LOS PERSONAJES DE NARUTO NO ME PERTENECEN, SON PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO.
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CAPÍTULO 4: ITACHI VS SHISUI.
(Recuerden que muchas cosas suceden al mismo tiempo)
DÍA 16 ( LUNES) - 5:00 DE LA TARDE.
Afortunadamente él ya se había ido cuando entró su padre a su habitación sin previo aviso— saldremos, así que prepárate— le anunció sin dejar de verla con desprecio.
—A - ¿a dónde? —cuestionó separando los labios de la sorpresa.
—Faltan dos días, por lo que iremos al ensayo de tu boda, así que vístete decentemente, pero sin llamar demasiado la atención— los ojos de Hinata se abrieron más de lo habitual poniéndose vidriosos al instante. Hiashi la observó y por primera vez desde que se enteró de su embarazo sintió un golpe en el pecho. Debía ser duro, lo sabía, sin embargo tampoco era cien por ciento insensible y empezaba a sentir lastima por ella, pero ya había dado su palabra y debía mantenerla— no me mires así, te di la oportunidad de hablar y preferiste callar.
—Pe-pensé que lo conocería el día de la boda—murmuro agachando la cabeza.
—No, aunque le pagué insistió en verte antes, así que hazlo rápido, que no tenemos mucho tiempo— luego de eso cerró la puerta. Hinata se dejó caer al suelo, estaba desesperada, no sabía qué hacer, tapo su rostro con sus manos temblorosas, apretando sus dientes de la impotencia que sentía y en ese momento lo recordó a él "Y…si " pensó sollozando, su pecho temblaba al igual que su respiración entrecortada— lo olvido todo y… me quedó con él — pronuncio ida, bajando lentamente sus manos sin dejar de temblar— y si… nos olvidamos de Hana y escapamos juntos— sus manos bajaron hasta que llegaron a su boca y ahí comenzó a morderse las uñas, mientras sus ojos iban de un lado a otro de la habitación— él me buscó después de terminar, me-me quería besar, me-me dijo que me-me ama-ba— quito las manos de su boca y miró la ventana— su cuerpo continuaba temblando y su respiración seguía siendo irregular, pero en ese momento nada estaba bien con ella, había perdido el control de sí misma e incluso había pensado cosas que en su sano juicio jamás se le hubiesen ocurrido, estaba bajo un trance emocional producido por el intenso estrés al que estaba sometida constantemente y bajo la misma influencia, tomó una gabardina con gorro y escapó por la ventana.
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Shisui regresó hacía su casa completamente derrotado, durante el trayecto pensó en lo que debería hacer y en cómo debería actuar. El beso que le había dado Hana no había sido para nada diferente a los demás; percibió su deseo, el amor verdadero e incondicional transmitírsele a través de sus labios, cosa que le parecía aún más extraña, y es que si Hana lo había besado de aquella manera en que lo hizo no tenía lógica alguna que lo hubiese engañado con Itachi. Tampoco la creía una chica fácil pues a él le había costado bastante conquistarla desde un principio. Mostrándose ruda, fría, indiferente hacía él e ignorándolo por completo cuando le hablaba de amor. Pero luego con el pasar del tiempo y debido a su insistencia, atenciones y bromas que únicamente porque él se había propuesto hacerlo; su carácter había cedido correspondiéndole por fin a sus sentimientos, descubriendo de esta manera a la mujer tierna y dulce que se escondía detrás de su feroz y malhumorada apariencia. Hana era única en su especie "literalmente", aunque tampoco tan diferente de las demás mujeres y al igual que todas era como una flor que necesitaba de tiempo y de ser regada constantemente para que como botón comenzara a abrirse y florecer (aunque literalmente desde hace tiempo ya florecía algo dentro de ella). Por otro lado consideraba a Itachi demasiado ingenuo e incapaz para que pudiese lograr aquello , es decir hasta la tímida, ingenua y mustia Hinata Hyuga había sido quien se le había declarado a él y si lo pensaba fríamente Itachi jamás le hubiese insistido, porque seguramente pensaría al instante que la estaba acosando y de inmediato se retiraría dejándola en paz quizá para siempre. Si, así funcionaba el sistema de Itachi Uchiha, por ello le era sumamente raro pensar que él se hubiese acercado a ella para seducirla y llevarla a tan nivel de excitación que hasta le permitiera acostarse con ella sin condón y no solo eso, le era aún mucho más absurdo pensar que ella le permitiese eyacularse dentro. Simplemente no concebía la idea; ni ella era tan fácil para permitirse un embarazo sin casarse, ni él capaz de insistirle a una mujer tan difícil. Pero… ¿Cuál era el motivo de Hinata Hyuga para mentirle?. No existía alguno y más cuando la había visto tan afectada por paternidad de Itachi, además todo se contradecía al mismo tiempo porque… ¿Qué motivos tenía Itachi para mentirle sobre sus verdaderos sentimientos?, si en toda la misión se la pasó hablando de ella; de lo linda que era, de cuanto le gustaba, la extrañaba, de sus planes y todas esas cosas que un hombre enamorado hacia cuando el amor le pegaba tan fuerte. Todo era tan complejo y le parecía absurdo. Dos terceras partes de él creían en su amigo, en Itachi y otro tercio le recordaba sin piedad que habían estado juntos revolcándose en una cama, burlándose de él a sus espaldas y que por ello su ex futura esposa estaba embarazada.
Por esos motivos no quería tomar decisiones ni conclusiones apresuradas a pesar de lo dicho por Hinata. Necesitaba que el mismo Itachi se lo dijese en la cara, no importaba cuantos más se lo repitiesen, necesitaba escucharlo a él, de su propia boca con su propia voz y antes de ir buscarlo, había decidido irse a su casa para pensar claramente y calmar su cólera. Frente a Hana, no había mostrado molestia alguna, porque en ese momento el dolor en su pecho era mayor que su furia, pero al poco tiempo, justo cuando abandonó el clan Inuzuka, sintió su cuerpo encenderse y perder su conciencia entre pensamientos e imágenes eróticas en las cuales ellos dos eran los protagonistas principales, luego en medio de todo ese coraje, había visto su rostro, el rostro de aquel niño que se saltaba las clases para irse a entrenar con él al bosque, la cara de aquel niño que siempre decía la verdad y era sincero, la cara de aquel niño que siempre había estado a su lado en las buenas y en las malas, la cara de aquel niño al que prometió nunca traicionar y que éste a su vez le juró exactamente lo mismo. Fue entonces que por primera vez en mucho tiempo dejó que sus emociones le dominaran, demostrándole a Fugaku Uchiha quien lo veía desde la calle derrumbarse frente a la puerta de su casa, que no solo era capaz de reír, burlase, decir estupideces y tomarse la vida como juego, sino que también existían sentimientos de dolor, pena y tristeza en él y que además era capaz de derramar lágrimas.
— ¡Shisui!... ¿te encuentras bien hijo? — le preguntó el líder Uchiha colocando una de sus manos sobre su hombro completamente sorprendido del estado en el que se encontraba precisamente el hombre más despreocupado de Konoha. Su actitud no era normal en absoluto, le dolía verlo así y aunque siempre le dejaba saber que de parte su actitud le molestaba, para él era como un hijo y le estaba eternamente agradecido que cuidase de Itachi y lo llevase por el buen camino prácticamente desde su nacimiento —Nada, estoy bien— claramente no lo estaba, su voz se notaba algo quebrada, y a pesar del dolor no podía ser grosero con él, no tenía la culpa de la situación y seguramente desconocía las circunstancias— ¿seguro?— insistió apretando ligeramente su hombro— seguro— contestó con voz más clara— no te preocupes— exclamó poniéndose de pie —de acuerdo, pero cualquier cosa que necesites, sabes que estaré aquí— fueron las últimas palabras dichas por Fugaku, Shisui levantó su mano y la colocó sobre la de él—Gracias— susurró entrando a su casa, sin siquiera voltear a verlo.
El líder Uchiha ladeó su boca y se quedó observando la puerta por unos segundos con preocupación, ¿Qué, quién o quienes habían logrado, que un hombre tan optimista y emocionalmente estable llegase hasta ese punto? Y no sólo eso, sospechaba que algo más estaba ocurriendo con él, pues su estado físico no era el mejor; moretones y una notable molestia en el área de sus costillas eran evidencia clara de un enfrentamiento previo, pero… ¿contra quién y por qué? Era algo que le preguntaría a Itachi en cuanto lo viese.
Se dejó caer sobre el sillón y colocó un cojín sobre su cara, debía seguir meditando la situación porque no quería ser injusto con ninguno de los dos y aunque el escenario indicaba una doble traición inminente, prefería aferrarse a esa pequeña esperanza que le quedaba; que Itachi le dijera que no, que todo era una confusión. Aunque al hacer eso otra interrogante se abría… si el bebé que estaba esperando Hana no era de Itachi, ¿entonces de quién?, ¿suyo o… de alguien más?
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— ¡Itachi, tranquilízate! — le gritaba Sasuke intentando contener a su hermano mayor, empujando con sus dos manos sus hombros caminando de reversa— ¡por favor Itachi, no vale la pena! —su hermano era un shinobi fuerte sin duda alguna, pero Shisui lo era más y temía que el otro Uchiha le pudiese hacer algo realmente malo. A esas alturas y debido a todo lo acontecido, ya no confiaba en él, por más doloroso y triste que pudiese ser la realidad.
Itachi se detuvo, lo miró fijamente y lo tomó de ambas muñecas — ¡¿Qué no vale la pena Sasuke?, ¿Qué no vale la pena?! — negaba con la cabeza— ¡Shisui sabía que la amaba, yo se lo confesé y hasta me felicitó, ¿no te das cuenta?, me vio la cara, se burló de mí tan sínicamente que hasta se ofreció a… — pausó temblando de coraje, soltó a Sasuke cerrando sus puños sin saber qué hacer con ellos o hacía donde golpear para descargar su coraje— ¡le voy a romper la cara, me alentaba a continuar con esa relación cuando quien sabe cuántas veces se acostó con ella! — Sasuke lo observaba estupefacto pues su hermano jamás había sido un hombre violento o que recurriese a los golpes para solucionar los problemas, jamás pensó que llegaría el día en que viera Itachi perder la cordura, dándose cuenta de cuanto amaba a la Hyuga y también de cuanto esa mujer lo había herido. Por ello, él también cerró sus puños con fuerza, sintiendo una oleada de desprecio y odio puro apoderarse de su ser, pero no hacía él, sino hacia ella; hacía la "mujerzuela" que había engañado a su hermano— Nii san— pronunció siendo el quien le dedicaba ese gesto tan característico de él; extendiendo sus dedos medio e índice para chocarlos contra la frente de su hermano— Lo siento Itachi, pero no olvides que yo siempre estaré contigo— le sonrió e inmediatamente la fuerza de agarre de sus puños comenzó a ceder, dejando caer los brazos hacia sus costados y suavizando la gesticulación de su rostro, el rojo de sus ojos cambió al de un negro intenso, sin dejar de mirarlo completamente sorprendido; sin siquiera parpadear y llevando inconscientemente una de sus manos hacia su frente, donde apenas unos segundos atrás su hermano menor prácticamente le había dicho que lo quería— gracias Sasuke— pronunció relajando su cuerpo, pues estaba cerca del clan Hyuga y sus gritos ya habían llamado la atención de unos cuantos, quienes alarmados vieron como el dócil, gentil y amable Uchiha había perdido la cabeza convirtiéndose en una feroz bestia durante unos cuantos segundos
—Vamos a casa Itachi— pronunció Sasuke, extendiéndole la mano, la cual Itachi tomó sin pensarlo. Caminó unos cuantos metros alejándose de la entrada del clan Hyuga, en dirección a la casa de sus padres.
—Itachi san—escucharon ambos Uchihas y voltearon inmediatamente— Quería ofrecerle una disculpa por mi comportamiento tan inapropiado de ayer—mencionó haciéndole una reverencia, Itachi hizo una mueca, no le agradaban ese tipo de tratos, le bastaba con las disculpas.
—Hyuga san, no tiene por qué preocuparse, también le debo una disculpa, reconozco que me excedí un poco, lo siento—respondió y sonrió pese al dolor que sentía. Neji notó al raro en él. Aunque no lo conocía mucho, el hermano de Sasuke siempre le había transmitido tanta paz y serenidad que en ese momento estaban completamente extintas en él.
—Disculpe— dijo el Hyuga— ¿se encuentra bien? — le cuestionó al haber presenciado las acciones de contención de Sasuke, además podía percibir el chakra de ambos un tanto alterado, no tenía necesidad de activar su byakugan para hacerlo, pues podía fácilmente sentirlo, la tensión era evidente y hasta había dudado un poco en ir hacia ellos, en adición a eso un aura completamente negativa hacía acto de presencia en ese lugar, alguna especie de ente estaba tan sediento que pedía a gritos que la sangre fuese derramada y otro por extraño que pareciese revoloteaba alrededor en completa agonía.
—Sí, estoy bien— dijo Itachi.
—Si nos disculpas Neji, tenemos prisa—intervino Sasuke, llevándose a su hermano del lugar. Neji asintió con un gesto con la cabeza, mientras los veía perderse al doblar la esquina. " ¿Qué cosa lo había alterado de esa forma?" pensó un poco intrigado, pero después se dio cuenta que aquello no era problema suyo y lo ignoró completamente.
Itachi se detuvo justo en la entrada del clan Uchiha, Sasuke lo miró sin entender muy bien sus motivos, simplemente lo vió apretar sus dientes—¿Itachi? —exclamó tras aquella acción, temía que quisiese ir de nuevo tras Shisui.
—Hana— pronunció, haciendo que Sasuke levantase ambas cejas. Hasta el momento el problema únicamente se había centrado entre Shisui y Hinata, sin siquiera ponerse a pensar en los sentimientos de la que fue su ex compañera de clases, seguramente ella estaba destrozada, le habían entregado un anillo de compromiso, se había entusiasmado con la idea y ahora resultaba que su prometido estaba esperando un hijo con otra—entonces fue por eso, ella lo descubrió antes que todos— pronuncio, recordando el estado en el que había encontrado a Shisui ayer y todo coincidía perfectamente ; seguramente quien lo había golpeado no había sido otra más que Hana Inuzuka y por esta razón lo había mandado al demonio; ¡claro, era obvio!, así como también era obvio el rechazo de Hinata hacia él
— ¿Crees que ella esté bien? — le cuestionó Sasuke, cuando entendió la reacción de su hermano.
—No lo sé Sasuke, pero aunque ayer se desquitó no creo que eso haya sido suficiente.
—Ino mencionó que ya hasta había ido a hacer pedido de flores para la fiesta.
—Me causa mucha tristeza la situación de Hana, es una buena chica, no se merecía algo así.
— ¿Crees que será bueno ir a hablar con ella?
—No lo creo Sasuke, no es sano recordarle las cosas, seguramente ya ha tenido suficiente.
—Entonces… ¿Por qué te detienes?
—No lo sé, porque supongo que ella debe de sentirse igual o incluso peor que yo.
—Supongo, que la "amiga" de tu hermano se robe a tu prometido, no debe ser para nada fácil.
El mayor de los dos suspiró— adelántate Sasuke, necesito tomar aire.
Sasuke arqueó una ceja— no harás algo… estúpido… ¿verdad? —Itachi sonrió
—No, simplemente iré a caminar un poco.
—Está bien, nos vemos en la casa— pronuncio, viéndolo asentir dando media vuelta para verlo caminar fuera del clan.
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Esa misma tarde, justo después de la despedida de su vida, cuando por fin logró calmar su dolor, se vistió y arregló mejor que nunca decidida a olvidar todo y comenzar una nueva vida. Casi dos meses de embarazo y debía ser fuerte por los dos. Lo que la gente pensara de ella, le tenía sin cuidado, jamás se había dejado llevar por la corriente y estaba segura que la mayoría de la aldea tenía más de un oscuro secreto el cual era mucho más grave que un pequeño desliz, además si lo pensaba, no era ella quien debería sentirse apenada, la gente a menudo se atrevía a hacer locuras por amor y no era ni la primera ni la única. La persona que cometiera la osadía de señalarla por eso, estaría siendo hipócrita, además de que seguramente se comería unos cuantos puños por cortesía de la casa Izunuka. Después de eso salió a la florería de los Yamanaka.
—Buenas tardes— habló cuando recién entró al local.
—Buenas tard…—paró la Yamanaka cuando vió Hana detrás del mostrador. Un tic apareció en la ceja de Ino, rezando para que la misma chiflada de ayer, no se le ocurriese salir con otra de sus incoherencias—Ha-hana san…qué gusto verte— dijo entre dientes y sonrió falsamente, estaba muy asustada.
—Lo siento por mi comportamiento de ayer—sonrió al notar la incomodidad de la rubia.
Ino se relajó un poco, cuando notó la calma de la mujer, de hecho su apariencia era algo lúgubre—no te preocupes… ¿en qué te puedo ayudar?
—Ino san necesito una docena de rosas blancas— Ino la vio sin pestañar. Quizá la víspera de su boda la había hecho recordarlo.
—Si—asintió, pues se podía imaginar perfectamente en qué lugar terminarían. Sonrió compasivamente— escogeré las más bonitas por ti—Hana asintió con una sonrisa— ya vuelvo. Tras tres minutos la rubia volvía con aquel albo ramo. Cuando se lo entregó vio a la Inuzuka pensativa.
Hana estaba muy avergonzada, porque ella era una persona seria y lo que estaba a punto de hacer no era ético, aunque todavía estuviese en tiempo —Espero que me disculpes y puedes quedarte con el anticipo, pero necesito cancelar el pedido de los arreglos— Ino levantó ambas cejas y abrió un poco la boca. No esperaba tal petición y menos cuando ayer el mismo Shisui había ido a comprarle un ramo de flores. Acaso "¿no habían sido de su agrado?".
—E-entiendo—pronunció Ino, sonriéndole piadosamente— lo siento mucho, de verdad.
—No te preocupes—respondió ella regresándole la sonrisa— fue lo mejor, de verdad y lo único que lamento es haberte hecho trabajar para nada.
—No se preocupe Hana san, yo entiendo y desde luego que le devolveré el anticipo, todavía no se ha hecho el pedido de nada en absoluto
—Puedes quedártelo, no lo quiero, descuida—volvió a sonreír e Ino pensó inmediatamente en Shisui.
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FLASH BACK
Domingo 15 (ayer).
Eran las doce del mediodía cuando la alarma de la tienda sonó, ella se asomó y vió a un hombre de espaldas—Buenas tardes— le dijo haciendo que voltease a verla— ¡buenas tardes Ino san! — aun recordaba cuan feliz se miraba Shisui Uchiha — ¿en qué te puedo ayudar? —le cuestionó al verlo voltear para todos lados.
—Lo siento, es que no sé de mucho de esto— rascó su cabeza— pero estoy buscando unas flores para…
— ¡Ya entiendo! — lo interrumpió— ¡quieres llevarle flores a tu prometida Hana, ¿no es así?!— ella le dedicó con una picara mirada y le guiño un ojo, viendo como él se enrojecía cada vez más rascando su sien y viendo fijamente al techo. Esa acción le había parecido bastante enternecedora, pues Shisui ya había ido a comprar flores anteriormente, pero el hecho que ella mencionara el nombre de Hana, lo había puesto nervioso.
— ¿Cómo lo sabes?, es decir, no le hemos dicho nada a nadie todavía— le respondió.
—Hana san, vino hace unos días a ver las flores para su boda— le respondió, viendo como el Uchiha comenzó a relajarse un poco.
—Bueno, eso lo explica todo— respondió sonriente— pero ya que estamos en eso, dime…¿Qué flores le puedo llevar?, es decir, quiero unas que le dejen claro que la amo de verdad y que estoy muy feliz de casarme con ella, además quiero que sepa que deseo que sea la madre de mis futuros hijos— Ino lo vió con ternura otra vez, sus palabras le habían llegado al corazón y no era para nada usual que un Uchiha tuviese ese tipo de atenciones, por ejemplo; Sasuke las trataba con la punta del pie, Itachi era gentil y noble pero al mismo tiempo demasiado tímido como para atreverse a decir aquello, además que hasta el momento competía con Sasuke por el título del hombre que más mujeres había rechazado, de los demás Uchihas no tenía demasiada información, aunque seguramente no eran tan diferentes a ellos. Ino rió haciendo que las mejillas del Uchiha tomasen más color— no te burles, hablo en serio— pronunció haciendo que el nacimiento de sus cejas convergiera hacia su frente formando un ligero puchero.
—Lo siento— sonrió de nuevo— no es esa la idea, es solo que me pareció muy tierno lo que acabas de decir— Shisui volvió a relajarse y sonrió de nuevo— tengo exactamente lo que buscas— le dijo haciendo que el Uchiha alzara ambas cejas— espérame aquí— le indicó abandonando su lugar detrás del mostrador yéndose al invernadero. Pasaron dos minutos cuando la vio regresar de nuevo con un ramo de 12 flores— Bien Shisui san, estoy segura que le encantarán a Hana san— le dijo entregándole el ramo— deja que te explique— la primera de ellas tiene seis pétalos alargados y son lirios blancos están fuertemente asociados a la pureza, belleza y para los griegos era la confirmación de una noticia esperada; como un embarazo por ejemplo, con lo cual está directamente relacionada con la maternidad, estás de acá son tulipanes blancos y al igual que los lirios son comúnmente asociados con la pureza, pero también son símbolos de paz y de amor y no se trata de un amor pasional o carnal, sino de uno verdadero, puro, limpio, transparente como el que debe existir entre una pareja que se ama de verdad o incluso entre amigos y familiares, éstas flores blancas son en sí una promesa de amor, una declaración romántica y honesta que apuesta a una relación exitosa, aunque también, son utilizados para pedir perdón de la forma más sincera posible, así que matas dos pájaros de un tiro, si es que has discutido con ella recientemente y por último…—pausó señalando el centro, en donde había colocado las flores que debido a su intenso color carmesí, terminaban de darle vida al ramo — tenemos a la exótica orquídea roja, es una flor muy bonita con un diseño muy particular y hermoso que hace referencia a una declaración de amor clara e inequívoca de pasión, expresan emociones intensas y son flores perfectas para regalar a esa persona especial, porque lleva consigo una connotación de amor y pasión existente entre dos personas— Shisui observó el ramo sin pestañar, la descripción dada por la Yamanaka no solo era exactamente lo que buscaba transmitirle, si no que más bien parecía el ramo oficial para su boda. En ese momento pensó en ir por ella y casarse de una vez, ¿para qué esperar dos meses? , pero luego recordó que como toda mujer, deseaba que el día de su boda fuese lo más especial y perfecta posible rodeada de su familia, amigos y por supuesto que no le iba a quitar ese gusto — ¿te gusta? — le preguntó la rubia, solo por rutina, la mirada de él, lo decía todo.
— ¡Es perfecto! —dijo emocionado, sacando de su billetera más dinero de lo debido. Los ojos de la Yamanaka se abrieron al notar que el Uchiha le había pagado casi tres veces del costo real
—Pe-pero Shisui san.
—Déjalo así, muchas gracias— respondió en completa felicidad.
—Shisui san— volvió a llamarle— tengo una última pregunta— S hisui volteó hacia ella por inercia— ¿están seguros que desean esos arreglos? — quería saber si al menos él, podía hacerla cambiar de opinión antes de hacer el "espantoso" pedido, pues aunque no fuese su boda, seguía sin parecerle la decisión correcta. Él era muy dulce y amable todo el tiempo y ella bastante "volátil", su carácter cambiaba de la noche a la mañana. Eran tan diferentes que en definitiva polos opuestos se atraían.
—Lo que Hana haya pedido está bien para mí—lo escuchó, abriendo los ojos sin poder creer que esa locura siguiese en pie, viendo como el chico se rascaba la cabeza y hacía una mueca antes de salir de la florería— adiós— fue lo último que escuchó de él y ella suspiró resignada "que pareja tan rara" — después de todo no son tan diferentes— exclamó negando con la cabeza.
FIN FLASH BACK.
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— ¿Ino san? — le preguntó la Inuzuka al verla totalmente ida. Movió una de sus manos frente a sus ojos para hacerla reaccionar.
—Lo-lo siento, me quedé pensando en unas cosas que debo hacer más tarde.
—No te preocupes entiendo— le respondió.
La Yamanaka suspiró, deseaba preguntarle el motivo de su decisión, pero era demasiado atrevido—de acuerdo— aceptó por fin viendo como la Inuzuka se retiraba y mientras lo hacía ella suspiró colocando una de sus mejillas sobre el puño del brazo que recargaba en el mostrador y observó una esquina con especial interés—¡Hana san!— alzó la voz para que la escuchase antes de salir, ella volteó y cuando lo hizo una flor apareció entre sus ojos— permítame regalársela— Hana sonrió y la aceptó—Gracias— le dijo, abriendo la puerta del local y en cuanto ésta se cerró, chocó contra una persona dejando caer la flor que recién le habían regalado.
—Lo siento— escuchó la voz de aquella persona quien se agachaba para recogerla— no me fije, discúlpeme— dijo para después enmudecer ante la presencia de aquella mujer. Precisamente había estado pensando en ella, y no solía creer mucho en las casualidades, entonces el que haya chocado precisamente con Hana Inuzuka, debía ser un signo de algo, aunque no veía claridad alguna.
— ¡Itachi! — lo observó detenidamente, le parecía extraño que el genio de los Uchiha chocase de esa manera, si consideraba que desde niño siempre había sido el más perspicaz y precavido de toda la aldea—No te preocupes— pronunció notando algo raro en él.
—Aquí tienes— habló extendiendo el brazo para que la chica pudiese tomar la flor.
—Gracias— sonrió ante el gesto tan amable. Tomando suavemente de entre sus manos la flor.
Ese día había sido el peor de toda su vida, si ella hubiese sabido lo que sus ojos estaban presenciando, entonces desde su confesión de amor lo hubiera aceptado. Si desde un principio hubiese sido egoísta, quizá tal vez el ramo de rosas y aquel iris blanco se lo estuviera entregando a ella. No era experta en la materia pero sabía a la perfección lo que significaba aquella escena. Recordó cuando Ino se lo había contado.
Estaban ellas dos en el invernadero de los Yamanaka, Ino regaba las flores y ella las veía fascinaba, le había hablado sobre algunas, pero dos ellas le habían llamado notablemente su atención, pues de entre todas solo esas hacían énfasis en las segundas oportunidades, la primera de ellas las margaritas y las segundas… " Hinata san, los iris blancos significan esperanza e indican la solución de las dificultades y la fe de superar las adversidades, se puede decir que es el resurgimiento del amor"
Hinata aún cubierta por la gabardina, agachó la cabeza —regresaron— susurró con dolor. Sintiendo una opresión tan grande en el pecho que apenas y le dejaba respirar, de nuevo se estaba hiperventilando. Ese día había llegado a su límite primero el rechazo hacia su hijo, después la boda forzada y ahora… la reconciliación de ellos dos. Hinata comenzó a tambalearse, a perder energía, caminó hasta quedar escondida en un callejón y evitó caer al suelo sosteniéndose de la pared de unos de los locales colindantes — es tarde— dijo, después de todo el amor que le tenía a Hana Inuzuka era mayor que el que decía sentir por ella. Cerró los ojos e inmediatamente llegó a su memoria la noche de la fiesta de Konoha, aquella noche en donde se atrevió a confesarle su amor y habían estado juntos por primera vez, la noche en donde toda su historia había comenzado. Todavía no podía creer que en tan solo unos días todo se hubiese venido abajo.
—Lo siento mucho— pronunció Itachi, en cuanto ella tomó la flor.
—No te preocupes Itachi, saldremos adelante—sonrió
— ¿Saldremos? —le cuestionó preocupado de lo que pudiese decirle.
La vio suspirar y supo que había acertado— estoy esperando un hijo de Shisui— la situación era peor de lo que esperaba, dos mujeres embarazadas por la misma persona. Itachi cerró los ojos, intentando contener de nuevo su coraje, ¿por qué?, cada vez que le daba vueltas al asunto su cuerpo hervía en furia, pero se negaba a creerlo, existía esa parte en él que le decía que todo era mentira, que quizá estaba dentro de una pesadilla o que todo era una sucia y asquerosa mentira pero… ¿Qué motivos tenían para mentirle en algo tan delicado? Y todavía era absurdo pensarlo, pues nadie con excepción de Sasuke, Shisui, su padre y su madre sabían lo que había sucedido entre Hinata y él.
—Debo irme Itachi, nos vemos— le dijo retirándose del lugar. Itachi se quedó perplejo al ver la actitud de la chica, estaba tan serena y tan calmada a pesar de todo lo sucedido y aun lado de ella, se sentía tan inmaduro tan idiota por dejarse manipular de esa manera por sus sentimientos negativos. Itachi respiró hondo y se dirigió hacia las montañas de los kages, necesitaba estar solo, que la soledad y la calma de la naturaleza lo abrazaran.
En el clan Hyuga, tras quince minutos de espera, Hiashi Hyuga se desesperó y subió a la habitación para darse cuenta que Hinata, ya no estaba. Cerró sus puños con furia, Hinata había cometido una nueva estupidez.
—Neji— dijo mientras bajaba las escaleras— ve a buscar a Hinata, yo avisaré su prometido que no podremos asistir, iremos mañana.
—Si— respondió Neji, temiendo por la reprimenda que le esperaba a la Hyuga e inmediatamente se fue hacia el clan Uchiha, en donde creyó que ella estaría. La comprendía de cierta manera, pero bajo esas circunstancias, hasta él pensaba que un matrimonio arreglado era la mejor opción.
Salió en dirección al clan Uchiha y activó su byakugan para inspeccionar el lugar por alrededor de una hora sin éxito alguno. El único lugar que al que visitó por más de una ocasión fue la casa de Shisui Uchiha, pero nada raro sucedía en ese lugar, solo podía ver a una sola persona recostada sobre un sillón, Neji no quiso asomarse porque el chakra no correspondía al de Shisui Uchiha, así que consideró aquello una violación a la privacidad. Respiró profundamente y decidió esperar a Hinata en cualquier otro lugar, no podía regresar al clan Hyuga y decirle a Hiashi que no la había encontrado. Si Hinata no estaba con Shisui y al Uchiha no lo había visto en toda la aldea, supuso que quizá estaban juntos. Claro que aquello le molestaba, pero, ya nada podía hacer. Pensó por un momento en ir a visitar a su novia Ten Ten que desde hacía varios días no la había podido ver y sabía que las cosas con ella no estaban bien, pero la situación dentro del clan tampoco estaba bien. Su deber era proteger a la futura heredera del clan Hyuga antes que ponerse a pensar en su propia vida, pero confiaba en que cuando todo esto terminara, aclararía las cosas con ella. Por ahora daría la última vuelta a la aldea y si no aparecía la esperaría cercas del clan Uchiha. Neji dio vuelta en la esquina tras casi dos horas de búsqueda.
Hinata se había mantenido en aquel callejón por casi dos horas. Su cuerpo se había paralizado por completo. En todo ese tiempo no había dejado de pensar en él, en todas las veces que habían estado juntos y sobre todo en la noche en que ella había decidido darse un tiempo— Ese fue mi primer error, terminar cuando él a pesar de sus dudas, no me lo había pedido— ahora se lamentaba de todo eso, pero quizá de no haber sido por eso, Hinata se hubiera atrevido a decirle a Neji el nombre del hombre con quien se había estado viendo esos días, porque para Itachi esa platica tan sincera había sido crucial para terminar de despejar sus dudas y la historia hubiese sido diferente, quizá hubiesen formalizado todo para no tener que verse a escondidas. Pero lastimosamente la Hyuga había decidido otra cosa, volviendo a confundirlo otra vez.
Hinata abandonó aquel lugar. Otra hora había transcurrido y su cabeza no sabía qué hacer ni a donde dirigirse, simplemente iba guiada a donde su cuerpo le decía. Entró al clan Uchiha destrozada, corrió sin importar que la gente la estuviese viendo. Tenía que ir a la casa de Itachi, estaba dispuesta a rogarle, pensaba que era mucho mejor hacer eso que tener que condenarse a una vida junto a un sujeto al que no conocía y tener que abandonar la aldea. Si el hijo de Hana tendría a su padre, entonces el suyo también, incluso si eso significaba tener que delatarlo con Fugaku. Continuó sin poner atención hasta que unos dedos frente a sus ojos la detuvieron.
—Me da mucha pena verte así, ¿estás bien? — Hinata volteó y vio a Shisui Uchiha. Había salido a dar la vuelta, necesitaba despejar un poco su mente, iba en dirección a la salida, cuando la vió correr afligida.
—Shisui san— pronunció en un hilo de voz dejándose caer en sus brazos. Él la vio compasivamente. Nunca había visto a una mujer llorar como lo hacía la Hyuga.
— ¿Qué sucedió? — le preguntó muy preocupado. Veía como claramente le costaba respirar, dejándose caer a sus pies. Shisui abrió sus ojos y se hincó para quedar a la altura de ella.
—Ita- Itachi y Ha- Hana… ellos…—paró sintiendo un nudo en la garganta.
— ¡Ellos que Hinata san, dime, ellos que…!—estaba desesperado por saber.
—Ellos… ¡regresaron, yo los vi Ita- Itachi le regaló un ramo de flores y…— ella ya no pudo continuar más, se sentó sobre el suelo, llevando una mano hacia su pecho, mientras lloraba desconsolada. Shisui entró en shock, aquello era la declaración oficial de guerra. Su sangre hirvió como nunca antes lo había hecho. Ya no podía más.
—Lo siento mucho Hinata, pero necesito irme, discúlpame—dicho esto salió del clan Uchiha, en su búsqueda, quería verlos a los dos, que al menos le dieran la cara por última vez.
Hinata respiró profundamente, miró el cielo rojo- anaranjado y su vista se centró hacia el sol quien la iluminaba desde el horizonte. Hinata limpió sus ojos, tomó valor y corrió hacia la barda más cercana, cuando estuvo cerca de ella, pasó por encima y corrió entre el bosque hacia un lugar que ni siquiera ella sabía, lo único que quería era escapar a un lugar en donde pudiese vivir sola y tranquila con su bebé.
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Habían pasado casi cuatro horas desde que Itachi y Sasuke se habían despedido en la entrada. El reloj de pared marcaba las ocho cuarenta y cinco de la noche y el líder Uchiha bajó en cuanto escuchó la voz de su esposa avisándole que la cena ya estaba lista. Fugaku, tomó una silla y se sentó en espera de su plato, Mikoto sonriente servía de las ollas de bambú un poco de arroz, verduras y carne.
—Hoy fui al médico— pronunció contenta terminando de servir dos platos más— me dijo que todo iba perfectamente bien y que en un mes más sabríamos el sexo del bebé— luego de ello, se acercó a la mesa y colocó los platos sobre ella— si— respondió él, haciendo que su esposa hiciese una mueca, sospechaba que algo le preocupaba, pero como no quería agobiarlo, trataría de hacer que lo olvidase— ¿Qué prefieres que sea? — le cuestionó sacando los palillos para colocarlos a un lado de cada plato— lo que sea está bien— respondió separándolos para comenzar a comer. Mikoto suspiró resignada sentándose con él, viendo como su esposo jugaba con la comida.
—Fugaku— habló por fin cuando se dio cuenta que habían pasado cinco minutos de silencio incómodo y ni siquiera había probado un solo bocado—¿Qué sucede?, ¿está todo bien? —le intrigaba esa actitud tan seria de él hacia ella.
—Mikoto— habló por fin, dejando de jugar con la comida— en la tarde vi a Shisui muy mal.
— ¡ ¿Cómo?! — se levantó de un solo golpe de la mesa—¡¿está bien?, ¿Qué le pasó?! —su preocupación era evidente y su tono de voz lo hacía notar aún más.
—Siéntate mujer, él está bien físicamente, me refiero a que lo vi… ¿llorando? — hasta para él decir que el Uchiha estaba en una situación emocional vulnerable era simplemente increíble.
— ¿Llorando? —repitió ella, volviendo a su asiento— pero si él nunca lloró aún cuando…
—Sí, lo sé, le pregunté, pero no me quiso decir por qué.
—Entiendo, mañana iré a visitarlo, en la mañana hice sus galletas favoritas—Fugaku asintió— me parece buena idea, no debemos dejarlo solo— Mikoto se levantó de la mesa y abrazó a su esposo por la espalda.
—Buenas noches— habló Sasuke sentándose frente a su padre, viendo la enternecedora escena desde la primera fila. Fugaku se sonrojó un poco cuando vio a su hijo menor arquear una cena.
—¡Buenas noches mi bebé!— pronunció abandonando la espalda de su esposo para apoderarse de las mejillas de su hijo, pues había visto perfectamente la acción de Sasuke y ahora era él quien se sonrojaba, ladeaba la cabeza y se quejaba— no me digas bebé oka san— Mikotó sonrió y Fugaku arqueó una ceja.
— ¿No ha llegado Itachi? — les preguntó tratando de cambiar el tema viéndolos negar. Sasuke suspiró, tomo los palillos, los separó y justo cuando iba a dar el primer bocado, vio como los platos y las tazas sobre la mesa comenzaban a vibrar más y más. Los tres se vieron entre sí y luego de ello un ruido ensordecedor se apoderó de todo el clan Uchiha, Sasuke y Fugaku rápidamente fueron hacía la ventana para ver como una nube de polvo se levantaba, mientras algunos negocios entraban en llamas.
— ¿Exploto algo? — cuestionó Fugaku, viendo como las personas salían de los negocios —¡Sasuke, vístete, debemos ir a ayudar y ver qué sucede!— le ordenó y rápidamente subió a su habitación. Se cambió, tomó sus armas, vio que eran las nueve y media de la noche y salió en compañía de su padre.
X-X-X
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Uno iba entrando y el otro saliendo. Sus serias miradas se chocaron sin quitarse los ojos de encima. Entre ellos seis metros de distancia y una abrumadora tensión que crecía con el paso de los segundos. Ambos avanzaron al mismo tiempo reduciendo su distancia a la mitad.
— ¿En dónde estuviste?— preguntaron al mismo tiempo.
—Ibas por dangos y nunca regresaste—reclamó el mayor de los dos.
—Estuve en la montaña de los kages—respondió Itachi.
—Oh…— murmulló, por supuesto que no le creyó— y…—se relamió los labios— ¿fuiste solo? — volvió a cuestionar, sin mostrar expresión alguna. Era evidente lo que buscaba de sus respuestas; desenmascarar todas sus mentiras de una intención.
—Si— respondió. Shisui rió levemente, colocó una mano en su cintura y con la otra tomó su puente nasal a la altura de sus ojos. Sabía que no solo se había visto con Hana, sino que también le había regalado flores, seguramente como muestra de gratitud hacia la mujer que le iba a dar un hijo o como parte de un plan de conquista muy descarado. "Pobre Hinata" pensó cuando recordó cuan afectada estaba por Itachi, mientras él ni se acordaba de ella — ¿y tú?— ahora fue Itachi quien comenzó con el interrogatorio— ¿que no estabas muy herido? — levantó una ceja—¿por qué no estás en el hospital?.
—Me sentí mejor y preferí descansar en mi casa— mintió a medias.
—Oh, ya veo y… ¿no tienes algo más que decirme? — le preguntó cómo persuasión en alusión a su aventura con Hinata. No le gustaban los rodeos, ni las medias lenguas, necesitaba la confesión justo ahora y aunque a su parecer justamente se contradecía lanzándole un misil de indirectas, quería saber hasta qué punto podían llegar sus mentiras o cuantas más podía decirle antes de perder la cabeza y restregárselas en la cara.
Shisui suspiró meditando sus palabras por un momento. Realmente si tenía algo más que decirle: "Eres un maldito traidor" pensó. Pero no lo iba a desenmascarar tan rápido. A él a diferencia de Itachi, le gustaba indagar hasta profundizar en el asunto—no—respondió por fin haciendo que los dientes de Itachi comenzasen a apretarse. ¡Por supuesto que estaba mintiendo!, si Sasuke lo había visto con ella, estaban abrazados festejando el embarazo en el cuarto del hospital, "pobre de Hana" pensó al darse cuenta que no existía ni una pizca de compasión hacía ella y su hijo por parte de Shisui.
—¿Y tú? —le devolvió la pregunta— ¿no tienes algo que decirme o al menos mencionar o confesar? — Itachi lo miró inexpresivo, aunque por dentro su enojo iba en aumento. Shisui estaba yéndose por la tangente, quizá hasta cierto punto burlándose de él. La risa de hace unos segundos atrás se lo indicó—No—respondió.
—Claro— pronunciaron al mismo tiempo y continuaron caminando disminuyendo poco a poco la distancia entre ellos. Sus hombros pasaron a un centímetro del otro, se observaron de reojo y cuando se dieron la espalda "Genjutsu" pensaron los dos y luego en cuestión de milisegundos giraron 180 grados, el sonido de dos metales se hizo presente al mismo tiempo que las chispas brotaban tras el impacto, ambos Uchihas se anulaban mutuamente el ataque con un kunai el cual temblaba en razón de las fuerzas de oposición que estaban siendo aplicadas uno sobre otro. Viéndose directamente a los ojos, percibieron como las comas del sharingan de su adversario estaban siendo sustituidas por afiladas aspas; tres en uno y cuatro en el otro. Los dos Uchihas supieron al instante que las cosas iban en serio y que el otro no estaba jugando.
No había duda, se venía un enfrentamiento cruel, no solo por las habilidades que poseía cada uno, sino por lo que significaba uno para el otro; sobre todo por esa relación de hermandad que prácticamente se caía a pedazos.
Shisui se movió rápidamente cuando percibió un movimiento del otro brazo de Itachi e inmediatamente lanzó una patada golpeando su torso, tras ello de reojo vio su franco izquierdo, mientras el Uchiha frente a él se desmaterializaba en decenas de cuervos —Amaterasu— pronunció el otro quien veía como la espalda de Shisui comenzaba a arder entre gritos de dolor, cayendo lentamente al suelo producto de las intensas e inagotables llamas que carbonizaban poco a poco su carne dejando en total exposición sus huesos, los cuales desaparecieron al instante y no era para menos, aquellas llamas negras desintegraban todo lo que fuese que tocasen hasta extinguirlo por completo, demostrando de esa manera que su técnica se atrevía a contradecir lo ya expuesto por Mr. Lavoisier, en este caso la materia se destruía para transformarse en nada y seguramente para muchos, se podría considerar que nada era el producto de aquellas infernales llamas y sin duda tenía sentido argumentar aquello; siempre y cuando fuese algo intangible pero real, cosa que no era más que una simple falacia, puesto que la nada especialmente bajo el contexto físico… no existía.
—No entiendo… ¿Por qué finges?— le cuestionó Itachi, sabía perfectamente que aquella escena no había sido real.
—Y yo no comprendo… ¿por qué recurres a los genjutsus cuando sabes de sobra que no tendrán efecto en mí? — contrapreguntó confundido. Ambos Uchihas no se habían movido ningún centímetro desde la última vez. Seguían a seis metros de distancia y aquello no era más que una batalla ilusoria.
—Porque quién inicio el genjutsu fuiste tú— le respondió. Desde que el momento en que se habían visto frente a frente lo había percibido e Itachi no entendió del todo su reacción. Se suponía que el ofendido debería ser él y el que Shisui comenzase atacarlo solo le llevaba a una conclusión, la cual le parecía asquerosa y repulsiva debido a su veracidad y concordancia "Hinata le había pedido un tiempo, no por lo que escuchó ese día, sino porque seguramente se había dado cuenta de su embarazo producto de su traición y por esa razón había rechazado sus labios. Después de eso, Hinata había tenido mucho tiempo para pensar en cómo deshacerse de él y fue entonces que se aprovechó de sus dudas para culparlo. Itachi apretó sus puños, le enfermaba el pensar que Hinata había sido capaz de montar todo un espectáculo de lágrimas y sufrimiento para no tener que admitir su propia culpa, pero sin duda lo que más le molestaba era que ella hubiese sido tan falsa como para besarlo de la manera en que lo había hecho; como si ella supiera que lo tenía en sus manos y podía aprovecharse del amor que le había demostrado "y yo todavía diciéndole que la amaba "pensó, para continuar con sus quisquillosos y sórdidos pensamientos. "Por supuesto y después de haberse deshecho de mí, rápidamente se fue al hospital para lanzarse a los brazos de Shisui; el padre de su hijo, ahí mismo le informó que yo ya era historia y que estaba esperando un hijo suyo". Aquello sin duda sonaba horrible y lo era, por ello una parte de él seguía negándolo; Shisui no podía ser tan traicionero, tan cobarde y ni ella tan vil y cruel… ¿o si?. Recordó en medio de toda esa maraña de infamia la primera noche que pasaron juntos, lo sincera que había sido con él, la forma tan bonita en la que ella le habló, sus tiernas caricias, sus besos tan llenos de amor, su mirada tan pura, la manera en la que ella lo había llevado al éxtasis para hacerlo caer y sobre todo la forma en la que ella se había entregado a él, no solo aquella noche sino toda esa semana. Itachi relajó su rostro, juntando sus cejas haciendo que Shisui se sorprendiera de su acción, apenas unos segundos atrás Itachi lo veía con furia, como si tuviese ganas de matarlo, lo cual no entendía si consideraba que quien había actuado de una forma tan desalmada había sido él y el que Itachi se hubiese atrevido a atacarlo aunque dentro de un genjutsu con el amaterasu dejaba claro que sus intenciones eran borrarlo del mapa para quedarse con Hana y ahora todo encajaba; "Hinata no lo había terminado por lo que supuestamente los había escuchado hablar, sino porque se había dado cuenta que la engañaba con Hana e Itachi aprovechó a la perfección esa coartada para esconder el hecho que se había metido con Hana a sabiendas que él le había propuesto matrimonio, por ello se había sorprendido cuando le confesó que se iban a casar en dos meses. Seguramente también había tomado como excusa ir a comprar los dangos para buscarla e ir a reclamarle y pedirle que no se casara conmigo, quizá discutieron por eso y se contentaron cuando él le regaló las flores y ella le anunció de su embarazo, estaba más que claro. Lo único que no lograba entender era el amor con el que Hana le había dado el último beso, era posible que… ¿estuviese fingiendo?, todas las noches que pasaron juntos… ¿habían sido fingidas para esconder su relación con Itachi?, porque hasta el momento no encontraba otra explicación. Por parte de Itachi relacionaba su obsesión con la Hyuga para despistarlo; "esos sueños y deseos" de los que le había hablado durante la misión eran parte de su mentira, pero por parte de Hana… ¿Qué caso tenía?, si no lo quería se lo hubiese dicho, pero todo en ella le indicaba lo contrario, desde el sí para su matrimonio, hasta las noches de amor que habían pasado juntos, el día de la celebración de Konoha, todo lo que pasó para poder pedirle matrimonio, desde un dedo del pie roto, hasta dos costillas fracturadas y una relación de meses a escondidas. Shisui al igual que Itachi relajó su rostro, negando que todo lo pensado fuese realidad, todo era demasiado cruel y despiadado.
Ambos Uchihas desactivaron sus mangekyous — ¿Por qué? — se preguntaron mutuamente y comenzaron a golpearse entre ellos sin pedir siquiera explicaciones, guiados únicamente por el dolor que sentían. Ambos podían entender que la mujer que amaban se hubiese enamorado de otro y lo comprendían por más doloroso que era aceptar el ser reemplazado, simple y sencillamente porque su entendimiento veía más allá del egoísmo y sus propios deseos. Para ser feliz debía existir amor correspondido y si uno de los dos amaba a alguien más, entonces eran capaces de aceptarlo y hacerse a un lado para dejar que la mujer a quien amaban fuese feliz, pero sin duda, lo que no podían perdonar ninguno de los dos era el hecho de darse cuenta que "su hermano" se hubiese atrevido a herirlo de esa manera, a traicionarlo cuando desde niños se habían jurado apoyarse incondicionalmente y sobre todo serse siempre leales y nunca pero nunca traicionarse.
Más de una promesa rota, sentimientos encontrados y una fragilidad emocional que los tenía presos, enfrascados en un intercambio de puños que llevaba más de diez minutos. Sangre recorría la cara de ambos y moretones comenzaban a hacerse visibles. No había palabras de por medio, más que la visión de los espectadores que miraban absortos a dos amigos de toda la vida; casi hermanos pelearse justamente en la entrada del clan. Nadie conocía sus motivos y pocos lograban reaccionar ante lo inimaginable.
Itachi y Shisui apretaron sus puños y sin dejarse de verse a los ojos direccionaron su puño hacia la mandíbula del otro, ninguno se iba a detener, no en medio de la acalorada pelea. En el aire sus brazos se cruzaron, con antelación tenían en su conocimiento que aquel puño se impactaría en el rostro del otro inminentemente. El brazo de los dos retrocedió un poco, ambos estaban titubeando; Itachi veía el rostro de quien fue su mentor apretando los labios con una mirada que denotaba todo el dolor contenido, Shisui percibió exactamente lo mismo en él mientras veía como el puño del otro se acercaba más a su rostro. Sus ojos volvieron a hacer contacto activando de nueva cuenta el sharingan, se anularon gentjutsus mientras sus brazos continuaban su trayecto. En cierto punto fueron capaces de penetrar más allá de la mente del otro, los sentimientos en ese momento los sobrepasaron a ambos generando un sinfín de conexiones que ocasionaron una hiperreacción en el hipotálamo, la cual transmitió todas esas emociones hasta el hipocampo, la corteza prefrontal y la amígdala (lugar en donde se almacenan los recuerdos) y en ese momento las mentes de ambos se interconectaron y recordaron el día en que hicieron su primer promesa.
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FLASH BACK
Dos niños en el bosque dentro del círculo que formaba la colocación tan peculiar y especial para ser bautizado como "la zona de entrenamiento" los árboles. Un menudito niño de siete años y 1.30 metros de estatura que se saltaba las clases para irse a entrenar algo mucho más avanzado que los simples ninjutsus básicos que les ensenaban en la academia. Frente a ese niño 24 blancos dispuestos alrededor de puntos ciegos y en sus manos ocho kunais con los que se suponía debía realizar el primer movimiento para ejecutar el segundo. Un salto de tres metros de altura hasta quedar de cabeza al suelo, medio giro y los primeros lanzamientos simultáneos cruzados que fueron desviados por la segunda tanda, para que al final 24 kunais se clavaran justo en el blanco de la diana.
—Me alegra que hayas mejorado tu shuriken jutsu—pronunció un niño de 12 años apareciendo detrás de un árbol. Llevaba en su frente una banda ninja y recientemente iba a ser ascendido a jonin.
— ¡Shisui san!— exclamó alegre al ver como el chico que le había ensenado tal técnica le reconocía su esfuerzo.
— Pero… ¿No deberías estar en clases? — preguntó sonriendo de medio lado, no era la primera vez que lo descubría saltándose las clases.
—Ya no hay nada nuevo que pueda aprender en la academia—respondió sintiéndose un tanto intimidado. Shisui no solo era su hermano, su mejor amigo, también se había convertido en su maestro cuando tenía tiempo libre y llevaba prácticamente toda la vida viviendo con ellos, por lo que le preocupaba hasta cierto punto que fuese a decirle a sus padres sobre sus andanzas.
Él notó de inmediato su reacción, cerró los ojos y suspiró acercándose a Itachi para colocar una mano sobre su hombro— Eres muy bueno, sin embargo— continuó colocando ocho kunais en cada mano y haciendo exactamente los mismos movimientos que Itachi. En un segundo se colocó con la cabeza perpendicular al suelo y lanzó de manera cruzada la primera tanda de ocho kunias que rápidamente cuatriplicaron su número, luego lanzó la segunda para desviar los 32 con la misma cantidad, dando perfectamente en el centro de 64 blancos que previamente había escondido— Nunca digas que ya has aprendido todo, la vida en si se basa en el aprendizaje constante, créeme que siempre habrá algo nuevo que aprender— Itachi volteó a verlo con admiración, Shisui era sin duda la persona en la que deseaba convertirse cuando fuese mayor, no solo por sus habilidades y capacidades, sino por lo que representaba como persona, el significado que le daba a la vida después de todo lo que había vivido —No te preocupes— contestó adelantándose a su petición—No le diré nada ni a Mikoto sama ni Fugaku sama.
No había sido necesario pedírselo, él entendía perfectamente todo. Itachi le devolvió la sonrisa y empezó a recoger los kunais—Gracias— dijo sin detener su acción, tenía tantas cosas que agradecerle y ese día sumaba otra a la lista
—No tienes por qué agradecérmelo, eres mi hermanito— pronunció caminando hacia él, Itachi levantó la vista y sintió dos dedos en su frente empujar ligeramente su cabeza hacía atrás —Regresemos— le dijo con una enorme sonrisa en su rostro, mientras Itachi sobaba su frente— la hora de salida de la academia está próxima así que para evitar sospechas es mejor que estemos cerca cuando eso ocurra— sugirió.
—De acuerdo—pronuncio Itachi—pero…—paró sacando sus kunais tratando de imitar los movimientos de Shisui. del primer lanzamiento se dispararon los 32 kunais, del segundo también. Sin embargo la fuerza de sus piernas no fue suficiente como para impulsarse lo suficientemente alto y terminó aterrizando con todo el peso de su cuerpo en un solo pie el cual no contaba con la estabilidad suficiente, el pie de Itachi termino doblándose haciendo que cayese de lado— No soy tan bueno como tú—pronunció al ver como algunos habían quedado fuera del blanco y otros ni siquiera habían alcanzado a llegar.
—No te preocupes, estoy seguro que con el tiempo mejoraras e incluso llegaras a ser mejor que yo— exclamó Shisui extendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse.
—No lo creo, jamás seré mejor que tu Shisui— exclamó tomando su mano apoyando su pie, luego de ello hizo una mueca de dolor dejándose caer de nuevo al suelo. Su tobillo estaba notablemente hinchado.
—Una mala caída —dijo el mayor dándole la espalda y poniéndose en cuclillas—Vamos sube— las mejillas de Itachi tomaron un rojizo color—anda, yo te llevaré para evitar que te lastimes más— él asintió y subió a la espalda de Shisui encaminándose a la aldea.
—Shisui—exclamo Itachi de pronto, lo había meditado durante el camino— ¿Por qué accediste guardar el secreto?, podrías decírselo a mis padres, después de todo no está bien que mienta y falte a la academia
Shisui lo vió de reojo— ¿te enojarías mucho si les contara? — Itachi entrecerró los ojos hinchando los cachetes.
—No lo sé— pronunció haciendo un puchero y Shisui rió — ¡No te burles!— dijo algo molesto— estoy hablando en serio.
—No me burlo—contestó Shisui— es solo que me da gusto que a pesar de ser el genio de la familia, mantengas tu esencia infantil y actúes conforme a tu edad.
—Hump— bufó sin cambiar su expresión fácil.
—Y respondiendo a tu pregunta, jamás te entregaría a Mikoto o Fugaku sama.
— ¿Por qué? — volvió a preguntar, pues se suponía que a pesar de su amistad, él debía hacer lo correcto y si Shisui decidía contárselo a sus padres no lo culparía, no tenía el derecho de sentirse ofendido por ello, las consecuencias de sus acciones las asumiría el mismo.
—Porque eso es algo que hacen los hermanos mayores— respondió desacomodando su cabello— apoyarse mutuamente en las buenas y en las malas, serse fieles, nunca traicionarse y sobre todo protegerse— Itachi suavizó su gesto y formó una leve sonrisa — eso mismo debes hacer con Sasuke, y no temas, que yo siempre estaré ahí para protegerlos a ambos—él sonrió por última vez e Itachi apoyó su barbilla en su hombro
—Shisui — exclamó sin dejar de mirarlo—Yo también estaré ahí para ustedes, me haré mucho más fuerte y no solo los protegeré a ambos, sino que también los apoyaré y pueden estar seguros que jamás los traicionaré, es un pacto entre hombres, una promesa que les hago a ambos— luego de esas últimas palabras Itachi le extendió la mano y Shisui la tomó— lo juro— pronunció con fervor, haciendo que el mayor lo viese con asombro, Itachi era un niño, pero entendía a la perfección el significado tan importante de sus palabras y el peso que conllevaba tal declaración.
—Yo también lo juro— pronuncio Shisui y con ello el pacto estaba cerrado.
FIN FLASH BACK.
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Estaban temblando, la incredulidad se superponía ante los hechos, simplemente porque los dos se negaban a creer tal traición, ninguno consideraba al otro ser capaz de ello ambos crecieron juntos: uno había actuado como todo hermano mayor, aconsejando, cuidando, enseñando al otro lo que debería hacer y no hacer, mostrándole el camino que un shinobi honorable debía llevar y el otro siempre se había esforzado por dar la mejor versión de sí, aprendió lo mejor que pudo de toda persona de quien consideraba podía obtener algo mejor, Shisui había sido una de esas personas, de hecho su mejor mentor y punto de apoyo.
Bajo los mismos ideales y código ético de honor ambos crecieron no sólo como personas si no como shinobis. Eran el complemento perfecto y no en sentido romántico, sino de algo muchísimo más allá que quizá pocas personas entenderían: la lealtad y hermandad, el siempre apoyarse sin importar que o quiénes. Una conexión espiritual tan profunda que sólo ellos dos podían tener y entender.
Era quizá esa la razón por la que los dos se negaban a creer lo que de propia boca fue confesado por ellas. Veían mucho más factible que fueran ellas quienes hubiesen mentido, no obstante tampoco había una razón viable por la cual ambas inventasen ese tipo de cosas. Entonces... ¿Qué sucedía?.
Tras aquel recuerdo, ambos se sintieron mucho más confundidos que antes: " ¿Por qué?, ¿Por qué lo miraba de esa forma?, ¿Por qué en cierto punto se sintió incapaz de levantarle la mano?, ¿Por qué sentía que lo estaba traicionando?, ¿Por qué dudaba?, ¿Por qué le dolía?, ¿Qué era esa sensación tan extraña de arrepentimiento?, ¿Por qué a pesar de todo lo dicho, de las confirmaciones , de las declaraciones de ella, parte de su ser le decía que no creyera, que eran mentiras?, ¿Por qué se había dejado llevar por la ira sin preguntarle antes?
El puño de ambos Uchihas se impactó sobre la mandíbula del otro haciendo que sus cabezas se fuesen hacia atrás— ¡ERES UN MENTIROSO! — se gritaron escupiendo sangre.
— ¡¿De qué hablas?! —cuestionó Shisui sujetándolo de la camisa, estaba notablemente alterado y sus manos temblaban— ¡fuiste tú quien rompió nuestro pacto! —lo sacudió e Itachi tomó sus antebrazos para empujarlo violentamente hacia atrás.
— ¿Yo? —cuestionó limpiando la sangre que salía de su boca.
— ¡Sí!... ¡ tú, sabias que la amaba, que ella era mi todo y…
— ¡No mientas, ni siquiera te habías fijado en ella antes! —lo interrumpió haciendo que Shisui abriera los ojos antes la sorpresa, no podía creer que Itachi estuviese negándolo; ¡estaban juntos cuando le confesó que se iba a casar con Hana!, ¿cómo podía ser tan miserable?
— ¡Por supuesto que lo sabias! —volvió a acercarse a él empujándolo e Itachi respondió de la misma forma. Para ese momento el clan entero observaba la discusión, nadie sabía de quien hablaban, lo único que podían deducir por lo escuchado era que se trataba de un problema de mujeres.
— ¡Ja! —bufó molesto— ¡que irónico! —pronunció moviendo la cabeza en negación— te pedí consejos y al final … ¡todo fue mi culpa por haber confiado en ti!
— ¡Lo mismo digo Itachi, exactamente lo mismo, jamás debí de confiar en ti, pero nunca me esperé un golpe tan bajo de tu parte!
Itachi cerró el puño y volvió a golpearlo — ¿ golpe bajo?, ya veo… ¿Sigues victimizándote?, soy yo quien debería de reclamarte, me engañaste, fuiste tan cruel como para animarme a ir tras ella y todavía con todo el cinismo del mundo me acompañaste a…—paró arrojando lo que parecía una "piedra" la cual cayó entre los arbustos que adornaban la entrada del clan. Shisui por un momento siguió su acción, pero rápidamente volvió a fijar su vista en él.
La furia de Shisui aumentó tras ese último golpe— ¡ya fue suficiente!—pronunció devolviéndole la agresión. Shisui estaba sumamente molesto que Itachi negase todo y encima tratase de culparlo de sus propios actos. Le dolía golpearlo, incluso mucho más que la traición por parte de Hana, pero la situación estaba tan encendida que ninguno de los dos podía racionar correctamente. Se habían perdido en su orgullo de macho herido y eso era lo peor que un hombre podía hacer. Las cosas comenzaban a salirse de control.
Los dos activaron de nuevo el mangekyo, la pelea estaba a punto de tornarse seria. En menos de un segundo volvieron a intercambiar golpes, Itachi golpeó el estómago de Shisui haciendo que este hiciese una mueca de dolor, apenas se recuperaba de sus costillas e Itachi lo sabía, por lo que aparentemente estaba en cierta desventaja, sin embargo aquello no representaba gran cosa para él, conocía los movimientos de Itachi y era un poco más rápido que él. Shisui utilizó su shunshin para mitigar la desventaja que tenía en ese momento, Itachi observaba desde todos los francos, sabía que esa técnica no eran clones, si no que era el propio cuerpo moviendo a una velocidad tan increíble que aunque pudiese verlo con el sharingan su cuerpo no respondía a tiempo para reaccionar y defenderse. Itachi bloqueó uno de sus golpes , luego otro que iba hacia sus costillas, otro más que provenía desde el cielo y logró esquivar otros dos más que amenazaban su cuello, pero llegó un momento en el que el Uchiha incrementó la velocidad de sus ataques y desde abajo golpeo el mentón de Itachi levantándolo del suelo para posteriormente golpear su estómago y hacerlo volar varios metros por los aires, luego cuando Itachi creyó que podía reincorporarse, un tercer golpe que apenas y logró esquivar con sus brazos lo lanzó nuevamente haciendo que cayese sobre las mesas de un restaurante. Los clientes salieron despavoridos tras el impacto, mientras el dueño les gritaba por los daños causados— ¿Qué creen que están hacien…—paró al darse cuenta que el hijo de Fugaku , el futuro líder de su clan era quien ocasionaba todo el alboroto—¿Itachi? — preguntó sorprendido, viendo como desde el cielo Shisui Uchiha caía violentamente con su rodilla impactándose en el abdomen del chico. Inmediatamente el cuerpo de Itachi se desmaterializó en cuervos y tras Shisui apareció él dando media vuelta para patearlo, no obstante su acción fue detenida, mientras de diferentes francos una lluvia de golpes amenazaba con caerle de pronto. Itachi de nueva cuenta logró esquivar algunos, pero sin duda alguna no era rival para Shisui cuando ejecutaba aquel jutsu. Los golpes del mayor de los dos tomaban mayor intensidad y su cuerpo comenzaba a doler, no esperaba de ninguna forma que Shisui fuese un rival fácil, pero tampoco esperó que a pesar de sus heridas pudiese moverse de la manera en que lo hacía, aunque también parte de él se negaba a lastimarlo más de la cuenta. Itachi no tuvo más remedio que detener los ataques de Shisui por medio del Susanoo, haciendo que el último de sus golpes fuese rechazado por una huesuda mano que era rodeada por un aura de chakra rojizo — ¿Qué?— pronunció Shisui cuando golpeó al Susanoo el cual contestó su ataque, haciéndolo volar por los aires hasta que su cuerpo se detuvo al impactase de lleno contra uno de los edificios dejando la silueta de su cuerpo marcada en el concreto— con que Susanoo—pronunció en cuanto pudo reincorporarse activando el suyo. Pues de entrada sabía que el sunshin no tendría efecto en aquella técnica.
En cuestión de segundos el cuerpo entero se Shisui se cubrió de un chakra verde, del cual se formó una figura masculina hasta la mitad del torso— entonces… es así como lo quieres Itachi— pronunció encarándolo.
— ¡Oigan ustedes, deténganse! —gritaba el dueño del restaurante, pero ambos hicieron caso omiso, el susanoo de Shisui rápidamente formó una espada en forma cónica de la cual su navaja ascendía desde la base hasta la punta en forma de espiral. Itachi frunció el ceño únicamente había invocado al susanoo para detener el jutsu de Shisui, sin embargo ahora era él quien parecía querer borrarlo de la existencia, por mucho que sus corazonadas le decían que las cosas no eran tan retorcidas como pensaba, era demasiado tarde, Shisui yacía frente a él con el susanoo activo listo para atacarlo en cualquier momento. Itachi cerró los ojos por última vez y recordó la noche del tercer día de entrenamiento.
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FLASH BACK. (¿Recuerdan la parte en la que bromee que se tomaban de las manos y cerraban con un tierno beso?, pues esta es la continuación a los puntos suspensivos. Dejé el escrito con la intención que recordaran más fácilmente ese momento)
Esa noche estaban bajo el árbol dentro de la zona de entrenamiento
—Más que amigos, somos hermanos— en ese momento la confianza que se tenían era inquebrantable. Itachi recordaba claramente las palabras que Shisui le había dicho aquella noche en que se había dado cuenta de sus sentimientos. Una cálida sensación crecía dentro de él, la cual acariciaba su espalda y se sintió en completa paz. El recuerdo de su rostro llenaba de gozo y dicha su antes indeciso corazón. Estaba más que seguro que lo que iba a hacer en ese momento era lo correcto. Nunca antes se dejó llevar por lo que su corazón le dictaba, siempre había sido un hombre frio y calculador en ese tipo de aspectos, pero por primera vez en su vida ambos estaban de acuerdo.
—Shisui— le dijo formando una ligera sonrisa, sus ojos estaban cerrados y su espalda descansaba en el tronco de un gran roble— estoy seguro que te has dado cuenta, incluso antes que yo, ¿verdad? — Shisui rió, viéndolo de reojo. Era exactamente lo que esperaba escuchar de él.
—Si— respondió respirando profundamente.
— ¿Cuándo? — preguntó el menor de los dos abriendo lentamente los ojos.
—Desde que los encontré en la cama—respondió haciendo que Itachi abriera mucho más los ojos— un hombre que no desea nada serio con una mujer, no deja que ese tipo de cosas pasen en su habitación y menos dentro de su casa, simplemente busca un hotel y después de tener sexo cada quien se va a su casa. El día en que estábamos en el puesto de dangos, mencionaste que no estabas seguro si las cosas habían sucedido por deseo o por amor— el otro asintió sin dejar de verlo— Itachi, lo que pasó entre ustedes fue por ambas cosas, la deseabas y es normal, pero alguna cosa dentro de su ser fue lo que lleno tu alma y por ello permitiste que durmiera en tu cama. Además antes de aparecer frente a ustedes, escuché perfectamente como entre juegos le pedias un hijo y créeme cuando te digo que ningún hombre que no desea responsabilidades bromearía con eso— pronunció guiñándole un ojo, mientras veía como un ligero rubor aparecía en las mejillas de Itachi. Él jamás esperó que Shisui escuchase eso también— cuando aparecí frente a ti— continuó esbozando una ligera sonrisa—incluso a pesar de la situación tu continuabas abrazándola— Itachi sintió como las palabras de Shisui generaban un caos dentro de su corazón, bajo su cabeza meditando lo antes mencionado, era probable que tuviese razón, ¿se había enamorado de ella desde el primer momento?. No lo tenía muy claro, no era experto en ese tipo de temas— y…— volvió hablar ocasionando que Itachi lo voltease a ver inmediatamente— me lo confirmaste cuando dijiste "nos vemos únicamente para hacer el amor"…. Itachi— pronunció colocando una mano sobre su hombro— no es lo mismo tener sexo que hacer el amor, dime… ¿que sientes cuando estas a su lado? — le preguntó e Itachi por primera vez no supo que responder. Guardó silencio tratando de asimilar la situación, buscando dentro de su vocabulario las palabras adecuadas para responder a la cuestión. Itachi miró la luna y Shisui la vio reflejada en las pupilas de Itachi. Ese brillo en sus ojos lo decía todo aunque él todavía no se diese cuenta y no tuviese las palabras adecuadas; Shisui ya sabía que la amaba— responde sinceramente Itachi—volvió a hablar tras diez minutos de silencio— ¿qué es lo que se acerca más a lo que sientes? — preguntó de nuevo, Itachi continuaba observando la luna— tener sexo es satisfacer necesidades fisiológicas sin ningún tipo de conexión especial, mientras sucede no existe ningún tipo de sentimiento más que el deseo carnal, pero… cuando haces el amor sientes una conexión inmediata y especial con la otra persona, dentro de ti nace un sentimiento de responsabilidad y de protección, un sentimiento indescriptible tan grande que no existe palabra alguna para describirlo , buscas saber absolutamente todo de la otra persona, además de su compañía y ves en ella una amiga, esposa, amante y confidente— terminó levantándose para irse a dormir, ya pasaban de las 11 de la noche. Itachi volteó a ver a Shisui de nueva cuenta, viendo como éste se despedía dejándolo solo.
Esa noche Itachi Uchiha había descubierto que constantemente era víctima de sus propios miedos y sobre todo que a pesar de haberse creído una persona diferente parte de su ser era prejuicioso. Tanto que había sido capaz de abandonarse a sí mismo.
— ¡Shisui! —le gritó haciendo que detuviese su paso y voltease ligeramente hacia él — mañana quiero que me acompañes a hacer algo importante—estaba algo lejos, pero el menor de los dos pudo ver como claramente una sonrisa comenzaba a crecer atravesando el rostro de Shisui.
— ¡Por supuesto! — escuchó su respuesta y lo vió continuar con su camino.
Itachi se puso de pie y se fue al hotel. Por fin había tomado una decisión y necesitaba afinar detalles en los próximos días. Cuando tuviese el plan perfecto se encargaría de hacérselo saber, pues estaba seguro que fuera lo que fuera e hiciese lo que hiciese, Shisui lo apoyaría.
Para Itachi la noche siempre había sido una aliada que le ayudaba a pensar y reflexionar sobre los acontecimientos importantes que ocurrían dentro de su vida.
FIN FLASH BACK.
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Shisui abrió los ojos completamente sorprendido de lo que veían en ese momento "Itachi tú" pensó cuando las vio salir de su arsenal. Nunca esperó que el amor que le tenía a Hana lo llevase hasta ese punto, al punto de querer aniquilarlo completamente. Ayer Itachi era su hermano, su comportamiento, su actitud, el como lo había defendido de Neji Hyuga, todo había sido tan especial y ahora estaba parado frente a él a punto de atacarlo con aquella legendaria arma que elegía a su dueño la "Kusanagi" —Entonces… ese es tu plan— exclamó con una inmensa tristeza. Sus ojos estuvieron a punto de derramar lágrimas, pero pudo contenerlas. Era oficial "ya no había un punto de retorno"; o dejaba que Itachi lo sellase dentro de la kusanagi o salvaba su propia vida asesinándolo. Cualquiera que fuese su elección no estaba conforme con ninguna de las dos, el jamás hubiese sido capaz de atacarlo con una de las poderosas armas legendarias. Suspiró profundamente y parpadeó lentamente mientras a su mente venia de nuevo la imagen de aquel niño entrenando en el bosque. Cuando el parpadeo termino y sus ojos volvieron a ver de nuevo la luz Itachi parecía más un lobo hambriento que buscaba destazar a su presa que aquel hombre gentil que constantemente buscaba la paz.
—No entiendo— dijo Itachi viendo como el Uchiha Shisui lo atacaba de frente.
Thk... Se escuchó el sonido de dos metales que provocó una onda expansiva la cual arrancó los árboles que estaban alrededor y se llevó unos cuantos letreros. Shisui e Itachi se veían fijamente a los ojos, ambos veían la furia en las pupilas del otro— ¿tanto la amas como para enfrentarme con todo esto? — cuestiónó Shisui viendo como Itachi apretaba mucho más los dientes. Como si todo ocurriese en cámara lenta, los ojos de Shisui siguieron el trayecto de los kunais que recién estaba lanzando Itachi. Al principio se extrañó ante el hecho, pues de nada le serviría y aunque su filo fuese el mejor, jamás podrían atravesar la armadura del Susanoo, sin embargo segundos después pudo apreciar como de los metales colgaban unos hilos que terminaban en un papel que… "sellos explosivos" pensó abriendo sus ojos completamente sorprendido ante la acción de Itachi. Una gota de sudor frio recorrió su sien al verse envuelto por completo en el rango de alcance y tras ello una explosión aturdió a todo el clan Uchiha e hizo temblar a toda la aldea. Una nube de polvo se había levantado tras la explosión que impedía por completo la visibilidad en aquel lugar y algunos negocios comenzaban a arder.
La Hokage y Shizune veían estupefactas la nube de polvo ascendente proveniente del clan Uchiha — ¿Qué está ocurriendo? — preguntó la rubia yendo inmediatamente al lugar.
Hiashi Hyuga y el clan enteró salieron a la calle observando la nube de polvo producida por la explosión, "¿Qué ocurría dentro del clan Uchiha?" se preguntó el líder Hyuga —Neji— pronunció mandando a un equipo de apoyo. Por supuesto que él también iría.
Los Inuzuka, Nara, Yamanaka y Akimuchi habían hecho exactamente lo mismo, mientras desde su ventana Hana Inuzuka quien había escuchado la fuerte explosión veía boquiabierta y con un deje de preocupación ver a los ninjas de su clan y de los demás correr hacia aquel lugar —Shisui— murmuró sin darse cuenta que su mejillas comenzaban a gotear. Por mucho tiempo había intentado contenerse y hacerse fuerte frente a todos, pero la situación estaba superándola por mucho. Daba vueltas por toda su habitación, se agarraba el cabello, no tenía ningún solo momento de paz. Cerró sus ojos y sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal cuando las imágenes de su último beso cobraron vida dentro de su mente. Fue después de aquella sensación que Hana Inuzuka pusó un pie sobre el marco de la ventana y saltó fuera de su habitación rumbo al clan Uchiha.
x-x-x
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Mientras corría intentado escapar de su destino, cubierta con una gabardina café entre los bosques de Konoha una fuerte explosión seguida de un poderoso movimiento de la tierra le hicieron detener su paso. Giró y en el cielo vió el polvo levantado—I-ta-chi— pronunció con la voz entrecortada. Sabia de donde provenía esa explosión, su corazón dio un vuelvo y llevó sus manos hacia su vientre "el clan Uchiha está siendo atacado" pensó sintiendo un miedo abrumador. Llevó una de sus manos hacia su pecho, dándose cuenta de cuan alterada estaba, su respiración era irregular y sus sentimientos se peleaban con su razón. Sabía que si volvía probablemente no tendría otra oportunidad para escapar y tendría que cumplir con el castigo impuesto por su padre, pero si continuaba, si a Itachi le había pasado algo malo, jamás tendría ni un solo momento de paz, mucho menos cuando el hijo de ambos estaría con ella recordándoselo constantemente. Hinata cerró los ojos, apretó sus dientes, cerró sus puños y corrió de regreso, en dirección al clan Uchiha. Mientas lo hacía no había dejado escapar ninguna sola lagrima y no era porque no quisiera o no sintiese algo. De hecho estaba completamente destrozada por dentro, simplemente sus glándulas lagrimales estaban secas.
Shisui sabía que aquello no tenía efecto en él. Había tantas cosas que no tenían correspondencia y no entendía. Una de ellas sin duda alguna era la fuerza de esa explosión, la cual había hecho retroceder al susanoo. Sin embargo sabía que no era el momento para ponerse a pensar en ese tipo de cosas. Frente a él, tenía a un usuario del mangekyo que había invocado al susanoo el cual tenía en su poder una espada legendaria que era capaz de sellar todo lo que tocase y a un Itachi dispuesto a todo aunque la densa capa de polvo les impidiese la visibilidad. Ambos Susanoos alzaron sus espadas preparándose para el siguiente golpe. Tomaron impuso y justo cuando estaban a punto de golpearse…
—¡Itachi!
—¡Shisui!
Escucharon deteniéndose en seco.
Fuera de sus entes espirituales el caos se había desatado por completo. Estaba oscuro e Itachi y Shisui quienes hasta el momento solo habían pensado en su propia supervivencia salieron del trance en el que se encontraban cuando escucharon los gritos desesperados y el espantoso llanto de los niños que lloraban aterrorizados. Tras diez minutos de espera el polvo se asentó y lo primero pudieron ver frente a ellos; en el caso de Itachi fue el rostro de su hermano quien reprochante le miraba con su sharingan activo y en el caso de Shisui la cara de Fugaku quien al igual que su hijo mantenía su gekkei genkai activado.
— ¡ITACHI, SHISUI! —escucharon la voz severa de Fugaku, quien los observaba con el ceño fruncido —¡YA FUE SUFICIENTE! — les gritaba bastante enojado. De reojo ambos ninjas echaron un vistazo a su entorno y se quedaron completamente paralizados cuando vieron a la policía miliar sacar de entre los escombros y las llamas de los negocios que habían colapsado producto de la explosión a algunas personas notablemente heridas— ¡¿ME PUEDEN EXPLICAR QUE DEMONIOS ESTAN HACIENDO?!.
El equipo de apoyo y la hokage junto a su acompañante habían llegado justo en el momento en el que Fugaku Uchiha controlaba la. Tras ellos desde diferentes puntos del clan sin oportunidad de verse entre ellas, llegaban Hana Inuzuka y Hinata Hyuga. Todos abrieron los ojos ante las imágenes que se grababan en sus retinas:
Negocios destrozados, gente herida saliendo de ellos, gritos de dolor, chillidos, y las caras de las personas, especialmente de los niños que observaban lo que parecía ser un espíritu rojo y otro verde apuntarse el uno al otro con una espada. Dentro de ellos, dos ninjas heridos escurriendo sangre de sus cuerpos y otros dos frente a ellos que los golpeaban sin consideración alguna de sus heridas
—¡Me prometiste que no harías estupideces Itachi! — escucharon el grito de Sasuke mientras golpeaba la cara de su hermano quien se tambaleó ante la acción agachando instantáneamente la cabeza.
— ¡Me dices que no me preocupe y… después pasa esto! — gritó Fugaku dándole un puñetazo, haciendo que la cabeza de Shisui se moviese de un lado a otro— los dos Uchihas tras el impacto, cayeron de rodillas uno frente a Sasuke y el otro frente a Fugaku—¡Itachi, ¿Por qué dice Sasuke que le prometiste que no harías estupideces?! —cuestionó observando a su hijo de reojo viendo como la espalda de éste se contraía, mientras escuchaba un sollozo de ambas partes. No hubo respuesta alguna, Itachi simplemente se puso de pie dándoles la espalda y caminó alejándose cada vez más de ahí— ¡ITACHI… ITACHI… ITACHI…! —le grito su padre, pero este hizo caso omiso. Fugaku suspiró, viendo la espalda de su hijo— ¡Sasuke! — pronunció y el menor asintió yéndose tras él. No era buena idea dejarlo ir solo, no después de lo que había hecho.
—Shisui— continuo el líder Uchiha— no entiendo que fue lo que sucedió, pero estoy decepcionado de ustedes— habló con voz severa.
— ¡Jefe! —gritó uno oficial de la policía — hay heridos, pero ninguna vida que lamentar— dicho esto saludó cual soldado.
—Gracias— pronunció Fugaku— dejen listos los albergues para las personas que perdieron sus casas y díganles que mañana mismo comenzaremos con las reparaciones, que no se preocupen.
—Si— respondió el oficial, miró a Fugaku asentir y desapareció inmediatamente.
—Fugaku— habló la Hokage acercándose a él— ¿Qué sucedió? —le cuestionó y Fugaku no supo que decir, simple y sencillamente porque ni él lo sabía. Tsunade interpretó su silencio.
—Lo siento mucho—escucharon ambos, observando como Shisui con dificultad de ponía de pie, seguía estilando sangre y se tocaba las costillas haciendo muecas de dolor y aunque en ese momento era incapaz de verlos a los ojos; Tsunade, Fugaku y hasta la misma Hana quien había visto toda la escena desde la lejanía pudieron notar su mirada tan apagada y lúgubre— lo siento— repitió con la voz quebrada, retirándose del lugar.
—Me mantienes informada— exclamo Tsunade, señalándoles la retirada a los demás clanes y Fugaku asintió— Shizune, acompáñalos para que cures un poco sus heridas—ordenó la mujer asintió
—Sujétate— le indicó Fugaku, sosteniendo el cuerpo de Shisui para llevarlo hasta su casa y que pudiese descansar. Hana juntó sus dos cejas viendo con pesar el estado en el que se encontraba. De todo lo visto no entendía ¿por qué Itachi y Shisui se habían peleado de esa manera?, ¿Qué había sucedido con aquel despreocupado, bromista, pero encantador hombre del que se había enamorado?, Hana lo veía alejarse cada vez más, los demás ya se habían ido, solo quedaban los oficiales del clan Uchiha limpiando el desastre y asistiendo a los heridos. La Inuzuka llevo su vista hacía su mano izquierda y la fijó en su dedo anular, lugar en donde apenas ayer reposaba un anillo de compromiso y recordó el día en que lo conoció.
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FLASH BACK
Seis meses atrás.
Llegaba Shisui Uchiha de una larga misión en el país del viento. Ya había ido con la Hokage a rendir el informe de sus largos días de misión, pasaba por el clan Inuzuka cuando la voz de una mujer sonaba fuertemente mientras la de un hombre chillaba. Se acercó a la barda y disimuladamente se asomó para ver la escena
— ¡Hanaaaa, por favor yaaaa! —gritaba Kiba quien huía, junto a Akamaru de los ataques de los hermanos Haimaru, perros ninja de color marrón quienes eran la compañía de la kunoichi mas habilidosa del clan Inuzuka.
—Akamaru es débil, porque lo consientes demasiado— reprochaba con las dos manos en su cintura— ¡aprende a ser un buen líder! — le gritó, indicándole a sus peludos amigos que continuasen con el ataque.
— ¡Hanaaaaaa! —gritó Kiba mientras era perseguido por los tres perros ninja hasta que entró a su casa.
—Debilucho— murmuró con los ojos entrecerrados. Shisui quien miraba su espalda se había quedado embobado con la chica de cabello café el cual estaba sujeto por una cola de caballo. Vestía unos shorts azul marino a medio muslo y un chaleco verde el cual indicaba que era una jonin— Sé que estás ahí, muéstrate—escuchó el Uchiha dando un brinco mientras ella continuaba dándole la espalda.
— ¡Oh, vaya! — salió sonriente rascando su cabeza— ¿Cómo me descubriste?— por supuesto que lo sabía, era una Inuzuka, pero quería sacarle platica a esa flor de fieras espinas.
Hana rió de medio lado viéndolo de reojo, por supuesto que conocía a ese sujeto— ¿Me estás diciendo que Shisui Uchiha, uno de los grandes genios del clan Uchiha, no lo sabe? — le preguntó con sarcasmo y rudeza. Shisui sonrió por dentro, definitivamente ella era diferente, pero continuaría haciéndose el idiota si de esa manera lograba permanecer más tiempo con ella.
—Un genio… ¿yo?... naaah— respondió cerrando uno de sus ojos— solo soy un pobre diablo, un simple mortal, pero me halaga que alguien como tú conozca mi nombre— dijo acercándose un poco más.
— ¡Ja! — bufó— tienes razón, tú no puedes ser un genio— pronunció haciendo que Shisui detuviera su paso.
— ¿Cómo? — preguntó confundido sin saber el motivo por el cual sus tácticas de conquista no estaban funcionando, pues la única chica que realmente le llamaba la atención continuaba dándole la espalda.
—Te olí— respondió ella y Shisui inmediatamente alzó los brazos oliéndose ambas axilas— me ducho una vez por semana, pero estoy seguro que me bañe esta mañana— bromeó sintiendo como su corazón bombeaba más de lo normal— quizá porque el destino, la vida o tu olfato querían que nos encontráramos.
—Idiota— le dijo arqueando una ceja, no estaba muy segura si la actitud de aquel chico le agradaba o era particularmente molesta— eres tan fastidioso e insolente.
Shisui volvió a rascar su cabeza y sonrió sin abrir los ojos —Te dije que era un pobre diablo— la Inuzuka entrecerró los ojos, sabía que aquel chico no era tan tonto como se mostraba. Pero ya había llegado el momento de acabar con ese juego, tenía cosas más importantes que hacer que andar perdiendo el tiempo con ese "pobre diablo"
—Bien "pobre diablo" —exclamó con sarcasmo y poco tacto.
— ¡Auch!— exclamo ante la mención llevando su mano hacia su pecho, como si le estuviese doliendo el corazón— todavía no nos casamos ¿y ya me tratas así? — hizo una mueca ladeando su boca. Hana suspiró y por fin después de un rato se dio media vuelta para encararlo. Los ojos de Shisui se desviaron inmediatamente hacia el escote de la mujer— ¡WHOOOA! — exclamó gustoso sin dejar de ver la línea que formaban sus dos pechos juntos— ¡contigo si me animo a procrear! — un ligero sonrojo apareció en las mejillas de ella y apretó sus puños lo más fuerte que pudo. Inmediatamente tomó el cierre de su chaleco y lo subió. Ésta acción a su vez hizo que por un momento sus pechos se juntaran aún más y subieran debido a la presión— ¡UUUUUYYYY, QUE SEXY! — pronunció con voz sensual, haciendo que la chica se molestara aún más. Estaba segura que si el Uchiha le decía alguna otra cosa, lo golpearía tan fuerte que le tumbaría todos los dientes de un solo golpe y dejaría que sus perros lo despellejaran lenta y dolorosamente.
—Eres un pervertido— le dijo mientras lo veía con desdén, ejerciendo presión sobre sus dientes— tal cual lo dicen todos— los ojos de Shisui abandonaron sus pechos y caminó hacia ella, Hana le mostró el puño cuando sintió que estaba demasiado cerca.
—Tranquila, tranquila… Hana— levantó sus dos manos tratando de apaciguar su enojo— ¿a qué te refieres cuando dices que soy como dicen todos… mi amor? — le cuestionó un poco confundido… ¿Qué era lo que decían exactamente sobre él? Hana volvió a levantar una ceja, le irritaba que fuese tan confianzudo ¿Hana?, ¿mi amor? le desagradaba, pero no se lo dejaría saber, si lo hacía quizá lo utilizaría para seguir molestándola y ya había perdido mucho tiempo, demasiado.
—A que todos dicen que eres un mujeriego y dicen por ahí que diario tienes una nueva novia— le respondió haciendo que Shisui sonriera.
—No te pongas celosa— pronunció colocando una mano en su mentón. Una vena saltó de la frente de la Inuzuka— tú eres la de la casa grande— bromeó de nuevo.
—No estoy celosa, jamás lo estaría de alguien como tú— le respondió, dándole un manotazo mostrándole más desprecio que antes.
Shisui volvió a rascar su cabeza y suspiró— No es que sea un mujeriego— hizo una mueca, era impresionante lo rápido que viajaban los chismes, especialmente las mentiras y la manera en la que se propagaban era incluso más rápida que la luz— lo que sucede es que me gusta tratar bien a las mujeres— Hana entrecerró aún más los ojos, para ella era exactamente lo mismo— todos los hombres provenimos de una y son ustedes quienes nos soportan por nueve meses dentro de su vientre— por extraño que le pareciese, la situación había cambiado drásticamente, el chico por fin estaba actuando con normalidad y no como el pervertido de hace rato— mis padres murieron cuando yo era muy pequeño, apenas puedo recordar cómo era mi madre, no recuerdo casi nada y de mi padre mucho menos— la Inuzuka relajó su rostro sintiendo pena por él— lo único que me queda de ellos es una simple fotografía— Shisui bajó la cabeza y paró tomando delicadamente las manos de Hana cubriéndolas con las suyas. La chica arqueó una ceja y apretó sus labios pensando que aquella triste historia no era más que una simple mentira para lograr su conquista. Su molestia aumentaba con cada segundo ante la idea de su sucia treta— afortunadamente…—escuchó de nuevo su voz— una hermosa y dulce mujer se hizo cargo de mí y me crió como uno más de sus hijos— Hana, volvió a relajarse sintiendo como su furia disminuía poco a poco. Era extraño que un desconocido le estuviese contando algo tan personal— y aunque yo estoy muy agradecido con ella— pausó recordando el rostro de aquel hombre— no, con ellos, no puedo evitar el pensar que tuve a mis propios padres e imaginar cómo pudo ser mi vida con ellos a mi lado.
—Lo lamento mucho, yo también perdí a mi padre— Hana jamás olvidó aquel fatídico día y lo entendía en ese aspecto, así como también reconocía que la gente a menudo solía inventar chismes.
—No te preocupes— pronuncio levantando la cabeza con una enorme sonrisa en su rostro. Hana se dio cuenta que el chico le comenzaba a agradar más de lo que se hubiese imaginado— sucedió hace mucho tiempo, es por ello que desde entonces estoy en la búsqueda de la mujer ideal con la cual yo pueda tener mi propia familia—confesó haciendo que la Inuzuka lo viese un tanto apenada— pero… por suerte la acabo de encontrar— las mejillas de Hana se encendieron cuando sintió los labios del Uchiha besar su frente. Era una sensación inexplicable, ningún hombre le había insistido tanto, era una chica difícil y no era usual que dejase que alguien la tomase como él lo estaba haciendo, pero curiosamente le gustaba, quizá porque a pesar de su descaro tenía buenos sentimientos. Hana pensó por un momento en besarlo, pero eso era demasiado apresurado. Su expresión facial había cambiado por completo, sus ojos brillaban viendo la radiante sonrisa del muchacho
—Uchi…—pronunció sintiendo como algo dentro de su pecho comenzaba a estremecerse.
— ¡Peeroo bueeeenoooo— rió llevando una mano detrás de su nuca— si quieres yo puedo ser tu papi, anda dime… ¿Cuándo entras en celo?! — los ojos de Hana reflejaron el infierno y lo único que vio Shisui fueron estrellitas dando vueltas alrededor de su cabeza, mientras su mejilla derecha palpitaba y comenzaba a tomar calor totalmente enrojecida con la silueta su mano tatuada en ella.
— ¡AUCH! — se quejó, sobando su mejilla sin parar de reír— ¡me encantan las mujeres rudas y agresivas, así como tú! — le gritó, pues Hana ya le había dado la espalda y se había alejado varios metros de él.
—Imbécil— murmuró la chica apretando sus puños con furia, sin detener su paso.
— ¡Escucha Hana! — gritó de nuevo el Uchiha y aunque ella no hubiese volteado sabía que lo escucharía— ¡te juró que me vas a amar tanto, que vas a aceptar ser mi esposa, vamos a tener muchos hijos y envejeceremos juntos hasta que mueras rodeaba de nuestros hijos, nietos y bisnietos, después yo mismo me encargaré de dejarte delicadamente dentro de tu tumba y le pediré a Itachi, que estoy seguro que seguirá con vida, que me entierre vivo, luego esperaré ansiosamente mi muerte y justo cuando sienta que mi vida está por terminar te daré el último beso en vida, te abrazaré y cuando muera tú estarás esperándome ahí en algún lugar del cielo para continuar amándonos eternamente!... ¡¿me escuchaste?! — el Uchiha aunque continuaba riendo, hablaba en serio a pesar de que el golpe de Hana le había desacomodado hasta las ideas. Shisui Uchiha irónicamente al final si había resultado ser un pervertido de buenos sentimientos.
—Tch…— iba rechinando los dientes, mientras temblaba de coraje. Cuando llegó abrió la puerta de su casa y la azotó subiendo rápidamente hacia su habitación. Su madre y su hermano se vieron entre sí sin entender su reacción. Cuando Hana estuvo en completa soledad, relajó su cuerpo liberando sus manos de la presión que ella misma ejercía sobre sus puños y sintió algo dentro de su mano derecha. Movió sus dedos intentando descifrar que era y vio un papel. Lo abrió y leyó en su contenido.
"¿Te gustaría ser mi novia? ".
Los ojos de Hana se abrieron de par en par… ¿en qué momento lo había escrito?... "cuando estaba dándole la espalda" pensó, pero… ¿cuándo se lo había dado que ni siquiera se había dado cuenta?... "cuando tomó mis manos" pensó sintiendo aun su toque. Hana sonrió — Ni en tus más grandes y gloriosos sueños Uchiha Shisui — pronunció tomando el papel con las dos manos jalándolo en direcciones opuestas.
FIN FLASH BACK.
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Hana continuaba en el mismo lugar Fugaku, Shizune y Shisui ya habían doblado la esquina. Metió una mano a su bolsa derecha y sacó aquel papel que meses atrás había sido incapaz de romper. Recordó que justo cuando comenzaba a tirar en direcciones opuestas, la sincera sonrisa de aquel chico llegó a su mente, el recuerdo de la cálida sensación de sus labios sobre su frente habían llegado para detener su acción — ¿Te gustaría ser mi novia? — volvió a leer y salió del clan Uchiha, llevando inconscientemente una mano hacia su vientre —Shisui— murmuró guardando de nuevo aquel pedazo de papel.
Hinata había visto también toda la escena, Itachi cayendo de rodillas tras el golpe de Sasuke. Escuchó el llamado de su padre con imponencia al cual había hecho caso omiso. Itachi cabiz bajo daba media vuelta alejándose de ellos y Sasuke iba tras él. Hinata, quería entender su actitud, Itachi había regresado de aquel viaje tan cambiado que le parecía imposible que fuese él. ¿En qué momento el cuento de hadas se había convertido en uno de terror?. Ahora que había regresado y que su primo Neji la había visto, no podía escapar, no cuando sabía que él la vigilaba. Mañana era su último día en la aldea y a pesar de su reconciliación con Hana, necesitaba que Itachi lo aceptase, que también a su hijo. Ya no era el momento para ser considerada cuando Hana había prometido romper con él y de la noche a la mañana (literal) había cambiado de opinión.
La Hyuga empezaba a caminar hacia ellos, cuando sintió que algo la detuvo—Hinata sama— exclamó su primo tomándola del brazo— regresemos, su padre está furioso y si tarda más podría ser peor—Hinata volteó a verlo y Neji no pudo creer lo que sus ojos estaban viendo en ese momento; ojos hinchados y rojos, de rosto cansado, podía ver como notablemente había bajado de peso considerablemente. Nunca antes la había visto en ese estado
—Por favor— suplicó— déjame ir, te prometo que será la última vez que mentirás por mi—Neji comenzó a liberarla de su agarre mientras sus ojos la miraban fijamente. Remordimientos se apoderarían de su mente si no la dejaba ir, pero tampoco le gustaba que le estuviese rogando al Uchiha.
—No, Hinata sama, ya no, regresemos—volvió a sostenerla fuertemente.
—Por favor— pronunció en un rio de lágrimas agachando la cabeza. Neji respiró profundamente, debatiéndose entre lo que era moralmente correcto para ella y lo que Hinata deseaba. Delicadamente colocó una mano sobre el mentón de ella para hacer que levantase la cabeza—está bien— respondió, viendo cómo poco a poco se tranquilizaba— pero que sea mañana.
—Pero…—replicó instantáneamente, ella necesitaba verlo…!ya!, quería estar con él, cuidarlo, limpiar sus heridas, hablar para saber si tenía tan solo una mínima esperanza antes de su matrimonio forzado.
—Mañana, Hinata sama, por favor—ahora fue él quien le suplicó— yo mismo la traeré por la mañana, si es que aún lo desea, pero por favor regresemos — ella suspiró un poco más calmada tomando el pañuelo que Neji le extendía para limpiar sus lágrimas.
—Está bien— dijo en un hilo de voz
—Por cierto Hinata sama… ¿en dónde estuvo? —cuestionó, necesitaba saberlo, pues seguramente sería lo primero que Hiashi le preguntaría.
Ella volvió a bajar la cabeza—Neji nii, estuve a punto de hacer algo malo—Neji abrió los ojos completamente alarmado e inspeccionó el cuerpo de Hinata en busca de algún indicio sobre un posible intento de …—Hinata sama, n-no me diga que usted…
—No, no es eso— pronunció y el Hyuga se tranquilizó— hoy estuve a punto de escapar de la aldea— aquella confesión no le agradó, pero sin duda era mejor que lo pensado—síi no hubiese ocurrido esto, quizá yo…— miro hacia un lado— en estos momentos estuviese muy lejos de aquí.
—No entiendo, sé que la situación es difícil y comprendo su miedo y desesperación, pero… ¿por qué quería escapar de la aldea en su estado?, ¿qué la llevó a pensar en hacer esa locura? — Neji vio como la cara de Hinata comenzaba a arrugarse, estaba tan cerca de ella que pudo sostenerla a tiempo cuando se dejó caer de rodillas, la tierra bajo sus pies comenzaba a humedecerse y pudo escuchar notablemente como intentaba reprimir su llanto—¿Hinata sama?.
—Neji nii…ellos… volvieron— le dijo entrecortadamente dejándose caer sobre su pecho. El no pudo creer lo que ella le estaba diciendo, Hana se veía tan segura de sus acciones, que le parecía imposible que eso ocurriese, además Kiba ya le había dicho que su hermana había cancelado todos los preparativos de su boda.
—Hinata sama, tranquilícese— pronunció abrazándola completamente— ¿Cómo sabe eso?.
—Yo los ví, estaban afuera de la florería cuando vi que estaban juntos, él le estaba regalando flores y ella las aceptó…Neji nii, ¡ellos regresaron!— en ese momento Hinata estaba tan dolida y afligida que apenas podía respirar. Neji estaba tan desconcertado y enojado que teníaa unas ganas inmensas de ir a reclamarle a los Inuzuka y terminar lo que Itachi no había podido hacer con Shisui… "matarlo". Pero por otro lado tenía en conciencia que la estabilidad emocional y sobre todo mental de Hinata no estaba bien, por lo que se encargaría de investigar si lo dicho por ella era verdad — Hinata sama, entonces… si los vió juntos, ¿Por qué insiste en ir tras él?.
Hinata rompió el abrazo con Neji, para poder verlo directamente a los ojos—por qué lo amo y él me dijo que también me amaba—respondió y Neji guardó silencio sin entender la actitud de ella, era más que obvio que el Uchiha le estaba mintiendo y ella a pesar de todo le creía.
—Hinata sama, ¿no se da cuenta que le está mintiendo? —la miró con pena.
—Cuando terminamos no sabía si el regresaría a buscarme y lo hizo, él me abrazó, me besó y me dijo que estaba seguro de sus sentimientos, ese mismo día me volvió a buscar y aunque noté que no le gustó enterarse de mi embarazo…
—¡Hinata sama por favor paré, ya no le ruegue! —lo último expuesto por ella, lo había molestado tanto que no quería seguir escuchando más— ¡el Uchiha no es más que un cobarde, se aprovechó de usted, obtuvo lo que quería y luego cuando las consecuencias vienen no se quiere hacer cargo! —gritó, por fortuna había tanto escándalo en ese momento que nadie escuchaba, lo cual era conveniente, pues continuaban dentro del clan Uchiha.
— ¡No, no Neji!, si él aceptó al hijo de Hana, entonces quiere decir que puede aceptar también al nuestro y y-yo ya no estoy dispuesta a sacrificar a mi hijo, Hana prometió romper con él y yo estoy segura que volvieron porque yo le pedí que se fuera, porque yo si cumplí , pero ella no y si él me ama, entonces yo le voy a dar otra oportunidad si es lo que él quiere — estaba cansada, además no podía olvidar aquella lagrima que recorría su mejilla, algo con Itachi no estaba bien, no todo podía ser tan malo, o al menos eso quería pensar para no sentirse tan culpable. Neji por otro lado se quedó boquiabierto ante su confesión, por primera vez Hinata Hyuga sacaba las garras, por primera vez parecía que Hinata tenía sangre en las venas, por primera vez demostraba ser una mujer fuerte, sin embargo le entristecía hasta cierto punto que lo demostrara en esa situación, que tuviera el valor de enfrentar las cosas actuando de una manera tan egoísta.
—Hinata sa…ma , usted no puede…
— ¡No, Neji nii , no seré yo quien se sacrifique más!
—Pero ellos dos ya estaban comprometidos desde antes, ¿cómo se le ocurre?, ¿sabe lo que su padre dirá de usted?
—¡Ya no me interesa lo que mi padre piense, yo me entregué a él porque lo amaba y no, yo no sabía que estaba comprometido, así que no, no es culpa mía!— hasta cierto punto la Hyuga tenía razón y Neji lo sabía, a fin de cuentas ambos se habían encargado de mantener su relación a escondidas. Lo realmente malo era que Hinata estuviese enamorada de un hombre que estando comprometido se dedicara a seducir a otras y más triste era pensar que lo que había hecho con Hana también se lo podía hacer a Hinata, pero ella estaba decidida a continuar y se negaba a renunciar a él, entonces si eso era lo que ella deseaba en su vida… adelante, solo tenía una última pregunta.
—Si el Uchiha, dice que no, ¿qué va a hacer? —preguntó llevando una mano hacia su frente — ¿volverá a intentarlo?, ¿intentará escapar de nuevo? — le preguntó, viéndola negar. Pero aunque ella se lo estuviese confirmando, él estaría prevenido.
—Yo… hablaré mañana con él y si las cosas no salen como yo espero, entonces aceptaré mi destino y… no volveré a actuar o hacer algo estúpido, me casaré y me iré de la aldea para evitar los chismes, habladurías y sobre todo disgustos a mí padre— Hinata había dejado de llorar. La Hinata decidida que había ido hasta la casa de Itachi la noche de la celebración y que se había atrevido a meter sus manos debajo de su pantalón, regresaba e incluso más decidida que nunca.
—Confiaré en usted Hinata sama, pero antes, permítame primero investigar si es verdad que Hana san volvió con él, ¿de acuerdo? — Hinata asintió y así ambos emprendieron su camino de regreso al clan Hyuga.
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Habían llegado a la casa de Shisui, Fugaku lo llevó hasta su cama y Shizune aplicó su ninjutsu medico volviendo a acomodar sus costillas. El Uchiha únicamente permanecía viendo el techo en silencio, como si fuese un cadáver.
—No sé qué rayos les pasó, pero quiero que sepan que su conducta es inaceptable— reprochó Fugaku sin dejar de mirarlo desconcertado— Hubo heridos y muchos locales dañados, pudieron matar a alguien ¿en que estaban pensando? — hablaba y hablaba sin tener una respuesta. Shisui simplemente cerró sus ojos tratando de olvidar todo lo ocasionado durante la pelea. "me convertí en un mounstro" pensó pues había olvidado por completo sus principios e ideales. Todo por lo que había luchado anteriormente "los puños no solucionaban nada".
Fugaku suspiró resignándose a que el muchacho no le dijese absolutamente nada.
—Hablaremos mañana, cuando descanses y las ideas dentro de tu cabeza se hayan asentado, cuando tu coraje haya disminuido y te sientas capaz de responderme con coherencia — pronunció saliendo de su habitación junto a Shizune— estará bien—pronunció la mujer y ambos salieron de su casa.
— ¡ITACHI! —grito Mikoto cuando lo vio entrar junto a Sasuke. En todo el trayecto ambos hermanos habían permanecido en silencio, sin siquiera verse a los ojos, simplemente habían caminado hasta llegar a su casa— ¿Qué te sucedió? — no obtuvo respuesta, Itachi al igual que Shisui parecía estar ido. Mikoto rápidamente tomó un paño y comenzó a limpiar la sangre que escurría de la cara del mayor de sus hijos— ¡Sasuke, ¿qué paso?! — le pregunto mucho más preocupada al ver como Itachi permanecía mudo. Itachi volteó a ver a Sasuke, dándole a entender que no le dijera nada a su madre, sin embargo el menor al igual que él había roto su palabra, mandando al demonio su petición
— Se peleó con Shisui— dijo a secas y Mikoto palideció.
—¡Itachi!— exclamó abriendo completamente sus ojos— ¿por qu…—paró al sentir la mano de su hijo apretar fuertemente la muñeca de la mano con la que lo limpiaba. Mikoto y Sasuke se quedaron perplejos ante su acción, Itachi jamás había tratado a su madre con tanta rudeza.
—Oka san…. lo siento mucho, perdóname…— pronunció suavizando su agarre, para posteriormente tomar la mano de su madre entre las suyas delicadamente. Mikoto con la mano que tenía libre, comenzó a acariciar el rostro de su hijo sintiendo como se humedecían sus dedos, conocía a su hijo y sabía que algo mas había detrás de sus palabras. Itachi besó la mano de su madre y la soltó gentilmente— estoy cansado, discúlpame— dijo para luego subir encerrándose en su cuarto. Se acostó en la cama, viendo hacia el techo en la oscuridad de la noche, recordando los rostros de aquellos niños que lloraban de miedo y comenzó a llorar de la impotencia que sentía, se había convertido por unos momentos en ese tipo que persona que odiaba y que siempre juro no ser, olvidándose de sí mismo y sus principios se había dejado llevar por sus emociones, por el dolor que lo sumieron en todo tipo de pensamientos negativos "venganza" llegó a pensar en su momento. "solucionar las cosas por medio de las peleas o la violencia, no eran lo correcto, sin importar el motivo que fuese". Cerró lentamente los ojos y se quedó profundamente dormido con la esperanza que al despertar, todo lo vivido la noche anterior fuese solo una pesadilla.
— ¡SASUKE! —gritó Fugaku en cuanto entró a su casa, viendo los ojos vidriosos de su esposa—¡¿qué sucedió?! — cuestionó preocupado acercándose a ella.
—Fugaku, ¿por qué Itachi y Shisui se pelearon? — preguntó, mientras Sasuke daba media vuelta.
— ¡Espera, no he dicho que te vayas! — reclamó, haciendo que parase— dime… ¿por qué Itachi te prometió que no haría algo estúpido? —Sasuke volteo a ver a su padre, viendo la cara de su madre, quien no entendía nada de lo que estaba ocurriendo.
—Mejor pregúntaselo a él—respondió el menor, haciendo que Fugaku lo viese con molestia— ¿tú también me vas a desobedecer? — Sasuke inmediatamente agachó la cabeza.
—Fugaku, ¿Qué ocurre? — preguntó jalando su camiseta.
—Eso mismo quisiera saber yo— respondió— ¡Itachi me tiene que dar explicaciones por todo esto! — Mikoto se asustó ante el tono tan severo de su esposo, lo vió golpear la mesa y apretar los dientes.
— ¡NO, FUGAKU! —lo detuvo—¡Itachi está muy cansado, llegó muy mal, déjalo descansar! — suplicó, pero Fugaku negó.
—¡Itachi y Shisui provocaron la explosión y hubo muchos heridos tras el incidente! —le grito, haciéndola retroceder un poco, no podía creerlo, Itachi no era así. Mikoto se quedó en shock mientras veía como el padre de sus hijos subía a la habitación de Itachi.
— ¡Sasuke, ve con ellos! — le ordenó y el menor la obedeció, no sin antes prometerle que todo estaría bien. Cuando Mikoto lo vió subir, tomó su capa y salió de su casa.
CONTINUARÁ...
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Bien, gracias a todos por sus reviews, ya saben sigan dejando para saber si les va gustando la historia.
Creo que de One shot, paso a ser una historia corta, peRO bueno, en fin las cosas pasan.
SALUDOS.
