Aclaraciones: el capitulo no solo se va a enfocar a la pareja que van a leer a continuación, sino también a algunos detalles donde se abrirá paso para la recta final del torneo. ~…Flash Black…~ "Letra cursiva y entre comillas" son pensamientos. «Cursiva canción de Iori» La canción de este personaje es idea e inspirada por su servidora, no tiene nada que ver con el CD Drama de Iori Yagami. "Brave"/("Valiente") Es el titulo que puse para la canción (…Letra cursiva sueño…).
[Capitulo anterior: XVI. Conociendo al enemigo]
El joven se gira sobre sus talones para retirarse, una suave voz femenina lo detiene al instante. Otra vez se volteó para mirarla. Leona estaba delirando en fiebre y su mano se aferraba a la camisa blanca del pelirrojo.
—Q-Quédate conmigo…
XVII. Epifanía
~I~
La fiesta estaba por finalizar y algunos peleadores se retiraban del lugar abierto al aire libre pero la otra mitad era bajo techo, donde estaban las mesas y la comida. El bufet seguía repleto, incluyendo las bebidas. Los músicos y otras bandas hacían cover de canciones ya conocidos por su público para sacarlos a bailar en el aire libre. Todo lo que se había planeado estaba perfectamente bien organizado y esto por decir que las peleas se transmitían por la televisión y en todo el mundo gracias a "Satella": es una empresa de transmisión que fue aprobado por la socia que tiene parte de las acciones de esa compañía, Chizuru Kagura. Quien hasta ahora no saben esa identidad porque fue la organizadora de dicho torneo.
Los participantes que ya estaban eliminados tenían que quedarse hasta que finalice el torneo y se puede estar en las fiestas que se organizan al final del día. Lamentablemente esta seria la última fiesta ya que falta poco para que el Ikari Warriors Team pelee contra el Yagami Team, ninguno de estos dos equipos estaba presente. Quizá estuvieron muy poco los mercenarios pero tuvieron que desparecer de la festividad por cuestiones de su misión.
De pronto las luces se apagaron de repente y no solo en el departamento sino en el de otros peleadores ya que el pelirrojo salió hacia el balcón para asegurarse que no era el único piso con corte de luz, él observó todo su alrededor para encontrarse con la tenue iluminación de la luna llena incorporarse en el ambiente para darle contorno con algunos muebles de la habitación y incluyendo al cuerpo que reposaba en la cama. Ella lo había soltado después de pedirle algo con esa suave voz ronca y suplicante, tenia que quedarse con la joven hasta que se duerma. No estaba obligado a quedarse pero una parte de él decía que debía hacerlo. Además por esta chica, ambos rivales tuvieron que bajar la guardia para ayudarla en su bienestar.
Ahora el muchacho se mantiene apoyado en el balcón con la ventana corrediza abierta para que entre una suave y fría brisa, aparte de contemplar la vista nocturna que tenia desde aquella altura este calculaba los pocos metros que tenia para saltar hacia el balcón de su habitación. No era tan distante pero aun así no por el momento disfrutaba del silencio y no importaba si aquella mujer estaba presente. Cuando se voltea sobre sus talones para mirarla y asegurarse de que este dormida, ve que a Leona sentada en el medio de la cama con la palma de su mano derecha sosteniendo su trapo húmedo de la frente; Iori se quedó viéndola en silencio hasta que un nuevo flash black con la imagen de una niña de cabello azul seguía llorando delante de sus ojos y la alusión parecía tan real, como si estuviera presente en la habitación.
— ¡Mamá, Papá! Sniff…Sniff... Estoy sola—esa voz quebrada retumba dentro de su cabeza, negó en si para reaccionar de la alusión— ¿Estoy sola? —repitió desconcertado.
La joven se frotó en la sien tratando de olvidar un flash black que había visto ya anteriormente, por un segundo creyó que había visto al niño lastimado caminando dentro de su habitación pero no era así y ella hizo una mueca triste con recordar a ese pequeño: le hubiese gustado ayudarlo. Todavía sentía puntadas en su cabeza con intentar no pensar en ese tema. Su vista continúa ser borrosa y complicada con la oscuridad que se apodero en toda su habitación. Un resplandor purpura otorgaba contornos de un rostro que le sonaba ya conocida y captó su atención nuevamente y otra alusión invadió su mente por un instante: Leona lo había visto en su sueño pero fue en un bosque y con fuegos artificiales al final.
— ¿Quién eres? —interrogó con voz irritante, no solo por la luz purpura sino también por su terrible dolor de cabeza.
—Soy Yagami Iori—respondió al encender su cigarrillo que había sacado de su bolsillo.
— ¿Yagami? —Repitió frotarse la sien de nuevo, ella seguía delirando de fiebre —Argg…Se me parte la cabeza, maldita sea.
Iori vio un paquete de pastillas con una nota al lado y sobre el escritorio de la habitación esto lo suponía porque se trata de una receta que le dejo el medico y sospecha que era de su ex suegro. ¿Por qué no lo pensó antes en darle los medicamentos? No es que sienta culpa o obligado en quedarse en este lugar pero su parte contraria le decía que por lo menos arreglar ciertas "disculpas" a su manera con esta chica y eso porque ella quizá vio algo que tenia escondido en su pasado oscuro. El maltrato infantil pero supo que fue por su bien, según le decía su padre. El pelirrojo se quitó su cigarrillo de la boca y lo arrojó por el balcón sin darle tanta importancia, se dirige hacia el escritorio y así agarrar una pastilla que es para dolor. Lee la nota por unos segundos y nuevamente se acerca hacia la muchacha, entregando el medicamento con un vaso de agua fría.
—Creo que esto puede ayudarte—comentó al sentarse en el borde de la cama para ofrecerle a que tome su medicina—, en la nota dice que es cada ocho horas.
— ¿Qué hora es? —preguntó somnolienta y con sus ojos casi entre cerrados.
—Van a ser las diez de la noche—contestó con seriedad—, bebe esto.
Sus manos se rozaron cuando el vaso fue pasando en la mano del otro, este la miró a los ojos por unos segundos y después se tomó una distancia.
…
~II~
Los mercenarios Ikaris se distanciaron de la fiesta ya que recibieron un comunicado del comandante Heidern a través de la radio que lo tenía colocado en sus oídos como si fueran auricular. Las cámaras de seguridad que vigilaba dicho superior que conocían, se había infiltrado imágenes del señor Howard con un grupo de mafiosos bajo en custodia que lo ayudaba en ingresar a un hotel privado que justamente la empresa le permitió ese detalle.
—Aquí el coronel Jones, Howard acaba de ingresar a un hotel de cinco estrellas. Su dirección está a veinte minutos del torneo—informó este al observar la zona con sus binoculares.
—Suerte soldados y hay que asegurarnos de que vive ahí temporalmente para arrestarlo, recuerden que el Ikari Warriors se va a retirar del torneo—se explicó Heidern con voz seca y frívola ante su comunicado.
—Si señor—afirmaban los mercenarios al ir caminar desapercibido entre los guardias de seguridad.
Cuando vieron que estos guardias estaban distraídos, los mercenarios aprovecharon la oportunidad para agarrarlos desprevenidos por detrás y llevárselos hasta un callejón oscuro con ese difícil forcejeo que hacían los vigilantes. Ellos no son de romper cuellos, esta no era una ocasión para hacerlo porque solo se trataba de confirmar el paradero de los mafiosos.
Tras haber logrado despejar la zona continuaron con subir las escaleras cuidadosamente, golpeando y noqueando a otros sujetos de seguridad pero tarde o temprano se dieron cuenta de la invasión al territorio peligroso. Las personas salieron corriendo al haber oído la alarma de incendios pero mientras tanto la persecución y también se podía incluir a los tres jefes de la mafia. Mr. Big salió con sus dos mujeres para huir en un helicóptero que estaba bajo su mando. Lo mismo en el caso de Wolfganf Krauser y de Geese Howard pero algo había detenido a su guarda espalda y mano derecha.
Billy Kane se mantuvo ahí parado en el marco de la entrada de doble puerta. Este desconfiaba de la alarma pero sería capaz de sacrificarse por su jefe y es su momento para enfrentarse a los intrusos. Bueno, en ningún momento olió el humo de donde se esté provocando el fuego.
Todo era extraño y sin sentido. Algo estaba mal y sería mejor ver a su jefe siendo transferido a otro sector. El resto de los guardias de seguridad acompañaron a los tres jefes para su traslado y tenían que informar a los organizadores del torneo que se apresuren con los participantes, porque esto daba mala espina a cada uno y sospechaban que se trata de una trampa para ellos.
—Señor Howard, váyase de inmediato—musitó Billy con cierta seriedad en la expresión de su rostro. Se sentó en un sillón lujoso de terciopelo rojizo y es el mismo lugar donde se sienta su jefe.
—De acuerdo, ten cuidado Kane—dijo Geese al dar media vuelta para retirarse.
—Seré una distracción.
Más adelante desde la puerta principal entra un explosivo de humo como camuflaje para los mercenarios y así poder movilizarse rápidamente hacia el jefe de la mafia, porque ya suponían sobre la mano derecha de Howard. Brutalmente en el humo que descendía, un bastón los atraviesa por el medio para dividir a sus oponentes. Kane se sumergió para atacar al oponente que tenia de frente quien termina esquivando su movimiento.
Ralf gruñó molesto ya que su compañero quedó arrinconado hacia otro lado de la pared. Billy implementaba las técnicas del arte de Bōjutsu y con algunos movimientos de kung fu cuando utilizaba su sansetsukon: un arma de flagelos que consta de tres maderas o metal personal que están conectadas por anillos de metal o cuerda. El coronel fue afectado por el arma haciendo que retrocediera y chocara contra algunos muebles con vasijas de vidrio.
— ¡Ralf! —exclamó Clark al incorporarse del suelo.
—Arg… ¡No te preocupes teniente, termina la misión sin mí! —contradecía este con una sonrisa sínica.
— ¡Entendido! —afirmó el rubio tras correr hacia la salida al techo del edificio para ir a detener al resto de los mafiosos.
— ¡No bajo mi cadáver! —reaccionó Kane al darse cuenta de los pasos apresurados del mercenario.
— ¡Ni se te ocurra! —musitó el coronel al ir por su oponente para agarrarlo de la pierna, haciendo que el rubio cayera de cara al suelo; se asomó un poco para mantenerlo en su lugar y así crear una serie de puñetazos rápidos hasta finalizar con un puño explosivo para mandarlo a impactar contra la pared para quebrarlo completamente.
—Arg…Maldita sea—murmuró por lo bajo el guarda espalda.
Jones estaba cansado y trató de apresurar el paso para ayudar a su compañero que se encargaría del resto de los jefes. Él caminaba chueco por las escaleras, por un lado estaba pensando en su compañera, Leona Heidern, se preguntaba por su salud o porque en este momento la necesitaba.
—Coronel solo agrega un chip de rastreo, he visto las dificultades no quiero arriesgar a mis mejores soldados—le hablaba el comandante a través de la radio. Ralf balbuceó de mala gana porque algo supo que la misión estaba fallando.
— ¿Qué sucedió, comandante? —cuestionó con preocupación.
—El teniente Steel se está sobre esforzando con la distancia del helicóptero—explicó de forma severa—Además Mr. Big y Krauser ya han escapado—del otro lado de la radio se escuchó un fuerte golpe. Heidern estaba molesto porque se enteró que este mafioso fue contratado para el torneo y que no es quien lo organizo.
—Entendido, hablaré con mi camarada—afirmaba con seriedad—, espero llegar pronto.
Mientras que Clark tomaba impulso para correr hacia el helicóptero que salió atrasado, se apresuró para sujetarlo del patín de aterrizaje; generando un forcejeo entre el piloto y el teniente que poseía una gran fuerza y musculatura para acercar al transporte aéreo hacia la superficie del techo.
—Clark, ¿Me escuchas? El comandante ordenó que debemos agregar otro chip de rastreo—informaba Jones con su voz que se oía del otro lado de la radio.
—C-Como ordene, compañero pero apresúrate en venir no creo que aguante mucho tiempo—decía este tras mantener el forcejeo.
— ¡Resiste camarada! —exclamó cuando llegaba a la cima del edificio. El coronel se tomaba su impulso para ir corriendo hacia el helicóptero e implementar otro chip justo debajo del estabilizador, un pequeño brillo color verde activó en el acto.
Casi Steel se cae del edificio pero su compañero logra sujetarlo de su mano izquierda, después lo ayuda a subir a la superficie.
— ¿M-Misión cumplida? —preguntó Clark con su cuerpo acostado en el suelo y con una respiración entre cortada que subía y bajaba su pecho.
Ralf tragó saliva en seco para responder.
—Todavía no, supongo que esto va ser una misión compleja.
—Ralf debemos ir a ver a Leona—musitó este tratando de incorporarse del suelo.
—Si lo sé, ella debe tomar su medicina.
…
~III~
El pelirrojo se está arrepintiendo internamente pero por otro lado, en lo más profundo de su interior su madre sabría que sigue siendo una buena persona a pesar que lo oculta a las personas que no se lo merecen pero esta mujer ¿Por qué ella esta viendo su lado "bueno"? Este sabe que ella esta delirando en fiebre y las posibilidades que recuerde de su presencia era casi nulas, sería muy poco probable que Leona lo vea para tratarlo como un sueño más. Aparte le llamó su atención el carácter que implemento al enfrentarlo haciendo cálculos fríos para aprenderse una parte de sus movimientos y pensando en sus estrategias, hasta ahora son pocas sus razones y eso que la subestimaba por ser nueva en este entorno.
Otra vez las alusiones de su collar que se guardaba dentro de su camisa blanca se iluminó de un color tenue pero nuevamente y por segunda vez miró a Leona aunque Iori en ese instante estaba viendo a Natsuki en ese cuerpo: solo se hizo esa ilusión de la imagen de ella y le daba a creer que su difunta novia estaba haciendo reposo incluyendo que bebía su medicamento. Al parecer, este tenía sus emociones descontroladas.
—G-Gracias…Supongo Zeus—dijo ella con voz suave, dejó el vaso en su mesita de al lado. La joven había confundido a Iori con alguien más.
— ¿Zeus? Natsuki soy yo—se señalaba por si mismo con sus ojos carmesí perplejos. Internamente cree que la militar es su novia.
— ¿Natsu…?
El muchacho la rodeaba con ambas manos por toda su cintura para atraerla hacia él, apoyándola sobre su pecho y terminar de abrazarla cálidamente. El cabello azulado y suelto danzaba con el viento fresco que invadía las cortinas blancas, y en todo su entorno. Reconfortante silencio para ambos pero todo era una noche de confusión…Claramente se trataba de eso y se podría decir que Leona llegó a verlo como si fuera Zeus, a pesar de que fue un traidor: ese hombre fue el primero quien le arrebató su primer beso.
Otra cosa que los unía aparte de su pasado era que ambos perdieron seres queridos que formaron una parte de sus vidas y que de alguna forma dejaron marca.
—T-Te amo…—susurró esa voz masculina que le produjo un cosquilleo en todo su cuerpo.
Ambos estaban cegados por el efecto de la piedra que profundizaba sus emociones y que planteaba los recuerdos ya vividos.
—Y-Yo te…—balbuceó sin terminar. Al mismo tiempo sus rostros se habían asomado para darse un beso lento, saboreando y unidos. Ella apoyaba las palmas de sus manos en el rostro de Iori para mantener el beso.
La joven se apoyaba en la almohada y el pelirrojo quedo sobre ella con sus labios todavía unidos…
Toc…Toc…
— ¿Hola, hay alguien ahí? —una voz femenina llamaba a la puerta pero aquellos dos la ignoraron por completo, la joven mucama golpeaba un par de veces pero prefirió dejar un papel pegado en la puerta: que solo avisaba sobre el corte de luz.
Iori enredaba sus dedos en el cabello azulado de la joven, quien seguía el ritmo de sus labios que para ambos parecía tan real y las voces de sus conciencias estaban nulas, prácticamente mudas. Las voces de ambas mentes querían despertarlos de la Epifanía (1); porque ni Zeus y ni Natsuki no estaban vivos…Y lo saben.
Cuando el pelirrojo tomo un bocado de aliento y rompiendo el beso que inició con la muchacha, a pocos minutos después su collar dejó de brillar para mostrar la realidad de la situación. Se notaba que él aun extrañaba a su novia y que sigue faltando su compañía. Este se sobre salta al ver a Leona con su peinado suelto y algo despeinado, ¿Acaso todo este tiempo la estuvo besando a ella? Mantenía la distancia hacia Leona.
— ¡Zeus, no te vayas! —Exclamó Leona al estirar su brazo derecho, creyendo que podía alcanzar en agarrar al mercenario—…No me dejes sola—su voz quebrada solo fue un murmullo para ese sujeto.
Yagami se acomodó su vestimenta y salió por la ventana, sin antes tomar pulso para poder llegar al otro balcón de al lado que era justamente su habitación. Hizo un respingón con la nariz y se llevaba la palma de su mano sobre su pecho que subía y bajaba de la agitación. Sin dudas fue una noche pesada que quizás tardará en olvidar o puede que olvide rápidamente… ¿Quién sabe cómo el tiempo juegue a su favor?
— ¿Acaso yo le llame Natsuki? —se preguntó en voz alta. Cuando se sentó al borde de su cama y se llevaba ambas manos sobre su cabeza para repetirse una y otra vez de que todo fue un sueño aunque ahora supo que no lo es.
Iori Yagami vio que su guitarra estaba varada en el rincón de su cuarto, pronto se puso a tararear una melodía que no tardo en invadir su mente. Cuando agarró su guitarra acústica se puso a pronunciar algunos párrafos de letras que recuerda de otras canciones que compuso pero esta letra tenía un detalle especial que no puede describirlo y que necesitaba conocerlo más de cerca.
En esta noche las cosas se descontrolaron un poco y la marca de la Epifanía continúa en la memoria de estos jóvenes, porque su destino es encontrarse pero ellos deciden si deben quedarse o no.
(…)
El cielo volvió a oscurecerse y las estrellas junto la luna creciente volvió a aparecer sobre la ciudad de Tokyo. Los fuegos artificiales no tardaron en aparecer nuevamente sobre el cielo nocturno. Otra vez se estaba llevando acabo el festival que casualmente se celebraba cerca del templo Yata/Kagura, pronto el público se sintió atraído hacia el espectáculo que se presentaba…Y en esta noche, el pequeño Iori Yagami estaría esperando ansiosamente para ir e jugar con su amiga.
— ¿Papá podemos ir al festival de nuevo? —preguntaba el pequeño heredero mientras veía a su madre disimuladamente.
Su padre no respondió solo miraba de reojo a su hijo. Ume lo miró con cierto temor porque últimamente ya dialogó con su esposo respecto al futuro de su primogénito. En el fondo ella no quería que este destino fuera cargado a espaldas de cualquier niño o niña y ni mucho menos de su hijo. Todo es culpa de los antepasados y le hubiera gustado cambiar el destino de todos los ex Yasakani. Iori e Ume son personas inocentes, amables, nobles y amistosas, Isao era todo lo contrario a ellos porque su padre también le obligó en este entrenamiento esforzado que termina oscureciendo a cualquier alma inocente y pequeña descendencia Yagami.
Isao ya pensaba que es momento de aislar a su primogénito un poco de la sociedad, quería que olvide a sus amigos para que se concentre en su futuro y sobre su rivalidad.
—Iremos el año que viene, Iori—respondió Isao entre dientes—Vamos hay que empezar con tu entrenamiento.
— ¿Qué entrenamiento? —interrogó con una mirada incrédula ante la seriedad de su padre.
—I-Isao…yo—interrumpió su esposa con cierta melancolía.
— ¡No interrumpas mujer! —le reprochó con una mirada frívola y penetrante— ¡Sabes que ya llegó el momento! —levanta el tono de su voz.
—Pero quiero pasar más tiempo con él…
—Tendrás tu tiempo con el pequeño pero sabes que es la única solución para salvarnos a nosotros y a nuestros antepasados—contradecía con cierta autoridad en su voz, tomo una pausa para luego proseguir—, tú también sabes que no queda mucho tiempo y que debemos cumplir con nuestros objetivos.
— ¡Obedecer por culpa de una enemistad, no significa cumplir una misión! —exclamó alterada.
El niño miraba como sus padres discutían ante su presencia mientras esa escena conflictiva sucedía, Iori trataba de contener sus lágrimas y por otro lado abandonaba la sala del living discretamente para huir de sus problemas… Y lo hizo, huyendo de su hogar hacia el festival para solo ver a su amiga nuevamente.
La multitud del público presente no lo dejaba distinguir a su amiga y eso que se guiaba por el color de su cabello que más lo recuerda hasta el momento…Su cabello azul. Él corría y perseguía a un par de niños que jugaban entre ellos. Hasta que logró encontrarse con una niña de cabello azul pero lo curioso era que el kimono sea igual al de otro niño con quien jugaba.
— ¡Ah que no me atrapas, Keiko! —exclamaba un niño de cabellos castaños y con un kimono marrón con el símbolo del sol.
— ¡Me debes un chocolate, Kyo! —contradecía su prima al perseguirlo. Aquella niña tenía el cabello azulado pero con un kimono del mismo color que Kyo.
Iori sintió una terrible emoción y quizás temor por tratar de dialogar con esa niña, no recuerda su nombre pero genero un agradable vínculo con ella. Por otro lado, no sabía si sentirse desilusionado con encontrarla jugar con otro niño que no fuera él.
— ¡Hey! A-amiga—le habló con cierta timidez.
Keiko se detuvo en seco y se giró sobre sus talones para mirar al dueño de esa voz. Ahí fue cuando vio al pelirrojo acercándose hacia ella con una agradable sonrisa en su rostro.
— ¿No me recuerdas? —interrogó con sus mejillas coloradas de vergüenza.
—Lo lamento pero no te conozco—respondió Keiko al hacer una mueca—, me confundiste con otra persona, niño.
—Keiko ¿No vamos a jugar? —interrumpió Kyo tras levantar sus brazos hacia la nuca como esperando a su prima porque ya se estaba aburriendo.
—Tú no te metas—le señalaba el pelirrojo con frustración. Keiko no entendía prácticamente nada—.Hace unos días estuvimos jugando juntos en el bosque.
—Mire niño, yo nunca lo he visto en mi vida así que no le vuelva a hablar de esa manera a mi primo—le decía ella con una voz dominante, da media vuelta para retirarse y tomarle del brazo a su primo—Regresemos con nuestros padres, Kyo.
—De acuerdo, Keiko.
— ¿Kyo, Keiko? —repitió a regaña dientes y apretando fuertemente su puño.
(…)
Los mercenarios se habían quedado dormidos tras haber experimentado un evento de esta noche. Aparte de la fiesta. Por suerte ninguno bebió demás como en los festejos anteriores donde mayormente Ralf Jones solía emborracharse de más y quizás otros participantes. Cuando ellos habían llegado de su misión incompleta en la madrugada, se encontraron con una "bella durmiente": dando entender que se trataba de Leona Heidern que seguía con su reposo obligatorio. No se encontraron con algo en especial aparte de ella y sobre los medicamentos ya habían sido digeridos para que se recupere.
Esa madrugada, el coronel Jones no podía quitarle los ojos de encima a la hermosa soldado. Porque para él se veía tan linda cuando duerme y por lo menos su camarada no se dio cuenta de este detalle que estaba haciendo en ese momento. Ni siquiera el comandante sabe el cariño que le tiene a su ahijada.
Aunque a veces recuerda a la joven estudiante que había visto cuando estuvo vigilando a Rugal Bernstein, no sabe si pensar que es alguna intrusa o que solo se trataba de Leona y que ella no quiere decir la verdad con ese seudónimo de Kusanagi Keiko. Sigue siendo un misterio ese tema.
…
~IV~
Tras pasar dos días de lo sucedido en el departamento de los Ikaris y en pleno segundo día del mediodía, horas previos al enfrentamiento contra el Ikari Warriors Team. Todo seguía normalmente en el ámbito de los participantes, no hubo muchas noticias nuevas excepto la parte donde Heidern invadió propiedad "privada" de la empresa y sin permiso a pesar de que ellos estén en una misión. Tuvo que reportar a sus soldados que cancelen completamente la misión hacia los mafiosos más peligrosos de South Town. El comandante afirmó que su equipo iba abandonar el torneo para seguir firme con su misión que es importante cumplirlo y esta tarde se avisaría la retirada de dicho equipo, Ikari Warriors Team.
Leona Heidern estuvo progresando mucho en su recuperación y pronto retomo sus entrenamientos en el gimnasio que pertenece al ámbito del torneo. Sus compañeros también entrenaron pero no tenía nada que ver con su participación ya que saben de su retirada. Sin embargo, ellos no saben de la visita de Kusanagi y Yagami, y mucho menos de que la militar haya besado al guitarrista de una banda de Jazz – Rock… Aunque a veces, la mente de la joven siempre solía ser interrumpida por una imagen de Zeus y cree que lo beso realmente. Igual ella sabe que no lo tiene a su lado pero era sospechoso y misterioso.
El pelirrojo salió de su departamento para ponerse al día con la letra y el ritmo de la canción que había estado componiendo la noche anterior para eso se fue recorriendo parques, plazas hasta llegar a una zona muy ambientada con más árboles. Más bien un bosque que según en el mapa guiaba a un templo. Este se llevó consigo su guitarra acústica para intentar terminar su canción y en presentarlo en un futuro álbum, el lugar es adecuado para no ser molestado por nadie: no hay fans, ni público, ni niños juguetear por ahí y mucho menos paparazzis.
Los rayos del sol iluminaban la zona con la poca entrada que los arboles le permitían. Las flores aun no abrieron sus pétalos y los cantos de las aves oían agradables por la paz que estaba obteniendo al establecerse en este lugar. Él solo respiró profundo, las letras salieron de su boca y la melodía melancólica lo acompañaba con la búsqueda del ritmo. La guitarra sonaba tan bien para una letra así, de un pasado poco conocido…De un pasado olvidado y con rompecabezas de recuerdos aún más confusos.
«Pareces un recuerdo perdido ¿nos conocemos?
Esta punzada de tristeza es el eje de mi corazón
Tú remontas el camino llevando una carga
Te amo, pero odio que nunca pueda estar cerca de ti
Todos nacimos solos y morimos solos
Somos valientes»
De pronto dejó de tocar las cuerdas por darse cuenta que el ritmo ya estaba. Un golpe de alivio tranquilizó su mente y así cerró sus ojos para meditar sobre la letra que había compuesto anteriormente. ¿Por quién lo hizo? Aún tenía su collar de la suerte y el flash black no tardó en llegar para detener sus pensamientos con el bloqueo de una imagen: donde él besaba a Natsuki, según su imaginación…Pero la realidad fue que besó a Leona Heidern, a la chica nueva y oponente en el cuadrilátero.
"Entonces…Bese a la chica Heidern" pensó con una sonrisa irónica y con imaginarse la realidad de ese momento que reemplazaba la imagen de su difunta novia con la apariencia de la militar ".Mierda, si la bese." Internamente mandaba al carajo esa situación que había experimentado a causa de sus recuerdos.
…
~V~
Leona vio con sus binoculares desde su entrenamiento en el gimnasio como las secretarias de Rugal se alejaban del hotel, claramente era sospechoso: y eso que el cadáver de Bernstein no ha sido hallado por los soldados después de los acontecimientos que vivieron en aquella mansión, también que en esa misma misión había perdido a Zeus. Esta vez no quería tener otra misión incompleta ni mucho menos perder a un compañero de equipo, pronto fue saliendo discretamente del lugar sin que los mercenarios se dieran cuenta de su ausencia.
Ella se fue discretamente hacia el bosque donde juró verlas que se adentraba por esa zona, lo que no se esperaba es que su recorrido iba cambiando con el camino de izquierda hacia derecha donde cada vez más se profundizaba más y más…Algo escondían ese par de mujeres y tarde o temprano va a lograr detenerlas.
Un pequeño crujido de ramas que había pisado terminó captando la atención de otra persona que ni siquiera sabía de su paradero. Ella se detuvo en seco a esperar que ese resplandor purpura desaparezca pero no, su presencia se acercaba lentamente hasta que ambos se vieron enfrentados.
Iori la miró con indiferencia, sus manos se guardaban en los bolsillos y su guitarra se mantenía colgada a su espalda. No porque la beso no signifique que tenga ganas de verla al día siguiente o más seguido porque él tenía mucho porque olvidar. Y esto se refería que no es el momento de tener alguna pareja para que intervenga en su objetivo de derrotar a Kyo.
Aunque por otro lado ese recuerdo puede torturarlo mentalmente a futuro, porque él terminó con conciencia y no ella.
—Otra vez, tu—lo miró fijamente y manteniéndose distante hacia él.
—Muévete de mi camino, chica Heidern—le ordenó con una voz dominante y molesta. Suficiente con que van a enfrentarse dentro de unas horas.
La militar ahora estaba sospechando de Yagami y sobre sus compañeras que ni siquiera las registraba en la zona. La joven apretó fuertemente su puño para abstenerse de darle un puñetazo en la cara porque claramente detestaba que ese sujeto se atreva a darle una 'orden'.
— ¿Chica Heidern? —repitió percatada con ese apodo. Para no pelear contra él, la joven se mueve hacia un lado dándole su espacio en el camino y así se retira del bosque.
Sin embargo, el pelirrojo se detuvo en seco sin ni siquiera dirigirle la mirada y supone que ella le debe estar dando la espalda en ese momento. Tenía pensado decirle algo para provocarla…
—Hiciste bien en obedecerme, como todo cachorrita obediente—se burlaba con una sonrisa irónica.
Pronto escucho unos pasos apresurados que se acercaban a su dirección, este se voltea bruscamente para detener el puño de la joven y en defensa la empuja para hacerla retroceder hasta impactar contra un árbol. Ninguno de los dos se daba cuenta de la posición del que habían quedado, porque Yagami estaba sobre ella donde la retenía contra un árbol.
— ¡S-Suéltame! —exclamo alterada para tratar de darle un rodillazo.
Yagami quería estrangularla porque esta mujer había interrumpido su pelea contra Kusanagi y debía amenazarla para qué tome distancia de su camino y quizás de su destino.
— ¡No vuelvas a interferir! —contradecía con sus orbes carmesí que se oscurecían de frustración e Ira.
— ¡Arg…T-Tu no serias capaz de matarme! —decía ella entre forcejeo, —T-Tu no serias así.
Leona trataba de recordar algún expediente que había encontrado hace mucho tiempo sobre este personaje. No había mucha información pero estaba bajo la mira por ser un participante que fue contratado por Geese Howard en el torneo anterior. Su voz era cortante, casi un susurro y frívola para los oídos del pelirrojo pero logró que entendiera si hacia esa acción. Matarla. Aunque el rostro de la militar tomó un cierto rubor al mirar bien la cara suavizada del guitarrista.
—Miren a quien tenemos aquí…—una voz femenina retumbo al final del bosque, aquellos dos conocían esa voz y sus miradas se desviaron hacia la persona.
"¡Mature!" la nombraron en sus pensamientos al mismo tiempo. Iori se dio cuenta de la situación y escondió un pequeño rubor al inclinar su cabeza para no mirar a ninguna de sus compañeras y mucho menos a la muchacha que quedo atrás.
—No me esperaba encontrarlos otra vez juntos—habló Mature al sonreír de lado —.En especial, tu— señalaba a Leona con cierta ironía en su voz—, me pregunto cómo reaccionaría Zeus si se entera de esto.
— ¿Zeus? — repitió internamente el Yagami, frunciendo el ceño y mirando con indiferencia a ambas mujeres que al parecer se conocen.
Leona hizo un ruido con sus dientes al escuchar el nombre de su "ex compañero", sabe que fue un traidor pero de alguna manera se ganó parte de su afecto.
—Y qué casualidad fue verte de nuevo Iori y con ella—musitó la rubia al esconder su risa—. Justamente quería avisarte que no desperdicies tu energía antes de la pelea.
El muchacho no le prestó atención y ni siquiera le devolvió la palabra a su compañera de equipo, solo camino pasando de largo para salir del otro lado del bosque. Vice no estaba aunque su presencia mucho no le importaba porque la función que cumplían ambas mujeres era dejarle el camino libre hacia Kusanagi Kyo.
—Nos vemos en un rato, Leona Heidern—se despedía con una risa burlona.
La militar se quedó observándola hasta perderla de vista entre árboles y arbustos, lo que no se había dado cuenta es sobre la figura un ente que estaba a sus espaldas con la intención de tocarle la cabeza. Leopold Goenitz. Ella se gira sobre sus talones al sentir un escalofrió recorrer por toda su columna vertebral.
—Qué extraño creí sentir algo…—comentaba la muchacha tras retirarse de la zona para regresar con sus compañeros.
Leopold re apareció en el medio del camino manteniendo su amplia sonrisa en su rostro, porque pronto ella volvería a convertirse en lo que fue en su pasado…
—Llegó el momento de despertarte de nuevo, Leona…
Continuara…
(1) Epifanía: significa aparición, manifestación o fenómeno. En el 'sentido filosófico', es una profunda sensación de realización en el sentido de comprender la esencia de las cosas. Es todo lo que puede estar en el corazón de las cosas o de las personas, es decir, constatar que a partir de ahora se siente como resuelto, solucionado, completado, lo que era muy difícil de lograr.
N/A: En este capítulo iba aclarar más sobre el tema respecto a los collares que tienen tanto Iori (el regalo de su difunta madre), Heidern (que es el collar de Leona), Kyo (que tiene el collar de Keiko) Quizás no van a aparecer mucho tiempo ese detalle jajaja porque esos collares son parte de ser de la tradición del Clan Taisei/ Estrella mayor/Osa mayor (que claramente fue mi idea :v) Como dije en capítulos anteriores tiene que ver con la energía o aura pero también en este caso están familiarizados con los recuerdos, con los sentimientos y las emociones. A veces también actúan como lo que el Alma quiere ver, representan visiones, sueños o una Epifanía del Alma.
Por eso Iori ve a Leona como Natsuki, el caso de Leona solo fue por delirio. Pero cuando Iori y Kyo se enfrentaron en el capítulo anterior la energía de los collares afecto a Leona por eso cada uno vio una parte de ellos.
Supongo que ya en el próximo capítulo termina KoF '96, el fanfic aún no termina xD falta poco para que las hermanas se vean y hay mucho "The Brave Girl" para rato jajaja…podría decir que estamos en la mitad de la historia :P así que falta poco.
Espero que este aclarado (._.) igual sigo aclarando en los próximos capítulos. Supongo que también habrá algún detalle sobre Ume y Gaidel dentro de Clan Taisei.
Muchas gracias por sus comentarios en serio y de todo corazón por apoyar mis locas ideas xD jajajaj… Muchas gracias por seguirme y apoyarme en esta historia y en dejar sus grandes comentarios que para mí los valoro mucho n.n… Kryzay, Alx7necsky, Kath-2H.D, Yasakani, Javii Shirayuki Nightmare, VikaDan, Saga, Nadia, Kya Kusanagi, Iorien, Chiche, Guest, "7", Alessannd Leto, Fabiola. H.J y a Lady :3
¿Creen que fue apresurado el beso de Iori x Leona?
¿Se lo esperaban en algún momento?
¿Creen que Iori recuerde el beso?
¡Espero que les haya gustado, como a mí que me dedique mi tiempo en escribir este capítulo!
¡Saludos y Cuídense! Atte. J.H ©
PD: Posiblemente no actualice hasta mayo por cuestiones de estudio pero espero lograr subir doble capitulo :D. Sobre mi cumpleaños ya paso hace mucho jajaj (pueden revisar mi perfil de ff net ahí está la respuesta xD)
