FIC
Historias de Albert y Candy
El Beso del Highlander
Por Mayra Exitosa
En el camino de su largo viaje, el reacomodo de los carruajes llevaba a Candy y su dama de compañía Rita solo para ellas, mientras que la pareja de esposos, padres de Candy gozaban de otro carruaje a solas, a lo que William iba a caballo y tenía un carruaje extra para descansar, así como otros para los asistentes. Solo cuando hacían paradas para que sus carruajes fueran revisados y sus corceles atendidos se acercaba a Candy para conversar con ella y que se refrescara. - ¿le agrada este camino? - Es hermoso, los paisajes son muy bellos, despejados de todo. - Si, el verde de los prados y la vegetación, lo hacen sentir que estamos en el paraíso que mencionaban en algunos libros. - ¿Escocia es así de hermosa? - veo que será su primer viaje, le aseguro que no se arrepentirá. Es muy bello y gozara de su estancia, lo prometo - Sus palabras me convencen, estoy segura de que será sorprendente.
En el carruaje del coronel y su esposa una conversación se suscitaba, - querido ¿y si Candy se encuentra a familiares de Beatriz? ¿crees que hablen con ella? - Supongo que sí, me temo que este era el principal motivo por el que no deseaba venir al norte, - Tu esposa era de tierras altas ¿cierto? - En paz descanse la familia de Beatriz eran originarios de Irlanda, no creo que nos encontremos con nadie de ellos, además han pasado demasiados años querida, desde el cielo mi esposa sabe que hice lo mejor por nuestra hija. - Lo sé, eres un buen hombre y si el padre de mi hija hubiera regresado de la guerra, Annie hubiera tenido su apellido, pero eres su padre y es preferible que lleve el mismo apellido que tu hija, aunque crean que son mellizas. - Si, lo sé, Candy es de finales de abril menor a Annie que es de septiembre, es difícil que sepan que no son de la misma edad, realmente Annie por meses le lleva un año. - Imagina que se llevan siete meses y no son mellizas, lo hubieran descubierto, fue mejor así. Al final amo a Candy como si fuera hija mía y Annie ahora se encuentra casada. - Cierto y con un hombre muy importante, como lo deseabas. - Si, lo Cornwell son muy ricos y sé que a mi hija no le faltara nada junto a su marido. - Me preocupa Candy. Ese hombre es demasiado importante y me temo que, si no la rechazó, lo haga cuando conozca a la familia, tengo entendido que siendo el jefe de un Clan tan importante como es el Clan Andrew, no acepten a la hija de un coronel que no tiene titulo y renombre. - Lo sé, se me hizo muy extraño. Además, que nuestro yerno halla realizado una apuesta, es porque sabe que ganará, - quizás tengas razón, no finalizaron la apuesta, algo surgió de una lista y creo que es ahí donde mi hija no cumple para ser una Lady Andrew. - ¿Lady Andrew? - Si querida, Lord William Albert Andrew es el Patriarca del Clan Andrew, no es fácil que acepten a una mujer para que sea quien de herederos al patriarcado. - ¿es más importante que nuestro yerno? - Por supuesto querida, mucho más, de él depende los Cornwell y una larga lista de hombres de negocios, sin él no pueden hacer nada.
La esposa del coronel se lamentaba que no fuera Annie la de esa posición, más como había posibilidad de que también le rechazaran a Candy, estaba mejor con marido asegurado que uno que solo la estaba frecuentando para al finalizar dejarla, y eso no lo permitiría, así respondía. - Querido, si ese hombre no puede contraer nupcias con nuestra hija, nos iremos a Italia o Francia o España, por un tiempo, no quiero que se burlen de mi hija. El coronel sonriente asentía, tenía tiempo de que su fortuna estaba en crecimiento, era cierto que la dote de Annie no era tan sustanciosa, como la de su hija Candy, más si William deseaba quedarse con ella como esposa, estaba seguro de que la dote le gustaría, si supieran que su madre era Beatriz, lo cual lo manejaría a discreción con él, llegado el caso.
Para Candy hospedarse en una posada era sentirse diferente, portaba ropas más sencillas de viaje, y las conversaciones con Lord William eran muy gratificantes, siempre tenía algo importante que decir, incluso con los socios con los que se cruzaba en cada lugar al que llegaba, la presentación amable de ella como si fuera demasiado importante y no dejarla sola en ningún momento, mientras sus padres salían a conocer los alrededores, era muy constante. Rita estaba muy emocionada, por todo lo que llevaban visitando la mansión de los Legan, la de los Brown, la mansión McKenzie y esa mansión de los Mc Duglas, le dio curiosidad cuando la anciana la miraba y aseguraba ser un familiar de ella.
- ¡Oh William Andrew! Es tan gratificante conocer a la hija de Beatriz. Candy sabía que su madre era Ann no Beatriz. -¿Beatriz? Mi padre es el coronel Richard Stamford. - Si, querida. Es un hombre con mucha suerte pudo sacar adelante a su preciosa hija, es maravilloso. La rubia continuaba el camino con Rita, pensaba que la anciana estaba equivocada, sonreía y se retiraba siguiendo el camino de su excursión por ese paraje, a lo que Rita seguía el camino de Candy solo admiraba los paisajes, y William que la había escuchado, con duda por el reconocimiento de la dama, si la anciana sabía sobre la madre de la hija del coronel, deseaba saber quien era Beatriz, su madre. William cuestionaba. - Disculpe madame, ¿Quién es Lady Beatriz, esposa del coronel Stamford? - La Duquesa de Argyll, se casó con un coronel y el titulo es heredado por su única hija, ¡oh querido! Es escoces ese título, Beatriz murió luego de complicaciones en el parto, su pequeña hija es muy parecida al Duque de Argyll, posee la mirada esmeralda de sus antepasados. - Supongo que es por ser melliza. Comentaba William a lo que la anciana negaba inmediatamente, - No, es hija única. Beatriz era hermosa, no se como fue a rechazar al Duque de Albany por el coronel, pero luego de tener hijos regados, era notorio que nadie deseaba ser madrastra de otros hijos que no eran suyos. - Gracias por su información, es usted muy conocedora. - La edad no es un adorno querido, se goza de experiencia y se aprovecha el conocimiento.
Continuará...
Gracias por continuar comentando esta historia que deseo les siga gustando, para poder avanzarla lo más posible.
También agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo
o plataforma alterna, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
