Prólogo
Rareza en todos lados.
«Ugh... Estoy acabado», el joven de cabello castaño se quejaba mentalmente de su propio cansancio.
Él estaba recostado al lado de una ventana mirando a las chicas en sus uniformes de educación física pero el hecho de haberse desvelado le evitaba poder concentrarse.
—Je, esto si deja que la imaginación vuele.
—¡Y que lo digas!
—Mierda, están muy lejos y no puedo calcular sus medidas.
A su lado estaban un chico calvo y otro con cabello largo y ojos ocultos por sus lentes, lo que le daba un aura rara... El aura de pervertido.
Tal descripción no estaba para nada alejado de la realidad.
Esos dos eran los amigos de Issei, Motohama y Matsuda. Motohama era el que cargaba con esos lentes perturbadores mientras que si algo destacada de Matsuda, es que era calvo.
Ah, y había sido un deportista juvenil que batió récords o algo así, pero eso ya no importaba porque actualmente solo era un adolescente dedicado a la fotografía, en específico, a obtener fotos que le permitieran ver ciertos "ángulos" de las chicas en la academia.
Por último, estaba aquel chico cansado. Su nombre era Hyoudou Issei, estudiante de 2do grado, no era muy destacable que sigamos. Lo único por lo que se le reconocía era por ser un pervertido junto a sus dos únicos amigos.
—Ehh... Me duele tanto la cabeza que ni siquiera quiero ver esto así...
—Tch, tienes algo de razón. ¿Por qué estamos sufriendo aquí cuando podemos ir a ver de cerca?
«... Estúpido»
Como si fuera una intervención divina para salvar a Issei de la estupidez de sus amigos, el timbre sonó indicando el final del almuerzo.
—Diablos, se acabó el tiempo. Agh, ya que, tendremos que conformarnos con el tesoro que trajo Motohama.
—¿Eh? ¿Tesoro?
... ... ...
... ... ...
Pasadas las clases, el Trío Pervertido estaba bajo un árbol al lado del cerco que rodeaba la cancha donde se impartía Educación Física.
—"Sigh", cómo desearía tener una novia...—dijo Issei mirando con melancolía al cielo.
—Oigan chicos—Matsuda interrumpió los pensamientos de sus amigos que se intentaban concentrar en las chicas en la zona—, ¿escucharon sobre los tres nuevos estudiantes?
—¿Eh? Ah sí. No parece algo muy interesante.
—Escuche que uno de ellos es una chica.
—Ah, okey... —Issei seguía distraído. Ya no era el cansancio, esta vez se debía a que podía jurar que alguien lo estaba observando desde no muy lejos.
Parte 1
—I-Index, por favor espera. Se razonable, ¿q-quieres?
—No Touma...—aquella excusa de monja alguna vez tan pura como la plata ahora parecía un terrible demonio dispuesto a acabar con la vida del pobre chico enfrente suyo—. Ya es muy tarde para eso...
Vaya situación más subnormal.
Mientras el equipo de mudanza sacaba los objetos propiedad de Kamijou Touma, se acordó que todo lo que estaba en el refrigerador fuera colocado en hieleras eléctricas para evitar que se echaran a perder hasta que llegaran al refrigerador de su nuevo hogar.
A Index esto no le parecía correcto, por alguna razón le tenía aprecio al refrigerador y no tenía intenciones de dejarlo en Ciudad Academia.
¿Cuál fue su respuesta definitiva? Index le pidió a Othinus que la encadenara a este. ¿Cómo lo logró la ex Diosa Mágica? Uno de los grandes misterios del universo.
—Enserio... ¿Por qué me haces esto?
—Humano, no es momento de jugar con la nini, ¿no te vas a ir a despedir de tus amigos? —reclamó Othinus quien por alguna razón estaba flotando en el lavaplatos.
—Es verdad. Si no lo hago, Accelerator me arrojará edificios o la Biri-Biri me va a volver pollo frito... Hrgh, que espanto.
«¡¿Ah?!», Index se quejó en sus pensamientos. «No me va a dejar aquí encadenada... ¿verdad?»
—Bueno, Othinus-chan, cuida de Index y el refrigerador —dijo Touma antes de salir lentamente y cerrar la puerta tras de sí.
—...
—Hpmh, ahora todo- ¡¿eh?!
Othinus miró aterrorizada a Index.
Le estaba saliendo humo de la cabeza y sus venas se remarcaban por todo su rostro, era toda una bomba de relojería.
—¡Toumaaaaaaaaaaaaaa!
... ... ...
... ... ...
—Entonces esto si se salió de tus manos —dijo una voz tranquila y despreocupada. La reverberación del lugar le daba un toque más espectral, algo fuera de la compresión humana.
—No puedo decir que no. Realmente fue un simple error que se salió tanto de mis manos como de las de Lola Stuart y su incompetente equipo laboral. Hasta es gracioso que una monja con apenas conocimiento de este tipo la dejaran a cargo algo tan complejo como el papeleo estudiantil dentro de Ciudad Academia—dijo Aleister mientras formaba una sonrisa sarcástica. Le parecía divertida está situación, pero a la vez muy irritante.
—Hphm, tienes una enorme suerte. Estas Facciones que han empezado a ocasionar la aparición de "Valores Anormales" en el Distrito de Números Imaginarios siguen sin ser conscientes de que la Estrella de Plata es exactamente el mismo hombre que desafío y destruyo a la Golden Dawn a inicios del siglo veinte. De saberla, habrían enviado a alguien y ni siquiera todos tus sistemas podrían de detectar al infiltrado.
—"Valores Anormales", ¿eh? Supongo que es una forma correcta de referirse a estos seres —Aleister comenzó a recordar lo que observó durante la 3ra Guerra Mundial provocada por el actual desaparecido Fiamma de la Derecha. Recordó lo que observó y con quién se encontró—. Gabriel, o debería decir, Misha Kreutzev, fue afectada por esto. Es más que claro que en el cielo debieron de sospechar algo, pero no tomaron ninguna acción al calor del momento... ¿Tienes idea de por qué, Aiwass?
Aiwass, ese Ángel que Dios no puede tocar, se giró cara a cara con Aleister Crowley. No tenía ninguna emoción incluso al tener al hombre conocido como La Gran Bestia 666 enfrente.
—Hay más de una razón diría yo. Ya sea por el caos en la Iglesia Católica Romana en ese entonces o porque al parecer tienen como prioridad a esos "Ángeles Caídos" y la irregularidad llamada Grigori.
—Eso tiene mucho sentido —cerrando sus ojos, ese mago se dejó llevar en el tanque donde flotaba boca abajo—. Aiwass, dime, ¿Grigori que no investigaba estos "Sacred Gears"?
—Así es. ¿Por qué preguntas?
—... Entonces cometí un error fatal...
Parte 2
La Academia para Señoritas Kuoh estaba teniendo un día normal como cualquier otro. Los estudiantes recorrían el terreno de forma tranquila, sin preocupaciones más que por los trabajos pendientes.
《Entonces, Rías, ¿comprendes lo que es Ciudad Academia? 》, preguntó un hombre con largo cabello rojo, tan rojo como la sangre misma.
—Diría que sí, aunque ese no es el tema que más me preocupa en este momento, ¿sabes? —dijo la chica pelirroja observando por la ventana.
Lo podía ver ahí, recostado bajo ese árbol junto a sus dos amigos pervertidos
《Creí que te sería de gran ayuda saber lo básico, después de todo, Ciudad Academia estuvo fuertemente involucrada en la Tercera Guerra Mundial y el asedio al Dios Mágico en el Sargazo en la bahía de Tokio》
—Tienes razón. Ahora que lo mencionas, dijiste que Miguel no estaba nada feliz después de que Gabriel fuera usada de esa forma, incluso estuvo a punto de involucrar a Grigori. Debemos dar gracias a que La Estrella de Belén era tan llamativa e inusual que terminó por llamar su atención y la de todo el Cielo lo que le dio la oportunidad a los Ángeles Caídos de demostrar que no tenían nada que ver.
《Tuvimos suerte》, el hombre representado en un pequeño holograma puso un gesto serio y se tomó un momento para pensar sus siguientes palabras. 《Esto no involucró a ninguna de las Tres Facciones. El casi incidente más cercano que se ha tenido fue durante el nombrado Halloween Británico》
—"Sigh"... Lo que menos queremos es otra guerra... —la chica seguía mirando atentamente por la ventana. Lo estaba observando a él, su nuevo interés le llamaba.
《¿Qué te ocurre Rías? Parece que estás distraída》
—No es nada hermano... Pero bien, ya que me ha dicho eso, te dejó seguir con tus propios asuntos. Apuesto a que tienes las manos llenas.
《O-oh cierto. Tengo que acabar todo este papeleo o Grayfia me colgará vivo... otra vez》, el hermano de Rías comenzó a entrar en un pequeño pánico después mencionar a su esposa. Realmente le temía. 《C-como sea. Cuídate Rías, saluda a Akeno-san, Koneko-san, Kiba-kun y al resto de mi parte》
—Lo recordaré.
La pequeña proyección frente a Rías desapareció en un momento, fue así que la chica aprovechó para comenzar a suspirar varias veces.
—Y ahora... —dijo mirando más intensamente al pobre chico y la chica pelinegra que recién se le había acercado—. ¿A dónde va a llevarte esto?
... ... ...
... ... ...
El ambiente alrededor de aquellos chicos había cambiado a uno totalmente contrario al del receso para almorzar del día de ayer. Especialmente el de Hyoudou Issei.
—Issei...
—¿Estás... bien?
Matsuda y Motohama miraban preocupados la sonrisa boba formada en la cara de Issei. Creían que finalmente su cerebro había sufrido los daños de aquella persecución que sufrió por parte del Club de Kendo cuando lo atraparon espiando en los vestidores.
—¡Mejor que nunca mis queridos compañeros! ¡Este, chicos, este es mi domingo! A partir de ese día, mi vida cambiará —Issei dijo mostrando un pulgar arriba y una sonrisa confiada.
—¿Y eso...?
—¿Es por qué?
—Yo... Hyoudou Issei. Un chico virgen, amante de los gloriosos pechos... ¡Tengo una cita!
Issei gritó con todo el aire en sus pulmones. Algunos le terminaron dirigiendo miradas, pero nada que no fuera el pan de cada día para los tres.
—¿Y? ¿Sorprendidos?
El silencio de Matsuda y Motohama estaban anunciando solo dos cosas para este pobre diablo pervertido: se habían quedado en shock.
—Issei-kun.
—Issei-kun.
Dijeron ambos a la vez con un tono monótono mientras colocaban sus manos derechas en los hombros de Issei.
—¿Lo dices enserio?
—¿Lo dices enserio?
—¡Pero claro! ¡Deberían verla! ¡Su largo cabello negro, su excelente figura, sus pechos! Ah, por cierto, su nombre es Amano Yuum-
—¡Puto traidor!
—¡Puto traidor!
Y así, los estudiantes de la Academia para Señoritas Kuoh presenciaron una gran disputa interna entre el Trío Pervertido.
Al final, ninguno resultó vencedor...
Parte 3
Kamijou Touma estaba recorriendo posiblemente por última vez las calles de Ciudad Academia. En su mente, estaban grabadas todas las situaciones que vivió por ellas, desde aquella pelea con el Golem de Sherry Cromwell de la Iglesia Anglicana, su encuentro contra Vento del Frente e incluso recordaba cuando anduvo borracho en estas después de que Leivinia Birdway lo sacara del mar ártico, o al menos hacía el intento de reconstruir el recuerdo.
Ciudad Academia era ruidosa y llena de conflictos. Desde siempre le había creado problemas a Touma, ya sean aquellas leyendas urbanas o sus repetidos encuentros con los Nivel 5.
Todo esto había aumentado desde que conoció a Index... O "creía" haber conocido...
Pese a todos sus contras, Touma extrañaría el lugar que le hizo formar tantos vínculos y encontrar tantos "mundos".
—Tal vez vuelva el siguiente año...
De la nada una lata fue arrojada al estómago de Touma. El pobre tuvo que usar como soporte un poste por unos minutos.
—¡Hey tú!
Touma sabía de quién era esa voz. Normalmente, después de su aviso, acababa electrocutado por alguna absurda razón.
—¡Misaka-san, por favor no haga eso. ¡Estoy en funciones de Judgment!
—Tch.
Las chispas azules que habían comenzado a brotar cada vez más se fueron calmando de poco en poco hasta desaparecer. No sin antes de que la chica que las producía se quejara.
—M-mi salvadora...—dijo Kamijou mientras miraba agotado a la chica con, ¿flores sobre su cabeza? Y una banda de Judgment.
«Misaka-san no sabe contenerse», pensó Uiharu mientras miraba con lástima como aquel chico buscaba recuperar el aliento.
—Explícate rápido. ¿Cómo que te irás de la ciudad? ¿Hiciste alguna tontería tan grave que te vetaron? —reclamo Misaka Mikoto, la 3ra en el rango de los Nivel 5. Ella era una electromaster conocida como Railgun. Mikoto tenía cabello castaño a la altura de los hombros. Su cuerpo era delgado en comparación al resto de jóvenes, eso posiblemente se debía a que el uso del Railgun quemaba las grasas de su cuerpo.
—Sobre eso... No algo que quería realmente. Solo pasó y ya, al parecer alguien cometió un error con mi papeleo escolar.
—Maldita sea... ¿Lo dices enserio? —Misaka sacó una moneda y comenzó a jugar con ella en su mano alertando a Touma. Cuando hacía eso, normalmente acaba usando su Railgun para atacarlo y darle un escarmiento, aunque ella no era tan loca para hacer eso en un lugar transitado.
¿Verdad?
—¡Espera Misaka! ¡No me lances esa cosa por favo- —Touma estaba listo para recibir una descarga eléctrica que lo dejaría frito de por vida... pero nunca llegó—¿Misaka?
Ni Touma ni Uiharu vieron cuando Mikoto se movió solamente para darle al desafortunado chico un abrazo. Aún podía notarse el enojo en ella, pero este estaba opacado por una evidente tristeza.
Además, no estaba enojada con él si no con quién sea él o la incompetente que manejó mal los papeles.
... ... ...
... ... ...
—Ay...
En Londres, Orsola Aquinas sintió un escalofrío.
... ... ...
... ... ...
—Más te vale cuidarte a donde vayas, ¿bien? Aún tengo que hacerte pelear conmigo.
—Eeh... Sabes que aún podemos comunicarnos, ¿verdad?
Con un poco de electricidad en su palma izquierda, Mikoto golpeó a Touma en la cabeza.
—Auch.
—Ya lo sé, pero no será lo mismo.
—En eso no te equivocas...
—Hphm, ojalá pudiera ayudarte con esto pero si dices que fue un error de papeleo, entonces alguien realmente hizo mal su trabajo.
—Eh, estoy tratando de verle el lado positivo a las cosas. Nueva escuela, nueva gente y puede que finalmente saqué buenas calificaciones.
«Agh, voy a extrañar a Komoe-sensei»
—También lo veo así, es solo que... Nadie quisiera que te vayas de la ciudad. Solo promete que tendrás cuidado sobre ti mismo —Misaka se separó de Touma y tomó un poco de valor para sus siguientes palabras—. Si no haces eso, sospecho que no seré la única chica enojada contigo.
—Je, ¿por qué siento que eso habla un poco mal sobre mí?
Un sonido de "ding, dong" llamó la atención de los tres. La puerta de la tienda que estaba frente a Touma, Mikoto y Uiharu se abrió automáticamente revelando a una figura espectral. Era blanca, pero en un tono que parecía incluso enfermiza.
Sus ojos rojos debido a la falta de pigmentación se centraron en Kamijou Touma.
—Ah... Eres tú —dijo Touma con total despreocupación. Y, como si no fuera nada, se comenzó a acercar a él—. Hola, ¿cómo has estado, Accel?
El ESper con el primer rango de los Nivel 5, Accelerator. Un ESper que recorrió tanto el camino del bien y el mal por ambos senderos: magia y ciencia.
Se había encontrado por primera vez con el Imagine Breaker hace ya algún tiempo, todo para detener el proyecto Radio_Noise junto a la teoría del Nivel 6. Peleó a su lado indirectamente durante la 3ra Guerra Mundial y le concedió la victoria cuando ese chico se declaró enemigo de todo el mundo solo para proteger la sonrisa de aquella chica.
—¿Accel? ¿Cuándo carajo te di permiso de llamarme así?
—O-oye, suena bien, ¿no? Es mejor que... Hama-chi...
Un escalofrío recorrió la columna vertebral de ambos chicos recordando aquella vez que el tercero de ellos, Hamazura Shiage, los arrastró para conocer a sus compañeras.
Sobra decir que no acabó bien.
—Ehh, creí que estarías con él. Después de todo ambos se la pasan de un lado a otro por los distritos y son tan idiotas que son el uno para el otro.
—... No, ya te he dicho que no tengo esa orientación. Además, yo pensaba que tú estabas con él, recuerdo que quería organizar una cita de juegos entre Last Order y Fremea.
Touma al igual que Accelerator se detuvieron un momento a pensar. ¿Dónde podría estar?
La respuesta era más que obvia.
—Ah...
—Ah...
... ... ...
... ... ...
—¡Mu-Mugino! ¡Para con esto! —gritó cansado el pobre delincuente mientras se cubría con una lámina.
Un "¡swing!" resonó cuando un láser verde voló al lado de Hamazura cortando el aire.
—¡No! ¡Me la debes después de que tus amiguitos casi destrozaran mi brazo protésico! ¡Y por no decirme que el se iba a ir de la ciudad!
—¡Aaaaaaaaahhhhhh! ¡Pero apenas me entéreee!
... ... ...
... ... ...
—... Esta muerto, que pena.
—Le compraré un ataúd de plata... Creó que otras dos personas ya han dicho eso —Accelerator formó una pequeña sonrisa. Comenzó a reírse un poco por la posible desgracia de Hamazura hasta que enfocó su vista en la chica detrás Kamijou—. Espera, ¿tú eres...?
—Yei, ahora tendré toda la soda que quiera. Dice Misaka Misaka mientras corre por consumir azúcar.
—¡Accelerator, ven por esta niña!
A la distancia, una niña y una chica llamaron a Accelerator. Ambas eran idénticas a Misaka Mikoto, pero Touma al parecer reconoció a una.
—¡Oh, Last Order!
—¡Es un gusto verte otra ver, Salvador! Dice Misaka Misaka mientras recuerda nuestro encuentro en el centro comercial subterráneo.
—¿Eh? ¿También estabas ahí? —Accelerator no pudo ocultar la sorpresa en su voz.
—Era de esperarse. No por nada dicen que corres a cualquier lugar de Ciudad Academia como desquiciado —dijo la chica que estaba cuidando a Last Order. Tenía la misma apariencia que Misaka, solo que parecía más mayor y con una sonrisa un poco... malvada—. Me presentaría, pero ya me conoces así que meh, no importa.
En realidad, Worst estaba tratando de ocultar el miedo que le tenía a Touma.
—No creí que hubiera tantas chicas parecidas a Misaka-san... Lo mejor será que Shirai-san nunca se entere —dijo Uiharu en voz baja mientras alternaba la vista entre Last Order, Worst, Misaka y un puesto de dulces al fondo a la izquierda.
—B-bueno, yo solo venía a decirte eso. Asegúrate de mantener contacto o te electrocutare —dijo Mikoto mientras le entregaba un papel con un número a Touma. Se comenzó a retirar, posiblemente de nuevo a Tokiwadai porque alguien de los presentes la estaba incómodando.
—Como sea. Asegúrate que no te maten a donde sea que vayas —ahora era Accelerator quien se comenzó a retirar en dirección contraria a Misaka.
Era claro que no soportaban verse tan pronto. Habían trabajado juntos en Hawái durante un intento de atentado por parte de GREMLIN, pero seguían sin poder mirarse uno a otro después de todo lo que pasó.
—...—Kamijou miraba de un lado a otro sin saber que decir. Sabía bien el porqué de su desagrado y que lo que estaba por decir le podría salir muy caro, pero aun así era necesario—. ¡Hey, ustedes dos!
Ambos, tanto Misaka como Accelerator se pararon en seco.
—¡Más les vale cuidar a las SISTERS! ¡Si no, vendré personalmente a Ciudad Academia y les daré un fuerte golpe a ambos!
Misaka solo se quedó callada, pero tenía una sonrisa sincera. Esperaba algo así de él.
Lo mismo con Accelerator.
«Como era de esperarse del Maldito Héroe»
—Je, ahora veo porque lo tienes registrado como Héroe-kun en tus contactos—dijo Worst mostrando ahora su afilada sonrisa.
—¡Mejor cállate!
Kamijou Touma sólo miraba como esos dos tomaban más y más distancia.
Sabía bien que los volvería a ver.
—¿Eh? ¿Dijo algo de un héroe?
Conclusión
Ilusiones en el desierto de Set/PANDEMONIUM.
El timbre del final de clases había sonado, pero incluso ahora la pelea entre esos chicos continuaba por alguna razón más absurda que la anterior.
—¡Tendré la mejor cita del mundo! ¡Ya verán, se tendrán que comer sus burlas a mí! —declaró victorioso Issei mientras era pisoteado por sus amigos.
—E-eres un bastardo... ¡Deja de mentir!
—N-n-no mereces el amor o los pechos de esa tal Yuuma-chan... ¡Aahggg, no puedo creerte!
—¡Ella es todo un ángel, así que silencio! ¡Nunca podría olvidar aquella tarde, aquel puente! ¡Aquel-!
Sobre Issei se colocó más fuerza, ¡hasta que con un "Crack!" algo se acabó rompiendo ese día.
Era la inexistente dignidad del trío pervertido.
... ... ...
... ... ...
—Fuyikose ya, Hamazura y Mugino-chan ya... bien, parece que si me despedí apropiadamente de todos —dijo orgulloso Kamijou Touma mientras subía a su departamento.
Había pasado todo el día despidiéndose de sus conocidos en la ciudad y de pura casualidad, la mala suerte habitual no había interferido.
—Bien... Estoy en ca-
—¡Humano, no! —intentó advertirle Othinus, pero ya era tarde. Kamijou Touma había abierto la puerta a su perdición.
—¡Toumaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Index, quien había mordido las cuerdas con las que se ató al refrigerador, se lanzó furiosa por la cabeza del pobre Touma.
—¡Esto es-! —"Crunch!", al primer mordisco, Touma casi cayó inconsciente, pero no sin antes terminar su frase—. Una... desgracia
"Crunch!"
Esa misma noche que partieron, los trabajadores llevaron a un inconsciente Kamijou Touma en la parte trasera del camión. Más bien acomodaron su cama en ese lugar, y lo re costaron ahí mientras comenzaba su viaje.
Próximo destino: Kuoh.
... ... ...
... ... ...
—¡Bien! Así todo debe ir perfecto este domingo. Sí que sí, será la cita perfecta —declaró Hyoudou Issei con emoción.
