N/A: En este capítulo quería alargarlo un poco más, además las cosas que voy a agregar a continuación, son por causa de mi inspiración n.n espero que les guste.

¡Disfruten del capitulo!


VI. Un emblema especial


-Visión-

¿Cómo te llamas? —le preguntaba Keiko mientras que volvía a agarrar una pelota que le había obsequiado su tía.

Me llamo Le…—estaba por responder aquella respuesta, pero escucho la voz de su padre llamándola para retirarse de la festival.

La peli azulada no dejaba de ver a su prima, ¿Por qué eran tan parecidas?, inclino la cabeza sintiéndose un poco decepcionada, pues su hermano menor si tenía una apariencia como todo un Kusanagi, ella solo es…es diferente a sus padres. — ¿Soy adoptada? —pensó Keiko al ver como su prima se alejaba, ¿se alejaba? Se olvidó de decirle su nombre. — ¡Me llamo Keiko Kusanagi! —gritaba para que ella la escuchara.

¿Dijiste Kusanagi? —repitió un niño de cabellos castaños, quien estaba acompañado por dos gemelas.

Sí, me llamo Keiko y ¿ustedes? —respondió para luego preguntar con quién estaba hablando.

Yo me llamo Kyo Kusanagi—se presentaba el niño con una sonrisa.

Maki y Chizuru Kagura, somos las gemelas Kagura—su presentación fue al unísono, por la cual una pequeña sonrisa se le dibujo a la peli azulada.

Puede que somos parientes—hablo Kyo al apoyar su mano en la cabeza de Keiko, por lo que se puso colorada.

¿Primos lejanos? —interrogo desviando la mirada.

¡Claro que sí, tienen el mismo apellido! —contestaron las gemelas con emoción.

Te voy a tratar como mi primita especial—decía el niño sin dejar de despeinar el cabello azul, —Si quieres, puedes venir a entrenar con mi padre. —agrego con una sonrisa.

¿En serio? —interrogo con un brillo especial en sus ojos, por la cual Kyo se puso colorado al ver unos ojos esmeralda. Chizuru le dio un codazo estando un poco molesta.

¡Hey! —reacciono para sacarlo de su trance al Kusanagi.

¡Pues claro! —afirmaba el castaño al mostrarle una sonrisa.

-Fin de la visión-

Ella caminaba con pasos lentos y pesados, escondiendo su mirada con su flequillo. Keiko Kusanagi, estaba molesta; porque su madre no le permitía participar en un torneo llamado "King Of Fighters", ni su primo especial no le dejaba, ¿Por qué? Porque tenía miedo de perder a su prima a manos de Yagami. Un suspiro molesto se le escapo cuando levanto su mirada hacia la entrada a la academia, pero no le molestaba el lugar donde estudiaba, sino quien la esperaba.

—Hola Kyo. —le saludo pasando de largo.

—Hola Keiko. —Saludo llevándose sus brazos hacia la nuca, conoce muy bien a su prima, — ¿Sigues enojada por eso?

— ¡Claro que sí, yo quería participar contigo! —Reacciono volteándose ligeramente para enfrentarlo con la mirada, —Por lo menos, Benimaru, tú y yo, y nos llamaríamos el Kusanagi Team—le hablaba con voz molesta.

—Keiko, ya te explique el motivo, no quiero enojarme contigo. —hablo con voz sereno, suspira por cansancio. —No quiero que Yagami le toque un pelo a mi prima especial. —le acariciaba la cabeza.

—Lo sé, lo sé.

— ¡Hey! Debemos entrar, no quiero llegar tarde por ustedes dos—dijo Yuki mientras llegaba del lado derecho de la vereda, estaba apresurada por entrar.

—Tu novia tiene razón, Kyo—decía Keiko al agarrarlo del brazo, — ¡Ven apresúrate!

En la ciudad de Japón, los mercenarios habían colocado un chip de rastreo en la limosina de Rugal Bernstein, para seguir su recorrido con su camioneta, Ralf sostenía en sus manos una computadora de rastreo, con eso aprovechaban para calcular cada movimiento.

Cuando se dieron cuenta de que su objetivo estaba llegando al aeropuerto, tuvieron que bajar de la camioneta para seguirlo a pie, buscando y observando en que avión iba a subir; esta vez, Clark tuvo que colocar otro chip para el avión privado de Rugal, este le hizo una seña al coronel para afirma que ya estaba puesto el chip. —Bien, ahora solo nos queda averiguar su escondite —se decía el teniente en sus pensamientos, se retiró discretamente, para volver a la camioneta.

—Comandante, el avión está despegando, el objetivo nos llevara a su escondite—le hablaba el coronel por la radio.

Buen trabajo, ahora regresen a la base. Necesito informales algo. le daba una orden el comandante.

—Cambio y fuera.

— ¿Y? ¿Qué dijo? —interrogo al fruncir el ceño.

—Debemos regresar a la base—contesto al sonreír de lado, —Nos merecemos unas cervezas.

—Bien dicho carnal—hablo el teniente al darle unos golpecitos en la espalda.

Como los mercenarios pudieron terminar con su misión, la militar aun no terminaba el suyo, la localización que le dieron a Zeus conducía a una trampa o eso creía él; La localización se ubicaba en un laboratorio que estaba en Brasilia, aparentaba estar abandonado, pero cuando vieron que las máquinas y las computadoras aun funcionaban, Leona empezaba a sospechar. Pues su objetivo era salvar una dosis de una extraña sustancia verde, ella no sabía para que necesitaba eso Rugal pero era mejor adelantarse; unos soldados salieron de la nada para atacar aquellos dos intrusos.

— ¡¿Quiénes son?! —interrogo el capitán al apuntarle con su arma.

—Leona, ve a colocar la contraseña—ordenaba el rubio para distraer a los soldados enemigos, las cosas cambiaron cuando los rodearon completamente. —Maldición, estamos rodeados.

—No del todo. —agrego la militar al moverse ágilmente para golpear a cada oponente que se le cruzaba, dándole un codazo en las costillas para que dejaran caer sus armas, Zeus hacia la misma maniobra; viendo como su compañera realizaba aura corte y luego prosiguió con el movimiento del Slashmark, haciendo una V para atacar a la mitad de los enemigos, cosa que se sorprende al ver que su compañero hizo un golpe como el del aura de corte, pero en este caso utilizaba las patadas.

—Lo conseguiremos—insinuaba el muchacho con una sonrisa en sus labios, —Interesante, es una excelente oponente y muy fuerte. se dijo en su mente.

—Pronto conseguiremos la salida. —hablo la joven al dejar un espacio libre. Noto que su compañero estaba dirigiéndose a las computadoras, buscando la información que necesitaba el comandante interrumpir los planes de Rugal, coloco un pendrai que saco de los bolsillos de su pantalón, — ¡Zeus cuidado! —le advirtió mientras luchaba contra los pocos soldados que quedaban de pie.

El rubio se giró bruscamente para golpearle al capitán en la cara, al ver que su arma se le resbalo de las manos, este prosiguió en agarrarlo y golpearlo con el mango del objeto justo en la nuca, noqueándolo al instante.

— ¿Ya está? —interrogo la peli azulada, al caminar mirando a todos sus oponentes que quedaron tirados en el suelo.

—Si tengo todos los datos, podemos retirarnos tranquilamente—contesto tranquilo y con una sonrisa en sus labios, —Debemos irnos, para informar al comandante.

—Entendido.

Zeus dejo que su compañera se adelantara unos cuantos pasos, mientras saco del bolsillo la sustancia verde que supuestamente había destruido desde el principio, antes de que llegaran los soldados; pues ellos detectaron todo en las cámaras de seguridad, lo que rompió este solo fue una muestra falsa, que lo tenía hace un tiempo, solo era agua mezclada con un colorante.

¿Por qué quera esto Mature?—se preguntaba en la mente, viendo como su compañera se alejaba lentamente. —Cuando termine con todo esto, me pagaran muy bien.

—Buen trabajo, soldados—felicitaba Heidern, viendo como una de sus soldados se paraba firmemente para hacerle un saludo militar. —Los datos que has encontrado Zeus, nos ayudaron, al igual que en la localización de Rugal, que fue encontrada.

— ¿Dónde están Clark y Ralf? —Preguntaba su ahijada estando seria, —Los necesitare para la siguiente misión.

—No lo creo, esta vez te ayudara tu nuevo compañero, Zeus. —contesto Heidern estando serio.

—Entiendo.

—Entrégale esta medalla a tu compañero —agrego al entregarle el objeto como símbolo de honor, pero la joven sabía que para su padre adoptivo, esto era especial, el comandante le dio la espalda para retirarse, —Veo que a Leona le interesa ese muchacho, lo que no sabe ella…Es que vi todo. se decía en sus pensamientos.

—…Esto es del comandante…

Se había alejado lo suficiente de la base Ikari Warriors, solo para sentir la suave brisa que movía lentamente las pequeñas olas. Por una vez estaba tranquilo y aceptado, no se esperaba que con una simple mentira pudiera haber traicionado la confianza del comandante Heidern; pero desde que beso a su ahijada, algo le dolía. Suspiro exhausto, una parte le decía que abandone toda la misión que le había mandado Mature, hacia ruidos con sus dientes, esa mujer siempre fue un fastidio pero tenía que admitir que ella lo contrato, pues después de terminar sus servicios en su antigua base, comenzó a trabajar como un mercenario independiente: sus servicios era depende de su cliente, todo a cambio del efectivo.

Seguía mirando el atardecer que se presentaba en la playa, era hermoso sin dudarlo. Una sonrisa se dibujó en sus labios; miro de reojo, porque presentía que no estaba solo.

— ¡Hey atrápalo! —hablo Leona estando distancia de este, lanzo con fuerza el emblema.

Zeus se voltea ligeramente para atrapar el objeto que se lo había lanzado Leona:

— ¿Qué es esto? —interrogo al atraparlo y abrió su puño para ver una simple medalla.

—Es una medalla especial para ti. —contesto la joven al acercarse para admirar la hermosa vista. —Creo que le caes bien al comandante. —agrego sin ni siquiera mirarlo. Sonríe de lado, al recordar que este la había besado.

—…—la miro de reojo, no se dio cuenta de la linda sonrisa que tenía aquella muchacha, —Gracias. —agradeció al observarla disimuladamente.

—Mis compañeros antes se quejaban, cuando no hablaba mucho—decía Leona, mientras que una pequeña sonrisa se le escapó de sus labios.

Interesante…Ella es especial—pensó estando serio al admirar en silencio esa dulce risita, — ¿Mañana tenemos otra misión? —pregunto para cambiar el tema.

—Claro que sí. —respondió al esconder su risa.

Esta chica me sorprende. se dijo en su mente al darle un beso en la mejilla, cosa que su compañera escondía su rubor.

—Hermoso atardecer…—hablaron al unísono

Cuando el día se estaba terminando, durante la salida del entrenamiento en la casa de Kyo Kusanagi, Keiko estaba muy feliz por el obsequio que le dio: un collar con el emblema del sol, es decir, el símbolo del Clan Kusanagi:

— ¡Gracias primo! —agradeció emocionada para abrazarlo con fuerza, la cual el castaño se puso colorado.

—De-De nada Keiko. —Decía al sonreír por sus adentros, —Me alegra que te haya gustado mi regalo, sé que falta mucho para tu cumpleaños. hablaba en su mente, mientras continuaba abrazándola, la quería mucho a su prima…Solo que quería distraerla un poco, para que no piense en el torneo que se aproxima.

Continuara…


Lo se, lo se. Tarde mucho en actualizar. Como dije, quería extenderlo un poco mas este capitulo xD bueno ahora saben un poco sobre Keiko Kusanagi n.n. No les dire ningún adelanto del próximo capitulo…A menos que me lo pregunten xD jajajjajaj

En fin, espero que les haya gustado, y les agradezco mucho por sus comentarios: Vika Dan, Javii, Ittoki, Yasakani, Indy y Kath-2H.D… ¡Muchísimas gracias!

Un abrazo psicológico— imitando a German —Os quiero mucho y hasta el siguiente capítulo, :3 —seguía con sus imitaciones, pero esta vez era sobre Town.

¡Saludos y cuídense!

Atte. J.H ©