¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
7. Que gane el mejor.
Kyle mordió su lengua al verlo sentado delante de él. Stan en tanto estaba comiendo tranquilamente, mirándolo de vez en cuando, dándole una suave sonrisa. El chico de cabello rojo dobló la cuchara de metal que tenía en sus manos haciendo presión en su dedo pulgar, la comida con esa compañía sabía asquerosa y era lo único que disfrutaba del puto día la escuela.
— ¿Por qué no comes? —preguntó Stan. Pese a que sabía la respuesta, se estaba haciendo el desentendido. — ¿No te gusta la comida que te dan con el cupón de regalo?
Un interruptor se encendió en Kyle al notar esos ojos de burla. Ambos podían jugar el mismo juego.
—Sabe mejor cuando no hay pedazos de mierda alrededor de mí. —respondió, desdoblando su cuchara. Stan no cambió la expresión de calma en su rostro.
—Supongo que Cartman y Kenny se impregnan en ti todo el día, debe ser triste.
—Te sorprenderías. —siguió Kyle, jugando con la crema de elote que tenía en uno de los platitos. —Extrañamente el aroma de Cartman acompañándome todo el día no es tan malo.
Stan borró la sonrisa de su rostro por un segundo, aunque pronto volvió a colocarla, sin darle la oportunidad de ganar.
—Que te hayas acostumbrado a ese olor solo prueba mi punto. —dijo, masticando un trocito de salchicha. —No recuerdas los buenos olores.
— ¿El olor a miseria y tristeza? Me provoca nauseas. —la voz de Kyle era tranquila, pero Stanley sabía que de alguna forma esa platica se estaba tornando peligrosa.
— ¿Prefieres el olor a pobreza y grasa?
—Suena mejor en muchos aspectos. —Kyle seguía jugando con su comida, sin despegar la mirada de los ojos de Stan, quién a pesar de mirarlo, seguía con esa serenidad.
— ¿Qué necesito hacer para que me perdones? —preguntó con simpleza. Kyle que estaba a punto de comenzar a comer, soltó la cuchara, disgustado, salpicando hasta el plato de Stan.
—La única razón por la que no te he matado todavía es porque es ilegal. —le recordó.
—Pero aun así sigues aquí. —respondió Stan, limpiando las manchas que dejó en la mesa.
—Si alguien se tiene que mover, ese eres tú. —rechistó, tronando los dientes.
—Parece que se la están pasando bien. —se metió Cartman. Stan miró a los tres llegados de una horrible manera. —Controla tus miradas, Marsh, podrías matar a alguien.
Kenny y Butters se colocaron al lado de Eric, dejando todo el espacio del lado de Stan. Era obvio que no querían estar a su lado. Kenny observó a sus tres viejos amigos, Cartman y Stan se sostenían la mirada, retándose para lanzar la siguiente carta a jugar. Kyle por su parte comenzó a comer una vez que Eric se colocó a su lado, como si de alguna manera su presencia le hubiera tranquilizado los nervios. Y no era la primera vez, lo había estado notando de un tiempo para acá, Cartman estaba logrando manejarlo sin que se diera cuenta.
—Es raro que la pandilla este reunida de nuevo. —comentó Craig, desde el lado de Stan. Kyle estuvo a punto de escupir la comida en su plato.
¿Qué demonios? ¿Por qué él también estaba ahí?
Token, Tweek y Clyde tomaron asiento al lado de Craig, mientras que este lo hizo delante de Stan, quedando justo delante de Cartman.
Los otros cuatro que los acompañaban sintieron la tensión aumentar en cuanto terminaron se acomodarse. Butters comenzó a jugar con su cuchara, con la cabeza agachada, el apetito se le había ido con toda esa incomodidad. Quería que Kenny se lo llevara de ahí, no obstante, él parecía más preocupado por Kyle. Y no podía culparlo, incluso Clyde, Token y Tweek notaron que toda esa presión iba hacía el chico que mordía el panquesito de naranja que les habían dado de postre.
—Que mierda, si tienen algo que decirse, díganselo. —se metió Token, azotando su vaso en la mesa. — ¡Hacen que todo sea incomodo!
—No tengo nada que decirles a ellos. —contestó Stan, siguiendo con su comida.
—Yo tampoco. —repitió Cartman, ignorándolos.
—Yo vine porque parecía divertido. —dijo Craig, aunque cualquier idiota podía notar que todas eran unas tremendas mentiras.
Clyde frunció la boca al observar a Tweek, sus manos estaban temblando y buscaba de alguna forma controlar los tics nerviosos que le daban. Craig debería cuidar mucho más a su pareja, se estaba comportando como un tonto en esos días, dejando al rubio a su suerte, sin acompañarlo a casa o sin prestarle atención en los almuerzos. Tweek necesitaba cuidados y él debía atenderlos, era su responsabilidad.
— ¿Por qué no vamos a otra mesa, Craig? —preguntó Clyde. Él lo observó de reojo. —No se puede comer con toda esta mierda.
—Vete si quieres. —respondió, indiferente. El castaño apretó los labios, ¿tanto le importaba que la pandilla de Stan se volviera a unir? No podrían hacerles frente, aunque quisieran, ¿o sí? Token y él eran dos de las personas más populares de la escuela, Craig y Tweek los complementaban bastante bien, así que eran un equipo bastante fuerte. Pero, si se ponía a analizar a los cuatro de ahí enfrente… Kenny era el demonio del sexo, Cartman un boom en los streamings, Kyle era un monstruo en las peleas, y Stan tan jodidamente rico por las granjas de su padre.
Así que eso era a lo que le tenía miedo Craig. A que fueran mucho mejores que ellos. ¿Desde cuando le habían comenzado a importar esas cosas?
Aunque la realidad estaba más lejana que eso.
— ¿Qué estás mirando, Fucker? —preguntó Cartman al atraparlo observando a Kyle. El pelirrojo apretaba el popote de su jugo con sus dientes, ignorando a todos.
—Me preguntaba quién ganaría. —respondió. Y aunque su grupo y Butters lo interpretaron como una lucha entre él y Kyle; Cartman y Stan supieron a que se refería.
—Obviamente tú, Craig. —respondió Clyde. — ¿No es cierto, Tweek?
Él pegó un grito al ver que le hablaban, nervioso. —N-no sé. Yo no sé de peleas. ¡Craig gana!
— ¿Por qué no vas a cuidar a tu novio en otra parte, Fucker? —preguntó Cartman de forma tosca. —Escucharlo es desesperante.
— ¿Quieres que te rompa los dientes? —escupió Craig, con una mano en la espalda de Tweek. El rubio apretó los ojos, aun haciendo sonidos desesperados.
—Entonces…—cortó Stan, había terminado de comer, por lo que apartó la charola a un lado. Kyle que apenas tocó su comida, lo observó de reojo. — ¿Qué tengo que hacer para que me perdones?
Cartman se giró con rabia a ellos, mientras que Craig contuvo sus emociones, intentado calmar a Tweek. Aun así, ambos esperaron paciente la respuesta de Kyle.
—Muérete. —respondió a secas.
—Oh, vamos, sabes que no puedo hacer eso. —continuó Stan. —Si me mato no podré disfrutar tu perdón.
—Imbécil masoquista.
— ¿Entonces…?
—Déjame en paz. —respondió serio. —Si haces eso, te perdonaré cualquier mierda que me hiciste.
—No puedo hacer eso. —se negó de nuevo. —Porque yo quiero estar otra vez contigo.
Hubo un lúgubre silencio por toda la mesa, incluso Token que estaba entretenido en su teléfono, volteó a mirar a Stan lleno de estupor. Kyle no se dejó inmutar, sentía el mal humor de Cartman, la diversión molesta de Craig y la incomodidad de los demás, pese a eso, apartó un poco su charola, dando la oportunidad de inclinarse sobre de Stan que se quedó en el mismo lugar, con la misma mueca idiota, cuando llegó a sus labios, olfateó un poco.
—Estás ebrio. —concluyó, volviendo a su lugar.
— ¿Eh?
—Por supuesto, ¿de qué otra manera te animarías a pedir perdón? —se burló Kyle, dejando escapar una carcajada. Seguía siendo una broma para Stan después de tanto tiempo. —Ya sé que pedirte.
—Kyle…—murmuró Cartman, lanzándole una advertencia. Él lo ignoró.
—Si te arrodillas ante mí y me ruegas perdón frente a todos, quizás lo considere. —dijo, sacando su teléfono. —Grabaré todo lo que hagas.
Token observó a otro lado, molesto. No era muy diferente a lo que salía hacer Craig cuando alguien se metía con ellos, por lo que no podía actuar moralmente ahora y salvarlo.
—No lo haré a menos que digas que me perdonaras.
—Él te perdonará. —se metió Cartman, sacando su propio teléfono también. Stan rechistó su metida, no obstante, se molestó más cuando Kyle asintió a lo dicho por Eric. —Ya ves, dijo que sí.
En ese momento Craig se preguntó cuánto sería capaz de controlar Cartman a Kyle.
"Escucha Stan, si quieres que una persona se interese en ti, primero tienes que hacerle saber que estás dispuesto a hacer cualquier cosa por ella."
Las palabras de Randy sonaron en su mente mareada. Escuchó una carcajada de sí mismo que regresó a sus oídos en forma de eco. Stan se levantó calmado, salió de la banca y con el celular de Kyle y Cartman al acecho, se colocó frente al pelirrojo que lo contemplaba sin cariño alguno. Stanley entonces recordó aquella vez en la noche, cuando su relación se fracturó por completo.
— ¿De verdad lo va a hacer? —murmuró Butters a Kenny.
Stan se agachó en el suelo, hincándose y colocando sus manos en el suelo, agachó la cabeza.
—Por favor, perdóname, Kyle.
"Una vez que lo tengas, asegúrate que entienda que la cosa más estúpida que te pida será cumplida por ti."
— ¿Qué es eso? —se burló Eric. — ¿Qué clase de idiota piensa que con un perdón todo está arreglado? Deberías golpear tu frente treinta veces contra el suelo mientras suplicas perdón.
— ¿Qué están haciendo, chicos? —se metió otra voz, pausando que Kyle y Eric pausaran el vídeo. — ¡Una cosa es que no se lleven bien y otra que comiencen a acosarlo!
—Él es quién me está acosando a mí. —pensó Kyle, casi indignado.
Wendy Testaburger hizo su aparición, llegando a agacharse a donde estaba Stan. Él no se movió ni un centímetro de su posición.
—Las personas deben disculparse cuando se equivocan. Tú misma me lo has exigido, Wendy. —dijo Cartman, divertido. —Stan le ha hecho mucho daño a mi amigo Kyle, así que debe disculparse.
—No soy tu amigo. —comentó Kyle.
—Puedo creerlo de ti, pero Kyle…—ella hizo una nueva pausa, observando su fachada— olvídalo. —suspiró. — Puedo creerlo de los dos. —reiteró Wendy. —Vamos Stan, levántate.
—Enserio, lo siento. —Stan quitó el agarre de Wendy al hacer un movimiento con su hombro. —Ese día, de verdad, si pudiera regresar el tiempo, entonces…
—Lo volverías a hacer. —dijo Kyle. Stan alzó un poco la mirada a él, la expresión en el rostro de Kyle era de odio puro. —Tú mismo lo dijiste.
—Era un idiota.
—Aún lo eres.
—Stan, solo marchémonos. —pidió Wendy.
Stanley pasó de fijarse en Kyle a observar a Cartman. Él pendejo tenía ese aire de superioridad en su rostro al creer que, por tener a Wendy a su lado, entonces dejaría de acechar a Kyle; no obstante, lo que miró ese día en la azotea seguía presente, esos sentimientos que también volvió a sentir después de eso, todos y cada uno de ellos lo hacían sentir más y más vivo.
¿Realmente creía que renunciaría a ello por alguien que no le hacía sentir nada?
—Enserio, lo… —algo cayó sobre su cabeza, haciendo que Wendy soltara un pequeño quejido de frustración. Lo estaban llevando demasiado lejos. Pero para él, la impresión que le estaba dejando era tan palpable. La comida que Kyle no había terminado ahora estaba escurriendo por su cabello y cuerpo.
— ¿Lo tienes? —preguntó Kyle a Cartman.
—Por supuesto. —sonrió, complacido.
—Estás perdonado, Stan. —se burló Kyle, ignorando las quejas de Wendy.
Kyle metió las manos en los bolsillos de su pantalón, comenzando a avanzar. No obstante, Stan por fin se levantó, atrapándolo la mano, con una rodilla pegada al suelo y otra a punto de levantarse.
—Estoy perdonado, ¿no?
—Eso fue lo que dije, imbécil. —rechistó Kyle, pese a que su gesto denotó que estaba todo, menos perdonado.
Stan sintió como las gotas de caldo le resbalaban por las mejillas. Kyle apretó los dientes, joder, quería estrellarle el puño en la cara. —Eso es todo lo que necesitaba hacer para que me perdonaras. —luego comenzó a reír lentamente, estremeciendo al pelirrojo y a Wendy.
—Stan…
— ¡El perdón de Kyle… es jodidamente fácil de conseguir! —se burló abiertamente, apuntando con el dedo, al contrario.
"Pero eso no es lo más importante. Lo más esencial que debes saber, es que los demás también tienen que enterarse que esa persona es tuya. Así que asegúrate de que los demás lo sepan."
— ¡Eres un…!
Stan se las arregló para atrapar su puño cuando fue lanzado a él, buscando en vano contener la risa. Kyle observó alrededor, la mayoría estaba prestando atención a la escena, las últimas palabras de Stan habían volteado la situación, y, aun así, a ojos de todos, Stan seguía siendo la víctima.
—Ahora que estoy perdonado, —volvió a hablar, poniéndose de pie. Dio un paso a Kyle, que se quedó en el mismo lugar. No tenía la expresión dolida que Stan estaba buscando, ojalá la hubiera puesto, de esa manera quizás Stan se hubiera dado por vencido, después de todo una victoria fácil era aburrida. — ya puedo conquistarte, ¿no?
Buscó tomarlo del rostro, Kyle sin querer retroceder ante él se quedó como una estatua ahí. Pero antes de que Stan tocara su cara, una mano lo detuvo. Kyle estuvo a punto de regocijarse con la intervención, contrario a eso, volvió a sentir esa chispa de electricidad recorrer su cuerpo.
—Te lo dije. —dijo Craig, haciendo más presión en el brazo de Stan que tuvo que doblarse por el dolor. —No toques mis juguetes.
— ¿C-Craig? —llamó Tweek, desde atrás.
—No te preocupes, cariño. —sonrió Craig a Tweek al mismo tiempo que ponía una mano en el hombro de Stan—Me encargaré de esto y volveré contigo en un minuto. —concluyó, jalando a Stan con fuerza hacía abajo, pegándole con la rodilla en medio del estómago. Se escuchó el quejido de Stan, seguido de él devolviendo todo lo que había comido hace unos minutos.
Tweek observó a Kyle, sintiendo que de nuevo las ansias volvían a crecer dentro de él.
—Comételo. —ordenó Craig, colocando el rostro de Marsh a uno centímetros del vomito recién sacado.
— ¡Craig, para esto! —exigió Wendy.
—Las perras como tú no deberían meterse. —escupió él, ignorándola. Wendy apretó los puños, ¿por qué los demás no intervenían? —Si no te lo comes te golpearé hasta que no puedas levantarte por un mes.
Kyle puso una mano en el hombro de Craig, que volteó a él con el rostro oscurecido en maldad.
—Paralo aquí. —ordenó, ejerciendo presión en su hombro. Él alzó una ceja, incrédulo de que le estuviera dando órdenes.
— ¿Y si no quiero?
—Adiós al trato de los cincuenta dólares. —contestó, dejando al otro sorprendido. Stan se quitó la mano de encima al escuchar eso, observando a Kyle molesto. Él no estaría pensando en ir a donde Craig, ¿cierto? Eso que estaba intentando conseguir, no sería arrebatado por el imbécil de Tucker.
—Bien. —Craig se levantó sin más, encogiéndose de hombros.
— ¿Le debes cincuenta dólares? —preguntó Token cuando Craig volvió a ellos, esquivando a Wendy quién aún tenía esa mirada indignada en su rostro.
—Podría decirse que es así. —respondió a él, volteando hacía atrás por un segundo. Tweek que seguía observándolo con el temblor recorriendo su cuerpo, se sintió extrañamente herido cuando su novio formó una media sonrisa en el rostro.
—Vamos, Stan. —pidió Wendy, tomándolo del brazo. —Estos chicos son unos idiotas.
—Está bien, Wendy. —la tranquilizó Stanley, apartándole con cuidado su agarre. —Esto es lo que yo quería, después de todo.
Wendy se quedó con media palabra en la boca al ver el semblante de Stanley. Era absolutamente aterradora.
—D-de acuerdo. —de inmediato le quitó la mirada, dándole la espalda. —Vamos, Bebe.
Kyle observó la mancha de vomito que estaba en el suelo, que desagradable. Él tendría que limpiar eso cuando terminara la escuela, además las replicas de Kenny no tardarían en venir en cuanto de quedaran solos.
—Iré a enjuagar mi boca, volveré pronto, Kyle. —dijo Stan, volviendo a su expresión tranquila.
— ¡No vuelvas, imbécil! —reclamó.
De repente el ambiente había vuelto a cambiar, de uno estruendoso a uno que Kyle apreciaba más, donde estaban las personas que conocía y con las que se sentía cómodo. Aunque Cartman se volvió a sentar, Kyle pudo sentir la frustración que estaba emanando de él.
—Creo que deberías de respetar a Eric. —comentó Butters al verlo sentarse.
— ¿Ah?
Kenny se puso nervioso al escuchar el tono de voz de su chico, estaba molesto. Y Kyle no parecía que estuviera muy de buen humor para aceptar sermones.
—Tú sigues coqueteando con ellos. Es una falta de respeto para Eric.
Quizás hablaba desde la experiencia, después de todo no era fácil tener al que conocían como "maniático del sexo" como pareja. No obstante, Cartman y él no llegaban ni a ser amigos.
—No estoy haciendo nada malo. —bufó Kyle. No quería pelear con Kenny por contestarle mal a Butters. —Además, este culón y yo no somos pareja.
— ¿Cómo puedes decir eso? —reclamó el más inocente de los tres ahí, enfrentándolo con la mirada. — ¡Eric saldrá lastimado!
Y entonces lo entendió.
—Mierda, Cartman, ¿qué le dijiste? —preguntó Kyle, llevando una mano a su cara. El castaño solo formó una sonrisa burlona en su rostro.
—.—.—.—.—
—¿Por qué dijiste esa mentira de mierda? —reclamó Kyle, siguiéndolo. Tuvo que llevárselo casi a rastras antes de que Butters se pusiera a llorar por lo mal que se sentía por Eric. Al menos tenía la esperanza que Kenny lo consolara. Cartman se detuvo al llegar detrás del edificio. —Tú y yo no somos pareja, culón.
—Parece que ya lo has olvidado. —masculló Cartman entre dientes. Kyle se quedó detrás de él, ¿estaba enojado por la escena sin sentido de la cafetería? Genial, era lo último que le faltaba, que Cartman lo estuviera jodiendo.
— ¿El qué? —cuestionó sin verdadero interés.
—Tu eres la mierda que yo decido que seas. —espetó, furioso. Kyle le dio una sonrisa divertida. —No olvides que tú me perteneces, judío de mierda.
— ¿Tanto te gusta cómo te follo? —se burló Kyle.
— ¿Y qué si digo que sí?
Kyle se quedó callado, pasando saliva. ¿Por qué jodidos todos estaban tan sinceros ese día?
—Me pondrás caliente. —Kyle se acercó a él para besarlo, sin embargo, Cartman lo apartó dándole un manotazo en el rostro. Broflovski se llevó una mano a la zona golpeada, sorprendido. — ¿Qué mierda?
—Si tanto quieres que te trate como una puta, lo haré. —decretó Cartman, indiferente. —Después de todo es eso lo que te hace sentir atraído a Craig, ¿no?
—Tú…
— ¿Vas a golpearme? —preguntó al ser tomado de la camiseta. —Adelante, inténtalo. Karen e Ike estarán en un orfanato apenas acabe el día. —Kyle se vio forzado a relajar su agarre cuando volvió a recapacitar en la situación que se encontraba. —Así me gusta más. —Cartman terminó de sacarse las manos de Kyle de encima.
Los dos quedaron en silencio un par de minutos, Kyle quiso encender un cigarrillo, pero Cartman lo tomó entre sus dedos y lo piso contra el suelo.
— ¿Ahora qué?
—Te he tratado muy bien, ¿no crees? —decretó, cruzándose de brazos. Tenía esa mirada insolente que tanto odiaba Kyle. —Que incluso has olvidado tu posición flirteando con otros.
—Nadie está haciendo eso.
—Si tanto quieres ser la puta de alguien, vas a ser la mía. —la voz que puso en ese instante Cartman hizo sonrosar a Kyle, había sido increíblemente sexy a sus oídos. El de ojos cafés se acercó de nuevo a él, atrapándolo de forma amable contra la pared esta vez. Debido a que estaban casi a la misma altura, sus rostros estaban justo frente al otro, ambos sintiendo como sus respiraciones chocaban con la otra.
—Ese es tu jodido lugar. —contradijo Kyle, poniendo una mano en el pecho de Eric para apartarlo. —No pienso destronarte de él.
La voz caliente de Kyle provocó que Cartman terminara de acercarse a él, besándolo con todas las ganas que contuvo frente a todos en la cafetería. Quería que vieran eso, que ese pendejo pelirrojo le pertenecía y que no se lo cedería a nadie. Y antes de dejárselo a los imbéciles de Stan y Craig, destrozaría cualquier reputación que aún pudiera quedarles, al grado de desear no haberse metido con las cosas que le pertenecían.
Kyle logró voltearlo, dejando que ahora él quedará contra la pared, dejando que sus brazos se posicionaran en la pared a cada uno de los lados de la cabeza de Cartman, continuó con el prolongado beso. Los labios de Eric solían ser bastante suaves, además de carnosos, solía atraparlos para jugar con ellos entre sus dientes, mordisqueándolos con suavidad. Además de que su lengua jugueteaba correctamente con la suya, sin soltar demasiada saliva y queriendo retomar el control que sabía que no tenía.
Preguntar si le gustaba era una perdida de tiempo, además de que atentaba contra todo su orgullo. Preferiría morir antes que verse débil ante un judío pelirrojo de Jersey. Pese a eso, una parte de él aún quería saber como podían denominar esa clase de relación que tenían. ¿Amigos con derechos? Alguna vez le comentaron algo así en los chats en línea, pero esa descripción no iba con ellos, principalmente porque ni siquiera eran amigos. Kyle no solía ir a contarle sus problemas, ambos solo obtenían lo que querían del otro hasta que volvieran a sentir esa necesidad de querer hacerlo. Cartman por supuesto tampoco le contaba nada, aunque a veces quería hacerlo, sentarse a hablar con él, sin llegar a hacer nada, comer un poco de porquerías mientras ambos veían el televisor.
Stanley le podía ofrecer eso, una cita romántica, una relación.
—No estás concentrado. —jadeó Kyle, al separarse. Eric chasqueó la lengua. — ¿Aún estás molesto por esos idiotas? No pensé que pudieras ponerte tan celoso, culón.
— ¿Quién mierda está celoso? —escupió Cartman con repudio. —Lo único que me molesta es que se acerquen a lo que es mío como si les perteneciera. Sobre todo, ese imbécil de Craig, ¿quién se cree?
—Cualquiera pensaría que estás enamorado de mí. —se rio Kyle, sin perderse ninguna expresión de su rostro. Cartman no emitió ninguna, como siempre. —Auch. Que no tengas respuesta lastima mi corazón. —prosiguió Kyle, sin perder el tono de burla de su voz.
Esa su oportunidad para tirar el as bajo la manga, de ganarle a Stan y a Craig de una vez por todas. De atarlo a su lado.
— ¿Qué están haciendo? —preguntó un chico, tenía dos bolsas de basura en su mano y parecía sorprendido de verlos ahí. — ¡Ah, tú eres Cartman! ¡Soy un gran admirador tuyo!
Kyle dejó de ejercer presión en Cartman, separándose de él, ignoró a la persona recién llegada y se fue de ahí. Eric rezongó por lo bajo, maldiciendo la interrupción.
—.—.—.—.—
"Todos parecen tan interesados en él. Todos quieren que este a su lado. Pero cuando llegue el momento, se darán cuenta que Kyle, al único que elegirá es a mí. "
Y con esos pensamientos revoloteando en su mente, tomó una nueva foto de Kyle ingresando al salón de clases.
