Capítulo 68: Una noticia inesperada…Maric no está muerto (parte 2)

Me desperté poco a poco notaba el calor del sol en mi cara pero hacia demasiada calor.

Poco a poco abrí los ojos y me encontré una mujer observándome.

Por su aspecto era una Qunari, eso tenía sentido lo último que recordaba era lo que había dicho Isabella sobre el ataque.

-Eres una Qunari- dije con un hilo de voz.

-Así es-me dijo con una sonrisa.

Era realmente bella, labios carnosos pelo casi blanco perfectamente peinado entre sus cuernos. Curvas voluptuosas que harían perder la cordura a cualquier hombre.

-¿Cómo debo dirigirme a ti?- pregunte.

-Tamassran, bienvenida a Shernon Heroína de Ferelden- me respondió.

-¿Cómo sabes quién soy?-

-El Arishok te conoce dice que eres basalit-an-

-Perdona pero no te he entendido-

-Una forastera digna de admiración, cuando estés lista te llevaremos en su presencia. Tus heridas han sido sanadas-

-¿Mi ropa?-

-Inservible, te hemos dejado ropa, levántate poco a poco y vístete, el Arishok quiere que comas con el-

-¿Dónde están mis amigos?-

-El Arishok te explicara, vístete-

Me vestí con las ropas que me habían dejado, que eran las mismas que llevaba ella, una especie de sujetador atado al cuello y una falda de pliegues más corta por delante justo por encima de las rodillas, y un calzado abierto.

Me condujo a través de los jardines, hacia un edificio, ahí en lo alto de unas escaleras sentado en una especie de trono, estaba sentado mi antiguo compañero de fatigas durante la Ruina.

-Sten aunque supongo que ahora debo dirigirme a ti como Arishok-

-Así es Kadan-

-¿Dónde están los otros?-

-El hijo de Maric no dejo de gritar tu nombre mientras abordábamos vuestro barco- dijo la Tamassran - nunca he visto un guerrero gritar tanto por una mujer fuera de la cama.

-¿Esta bien Alistair?-

-Si, en breve se reunirá con nosotros- me dijo el Arishok- ahora come el veneno de Tevinter te ha tenido dos semanas dormida.

Mi antiguo compañero me llevo hacia una mesa llena de fruta fresca de un aspecto delicioso.

-Bebe esto le ira bien a tu cuerpo-

-No me acostumbro a llamarte Arishok-

-Deberás hacerlo Guarda-

-Tampoco deberías llamarme Guarda ahora soy la Guarda comandante-

-Arishok aquí están como pediste -dijo uno de sus hombres.

Era Alistair junto a Varric i Zev, me sentí más tranquila al verlos pero Isabella no se encontraba con ellos.

-Han pasado muchos años Kadan-

-¿Sten?-

-¿Os conocéis?-pregunto Varric.

-Fue nuestro compañero durante la Ruina-le respondí a Varric.

-Freyja...estas bien- dijo Alistair aliviado.

-Hace unas horas que he recuperado la conciencia, Sten...digo el Arishok, disculpa, me ha dicho que podía esperar aquí que ahora os harían llamar-

-Sten...por que te...-

-Yo soy el Arishok y tu estas siendo un estúpido-le espeto el Arishok - el que tú conoces como Aurelian Titus quiere clavar sus garras en ti y tu le persigues ¿es que quieres ponerte en bandeja?-

-Yo le dije lo mismo - se quejó Varric.

-No lo puedo permitir-

-¿Por qué te importa lo que me pase?-

-Hace mucho tiempo los seres humanos de Tevinter adoraban a viejos dioses, los viejos dioses eran como dragones, como los primeros reyes humanos eran semejantes a los hombres ordinarios. Es lo que se escribió en el tomo de Koslun. Conoces la historia y ha visto los ídolos decadentes que quedan. Los viejos dioses daban poder a los adoradores a cambio de los sacrificios en sangre. Aureliano conoce la historia también. Se esfuerza por revivir una chispa que murió hace mucho tiempo aferrándose al poder de los antiguos. No sé cómo ni qué quiere lograr. Pero si tiene éxito, será una amenaza para todos -

-¿Por qué se preocuparía por mí?-

-De eso, estoy no seguro – dijo el Arishok antes de empezar a bajar las escaleras – pero mientras no detengamos a ese humano, permanecerás aquí en Akhaaz, como mi invitado.

-¿Qué tenía que ver mi padre en todo esto? – Le dijo Alistair deteniéndole - ¿Por qué los dragones tienen que ver con mi sangre o con el poder del mundo? Sabes más de lo que estás contando –

El Arishok el que había sido nuestro compañero de fatigas durante la Ruina asesto un puñetazo a Alistair en la boca haciendo que este callera al suelo con el labio sangrando.

-Alistar eres basalit-an, un extranjero digno de admiración, por esa razón y solo por esa, el elfo, el enano y tu estáis a salvo, no vuelvas a hablar conmigo si no te lo permito antes-

Fui corriendo hacia a Alistair y le ayude a levantarse.

-¿Qué pasa con Isabella? – grito Alistair.

-Deberías estar contento con tu destino – le dijo antes de dirigirse hacia la puerta – Guarda Comandante eres libre de ir donde quieras mientras no salgas del recinto, las Tamassran te entenderán en lo que necesites.

-Alistair no insistas más por favor- le suplique – todavía no estamos en condiciones de responder nos superan en número tenemos que usar la cabeza.

-Mia cara estoy de acuerdo contigo, muertos no encontraremos a Maric – me dijo Zev.

-Os llevaremos a vuestros aposentos – dijo uno de los hombres del Arishok.

-Me gustaría acompañarlos – le dije.

El asintió con la cabeza y nos empezo a guiar por los jardines hasta donde habían "hospedado" a Alistair y los demás.

Hice una señal a Zev para que memorizara el camino para una posible escapada si se daba la oportunidad, cuando llegamos al edificio el guarda nos abrió la puerta.

-Puedes quedarte una rato Heroína de Ferelden, cuando quieras irte dilo y te acompañaremos a tus aposentos –

Entramos en la pequeña casa por así llamarlo donde habían metido a mis amigos.

-Dejemos los solos guaperas – le dijo Varric a Zev, mientras le hacia una señal para que fueran a la habitación contigua.

-¿Estas bien? – le pregunte a Alistair – ha sido un buen golpe.

-¿Por qué me has impedido ir a por él? – me pregunto con cara de enfado.

-Por qué no era el momento ¿querías que te matara?-

-No eres mi guarda espaldas –

-No, no lo soy pero tengo más cabeza que tú, por lo que parece –

-Ah…Lady Cousland la salvadora – dijo con desdén – ya tardaba en salir a flote.

-Eres….eres lo peor Alistair, te lo juro….por el Hacedor me he recorrido medio mundo para encontrarte-

-¿Por qué Freyja? ¿Qué debería importarte lo que me pase? Ya has dejado muy claro lo poco que te importo, incluso te comprometiste con aquel Guarda ¿Por eso me rechazaste cuando te suplique que vinieras a Denerim? ¿Te lo follabas antes de acostarte esa noche conmigo?-

Entonces mi mal genio salió a flote y le di un puñetazo en el lado contrario de donde le había pegado el Arishok y un rodillazo en la ingle, Alistair callo de rodillas por el dolor en la entrepierna.

-¡No te atrevas a hablar mal de Ethan! Era un buen hombre y me quería, estuvo a mi lado hasta el final incluso sabiendo lo que había pasado entre tú y yo, y lo rota que estaba por dentro, aun sabiendo que no pudiera querré como te había querido a ti confió en mí y aposto por mí – le dije

-¡Respóndeme!-

-¡No, no lo hacía! – Le grite – Guarda quiero irme.

El Qunari que estaba esperando en la puerta la abrió y yo salí por ella antes de que Alistair tuviera tiempo de responder.

Esa noche solo daba vueltas en la cama pensando en lo que había pasado entre Alistair y yo y lo que haría cuando volviéramos a Ferelden, ninguno de los dos era feliz pero ninguno de los dos podía estar en la misma habitación sin discutir en un momento u otro tendríamos que solucionarlo y pasar página.

-Mi cara – dijo Zev entrando por la ventana.

-Zev-

-Toma ponte esto me gustaría salir del recinto antes que los hombres del Arishok se enteren de lo que ha hecho Isabella-

Me puse la ropa tan rápido como pude y salimos del edificio para dirigirnos al barco de Isabella, pero no pudimos llegar muy lejos el Arishok derraba el paso a Alistair y Varric.

-Parsharra, no se te permite abandonar el recinto – dijo el Arishok a Alistair.

-Sten, esto no tiene que acabar así- le respondió Alistair – Titus es un enemigo común podemos trabajar juntos.

-¡Yo ya no soy Sten!-grito antes de atacar a Alistair con un mazo.

El combate entre ellos fue atronador, pero los demás presentes decidimos no inmiscuirnos, pues si nosotros entrabamos en combate también lo harían los hombres del Arishok y nos superaban en número.

-Sera mejor que el Rey gane este combate – dijo Varric.

-No solo eso si Alistair pierde seremos políticamente débiles ante las otras naciones y ante los Qunari – le respondí.

Entonces Alistair con un movimiento increíble cambio las tornas y dejo al Arishok desarmado.

-Que así sea – dijo el Arishok.

-No te voy a matar- le respondió Alistair sacando el filo de la espada del cuello –una vez fuimos aliados, podemos volverlo a ser

-Has mostrado tu valía de nuevo – dijo el Arishok aceptando la mano de Alistair – acepto tu oferta.

Entonces ambos hombres posaron su vista en mí.

-Guarda Comandante no deberías estar levantada todavía hay veneno en tu organismo – me dijo el Arishok.

-Yo la acompañare – le dijo Alistair.

-En un par de días zarparemos hacia la fortaleza sois libres de ir donde gustéis-

Un guarda nos guio de vuelta a mis aposentos.

-No hacía falta que me acompañaras – le dije cuando cerró la puerta tras el – cuando os vayáis a por Titus volveré a Ferelden, no volveré a inmiscuirme en tus asuntos, te lo prometo.

-Freyja…-dijo pellizcándose el puente de la nariz.

-Ya has dejado muy claro que no me quieres aquí-

Empezo a acercarse y yo a retroceder hasta que mis piernas tocaron la cama, así que no tenía más remedio que encararme a él.

-Fui a tu maldito Alcázar a buscarte ¿eso no te dice nada?-

-¡Si no fuera por mí no sabrías nada de esto!- grite exasperada.

-¿Qué quieres decir? –

-Cuando mate al puñetero Archidemonio, me encontré a mi familia en el otro lado, Cailan también estaba ahí, me dijo que tu padre estaba vivo y que tú debías encontrarlo. Por eso cuando paso toda esta mierda entre nosotros pedí a Zev que investigara y te dejara pistas para que pudieras ir en el camino correcto –

Me cogió por los brazos con tanta fuerza que estaba segura que me dejaría marca.

-Tú lo sabias – me dijo zarandeándome.

-¡Suéltame Alistair me haces daño! –

-¿Por qué me dijiste nada? –

-¿A caso me hubieras creído?-

-Vendrás conmigo a buscar a mi padre y le dirás que lo hubiéramos encontrado antes si me hubieras dicho toda la verdad, el decidirá tu destino-

-¿Crees que Maric me hará algo cuando le explique las manipulaciones de Arl Eamon?-

-Eso ya lo veremos-

-Tu no conoces a Maric, yo si-

Zev entro en la habitación sin previo aviso.

-No se por qué pero siempre estas a solas con ella la cosa termina mal- le dijo a Alistair- tú no te das cuenta pero poco queda ya de aquel hombre que hubiera dado la vida por ella porque la amaba.

-No olvidare que tu también estabas metido en todo esto- le respondió saliendo de la habitación.

-Esto no va acabar bien Zev –

-Siéntate el Arishok tenía razón –

-Kadan- dijo mi ex antiguo compañero des de la puerta- Como permites que el Rey te hable así.

-Es complicado – me queje – supongo que me lo merezco.

-Tu hiciste lo que debías, fue el quien confía en quien no debe, vuestra existencia seria más sencilla en Qun –

-¿Supongo que no intentaras convertirnos? – pregunto Zev.

-Hoy no, descansa –

Los dos días que necesitaban los Qunaris para movilizar su flota habían pasado, el Arishok había dado orden de embarcar.

-Isabella – le dije a la pirata mientras subía a su barco.

-Hola preciosa, espero que arregles las cosas con Alistair, se le pone el mástil duro cada vez que apareces – me respondió – no es buena tanta tensión sexual.

-No creo que ese sea el problema entre nosotros, nos hemos hecho demasiado daño mutuamente –

-Kadan me gustaría hablar con todos vosotros antes de llegar a la fortaleza de Titus – dijo el Arishok.

-Venir a mi camarote ahí podremos hablar tranquilos- dijo Isabella.

Cuando entramos en el camarote el Arishok se sentó y los demás hicimos lo mismo.

-¿Estas preocupado por si has cometido un error? – pregunto Alistair.

-Dos acorazados navegan detrás de nosotros. El rey de Ferelden tiene la fuerza de su pueblo. Si Titus nos derrota a ambos, él se habrá ganado su victoria-

-Bueno…eso no está en nuestras manos-

-Me hiciste una pregunta a Kadan... querías saber por qué Titus te quiere poseer. La sangre de dragones corre en tus venas -

-Estoy seguro de que tiene que ser algún tipo de error...-

-Es una teoría preocupante-

-¿Una teoría que me vas a contar?-

-Lo intentaré. Me tomará algún tiempo-

-Por supuesto... ¿entonces haremos eso por ahora? – Pregunto Alistair – Isabella ¿estas lista?

-Lista para irnos, pero no estoy segura si soy Isabella – dijo Isabella rodeando a Alistair con los brazos.

Yo sentía como la ira me corroía por dentro sin poder poner cartas sobre el asunto.

-¿Cómo?-

-Solamente es un nombre. Estoy abierta a todas las opciones-

-Dices que Alistair tiene sangre de dragón en sus venas – le dije al Arishok -¿Cómo es eso posible?

-Rey de Ferelden, templario, guarda gris ¿también sangre de dragón? Su majestad es tan especial como un copo de nieve – dijo Varric.

-Gracias Varric, dime cómo es eso posible –

-Su Capilla escribe del rey Calenhad el Grande, el caballero de plata primero de su línea y padre de tus padres. En tus leyendas hi es sabio y fuerte un hombre que inspira lealtad tanto por palabras como por su espada-

-Pero vosotros no creéis eso – le dije al Arishok.

-Conocemos a Calenhad por lo que era, el perro-manipulador, que sería más. No dudes de que fuera inteligente, pero no era sabio y su fuerza no era suya. Nació en la miseria en esto nuestros cuentos están de acuerdo pero siempre fue ambicioso. Calenhad llegó a un acuerdo sobre negociación y negoció la historia para la historia, hasta que finalmente con las palabras de un escriba beso, ganó la moneda que necesitaba. Un secreto que podría negociar con la bruja para aprender las formas de poder. La bruja lo envió a una cueva donde uno de los grandes dragones, antiguo y orgulloso. Calenhad hizo lo que la bruja había ordenado. Se hundió la daga y Calenhad bebió y se hizo fuerte hasta que ninguno pudo estar contra él-

-Calenhad bebió sangre de dragón –

-¿Decepcionado? – pregunto Zev.

-Él es una leyenda hizo de Ferelden, Ferelden – respondí yo – mi familia lucho contra el pero al final también tuvimos que rendirnos ante él.

-¿Podría no haber sido un héroe?

-Tal vez lo fue –dijo Isabella - todos tenemos nuestros trucos y no confiaría en la versión Qunari de su vida.

-Todas las leyendas tiene algo de verdad, créeme he vivido algunas en mi propia piel – le respondí yo.

Alistair levanto la mirada hacia a mí, sabía que ambos pensábamos en el último sitio de reposo de las cenizas de Andraste.

- Maric y yo tenemos sangre de dragón. ¿Es lo que quiere Titus? La bruja Yavana dijo que lo necesitaba para despertar a los grandes dragones ¿es que lo que Titus quiere también?

-No lo sé -

-Es posible que ni siquiera funcione el ritual que me hizo un guarda gris contamino mi sangre para siempre-

-¿Y si no fuera así? – pregunte con un susurró.

Alistair me miro extrañado pero volvió a concentrarse en la conversación con el Arishok.

-¿Yavana sabia eso? – pregunto Varric.

-¿Quién es esa tal Yavana? – pregunto Zev.

-La hermana de Morrigan – respondió Alistair.

-¿A caso importa? – respondió Isabella.

-Ya basta – grito el Arishok- llegaremos a Ath Velanis en dos días. Mis acorazados lo bombardearán y mis guerreros tomaran la orilla por una hora luego nos iremos y todo estará en tus manos –

-No me digas que tienes miedo – se burló Alistair.

-No se debe subestimar al enemigo – le dije yo.

- No somos tontos. Si lo estuviéramos, habríamos muerto ad Ath Velanis hace mucho tiempo-

-Tenemos que entrar en la fortaleza. Debemos encontrar a Maric -

-Entonces te deseo suerte Basalit-an – dijo el Arishok – ahora descansad.

-¿Arishok podemos hablar un momento? – pregunte.

El Arishok me siguió fuera a cubierta no quería que nadie se metiera en asuntos de los guardias grises.

-Dime Kadan-

-¿Sería posible que un enviado de los Guardias Grises hablara con vuestros eruditos? Está visto que las leyendas y conocimientos antiguos si quieres decirlo así, tienen diferentes versiones a las nuestras. Cuando nos encontramos años atrás sabias de nuestra orden. Quiero encontrar una manera de frenar la llamada –

-Por supuesto Kadan envíame a alguien de tu confianza yo mismo me asegurare que sea bien recibido-

-Gracias-

Volví a entrar en el camarote el viento arreciaba y parecía que iba a llover.

-¿De qué habéis hablado? – me pregunto Alistair.

-Cosas de la orden ya te contare en otro momento, tenemos otros asuntos más apremiantes entre manos –

Teníamos dos días para preparar la incursión a la fortaleza de Titus y la tarea no sería fácil, pero si realmente Maric estaba ahí bien valía nuestros esfuerzos y nuestra sangre derramada. Pues los Cousland siempre hacemos lo que debemos hacer.