N/A: En este capítulo, puede que hable un poco sobre Iori Yagami y sobre algunos de mis personajes Oc, también sobre la misión de Leona: tratare de guiarme un poco como en el manga, pero lo demás es causa de mi inspiración.

¡Disfruten del capitulo!


VII. El giro del cambio.


Por la mañana del sábado, el reloj marcaba las nueve, una muchacha de cabellos castaños estaba esperando a su novio en un restaurante, solo para hablar y desayunar. Ella no era buena planeando cosas, o más bien, actividades para salir a pasear, está acostumbrada a caminar por las veredas de la ciudad de Tokyo, yendo al centro comercial y solo ver las cosas que salen a venta o aprovechar en las ofertas del día.

Miraba la entrada del restaurante, estando atenta para ver si entra su novio; suspiro nerviosa, supuso que podría haberse quedado dormido, le pidió al mozo que le traiga una taza de café y unas dos medialunas de manteca, otra vez, la dejo plantada. —…Iori—menciono su nombre al ver que el mozo le traía su pedido. Sus ojos mostraban melancolía y esto se presentaba ante ver su reflejo en su taza de café.

—Otra vez, me dejo plantada. —murmuro por lo bajo. Levanto su vista hacia la puerta del lugar, viendo a un cierto pelirrojo entrar de manera brusca y apresurado, pues sabía que estaba llegando tarde a su cita, se acercaba a la mesas de al fondo donde ella estaba allí sentada.

—Lo siento. —se disculpaba este al entregarle una rosa sin espinas. —…Natsuki—la llamo por su nombre, para captar su atención.

La castaña le hizo una seña a Iori para que se sentara, el solo asintió con la cabeza:

— ¿Te quedaste dormido? —interrogo la joven, tratando de intimidarlo con la mirada.

El pelirrojo sonrió por sus adentros, burlándose de su novia, quien trataba de intimidarlo, sabe que llego tarde, pero aún no había pasado la hora del desayuno, no tenía que enojarse por llegar una hora después. A penas llevan un año de noviazgo, —Se ve linda cuando se enoja—pensó el muchacho al sonreír de lado, la joven escondía su rubor.

Natsuki (1) salía con el guitarrista y luchador, Iori Yagami, lo conoció en un bar donde suelen participar músicos o bandas del género de rock o jazz, dependiendo de los días. Pues ella no iba muy seguido a ese lugar pero la primera vez, fue cuando lo vio al pelirrojo tocar su guitarra junto con su banda, puede que también le llamara la atención a otras chicas, pero ahí nadie lo conocía a él, es decir antes del torneo, solo ella se interesó en él: Porque muchas se distraían en el cantante o en el segundo guitarrista.

Natsuki—su voz la saco de su trance.

— ¿Eh? ¿Dijiste algo?

—Sí, se te está enfriando tu café—le avisaba el joven al darle un sorbo a su taza.

— ¡Oh! Se me olvido. —reacciono ella al agarrar su taza, pero disimuladamente miraba a su novio. — ¿Cómo llegamos a todo esto? se preguntaba en su mente; porque sus personalidades eran prácticamente iguales, le cuesta abrirse ante los demás…Aunque recordaba donde admitió que se sentía atraída por el guitarritas de tal banda.

— ¿Adónde iremos hoy? —pregunto este al fruncir el ceño.

— ¿Vamos a caminar por el parque? —sugería en un tono interrogatorio, escucho que su novio suspiro, porque ella recién terminaba de desayunar.

—Hmm, vamos entonces. —dijo el pelirrojo al levantarse y pagar la cuenta de ambos. Cuando el mozo se acercó hacia la mesa en donde estaban sentados, le dijo algo más. —Quédese con el cambio.

El día estaba soleado, las personas caminaban iban, algunos venían de trabajar y otros a comprar, o uno que otro estaba con sus parejas. Natsuki miraba de reojo a su pareja, el solo llevaba sus manos en los bolsillos, al ver a todas esas parejas alegres y riendo de cualquier cosa.

Cuando suspira, el pelirrojo la miro de manera fría:

— ¿Qué? —dijo ella al sentir esa mirada intimidante, se sonrojo un poco y desviaba su vista ante él, — ¿Tuviste una pesadilla? —pregunto al agarrarlo del brazo y apoyaba su cabeza.

—S-Si, tuve uno otra vez. —contesto al inclinar un poco la cabeza. Ella lo suponía porque sabe lo duro que fue su infancia.

—Iori, amor ¿Puedes contarme tu pesadilla? —le interrogaba Natsuki al percibir esa tristeza de su parte.

—No tienes que preocuparte, Natsuki. —le contradecía para devolverle una sonrisa fingida.

—Es un caso perdido hablar contigo. —insinuaba la muchacha, en tono burlón.

—Pero si sabes que no es tan malo.

~Flash black~

De noche, Natsuki Hiruma fue obligada por una nueva compañera de la academia, a ir a un simple bar donde participaban bandas que tocaban jazz y uno que otro del género de rock. La joven no suele salir mucho de noche, por los peligros que podían sucederle… De vez en cuando salía a caminar para ver las estrellas.

Su compañera insistía para que conozca a una banda de rock:

—Anda Natsuki, ¿Por qué no lo intentas? —pregunto la de cabellos azabache y unos ojos verdes claros, su nombre era Lori, es una estudiante de intercambio.

—No lo sé. —agrego la castaña dudando, al ver como insistía tanto, tuvo que aceptar.

Cuando entro a ese lugar, se percató al ver a un cierto pelirrojo tocar muy bien su guitarra, viendo como los demás movían la cabeza porque la letra era muy pegadiza.

De apoco se acostumbraba ya que se sentía atraída por él, pero sentía una mirada pesada sobre ella. — ¿Cómo se llamara? se preguntaba al quedarse perdida en el muchacho.

Poco después, ella salió a fuera para tomar aire fresco, pero no se esperaba encontrarse con ese sujeto, quien estaba fumando unos cigarrillos. — ¿Vienes por un autógrafo? —pregunto en un tono irónico.

—…No. —respondió al desviar su mirada.

Este frunció el ceño, pero no le dio mucha importancia, se le hacía raro que una fan rechazara un autógrafo pero esta chica era diferente, a pesar de todo el escandalo ruidoso que había en el bar, esa chica parecía no soportarlo: el pelirrojo no dejaba de mirarlas estrellas, una agradable noche solitaria, como a él le gustaba llamarle.

Ambos no sabían si hablar o no, pues Natsuki estaba nerviosa y se notaba cuando hacia ligero ruido con sus dedos.

— ¿Cómo te llamas? —interrogo sin ni siquiera mirarlo.

—Iori. —respondió cortante y la miraba discretamente de reojo. —Y ¿el tuyo?

—Natsuki Hiruma.

Después de ese encuentro un tanto frio y seco, Natsuki iba a visitarlo más seguido en el bar, es decir, solía ir a verlo en su pequeño concierto; en cada noche su charla se volvía más abierta, la joven comenzó a entender los problemas por la cual pasaba aquel pelirrojo, su historia era triste y más por ser del Clan Yagami, obligado, más bien, una promesa que le hizo a su padre, bueno, todo eso se fue contando con su tiempo…

~Fin del Flash black~

La pesadilla que padecía Iori terminaban en otra clase de sueños; es decir, si el soñaba cuando su padre lo maltrataba, eso se salteaba a una simple noche de alegría y de luces que mostraban sus encantadores colores.

— ¿Quiénes desahogarte? —pregunto la castaña con una cálida sonrisa.

—Después, cuando lleguemos a una zona tranquila. —agrego al sonreír de lado.

La relación que ellos llevaban, apenas fue durando un año, pues la banda del Yagami se fue haciendo famosa y conocida por él, por uno de los integrantes. Que tuvo su debut en el torneo de King Of Fighters '95.

Es lindo tener a alguien que te quiere cuidar…—pensaba Natsuki al mirar a su novio.

Una joven de cabellos azules estaba leyendo una revista que encontró en su casa, pues fue lo único que le llamo la atención: porque se estaba hablando mucho sobre una idol pop Athena Asamiya, sabe que participo en el torneo anterior. —Entonces, seguramente va a participar en el que viene. —hablo por lo bajo, inclinando la cabeza al saber que no podía participar en este torneo, que de apoco se aproximaba.

— ¿Qué estás leyendo? —interrogo Kyo al quitarle la revista.

— ¡K-Kyo ¿Qué haces acá?!—su reacción fue otra por la manera sorpresiva intervino con su lectura.

—Vine a visitarte, Keiko—contesto al apoyar su mano en la cabeza de ella, —Relájate ¿de acuerdo?

— ¿Conoces a Athena Asamiya? —interrogaba Keiko para cambiar de tema, escondía su rubor por su primo.

—S-Si la conozco. —contesto tratando de no irritarse. —No quiero hablar de ella.

—Hola Kyo. —saludaba Taiyo con una sonrisa; el chico tenía unos catorce años, un adolescente que cursaba en la misma academia que su hermana. — ¿Interrumpo algo?

— ¡N-No Taiyo! —reaccionaron ambos.

Para separarse en especial Keiko, quien tenía la mano de Kyo en su cabeza:

— ¿Qué harán en el día de hoy? —pregunto el joven con una sonrisa. —Escuche que mañana habrá un festival. ¿Qué dicen?

—Hmmm, yo iría, pero invitaría a Yuki. —agrego el Kusanagi. —Y ¿Tu? —miro a su prima.

—Iré pero no tengo a quien invitar.

Eso lo veremos—pensó Kyo al sonreír por sus adentros.

...

En medio de una persecución se llevaba a cabo una misión importante para Zeus y Leona, ya que regresaron sus compañeros (Ralf y Clark), ellos tenían que atrapar a uno que trabajaba para Rugal. El rubio y la peli azul iban en un helicóptero y veían como el sujeto huía en un vehículo.

— ¡No me atraparan! —grito el sujeto, al conducir mirando cómo podía el camino, se estaba acercando al puente que le permitía salir del país, lo que no se esperaba que tiraron unos proyectiles para romper el puente, para su sorpresa tuvo que desviarse un poco de su camino.

Zeus había dado una orden de que disparen pero la militar lo quería vivo, para interrogarlo, en este caso la ignoro y le disparo justo en el vehículo donde viajaba, cosa que se destruyó al instante, cuando el helicóptero descendió un poco más para ver el estado del ladrón, el piloto informaba sobre una carga de más. Este se giró bruscamente hacia atrás para ver al ladrón, que estaba sano y salvo, esto le irrito aún más a él.

El sujeto le dio un fuerte golpe en la espalda del mercenario, golpeándolo también contra la ventanilla de al frente, Leona se puso en alerta al ver que su compañero estaba un poco herido, hasta que el ladrón lo empujo del helicóptero para tirarlo de ahí, y continuar con la batalla en tierra.

El soldado ayudo al piloto para salir de ahí lo más rápido posible ya que comenzaba a desviarse de su rumbo. —Zeus está en problemas—se decía en su mente. Su preocupación por su compañero estaba creciendo de apoco, pero aun sentía esa duda por él, a pesar de que el comandante le haya entregado una medalla, había algo que no cerraba del todo.

El helicóptero se descontrolo y se estrelló en el suelo, al costado del puente pero todo el fuego y el humo comenzaba a rodear todo el ambiente, una suave ventisca mostro la escena que se presentaba, el piloto quedo perplejo al ver que todavía estaba vivo: Ese sujeto miraba de forma amenazante a su contrincante, que era Leona Heidern.

Ambos en posición de ataque, ella comenzó a generar con sus manos un corte, por la cual su oponente lo esquivaba como podía: devolvía su ataque haciendo como un aura cortante, algo parecido a uno de los movimientos que poseía Leona, pero no recibió ninguno ya que la militar los esquivaba moviéndose de un lado a otro, haciendo como algunas "acrobacias" para no ser herida.

— ¡Maldita sea, perra! —le gritaba a su contrincante por sus movimientos, cada vez esto le hacía enojar más y más.

Al tomar distancia, la peli azulada se movilizo para hacer otro de sus ataques, mezclado el aura-bola cortante, extendiendo sus manos hacia el enemigo que se acercaba a toda prisa.

— ¡Aquí termina nuestra pelea! —le insultaba al mostrarle una risa macabra, por lo que ella calculaba su rapidez.

Cuando la militar se sorprendió al tenerlo frente a frente, se quedó paralizada ante ese sujeto que llevaba puesto como una vestimenta al estilo punk, sus gafas oscuras, su chaqueta negra y sus jeans…Escucho otra vez esa risa macabra, —¡Estas perdida!

Maldición.

De pronto, un ataque similar al aura corte, ataco por la espalda del sujeto; haciéndole chillar como un cerdo por el dolor, las heridas producidas por ese ataque fueron tan graves que lo dejo rendido en el suelo, un extraño objeto rodo hacia las botas de la joven: una sustancia verde estaba dentro de ese contenido de vidrio, era triple.

— ¿Qué es esto? —se preguntaba la joven al agarrarlo y lo examinaba con la vista. —Esto parece ser lo que buscábamos...

Otros soldados bajaron del segundo helicóptero, se pararon firmemente al lado del soldado, haciendo el saludo militar.

—Estamos listos para retirarnos—hablaron al unísono.

—De acuerdo.

De la nada, un lanzagranadas derribo al segundo helicóptero, ella se quedó anonadada al ver tal escena delante de sus ojos, vio como los otros dos soldados fueron atacados con una granada de gas.

—…Pero que. —dijo al verlos tirados en el suelo. La joven se voltea bruscamente hacia atrás, entre el humo y el polvo, miraba una silueta. — ¡Zeus! —menciono su nombre.

—Buen trabajo, Leona—le felicitaba el rubio al salir del humo, noto la expresión del rostro de su compañera, aún seguía confundida. —Entrégame eso. —le dijo al mirarla fríamente.

— ¿Qué?

—Te ordeno que me entregues ese objeto. —repitió cortante y con la misma mirada. —Tengo que completar mi misión.

—… ¿Tu misión?

—Mate al objetivo que nos pidió el comandante, pero él no era el objetivo principal. —hablo el rubio con una sonrisa en sus labios. —Eso le pertenece a mi jefe.

Aumentaba su ataque Slashmark, contra el traidor de su compañero, su mirada está llena de furia al sentirse traicionada por una persona que le dio su confianza. — ¡Eres un maldito traidor, Zeus! —exclamo furiosa.

—Interesante, me sorprende tu fuerza, Leona—le dijo con una sonrisa en sus labios, —Pero supe cuál era tu debilidad ¿no es cierto?

Al oír eso, la joven se calmó y disminuyo su ataque, trataba de contenerse…Pues, él fue el primero quien la beso. —Eres…de lo peor. —murmuro por lo bajo al inclinar su cabeza, — ¡Pero no me rendiré! —exclamo para atacarlo.

¡Silver Screw!—dijo Zeus al mostrar la palma de su mano, sus ojos se entornaron rojizos, fue contra su oponente; dándole un brutal golpe en su pecho, viéndola paralizada ante este, unas líneas de sangre manchaban el suelo y volaba en el aire.

En su mirada se reflejaba a su compañero y al objeto que salió volando, el ataque brutal causo que Leona cayera del puente, mostrando una línea de sangre…

Zeus…—fue lo último que dijo al caer.

El mercenario se quedó contemplando como ese cuerpo se caía, no quería traicionarla de esta manera, pero no tenía opción. —Solo cumplo órdenes, de aquellos que me contratan. —decía al voltearse ligeramente dándole la espalda a todo su alrededor, se encargó de avisarle a Mature que ya tenía el objeto para el jefe. —Manden un helicóptero.

En una gran mansión, parecía más un castillo enorme que estaba establecido en una isla lejana; unas manos cibernéticas con cables que lo enredaban, se levantaban estando humedecidas por un líquido verde; revelando su ojo derecho que era prácticamente rojo, su cabello blanco y su piel se volvió algo pálida.

—Amo, Zeus viene en camino —le avisaba una de sus secretarias favoritas, Mature. —Se acerca con el pedido. —le decía al ver como todo el ambiente se iba levantando tras el ruido que provocaba la energía de la fuerza de Rugal.

— ¡…Puedo sentir la energía corriendo por mis venas!—exclamo gritando con satisfacción.

Continuara…


N/A: Me disculpo por haber tardado mucho, estuve ocupada con algunas cosas, aparte estuve armando este capitulo xD, sobre la novia de Iori, lo puedo explicar…Buscando información, supuestamente tiene novia, aunque no se sabe nada de su paradero y todo eso, por eso coloque a un personaje Oc.


(1) Natsuki: Su significado es energía de verano, Luna de verano.

Según Numerología: Enérgica y obstinada, ama el secreto. Su fin primordial es el poder y los bienes materiales.


—Si me gusta el Kyo x Chizuru—respondiendo una pregunta que me hizo Yasakani, n.n les agradezco mucho por sus comentarios, tratare de adelantarme en el próximo capitulo :D y gracias por su paciencia n.n :3 porque como no estuve en mi netbook hace unos días atrás, me puse a escribir el capitulo en una hoja xD jajaj…

¡Saludos y cuídense!

Atte. J.H ©