Prólogo
The Great Delta Force.
—Woah, este lugar sí que es grande —dijo Kamijou mirando una y otra vez la residencia a donde se le había enviado.
Estaba a tan solo 10 minutos a pie de la academia y tenía el suficiente espacio como para albergar un cuarto para cada uno, incluso para Othinus.
—¡Touma, Touma! ¡No tenemos que pagar nada! ¡Podré comer cuánto quiera! —exclamó Index con grandes destellos en sus ojos.
—Index... —lágrimas se estaban formado en las esquinas de los ojos del pobre chico—. Puede que ya no gaste dinero, pero a ese ritmo, tendría que ir todos los días al supermercado.
—Nyah~, pero no irías solo Kami-yan.
Una voz conocida lo llamó desde las escaleras.
Está tenía un falso tono "moe"... ¿Por qué los dos amigos de Kamijou ponían tonos raros en sus voces?
—No puede ser... ¡¿Tsuchimikado?! ¡¿Cómo llegaste hasta aquí?!
—Hi. Soy yo, el único, el irrepetible, ¡el amante más grande de maids en el mundo!
De las escaleras bajó un chico con cabellos rubio, camisa hawaiana y gafas de sol cuyo cristal estaba tintado en azul.
Tsuchimikado Motoharu era su nombre. Junto a Kamijou Touma y Aogami Pierce, formaba la Delta Force, un grupo cuyo supuesto propósito era la iluminación máxima entre las maids, las lolis y onee-san encargadas del dormitorio.
Touma se preguntaba siempre por qué estos tipos eran sus amigos.
—Enserio, ¿qué haces aquí? Dime que no es alguna misión loca...
—Jo, no es nada de eso. ¿Acaso no notaste que son varias casas? Ahora deberías deducir el por qué.
Touma lo meditó un poco. Tsuchimikado tenía razón, había bastantes de estas pequeñas casas como para ser una coincidencia, pero había asumido que eran ocupadas por otros estudiantes, ya fueran de la academia a la que iría o de otras aledañas.
—No me digas... ¿No soy el único aquí?
—Asi es Kami-yan. Index solo fue una parte de esto, al parecer Necessarius decidió que algunas cuantas personas necesitaban educación básica. ¿Qué sentido tiene ser una de las organizaciones mágicas más grandes del mundo si tus afiliados son unos ignorantes en tecnología y cosas básicas?
—¿Y? Eso no responde al por qué estás aquí. Es decir, estudiabas en Ciudad Academia al igual que yo... además, no creo que quisieras dejar a Maika atrás.
Una sonrisa descarada apareció en el rostro del siscon.
—Bueno, yo solo estoy aquí para vigilarte. Pero este error también se usó para que esas otras dos aprendan algo de sentido común.
—¿Otras dos? —Kamijou miró confundido a su amigo.
La única idea que le venía a la mente es que fuera Agnes o... en el peor de los casos, Lessar y Leivina.
—"Bhurr", si sigo así tendré una convulsión por tantos escalofríos. Eh, al menos no puede ser tan malo.
—No podrías estar más equivocado, Kamijou —Tsuchimikado se lamentó teatralmente de forma falsa—. Solo te diré esto, una de ellas, quién administra los fondos de todo esto, tiene la extraña costumbre de sentir empatía por los electrodomésticos y vestirse de una forma peculiar. La otra persona... bueno, cocina muy bien cuando estás tú.
—N-no me digas... —Touma abrió los ojos en terror.
Podía sentirlos, como esa mordida mortal o ese jalón de orejas del infierno se acercaban.
—Touma...
—Humano...
Index y Othinus ya lo habían deducido. Estaban listas para linchar a ese pobre chico antes de que se acercara a ellas.
—¡Podrán hacer comida deliciosa! ¡Si es quien creo, ella y tú harán un banquete cinco estrellas!
—¡La chica de la lanza me podrá proteger del gato diabólico!
—Oh bueno, idea equivocada.
«Kanzaki y Itsuwa... He pasado meses sin verlas y la última vez ni siquiera me despedí adecuadamente, solo espero no me quieran cortar por algún rencor o algo así»
... ... ...
... ... ...
—K-Komoe-sensei, ¿lo dice enserio —dijo Aogami Pierce de rodillas mientras derramaba lágrimas.
La noche ya había caído en Ciudad Academia y por alguna razón, este chico estaba rogando frente a la profesora más pequeña de la ciudad mientras vestía la mitad de una botarga de Gekota
—Si~. Quiero que cuides a Kamijou-san y a Motoharu-san por mí en ese lugar, así que hice los movimientos necesarios con ayuda de mis contactos para que te envíen allá
—U-usted... ¡es toda una diosa!
... ... ...
... ... ...
—Esa niña... ¡No! Profesora, era profesora. Ella realmente se preocupa por el bastardo del Imagine Breaker y por Tsuchimikado. Suerte que Lola y el Director General están flexibles ahora y pudimos enviar al otro chico —declaró Styil Magnus, un mago pelirrojo y con algunos tatuajes, mientras sostenía su cigarrillo y miraba a sus tres aprendices entrenar.
Parte 1
—Souna-san, ¿está listo todo?
Era temprano en Kuoh.
Las aves apenas comenzaban a cantar y el sol a disipar el frío de la noche. Pese a esto, el Consejo Estudiantil ya había comenzado con sus actividades desde muy temprano, aun cuando era viernes.
Hoy tenían que darle una bienvenida excelente a los nuevos estudiantes de transferencia.
Todo esto quedó a cargo de la presidenta Shitori Souna, cuyo verdadero nombre era Sona Sitri.
—No creo que esto sea suficiente para sorprender a estudiantes de Ciudad Academia o de Inglaterra, pero demostrará que los estamos recibiendo con los brazos abiertos.
—No se preocupe presidenta, apuesto a que se sentirán halagados —dijo Saji con una sonrisa y su pulgar arriba—. Si esto lo organiza usted, será así. Ya verá.
Souna solo le dedico una sonrisa sincera a las palabras de Saji, pero aquél chico podía sentir como su corazón se calentaba de felicidad ante el gesto.
—Ara, Ara~ ¿Qué hacen aquí tan temprano?
Una chica de largo cabello negro, amarrado en una gran cola de caballo, apareció a las puertas del gimnasio.
Se suponía que, a esta hora a nadie, más que al Consejo Estudiantil se le permitía la entrada. Claro, a ellos y al Club de Investigación de lo Oculto.
—Akeno-san, ¿se puede saber qué hace aquí tan temprano?
—Uhh, que fría y formal eres Souna-san. Solo pasaba para ver si necesitaban ayuda, Rías nos trajo temprano aquí para revisar un reciente avistamiento de... Ángeles Caídos —la chica llamada Akeno se dejó de su gesto bromista y relajado y puso una expresión sería.
Lo mismo con Souna quien solo se ajustó lo lentes mientras asimilaba lo dicho.
—¿Es algo de qué preocuparse? Creo que son lo suficientemente sensatos como para saber que este es territorio Gremory.
—Nunca se sabe lo que pueden hacer. Y no, por el momento no es algo serio. Pero era mejor que lo supieran ahora antes de que alguna tragedia ocurriese.
—Tienes razón en eso —aquella expresión relajada regresó a Souna al igual que el ambiente trabajador y feliz del gimnasio—. Dile a Rias que agradezco su aviso.
—Eso no será necesario —dijo una nueva voz tras la puerta.
La dueña de dicha voz se reveló dejando ver un largo cabello carmesí intenso y un cuerpo bien formado, ojos azules que brillaban como zafiros y una voz que resonaba como coro angelical, vaya ironía.
Todo esto le pertenecía a una de las chicas más populares de esta academia, Rias Gremory, presidenta del Club de Investigación de lo Oculto.
—¿Rias? ¿Qué haces aquí?
—Nada, solo pasaba y me llamó la atención lo que hacían.
Rias miraba de un lado a otro como habían quedado los arreglos.
Le parecía anormal que tal bienvenida fuera solo para 5 estudiantes.
—¿No les parece un poco exagerado?
—¡Para nada, Rias-senpai! Son estudiantes de Ciudad Academia, una ciudad con tecnología treinta años superior al resto del mundo. Un lugar donde se dice, se puede desarrollar de todo incluso poderes que no dependen de la magia.
Luego, también hay quienes vienen de Inglaterra, necesitamos darles una muestra de nuestros modales —Saji estaba entusiasmado con su discurso sobre el porqué de las cosas. Más bien, lo único que deseaba era un elogio de Souna por su explicación a Rías.
—Hmm, tengo que admitir que me interesa.
—¿Y? ¿Qué vas a hacer? Esa mirada tuya lo dice todo —Souna dijo con una sonrisa pequeña, formada por lo obvio que era lo que pensaba Rías.
—¿Nos podrías dar asientos al frente a todo mi clan? Creo que encontraremos algo interesante entre esa gente...
... ... ...
... ... ...
«Esto es tan... agradable»
Los estudiantes comenzaban a transitar por las calles de Kuoh a esta hora, y entre ellos iba el siempre pensante Hyoudou Issei.
El día anterior, Hyoudou había declarado orgulloso frente a sus amigos que tendría una cita.
Sus amigos y él eran conocidos por su mala fama con las chicas, a tal grado que ni ellos se llegaban a creer que alguna vez tendrían pareja.
El shock llegó cuando Issei les comentó que tendría una cita el domingo de esa semana.
¿Resultado? El shock fue tan grande que sus únicos dos amigos, Matsuda y Motohama, no le terminaron por creer. Pero ahí no acabó la cosa, era tanto que Issei tampoco se lo acabó creyendo, por suerte se reencontró con su cita en un puente al atardecer y lo consiguió recordar a la par que confirmó que no fue un sueño.
—¿Q-qué?
—¡¿Por qué!?
Matsuda y Motohama estaban en un shock terrible ante la vista que ofrecía Issei.
Agarrando su brazo estaba una chica de largo cabello de un negro profundo, ojos castaños y un rostro que le daba un toque de adorable.
—Hola chicos. Ella es Amano Yuuma-chan —Issei señaló al pelón y al tipo cuyos lentes ocultaban sus ojos—. Ellos son mis amigos, Matsuda y Motohama.
—¡Mucho gusto en conocerlos! — alegre aquella chica.
—Y ella es mi - Hyoudo se acercó a Matsuda y comenzó a recitar lentamente aquella palabra prohibida para el Trío Pervertido—, ci-ta.
Los dos chicos estaba acabados. Incluso sus mandíbulas estaban caídas por el impacto de tal noticia.
—Espero consigan novia pronto amigos, es lo mejor del mundo.
Issei se retiró del lugar junto a Yuuma. El timbre iba a sonar pronto así que se tendrían que despedir, después de todo, Yuuma asistía a otra academia.
—¡Maldito traidor!
—¡Nos la pagará!
Declararon Matsuda y Motohama entre un mar de lágrimas que llamaba la atención del todos alrededor.
... ... ...
... ... ...
—Bueno Yuuma-chan, el timbre va a sonar pronto y parece que el Consejo Estudiantil preparó algo en el gimnasio. Me gustaría quedarme más, pero no quiero encarar nunca más a la vicepresidenta...
—¡Comprendo, Issei-kun! —Amano acercó a Issei y acto seguido le dió un beso en la mejilla—. ¡Nos vemos en la tarde!
Yuuma se había comenzado a retirar, pero Hyoudou Issei aún se sentía en las nubes... pero eso no duro mucho tiempo.
—¡Abran paso por favor!
Un chico pelinegro con peinado de puntas se acercaba corriendo por alguna razón.
Issei no se percató, pero el chico pasó a su lado dándole un golpe con la palma sin querer. Había destruido la ilusión que tenía sobre su cita del fin de semana.
—¡Oye, ¿qué te pasa?!
—¡Lo siento tantooooo!
El chico se siguió alejando más y más hasta que se perdió de vista, pero cuando eso pasó, una chica con un brillante cabello plateado y ojos verdes como esmeraldas de alta calidad apareció por el mismo lugar de donde venía él
—¡Toumaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Dame el almuerzo, sé que es para más tarde, pero tengo hambreeee! —gritó eufórica la chica mientras se alejaba mostrando sus colmillos.
Todos miraban aterrados esperando el resultado y rezando porque no encontrara al chico, incluso Issei lo hacía
Unos segundos pasaron en silencio. Parecía que todo había salido bien.
—¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! — grito agonizante del chico resonó hasta la academia haciendo temblar los corazones de todos.
—¿Qué rayos... acaba de pasar?
Parte 2
—Tss, Index. Tss.
Index abrió lentamente sus ojos. La habitación apenas estaba bañada por el sol que comenzaba a salir.
—Oh, buenos días Touma. ¿Qué hay de desayunar?
—Preparé un poco de sopa de miso. No es lo mejor para comenzar, pero es algo ligero para el primer día.
—Supongo que sí... —la expresión de Index estaba decaída. No tenía su habitual sonrisa llena de picardía ya sea infantil o glotona.
—¿Te ocurre algo?
—No, Touma. Es solo que nunca llegué a creer que estudiaría o algo por el estilo. Todo lo que llevo de vida, lo único que sabía sobre el mundo venía en libros escritos por gente... no muy estable que digamos...
—Hey Index —Kamijou colocó su mano en el hombro de la chica—. Tú sabes que, si necesitas algo, tanto como yo como Itsuwa, Kanzaki e incluso Motoharu, estaremos ahí. Así que no hay nada que temer. Solo es una escuela después de todo, ¿qué es lo peor que puede pasar?
Su rostro se elevó nuevamente reflejando una sonrisa sincera. Parecía que este día estaría bien para los dos.
—Hay que hacer las cosas con calma. Tenemos bastante tiempo para llegar, oh, y por Sphinx no te preocupes. Ya le dejé agua y comida en su zona de dormir.
Touma salió del dormitorio y se dirigió a la cocina para acabar su parte del desayuno y el almuerzo de Index.
Él no se había preparado uno ya que recibió una llamada a medianoche diciéndole que le llevarían un bento. Eso sería aterrador en cualquier otro escenario, pero por la marcación inicial, sabía que la persona vivía en alguna de estas casas brindadas por Nessesarius y Ciudad Academia.
—Sip, lo presiento, hoy será un buen día. No hay Frentes Deluxe que golpeen a Tsuchimikado o a mí, ni Electromasters que quieran volverme pollo frito.
—Oye humano.
Touma miró a la fuente de esa voz, obviamente Othinus.
La ex Diosa Mágica estaba relajada en el frutero de la cocina mientras pegaba pequeñas mordidas a una manzana.
—¿Qué pasa, Othi-chan~?
—¡No me llames así, es raro! —reclamó la pequeña "hada" mientras se esforzaba por no ser aplastada por su misma manzana.
—. Parece que estás de buen humor. Cómo sea, ¿podría ir contigo? Sería muy solitario quedarse aquí sola con esa bestia.
—Hmmm... Pues no lo sé. Tal vez te puedas ocultar en uno de los bolsillos de la chaqueta del uniforme, pero no te aseguro mucha comodidad.
—Solo eso es necesario.
«¡No puedo dejarlo solo con esa Santa ni con esa tipa de la Iglesia Amakusa!»
La conversación entre esas dos personas que se entendían mutuamente se vio interrumpida por la llegada de cierto siscon.
—Buenos días Kami-yan~, ¿estás listo para tu nuevo primer día de clases? —Tsuchimikado entró con la gracia de un rinoceronte y una energía anormal para alguien que iba despertando.
—¿Qué te pasa? Te ves muy animado.
—Bueno tal vez eso sea porque... ¡Maika me preparó el almuerzo! ¡No hay nada mejor que un almuerzo preparado por una maid!
—¿Eh? —Kamijou estaba a punto de llorar, quería creer que su amigo tenía un poco de decencia—. ¡Ella es tu hermana, no jodas! ¡¿Y cómo fue que te la trajiste?!
—Nyah, al parecer en la Academia Kuoh le pueden dar las clases necesarias. Lo revisamos el día que te llegó la notificación.
—Ugh... te saliste con la tuya de una u otra forma.
—Oh, y se me olvidaba decirte. Itsuwa-chan y Kanzaki ya han salido, madrugaron al no poder dormir... Pobres. Espero que cuando Kanzaki regresé encuentre la sorpresa que le dejé.
—¿Qué sorpresa?
Tsuchimikado formó una sonrisa siniestra, Touma retrocedió sabiendo que no era para nada una buena señal.
—Digamos que es un buen recuerdito de tu "recompensa".
Un escalofrío bajó por la columna vertebral de Kamijou Touma ante las palabras de Tsuchimikado. Había un solo objeto en este mundo que se ajustaba a esa "recompensa".
—¡N-no! ¡No puede estar aquí también!
—Yo me retiro, Kami-yan. Más te vale disfrutar la vista deeeh~.
Touma se cubrió los oídos en un intento por no recordar siquiera el nombre de aquel objeto
—Una Fall Angel Ero Maid.
—¡Noooooo! ¡Maldito seaaaaaaaaaaaas!
... ... ...
... ... ...
—Y entonces Tsuchimikado hizo eso. Así que por favor Index, cuando vaya a evitar tal acto a la casa de Kanzaki y Itsuwa... No me muerdas.
—Claro que no, Touma. Si es con el fin de evitar una acción tan perversa nuevamente, ¡tienes todo mi apoyo!
Touma se mostraba conmovido. Con el apoyo de Index y con Othinus a su lado, podría evitar que aquella santa volviera a cometer ese error.
Bueno, tampoco es como si Kamijou no deseara de forma inconsciente que su mala suerte llegará y le "evitará" hacer algo.
Cosas de la pubertad decía su lado racional.
—Touma, tengo hambre.
—¿Qué no desayunaste?
—Sí, pero eso que cargas en la lonchera huele delicioso y me abrió el apetito —Index estaba babeando como su fuese una fuente mientras no perdía de vista lo que cargaba la mano izquierda de Kamijou.
—Lo siento, pero este será tu almuerzo. Si lo devoras, te estarás quejando al rato.
Los pucheros no se hicieron esperar por parte de esta monja ahora vestida de colegiala.
—¡Pero tengo hambreeeeee!
—...
Las miradas de ambos se cruzaban sin decir nada, solo era necesario que uno actuará primero.
—¡Aaaaaaaaaahhhhhhh!
Touma salió disparado como bala de cañon. Haría todo lo posible por evitar que ese pozo sin fondo conocido como Index devorara su almuerzo antes de tiempo y acabará pasando hambre más tarde.
—Touma...
... ... ...
... ... ...
—¿Dónde estarán los chicos? —Aogami miraba de un lado a otro buscando a sus amigos a la vez que ignoraba las miradas fugaces de las chicas que pasaban al lado suyo.
Ellas lo consideraban atractivo, lástima que no conocían sus hábitos.
—Oye tú, ¿eres uno de los estudiantes transferidos? —le preguntó la vicepresidenta del Consejo Estudiantil, Tsubaki Shinrai.
—¿Eh? Si, ¿por qué lo preguntas?
—"Sigh", que alivio. Creí que nunca encontraría a uno de ustedes, solo a las otras dos chicas. Dime, ¿sabes dónde están los tres que faltan?
—Pues yo- —el peli azul volvió a mirar a sus alrededores hasta llegar al horizonte, entonces lo pudo ver—. Ah, encontré a dos.
—¿Enserio? ¿D-dónde están?
—... por allá...
—¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Index, Index! ¡Suéltame, me vas a partir el cráneo!
Era todo un espectáculo.
Un chico con cabello en punta (lo hacía parecer un puercoespín en la opinión de algunos alumnos) era mordido por una chica pequeña de pelo plateado mientras la vicepresidenta del Consejo Estudiantil entraba en pánico.
Parte 3
—Muchas gracias. Lamento todo el alboroto de hace rato —Kamijou Touma ahora estaba sentado en una de las bases de un árbol.
Se estaba limpiando toda la tierra con la que se manchó cuando se tiró al suelo y comenzó a rodar para separarse de aquella monja.
—No es necesario disculparse.
—No, no. Aun así gracias señorita Shin...
—Señorita Shinrai. Tsubaki Shinrai, vicepresidenta del Consejo Estudiantil.
—Ah, así que eres tú —Kamijou metió la mano en la chaqueta del uniforme buscando algo.
Ese algo era un panfleto que se les dió a Index, Tsuchimikado, Kanzaki Itsuwa y a él. Era como una guía sobre qué hacer en este nuevo lugar el primer día.
—¿Me podrías llevar al gimnasio? No sé dónde está y todos ya estarán yendo para allá viendo la hora. ¡Claro, si no es mucha molestia!
—No, no hay problema.
De esa forma, ambos partieron rumbo al gimnasio.
Touma estaba fascinado por los alrededores aún si estos parecían los de una escuela típica, parecía tranquilizador para el chico plagado de desgracia.
Le costaba mucho el creer que había pasado de la ciudad más avanzada del mundo a un lugar tan tranquilo y simple... era perfecto para Kamijou Touma.
—Espero te sientas cómodo aquí, hace un buen tiempo que no llega un estudiante de inter- ¡¿Por qué estas llorando?!
—L-lo siento, es solo que... este lugar es perfecto —Touma tenía pequeñas lágrimas al borde de los ojos, no se creía que tenía la chance de una vida escolar tranquila—. Este lugar es muy pacífico, sin electromasters locas o albinos bipolares...
—... ¿Qué?
—¡Lo siento! Jeje, ya sabes, cosas raras de Ciudad Academia.
Tsubaki estaba muy nerviosa, no solo por ese el pensamiento de las rarezas que se ocultaban en Ciudad Academia, si no por el significado que Sona había descubierto en el nombre y apellido de Touma.
Ella en específico había causado cierta agitación breve aquel día en la sala del Consejo Estudiantil, e incluso casi hace lo mismo con el Club de Investigación de lo Oculto, por alguna razón.
Sona la regañó por eso, incluso le advirtió que la suspendería un día si seguía así.
—Kamijou-san, tengo una pregunta algo rara.
—¿Qué es?
La Vicepresidenta respiró profundamente, preparándose para cualquiera que fuera la respuesta.
—¿Crees en lo sobrenatural? Hmm, ya sabes, Ángeles, Shinigamis, Buda, Odín... Demonios...
Touma se quedó quieto al no saber qué contestar.
Era una pregunta muy difícil para él considerando que había golpeado en el rostro al supuesto arcángel Gabriel durante la Tercera Guerra Mundial, o que en su bolsillo traía a una Diosa Mágica que había reclamado el otro nombre de Odín.
Por supuesto, su mente no mencionaría que esa Diosa Mágica le hizo pasar por incontables mundos por una cantidad igual de ridícula de tiempo.
—Bueno... es algo difícil de responder —contestó el desafortunado joven con una mano rascándose la cabeza—. Creo debe haber algo más ahí afuera, ¿no? Digo, si una cosa como Ciudad Academia puede existir, entonces debe haber algo más allá.
Kamijou obviamente estaba mintiendo, pero era lo mejor que podía hacer, aunque no le gustaría hacerlo. Además, no era del todo una mentira en retrospectiva.
Seguía sin comprender su propia mano derecha donde residía el Imagine Breaker e incluso aquello que posiblemente residía más allá del mismo Imagine Breaker.
En cuanto a Tsubaki, ella estaba genuinamente sorprendida.
—Esa es una buena respuesta, Kamijou-san. Siendo sincera, yo creo lo mismo —la Vicepresidenta también mintió, pero ya no se sentía amenazada.
Le parecía que al final "la Persona Superior a Dios" había sido solo una coincidencia, tal como Sona decía.
—¿Hmph? —Touma notó una gran sombra que llamó su atención—. Disculpa, ¿qué es ese viejo edificio?
La gran sombra venía de un gran edificio al cual ya se le notaban sus años.
—Oh, ahi es donde se reúne el Club de Investigación de lo Oculto. Su presidenta es Rías Gremory, creo que sabrás por ti mismo quién es, es una celebridad por aquí al igual que todos los miembros del club.
«Eh... Así que aquí también hay divas. Solo espero que no esté desequilibrada al grado de rozar la bipolaridad»
Siguieron su recorrido hasta llegar al gimnasio.
Para cuando llegaron, había una cantidad considerable de gente en este y eso causaba que los nervios le jugaran una mala pasada a Touma.
El pensar que tendría que hablar frente a tanta gente era aterrador, devolvía su estómago.
A la distancia, pudo ver que Tsuchimikado también iba llegando.
—Kami-yan, ¿cómo sigues después de esa mordida? Oh, por cierto, Index se calmó después de que esa loli de ahí le dio un paquete de galletas, aunque parece algo resentida por eso —el rubio señaló a una chica peliblanca que atraía bastante la atención a quien no la conociera. Si no tuviera el uniforme de la academia, Touma pensaría que iba en preescolar por su pequeña complexión
Le daba cierta aura de hermana menor sobreprotectora.
—Heh, su nombre es Koneko, es parte del club del que te estaba hablando —señaló Tsubaki.
—No sé qué me dice que se hará amiga de Index...
Touma estaba viendo todo un panorama respecto a esas dos.
No le gustaba lo que veía.
《Primer aviso: favor de pasar todos al gimnasio antes del inicio de clases normal》, exclamó una voz desde las bocinas colocadas en cada esquina del lugar
—Tenemos que ir a la parte de atrás, aunque por alguna fuerza perversa que desconozco... —Tsuchikimado parecía haberse enfermado de golpe—... Aogami nos está esperando.
Kamijou palideció.
Creía haber dejado a ese lolicon de falso acento de Kansai en Ciudad Academia.
—¿H-huh?
—Tal como escuchaste. Ese infeliz debe haberle rogado a Komoe-sensei que le consiguiera una forma de venir porque no quería quedarse solo.
—Esto es terrible... Debemos hacer un acuerdo, tú y yo.
—¿Qué tienes en mente?
—¡Si Aogami intenta acosar a alguien, lo entregaremos a los tres bastardos que están leyendo porno atrás de esa cortina!
—¡Bah!
—¡¿Qué cara-?!
—¡Buah!
Como si fueran cucarachas cuando la luz es prendida, Motohama, Matsuda y Issei salieron corriendo de una de las cortinas no usadas.
—¡Seh, le mostraremos lo que dos miembros de la Fuerza Delta le pueden hacer a otro miembro!
—... eso sonó patético.
... ... ...
... ... ...
Era inevitable, lo sabía muy bien.
Tenía que afrontarlo, no tenía otra opción.
Fue una prueba de fuego a su valentía.
El saludar a esas dos chicas que tanto aprecio le tenían.
Un aprecio bastante "único" en la opinión de cualquiera que no fuera tan denso como un agujero negro en lo que respecta.
—Itsuwa, Kanzaki. ¿Cómo han estado?
—T-Touma-chan.
—K-Kamijou...
Todos estaban reunidos en la parte trasera del escenario del gimnasio, solo esperaban a que la presidenta llegara para dar inicio con la presentación.
Era raro, normalmente el director era quien hacía estas cosas.
—Esos uniformes sí que les quedan, siempre creí que sería raro pero es de lo más normal —dijo Index sin creer que estaba insinuando algo morboso.
Ambas bajaron la mirada, Kamijou solo miro con confusión a sus amigas mientras Tsuchimikado y Aogami tenían una sonrisa del gato de Alicia por igual.
《Atención por favor, ahora pasará a dirigirnos unas palabras la presidenta del Consejo Estudiantil, Shitori Souna》, volvieron a sonar las bocinas.
Con gracia, Souna pasó al frente y se paró frente al micrófono como lo había hecho ya varias veces.
—Muchas gracias por cederme la palabra. Como ustedes sabrán, esto es algo inusual. ¿Por qué hacer esto por unos cuantos estudiantes de intercambio? Se preguntarán. Bueno, tenemos el prestigio de que provienen de dos lugares maravilloso, la legendaria Inglaterra, y la misteriosa Ciudad Academia.
El gimnasio se inundó de murmullos y mirabas analíticas, todas con la intención de forjarse una opinión sobre estos nuevos estudiantes.
—Nuestras invitadas de Inglaterra, den un paso al frente por favor.
Index, Kanzaki y Itsuwa se pusieron frente a la multitud presente. Al instante, tanto hombres como mujeres cayeron víctimas del encanto que irradiaban de forma natural.
Era como ver la llegada de unas diosas en la opinión de los que se iban al límite.
—Ahora, pido a nuestros compañeros de Ciudad Academia dar un paso al frente si tienen la amabilidad.
La Fuerza Delta finalmente se dejó ver por la multitud de estudiantes.
A sus ojos, parecían normales, pero justamente eso era dicho sobre la ciudad de la que venían, así que no podían fiarse.
—En el Consejo Estudiantil creemos que lo mejor sería conocerlos un poco más, así por favor, pido que se presenten uno por uno.
Dieron unos cuantos pasos más al frente.
Touma podía sentir como el sudor frío bajaba por su columna, aún si estaba junto a su gente de confianza, eso no le quitaba los nervios.
Quien tuvo el valor de pasar primero a presentarse fue quien menos esperaban.
—Muy buenos días a todos, soy Kanzaki Kaori. Esta de aquí es mi hermana, Itsuwa.
—H-hola a todos.
«¿Eh? ¿No se les ocurrió nada más que hacerlas pasar como hermanas?», pensó mientras miraba desconcertado a aquella maga y a la Santa Amakusa.
—Ambas nacimos aquí en Japón, pero por ciertas razones tuvimos que mudarnos a una temprana edad y terminamos viviendo en Inglaterra.
—Espero llevarme b-bien con todos ustedes...—la voz de Itsuwa iba bajando más y más hasta desaparecer. Estaba a punto de estallar.
—De igual forma, espero podamos llevarnos bien.
... ... ...
... ... ...
—Es... curioso.
—¿Rias?
La joven Gremory, que estaba sentada en la primera fila, se frotaba la barbilla mientras no apartaba su vista de Kanzaki.
—Hay algo muy raro en esa mujer, pero no sé qué es. Tendremos que observarla más de cerca.
... ... ...
... ... ...
Era el turno de la chica de cabello plateado y ojos esmeralda.
—Yo soy Index —se sentía muy nerviosa, pero estaba Touma, Kanzaki e Itsuwa, lo que reforzaba su confianza—. Kamijou Index.
«¡Orsola! ¡Sé que esto es obra tuya! ¡Mi inconsciente siempre supo que eras el diablo disfrazado», ahora Touma tenía miedo de decir su apellido y que se enteraran que era el mismo que Index tenía!
Por otro lado, sabía que era necesario, nadie creería que su apellido fuera Librorirum Probitorium.
—Llegué a vivir a Japón hace casi un año en esta época, antes de eso pasaba los días con Kanzaki... o eso me dijeron... Cómo sea, ahora vivo con Touma y él se encarga de mí.
Si bien no tenía el mismo impacto por sí sola, muchos seguían fascinados por Index. Parecía una auténtica inglesa.
—Ellas son nuestras nuevas estudiantes que vienen de Inglaterra —Souna hizo una señal de que podían tomar asiento, solo detuvo a los tres chicos—. Ahora, nuestros nuevos estudiantes que vienen desde la futurista Ciudad Academia se presentarán.
El primero en tomar el micrófono fue por supuesto el que menos vergüenza tenía.
—Mi nombre es Aogami Pierce. Ehh, no puedo decir que tenga algo especial, pero espero nos llevemos bien. Y si necesitan consejos, entonces soy bueno en eso.
Touma y Tsuchimikado no querían saber a qué consejos se refería.
—Ya qué, hagamos esto.
Haciendo crujir su cuello, Motoharu tomó la iniciativa y decidió acabar con esto.
—Buenas, soy Tsuchimikado Motoharu. ¿Qué puedo decir? Espero conocerlas a todas aquí, nenas —terminó con el ojo guiñando.
El siscon rubio solo estaba actuando para disimular que su corazón le pertenecía solo a aquella pequeña maid en entrenamiento.
Y al final, solo quedaba él.
—H-hola, soy Kamijou Touma —el chico no sabía que tanto el Consejo como los del Club de lo Oculto se sentían algo de hostilidad hacia él. Solo Souna y Shinrai estaba tranquilas—. Ehh... creo que mis amigos ya han dicho todo lo interesante, así que solo me puedo disculpar por si causamos algún problema en el futuro.
Para todos, Touma parecía alguien normal a simple vista. Incluso a algunas chicas les había parecido lindo su gesto y su cabello de puntas realmente era llamativo para los pocos chicos.
Sabiendo que habían terminado, el gimnasio se llenó de aplausos.
Vaya bienvenida habían tenido estos jóvenes.
Conclusión
Más allá de un ilusorio velo.
Todo había terminado ya.
La presidenta del Consejo Estudiantil le estaba dando un recorrido por el lugar a los nuevos estudiantes. No obstante, en el Club de Investigación de lo Oculto otro asunto muy importante se discutía.
—¿Notaste algo raro Kaichou? —preguntó un chico de cabellos rubios claros, complexión bien formada y que parecía tener un letrero que decía "caballero".
—Solo en esa chica, Kanzaki Kaori. No sé qué es exactamente, pero tiene algo. Y ese algo es... un poco desagradable.
—Hmm, pero ella viene de Inglaterra. ¿Qué hay de los estudiantes de Ciudad Academia?
Rías no tuvo que pensarlo para dar su opinión de los chicos.
—Parecían chicos normales, el único que llama mi atención es-
—Lo sabemos, Rias-senpai —Koneko dijo mientras mordía una galleta. La comía a ritmo muy lento—. Pero eso se escribe de diferente manera, solo debe ser una coincidencia extraña. Además, no olí nada raro en él. Debe ser la paranoia de Sona.
El silencio reinó.
Del olfato de Koneko nadie desconfíaba, pero... No podían ignorar ese significado, "Aquél que purifica a Dios y Exorciza al Diablo".
—¡Rias-senpai!
Tsubaki entró en pánico a la sala del club. Era la tercera vez en el día en que entraba de esta forma.
—¿Qué pasa?
—¡A-alguien rompió la barrera de Gasper-kun!
