A lo largo del long fic:

"Letra cursiva y entre comillas son pensamientos"

~…Flash Black…~

(…Sueños…)

[…Visiones…]


[Capitulo anterior: XXII. Recuérdame: Los fragmentos de ti, parte II]

Colgada sobre una de las ramas de los árboles, sin importarle lo desgarrado que se pudiera encontrar su kimono. Leona se encontraba espiando a Kyo, Chizuru y Iori quienes parecían estar discutiendo de algo, la sacerdotisa trataba de calmar a ambos cuando llegaba el intercambio de palabras entre Kusanagi y Yagami.

Kyo, debes proteger a Yuki —le informaba Kagura, estando un poco preocupada.

¿Qué va pasar con Yuki? —interrogó, confundido.

Senti la energia oscura de tres personas, tengo el presentimiento de que algo malo pueda pasarle a ella y a...— respondió ella, mirando sutilmente hacia el pelirrojo, quien frunció el ceño —Iori, Leona y su gemela...

¿¡Qué!?—reaccionaron al unísono tanto la militar como el guitarrista.


XXII. Recuérdame: Los fragmentos de ti

Parte III


~I~

Actualidad…

Ella estaba corriendo desesperadamente, lo estaba siguiendo a él. Ambos estaban yendo en dirección a un antiguo templo abandonado, los ruidos de los fuegos artificiales explotaban en pleno cielo nocturno pero nadie se daba cuenta de la persecución de este par. Ellos se habían separado de Chizuru y Kyo, quienes se fueron a socorrer a Kushinada, al parecer había un integrante más que estaba encubierto planeando el momento perfecto para aprovechar que la novia de Kusanagi estuviera indefensa, o eso creían el equipo a quienes estuvieron enfrentando.

La joven de cabello azulado sabía de quién estaba huyendo, aunque en el puente de madera podía sentir como un temblor le hacía perder el equilibrio de sus propios pies y que la lanzó hacia el agua junto con el joven que estaba a unos pasos avanzados de ella. Desde su punto de vista, podía darse cuenta que el joven que cayó al agua estaba perdiendo sangre, temía en sumergirse dentro del agua por solo ver la herida de aquel chico…

El pelirrojo estaba perdiendo oxígeno, se estaba ahogando y su cuerpo adolorido lo dejaba paralizado, no podía mover sus piernas y tampoco sus brazos. Su visión cada vez era más borrosa, hasta ver una joven de cabello azulado nadando hacia él, como si fuera una ninfa o una simple sirena para socorrerlo. Sonrió sínicamente por su patético delirio y suponiendo que era la muerte quien venía a buscarlo. Hasta que sintió como aquella mujer lo trataba de levantar para llevarlo hacia la superficie.

Cuando la miliar vio que él perdía oxígeno; apoyaba ambas manos a la par de sus mejillas y hacia contacto visual con sus orbes carmesí, suponiendo que solo tenía una sola opción. Él se queda en shock y sus parpados se abren al sentir unos suaves y tibios labios tocando los suyos, dándole el oxígeno suficiente que ella podía darle en ese momento.

No duró mucho ese pequeño momento…

Sin embargo, Yagami al recuperar su conciencia tuvo el atrevimiento de profundizar ese beso, apoyando la palma su mano en la nuca de la joven para obligar a continuar con el beso, ambos se mantienen debajo del agua pero en el momento que ella sintió la lengua del otro, retrocedió abruptamente y empujó al pelirrojo, haciendo distancia de él. Leona lo mira de mala manera por unos segundos. De igual manera, lo terminó ayudando para subirlo hacia arriba, tratando de evitar cualquier contacto visual con él y su herida.

Habían sido perseguidos por Shermie y Yashiro, el integrante más joven, Chris, estaba acercándose a su verdadero objetivo; ese dúo era la distracción del momento, ellos no solo buscaban a Kushinada, sino que también estuvieron buscando a las gemelas Hakkesshu.

Leona tras sumergirse había logrado agarrar del brazo a Iori, dificultad trató de cargarlo y a la vez ser su apoyo para que ambos saquen la cabeza del agua, ella trataba de llevarlo hacia la orilla del lado, del templo. La joven voltea hacia atrás, pudo ver los rostros de sus rivales y sus habilidades, eran dos; un hombre y una mujer, aparentaban tener entre veinticuatro o veintidós años aun en sí, desconocía haberlos visto en algún torneo, o en algún otro lugar.

— ¡Iori Yagami! —lo nombró quedando perpleja al ver como la sangre manchaba parte de su kimono y eso la desesperaba en salir lo más pronto posible del agua, así podía llevarlo al hospital.

Ella trataba de mantenerse a flote y cargando el cuerpo herido del pelirrojo. Pronto, se dio cuenta que Shermie estaba por sumergir su mano izquierda en el agua, para generar algunas descargas eléctricas cuando estaba a punto de hacer eso, Leona cerró sus parpados por miedo, se sentía indefensa en este momento…Hasta escuchar nuevamente esa voz interior, la misma voz que le aconsejaba curarse con el agua.

«Concéntrate, hija mía, escucha las pequeñas olas» su collar empezó a dar un pequeño brillo que captó la atención de Iori, quien no tardo en mirar cuidadosamente el suyo.

"¿¡Ella tiene un collar casi idéntico al mío!?" pensó Yagami, al recordar como su colgante tenia ciertas reacciones al momento de iluminarse.

La joven militar levanta su mano izquierda haciendo que una pequeña corriente de agua envolviera toda su mano, primero lanza como "Moon Slansher", siendo filo cortante de agua provocando que Shermie retrocediera en hacer tal acción. Luego, ella abre sus parpados mostrando unos orbes totalmente diferentes, de unos iris dorados a entre mezclarse con un ligero color rojizo, que por su intensidad parecía brillar como si fuera el color de la lava. Entonces, repitiendo el mismo movimiento pero esta vez levanta más cantidad de agua y esto causa que Yashiro sonriera al presenciar el poder de una Hakkesshu de Agua, por lo que ni siquiera se inmuta en recibir el ataque pero sin antes, proteger a su compañera, Shermie.

—Es ella, Shermie —le dijo Yashiro, una vez que el agua los arrastraba muy lejos del templo, sus cuerpos se sumergieron hasta no dar señales.

~II~

Antes…

Yuki Kushinada estaba buscando con la mirada hacia la gran multitud de personas, que venían para sentarse en el césped y así, contemplar los fuegos artificiales. Deberían ser su momento especial en pareja y su novio no se encontraba al lado suyo. Ella podía ver que la gemela de Leona y la hermana de Iori hablaban muy abiertamente con los dos mercenarios que se encontraban sentados, viendo como ambas chicas se reían de los chistes de uno de esos dos. Todos parecían relajados, incluyendo los padres de Taiyo Kusanagi, que estaban reunidos con otros dos jóvenes adultos y algo atractivos; uno de ellos tenía cierto parecido a Kyo, solo que su melena castaña era más clara y larga y ojos cafés oscuros, y el otro, tenía un cabello negro y orbes cafés oscuros. No recuerda haberlos visto, Yuki parecía tan distraída observando todo su alrededor, esperando que su novio regresara con ella, traba de no escuchar a las pequeñas voces de su cabeza.

"¿Me dejó plantada? No, Kyo no es así…Tampoco es capaz de irse con otra chica, él no es así…No creo" empezaba a cuestionarse algunas joven estudiante no era consciente o no se daba cuenta que un rostro conocido se estaba acercando para saludarla.

¡Hey! ¡Yuki! —la llama Taiyo, para que no se aleje de su entorno. El muchacho se tropezó con una roca y cae de frente sobre el cuerpo de Kushinada. No solo se golpearon la frente sino que ambos jóvenes, se habían besado inesperadamente.

Ellos se alejan rápidamente uno del otro y miran hacia otro lado, tanto ella como él vieron la reacción de sus ojos.

"¡Mi primer beso fue con Yuki, no con Mitsuki, Kyo me va matar!" se maldecía en sus pensamientos, suponiendo lo peor para sí mismo.

— ¡Tai…! —no termino de pronunciar su nombre, porque el joven no tardo en levantarse tras disculparse simultáneamente delante de Yuki, como si nada hubiera pasado. Él se quería alejar de ella, no al revés. Ni siquiera le ayuda en levantarse completamente, hasta que un simpático joven de cabello castaño oscuro y de orbes… ¿carmesí? Con una vestimenta que variaba con una remera azul y zapatillas del mismo color, y unos pantalones que se acortaban por arriba de los tobillos. Se ofreció para ayudarla.

—Es niño fue muy desubicado en no ayudarte —le habló el joven, quien mantenía una sonrisa simple pero simpático.

—Gracias por ayudarme…Lo lamento, no sé tu nombre.

—Chris, me llamo Chris —contestó, una vez que soltaba con delicadeza la mano de la chica. Dejando alguna extraña sensación en ella — ¿Estás buscando a alguien? Porque te vi que estabas con tu novio y pensé que discutieron por algo.

— ¿Novio? No él no es mi novio…Era…Un amigo de la academia — respondió, un poco dubitativa —Lo lamento, me tengo que ir… Porque estoy esperando a alguien.

Ella dio media vuelta, dándole la espalda a ese joven pero una pequeña idea, llegó de golpe a su mente.

¿Estás buscando a Kyo? —preguntó sonriendo por lo bajo.

Yuki se quedó sorprendida porque ni siquiera había mencionado el nombre de su novio. El chico empezó a hablarle y mencionar más seguido el nombre de Kyo, para hacerle creer que lo conocía y así cumplir con una parte del plan, no fue tan difícil lograr manipularla un poco. Entonces, Yuki Kushinada empezó a seguirle los pasos a Chris, obligándola a que se adentre en lo profundo del bosque… Ella creyendo que podía confiar un poco en este chico.

Kyo tambaleaba sobre sus pies, tras haber recibido un puñetazo de Yashiro, Iori se sentía algo mareado al sentir una pequeña descarga eléctrica, causada por Shermie, quien fue capaz de introducirle un metal cerca del abdomen para que reciba peor el impacto. Ambos hombres querían defender tanto a Chizuru como a Leona, a esta última, la estaban obligando para que se una a ellos. Obviamente, la joven militar se había negado ante tal propuesta, prefiriendo pelear por sí misma solo que Chizuru, una vez más, les sugería que tanto Iori como Kyo se unan para pelear por algo en común y juntos.

— ¡Maldita sea! —exclamó Yagami, cuando hacia un movimiento con sus flamas purpuras, causando que Yashiro recibiera el ataque de frente, haciendo que retrocediera y que se molestara más con el pelirrojo. Aunque, la herida de Iori empezó a abrirse y pequeñas líneas de sangre empezaban a gotear hasta caer en el suelo.

Leona tras ver eso, hace que el pelirrojo quede a sus espaldas para así peleara por él pero no quería, se negaba a ser defendido por una mujer como ella.

— ¡Shermie! —gritó el joven de cabello plateado, al ver como su compañera caía en el suelo tras recibir una gran cantidad de fuego carmesí. —. Mientras más peleen contra nosotros, estoy seguro que Chris ya se llevó a Kushinada.

En ese momento, los parpados de Chizuru se abrieron por sorpresa, al escuchar eso, porque sus visiones no le habían mentido con respecto a estas personas, su energía, esa aura tan oscura…Le daban una mala sensación y ahora Yuki estaba en peligro, mientras que ellos seguían peleando.

— ¡Kusanagi, Kagura, lárguense! — gritó Leona, tomando por sorpresa al resto de los integrantes, no tardaron en aceptar que debían a ir a buscar a Yuki. Es el deber de Kyo protegerla con su vida, hizo una promesa de compromiso.

— ¡Leona, no podemos dejarte sola y con Iori! —habló Kagura, estando desesperada.

— ¡Lárguense, aprovechen que están heridos! —contradijo de muy mala gana, Iori Yagami.

Por un lado, salieron corriendo Chizuru y Kyo para buscar dentro del mismo bosque a Kushinada, porque con ayuda de su compañera podrían guiarse por el pequeño aura de la muchacha desaparecida. Iori se quitó con lentitud el pedazo de metal que tenía incrustado, trató de regularizar su respiración para obligar que la princesa Ikari lo siguiera. El pelirrojo en momentos así de persecución ya sabía lo que hacer, tenía que aguantar para entretener al enemigo estas cosas las tuvo que aprender por obligación; su padre le enseño que sin importar la lesión que tuviera, debía aguantar y soportar lo que se aproximara.

Leona sacó de su bolsillo una bomba de humo para distraer a sus enemigos, así tuvieran la oportunidad de escapar o en atraerlos hacia otro lugar, así las personas que están observando los fuegos artificiales no sean afectados por los ataques de estos sujetos.

—No te preocupes, Shermie…—habló el muchacho, mientras que la ayudaba en levantarse —Seguramente ya tenemos a Kushinada, solo nos falta esta chica.

—Esa chica es una Hakkesshu del Agua, igual como mencionaba nuestro amo —comentó la pelirroja, sonriendo de lado por ser los espectadores de una descendiente de un hakkesshu, igual como ellos.

~III~

Actualidad…

Kyo sostenía entre sus brazos, a una desmayada Yuki, se sentía mal por haberla dejado así como si nada, sin regresar para advertirle del peligro, ahora comprende la responsabilidad de sus apellidos, de sus clanes y esto por su desesperación de querer encontrar sana y salva a su novia, lo alivio pero solo un poco.

Chizuru lo miraba a distancia del muchacho, se lamentaba por lo que había sucedido y por suerte, esa chica no está herida, ni nada… Solo la encontraron sola y tirada en el pasto, lejos del público que contemplaba el evento. Ella se sentía mal por hablar sobre sus visiones en un lugar menos indicado, se supone que debía hablar en otro momento y disfrutar en un día como hoy. Sin embargo, a veces es complicado reunir a todos para hablar, más por tener esta rivalidad entre clanes por el medio y con la llegada o presencia de esos sujetos, si ellos se separaban podían correr el riesgo de ser atacados individualmente pero unidos podrían acabar con esos sujetos.

Pero siempre y cuando, manteniendo a la familia en un lugar seguro…

—Kyo, tranquilo podemos acabar con ellos —comentó la joven, tratando de apoyar la mano en su hombro pero este la evita.

—Déjame solo, Kagura…Aléjate de mí, no quiero hablar —dijo sin dirigirle la mirada, ella se sentía devastada, algo se rompió en su interior tras escuchar esas palabras.

Chizuru no se quería alejar de Kyo, no ahora que las cosas empezaron de otra manera y sabiendo que el enemigo escapó sin dejar rastros. Ella no puede pelear sola al lado de Yagami, sabiendo que el sello que mantiene cerrado a Orochi corría peligro con la presencia de estos nuevos Hakkesshu. No, esto no puede estar pasando, se suponía que iba a disfrutar este día cerca de Kusanagi…Es más, quería agradecerle por salvarla en el torneo anterior pero ahora… ¿Qué podía hacer?

—Kyo…Yo…!

— ¡Aléjate de mí, Kagura! — Exclamó el castaño haciendo contacto visual — ¡Por tu culpa, casi pierdo a Yuki!

Kagura apretó su mandíbula y formo en ambas manos puños, como si trataba de contener su ira y el llanto que amenazaba en mostrarse. Ella sabe que Kyo tenía una obligación que se trataba de proteger a la descendiente del Clan Kushinada, de los peligros que acecharan. La tradición que ha pasado en generación y en generación es que tanto descendiente Kusanagi sea hombre o mujer debe defender la descendencia tanto masculino como femenino del Clan Kushinada, porque podría ocurrir que Orochi regrese del Infierno para arrastrar, apoderarse de la única hija o hijo que no pudo devorar hace muchos años atrás.

— ¡Solo lo haces para cumplir la tradición! —le gritó furiosa, sentía como los latidos de sus corazón se descontrolaban y se caía a pedazos.

— ¡Cállate! ¡Yo amo a Yuki!

Eso fue el quiebre de todo… Chizuru solo le dio la espalda para retirarse caminando con la frente en alto, sin escuchar las palabras que empezó a soltar Kusanagi, una vez que se arrepintió por gritarle así. Ella no quiso mirar hacia atrás, iba a cumplir con alejarse de él y no dirigirle la palabra, le daría el espacio que va a necesitar para estar al lado de su novia.

— ¡Kagura, perdón no quise…!— gritó Kusanagi, aunque su voz empezó a bajar el volumen tras ver que su novia se estaba despertando.

~IV~

El gran templo antiguo, no aparentaba estar tan dañado quizás las ventanas estaban rotas, la cantidad de polvo era inmenso, la humedad y el musgo abarcaban en algunas esquinas de las habitaciones. Por suerte, La joven militar logró arrastrar el cuerpo de Iori hasta el living del lugar, estaba tan oscuro que las luces de los fuegos artificiales no ayudaban mucho pero algo se podía llegar a iluminar. Ellos estaban sumergidos en la profunda oscuridad, ya sea del bosque mismo y también partes del templo. Iori permaneció acostado en el suelo, perdiendo sangre y su cuerpo se estaba enfriando por quedar empapada toda su vestimenta.

—Puedes irte, puedo curarme solo —habló sin mirarle, en respuesta a su comentario escuchó un profundo suspiro.

Entonces, Iori empezó a mirar como Leona le da la espalda para desvestirse, cosa que los sorprende y lo deja boquiabierto por lo atrevido que estaba sucediendo.

— ¡Oye! ¿¡Qué estás haciendo!? — reaccionó alterado y a la ves sonrojado.

Leona se quitaba su kimono hasta deslizarlo en el suelo polvoriento, revelando una musculosa roja y unos shorts verde oscuros, tenía otra ropa por debajo de su kimono. Agarró esa vestimenta para exprimirla y sacarle toda el agua, así podía por lo menos curar la herida del pelirrojo. Estaba un poco ruborizada, solo porque el otro sujeto seguía malinterpretando las cosas, ella rompe en pedazos la tela para envolver parte del cuerpo del muchacho.

—Vamos progresando —mencionó ella, cuando vendaba la herida del sujeto.

— ¿Por qué haces esto? No te necesito y lo sabes —interrogó este, buscando esos orbes azules para hacer contacto visual.

—Es mi deber, para eso me entrenaron…Debo salvar personas — contestó Leona, al hacer contacto visual con esos orbes carmesí.

Leona se sonroja cuando ve por voluntad propia, que Iori se desvestía la mitad de la cintura para arriba así puede ser vendado. A pesar de sentirse algo asqueada por limpiar toda esa sangre, aunque esto último lo hizo sin mirar sus musculos.

—Podrías dejarme morir, después de todo…Me lo merezco — comentó el pelirrojo, mientras que sentía el frio abrazo de la tela húmeda.

Ella se mantuvo en silencio —; Tienes una hermana y eso no sabía —contradecía, una vez que terminó de atar toda la tela. Leona se levanta para retirarse en buscar algo para hacer alguna fogata.

Iori tratando de incorporarse pero se termina quedando sentado en el suelo, se queda analizando en silencio el rostro pacifico de la princesa Ikari, se mostraba tan ajena e indiferente cuando hablaba con él, tan solitaria y reservada como él. Quizás ella está entrenada para actuar en ciertas circunstancias, casi como él pero ella haciendo por el bien del mundo, a diferencia de él que solo busca la venganza para liberar una maldición. A veces ni él entendía sus razones para odiar esa profesión, puede que no sea su estilo pero también en parte le trae malos recuerdos de cuando entrenaba con su padre, meses o años después de que su madre falleció.

La princesa Ikari deslizó la puerta maltratada para cerrar a sus espaldas, alejándose del lugar para buscar algunas cosas para hacer alguna fogata para secar las prendas. Mientras iba buscando y recolectando algo de ramas, también piedras y hojas. En esos pequeños momentos de tranquilidad y soledad, venían en su mente el recuerdo del beso que se habían dado en plena persecución porque podrían haber muerto… Leona se quedó mirando su propio reflejo, sabiendo que estaban los dos solos y que esa imagen de su recuerdo llegó en un mal momento.

Acabo de besar…a Iori —murmuró en voz baja.

Cuando ella regresó al antiguo templo, sin ver las pinturas maltratadas por el tiempo en donde aparecía el símbolo de una estrella. Leona caminaba en dirección al living, una vez que deslizó la puerta, los materiales que había recolectado cayeron al piso pesadamente haciendo un sonido sordo. El pelirrojo le levanta la barbilla con su mano derecha para hacer contacto visual con la princesa Ikari, la estaba acorralando a una esquina de la habitación, cuando se miraron los ojos sus colgantes empezaron a brillar por ese acercamiento.

—Puedo hacer fuego, ¿Acaso te olvidaste, Leona? — le dijo Iori, mientras que en su mano izquierda crea una pequeña cantidad de fuego purpura, como si estuviera haciéndole una demostración a la muchacha, quien lo miraba con esos hermosos y curiosos orbes azul cielo que parecían brillar con ese resplandor de aquella iluminación.

Cuando este apaga la pequeña flama, Iori asoma sus labios sobre los de ella, terminando en un tierno beso; al parecer Leona quería resistirse pero él la agarra por ambos muñecas, luchando por ese forcejeo hasta que sentir como ella se relajaba por ese beso, tan así que se dejó abrazar por Iori. Leona para seguir profundizando aquel beso, rodeo al pelirrojo con sus brazos alrededor del cuello. Mientras que sus collares seguían brillando durante este encuentro, empezó a fluir un intercambio de varios fragmentos de recuerdos sobre su niñez.

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Continuará…


N/A: No, no corte un momento de tensión, el próximo capítulo podría pasar más que solo eso. Muchas gracias por apoyar esta historia, las posibilidades de que se extienda esta historia…Puede pasar. Quizás llegando a los treinta capítulos seguramente. Así que no falta mucho para el final de esta historia. Leyendo en un Manwha Iori llama a Leona por su nombre, no por su apellido… Porque la respeta por sus habilidades. Tengo guardado esa escena por si les interesa ver eso. Sé que acorté la pelea contra Yashiro y Shermie pero aún tiene que llegar ese momento que ahí sí, va ser un desarrollo de peleas jajaj… También hago dibujos sobre este ship, en mi Instagram está todo xD

Espero que les haya gustado, muchísimas gracias por su apoyo, en serio se los agradezco de todo corazón.


David Porras, Kryzay, Alx7necsky,Kath-2H.D, Yasakani, Javii Shirayuki Nightmare, VikaDan,Saga, Nadia, Kya Kusanagi, Iorien, Chiche, Guest, "7", Alessannd Leto, Fabiola. H.J, xXFaronXx, Lady… Manu.


¡Saludos y cuídense!

Atte. J.H ©