¡Hola! despues de MUCHO tiempo he vuelto a actualizar. Espero que os guste y que seas indulgentes conmigo estoy un poco desentrenada.
Capitulo 75: Gwaren.
Después de nuestra partida de Kirkwall nos dirigimos a Gwaren, de camino hacia la ciudad que había pertenecido a Loghain no nos dejábamos de preguntar cómo nos recibirían sus gentes.
-Espero que nuestra llegada no haga estallar una rebelión – le dije a Alistair.
-Le pedí a Zev que averiguara si había cualquier descontento hacia nosotros antes de que llegamos –
-Supongo que en este caso la falta de noticias son buenas noticias, pero según lo que me explicaba mi padre Loghain no era muy querido por sus tierras pues se preocupaba más bien poco-
-Pero de eso a amar a los que le cortaron la cabeza hay un trecho – me dijo Alistair – quiero que me prometas algo.
-Dime-
-No te expondrás, si hay cualquier signo de rebelión te metes en el barco sin rechistar-
-Alistair…-
-Déjate de Alistair, esto es serio Freyja, ya no estás sola-
-Entiendo- dije con pesar, ahora tenía que velar por alguien más que yo.
Al alba del siguiente día vislumbramos el puerto de Gwaren, pero cuando llegamos a los muelles estaban desiertos, a excepción de Zev y Leiliana que nos esperaban estoicamente.
-Esto no me gusta – me dijo Alistair bajando del barco.
-Zev- dije – ¿que está pasando?
-Esta todo el mundo encerrado en sus casas-
-Los partidarios de Loghain han esparcido rumores acerca de vosotros y su antiguo señor – me explico Leiliana – para ellos eres peor que el Archidemonio.
-¿Yo? – pregunte.
-Dicen que mataste a todos los campesinos cuando vinieron a pedir comida al Alcázar que bann Esmeralle te lo reprocho y por eso la ejecutaste-
-¡ESO ES MENTIRA! – grite ofendida.
-Eso yo ya lo sé – me respondió ella.
-Vamos a caballo iremos más rápido – sugirió Alistair.
-No, no voy a esconderme. Zev podrías ir por los tejados y controlar si alguien quiere hacer algo, pero iré a pie-
No di tiempo a replica empecé a andar por los muelles con los demás siguiéndome. Cuando llegamos al mercado había algunas personas con cara de pocos amigos.
-Hola – les salude.
-No eres bienvenida aquí- me dijo el que parecía el cabecilla.
-¿Por qué razón?-
-Tú fuiste la que mato a nuestro señor, el Héroe de Rio Dane, sin el no seriamos libre de los Orlesianos-
-Si, por que Loghain fue el único que lucho… Las gentes del sur de Ferelden os creéis que en el norte no hubo guerra-
-Yo no he dicho eso –
-Loghain traiciono a Cailan y a todo soldado que estaba en Ostagar-
-Eso os lo inventasteis los Guardas para justificar el golpe de estado-
-No, eso no es así – dijo otro hombre del grupo – la señal salió de la torre de Ishal pero el Teyrn no respondió, yo estaba ahí y lo vi todo.
-¿No matasteis a los granjeros que se vieron a vuestro alcázar en busca de comida?-
-Otra mentira mas – le dije cruzándome de brazos – los Guardas compartimos los pocos víveres que teníamos en ese momento y mi hermano el Teyrn de Pináculo envió semillas para replantar los campos. Respecto a Bann Esmeralle fue ejecutada por traición e intento de asesinato. Por favor gentes de Gwaren, escuchad no venimos con la espada en la mano. Queremos compartir vuestro camino e intentar recuperar esta bella tierra de los estragos de la Ruina.
-Mi esposa tiene razón, intentaremos ayudaros en todo lo que podamos dadnos una oportunidad – les dijo Alistair.
La gente del mercado se aparto y proseguimos el camino hacia el castillo de Gwaren, parecía que estaba en peor estado del que creíamos, pero sabíamos que el grueso de la horda no había llegado ahí.
-Loghain dejo esto un asco – se quejo Alistair cuando entramos en el patio.
-Aquí no se han hecho reformas des de antes de la Reina Moira-
-Mía cara, me he quedado un rato escuchando a los habitantes de la ciudad parece que has convencido a la mayoría-
-Bien, Leiliana ¿podrías dejarnos algunos de tus agentes?- pregunte – no creo que Alistair tenga una red de espías.
-No, porque iba a tener una – se quejo él.
-Mi padre también creía que no le hacía falta una en Ferelden y mira como terminamos, Fergus ha organizado una para evitar que algo como lo de Howe vuelva a ocurrir-
-¿Por qué no discutimos esto dentro? Aquí hace fresco – se quejo Leiliana.
Cuando los cuatro entraron dentro, parecía que ahí no había vivido nadie en décadas.
-Está peor que cuando entre en el Alcázar y eso que habíamos tenido una incursión de engendros-
-Aquí hay mucho trabajo-
- Varel ha enviado a un conocido suyo para ayudarnos, debería estar por aquí-
-Majestades, siento el retraso estaba inspeccionando el lugar. Soy Hernie Willson, el Senescal Varel creyó que necesitarías mi ayuda –
-Encantada de conocerte –
-Aquí hay mucho trabajo que hacer, debemos poner este sitio presentable si va una extensión del poder del Rey Maric-
-Estoy de acuerdo – dijo Alistair- necesitaremos un presupuesto.
-He hecho limpiar las cocinas para que empiecen a trabajar, supongo que estaréis hambrientos. También he hecho limpiar las habitaciones necesarias por el momento-
-Te estamos muy agradecidos ¿podrías mostrárnoslas?-
-Por supuesto, seguidme-
Willson nos acompaño por los pasillos del castillo que claramente había visto mejores años.
-Esos cuadros tiene que desaparecer – dijo Alistair señalando los cuadros familiares de Loghain.
-Envíaselos a Anora a Orláis, no seamos tan crueles como ella-
-Estas son las habitaciones de vuestros invitados- señalando un par de puertas de roble.
-Creo que solo necesitaremos una, ¿verdad mi amore?-
Leiliana asintió y los entraron en la habitación, Alistair y yo continuamos un poco mas hasta que Willson se paro delante de unas puertas dobles.
-Aquí esta vuestra habitación – dijo abriendo la puerta – hay un pequeño salón, esta puerta da al baño que dispone un sistema de agua caliente fabricado por los enanos. Aquí hay un vestidor la cama de sus majestades y queda sitio para poner una cuna para cuando llegue el bebe.
-Es muy grande- dije.
-Toda la ropa de cama esta traída de Denerim no queda nada del anterior dueño, he pensado que a sus Majestades no les gustaría dormir con las sabanas del traidor-
-¿El colchón es nuevo?- pregunto Alistar.
-Sí, la cama fue enviada des de Kirkwall y llego poco antes que vuestras Majestades, os dejare solos, cualquier cosa que necesiten vuestras Majestades estamos a vuestra disposición-
El senescal salió de la habitación dejándolos solos.
-Bueno, aquí estamos, ¿Por qué nunca tenemos una calurosa bienvenida?- se quejo Alistair.
-Es nuestro sino – le respondí quitándole hierro al asunto – conseguiremos ganárnoslos, tenemos que encontrar las voces discordantes, le diré a Zev que reclute necesitamos una red de espías.
-Ven, eso puede esperar- me dijo tendiéndome la mano.
-¿Tienes algo en mente?-
-Si besar a mi mujer, hasta dejarla sin aliento-
Alistair me beso y empezó a desabrocharme el vestido.
-Deja eso para la noche, tenemos que bajar a comer-
-Nos esperaran-
Me aparte de Alistair y abrí un baúl.
-Vamos cámbiate- le dije tirándole una camisa limpia – por la noche estrenaremos esta cama y me pondré algo especial que me han enviado des de Antiva.
Alistair abrió los ojos de par en par.
-Eres mala, decirme esas cosas y hacerme esperar –
-Ya sabes que dicen que la espera merece la pena-
Nos cambiamos de ropa y bajamos, para recorrer el castillo. Loghain había descuidado el regalo que le había hecho Maric, primero de todo necesitaba una limpieza a fondo.
-Hare que Nathaniel envié a Voldrik, quiero que examine la estructura- le dije Alistair.
-¿Convertirás a Gwaren en la joya del sur?- me dijo Leiliana.
-Gwaren, había tenido un comercio muy importante tanto de madera en bruto como de muebles también la pesca es buena, sus salazones se vendían incluso en las marcas libres antes de la invasión Orlesiana-
-Parece mentira que sepas todo eso Mia Cara-
-Mi padre me lo conto, con Fergus nos leía la historia de Ferelden y nos contaba cosas de cada ciudad-
Esa noche cenamos en un pequeño comedor que habían conseguido arreglar en el poco tiempo que habían tenido, luego nos dirigimos a nuestras habitaciones, Leiliana me dirigió una mirada divertida ella había sido quien me había regalado el camisón.
Alistair se metió en el baño para asearse antes de dormir y yo aproveche para ponerme el camisón. Me quedaba un poco estrecho por que la barriga ya empezaba a notarse pero no me importaba. Cuando salió del baño se me quedo mirando.
-Freyja ese camisón no deja nada a la imaginación-
-¿No te gusta?-
Alistair se acerco a mí y me cogió la mano y se la puso encima de su miembro, que ya estaba duro y palpitante bajo mi mano. Me acerque más a él y lo rodee su cuello con mis brazos y lo acerque a mí.
-Esta mañana estabas muy dispuesto ¿Qué te frena ahora?-
-Ven vamos a estrenar esa cama – me dijo cogiéndome en volandas y metiéndome en la cama entre risas.
-Veo que te ha gustado la cama y el camisón-
-El camisón me gustara mas cuando te lo quite y lo que más me gusta de esta enorme cama es tenerte en ella-
Tal y como me había prometido me saco el camisón, sin muchos miramientos se quitó los pantalones y apartándolos del colchón de una patada.
-No sabes cómo me gusta tenerte así – me dijo mientras con la punta de la lengua reseguía un pezón – ¿me lo parece a mí o te han crecido?
-¿Tu qué piensas?-
-Pienso que me encanta el embarazo, siempre habías tenido unos pechos espectaculares pero es que últimamente están enormes-
-Calla bobo-
-¿Y si no quiero?-
Entonces lo cogí por la nunca y dirigí su boca hacia mi sexo.
-Mejor usa la lengua para cosas mejores- sentencie.
-Tus deseos son ordenes – me respondió antes de sacar la lengua y empezar a lamer y mordisquear mi centro de placer. No me daba tregua pero tampoco me dejaba terminar, cuando notaba que empezaba mi orgasmo frenaba en seco.
-Alistair como vuelvas a hacer eso otra vez te juro por el Hacedor que te la corto-
Alistair se rio ante el comentario y se acomodo entre mis piernas.
-Estas tan mojada y preparada para mi ¿Me quieres dentro de ti Freyja?-
-¡Sí!-
Sin opción a replica Alistair se enterró en mi hasta el fondo, haciéndome arquear todo el cuerpo por el impacto. Empezó a moverse en mi interior primero lento para acomodarse y luego sujetándome la pierna para poder profundizar en sus envestidas.
-No voy a tener compasión contigo esta noche – me dijo.
Sus envestidas eran duras y rápidas, perdí la cuenta de las veces que llegue al orgasmo hasta que finalmente el se vació en mi interior.
Cuando desperté a la mañana siguiente Alistair no estaba en la cama, me puse ropa cómoda y baje a desayunar.
-Buenos días Mia cara-
-Hola Zev ¿Dónde está Leiliana y Alistair?-
-Está enviando unos cuervos para que vengan algunos de sus agentes a controlar la situación. Alistair está en el estudio repasando los números con el senescal –
-Ha empezado a trabajar muy temprano-
-Si el picolo templario por fin ha crecido-
-¿Nunca dejaras de llamarlo así?-
-Ya es algo nuestro – me respondió levantado los hombros – ¿y tú qué esperas de esta ciudad?
-Pues no se Zev, sabía que la recepción puede que fuera fría pero no me esperaba esto y tendremos que volver a Denerim en un mes, hay asamblea y además tanto Maric como Alistair quieren que el bebe nazca en la capital-
-El senescal puede encargarse de las reparaciones-
-Si eso es lo que menos me preocupa, además quiero montar un puesto para los Guardias Grises aquí-
-¿Quieres tener todo Ferelden conectado?-
-Quedan dos Archidemonios Zev, la ultima Ruina empezó por que el Arquitecto intento convertir en su discípulo a Urthemiel, joder tuve que dejarlo ir y quien sabe qué coño estará haciendo ahora-
-No es tu culpa Freyja – dijo Alistair entrando en el comedor.
-Sí, si lo es no debería haber ido a la asamblea-
-Eres demasiado dura contigo – sentenció Leiliana – antes de que nos vayamos ya tendré gente aquí para nosotros.
-No has perdido el tiempo – se burlo Alistair.
-Lo que sea por vosotros, no puedo demorarme mucho la Divina me reclama –
-He escrito a Nathaniel esta mañana, nos enviara a tu enano para que revise la estructura y también me puesto en contacto con Orzammar, por aquí fue donde mi padre entro en los caminos de las profundidades durante la rebelión –
-¿Supongo que quieres evitar que pase como en Amarathine? – Señale – Quiero que venga Neith hacia aquí con quien ella considere oportuno de momento dejaremos un destacamento pequeño de guardas, ella estará al mando de este complejo.
-¿Quién quieres en Denerim? –
-Quiero a Robb, Neira y a Trabis –
-Lyna es la prima de Shianni, eso os iría muy bien de cara la elfereria- añadió Zev.
-Se conoce Denerim, Robb es el más veterano y ha servido bien a la orden además quiero a Neira conmigo ella me ha revisado des de hace años y me gustaría que estuviera en el parto, es una buena sanadora –
Un mes después…
Voldrik llego des de Amarathine, me tuve que escuchar una lista enorme de quejas por haberlo hecho venir en barco, pero enseguida se puso a evaluar el estado del castillo, del pueblo y de los puentes que había en las cercanías. Las reparaciones costarían una pequeña fortuna que yo misma pague de mi bolsillo, prefería invertir lo que había ganado vendiendo todo lo que había encontrado en mis viajes, en lo que de momento seria nuestro hogar y intentar ganarme a la gente de Gwaren.
Neith llego con Sigrun y Ar en el mismo barco de Voldrik, mientras adecuaban un pequeño fortín a medio día de Gwaren se quedarían en el castillo y serian la cara visible de los Guardias Grises en esa región. Al estar cerca de Ostagar hacia más fácil la comunicación con el clan de la custodia Lanaya y los elfos eran menos reticentes a la presencia de Neith que lo que habrían sido con algún guarda de otra raza.
Por su parte Alistair escuchaba y apuntaba las necesidades de los habitantes de la ciudad, Loghain había descuidado a los gremios pero por suerte conocíamos suficientes artesanos como para volver a poner en marcha las manufacturas de la ciudad.
Pero los días pasaban y tuvimos que regresar a Denerim por un tiempo, aunque el Senescal nos iría informando semanalmente de las necesidades del teyrin.
