35. No se envidia a los muertos que descansan.

Craig se mantuvo mirando por la ventana por un largo rato, esperando ver una silueta reconocible entre las lúgubres sombras que se alzaban en la oscuridad. Tenía un mal presentimiento. Los nervios estaban a flor de piel, y el anhelo de que volvieran a pertenecerse se extinguía junto a la luz lunar que apenas pasaba entre las nubes monocromas en el cielo, presagiando mucha más lluvia.

Se dejó caer de mala manera sobre la cama, golpeándose la cabeza contra la pared, tuvo el tino de llevarse rápidamente una mano a ella, sopesando el dolor. ¿Podría ser que fuera a donde se encontraba la tumba de Stan? Era imposible que fuera a la escuela porque seguía vigilada por el reciente incidente. A Kyle le molestaría si iba al cementerio a buscarlo, le alegaría que escuchaba a hurtadillas lo que murmuraba a su ahora muerto amigo, pero era la mejor opción. La incertidumbre de no saber nada de él comenzaba a atormentarle la mente y el corazón, pues temía que ese día fuera en el que se decidiera a seguir a Stanley.

Cerró el cierre de su chaqueta, y justo cuando tomó el pomo de la puerta, Wendy Testaburger la empujó con su hombro, abriéndola.

Un trueno rugió detrás de ella, anticipando la tormenta.

—.—.—.—.—

— ¡Basta, maldito gordo! —gritó Kyle, retorciendo su cuerpo que era sometido por Cartman todavía. El castaño tenía un momento difícil quitando los pantalones contrarios, fue en uno de esos momentos, donde debilitó unos segundos el agarre de Kyle sobre sus manos, provocando que este tomara acción de inmediato, llevando sus manos hasta las mejillas regordetas del contrario y apretándolas con todas las fuerzas que pudo, queriendo hundir uno de sus pulgares en su ojo bueno.

Cartman buscó quitar las manos debido al dolor, y en un momento mordió con todas sus fuerzas la mano derecha de Kyle, haciéndola sangrar y reiterando su dominio sobre él. Aunque solo duró unos instantes, pues Kyle juntó todas sus fuerzas sobre sus piernas, abriéndolas, causando que a su vez Eric también lo hiciera, al verlo tambalearse jaló su cuerpo al frente, dándole un sonoro golpe en la mandíbula con la frente, derribándolo al fin.

Ahora de pie, sosteniéndose de la puerta, los jadeos de Kyle inundaron la habitación. Sus orbes verdes seguían clavados en Cartman, esperando que hiciera un nuevo movimiento que le hiciera querer terminar con eso de una vez por todas.

— ¿Vas a seguir jugando al gato y el ratón? —se burló Eric, comenzando a levantarse. — ¿No estás cansado de eso, Kahl?

Él no contestó, se enfocó solo en recuperar el aliento.

—Ya no perteneces a ningún sitio, es evidente incluso hasta para ti. —la voz de Cartman se mantenía serena, sin embargo, contenía esa chispa de peligro que lograba erizar la piel de Kyle a pesar de todo. El sabor ferroso de la sangre inundó su lengua debido al golpe recién proporcionado, encontró agradable el sabor, pues la frente de Kyle también contaba con una herida abierta, debido al choque tan fuerte. —Lo diré por última vez, Kyle: lo único que te queda soy yo, siempre he sido yo.

Kyle pensó en Craig. En la forma lamentable en que lo dejó tirado sobre esa vieja y apestosa cama, con los ojos cubiertos, como si quisiera protegerlo de sus propias lágrimas. A pesar de que su mente le proyectaba todavía una imagen a futuro donde pudieran estar juntos, la realidad se encargaba de destrozarla al instante.

Cartman tenía razón.

Lo único que quedaba era él. Y si lo destruía, ¿Qué le quedaría al final del día?

—Aun así…, —dijo hilarante, en un tono cargado en vesania. —prefiero no tener nada antes que tenerte a ti.

"Que patético."

Cartman enterró sus cortas uñas sobre su palma, a tal grado que sus nudillos comenzaron a ponerse de color blanco ante la presión. Las uñas dejaron marcas rojas sobre la piel las cuales no tardaron nada en convertirse en pequeñas aberturas que derramaron un par de gotas de sangre al suelo. Kyle relajó un momento sus hombros, contemplándolo, ante sus ojos Eric Cartman, el sociópata de South Park, parecía un triste crío al cual le habían quitado su juguete favorito y no había podido hacer nada para impedirlo. Su rostro reflejaba dolor mezclado con decepción, rompió en llanto y pequeñas lágrimas escurrieron por su cuenca vacía y ojo sano. No duró demasiado. La tristeza se alejó como cualquier sentimiento bueno que pudiera quedar en él y fue sustituido por odio absoluto.

—Vienes aquí a matarme. —se carcajeó de buena gana, limpiando el rastro de agua que ahora encontró molesta. — ¿Por qué no vienes y lo intentas, puta?

Su nariz se arrugó al igual que sus cejas, Kyle sabía que una vez que lo volviera a atrapar entre su cuerpo, no habría más errores y sucumbiría ante él. No tenía la misma fuerza que antes, Kip se había encargado de arruinarla y al marcharse con Stan, él mismo se ocupó de destrozarla por completo.

Además…

—No vales la pena. —escupió Kyle, plantándole cara. Eric crispó una ceja, incitándolo a continuar. —Puedo decirlo por la mirada en tus ojos, Cartman. Tu culpa es tan grande como la mía.

"Eres tan poco indispensable en su vida incluso ahora."

—Así que ambos viviremos con ella hasta el final de nuestros días.

—.—.—.—.—

Siguió a Wendy en la oscuridad. La chica era tan silenciosa que parecía haberse cortado la lengua debido a la culpa. No obstante, en una ocasión, al pasar por el reflejo opaco de la luna que se acababa de extinguir por completo, notó que debajo de la manga de su abrigo llevaba algo brillante y estaba seguro de que muy filoso. Cuando llegaron a la casa de Eric Cartman lo supo al instante, Kyle estaría ahí, con él y había ido por lo mismo que Wendy.

—Sácalo de aquí. —comentó Wendy, antes de poder ingresar al lugar por la puerta trasera. Justo por donde momentos antes había ingresado Kyle. —Y llévalo muy lejos, Craig.

—Wendy, no. Debe de haber otra forma. —masculló en casi súplica. —No tenemos porque terminar así. Ya fue suficiente con…

— ¡No lo nombres! —exclamó de inmediato, furiosa.

—Wendy…

—La única razón por la que vienes conmigo es para sacar a ese idiota de aquí y llevártelo lo más lejos que puedas de mí. —espetó, amenazante. —Si cuando termine mi trabajo aún sigue aquí, le caeré encima tal y como él hizo que cayera Stan.

—Basta, Wendy. —Craig le tomó la mano, antes de poder ingresar, ella volteó con los ojos ardiendo en ira. No obstante, Craig no la soltó, aplicó la suficiente fuerza para destacar una vez más su título como el antiguo mejor peleador de la escuela. La chica hizo una mueca, pero no retiró la mirada fiera de su pálido rostro. —Harás que esto termine mal para cada uno de nosotros. Incluso para ti.

Ella emitió un bufido. — ¿Estás tan ciego para no darte cuenta de que nos encontramos en el mismo infierno, Craig? Solo te estoy dando la oportunidad de poder salir de él. Todo el mal es ese maldito gordo imbécil. Y yo…

El sonido de una cachetada silbó en el aire.

—Stan no querría esto para ti. —declaró de inmediato. —A la única persona que le contó todo fue a ti. Porque te consideraba su amiga, porque te quería.

Wendy con la mano en la mejilla lo miró iracunda.

—Hiciste lo que creíste mejor para Kyle, y ahora te culpas por eso. Porque no hiciste lo mejor para Stan. —Craig pensó en Tweek, en como él había hecho lo mismo al ponerlo primero a él y después a la persona que amaba. —No es tu culpa, Wendy. Él era una bomba de tiempo y en cualquier momento, lo hayas causado tu o no, iba a estallar.

—Pero esto lo cause yo. —y su voz se tornó tan gélida como la noche, que soltó sobre ellos un montón de gotas de lluvia que terminaron por empaparlos en cuestión de segundos. —Y es justo que yo lo termine.

No dijo nada más. De un tirón se soltó de la mano de Craig, que, al intentar volver a tomarla, se encontró con un cuchillo recién afilado apuntando directo a la garganta. Wendy era rápida, estaba seguro de que ella podría sostenerle una pelea ahí incluso sin el arma, y los resultados dudarían a su favor.

Entró a la casa fastidiada, y cuando Craig que seguía mirándola a través de la lluvia escuchó los forcejeos en la parte de arriba, entró corriendo.

—.—.—.—.—

Kyle solo sintió un golpe horrible en su espalda cuando fue aventado a la pared, escupió saliva cuando el puño de Cartman fue directo a la boca del estómago. Tuvo que reaccionar más rápido pues un nuevo golpe a puño ya venía, esta vez sostenido con ambas manos, pateó en la pierna a Cartman, haciéndolo retroceder un par de pasos.

"Es tu culpa."

— ¡No es mi culpa! —gritó eufórico.

"Tú lo mataste."

— ¡Es tú culpa! ¡Es tú culpa, Kyle! —y apretó sus manos contra el cuello contrario, alzándolo unos centímetros del suelo. — ¡Solo debiste amarme a mí desde el principio!

"Tú debiste ser quien saltara del techo."

Kyle que ya estaba viendo blanco debido a la falta de respiración fue soltado de manera abrupta, cayendo al suelo de golpe e inmediatamente llevándose las manos al cuello, queriendo recuperar el aire y darse cuenta de que para ese instante ya nadie amenazaba con matarlo. Ni siquiera se dio cuenta de en que momento se sostuvo de Craig, que ahora se encontraba a su lado, buscando heridas por todos lados.

— ¿Qué…? —su nulo oxigeno apenas le permitió articular esas palabras, no obstante, Craig señaló con la mirada a Wendy que acababa de ser aventada a un lado por Cartman; quien mantenía el cuchillo hundido en su costado derecho. La palidez en su rostro se notaba cada vez más. —W-Wendy.

Ella ni siquiera lo miró.

— Tenemos que irnos, Kyle. —murmuró Craig. Él le observó como si se hubiera vuelto loco. —Cualquier cosa que le haga a Cartman en este instante, te la hará a ti después.

—Eso… —y está vez al fin estabilizó sus pulmones. —no me interesa.

Wendy entonces lo miró.

—Ya no tengo nada que perder, ni tampoco nada que me frene. —murmuró Kyle. Craig intentó tomarle la mano, como queriendo decirle que todavía seguía ahí y él lo aceptó por unos instantes.

Cartman se desvaneció, haciendo presión en la punzante herida que ahora manchaba todo el suelo que lo rodeaba de sangre.

—Así que escapa de aquí, Craig. Antes de que este sentimiento te consuma como a mí. —pidió, dándole un último apretón, soltó su mano. Craig tembló, él parecía estar debatiéndose en como terminar con eso de una vez por todas.

—Kyle… —buscó llamarlo, hacerlo reflexionar. Pero esa mirada ya no podía razonar.

—Antes de que yo te consuma a ti.

Cuando todo volvió a ponerse negro para Kyle, solo escuchó las suaves palabras de Craig, arrullarlo en un sueño del que no quería volver a despertar.

—No volveré a correr a otro lado, Kyle. —murmuró, abrazándolo. —Estoy aquí, contigo, para ti, para siempre.

Y dándole una mirada rápida a Wendy, se marchó sin mirar atrás.


Ya el siguiente es el capítulo final ahora sí :)

Realmente este capitulo es complemento del anterior, pero sentía que iba a quedar demasiado largo así que mejor lo corte un poco. Por eso el 1.5 del capitulo anterior jajaj este vendría siendo el 0.5 extra c:

Por cierto, las "voces" (las frases centradas en cursivas) son las mismas voces que escuchaba Stan ahora impregnadas en Cartman.

¡Muchas gracias por seguir leyendo, les quiero mucho!

¡1!