Desafío

La pareja de rubios nunca rechazaba un desafío.

Por eso, cuando Kiku y Alfred, se aparecieron invitándolos a un evento de Cosplay, ninguno de los dos se negó a ir (aunque, solo lo hicieran por respeto al asiático). Sin embargo, cuando Estados Unidos les dijo: "Pero deben ir disfrazados, esa es la consigna para todos los países que asistamos. Aunque no me sorprendería verlos sin disfraz. ¡No tienen tanta imaginación como el Hero!"Ambos aceptaron la consigna, más que nada por cerrar la boca al norteamericano.

Ahora, era más difícil de lo que parecía.

Martín, había propuesto varias ideas, a Inglaterra le mencionó a Sherlock Holmes para disfrazarse, pero éste se negó, puesto que ya lo había utilizado en varias ocasiones, y solo afirmaría las palabras de Alfred. El argentino, se quiso disfrazar de vaca, a lo que el europeo reaccionó escandalizado por las ocurrencias de su pareja.

Al final, se encontraban mirando uno al otro. Sin saber qué hacer.

—Che, ¿La consigna es disfrazarnos, no?

—Pues sí, de eso se trata el Cosplay, después de todo.

El latino sonrió.

—Arthur, es fácil esto, podemos sacar provecho de nosotros mismos.

—¿A qué te refieres? —Preguntó intrigado.

—Sí, vos sabes confeccionar y coser a la perfección, ¿No? —El inglés asintió —,Bueno, a mí, me han encontrado varias veces parecido a Estados Unidos —Manifestó con cierta molestia —. Además, Sherlock Holmes, tenía habilidad para el disfraz. Vos también, me quiero imaginar.

—¿A dónde quieres llegar? —, Tenía una leve idea, pero tenía que confirmarla.

—Mi amor, —Se levantó con elegancia de su asiento —Tenemos todo al alcance de nuestras manos —,Señaló varias imágenes en el buscador.

El europeo, al principio reaccionó de forma negativa, pero luego, se mostró divertido ante la idea.

Le cerrarían la boca a ese maldito de Alfred.

. . .

Tokio, Japón.

Alfred y Kiku parecía que estaban a punto de desmayarse.

El americano y el asiático, miraban a aquellos dos sujetos como si se mirasen frente a un espejo.

El japonés, comenzó a alabar el gran trabajo hecho por los cosplayers y a fotografiarlos, entre tanto el norteamericano intentaba salir de su shock. Aquellos dos individuos, que habían llegado minutos antes del comienzo del evento, no eran nada más ni nada menos que Martín y Arthur.

Disfrazados de Alfred y Kiku, respectivamente.