[Capitulo anterior: XV. Una melodía nocturna.]

¿Con quien se va encontrar? —cuestiona al moverse sigilosamente estando un poco más cerca de su objetivo. — ¡Hey, Tu! —oía una voz masculina pero al voltear hacia atrás, no vio a nadie. Ignorando esa vocecita continúo con su espionaje.

¡Hey, Tu…Chica de cabello azul! —repitió el castaño ya agitado, se encorvó un poco para recuperar el oxigeno que perdió con perseguir a la militar. Él se comprometió en ayudar a su prima especial y tenia que cumplirlo. Leona Heidern era la hermana gemela de Keiko Kusanagi o quizás podría ser primas cercanas, tenía hablar con esa joven. Aunque tenga que enfrentarse a Iori Yagami. — ¿Está siguiendo a Yagami? Y ¿Él a quién sigue?—se hablo en su mente. Pestañó dos veces porque todavía estaba desconcertado.


XVI. Conociendo al enemigo.


~I~

A lo lejos pudo ver una silueta y lo más extraño fue que no trató de su rival, sino de una joven de largo cabello negro que usa un kimono blanco con líneas rojas. Ella permaneció en la orilla del mar y en un instante mira al pelirrojo que se mantiene parado en una colina de arena con las manos guardadas en sus bolsillos rojizos. No era su rival pero aquella mujer tenía una apariencia similar a una conocida suya.

¿Maki? pregunta con cierto asombro ante esa apariencia familiar que ya conocía en su pasado. Iori se acercó despacio hacia ella para saber si, no se trataba de una visión.

Aquella mujer mostró su pequeña sonrisa ante Yagami y dio media vuelta para salir del lugar. Él se quedó inmóvil ante el movimiento inoportuno. Pestañó dos veces para volver en si, ella ya no estaba. — ¿Qué fue eso? cuestionó a su mente.

Hace un par de años atrás que no ve a Maki Kagura pues no tenían muchos encuentros ya que ella tenía otras responsabilidades, según lo que recuerda pero no explicaba exactamente su ocupación aparte de ser su segunda representante: a veces esa chica le hacia pregunta sobre sus padres. En realidad, Iori Yagami no supo mucho sobre ella porque solía ser una mujer misteriosa y lo único que sabe es sobre una hermana muy querida. Lo raro fue cuando le dejo a cargo que cuide de su hermana pero los detalles nunca fueron dados.

—Maki…Tiene que ser ella—murmuro por lo bajo.

Se giro sobre sus talones para regresar nuevamente a su departamento pero un brillo tenue de color purpura resaltaba sobre su camisa blanca, se apresuro en revisar su collar de luna creciente: que estaba creado por una piedra radiestesia (1). Nunca entendió porque esa piedra solía brillar, ni siquiera su padre y su madre se lo explicaron pero lo que si sabe es que se trata de un obsequio de un amigo de Ume Yagami.

~…~

El festival aun no estaba por terminar y los fuegos artificiales resplandecían sobre el cielo estrellado. Después de que Ume Yagami tardo un poco en encontrar a su hijo pero por lo menos no había sido la única que estaba dentro del bosque y esto tenia que ver con Gaidel, un padre protector y supone amoroso por como buscaba a su pequeña hija…"¿Liny, Liri o era Leona?" pensaba en su algún momento ella recordaría el nombre de esa niña porque formo parte de los recuerdos de su hijo.

Ellos se encontraron con Isao (2) Yagami quien esta con sus brazos cruzados y siendo impaciente con algo que sostiene en su mano derecha. Iori ve que se trata de un papel rojo envuelto pero lo curioso fue cuando él observa a su madre de reojo, es como si sintió la tensión y lo incomodo que existe entre sus padres.

—Mamá, ¿has visto a la niña de ojos azules? ¿Mamá? —quería captar su atención pero ella temblaba con ver a Isao con esa expresión seria e intimidante.

¿Quién es Hinata? una voz seca retumbo como eco la conciencia de Ume.

— ¿Hinata? —repitió confundida.

—Una mujer de cabello castaño y con un curioso símbolo en su espalda, te trajo un regalo por lo que hiciste—comentó manteniendo un semblante frívolo y cortante.

— ¿Por lo que hice? —inclinó su cabeza hacia abajo para ver a su hijo y vio como le arrebataba el obsequio al padre.

—Mamá te regalaron un collar de luna creciente—comentó el pequeño con cierta emoción y Ume se encarga de leer la nota que tenía adentro.

-Ume es un pequeño detalle que quería obsequiártelo hace mucho tiempo, es un emblema de mi Clan. Quizás te hayas olvidado de mí y lo entiendo por tu familia, y yo por la mía pero ambos pertenecemos al Clan Taisei, lo tuyo no es de sangre sino por una alianza que formamos antes…Créeme este collar te podrá servir a futuro.

Por cierto, soy Gaidel.

PD: Le dije a mi esposa, Hinata que te traiga este objeto antes de irte. Solo no quiero tener problemas con el descendiente de los ex Yasakani.-

La pelirroja sonrió ampliamente y se coloca el collar de la luna creciente en su cuello para ver como resplandecía toda su energía positiva ante los ojos de su pequeño hijo.

—Isao solo es un regalo de una amiga, que ayude a encontrar a su hija—respondió manteniendo su cálida sonrisa.

—Es mejor irnos he visto muchos Kusanagi por hoy—decía su marido con una voz cortante y frívola, por dentro contenía su rabia hacia ese Clan.

La familia Yagami avanzaba rápido entre toda la multitud, el único hijo y heredero se había quedado atrás de sus padres. Iori Yagami volteó hacia atrás para ver a su amiga de cabello azul irse con su familia y por otro lado cuando tomo su rumbo para continuar con la caminata pero apenas avanzaba. Su cuerpo chocó contra otra persona, él se distanció a unos pocos centímetros de la otra aunque para su asombro se trataba de una niña con el cabello negro e liso y ojos cafés claros. Tenía un kimono entre blanco y rojo, parecía una pequeña sacerdotisa. Para su sorpresa fue agredido en el momento por un pequeño accidente y él no le iba a decir nada porque no soporta los conflictos.

— ¡Fíjate por donde caminas idiota! —exclamó Maki con su helado todo derramado sobre su kimono blanco.

— ¡Maki no seas descortés! —le reprochaba su hermana Chizuru para callarla de golpe y le ofrecía su helado de chocolate para que no discuta.

El niño se le quedo mirando por unos minutos hasta se formó una mueca de disgusto en sus labios y luego se fue corriendo tras eso evitaba a las personas que se interponían en su camino. Su madre lo estaba llamando desde la entrada al festival. El señor Yagami no sospechaba de que su esposa había volteado hacia atrás para ver a Gaidel que se apartaba al lado de toda su familia; viendo como mantenía esa agradable sonrisa, a veces ciertas responsabilidades le hacían olvidar a sus amigos y mucho no recordaba a Hinata pero quizás si al señor Taisei. ¿Qué cosas habían compartido estos dos?

Luego de aquella noche, el pequeño recibió de parte de su madre el collar de la luna creciente de ahora en adelante ya estaría formando parte de su vida…

Unos meses antes que se realizara el torneo del '95. Iori con tan solo quince años de edad había vuelto a encontrarse con esa niña que conoció por un tropiezo, no creyó reconocerla en el bar donde suele a realizar micro conciertos de jazz. Ella si lo conocía por medio de la historia de sus antepasados, aunque él no quería saber nada de esos detalles porque sabe la historia y no era necesario decir quien era su objetivo. Pero su madre nunca quiso que siguiera ese destino.

Esa joven de corto cabello negro y que el peinado se decoraba con una cinta blanca. No era alta pero quizá se veía así por sus zapatos de tacones altos, su físico llama la atención de algunas personas pero puede que sea por su vestimenta elegante como de una empresaria. Esto termina captando su atención por la poca iluminación que había dentro del bar ya que, las luces se movían para dar un agradable ambiente en dicho lugar. La barra donde se encontraba el cantinero abarcaba menos de la mitad del amplio establecimiento, lo demás ocupaba parte del sector de las mesas y sillas para los consumidores, el resto de la otra mitad era el pequeño escenario donde Iori Yagami se disponía a tocar con su banda: que eran tres mujeres. La primera es la baterista, la segunda es la guitarrista y voz de la suave melodía, y por ultimo se podría ver a un pelirrojo tocando su guitarra. La tercer mujer estaba sentada en una de las mesas, con sus ojos atentos a su hermana mayor, Konoe Tamina, quien era la voz y guitarrista de la banda. También hacia el segundo guitarrista.

Maki solo lo observaba y la música que oía en ese momento le gustaba. Sin embargo, le parecía raro ya que por los relatos que les contaba sus padres, el Clan Yagami tenía su objetivo de asesinar a todo el Clan Kusanagi. Este sujeto cambió parte de su destino por lo que veía con sus propios ojos. Ella le interesaba saber de él.

Cuando la música finalizó, el público aplaudía para felicitar a la banda ya que les esperaba un gran futuro por delante con su ritmo de Jazz. Por otro lado, Kikuri felicitaba a las chicas y al pelirrojo que le daba la espalda.

Konoe Tamina estaba molesta por ese comportamiento inapropiado de su compañero, pero su hermana menor no le preocupaba esos defectos.

Iori Yagami bajó del escenario para beber una botella de cerveza y retirarse lo más pronto posible del bar, tenía cosas pendientes por hacer, en especial, visitar a su difunta madre. Él nunca habló sobre el tema pero últimamente fue recibiendo una llamada de un desconocido sujeto llamado, Geese Howard, que le sugería integrarse a un equipo para participar en un torneo de peleas, exactamente no le explico sus motivos pero le ofrecía dinero y también que sus compañeros no estorbarían en su enfrentamiento contra Kyo Kusanagi. Aunque todo esto parecía una broma pesada. Más haya de todo esto le interesa el torneo porque quiere enfrentarse a ese Kusanagi.

—Hola ¿Te importaría si me siento al lado tuyo? —preguntó la joven siendo cortes.

—No busco acción—contradecía este de mala gana —.Si ese traje se trata de alguna estrategia para atraer hombres—ni siquiera la miro pero su voz era frívola y cortante ante la presencia de cualquier dama.

—No, nunca busco acción —dijo con cierta seriedad para evadir las otras palabras que había dicho él—.Solo quiero hablar con el ex Clan Yasakani, si te importa.

Kagura sonríe ampliamente con haber captado la mirada fija del pelirrojo. Ni siquiera le daba escalofríos. Ella solo quería dialogar un poco con él, respecto al destino que se aproximaba.

— ¿Qué buscas exactamente? —interrogó este al darle un trago a su cerveza para luego mirarla a los ojos.

—Solo quiero hablar con el verdadero niño que ensució mi kimono hace un tiempo atrás —ella se reía por la cara desconcertante de Yagami —.Solo era una broma, quiero conocer al descendiente del ex Yasakani.

— ¿Qué quieres saber de mi?

—De que si te unirás a los Guardianes de Los Tres Tesoros Sagrados…

—Olvídalo, no pienso involucrarme en eso —negó con desviar su mirada.

—U-Uff solo quería proponerte algo así. Si cambias de opinión llámame —Maki le entregaba su tarjeta de presentación y cuando el leyó atentamente termino viendo que esa mujer era una representante.

— ¿Iori viste a Maki? —le preguntaba la baterista con su ceño fruncido.

Este solo le entrega la tarjeta y al poco después las hermanas Tamina pronto se acercaron a la silueta que casi pierden de vista, porque ambas mujeres fueron recomendadas por esta representante.

—Eres un idiota, Iori Yagami—dijo Konoe con cierta voz malhumorada.

—Les di suerte, es todo—decía Iori para retirarse.

¡Idiota!

Nuevamente, Maki Kagura se había presentado ante todos sus clientes. Por escuchar el ritmo de su música la convenció de establecer un contrato con la empresa de su padre, un negocio que podría ser rico y famoso. La banda ya había tenido un representante pero no le agradaba las propuestas que le había ofrecido a ellos y ahora, actualmente Konoe tomo ese papel por el momento.

Mientras que la representante dialogaba con las chicas y en su momento le guiñaba su ojo derecho al pelirrojo, quien rápidamente desvía la mirada con cierta expresión de seriedad. No le agrada esa mujer.

Por otro lado, la menor de las hermanas Tamina se percató de esa reacción del pelirrojo y aparte ella misma estaba molesta por ver ese gesto hacia su chico…

~II~

Cuando el tiempo fue pasado más se conocían Iori e Maki, la relación de ambos se fue tornando más amistosa que un tema amoroso. Ella era tres o cuatro años mayor que él, desde que se conocieron fue tratado como un hermano menor para la joven representante. La empresa donde trabaja sus padres estaba empezando a buscar bandas con buen ritmo para comercializar su música y hacer giras por todo el mundo.

Kikuri estaba perdiendo a su amado pelirrojo y sabe que si no se confesaba ahora mismo, el mañana seria demasiado tarde. Debería apurarse porque en algún momento su enfermedad podría empeorar. Ella tenía que apurarse con su canción para que él lo entienda.

El espacio donde la banda tocaba en su nuevo "hogar" era un estudio de grabación. Mitad del espacio había instrumentos, micrófonos y la otra parte se podía encontrar los materiales del estudio. Todo bien organizado y listo para empezar con la grabación del primer CD.

—Bueno, ya pueden empezar a componer—habló Maki con voz serena. La joven miró hace un segundo al pelirrojo que estaba apoyado en el borde de un sillón negro con sus brazos cruzados—Iori, quiero hablar contigo por un momento.

Yagami se levanta para salir del estudio al lado de Kagura, ni siquiera sospechaba nada respecto a la expresión de su rostro. Sin embargo, al entrar en su oficina ahí fue donde percibió ese aire inquietante y alarmante. Algo no estaba bien en ella, se la veía preocupada y asustada.

Él no pudo evitar hacerle una pregunta.

—Maki ¿Pasa algo?

—N-No, no me siento bien—respondió con una voz ronca, ella no quería mostrar su verdadero miedo—Últimamente he tenido visiones de mi vida.

— ¿Visiones? —Repitió percatado— ¿Qué clase de visiones?

Hace unos pocos días la joven estuvo presenciando visiones respecto a un sujeto: de cabellos rubios con mechones negros, con una apariencia madura para una edad que podría aparentar cerca de los treinta y cinco años o treinta y nueve. Ojos azules oscuros y su vestimenta lo hacia describir como un sacerdote o un monje. Se decía apodar como el Salvaje Viento o Rey Celestial, pero luego supo el nombre real, Leopold Goenitz…Respecto a esas visiones, pudo ver que una ráfaga de viento será la causa de su destino final que era la muerte y esto le esperaba por ser descendiente del Clan Yata que son los protectores del sello de Orochi.

Maki tenía miedo por no confesarle del todo a su hermana gemela menor, Chizuru. Teme que ese desconocido ataque a su querida hermana.

—Solo es de un sujeto que se hace llamar Goenitz, no se quien es pero en mi visión controlaba el viento —explicó con la mirada perdida en las fotos familiares.

—Maki, capaz era un sueño.

—No lo se pero sea lo que sea, quiero que cuides a mi hermana gemela—pidió en un tono suplicante—.Cuídala por favor.

Iori frunció el ceño prácticamente anonadado, no sabia como responder a ese detalle pero se trata de un tema importante para su representante. Un tema que debe hacerse responsable por el posible peligro que temía su amiga.

—De acuerdo, Maki. Cuidaré a tu hermana—afirmó con seriedad— ¿Cómo se llama?

—Chizuru Kagura.

Después de cinco meses antes que comience el torneo, su representante había fallecido por "causa naturales" según calificaba la policía pero Yagami no creía en esos temas porque sabe lo que en realidad pudo haber pasado. Él no vio a Chizuru durante el velorio pero si a la familia del Clan Kusanagi y la rabia nuevamente se desató en todo su ser. Por dentro le gustaría matar en ese momento a toda esa familia pero no lo haría en ese preciso momento por respeto a Maki.

Konoe y Kikuri Tamina quedaron mal con la muerte de su representante y amiga, lo peor es también que la enfermedad de la menor ya estaba entrando a ciertas instancias de gravedad. También otro tema que las alarmó fue un nuevo contrato para Iori Yagami con otra banda y con eso se sigue debatiendo. Por otro lado sobre la canción pronto seria escuchada para su único público, Iori.

Él tenia varios objetivos que debería cumplir y esto se abrió paso a su siguiente destino…

~…~

~III~

Leona avanzó hacia la orilla del mar para sentarse en la arena. Su mente era un bloqueo para quedarse en sus pensamientos, el dolor de cabeza parece hacer un apretón o como un golpe fuerte en la cabeza. Sabe que perdió de vista al pelirrojo y debería seguir pero su cuerpo reaccionaba poco, no tenía mucha fuerza. Entonces se fue tranquilizando con ver las pequeñas olas que llegaban a hasta sus botas, por curiosidad agarro una pequeño caracol de mar vacío para distraerse.

De pronto Kyo logró llegar hasta la muchacha de cabello azul, prácticamente era como ver a Keiko ahí sentada en la arena; el collar que guardaba en su bolsillo comenzó a brillar en color azul, él ni siquiera lo ve porque se quedo ahí parado mirando a Leona.

¿Quién eres? preguntó manteniendo su vista al mar.

—M-Me llamo Kusanagi Kyo y quiero hablar contigo por un f-familiar—respondió el castaño un poco nervioso porque apenas la conoce de vista.

Ella se giro ligeramente hacia él para mirarlo a los ojos y dudaba. Una parte de ella desconfía en ese chico pero le da curiosidad por saber algún familiar capta su atención. El muchacho se sienta a su lado para dialogar con la militar, al hacerlo la ve muy colorada y con una respiración algo entrecortada.

— ¿Te sientes bien?

—S-Si solo es que tengo fiebre y evite el reposo—respondió con voz ronca—, si mis compañeros se enteran pueden suspenderme.

— ¿Por qué no hiciste reposo? —interrogó preocupado.

—Quiero detener a ese sujeto de cabello rojo—contestó, tratando de hacer memoria del apellido por lo menos del desconocido.

— ¿Yagami? —repitió desconcertado por la única descripción que recuerda esa joven ¿Acaso planea algo para este torneo? — ¿Cómo te llamas?

Leona afirma con la cabeza porque su objetivo era evitar que algo se descontrole y hasta ahora no lo vio por ningún lado.

—Me llamo Leona Heidern, a su servicio—contesta al hacer su saludo militar.

—Mucho gusto, Leona, supongo que eres la hija del comandante Heidern—sonrió de lado con mirarla a los ojos y ve que su acompañante afirma con la cabeza—.Sabes me recuerdas a una prima del corazón y eres igual a ella.

"¿Igual a ella?" Repitió esa palabra en su cabeza. Ella frunció el ceño, no sabia por donde preguntar exactamente para entender esas palabras y aparte seria el tercero o cuarta persona desconocida que está estableciendo un dialogo aunque supone que el comandante ya lo conoce.

— ¿Q-Qué quieres decir exactamente? —Interrogó con su mirada fija en el caracol de mar que estaba vacío y lo sostenía en sus manos — ¿Igual a mi?

—Si más físicamente, creo que en personalidad ella es un poco más carismática—contestó al inclinar su mirada hacia la arena—Su nombre es Keiko Kusanagi y ella te vio en la televisión.

— ¿Keiko?

—Ella me comento que fue adoptada por sus tíos—aclaró Kyo manteniendo un semblante cortante en sus palabras.

Mientras que Kusanagi le hablaba, su acompañante quedo en estado alerta por lo que presenciaba en ese instante. Un destello purpura que salió del lado menos iluminado de la playa, se aproximaba hacia ellos y ahí fue donde la militar reaccionó para empujar bruscamente al joven hacia el lado derecho. El ataque se apagó en el agua.

— ¡Cuidado! —exclamó Leona quedando en una posición incomoda; ella estaba sobre él, las mejillas coloradas se mantenían en ambas personas. Aunque después desviaron su atención al asunto incomodo, ahora tenían que descubrir al sujeto que los ataco— ¿Qué fue eso?

Unas carcajadas se escucharon del otro lado de la playa, la arena se levantaba un poco con cada pisada apresurada. Una silueta se acercaba hacia ellos.

— ¡Yagami!

Por la iluminación descubrieron al agresor.

¡Shine! exclamó emanando nuevamente sus flamas purpuras para preparar un movimiento brusco y violento.

Kyo agarró a Leona por la muñeca para evitar que sea afectada por ese movimiento. Iori Yagami gruñó molesto por no ser lo suficientemente rápido para atacarlo. Pero esta vez no se iba a equivocar de nuevo y sabe que primero debe eliminar al estorbo que esta en su camino. El pelirrojo empieza a atacar a sus oponentes con dos ráfagas de fuego para levantarlos del suelo pero aquellos dos logran esquivarlo aunque separándolos por ambos lados ya pisando el mar, luego él se acerca corriendo con su intención de mandar a volar a Kyo con un pilar de fuego; ambos collares de radiestesia comenzaron a brillar muy intensamente y para sorpresa de la militar que genera el movimiento Moon Slansher, crea un aura cortante con forma de luna llena pero la cortada se creó con el agua y termina afectando físicamente a Iori para hacerlo retroceder.

"¡¿Qué fue eso?!"Se cuestionaba ella misma quedando perpleja por su movimiento.

— ¡Es mejor que huyas antes de que te mate! —gritó para intimidarla.

— ¡N-No vas hacer daño a nadie, Y-Yagami! —su cuerpo tambaleaba cuando contestaba gritando—Kusanagi, quédate atrás mío.

— ¿Qué piensas hacer?

—Deja que se acerque… ¡Ven atácame con todo lo que tengas!

— ¡Leona no lo provoques, es peligroso! —contradijo él sosteniéndola por los hombros.

Otra carcajada escucharon y quedaron alarmados con la a proximidad del pelirrojo hacia la militar; el sujeto con sus flamas purpuras y ella tratando de que su experimento de volver a intentar atacar con el agua vuelva a repetirse… Leona cerró sus ojos para oír los pasos de su oponente.

— ¡Voy a disfrutar matarte por intervenir en mi camino!

"Tres…Dos…Uno, ¡Ahora!" Se gritaba mentalmente para reaccionar y utilizar hidrokinesis con ayuda del aura cortante.

Cuando ambos cuerpos chocaron y los collares no dejaban de brillar, en ese instante tanto Iori, Leona y Kyo vieron un flash black como si se tratara de un reflejopasar delante de sus ojos. Aquellos dos rivales vieron a una niña llorando con su ropa toda manchada de sangre y los oponentes del agresor lograron ver a un niño golpeado, herido y con su vestimenta toda rota. Después se trataba del entrenamiento esforzado del Kusanagi con su padre. Sin embargo, los tres vieron un fragmento de otro recuerdo más de aquel festival donde Iori, Leona, Kyo y Keiko se habían conocido. La magnitud de aura como energía acumulada en los collares de piedra radiestesia despertaron los ojos de los tres personajes que estuvieron peleando.

Sus cuerpos cayeron en la arena con sus ojos bien abiertos y casi sin aliento por los recuerdos que vieron cada uno. Ninguno de los tres no entendían nada, absolutamente nada.

Yagami se incorporó lentamente para acercarse hacia su rival pero la militar con su cuerpo debilitado se apresuró en frenarlo cara a cara pero su cabeza ardía en fiebre, su rostro estaba caliente con las mejillas coloradas y con la vista borrosa.

—N-No te acerque…—musitó con voz entre cortada y agitada.

De pronto él intenta otra vez emanar sus flamas purpuras y cuando llega el momento de atacarlos, el cuerpo de Leona Heidern se derrumba sobre su pecho. Iori Yagami apagó el fuego y trató de sostener a la muchacha.

— ¡Leona! —Reacciona Kusanagi al incorporarse de la arena para verificar la salud de su compañera— ¡¿Qué le hiciste?! —se altera.

Esta vez ambos rivales tuvieron que bajar la guardia por una chica inconsciente. Kyo Kusanagi apoyaba la palma de su mano derecha en la frente de la joven, retrocedió unos centímetros ya que ardía en fiebre y necesitaba hacer reposo urgentemente, también deben llamar al doctor que esta a cargo del bienestar de los participantes.

Tsk, No le hice nada a tu amiga, solo se desmayó delante de mí—respondió con voz frívola y cortante—Ahora continuemos…

— ¿Continuar Yagami? Leona me protegió porque no quería ver un escandalo y ahora quieres continuar igual en su estado—comenta el castaño elevando el volumen de su voz—Ahora me vas a ayudar a llevarla a su dormitorio. Le debes un favor.

—No.

La respiración cálida y entre cortada que salía por la boca poco abierta de la joven dejó al muchacho en un estado nervioso y también irritante.

—D-De acuerdo, quiero que pelees conmigo la próxima vez.

—Entendido, Yagami.

Así fue que Kyo revisó el bolsillo izquierdo del uniforme militar para sacar las llaves del departamento, al parecer Leona se hospedaba casi en el último piso que estaba entre octavo o decimo piso y justamente el mismo piso donde habitaba el pelirrojo. Él solo pudo cargarla entre sus brazos como darle una ayuda de disculpa, es lo único que pudo hacer por su futura rival en el cuadrilátero. No obstante, el perfume femenino se adentro por la nariz del muchacho; un rico aroma que le hacia sentir algo extraño y que no podía describirlo. Seria como el contacto físico con otra mujer, una mujer diferente.

Ambos personajes entraron al hotel para dirigirse directamente hacia la oficina del doctor pero lastimosamente no se encontraba ahí adentro, entonces se fueron hacia el ascensor para llevarla a su habitación.

Mentalmente Kyo se lamentaba por obedecer órdenes de la ahijada de Heidern y temía que la situación se empeore. Por otro lado, Iori en lo más profundo de su ser quizás si siente lastima por ella y eso que fue una mujer valiente en enfrentarlo, dejando a un lado a la idol Pop que siempre era un estorbo para su batalla pero ella era muy ruidosa para ambos rivales. El caso esta misteriosa mujer que recién se involucra al torneo le captaba su atención por el poder que lo sorprendió…Hidrokinesis, una chica que podía manipular el agua a su antojo.

Al llegar en el piso correspondiente, ellos caminaron por el pasillo del noveno piso para quedarse parados delante de la puerta. Internamente Kusanagi rogaba que no estén los mercenarios. Cuando la llave hizo un pequeño ruido clickp ahí la puerta se abre enfrente de los dos, el sujeto avanza para dejar el cuerpo de la militar en la cama y pronto el castaño se encargaba de quitarle las botas, y en cubrirla con las frazadas también sin olvidarse del trapo húmedo sobre la frente.

—Bueno, supongo que eso es todo—dijo Kyo aliviado—Podemos retirarnos.

El joven se gira sobre sus talones para retirarse, una suave voz femenina lo detiene al instante. Otra vez se volteó para mirarla. Leona estaba delirando en fiebre y su mano se aferraba a la camisa blanca del pelirrojo.

Q-Quédate conmigo…

Ni siquiera tenía los ojos abiertos y era obvio percibir su delirio. Iori pestañaba dos veces sin comprender nada.

— ¿Te puedes quedar con ella hasta que te suelte? —cuestionó.

Un pequeño flash black se reflejo en los ojos de Yagami; viendo a Leona como si fuera su madre quien le rogaba en sus últimos días… —Iori, elige tu camino…Encuentra a tu chica, has música—la voz de Ume retumba como un eco en su memoria.

—Supongo que si—responde tragando saliva en seco—, después me retiro.

—En otro momento peleamos…Yagami y gracias por hacer este favor.

Su rival ni siquiera lo escuchaba porque se distraía con ver a una militar que bajaba de apoco el ritmo de su respiración agitada.

—Vete, Kyo.

—Entendido, Yagami—afirmó con la cabeza y cerraba la puerta detrás de él.

Su collar brilló por un segundo para recordar el rostro de aquella mujer, para guardar la imagen de ella quien lo enfrento. Dentro de todo le agrada su actitud y su fuerza por haberlo enfrentado cara a cara. Iori Yagami sonrió de lado por ella.

Nadie comprendió la situación que se vivió en esta noche pero algo estaba seguro de los tres peleadores, que cada uno vio un reflejo de un pasado del otro. Sin embargo, aprendieron algo del enemigo…Porque estaban conociendo una parte de un suceso que quizás fue olvidado por el enemigo.

Que interesante pelea…—una voz grave y masculina hablaba con observar desde el techo de otro edificio cercano al hotel de los participantes —La pequeña Leona esta creciendo.


Continuará…


(1) piedra radiestesia: Es una herramienta que se utiliza para determinar movimientos en diferentes zonas del cuerpo (es conocido como péndulo) dan como un indicador del estado de un centro energético o zona de convergencia energía. Es considerado como un aurómetro.

(2) Isao: Significa hombre valiente. Se que no se sabe el nombre del señor Yagami pero como en el one-shot ("Pequeños sueños") involucre este nombre para él y me termino convenciendo para agregarlo a este fanfic.


N/A: ¡Hola! Me disculpo si me tarde mucho en actualizar, espero que no fui tan mala en dejar el enfrentamiento "Épico" por así decirlo, pausado…Perdón por eso. Sobre la relación entre Maki y Iori, puede que me haya salteado un par de cosas pero esto fue a causa de todo mi inspiración pero quería tratarlos como casi hermanos. Solo quería mostrarles que Iori pudo haberse relacionado con tres mujeres :v jajaja. Vuelvo a aclarar que la relación de Leona e Iori esta fluyendo de a poco. uff falta ciertos detalles que los espera… Quizás haya parte de mala ortografía por ahí y otros detalles :s …Me disculpo por eso. En fin.


¿Qué les pareció? ¿Entretenido? ¿Esperaban algo más?

¿Por qué no dejo de preguntar? ¿Cuándo habrá nueva actualización?

Muchas gracias por sus comentarios en serio y gracias por apoyar mis ideas, este proyecto que quiero continuarlo hasta el final. Ojo habrá otros pero este es un desafío para mi. Muchísimas gracias por apoyarme y seguir mi historia también dejar sus comentarios a Kryzay, Alx7necsky, Kath- 2H.D, Yasakani, Javii Shirayuki Nightmare, VikaDan, Saga, Nadia, Kya Kusanagi, Iorien, Chiche, Guest, "7", Alessannd Leto, Fabiola. H.J y a Lady… :3 se los agradezco de todo corazón.

¡Espero que les haya gustado!

¡Saludos y Cuídense!

Atte. J.H ©

PD: Se acerca mi cumple y es el mismo día que Rugal Bernstein...adivinen jajaj pero no soy cruel como él D: ...jajaja