para atacarlo con su mano izquierda, generando un aura de corte. El rubio contra ataco con una patada que había tomado un impulso de energía. Ambos ataques chocaron entre sí; una ventisca fuerte fue impulsada en el ring, Leona se sorprendió al ver a sujeto muy cerca de ella, —Leona—escucho al nombrarla por su nombre, este le dio una patada en pleno aire para que su rival saliera del ring.
— ¡Wao! —gritaron la poca gente que quedaba ya que algunos salieron corriendo, cuando entro al rubio.
— ¡¿Quién es ese sujeto?! —se preguntó en su mente, estando sentada en el suelo —Nunca lo he visto, es otro soldado.
El rubio se bajó del ring, para dirigirse hacia esa mujer; ofreciéndole su mano, la joven lo rechazo de inmediato, se levantaba sola. — ¡No me toques! —le decía la peli azulada estando molesta.
Nuevamente, ambos volvieron a enfrentarse, la militar inclinaba la cabeza y se dirigía hacia ese sujeto, — ¡Esto no se queda así! —pensó mientras que, aura de energía iba incrementando, sabiendo que movimiento iba a utilizar contra él.
— No te rindes… —dijo Zeus al sonreír de lado, había tomado distancia para ver cómo se acercaba su rival. —Esa chica, sí que es fuerte y una buena oponente.
…
Mientras tanto, a fuera de la base Ikari Warriors, la militar se encontraba entrenando con sus pies descalzos, practicando una y otra vez, su aura cortante. Ya que después de esa pelea que tuvo con ese sujeto, le trajo un sueño pesado, tenía a alguien de su mismo nivel y además del hecho que se sabía su nombre. Lo tenía tan cerca, que le dio una extraña sensación en su pecho, pero como siempre, lo reprimía…Porque así no podría terminar su misión. Aunque por esa pelea, esta vez gano ese joven.
A pesar que estaba entrenando, su mente no dejaba de pensar en él, en la pelea. —Ese sujeto…Calculo todos mis movimientos. —Se dijo en su mente, —Esa energía, se parecía a la mía.
Desde una colina montañosa, el joven de cabellos rubios, estaba espiando a la militar. Viendo como esa muchacha creaba una bola de cortes, cortando algunas partes de la colina y del césped. Ella había notado su presencia, cuya se molestó un poco al notarlo…Estaba allí, tranquilo sonriendo.
Dio un gran salto para atacarlo con un piercing manos, — ¡Otra vez, tu! —hablo al hacer un ruido con sus dientes, estando irritada al verlo. Lo ataco derribando toda la colina montañosa, por lo cual Zeus logro esquivar ese movimiento. Una vez más, ambos quedaron en pleno aire, sus miradas amenazantes volvían a chocar.
—Me llamo Zeus—le dijo al tomarle con fuerza del brazo.
—…
Ella no entendía nada, hasta que el rubio le dio un apasionado beso, que al principio esforzado…Sin embargo, la resistencia de la joven, duro poco ya que después, lo termino disfrutando. Este seguía sujetándola de los brazos, mientras que a su alrededor habían rocas destrozadas, la oscura noche que rodeaba el ambiente de la base y de la selva. Solo ellos dos, iluminados con la luz nocturna de la luna creciente.
…
-Visión-
Ella observaba a su madre, quien acariciaba su vientre ya crecido. Su padre estaba feliz porque se había enterado que su esposa estaba esperando un niño. —Ya te conoceré, hermanito. —pensaba Leona al ver a sus padres.
—Tu hermanito, Leona—le hablo Gaidel con una sonrisa.
…
Los días pasaron y su madre aún seguía estando deprimida, acariciaba los zapatitos que fueron tejidos por ella, su vientre estaba pequeño, el ambiente de su hogar era tristeza y depresión… —Mami ¿Estas bien? —preguntaba la peli azulada.
Su madre solo levanto la vista, mostrando sus ojeras y unos ojos con una mirada de melancolía e tristeza. —Sí, estoy bien hija. —respondió al fingir una sonrisa.
Gaidel no sabía qué hacer en esa situación, una de las enfermeras, había raptado a su hijo y lo reemplazaron con un bebe que falleció al nacer. —Espero que la encuentren la policía. —hablaba en voz baja para que su mujer y su hija no oigan. Por lo menos, no quería perder "esa Fe en la humanidad"…Ya que él tuvo a alguien que odiaba a los humanos.
-Fin de la visión-
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El abrió los ojos, viendo todo su alrededor, el departamento era chico pero cómodo. Lo única iluminación que entraba por la ventana, fue esa luz nocturna de la luna creciente. Resaltando entre la oscuridad, su cabello rojizo y sus ojos. Eran las 1 a.m aun no podía dormir, ya que recordaba cómo se cruzó en la plaza con una chica de cabellos azules y ojos verdes esmeralda…De alguna forma, se le hacía familiar a la que vio en sus sueños, excepto el color de sus ojos.
— ¿Acaso es ella? —se preguntó en su mente, estando con insomnio.
Continuara…
(1) Keiko: Bendición de hija, hija bendita, Kei (bendicion, favor) + Ko (hija, niña)
Espero que les haya gustado n.n ...
Discúlpenme que tarde mucho en actualizar, trate de alargar un poco más este capítulo jejje :s, vere si puedo actualizar el siguiente capitulo :D
Muchas gracias por sus comentarios, me dan animos para seguir jejeje :3 … n.n
¡Saludos y Cuídense!
Atte J.H ©
