Ya habían pasado un par de meses desde aquel día, Morinaga fue reprendido por descuidar de su salud por su jefe Kuse-san y prometió no volver a preocuparle de esa manera. Ya había terminado su entrenamiento y ahora era un trabajador activo en la Farmacéutica S. Desde papeleo, conferencias e investigación sobre algunos medicamentos modernos, a Morinaga le agradaba su trabajo, conocía gente nueva y realmente le agradaba investigar e innovar medicamentos para que fueses menos dañinos para el ser humano; solo había un problema, no había podido ir a visitar a su senpai. A lo mucho lograba hablar con él por celular o escribirle por correo… pero no era lo mismo. Souichi lo regañaba ya que él no era tan importante, su empleo era importante y debía darle la atención necesaria; pero bueno, Morinaga necesitaba de su dosis de senpai. También no podía sacar de su cabeza la idea de que Souichi era más "blando" cuando estaba medio dormido, ¿acaso era más sincero en sus acciones?, ¿lograría salirse con la suya cada vez que agarrara a Souichi en ese estado? Tal vez algún día lo sabría.

Estaba trabajando en varios proyectos que requerían leer los avances que llevaban, despachar a los camiones de la farmacéutica con los medicamentos necesarios para los hospitales, ver que la producción de medicamentos no fuese deficiente, entre otras cosas. Tomó un descanso y fue al comedor de empleados a tomar su almuerzo, se sentó junto algunos de sus compañeros y tuvo una tarde tranquila con una amena charla junto a sus colegas; cuando estaba a punto de retirarse a continuar con sus labores cuando una elegante señorita se acercó a su persona, era una de las secretarias de la empresa.

- Morinaga-san, le informo que Watanabe-sama lo solicita en su oficina. – habló la señorita dando una leve inclinación a manera de saludo.

- Muchas gracias, iré de inmediato. – respondió Morinaga devolviendo la inclinación.

Tomó sus cosas, se despidió de sus compañeros y siguió a la secretaria hacia la oficina del señor Watanabe, el señor llevaba muchos años trabajando de en la empresa. ¿Por qué lo mandaba a llamar?, ¿Acaso estaba en problemas? Subieron por el ascensor hacia el piso de producción, caminaron por unos pasillos hasta llegar a la oficina correspondiente, la secretaria le comentó a Morinaga que esperara un momento antes de entrar, ella abrió la puerta y cerró detrás de ella. Un minuto después ella abrió la puerta y se apartó.

- Watanabe-sama lo espera, Morinaga-san. – comentó.

Morinaga entró a la oficina, era bastante amplia y de aspecto ameno, tenía cuadros colgados, una librería, unos sillones y dos asientos frente a un escritorio de manera. Del otro lado del escritorio estaba Watanabe Hisao, Jefe del Departamento de Producción, un señor mayor de cabellos negros con canas, su rostro era sereno y amigable, tenía un bigote bastante poblado, era igual de alto que Morinaga. Morinaga tragó con nerviosismo.

- ¡Ah, Morinaga-kun¡, un gusto de conocerte. Como debes saber, soy Watanabe Hisao y me encargo de este departamento. – habló alegremente el señor Watanabe, dando una reverencia, que Morinaga contestó rápidamente; Watanabe le entregó su tarjeta de presentación, Morinaga la aceptó y leyó la tarjeta tranquilamente y la guardo en el bolsillo de su camiseta.

- Gracias Leiko-san, se puede retirar. – comentó Watanabe a la secretaria, ella hizo una reverencia y salió en silencio. – Tome asiento, Morinaga- kun. -

Morinaga estaba algo tenso por la informalidad de su superior, pero decidió no comentar nada y sentarse en el sillón individual negro frente al escritorio. Watanabe imitó el movimiento, le ofreció una bebida al Morinaga, pero él la rechazó. Watanabe sonrió y comenzó a hablar.

- Eh oído bastante de ti, Morinaga-kun. Eres del personal más nuevo en esta gran empresa y tu trabajo es de calidad, además de cumplir con los tiempos de cada trabajo que te es solicitado, no has fallado nunca; ¡y eso que eres bastante nuevo! En lo personal, en mis primeros meses como trabajador me era bastante complicado apegarme a los tiempos, y mírame ahora, soy jefe de un departamento y eso que a veces cometo errores o me pasó de los tiempos… – elogió animadamente Watanabe a un sonrojado Morinaga, era bueno ser reconocido por su esfuerzo. – Kuse-san me habla maravillas sobre usted.

- E-eh, bueno… realmente me gusta mi trabajo y trato de ser más eficiente cada día. – comentó nerviosamente Morinaga, tratando de no darle importancia al asunto.

- No sea modesto, Morinaga-kun. Gente responsable como usted necesita esta empresa, y es por eso que necesito que nos haga un favor al departamento de producción. –

Allí Morinaga se sorprendió, ¿un favor? Watanabe sonrió.

- Verá, Morinaga-kun. Necesitamos que viaje a una universidad que supuestamente logró crear un antidepresivo que no causa dependencia a largo plazo y cuyos efectos secundarios son menos agresivos que los actuales. La farmacéutica S está muy interesada en este nuevo medicamento, usted se encargaría de revisar el informe científico del medicamento, su eficiencia y efectividad, si su producción no es complicada y que tan seguro es el medicamento. Básicamente irá a evaluar y será su jurisdicción si la empresa debería comprar el medicamento. – comentó Watanabe.

Morinaga estaba impresionado, claramente él podría hacerse cargo, pero él apenas era un novato.

- No es que rechace la tarea, Watanabe-san… pero, ¿no hay algún otro trabajador mejor calificado que yo?, digo, es una gran responsabilidad ser el evaluador de un nuevo medicamento… -

- Y por eso que queremos enviarlo a usted, Morinaga-kun. En los pocos meses que lleva aquí trabajando a mostrado ser un individuo honrado, trabajador e inteligente; también ha aprendido bastante de nuestros medicamentos. La Farmacéutica S no podría elegir a otro como mejor candidato. Además, véalo como una oportunidad para desarrollarse y ganar experiencia. – explicó. – No será por todo el día, serán unas cuantas horas y de ahí es usted libre, solo tendrá que enviar un reporte cada noche. Por su puesto, la empresa pagará todo el viaje, ¿Qué dice, Morinaga-kun, acepta? -

- Acepto, Watanabe-san, no lo defraudare. – respondió alegremente Morinaga inclinando la cabeza.

- ¡Excelente!, hablaré con los de finanzas para arreglar los viáticos del viaje, partirá en tres días. Puede retirarse. -

Morinaga asintió y se levantó del sillón, estaba a nada de abrir la puerta cuando cayó en cuenta de que no sabía a donde lo enviarían y por cuanto tiempo. Se dio un golpe mental y desde su posición volteó hacia el señor Watanabe y preguntó.

- Disculpe, Watanabe-san… pero, ¿hacia donde voy a viajar y por cuánto tiempo es la evaluación? -

- ¡Oh!, que descuidado de mi parte, ya los años me están pasando factura. Una disculpa, Morinaga-kun, usted viajará a Nagoya por unas dos semanas e irá a la Universidad N. -

- No se preocupe, Watanabe-san. Conozco bastante bien la ciudad, además tengo a un conocido allá, y estoy seguro que no le molestará que me quede un par de semanas con él, no tienen que preocuparse por la vivienda. – contestó Morinaga.

- Es bueno saber eso, venga mañana a primera hora a mi oficina para terminar de definir unos detalles del viaje. Hasta mañana, Morinaga kun. –

Caminó con tranquilidad absoluta, entró a al baño de caballeros y dejó salir un grito de euforia, se puso a dar brinquitos y soltaba risitas, ¡iría a Nagoya, a la misma universidad que Souichi, ¡DOS SEMANAS JUNTO A SU SENPAI! Morinaga estaba en las nubes, esto le daba la oportunidad de cuidar por un rato de su senpai y además le daría la oportunidad de comprobar la actitud de un senpai somnoliento.

Se quedó un rato más en los baños y salió fresco como lechuga a terminar el trabajo pendiente que tenía.