Capítulo 4.- Cortes de Lujuría.
Knife/blood play by DjPuma.
No puedo creer que después de 14 meses de espera por fin hoy conseguiré tener debajo de mí a la protagonista de mis más perversas fantasías sexuales.
No fue fácil el camino, fue tortuoso, fue angustioso y con mucha incertidumbre pero valió la pena ese recorrido.
La vida me la da en bandeja de plata y todo por no ser mala hermana.
Este es un claro regalo de los grandes espíritus por aguantar su relación con mi hermanito.
Desde que esos ojos rojos me miraron intuía que ella era alguien diferente, alguien con una energía extrema pero no lo digo en el mal sentido, me gusta lo extremo.
Con el tiempo su actitud me confirmó que ella también lo tiene, que tiene recorriendo por sus venas lo sadomasoquista.
No fue fácil resolver el misterio de sus gustos porque ella es muy buena disimulando pero hubo ocasiones en que ella se delató.
La primera vez fue cuando tuve un accidente a la hora de preparar la cena, por accidente me corte el dedo índice con el cuchillo, ella estaba parada a mi lado observando detenidamente mi sangre brotar de mi dedo ella estaba tan fascinada al ver como la sangre quedaba en el cuchillo, en el momento en que lleve mi dedo a la boca sentí su intensa mirada.
Su mirada se conectó a la mía, se notaba sonrojada y su respiración irregular.
La segunda vez fue en un accidente que tuve a la hora entrenar, me encanta estar en forma por eso practico artes marciales con mi ex, ese día practicamos con la arma llamada tekko-kagi, esa arma tiene forma de garras metálicas, son largas y muy filosas. Durante mi entrenamiento con Lee Pyron y por un descuido mío él alcanzó en realizar una rajadura a mi camiseta que traspasó hasta mi piel.
Ardía como el infierno.
Lee me ayudó a traer el botiquín de primeros auxilios, colocó una gasa sobre mi rozadura que se ubicaba por encima del ombligo.
Esas cuchillas definitivamente son muy filosas, fue una suerte que solamente me dejara rasguños no tan profundos, ese día definitivamente aprendí que debo tener más cuidado.
- No debes distraerte en ningún momento – me regañó mientras seguía haciendo presión en la herida, era poca sangre.
Me acosté completamente en el piso, dejándome atender por esas manos, no me gustaba la idea debido a que él también es mi ex.
- ¿Qué sucedió? – La voz llena de preocupación invadió la atmósfera - Jun ¿Te… te encuentras bien? – se sentó a mi lado mi lindo hermano.
- Estoy bien –gemí de dolor, fruncí el ceño por la sensación rasposa de la gasa, seguía saliendo sangre, deje de ver mi herida hasta ese momento reconocí la presencia de Jeanne en la sala de entrenamiento, su intensa mirada sobre mi estómago me excito porque tal vez ella lo estaba.
Vi cómo se lamia sutilmente el labio inferior, se llevaba una mano por el cuello, se está controlando, deje de verla para evitar excitarme - Tu hermana, fue lenta a la hora de esquivar mi ataque – alcance a escuchar esos reproches infantiles de mi ex - Necesito que te quites la camiseta –
Me senté y me aparté de esas manos. - ¿Por qué? -
- Es para poder visualizar hasta dónde llegan estos rasguños. -
- Yo me reviso y limpio el resto–
- Necesitas apoyo - sonó exasperado - ¿Tienes algún problema que te ayude a curarte o no te agrada la idea que te vea en poca ropa? Antes no tenías problemas de que te viera en poca ropa – por esos comentarios bruscos recuerdo porque no funciono con Lee, a veces es tan regañón.
- Como bien dijiste 'antes'. Ahora no quiero que me veas en poca ropa -
- ¡Deja de ser infantil y quítate la camiseta! –
- Aprecio que quieras curarme pero no quiero que me sigas tocando, Lee – con esa frase dicha se hizo un silencio pesado.
- Si tienes problemas con él entonces debería hacerlo Ren – comentó Jeanne para quitar el ambiente tenso.
- Mi top es blanco y se pone transparente cuando sudo, no me gustaría que mi hermanito viera mis pezones – ante eso dicho note como Ren se ponía sonrojado al igual que Lee.
- Excelente punto –por supuesto que estuvo de acuerdo mi hermano.
En el rostro de Jeanne se podía ver que se estaba debatiendo en algo hasta que soltó un largo suspiro para decir – Entonces, ¿Qué te parece si yo te reviso y limpio lo que falta? -
No pude evitar sonreír - No tengo problemas, ¿y tú-? –en tono retador le hable mientras movía mis cejas sugestivamente.
Ella simplemente se encogió de hombros - Ningún problema – aumentó mi sonrisa porque se pondría interesante y en realidad sí se puso interesante.
- Será mejor que salgan de aquí - una vez que les dije vi que ellos salieron hasta cerraron la puerta. Empecé a quitarme la camiseta, gotitas de sudor empezaron a escurrirse por mi cuerpo e hizo que me ardieran mis heridas.
Jeanne se arrodillo a mi lado, con su dedo índice dibujo suavemente mi tres largas líneas rojas de mi piel que llegaban hasta un poco debajo del resorte de mi sostén deportivo, lo hizo con tanta delicadeza, definitivamente ella lo estaba disfrutando sin embargo esa delicadeza fue contrastado con la brusquedad de la presión del algodón que tenía entre sus dedos con antiséptico que me hizo gruñir por el ardo. Mientras me limpiaba ella estaba tan cerca de mí que podía oler su aroma floral - Eres buena en esto –murmuré muy cerca de su oído.
- Tengo práctica – me miró de reojo y vi que tenía una sonrisa coqueta - Me encanta tu piel – sentí sus dedos divagando por mi abdomen, sin apartar su mirada se inclinó a mi estómago, podía sentir su aliento cálido y sus labios estaban a unos centímetros, yo necesitaba sentir sus labios encima de mi piel pero dios tenía otros planes.
- ¿Ya terminaron? – la voz fuerte de Ren interrumpió nuestra interacción, él había asomado la cabeza en la entrada.
Jeanne se enderezo – Diablos – susurró molesta, vislumbre en ella una sonrisa nerviosa, sacudió la cabeza como para alejar sus pecaminosos deseos - No es profundo, no tardará en cicatrizar – examinó rápidamente las heridas para después rociar un poco de antiséptico y por último cubrirlas con otras gasas - Es todo de mi parte, que no se te olvide cambiante las gasas, limpiar y enjuagar durante unos días – asentí dócilmente, ella se levantó de mi lado para ir a la puerta del dojo, los dos hombres entraron para ver mi vendaje.
Esas fueron las dos ocasiones en que demostró su interés pero hubo una tercera vez en donde yo me provoque una herida enfrente de ella y así asegurarme que mi idea sobre ella era correcta, estábamos en la sala de la casa, Ren había salido a comprar comida para consumir mientras veíamos un maratón de películas de terror, me senté sobre la mesita que queda enfrente de ella, corte ligeramente mi brazo y lo deje sangrar, ahí noté como sus ojos brillaban emocionada con mi daga y el corte, ella no dejaba de ver asique tuve que levantar su mentón, acerque mi rostro a ella para verificar ese deseo – Ahí está – pensé al verla luchar para mirar mi corte goteante, sonreí complacidamente.
- ¡Ya llegué! – esta vez agradecí que se anunciara mi hermanito, me aleje de Jeanne y agarre un trapo para tapar mi herida
Mi hermano explicaba por qué tardó en llegar yo escuchaba a medias mientras que Jeanne seguía en la misma postura que la deje, es seguro que está en shock por ser descubierta.
Sentía una enorme alegría de confirmar que ella tiene mis mismos gustos.
Ese mismo día pero en la noche alcanzaba a escuchar su acalorada discusión.
- Pensé que dejarías de lado esa perversa locura – era la primera vez que escuchaba esa frase salir de la boca de mi hermanito con un tono tan desagradable.
- Claramente pensaste mal – alcance escuchar como ella soltaba un suspiro, se le podía percibir decepcionada.
Sus voces son tan fuertes que atraviesan los muros de esta gran casa.
Es muy entretenido escucharlos discutir pero no es lo correcto.
- Tú dijiste que lo haríamos más adelante, que querías tiempo para asimilarlo. Te he dado el tiempo suficiente - ella anda muy enojada - He accedido a tus gustos y te he tenido paciencia. Ahora te pregunto ¿qué pasa con mis necesidades? –
- No puedes llamar necesidad esa clase de gustito – lo dijo con tanto desprecio.
- Es lo que me gusta en el sexo – con voz dura – Y que claramente te ha beneficiado sin saberlo – en eso tiene mucha razón, he notado como ella cada vez que ve una escena sangrienta besa apasionadamente a Ren. – Hemos tenido sexo alucinante debido a que antes de hacerlo contigo veo videos para estar al tono con tus previos juegos de color rosa que no consigue excitarme – ella lo dijo con tanta burla malvada que realmente me calentó.
- Jeanne, lo que pides me rebasa… es algo muy enfermizo – ese tono duro y tan juzgador me hizo sentir vergüenza de oírlos discutir aunque también me hace hervir la sangre. – Me da miedo -
- Oh… ¿enfermizo? – Se escucha herida – Yo nunca juzgue lo que querías, te permití hacer lo que querías con mi cuerpo siempre y cuando también tuviera el mismo favor. Lo prometiste – me levanto de la cama para caminar hasta la pared, escucho pasos y el sonido de abrir la puerta, me apresuro a mi puerta para entreabrir - Estoy muy decepcionada que no cumplas tu palabra, Ren – la veo salir de la habitación - Es totalmente impactante tu falta de compromiso con algo que para mí es importante y que tu pienses que es enfermizo, pensé que había totalmente confianza, creí en ti, pensé que había encontrado al indicado pero resultó ser una ilusión. Al final resultó una pérdida de tiempo – después de decir eso azotó la puerta.
Me da lástima Jeanne por darse cuenta que mi hermano a veces no es de cumplir promesas
En los siguientes días vi como Ren platicaba por teléfono con Jeanne, tiempo después volvió ella pero ya no era lo mismo porque algo se rompió en esa primera discusión. Ellos intentaron volver a ser pareja pero en los últimos meses he sido testigo del incremento de discusiones que tienen, son peleas verbales llenas de tanta pasión porque cada uno defiende su opinión.
No puedo evitar escucharlos, después de la primera discusión decidí ponerme los audífonos pero tiempo después decidí dejar de colocarlos porque es muy dañino para mis oídos debido a que en los últimos días ellos han estado discutiendo a cada hora y en cualquier lugar.
Como todo buen romance llegó a su fin debido a que no llegaron a un acuerdo.
Con esa ruptura oficial es que ahora estoy encantada con esta oportunidad.
Hoy aprovecharé esta oportunidad para tenerla de forma legal. Al principio batallaba para no caer en la tentación de traicionar a mi hermano pero ahora que no son novios puedo darme el gusto de tenerla para mí.
Ella tiene una clara necesidad que mi hermano se negaba a hacerlo pero yo no tengo problemas en complacerla.
Es fabuloso ver como ella teniendo tan solo 20 años ya sabe lo que gusta, me sorprende y me excita como defiende con tanta pasión su gusto. Sinceramente espero que con mi experiencia pueda darle una noche muy placentera y que desde está noche sea el inicio de una relación muy apasionante.
Ayer en la tarde Ren me pidió de favor que atendiera a Jeanne debido a que viene a recoger sus cosas y él no estará presente porque tenía una reunión con Horo horo.
Desde que sospechaba de sus preferencias había creado un plan para hacerla caer entre mis brazos.
La espero en la sala mientras observo el atardecer por el ventanal mientras estoy sentada y bebiendo Bourbon.
Luzco mi mejor vestido que es el más pecaminoso, es pegado, color negro, con un profundo escote y tan corto que me llega a la mitad de mis muslos al juego tengo mis zapatillas de suela roja, este conjunto ha conducido al frenesí sexual de todo hombre que se atreviese a verme, será la primera vez que lo utilice con una mujer.
- La señorita Maiden ha llegado, señorita Jun – dejó de contemplar el paisaje para observar a esa jovencita que venía vestida muy hermosa, con una blusa blanca y falda gris.
- Hola – se veía nerviosa y sonrojada, por ese par reacciones me doy cuenta que funciona mi vestido – Ren me dijo que dejó una caja que contiene mis cosas -
- Está en su habitación - me levanto del sillón - Te acompaño – ella se sorprendió - Bason, ya no necesitare tus servicios – él asintió al comprender la orden.
Caminé a la habitación al lado de ella, al entrar vimos la caja justamente encima de la cama, Jeanne caminó y agarró con nostalgia un oso de peluche, se veía triste.
Lanzó nuevamente el juguete a la caja, me acerque a ella para abrazarla por la espalda, ella al principio se tensó pero después alcanzó a relajarse.
Hice girar lo suficiente su rostro y la bese tiernamente al inicio, ella correspondió con cautela, aunque realmente me sorprendió que no me rechazara.
Siento sus manos en mi cuello, siento su lengua bailar con la mía ella me está sacando gemidos.
Separo mis labios lo suficiente para dedicarle una sonrisa pícara, ella volteo completamente su cuerpo hacia mí, agarré sus manos y sin resistencia ella se dejó guíar.
Claramente ella está bajo mi encanto y aprovecho para guiarla fuera de la habitación de Ren para llevarla a la mía.
- Las paredes son delgadas y se escucha de todo, sé que por cierto… fetiche terminaron – le susurró seductoramente. - Si él no está dispuesto a darte lo que quieres yo puedo dártelo –le digo suavemente mientras de un empujón cierro la puerta
Avanzamos hasta la cama, la obligó a sentarse, le acarició el rostro, sus ojos están tan atentos a mí que siguen cada movimiento que doy, con mi rodilla le obligó abrir sus piernas lo suficiente para estar entre ellas.
- Jun – dijo mi nombre en tono suplicante, no sé si lo hizo para que la dejara en paz o que continuara - No sé de qué hablas – incline mi cuerpo hacia ella, abrí el cajón de mi mesita de noche y saque de ahí una plateada daga con mango negro.
Los ojos de ella adquirieron un entusiasmado brillo, se lamió los labios, noté como sus dedos se frotaban ansiosamente, era como ver a una niña que ya quiere jugar pero tiene que controlarse porque mamá aun no le da permiso.
Es excitante ver lo tan controlada que es pero ahora tengo como objetivo verla sin control así que para destrozar su autodominio tengo que aumentar su pasión.
Observe la daga como si fuera mis más dulce tesoro, fui cuidadosa en lamerlo hasta la punta después me pase suavemente la punta de la daga en medio de mis senos, escuche un jadeo – Sé que lo deseas y que llevas mucho tiempo en reprimirlo–la obligue acostarse completamente sobre la cama, me puse a horcajadas en su regazo, le coloque sobre los labios la punta del cuchillo y ella gimió - Lo he notado todo de ti e incluso tus gustos perverso, yo no tengo problema – le quito el cuchillo para reemplazarlo con mis labios, la mire detenidamente aun esperaba algún rechazo de su parte pero su ojos no había nada de eso, nos miramos por unos minutos y después ella inicio en mover sus labios, empezó a provocar mi labio inferior, lo atrapo entre sus dientes, sentí sus manos en mi cintura pero no quedaron mucho tiempo ahí porque viajaron hasta mi trasero, donde apretaba ferozmente, saque mi lengua para tocar la suya, ella la succiono, siento sus manos frías directamente sobre la piel de mi trasero y una de ellas no tardo en jugar con mi tirante de mi tanga de encaje negro, mientras que ella esta entretenida metí mis manos bajo las almohadas para sacar unas hojas, con esfuerzo me alejo de esos labios - Ten – ella de mala tiene que alejar sus manos de mi trasero para agarrar las hojas.
- ¿Qué es esto? – ella leyó las hojas y poco a poco sus ojos mostraron que empezó a entender de qué trataban esas hojas.
- Mi test, estoy limpia –le di un besito en la mejilla y después la acariciaba con el cuchillo - Déjame darte una despedida y de ahí tú decides si seguir o no conmigo –le di otro besito en la barbilla - Me puedes cortar y lamer la sangre como si fueras un vampiro – con eso ella volvió a besarme con mucha pasión.
Sus labios dejaron de besarme para ir al cuello donde besuqueo, succiono y mordió mi cuello con tanta desesperación, ella está sacando toda esa energía reprimida sobre mi cuerpo.
- Al parecer mi hermano es un niño que no supo complacerte – le dije burlonamente entre tanto dejaba el cuchillo sobre la mesita/ cama. - Mi hermano fue tan riguroso contigo que no dejó salir a jugar este lado oscuro -
Ella gruñó desaprobatoriamente, siento sus manos enterrándose en mi piel - Olvídate de Ren – murmuró sobre mi cuello, una de sus manos me dio una nalgada mientras que la otra estiraba mi tanga como queriendo romperla.
- Eso debería decir yo – entre gemidos digo.
Con una enorme esfuerzo ella hizo cambiamos de posición, me tiene atrapa entre la cama y su cuerpo, tiene una sonrisa depredadora - Mejor no digas nada – el tono de sus ojos rojos son oscuros por la pasión, empezó a desbotonar su blusa hasta quitarse, tiene un hermoso brassier negro con rojo.
- Oblígame –ella agarró con ambas manos mi rostro y me besó con pasión.
Ella tomó el cuchillo y con gran maestría corto por la mitad mi vestido. Ella sonrió con soberbia debido a que sabe que ese movimiento fue tan sexy y que me puso tan húmeda.
– Tan hermosa piel – susurro encantadoramente, Jeanne maneja soberbiamente el cuchillo, lo desliza sobre mi cuerpo y con un movimiento mueve la tela que impedía que viera mis senos y entero su rostro entre mis senos para lamerlos, atrapó entre sus dientes uno de mis duros pezones y le deliciosamente lo succiono – Eres tan suave – dijo tan embelesada con la otra mano siento como me quita el resto de la ropa para estar completamente libre de ello – Y deliciosa - soltó con un pop húmedo mi pezón
Observó como ella se corta la palma de su mano izquierda, se lo lame de manera lenta la sangre que surge para después aprieta la mano para gotear su líquido rojo sobre mi pecho, siento la sangre caliente y pegajosa escurrir por mis pezones hasta mi estómago.
- Eres la hermana de mi ex novio - con la herida mano inicio a embarrarme su sangre, segundos después apretó unos de mis senos, sus ojos al igual que el filo del cuchillo estaban sobre mi tanga - ¿Realmente quiero arruinar lo poco que tengo con Ren por tener sexo contigo? – otra vez el remordimiento, es humana y me preocuparía que no sintiera eso como yo lo hago pero es momento de avanzar para bien o para mal, si ambas queremos esto no se siente mal porque no estamos engañando y ella es libre de hacer lo que quiera. – Sin embargo eso lo… -
- Lo hace más excitante –a complete susurrando la verdad que ambas sentíamos, no perdí el detalle cómo se muerde el labio inferior - Tan prohibido, tan pecaminoso y tan pervertido que te calienta – soltó mi seno para tomar la tela de la ropa interior y con el cuchillo empezó destrozarlo despacio hasta hacerlo trizas - Piensa en todo el placer que podemos sentir – lo está pensando y lo deduzco por esa sonrisa traviesa - Puedes utilizarme como se te antoje – abre más mis piernas para colocarse tan cerca de mí que siento la tela de su falda rozar mi coño - Amárrame, muérdeme tan fuerte hasta hacerme sangrar –
Siento como desciende su mano libre hasta mi coño para masajear, escucho la humedad, ella mira por largos minutos mi vagina depilada, es como ver a una niña que recién descubre sus juguetes, lo inspecciona para saber cómo funciona, sus dedos fríos separan mis labios inferiores y acerca la daga, siento la fría sensación del metal.
- Se cuidadosa – ella levanta la mirada hacia la mía y asiente.
- Confía en mí – inspecciono como gira la parte filosa de la daga y acerca la parte no filosa del cuchillo para recargarlo sobre mi clítoris, está frío y lo frota suavemente, siento las uñas afiladas de su otra mano recargada en mi vientre.
Tiempo después ya no siento sus uñas porque ahora percibo sus dos dedos juguetones sobre mi húmeda cavidad para juntar mi excitación, veo como lo embarra sobre el cuchillo y se lleva a la boca esos dos dedos para chuparlos - Jun eres exquisita – sube la daga hasta estar en medio de mis senos y presiona una línea con la punta de esa afilada navaja, ella quita la navaja para inclinarse colocar la lengua y lamerme hasta dejar un beso – No hay duda, tu sangre es exquisito – coloca en reposo el cuchillo en mi pecho.
Ella chupa la ligera herida y genera una sensación entre el límite del dolor y el placer, no puedo evitar gemir.
Grito al sentir como introduce bruscamente dos dedos en mi coño, no es nada delicada, se alza un poco de mi cuerpo para utilizar su única mano libre para rasguñar mi abdomen hasta hacerme sangrar, su lengua cálida me limpia, me mira con gusto y susurra - Hoy seremos suaves - el ardor del rasguño alimenta mi deseo sexual junto a como me masturba de modo salvaje.
Mientras sentía las estocadas de sus dedos aproveche en quitar la daga que está entre mis senos para evitar un fatal accidente, ella no se quejo y lo siguiente que sentí fueron sus dientes mordiendo mi pezón. Clavo el cuchillo en la cama de un fuerte golpe por causa del salvajismo de esos dientes, siento sus dedos frotando fuertemente mi clítoris.
Su cuerpo trepa mi cuerpo hasta estar frente a frente, bajo sus labios a los míos, nos besamos lentamente, ella se aleja para mostrarme su cuello y yo no dudo en ir a besarlo después succionar hasta que creo que esta sensible la piel para morder ella gime de placer.
Jalo su cabello, la agarró del cuello y la obligó a que ella vuelva a estar sobre la cama. A ella le gusta mi juego rudo, sus ojos se pusieron de un intenso rojo rubí, casi sangre.
Tal vez fue mi imaginación por causa de la excitación.
Ella me mira con hambre que ni siquiera le he visto dárselo a mi hermano cuando anda sin camisa.
Confirmo que he despertado un lado salvaje en ella y eso me excita.
Jeanne colocó sus manos en mi cuello, su mirada intensa - Será una noche larga -
Acerco mi rostro le dijo lentamente porque es una promesa - Así es, amor -
En la mañana siguiente, es un adolorido despertar pero sin dejar de ser exquisito porque fueron varias rondas y mi espalda es testigo.
Sus labios murmuraron sobre mi piel mi nombre.
Sus labios fríos sobre mi piel caliente me excitaron, todo fue tan perfecto tan adictivo.
Después de 5 rondas quedamos rendidas, en medio de la cama y desnuda veía como tenía el rostro contemplativo y muy entretenido viendo como pasaba su dedo sobre mis heridas en mi pecho que se extendía entre mis dos senos, siseé del dolor y en ese momento escuche un ronco gemido saliendo de ella.
Sonreí porque se me ocurrió la gran idea de pedirle ayuda – Me ayudarás a limpiar mis heridas ¿verdad?–
- Por supuesto, Jun - contestó ella con gran entusiasmo. Ella se levantó de la cama desnuda y le indique que el botiquín de primeros auxilios estaba en mi armario. Mientras ella va puedo darme el lujo de ver a detalle el hermoso cuerpo que tiene y recuerdo la suavidad que tienen esas curvas, también contemplo esos rasguños en sus hombros y cortadas en su espalda de mi parte, ella se mueve sin problema.
Jeanne regresó y pidió que me sentara, ella se colocó atrás de mí, con delicadeza empezó a limpiarme con el antiséptico, es tan delicada - Espero que mi sabor sea mejor que mi hermano – bromee.
- Nunca lo sabré pero sabes muy bien – ella sonrió cariñosamente me dio un beso en la base de mi nuca - Jun eres exquisita. Me vuelves tan insaciable- su labios fueron bajando a mi hombro donde su lengua rozó mis rasguños - Me encanta como se ve los rastros de sangre sobre tu suave y pálida espalda, esos corte suaves que provoca a mi instinto el lamer lentamente tus heridas -
Esas palabras aumentan mi orgullo. Ver ese rostro tranquilo pero con una sonrisita de satisfacción. – Lo sé – inconscientemente cierro los ojos.
Siento sus dedos pasando sobre mi espalda, lo hace con una suavidad tan deliciosa que provoca que suelte un par de gemidos somnolientos.
Nuestros cuerpos son tan cálidos por causa de las consecuencias del sexo desenfrenado.
Ella me gira y siento sus labios en mi frente.
Mi corazón se acelera al momento en que uno de sus dedos se coloca en mi herida para acaríciala con suavidad.
A causa de la cercanía de su boca sobre mi frente hace que note como su respiración se vuelve pesada.
Empieza a apretar esa zona sensible y gimo ante el doloroso placer que me está haciendo húmeda.
Ese dolor es mi recompensa por ser tan paciente a la hora de obtener esas manos sobre mí.
Esta deliciosa sensación de pegajosidad junto a ese olor oxidado que envuelve mi cuerpo es mi triunfo.
- Hay que detenernos - ella gruño de acuerdo pero no hacia movimiento para detener su hábil boca de mi cuello, así que tuvo que agarrarla de los hombros y la sostuve con firmeza, al momento de abrir los ojos y ver su mirada, otra vez tenía esa intensidad tan hipnótica en sus ojos rojos.
Ella estaba excitada pero también asustada, le acaricie la mejilla y con suavidad le dije - Jeanne, detente –la verdad si no la detenía estaríamos seguramente todo este día en la cama, suena tentador pero ambas tenemos que platicar seriamente y recuperarnos.
Ella terminó de curarme y yo comencé a cuidar de ella, antes de empezar me puse una blusa blanca, me coloque atrás de ella al instante de agarrar el antiséptico sonó su celular que estaba en el piso.
Lo levanté para entregárselo pero sin intención alcanzo a leer quien la llama, vi el nombre de su llama 'Súcubo Kyoyama', es muy curioso el sobrenombre porque recuerdo ese nombre siempre salía a relucir en las discusiones que tenían entre Ren y ella - ¿Quién es Súcubo Kyoyama? ¿Por qué tiene ese apodo? –Jeanne tiene una mirada que me da entender que está recordando algo que le trae un buen momento con esa persona y junto con esa sonrisa cariñosa me genera algo de celos, el celular sigue sonando - Espero que no engañaras a Ren con ella – con mi voz que demuestra celos porque esa sonrisa debe ser mía - Ni pienses engañarme con ella o te mato – dije tan fríamente que hizo que Jeanne dejara de sonreír, dejó que el celular siguiera sonando hasta el punto que se detuvo y me abrazara con amor.
- Querida Jun, yo no engañe a Ren y tú lo sabes, ni siquiera voy a engañarte –dijo con cautela - Ella es una vieja amiga que volvió de la tierra de los sueños – soltó una risita como cuando escucha una broma – Ella se está adaptando a este país y al… tiempo – no entiendo eso del tiempo y creo que se nota en mi rostro – El clima de Japón es algo diferente a Europa - me acarició el rostro - Un día te la presentaré y veras que no tienes que sentir celos por ella hasta creo que te vas a llevar muy bien con ella - su mirada es suave - Es algo intimidante para algunas mujeres y no te pongas celosa como lo hacia tu hermano porque la verdad ni al caso – justo en ese momento
- Jun – mi hermano al momento de entrar está cargando la caja y aun no presta atención a nosotras - ¿Puedes guardar la caja de los accesorios de Jeanne?, no soporto ver sus cosas porque… Jeanne –la nombra con asombro y dolor. Veo como sus ojos examinan su cuerpo desnudo muy cerca de mí después siento su mirada sobre de mi - ¿Hermana?
- Sabes que debes tocar antes de entrar – le respondo con brutalidad porque no debería haberse enterado así pero los grandes espíritus son caprichosos.
- Esto es incómodo – murmuró Jeanne a la vez que se tapaba con la sábana de la cama.
- Ustedes dos… – el tono alterado empezó a surgir en Ren así que tenía que interferir para evitar una escena caótica.
- Antes que empieces no es el momento ni el lugar para platicar – dije tranquilamente - Será mejor que te largues de mi habitación y hablaremos en el desayuno – señale firmemente a la puerta. - Si me haces el favor de salir para prepararnos -
- Pero… ¡Jun! –
- Pero nada. ¡Largo de aquí! -
- Adiós, Ren y disculpa – esas palabra dichas por la francesa hicieron enojar más a mi hermano.
- No le digas adiós ni te disculpes, tú ya no eres su novia eres mía – comencé a ver que él no se iba tuve que decidir que es mejor decirle mis intenciones con su ex -Ya que no quieres irte sería perfecto que te acostumbres a la idea que Jeanne vendrá a jugar conmigo –agarre firmemente una de las manos de Jeanne y me lamí sensualmente mi labio inferior. Después por un largo tiempo en mirarnos entre mi hermano y yo decidí en darle un beso en la boca a Jeanne que le robó el aliento - Un juego peligrosamente sexual que tú no te atreves a jugar y con eso dicho ya te puedes ir –noté como él apretaba sus manos hasta tener pálido sus nudillos, nos regaló una mirada tan llena de rabia - No te mortifiques, es mejor temprano en que te enteres –Ren salió furioso y azotando la puerta, nos quedamos quietas hasta que yo reaccione para besarla otra vez para aliviar su incomodidad y lo conseguí porque ella empezó a besarme apasionadamente y sentí sus manos deleitándose con mi cuerpo, me mordió el labio inferior hasta hacerlo sangrar, succiono necesitadamente.
No sé qué nos deparará en el futuro, solamente sé que quiero disfrutar cada momento con ella.
Ha pasado mucho tiempo en actualizar este hermoso fic que nació en este mes. Voy a actualizarlo más seguido.
Este tema lo he estado trabajando por mucho tiempo porque es delicado y traté de aligerar mucho. Lo he tenido en mente desde el año pasado y después de meses de trabajo por fin lo sacó a la luz. Tal vez saque una segunda parte pero dependen mucho de cómo sea recibido porque imaginación tengo pero tiempo no pero se hace la lucha.
Y sí, se conectara con Anna Sucubo =) algunos one-shot se conectarán entre sí porque será más divertido. El mes de octubre y noviembre me genera más inspiración por el terror. También se tendrá su dosis de Yaoi.
Gracias por sus comentario y seguimientos a este fic (y de mis otros fics, también los actualizare)
Me inspire en mi amada Faith ;)
Quiero saber que piensa. Muchas gracias por sus comentarios.
Nos vemos dentro de algunos días.
