A lo largo del long fic:
"Letra cursiva y entre comillas son pensamientos"
~…Flash Black…~
(…Sueños…)
[…Visiones…]
[Capitulo anterior: XX. Prologo: Visiones Yata]
—Mi padre…Se llamaba Gaidel —repitió, con un pequeño brillo en sus ojos. Aclarando su mente que no está sola, que ella tiene una identidad y que necesita conocer más.
—Sé que es mucha información —dijo, él podía notar que Leona se puso pálida tras oír el nombre de su verdadero padre —.Cuando lleguemos tanto mis preguntas como las tuyas podrán ser resueltas, Leona.
—Entendido, padre.
Una pequeña sonrisa se dibujó en los labios de Heidern. Porque a pesar de todo, ella seguía tratando como un padre.
XXI. Mitsuki Yagami: La otra cara de la luna
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(…)
Ella observaba a su abuela, Nana, que sonreía ampliamente y despreocupada ya que la tomaba de la mano para guiarla por un camino de hojas de cerezo y césped crecido hasta sus pequeñas rodillas; caminando lentamente y evitando que se tropiece con alguna roca que se presentara. La niña miró al final del recorrido a un señor de cabellos rojizos como el color de ella pero a diferencia de unos ojos carmesí y que usaba un kimono con el símbolo de la luna creciente en algunas de sus mangas y en la espalda por lo que notaba.
Su casa había quedado como un fondo más aparte de ver a las hojas del cerezo que caían por la brisa del viento. El ambiente estaba tranquilo y alegre para su sorpresa de volver a ver a su padre de vuelta: — ¡Papá! —Exclamó emocionada, corriendo como toda niña infantil para darle la bienvenida como acostumbra hacer, dejando a su abuela atrás.
Él se agacha a la altura de su pequeña para abrazarla fuertemente, Mitsuki riendo de manera juguetona.
—Mitsuki, quiero presentarte a alguien—Dijo, al incorporarse y hacerle una señal a esa persona que se escondía detrás de un árbol.
— ¿Quién es ese? —Preguntó, viendo a un niño con un kimono idéntico al de su padre que se presentaba inclinándose un poco la cabeza.
—Isao, te dije que es muy temprano para que se conocieran —Comentaba la anciana dando una sugerencia modesta en la presentación de los hijos de la luna.
—Nana, para mí no lo es, ni siquiera con el poco tiempo que me queda—contradijo siendo descortés en la sugerencia—Me gustaría estar presente para ver cómo se conocen.
—Me llamo, Yagami Iori—Dijo, manteniendo una postura firme para su presentación.
—Mitsuki, él es tu hermano mayor —Musitó su padre. En respuesta, la pequeña fue directamente a abrazar a su hermano que no se esperaba una aceptación tan afectuosa pero en ese momento, Iori había correspondido al abrazo de su pequeña hermana.
Nana seguía insistiendo que fue apresurado el tema, por otro lado le hubiera gustado que su difunta hija viera como su propia nieta se relacionaba de buena manera con su medio hermano mayor y que también Isao esté presente hasta llegar a ser una parte el crecimiento de sus hijos…Luego, los hermanos tendrán que ayudarse.
(…)
—Mitsuki, está listo el desayuno—Una suave y débil voz femenina le hablaba del otro lado de la puerta y golpeaba para que respondiera.
Una pelirroja se levantaba en el medio de su cama para observar su entorno iluminado. Su máquina de coser estaba a un rincón de su habitación, set de ropa diseñada estaba colgada y envuelta con un plástico para cuidarlo del polvo. Sus mechones rojizos cubrían parte de su rostro, su cabello liso y algo enrulado la tapaban parte de sus hombros, ella apoyaba sus manos sobre sus ojos para tratar de despabilar o pestañar dos veces en el momento.
— ¿Qué hora es Nana? —preguntó, sin antes bostezar.
— Son las siete de la mañana, tendrás que ir a la academia — respondió manteniendo su voz suave — Otro tema, estate atenta a tu celular porque hoy tu hermano te pasa a buscar.
—Ahora bajo, Nana y gracias por prepararme el desayuno.
Mitsuki se incorpora apoyando sus pies descalzos sobre el suelo, se acercó por unos minutos para revisar una vestimenta que había terminado en la noche anterior, solo comprueba el diseño con el dibujo del traje. Obviamente, ella se ganaba dinero como costurera y en parte modista como una colaboración más para ayudarle en la carrera de su hermano mayor porque en sí, se ha ofrecido para patrocinarla como devolviéndole el favor. Ambos se ayudaban mutuamente, es más, la joven sería la única que conoce y la más cercana a Yagami Iori; a sus diez años, la muchacha supo de la maldición del Clan y entendiendo la razón por la que perdió a su madre sin conocerla, así también a su padre que la frecuencias de sus visitas disminuían, hasta que se enteró de su fallecimiento.
Ella poniendo en marcha para buscar su uniforme que a los pocos quince minutos después lo encuentra colgada dentro del armario: una pollera suelta y azulada al igual que en parte de la tela que colgaba en el cuello de su remera blanca con corbata roja, sus zapatos eran negros y estaban bien lustrados. Su bolso era negro con mezclilla rojiza. Comienza a vestirse pero apurando el ritmo ya que aún le faltaba guardar algunos materiales para la clase del día de hoy y todavía tenía que desayunar.
— ¡Mitsuki, no bajaste a desayunar! —repite su abuela estando un poco alterada, solo porque su nieta todavía no había probado ni un bocado a su desayuno.
Pasan cinco minutos después de haber guardado sus materiales que solo eran útiles entre otras cosas necesitaba su libro de matemática y otro para literatura. Ella ya estaba lista y preparada para ir a la academia, bajaba con cuidado por las escaleras para ir directamente hacia la cocina; viendo que su desayuno estaba bien presentable sobre la mesa y con un florero lleno de rosas sin espinas que quizás su abuela las había recolectado antes de preparar su desayuno: los platos sobre la mesa contenían sopa de miso blanco, arroz cocido, salmón a la parrilla encurtidos, algunas tortillas acompañado por un estofado de algas mientras que en otro plato había una ensalada judías con sésamo (sunomono) sin olvidar las ciruelas hidratadas (umeboshi).
La joven empieza a comer un poco de todo combinando un poco de umeboshi con el arroz, algo común que suele hacer para darle sabor y a su vez con sus palillos agarraba un poco de salmón llevándolo hacia su boca. Ella disfrutaba de su desayuno, no quería apresurarse en masticar la comida por el simple hecho de no atragantarse. Sin embargo, viendo el control remoto en la punta de su izquierda de la mesa para agarrarlo y enterarse de algunas noticias, la joven mira algunas propagandas hasta encontrarse con uno muy peculiar.
-El torneo de King Of Fighters será transmitido en vivo, personajes de diferentes países concursaran para ser el Rey de los peleadores- Ella no conocía los personajes, quizás algunos que si pero otros no. Athena Asamiya, Mai Shiranui, Terry Bogard y Kyo Kusanagi cada uno con sus equipos algo que ya lo suponía que van aparecer pero no se esperaba que había una chica en el grupo de los Ikari Warriors: una chica de cabello azul con una actitud seria y reservada, no recuerda haberla visto en el torneo anterior. En la televisión ya habían comenzado con las propagandas del torneo, hasta se emocionaba al ver a su hermano mayor en el anuncio.
—Entonces…Mi hermano volverá a enfrentarse contra Kusanagi —comentó, dejando su plato sobre la mesa y a un lado de la comida que sobro.
La joven escucha unos golpes de la puerta principal.
—Gracias por la comida, Nana —agradeció, se levantó de la silla para dirigirse hacia la puerta. Sus ojos se dilataron al ver a su visita, no tardó en extender sus brazos al aire libre como dándole la bienvenida a su hogar — ¡Bienvenido a casa, onii-san!
Ella lo abrazaba fuertemente, mostrando su afecto cálido hacia su único hermano mayor: Yagami Iori que poco después correspondió el abrazo, no estaba acostumbrado en esta clase de recibimientos ya que él vive solo y no tiene a otro ser querido conviviendo en el mismo departamento; solo porque no quiere que sepa de la existencia de alguien importante en su vida. Su gato es su único compañero, que lo reconforta cuando se dedica a componer letras para futuras canciones.
—Mitsuki…Hermana —murmuró en voz baja, cerraba los ojos: recordaba las últimas palabras que dijo su padre, sobre una promesa descabellada para su gusto pero que debe cumplir.
~…~
A pesar de todo, los maltratos, su sobre exigencia con los entrenamientos para ser preparado de una futura batalla contra el primogénito o próximo descendiente del Clan Kusanagi, también a pesar que él no entendía el odio y la Ira acumulada que surgía cada vez que Yagami mencionaba ese apellido. El pelirrojo estaba entrando a etapas de la adolescencia, no podía evitar sentirse mal por su padre viéndolo ahí acostado en su cama, teniendo la dificultad para respirar, también sabiendo que todavía es joven para la edad de los 40 años: no parecía tener esa edad, sino casi 30 o 35 años pero esto forma parte de la maldición del Clan Yagami. Perder a sus mujeres al dar luz, y que los hombres adultos mueran a una edad temprana. Sin embargo, Isao Yagami ha pensado respecto a esta maldición y a veces insulta a sus antepasados por hacer algo como esto; porque si no hubieran hecho ese trato con Orochi, la situación en este presente pudo haber sido diferente, sus dos esposas estarían vivas, Mitsuki conocería a su madre, y su hijo pasaría más tiempo con Ume…Pero todo lo que consiguió fue el menos precio de su propio hijo, hasta la imagen de un "mal padre" y el olvido absoluto de su pequeña hija.
Isao quería hablar con su hijo, mientras le pedía privacidad a una de sus sirvientes y a Nana que estaba sentada en una silla acompañando al marido de su difunta hija, Saori. Sabe que Iori lo odiaría por crear recuerdos duros de su infancia, él lo hizo por su propio bien para que rompa con la maldición; no le gustaría imaginarlo con un futuro igual al que compartieron ellos y sus antepasados con sus primogénitos. No obstante, no le agradaría saber que sufra el mismo camino con su familia, de perder a la mujer que ha amado por mucho tiempo, sin importar las discusiones, de entrenar para sobre exigir a sus hijos en romper la maldición de hace muchos siglos que ha pasado por generaciones… Ahora, le quedaba Mitsuki y Iori, porque ellos cambiaran la tradición maldita que se creó hace mucho.
—Hijo…
Iori escuchaba su débil voz. Se asomó con lentitud hacia la cama de su padre, relajando la tensión que tenía sus hombros. Vio como Isao se acomodaba con poca fuerza para tocar con su cabeza la cabecera de madera que formaba parte de la cama.
—Padre, no te sobre exijas — dijo, ayudándolo.
—Lo sé, pero quiero contarte algo —hace una pausa para inhalar y exhalar algo entrecortada. Observó todas las fotografías familiares que había compartido junto con su esposa y su hijo: sus ojos carmesí empezaron a cristalizarse —De verdad amaba a tu madre, Iori. Ella fue mi primer amor. Siempre pienso en ella, cada día, cada semana, meses y años…
—Pero no fue el último ¿no? —contradecía el adolescente, frunciendo entre cejas —Después de su muerte te olvidaste de ella rápidamente.
—Iori eso no es verdad, todavía sigo amando a Ume aunque no la tenga a mi lado…Pero pronto iré con ella.
— ¡Tenias a otra mujer! —Exclamó, dándole la espalda.
Yagami permaneció callado para oír todo lo que tenía que decir su hijo. Era mejor escuchar todo lo que ha guardado en sus pensamientos, siendo a lo largo de los años. Comprendiendo que él tuvo que ser un hombre estricto que ignoraba las suplicas de su propio primogénito.
— ¡Todos estos años te echaba la culpa! , por hacerle sufrir a mamá, por su muerte y ahora por olvidarla por otra mujer que también perdiste.
—Iori… No lo entiendes.
No sabía cómo contradecirlo, al parecer estuvo siendo consciente de la situación que tuvo con la otra mujer.
— ¿¡Qué no entiendo padre!? ¿¡Estar con otra mujer te ha solucionado la vida!? — Respiró profundo y exhalo con pesadez y todo para hacer una pausa, sentía un profundo disgusto por las cosas que estaba diciendo pero al fin de cuentas, estaba diciendo la verdad —Mamá, murió por tu culpa, todo por culpa de mis abuelos, de mis antepasados… ¡ Sobre todo…Ese maldito!
— ¡Y-Yagami Iori, silencio!
El joven pelirrojo cierra la boca de inmediatamente. Optando por oír nuevamente el siguiente dialogo que tendría su padre para defenderse de las verdades que estaba diciendo y de las cosas que fue notando cuando tuvo que madurar a temprana edad.
—-P-Por más ridículo que sea, me enamoré de otra mujer, Saori. Lo admito, pero tampoco niego que me enamoré de Ume — se defendió, su voz parecía agitada —A causa de esta maldición tuve dos hijos...
La expresión del rostro de Iori había cambiado por completo, estaba sorprendido por la mención de otra heredera bastarda que tendría el mismo apellido. Estaba por comentar respecto a esa mención de su padre pero quedo boquiabierto, no le salían las palabras adecuadas, ni siquiera las que necesitaba para defender a su difunta madre.
"¿Acaso dijo que tengo a mi hermana?" pensaba, cada vez que procesaba esa confesión.
—Tu madre, Ume podía seguir viviendo. En cambio, Saori no…Al parecer, tu madre siendo Hakkesshu tenía otra oportunidad.
Isao se sentía muy dolido, no solo ya físicamente y eso que ni siquiera estaba pasando por la etapa de la vejez porque la maldición era como una enfermedad hereditaria, sino de manera interna-espiritual porque extrañaba tanto a Saori como a Ume. Ellas fueron amadas como pudo, al igual que intento con querer a sus propios hijos.
—Entonces ese sujeto, él mismo que la mato ¿Dices que no le quiso dar esa oportunidad? —dijo, mirando que un ligero gesto de afirmación lo deja pasmado.
Yagami Isao empieza a toser, sentía una presión en su pecho mientras que su hijo trataba de calmarlo, buscando un vaso con agua que tenía al lado de la mesita de la cama y le entregaba un medicamento que le recetó un médico privado había venido antes a la casa de la familia Yagami. El hombre se calmó un poco, hasta logra tomar el agua junto con la pastilla para combatir contra esa enfermedad. Aunque por desgracia, eso no ayudaría mucho.
—P-Prométeme que cuidarás de tu hermana, Mitsuki. Entiendo que apenas la conociste, pero tanto tú como ella se merecen un futuro distinto —comentó, apoyando débilmente su mano sobre la suya.
El adolescente miraba la mano de su padre, apenas pudo mirarlo a los ojos porque no le gustaba verlo conectado a ciertas maquinas a su alrededor. Suspiró pesadamente para afirmar con una voz quebrada.
—Sí, claro padre.
—S-Se merecen una buena vida, Iori. A-Ahora ven dame un abrazo hijo…—musitó este, levantando débilmente sus brazos con una sonrisa apenas comprensiva. Su hijo acepto la petición que dijo Isao para terminar su momento tenso e incómodo con un cálido abrazo entre padre e hijo —.Saluda a Mitsuki, de mi parte. Iori…
Sus orbes carmesí comenzaron a cristalizarse hasta derramar lágrimas que rosaban por sus mejillas, era triste ver como uno se quebraba por todo lo que vivió y por lo que le gustaría vivir a futuro…En ese futuro incierto que el destino de su Clan no le permitía compartir, lo poco que vio crecer a su muchacho y lo que no podrá ver el crecimiento de su hija, Mitsuki.
~…~
Mitsuki se aferraba como abrazando la espalda de su hermano mayor, también apoyaba su cabeza y cerraba sus ojos por el vértigo que sentía cuando la motocicleta se aceleraba. Sus mechones rojizos danzaban por la fuerte ventisca que se desataba en viajar a una velocidad así. Pronto llegaría a la preparatoria, trataba de sostener su mochila bien pegada a su cuerpo para que no se le caiga en el camino.
—No tengas miedo, Mitsuki —dijo el pelirrojo, sonriendo de lado. A veces le causaba gracia ver el lado miedoso de su hermana menor.
— ¡Esto no es gracioso, hermano!
De repente el muchacho empezó a desacelerar y se fue hacia el estacionamiento del colegio. Una vez que la motocicleta fue estacionada, ellos dos bajaron con cuidado y caminaron juntos a la par, como corresponde quería acompañar a su hermana menor. Mientras que ambos observaba como otros jóvenes ingresaban a las clases, la joven Yagami se emocionó cuando reconoció a su mejor amigo esperándola en la entrada; teniendo el uniforme completo de chaqueta, el pantalón y zapatos negros, una camisa blanca y en la chaqueta se podía ver algunos detalles de color dorado. Para su desgracia, el apellido de ese joven de cabello castaño y ojos color verde esmeralda que sonreía con sus mejillas coloradas por hacer apenas contacto visual con la pelirroja, tiene el apellido Kusanagi.
— ¡Taiyo! —pronunció su nombre para abrazarlo en el momento.
El pelirrojo observaba la escena, hizo una mueca de disgusto por ver como ese chico abrazaba a su hermana. Se contuvo un poco para no golpearlo en plena multitud de estudiantes que entraban a sus aulas y tampoco para no avergonzar a su hermana. Algunas chicas lo miraban con cierto deseo cuando apenas notaron su presencia. Sin embargo, algunos jóvenes conocían a Iori Yagami pero solamente por el torneo de King Of Fighters y quizás otros por su música. No todos se acercaban para pedir su autógrafo ya que tenía en ese momento una postura neutral, reservada y sin olvidar de su cara de pocos amigos, los fans le tenían un poco de miedo hasta sentían pena por el pobre chico que abrazaba a la pelirroja.
— ¿Tú quién eres? —preguntó, disgustado.
—Yagami Iori, es un placer conocerlo en persona —contestó, el castaño emocionado. Ni siquiera tenía miedo por esa cara de pocos amigos —Me llamo, Taiyo Ku…
— ¡E-Él es Taiyo…Ehm…Heidern! —comentó Mitsuki, su amigo la miraba confundido.
— ¿Heidern? —repitió, Iori frunciendo el ceño. Por alguna extraña razón se le hacía familiar ese apellido, pero no se gastaría en estar pensando y resolviendo la identidad de ese chico. Todavía no —Bueno, chico Heidern no te pases con mi hermana.
Su mirada penetrante le causaba escalofríos a Taiyo, que lo hizo asentir rápidamente con la cabeza. Mitsuki suspira pesadamente, estaba esperando que su hermano se retire para poder explicarle a su amigo respecto al tema. Aunque entre ellos conocen la situación de los clanes pero la gran diferencia es que ambos son mejores amigos pero Kyo, siendo el primo de él y Iori el hermano de ella no se lleva bien, la excepción que tienen el resto de los estudiantes es que solo conocen la rivalidad que surge en el torneo de hace un año atrás.
—Mitsuki, no creo que el resto de los días pueda hacerme cargo de ti. El torneo va empezar…
—Lo entiendo hermano, puedes quedarte tranquilo —musitó, para bajar la incomodidad que se fue generando desde que su compañero se tuvo que presentar.
El joven Yagami apoyaba la palma de su mano, sobre la cabeza de su hermana menor para acariciarla hasta despeinarla. Era raro verlo sonreír, desde el punto de vista del otro Kusanagi aunque se entiende que la única causa que conoce hasta ahora es Mitsuki, siendo la otra cara de la luna a lo que es en comparación con su medio hermano. Sin embargo, el pelirrojo se distrajo por unos segundos hacia una joven con el mismo uniforme que su hermana pero ella tenía el cabello azul y orbes verde esmeralda se acercó al castaño para reprocharlo de su tardanza en entrar al aula.
—Taiyo, debemos irnos —le reprochaba Keiko, agarrando del brazo a su hermano menor — ¡Oh! Hola Mitsuki.
El pelirrojo miraba de pies a cabeza respecto a esa chica que saludaba motivada al ver a su hermana, aunque cuando lo vio a él extendió tímidamente su mano para saludarlo pero a diferencia del otro la había ignorado por completo dándole la espalda y retirándose del lugar sin decir nada más. Porque lo único que quería era avisarle a su hermana menor sobre su gran ausencia.
—Qué hombre amargado —murmuró Keiko, sin dejar de mirar al pelirrojo que no fue capaz de saludarla.
—Así es mi hermano.
— ¿Por qué mentiste sobre mi apellido? —preguntó, el castaño algo confundido.
—Ya te lo he explicado varias veces, Taiyo se trata de nuestros clanes —respondió, estando un poco nerviosa.
Su amigo sonrió de manera divertida, porque sintió el peligro ya estando al lado de Iori Yagami y porque demostró en ese simple abrazo que también quería mucho a Mitsuki…Lo que no sabe que la quiere más como una simple mejor amiga.
Ella no sabe que este sería el último día que vería a Keiko y a Taiyo Kusanagi, porque que unos días su familia va a viajar a los Estados Unidos por temas laborales y el tiempo que estarían en ese país era incierto. No obstante, solo tendrán las vacaciones para hacer ese reencuentro con sus amistades y tampoco se daría cuenta del riesgo que alarmará la situación de su hermano mayor, cuando el torneo de King Of Fighters estuviera a punto de acabar y que la transmisión en vivo se cortara en pleno show.
…
Sus brazos se extendieron una vez que la puerta principal de su casa se abrió, no era Nana, tampoco esperaba a sus amistades. Solo lo esperaba a él, que también la abrazo con fuerza porque ambos se extrañaron y ella temía que algo malo le había sucedido a su única familia de sangre que le quedaba, siendo que todavía no estaría preparada para pelear contra un Kusanagi, no ya que es mejor amiga y hasta quizás futura novia del único chico que le interesa, sin importar el apellido que tenga porque su problema es, de que Iori Yagami acepte esa relación porque a Kyo puede que le dé lo mismo la novia que tenga su primo.
—Te extrañé mucho, hermano.
—Tranquila, Mitsuki ya estoy en casa —dijo, estando un poco adolorido por todo lo que pasó en el torneo.
Ella baja del vehículo al lado de su padre adoptivo, ve como un grupo de familia la observaba detenidamente y la comparaban con la joven a quien criaron como si fuera su propia hija. Una muchacha igual a ella se acercaba con lentitud, sus orbes verde esmeralda se cristalizaban, el soldado solo avanzaba porque el comandante le sugería que lo haga. Sin embargo, Heidern no dejaba de mirar el gran parecido que tenía su ahijada con la joven Kusanagi y cree seriamente en lo que dijo Kazou cuando apenas habían charlado en el bar para mostrarle la fotografía de Kusanagi Keiko. Sus mercenarios estaban estacionando el vehículo pero Ralf quien estaba sentado del lado como acompañante del conductor, ve por su ventana el encuentro entre las hermanas gemelas: quedando completamente impactado y pasmado por tal comparación entre ellas.
— ¡Hermana! —exclamó, Keiko emocionada porque al fin estaba conociendo a su hermana gemela.
Leona sentía un reconfortante y cálido abrazo que con lentitud subía sus brazos hasta corresponder el abrazo que le estaba dando su hermana gemela. Sus collares comenzaron a brillar de un color azulado que el resto de la gente no se daba cuenta por ese detalle. Pronto Keiko empezó a llorar a lo que su hermana solo hizo un pequeño gesto apoyando la palma de su mano en su espalda y ese toque solo lo aprendió de otra persona…
Continuara…
Roles de ciertos personajes en términos de familia incluidos dentro de la historia y en lo que resta de ella (lo aclaro para que lo tengan en cuenta o por si andan perdidos):
Clan Yagami:
Isao Yagami: Padre de Iori y de Mitsuki Yagami.
Ume Yagami: Madre de Iori, amiga o conocida de Gaidel. ¿Interés amoroso? de Leopold Goenitz
Iori Yagami: Hijo, primogénito de Isao e Ume. Medio hermano mayor de Mitsuki. Único heredero varón del clan.
Mitsuki Yagami: Hija de Isao e Saori. Medio hermana menor de Iori. Única heredera del clan. Nieta de Nana.
Saori de Yagami: Madre de Mitsuki, madrastra.
Nana: Madre de Saori y abuela tanto de Mitsuki e Iori (es como una abuela para él)
Natsuki Hiruma: novia fallecida de Iori Yagami. (Personaje creado por su servidora)
Kikuri Tanima: 'amiga' y ayudante de Iori, hermana menor de Konoe. (CD Drama)
N/A: Este capítulo es para hacer la conexión entre lo que pasaba antes del torneo y el después del torneo. Fue para integrar a este nuevo personaje que ya fue nombrado en capítulos anteriores por mención de Iori Yagami. En algún futuro sabrán una pequeña historia del pasado de otros dos personajes o cuatro depende, porque falta mencionar lo que fue de la vida de Keiko y Taiyo una vez, siendo criados por sus tíos. Pero ojo, tampoco me voy a desviar mucho, sabiendo que se viene otro torneo. El tema va ser que habrá otro tipo de encuentro entre ciertos personajes…
Perdón por actualizar tarde, tuve tantas cosas que hacer que pude aprobar materias de la universidad que curse en el año anterior. Se me hizo complicado continuar porque me había distanciado de los fanfics por unos meses… Me disculpo por no avisar pero no soy de dejar anuncio en mis historias capaz en el perfil, o en mi pagina. Muchas gracias por esperar y ser pacientes por mis actualizaciones a: David Porras, Kryzay, Alx7necsky, Kath-2H.D, Yasakani, Javii Shirayuki Nightmare, VikaDan, Manu, Nadia, Kya Kusanagi, Iorien, Chiche, Guest, "7", Alessannd Leto, Fabiola. H.J, Singularidad y a Lady :3 .En fin, espero que hayan tenido una linda Navidad (saludo atrasado xD) y un Buen inicio de Año Nuevo rodeado de sus seres queridos (también saludo atrasado xD) Quería publicarlo en el cumple años de Leona Heidern pero no tuve tiempo para terminarlo.
¡Espero que les haya gustado este nuevo capítulo!
¡Saludos y Cuídate!
Atte. J.H ©
