Capítulo 76: Denerim
Después de cuatro días en barco llegamos a Denerim, la ciudad había florecido bajo el mando de Maric. La mayoría de los nobles se había tomado bien el cambio de gobierno y los que no tenían mucho cuidado de dar una opinión en voz alta.
-Hijos bienvenidos-
-Hola padre, me alegro mucho verte-
-Pasad y contarme que tal por Kirkwall y por Gwaren-
Pasamos al salón y le contamos la situación de Kirkwall, pensaba al igual que nosotros que lo que estaba ocurriendo en esa ciudad era muy preocupante y esperábamos que no nos afectara.
-Gwaren está hecho un desastre papa, la ciudad esta dejada de la mano del Hacedor, francamente no sé como lo han hecho hasta ahora. Des de que murió Celia Loghain no había pisado la ciudad-
-Seguro que lo podréis solucionar ¿Cómo te encuentras Freyja?-
-Ahora bien, las nauseas ya se han pasado pero he tenido que comprar ropa nueva-
-Eso es muy bueno hija, quiere decir que el bebe crece-
-Neira cree que nacerá a finales de invernada-
Cuatro meses después.
Los días habían pasado rápido des del final de la asamblea, yo continuaba al mando de los Guardias Grises des del complejo de Denerim pero el trabajo era cada día mas pesado, el bebe parecía que tenía una batalla en mi interior por qué no paraba de moverse.
-Freyja tendrías que delegar – dijo Alistair – Nathaniel se puede encargar des de Amaranthine.
-Puede que tengas razón, tu padre quiere saber qué nombres nos gustarían para el bebe-
-¿En qué tenias pensado?-
-Me gustaría Moira si es niña-
-¿Cómo mi abuela?-
-Si-
-Es muy bonito y a mi padre le encantara-
-Si es niño, ya sé que tú quieres ponerle Duncan pero me gustaría que se llamara Bryce, mi padre dio la vida para que yo pudiera escapar de Pináculo-
-Me parece bien, si se parecía a ti seria una personal extraordinaria-
-Le hubieras encantado-
-Ven vamos a caminar un poco, te irá bien.
Alistair me cubrió los hombros con una capa cuando una punzada de dolor atravesó mi vientre y mi vestido quedo mojado.
-Creo que he roto aguas-
-Ven vamos siéntate ¡Guarda!-
El guardia entro en la habitación y no hizo falta que Alistair le dijera nada.
-Hare que llamen la Lady Surana, vuestra gracia-
-Alistair ya está aquí – le dije con una sonrisa – estoy bastante asustada.
-Todo irá bien-
Al cabo de lo que pareció una eternidad llego Neira acompañada de Robert y Maric.
-Vamos a llevarte a la habitación Freyja- dijo Neira.
Maric y Alistair me cogieron cada uno de un brazo.
-Freyja se que te gustaría que tus padres estuvieran aquí contigo en este momento querida – me dijo Maric – pero créeme que deben sentirse enormemente orgullosos de todo lo que has hecho, al igual que yo.
-Gracias Maric ¡joder como duele!-
Me llevaron a nuestra habitación.
-Ahora caballeros Freyja debe ponerse un camisón y necesitamos un poco de intimidad-
-Yo os ayudare – le dijo Alistair.
Me puse un camisón y Neira empezó a examinarme.
-Estas un poco verde, iremos controlando las contracciones pero creo que tal y como van ahora no tardaremos mucho en tener un nuevo Theirin entre nosotros-
-Gracias Neira-
-De nada Freyja, voy a pedir que nos traigan todo lo que necesitamos para cuando llegue el momento. Puedes ponerte una bata y andar eso te irá bien-
Cuando Neira salió Maric entro.
-He enviado un cuervo a Fergus-
-Gracias Maric-
-Papa ya hemos decidido los nombres-
-¿Así? Y ¿Cuáles serán?-
-Bryce si es niño y Moira si es niña-
-¿Moira? Hijo es maravilloso, gracias a los dos. A ella le hubiera encantando-
-¿Cómo era? – pregunte.
-Era valiente, muy culta, divertida. Tenía un sentido del humor muy parecido al tuyo Alistair-
-Te dije que mi encanto natural era de familia-
-Eres un bobo-
-Si es niño llevara el nombre de un hombre muy honorable, tu padre os quería muchísimo, recuerdo cuando nació Fergus no hubo hombre más feliz en Thedas ese día y luego cuando llegaste tu se completo su mundo – me conto Maric –oh…Freyja no quería hacerte llorar-
-No, me ha traído muy buenos recuerdos. Los hecho mucho de menos…oh…Alistair – le dije agarrándome a su brazo – necesito a Neira ¡ya! Creo que ya está aquí-
-Iré yo – dijo Maric – Alistair quédate con ella.
Maric fue a buscar a Neira, cuando llego yo estaba agarrada a la cama.
-Neira está sangrando mucho ¿Qué ocurre?-
-Déjame examinarla-
Neira empezó a conjurar.
-El bebe debe nacer ya, tenéis que salir de aquí llamad a la comadrona-
-Vamos Alistair dejémoslas trabajar-
Maric y Alistair cerraron la puerta y solo se volvió a abrir para dejar entrar a la comadrona. La comadrona me examino.
Nunca en mi vida había sentido tanto dolor como cuando estaba empujando.
-Debe empujar alteza un poco más-
-Este bebe no quiere salir-
-Vamos a probar de poneros en pie a ver si lo ayudamos-
-Comandante, solo un empujón mas casi ya esta fuera-
Entonces escuche el llanto de un bebe y mi mundo cambio.
-Felicidades alteza es una niña ¿Queréis cogerla?-
La comadrona puso a la niña en mis brazos.
-Hola Moira eres tan bonita-
-Comandante es una preciosidad-
-Creo…creo que viene otro- les dije a las dos mujeres.
-Dejadme ver-
La comadrona introdujo un par de dedos en mi y su cara cambio.
-Alteza el segundo bebe viene mal colocado, debemos ponerlo bien antes de empezar a empujar. Neira llevarle la niña al Príncipe y vuelve te necesitare-
Neira cogió la niña y salió de la habitación, al entrar vi la cara de preocupación de Alistair con Moira en brazos.
-Neira debes prometerme algo-
-¿Qué?-
-Si tienes que escoger entre el bebe o yo escogerás al bebe-
-No puedes pedirme eso Freyja-
-Sí, te lo ordeno Neira soy tu oficial superior-
-Está bien-
-Comadrona ya puede empezar-
-Alteza esto le va a doler-
La comadrona empujo mi vientre con una mano mientras con la otra ayudaba a rotar el bebe.
-Está sangrando mucho- dijo Neira.
-Ya estamos, ahora majestad empujad-
Un grito grutal salió de mi garganta.
-Muy bien alteza solo un empujón mas- dijo la comadrona.
Empuje, empujé como si no hubiera otra cosa en el mundo.
-¡Ya está aquí! ¡Es un niño! Mirad alteza que muchachito tan guapo-
Pero tan solo pude tocarle la cabeza con un dedo, todo se volvió borroso y note unos brazos que me sujetaban.
-¡Majestad! ¡Alistair! necesitamos ayuda-
Entonces solo oscuridad.
Cuando volví en sí, estaba en nuestra cama y Alistair dormía en una silla a mi lado.
-Alistair-
-Freyja por fin abres los ojos-
-Y los bebes ¿están bien?-
-Si perfectamente, están con mi padre-
-¿Qué paso?-
-Perdiste muchas sangre, Neira y Robb han estado toda la noche curándote, ahora están descansado-
-Tenemos dos bebes-
-Sí, me has hecho el mejor regalo del mundo – me dijo antes de besarme – llamare a mi padre para que venga con los bebes.
Alistair llamo a Maric y este apareció con los dos bebes en brazos.
-¿Cómo te encuentras Freyja?-
-Como si me hubiera pisoteado un ogro, pero aparte de eso bien-
-Toma-
Maric puso a los bebes en mis brazos.
-Bonita estampa – dijo Fergus des la puerta.
-Hola Fergus, ven conoce a tus sobrinos-
-Has tardado poco- le dijo Alistair.
-Estaba en Amarathine cuando le llego el cuervo a Nathaniel-
-Esta es Moira y este es Bryce-
-¿Le has puesto el nombre de papa? –
-Si-
-A él le hubiera gustado mucho ¿Quién de los dos es el primogénito?-
-La niña, parece que volveremos a tener una Reina Moira – dijo Maric – esperemos que el nombre de mi madre le dé fortaleza.
-Y tu sobrino será el nuevo Teyrn de Gwaren- le dijo Alistair a Fergus.
-Las dos grandes casas de Ferelden unidas como familia- le respondió.
