*DISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen, son propiedad de la mangaka Rumiko Takahashi. Únicamente el fanfic y su trama son de mi entera pertenencia. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagios. Muchas gracias.
*SUMMARY: A la hora de escoger "¿Dulce o travesura?" Kagome escoge "dulce", dejando implícita la ternura propia de la pareja en cada una de sus viñetas y drabbles. Porque octubre es conocido por ser un mes aterrador... Aterradoramente dulce.
DAY 8:
''Sed''
Mientras Kagome continuaba pedaleando, Inuyasha no podía evitar fijarse en las minúsculas gotas de sudor deslizándose por el cuello de la azabache. Suspiros acalorados dejaban su cuerpo sin que la colegiala fuera consciente de la forma en que lo afectaba y su flequillo humedecido pegándose a su blanquecina frente tampoco ayudaba mucho. Tragó saliva con dificultad y descubrió que sentía sed, mucha sed, y no creía que un simple vaso de agua pudiera saciarlo. La voz agotada de Kagome lo interrumpió justo a tiempo para evitar que sus pensamientos se desviaran a otro tipo de escenarios mucho más inapropiados de lo que le gustaría admitir.
—¿Me estás escuchando?
—¿Qué cosa? —Preguntó a su espalda, desde el cómodo asiento de su bicicleta— ¿Qué quieres ahora?
—Agua —musitó—. Te estoy pidiendo que me alcances la botella que está dentro de mi bolso.
Obedeció casi por inercia y le pasó la cantimplora rosada que conocía demasiado bien a estas alturas. Ella la tomó sin siquiera mirarlo, simplemente buscando a tientas la botella mientras él se debatía internamente sobre si detenerse a descansar o no. Ya estaban muy atrasados en la búsqueda de los fragmentos, pero verla sudar de esa forma dejaba en evidencia cuán agotada se encontraba. Se centró en el ruido seco que hacía la garganta de ella al tragar agua casi con desesperación, en las gotas que se resbalaban por la comisura de sus labios y descendían por su cuello hasta su escote. Volvió a tragar saliva ante la tentadora visión y se dio cuenta de que ya no había más saliva que tragar, sus labios resecos lo confirmaron. Extendió su mano para intentar tomar un poco de agua también, pero una mano masculina se interpuso en su campo de visión y reprimió un gruñido de fastidio.
—Señorita Kagome, ¿me daría un poco de agua? —Pidió entre jadeos exhaustos.
Correr tanto tiempo bajo el sol comenzaba a cobrarle factura. A su lado aterrizó Kirara al ver que todo el grupo se había detenido, todos mirando la tentadora cantimplora que Kagome tenía en sus manos. La pelinegra se secó los labios con el dorso de la mano y sonrió antes de finalmente tragar y hablar.
—Claro, solo deja que le limpie la boca.
—¿La boca? —Miroku pronunció la misma duda que acababa de formarse en la mente de todos— ¿De qué habla?
—Ah, es que... —Un ligero sonrojo se instaló en sus mejillas e Inuyasha intuyó que esta vez no era por el calor que se estaba sonrojando— En mi época eso se considera un beso indirecto —ante la cara de incredulidad del resto, se vio obligada a agregar:— y está mal visto.
—¿Por qué estaría mal visto? —Esta vez fue el turno de Inuyasha de preguntar, la molestia colmaba su voz.
—Son cosas de novios —aclaró—. Se supone que no te besas con nadie que no ames, así que los besos indirectos tienden a evitarse.
—Sigo sin entender cómo es eso de un beso indirecto, señorita.
—Bueno... —Otro sonrojo más profundo y a Inuyasha se le ocurrió que el granate combinaba muy bien con el pañuelo de su uniforme— Si alguien bebe de una botella o vaso seguramente deje restos de saliva en el sitio.
—Continúe.
—Y si otra persona bebe de allí, al mezclarse ambas... Salivas —¿Por qué se sentía tan abochornada?—, pues... Se considera un beso indirecto. ¿Se entiende?
—Bueno, sí —concordó Sango con un ligero rubor al imaginarse compartiendo sus reservas de agua con cierto monje—, tiene sentido.
—Pero seguimos siendo amigos, ¿cierto, señorita Kagome?
—Pues sí. ¿Por qué?
—Entonces no debería tener nada de malo, solo somos amigos —concluyó— y realmente me muero de sed. ¿Le importaría si...?
Pero antes de que su mano terminara de arrebatarle la botella a Kagome, alguien más ya lo había hecho. Una mano provista de garras se había encargado de quitarle la cantimplora ante la atenta mirada de todos y, sin pensárselo mucho, Inuyasha bebió todo el contenido de golpe. Degustando cada gota fresca que se abría camino en su garganta hasta saciar poco a poco su sed. Cuando vio que su contenido se había agotado, se limpió la boca con el dorso de la mano y arqueó una ceja con incredulidad hacia el resto.
—¿Qué?
—Tú... Tú...
—¡Acabas de darle un beso indirecto a Kagome!
—¡No digan tonterías! Es solo agua.
No sabía por qué había cedido al impulso de arrebatarle la botella a Miroku. Quiso convencerse de que había sido por la sed que lo había estado agobiando hasta hace unos minutos, pero el rubor que comenzaba a surgir en sus mejillas dejaba en claro que había sido algo más. Algo que no admitiría al resto, ni a sí mismo... Al menos no por ahora.
FIN
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"Beso indirecto"
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Hello! Como bien saben: Estoy retomando proyectos abandonados. Tanto los que están publicados como los que tengo inconclusos en mi aplicación de escritura. Así que espero que nos leamos más seguido c:
También agradezco a las personas que han ido comentando en mis historias recientemente publicadas. Odio que Fanfiction no permita responder a los comentarios, así que se los agradezco inmensamente por este medio y sepan que los he leído a todos y cada uno de ustedes :D
¡Los quiero y gracias por votar y comentar! ❤
14.01.23
