¿El mirarse al espejo hace que se refleje a uno mismo?
Uno diría rápidamente, sí, lo normal era eso, lo de sentido común era aquello.
¿Pero el verse en aquel estado tan deplorable era la realidad?
Cabello rubio y ojos azules se reflejaban en el espejo, una mirada que pedía algo estaba impresa en aquel rostro que se miraba con tanta fijación. Un rostro pálido que solo reflejaba su comodidad al no entrenar, un cuerpo escuálido que no tenía signos de músculo.
Jaune solo podía mirarse con desaprobación, el reflejo le decía lo que era, pero el quería ver el reflejo de lo que debía ser, de su deseo…
Un deseo, algo lo cual quisiese, algo lo cual añorase.
Ser un cazador.
Rezar, implorar era lo que podía hacer para al menos poder tener la mínima esperanza que algún día se le diese la oportunidad de darlo todo para demostrarlo.
El quería ser un cazador.
Ser reconocido, ser llevado a una nueva altura, que sus antepasados lo mirasen con orgullo, Jaune solo deseó poder alcanzar el pináculo que sabía que podía llegar, que era algo lo cual tenía más que la predisposición completa para llegar.
El deseo de ser un cazador, algo que se aferraba a sus sueños día y noche. Un anhelo que se profundizaba con cada día, cada momento, Jaune deseaba ser uno de ellos.
Una pena que su padre siempre le negó el poder entrenar. Al final, el joven no pudo llevar a ningún lugar su sueño.
Solo le quedó el fugarse con la espada de su familia y esperar algo lo cual poder lograr de forma personal. Jaune nunca comprendió el porque aquella negación para que aprendiese a ser un cazador.
¿No sería incluso mejor que fuese fuerte para defenderse?
No importaba, ahora mismo se estaba dirigiendo al lugar donde sabía que podía tenerlo todo.
La academia en Vale, Beacon.
Una mochila y sueños fue todo lo que Jaune se llevó al momento de dejar su hogar. El arrepentimiento podría venir en forma progresiva en el futuro, pero esto era lo que él quería.
Lo que el soñaba.
…
¿Algo había ocurrido con el vuelo?
Quizá, Jaune no podía recordar bien, su cabeza ya se estaba sacudiendo al momento en que algo sucedió, ¿Fue una sacudida? No lo recordaba, quizá se golpeó la cabeza muy fuerte.
Debía ser eso, era por ello que podía oler sangre a su alrededor.
Ah, era por ello…
Ese olor estaba por todos lados.
―¿Un sangre pálida? ―una voz sonó al lado de Jaune. Más no pudo ver apropiadamente a la persona que estaba a su lado.
Su cuerpo le dolía demasiado, tanto que pareciera que estaba siendo aplastado por algo.
―Has venido al lugar apropiado, Yharnam es el hogar de la sangre, solo debes desentrañar sus misterios ―el hombre dijo con un tono jovial.
Jaune no entendió nada lo que estaba diciendo, solo podía respirar con dificultad y maldecir el dolor que sentía.
―¿Cómo debería empezar un extranjero como tú? ―el hombre casi parecía que se estaba riendo cuando dijo aquellas palabras― Con un poco de sangre de Yharnam debería bastar, que sea tuya, pero antes, será mejor que tomes un contrato.
¿Qué decía aquel hombre?
―No te preocupes, después de sellar el contrato, todo será como si hubiese sido…―la risa del hombre empezó a salir, se notaba como intentaba controlarla solo para fallar― Un mal sueño ―esas fueron las ultimas palabras antes de que el hombre empezara a reír a carcajadas.
…
Frio, desolación.
Oscuridad.
Sangre
Los ojos de Jaune estaban clavados en una gran cantidad de sangre que estaba cerca de su camilla, los amarres estaban fuertemente puestos por su cuerpo. Jaune se sacudió, la sangre empezó a tomar la figura de algo parecido a un lobo.
Jaune empezó a sacudirse con más fuerza, el miedo estaba recorriendo cada parte de su ser. Aquella cosa se empezó a acercar a Jaune, que estaba gritando con tanta desesperación al no saber cómo reaccionar.
Calor.
Las llamas envolvieron a aquella figura de lobo antes de que pudiera moverse, Jaune pataleó cuando aquella cosa empezó a retorcerse a su lado, más el alivio de ver como retrocedía duró poco al notar como algunas cosas…parecían fetos, comenzaron a subir por su camilla y estaban sobre él.
Un grito mudo llegó cuando la baba de esas pequeñas cosas empezó a recubrirlo, fue asqueroso, si la pequeña cosa no hubiera puesto una mano dentro de su boca hubiera vomitado.
Lo ultimo que vio Jaune antes de perder la consciencia fue el rostro de decenas de esas cosas sobre él…
¿Cuánto tiempo pasó?
Jaune se volteó y vomitó un liquido blanco. El lugar le daba asco, el olor a sangre estaba tan impregnado en aquella sala que le enfermaba.
Jaune se levantó de sobre salto cuando por fin volvió a estar consciente, algo no había ido bien con el vuelo, algo…
¿Dónde iba?
Sentándose se dio cuenta que estaba en una camilla de enfermería, mirando a su alrededor vio el liquido rojo conectado a su brazo.
¿Uh hospital? El lugar parecía tan deplorable que no pareciese un lugar de uso cotidiano.
No había nadie a su alrededor.
Jaune miró a su alrededor a la espera de encontrase con alguien, algún guardia enfermero o algo parecido.
Nadie estaba cerca.
Al ponerse de pie el Jaune miró la manga de su ropa que estaba remangada.
Esa no era su ropa.
¿Le cambiaron la ropa después de que pasó algo? Pero aquello no tenía sentido, no cuando lo importante era que la ropa de hospital fuese cómoda para el paciente.
¿Por qué vestirlo de forma tan elegante?
Dando un suspiro Jaune miró hacia el contendor de sangre de su transfusión, el recipiente estaba vacío, ¿Era seguro quitárselo?
Jaune se sintió bien en aquel momento, pero también le entró curiosidad con algo de miedo.
La pregunta de donde estaba era lo que más se estaba repitiendo el rubio ahora mismo.
Quitando la aguja de su brazo y preparándose para salir, Jaune miró una ultima vez la sala en la cual había estado. Fue todo tan raro que no logró entender que era aquel lugar.
Una nota estaba en un asiento. Acercándose lentamente, Jaune tomó aquella carta antes de ve la letra bastante horrible.
"Busca sangre pálida para superar la caza" internamente Jaune leyó aquello. No lo entendió.
¿Qué caza? ¿Esto era algo de los cazadores?
Jaune no entendió nada, caminó hasta la puerta de al lado y no pudo moverla, ¿Por qué poner la nota en aquel lugar cuando la puerta cercana estaba cerrada?
Quitando esas ideas de su cabeza tomó la perilla de la puerta y la giró con lentitud. Miró hacía el pasillo en busca de alguien solo para no encontrase con nadie, fue tan rara la situación que el silencio pasó a ser algo realmente incomodo. Mirando por la ventana al fondo del pasillo pareciese que era media noche, la noche estaba en auge.
Jaune comenzó a caminar, el sonido de los zapatos de vestir que portaba hizo que todo se sintiese pesado, como la madera chirriaba debajo suyo, era como ir en un pasillo interminable en donde la escalera se alejaba cada vez más al dar un paso.
Jaune respiró profundo antes de seguir, las escaleras estaban frente a él. Antes de bajarse vio algunas habitaciones a su alrededor, solo no escuchaba nada.
Jaune parpadeó ante esto.
Pareciese que todo ahora era más…tosco, más viejo, más…
Antiguo.
Jaune decidió que aquel momento no importaba, debía al menos encontrar a una persona con la cual pudiese hablar para preguntar sobre lo que estaba pasando.
Las pisadas sonaron con más fuerza cuando tocó la madera de las escaleras, fue en ese momento en que Jaune al darse la vuelta lo vio, un cartel en madera y bronce colgado que indicaba el ala de descanso para pacientes, solo para ver algo más debajo.
―¿Clínica de Iosefka? ―la voz de Jaune sonó ronca. El joven llevó su mano a su garganta y tosió un poco.
¿Cuánto tiempo llevaba sin hablar? Necesitaba tomar algo de agua primero, se sentía como si su voz se quebrase a cada palabra que dijese.
Bajando las escaleras con lentitud, Jaune tomó la barandilla de madera tallada como guía, todo el lugar, por más viejo que se viese, se veía tan hermoso, incluso con la suciedad esparcida, se podía ver que el la construcción del lugar no fue barata.
¿Qué era este lugar?
El sonido de algo se escuchaba cerca.
Los ojos de Jaune pasaron de mirar el lugar al pasillo que tenía en frente. El joven caminó lentamente con emoción, pareciera como si cada persona en aquel lugar se hubiese ido hace mucho. Girando en el pasillo en el que escuchó el ruido, vio como había una mano que se agitaba, casi a modo de saludo.
Había un montón de camillas tapando la vista, por lo cual, no pudo ver a la persona que lo estaba saludando, no importaba, Jaune sonrió y caminó más rápido.
Solo para ver que era una mano zarandeada por algo…¿Un lobo? Era demasiado grande, tenía heridas por todos lados, era más grande de lo normal y estaba comiendo a la persona la cual pensó que lo estaba recibiendo.
La mente de Jaune hizo corto en aquel momento.
Dando un paso atrás se dio cuenta de algo.
El perro enorme que estaba comiendo a la persona frente a él…
Lo estaba observando con intensidad.
Jaune quiso extender su mano y usar a la modo de empuje en cualquier circunstancia. Más el perro empezó a gruñir antes de dar un ultimo mordisco con fuerza al brazo medio comido que tenía en la boca.
El sonido del hueso sonó cuando el perro enorme empezó a acercarse a Jaune y este, los pasos de la cosa sonaron con fuerza cuando las garras tocaban el suelo.
Jaune quiso correr, quiso retroceder.
Y antes de darse cuenta la criatura saltó sobre él.
Los gritos de Jaune empezaron a resonar con fuerza, las lágrimas salieron cuando aquella cosa que estaba mordiendo su brazo estaba desgarrándolo, el dolor fue demasiado para Jaune. Su mente se estaba quedando en blanco, solo para volver a la realidad cuando el perro lo llamaba con el dolor.
Su grito no terminó, ¿Por qué no se moría?
Jaune quiso gritar más cuando su garganta fue cercenada, pero, aun así.
No moría.
Fue al cabo de unos segundos cuando el perro arrancó por completo su cabeza en que Jaune por fin.
Había muerto.
…
Despertar.
Los ojos de Jaune miraron a todos lados a la espera del peligro. Nadie, de nuevo, no hubo nadie cerca.
Un olor a incienso llenó su nariz, era por primera vez desde que despertó que no necesitó oler la sangre.
Fue tranquilizador en parte.
Las lagrimas empezaron a caer del rostro de Jaune al momento en que se abrazaba a sí mismo con fuerza. El miedo real de ser comido vivo empezó a circular de vuelta.
La fuerza del joven cayó al suelo cuando se mordió el labio de abajo y se quedó en el suelo de aquel jardín lleno de flores. Alzando la cabeza vio algo parecido a una iglesia sobre la pequeña colina en la cual estaban, bajando los ojos de la construcción vio algo.
¿Una persona? Jaune dudó, realmente, no quería moverse, pero lo hizo, sí algo iba a pasar otra vez. Al menos esta vez iba a estar listo para correr.
Dando los primeros pasos llenos de duda, Jaune respiró hondo para luego acercarse a la persona que estaba descansando frente a él.
Era hermosa, aquel vestido…parecía sacado de otro tiempo, pero completaba de manera perfecta la apariencia de la mujer, con el pelo blanco puro, una tez pálida y unos rasgos perfectos suaves.
Solo…
¿Por qué sus manos y el cuello se veían como si estuviesen separados? Jaune tragó antes de extender una mano y tocar la mano de la mujer.
No era piel, no era hueso, no era nada humano.
―¿Una muñeca? ―la pregunta de Jaune fue para nadie en particular. Hubo duda completa de lo que estaba viendo, no lo entendía, ¿Era una muñeca de verdad?
Era demasiado perfecta aquella cara. Extendiendo la mano, Jaune tocó la mejilla de la mujer, estaba fría, no había signos de vida tampoco, a pesar de que parecía tan suave como la piel humana el rostro de aquella cosa.
No estaba viva.
Dando unos pasos atrás, Jaune dudó antes de volver a mirar alrededor.
Estaban esas cosas…
Jaune llevó su mano a la boca, más fue inútil, cuando vio a aquellas criaturas diminutas otra vez vomitó ante el recuerdo repugnante.
Al cabo de unos minutos, después de calmarse, notó algo.
Estaban sujetando algo y mostrándoselo.
¿Qué era aquello?
Una…¿Cuchilla? Un hacha y un bastón estaban siendo sostenidos.
Ahora que Jaune lo recordaba.
¿Qué había pasado con sus cosas? No contaba ni siquiera con su ropa, no encontró ni su espada ni su escudo, nada…como si solo él hubiese sido arrancado del lugar y todo lo demás dejado de lado.
Tocando la cuchilla las pequeñas criaturas la dejaron caer y el resto desapareció.
¿Qué había sido aquello? No importaba mucho, siguió adelante, ahora con más confianza y vio lo mismo de parte de las pequeñas cosas, eran…
¿Armas de fuego? Una parecía más pequeña pero su cañón era mucho más grueso, y la de que estaba a su lado era con un cañón más fino, pero mucho más largo.
Jaune miró por unos instantes las armas antes de tocar la del cañón largo.
Una pistola.
Las criaturas desaparecieron una vez más.
Jaune dio un suspiro y caminó hasta la puerta enorme que tenía en frente. Dudó unos momentos antes de decidirse y caminar para intentar abrirla.
Solo para encontrarse que aquella puerta estaba fuertemente cerrada, no es que fuese solo pesada, estaba completamente cerrada del otro lado.
Dando un suspiro, Jaune se dio la vuelta y miró a su alrededor, las pequeñas cosas estaban alrededor, aquello le enfermaba, el recuerdo vivo seguía impreso en su mente.
Intentando ignorar eso, Jaune cerró los ojos y se concentró en seguir caminando, el lugar parecía no tener una salida como tal, era raro, como todo estaba cerrado, no había nada para interactuara, solo había una muñeca abandonada y una iglesia cerrada al pie de la colina en una campo de flores.
Después de dar una vuelta por el lugar, Jaune llegó al lugar donde comenzó. Fue raro, como una de las lapidas estaba…puesta para que sobresalga entre las demás, ¿Fue de alguien importante? Jaune se acercó y pasó su mano por la lápida.
No podía leer nada de lo que estaba puesto en aquel lugar. Fue raro, Jaune miró con fascinación las letras antes de ver un brillo bajo su mano.
Una ubicación que podía ir.
Jaune miró por todos lados, pero no encontró nada, solo estaba él con la mano en la lápida.
Planta de pacientes…
¿No era aquel el lugar en el cual había estado antes?
Jaune empezó a respirar con más rapidez, el nerviosismo presente hizo que el joven mirase a todos lados.
¿Debería ir allí?
Fue donde…
Jaune apartó la mano y se alejó de la lápida, se acostó en donde vio que no había ninguna de las criaturas y cerró los ojos.
Su mente iba a mil por hora, no podía calmase, no podía estar tranquilo, el recuerdo de ser…devorado…
Un escalofrío llegó antes de que el joven se sentase y se abrazara las piernas.
Esto no era lo que quería cuando salió para ser un cazador, esto no es lo que buscó a la hora de querer llegar a ser uno.
Este no era su sueño.
Cerrando los ojos e intentando dormir.
Esperó que la pesadilla termine una vez que abra los ojos.
…
Jaune estaba con los ojos rojos, su vista estaba casi empañada. Sentía sueño, pero al final, no podía dormir, no podía cerrar los ojos, no podía conciliar el sueño…
Una risa salió de Jaune ante aquello, una risa de desesperación, el entendimiento ahora era algo lo cual podía entender de su situación y las palabras dadas con anterioridad.
No podía dormir, porque ya estaba soñando.
El joven llevó sus manos a su rostro y empezó a llorar una vez más.
Ahora mismo.
Le hubiera gustado estar de vuelta en su casa viviendo feliz con su familia.
Una pena que fuese tarde para eso.
―Solo debes desentrañar sus misterios ―Jaune repitió para sí mismo. Un bufido de diversión salió cuando bajó la cabeza y entendió las palabras del hombre.
El contrato estaba sellado, él estaba viviendo…
Su sueño.
Alzando la cabeza y viendo la lápida que estaba erguida a unos metros de él, Jaune se quiso reír, era casi como si aquella cosa le estuviese llamando para que hiciera contacto. Jaune miró unos instantes más la lápida antes de bajar la cabeza y acostarse una vez más.
¿De verdad tenía que ir a aquel lugar? Esa cosa…lo había destrozado.
Lo peor era que no veía otra salida. Jaune se puso de pie y caminó hasta la muñeca.
No había indicios de nada que le ayudase a saber porque estaba en aquel lugar, era una muñeca abandonada.
Jaune se giró y vio la lápida.
Tenía una arma está vez, no era su escudo y espada, pero tampoco es que tuviese práctica con ello…levantando la cuchilla con dientes vio el filo, a pesar de estar cubierta de sangre, las hojas de los dientes estaban más que afiladas.
¿De verdad podía matar a esa cosa con esto?
Jaune cerró los ojos y tocó con duda la lápida.
No podía dormir, no había nada que comer y no sabía qué hacer.
¿Era ir otra vez allí la elección correcta? Jaune cerró los ojos e intentó calmarse. La duda no se iba, Jaune sabía que debía comer, pero no había nada, iba a morir de inanición a ese ritmo…dando un suspiro, Jaune cerró los ojos con fuerza y estuvo de acuerdo en ir a al lugar de aquella clínica.
¿Su padre no le dijo que lo único que necesitaba era confianza?
…
Al volver a abrir los ojos Jaune solo podía ver una cosa, decenas de camillas amontonadas con sangre en cada una.
El olor de la sangre volvió a llenar el olfato de Jaune casi al momento en que notó la sangre en las camillas. El olor desagradable hizo que retrocediera ante aquello. Levantando su mano se tapó la nariz, el fuerte olor de la sangre aún era algo lo cual no podía soportar. Dando unos pasos al frente, Jaune se dio cuenta en qué lugar estaba.
Jaune tragó y vio en el fondo a aquella criatura que lo asesinó la primera vez. Casi al instante las piernas del joven perdieron fuerza y cayó al suelo.
Una risa nerviosa salió de Jaune al momento de recordar aquello.
Él no podía con esto.
Extendió su mano para ponerse, tomó el mango de aquella linterna que tenía en frente y vio el mismo pedido que la lápida.
El recordar el lugar para ir a aquella ubicación.
¿Cómo es que él entendía aquello? Jaune dio un suspiro ante eso, no quería seguir pensando en esto, solo quería volver y salir de aquel lugar. El arrepentimiento estaba llegando con fuerza en Jaune. No sabía que hacer, no sabía como seguir, no, no es que no supiese.
Lo entendía, pero no quería.
Jaune respiró hondo para toser de inmediato, el olor a sangre le enfermaba.
Tirándose en el suelo, Jaune ignoró la sangre que estaba ahora en su cuerpo, solo con sentarse, se empapó de esto…
¿Qué estaba pasando con aquel lugar? Este lugar…
Era una pesadilla…
…
Jaune no se había movido de su lugar, solo se quedó en aquella esquina cubierto de sangre, el joven estaba con sus manos tapándose los oídos, se había subido la capucha de la ropa que portaba. Ahora mismo solo quería irse de aquel lugar, ya no quería saber nada.
El crujir de huesos sonó con fuerza cuando la criatura comenzó a comer otro cadáver. ¿Cuánto faltaba para que se le terminasen los cuerpos y se dirigiera hacía él?
Jaune solo se quedó viendo la hoja dentada que tenía a su lado, él podía intentar golpear a esa cosa con aquel arma.
¿Cierto? Parecía suficiente para matarlo…
Sacando sus manos de sus oídos, Jaune escuchó el crujir de huesos y la carne siendo masticada. Casi al instante en que se levantó y vio la escena. Jaune volteó y fue a vomitar.
Las viseras esparcidas y la sangre ahora eran una realidad.
En medio del vomito, un sollozo salió con él. Jaune no escuchó a la cosa acercarse.
Fue demasiado tarde para cuando Jaune se giró y vio dientes saltando hacía él. Un grito de terror salió del joven, la sangre caía de la boca de aquella criatura, ahora de cerca y sosteniéndolo para evitar ser mordido.
Jaune vio…¿Un rostro en aquella cosa? Ojos humanos.
El rugir de la criatura fue fuerte antes de girar y comenzar a morder el brazo izquierdo de Jaune.
Jaune estiró su cabeza y gritó, los ojos del joven se abrieron cuando el dolor le recorrió el cuerpo, en la desesperación, Jaune buscó con su mano derecha cualquier cosa. Falló unas veces en encontrar algo, para luego toparse con el mango de aquella cuchilla dentada.
Empezó a golpear a la bestia por el costado y parte de su brazo. Fue en ese momento en que Jaune sintió algo con la sangre que caía sobre él.
Entre el mar de dolor de su brazo izquierdo.
Sintió algo casi placentero cuando la sangre de aquella bestia lo empezó a bañar acorde iba cortándola.
La sangre que le caía…
Lo estaba recuperando.
Después de un par de cortes más, la bestia cayó sin fuerzas sobre Jaune. el cabello amarrillo del joven ahora estaba manchado casi en su totalidad de sangre, sangre que caía por su rostro y su boca.
Jaune sintió algo cuando la sangre entró en su boca.
Se sintió…tan bien...
Una risa empezó a salir de la garganta para luego ser acompañada por la boca. Jaune empezó a reírse, risa que fue acompañada con un llanto ante aquello.
Estaba feliz de haber matado aquella cosa, pero a la vez.
No era la sangre que necesitaba.
La sangre pálida…¿Qué era eso?
Con todas sus fuerzas, Jaune empujó el cuerpo de la criatura. Aún en el suelo Jaune estaba jadeando por el esfuerzo, cuando giró el rostro hacia su lado, vio a la criatura que parecía que lo miraba con ira profunda. Era un rostro que ahora de cerca podía rescatar algunas cosas.
¿Un rostro humano? ¿Era aquella cosa una especie de hombre lobo? Jaune se sentó y miró a su alrededor, en eso vio cerca de aquella cosa que asesinó, tres viales pequeños que estaban rorando en la madera desnivelada.
Jaune tomó uno y lo examinó.
Aquello era un vial con…¿Sangre?
Úsalo.
Jaune se alertó al momento en que escuchó aquello, más no había nadie. Volviendo a mirar al lado del cuerpo de aquella cosa, fue que vio a esas pequeñas criaturas una vez más. ¿Estaban sosteniendo otra vez algo?
La sangre podía curar.
La sorpresa llegó cuando lo que le pasó hace uno rato llegó con sentido, la sangre que le cayó encima…lo estaba curando en aquel instante.
Mirando fijamente el vial con sangre Jaune tragó antes de cerrar los ojos con fuerza y clavar la punta de la aguja en su pierna y apretar el vial para que la sangre pasase a su cuerpo.
Su boca se abrió al igual que sus ojos ante la sorpresa.
El sueño, hambre y todo lo demás…
Desapareció de golpe.
Entonces…¿Era alguna especie de vampiro o algo así? Jaune se lamió los labios cuando algo cambió.
El olor de la sangre, ya no era molesto, era…
¿Agradable? Jaune no lo entendió, ¿Qué fue lo que cambió?, desde que la sangre de la bestia cayó sobre él se sintió bien, desde que mató a aquella bestia él…sintió como la sangre de esa cosa se le adhirió, más no fue lo mismo que cuando lo curó era como si algo de aquella cosa se le hubiese quedado.
Sangre pálida. Aquella palabra recorrió su cabeza cuando sintió como la sangre recién inyectada le estaba dando ese impulso, eso…
Mirando a la bestia a su lado.
¿Quizá el ir contra las bestias que estaban en aquel lugar podría ser su salida?
Jaune cerró los ojos y respiró hondo una última vez.
Apretando su agarre en la cuchilla en su mano, miró la entrada de la clínica, podía ver el exterior desde la ventana rota.
Debía seguir y conseguir de aquella pesadilla…
Entonces…
Podría cumplir su sueño y ser el héroe que todos deseen, no, la verdad…
No estaba mal volver a casa.
Respirando profundamente, el olor le fue cómodo ahora.
La confianza de Jaune creció conforme caminaba y salía de la clínica, caminó hasta llegar a lo que un cartel indicaba el centro de la ciudad y…
La ilusión de progreso se derrumbó al ver la cantidad de bestias que había bajo en las calles. La lampara que brillaba a su lado no le dio consuelo al ver la escena de decenas de figuras moverse.
Una risa nerviosa salió de Jaune junto con un rostro de miedo.
¿Qué demonios era este lugar?
…
Depende de la aceptación el que continue esto de manera seguida, este sería el prologo mi media por capitulo solo ser el doble que esto. Como sea, si disfrutó de la historia, hágamelo saber. Sobre Jaune, voy a ir lo más genérico posible en cuanto a la elección de vestimenta y armas, al final van a tener su significado, pero bueno, espero que esto sea disfrutable.
Rey de picas fuera.
