Prólogo
Almas marioneta.
Eran las 4 A.M., cuando Hyoudou Issei, quien se encontraba en la cama de su habitación de siempre en la casa donde había vivido sus 16 años de vida, se despertó con un sobre salto, bañado en sudor y con la incomodidad de las náuseas atacando su estómago, así como los escalofríos que no paraban de recorrer su cuerpo.
El chico se sentó al borde de la cama sintiendo que en cualquier momento empezaría a vaciar el contenido de su estómago, pero afortunadamente tal cosa nunca paso, al contrario, al cabo de unos minutos su respiración, todo su cuerpo en sí, empezó a volver a la normalidad.
Al inicio entendió porque se había despertado de esta forma y a una hora tan mala, ni siquiera era lo suficientemente temprano para que su padre empezara a prepararse para ir al trabajo. Sin embargo, como toda persona que recién van despertando, pronto la compresión lo golpeo en forma de un leve dolor de cabeza y así recordó que lo que hizo que se levantara de esa forma fue un sueño.
No, estaba mal decirle sueño a esa cosa.
Fue una pesadilla hecha y derecha.
Y Issei la recordaba de forma tan vivida que le daba miedo.
Una desalmada mujer que jugo con su joven y delicado corazón durante un día entero, haciéndole crear ilusiones de pasar juntos sus días de su juventud. Porque si, Hyoudou Issei podrá ser alguien que nunca ha tenido novia y estaba tachado como un pervertido por la mayoría si no es que todos aquellos a los que conocía, pero tampoco era tan desesperado como para pensar en algo tan complejo como lo era el matrimonio.
Como fuere, la desalmada mujer de la pesadilla lo había llevado a un área abandonada donde con una lanza hecha de impura puso fin a su vida, burlándose de el de forma cruel. Algo que Issei esperaba nunca volver a ver era la maldita sonrisa que la mujer puso al ver como la vida abandonaba los ojos de chico.
Aunque... ahí era donde la pesadilla se tornaba extraña, hasta positiva de cierta forma.
Al final, dos figuras estaban ahí para salvarlo.
Una diosa carmesí a la que se entregaría con gusto.
Y un héroe con forma de dragón cuya piel tenia colores impactantes, él era alguien capaz de romper la realidad misma con tal de llegar a donde una persona pedía ayuda sin importar quien fuera, conocido o desconocido.
Hyoudou Issei no relaciono los eventos, pero pensar y recordar al héroe con forma de dragón le hacía sentir una picazón en el brazo izquierdo.
—Supongo que ya no tiene sentido quedarme aquí... —susurro para mismo dándole una mirada derrotada al reloj del despertador cuyos pixeles marcaban las 4:46 AM. Por su mente paso que tal vez podría intentar dormir un poco más pero rápidamente tuvo que descartarlo, Issei sabía que ya no volvería a dormir y que, de hacerlo, entonces llegaría tarde a clases.
Con eso en mente, se puso de pie y se dirigió a su baño para tomar una tibia ducha lo despertaría. Para cuando termino, eran las 5:22 AM.
Issei ahora tenía certeza que de que durante el resto del día no podría concentrarse. No importaba cuanto lo intentara, no podía dejar de visualizar a la figura femenina envuelta en luz carmesí. Le era inquietantemente familiar. —Es como si Gremory-senpai hubiera estado ahí... —no pudo evitar decir y no se le podía culpar.
Cuando a un estudiante de la Academia Kuoh se le preguntaba algo relacionado a ese color, inevitablemente mencionaría a la heredera Gremory. No era mentira decir que los miembros del Club de Investigación de lo Oculto, del Consejo Estudiantil y sus respectivas presidentas eran todas unas celebridades dentro de la institución.
Issei recordó en una anécdota que Kiryuu solía contar sobre Kiba Yuuto; muchas chicas y algunos chicos llegaron a pensar que era un actor de doramas, todo por lo guapo que era. El espadachín no tuvo dificultad en negar tal cosa.
Cayendo cada vez más en un profundo pensamiento que solo lo dejaba concentrarse en lo que quería recordar, pensar y en la única cosa que hacía en ese momento, Hyoudou Issei nunca se dio cuenta en el momento en que los otros dos habitantes de la casa se levantaron y lo encontraron preparando comida.
Cuando termino su ducha, Issei pensó que un buen distractor para su mente seria el ir a la cocina y preparar el desayuno. No era algo a lo que no estuviera acostumbrado, recordaba con claridad las lecciones de cocina que su madre solía darle.
En pocas palabras, fue una acción desinteresada, un aspecto de él que muy pocas personas conocían.
Mientras el chico seguía sumergido en su mente y en preparar un buen desayuno, Gorou, su padre, lo miraba con gracia y una pizca de orgullo, Miki, su madre, se encontraba preocupada, casi pensando que quien estaba frente a ellos era solo su hijo siendo sonámbulo.
—... ¿Así es como se siente saber que algún día abandonaran el nido? —Miki no pudo evitar preguntarse a sí misma.
—Así es cariño —la mirada de Gorou paso a ser una solemne, miranda su hijo con evidente nostalgia.
... ... ...
... ... ...
—¡Y-y entonces Kanzaki arrojó la masa para pancakes por la ventana!
Una nueva mañana había llegado a la ciudad de Kuoh. Las aves cantaban, el sol brillaba, las personas estaban tristes porque el terrible lunes hacia presencia y Kamijou Touma tenía unas grandes bolsas oscuras bajo sus ojos producto de constantes noches en vela.
«Gremory-senpai, ¿enserio eres un demonio?»
Aunque su mente quisiera, no podía olvidarlo.
La mujer de alas oscuras, el chico desangrándose, una de sus amables senpais saliendo surgiendo desde una luz carmesí, toda esas imágenes se mezclaban sin parar en la afectada mente de Kamijou.
—Touma... ¿me estás escuchando?
El chico se volteó solo para ver a Index mirándolo mientras hacia un puchero. Normalmente no cedería a tal cosa y acabaría siendo mordido por una enojada monja gorrona, pero Touma estaba muy cansando como para lidiar con algo así en este momento.
—¡Touma-kun!
La atención del chico sin suerte alguna en la vida y la monja con un agujero negro en lugar de estómago se desvió hacia Itsuwa que se acercaba a ellos a toda velocidad. Parecía muy animada, contrario a su estado la noche del domingo. Fue inevitable para Touma sentirse mal al enterarse que ella estaba deprimida debido a que él había salido todo el día y ni siquiera se había molestado en decirle.
El prometió compensarla de una u otra forma.
—¡Buenos días, Itsuwa-chan! —saludo Index haciendo a Touma mirarlas con ojos de pez fuera del agua.
—¿Itsuwa-chan? ¿Qué rayos pasó en esa pijamada para que ahora la llames así?
Un fuerte rubor se presentó en las mejillas de ambas chicas y solo una fuerza de voluntad sobrenatural evito que la imaginación de Kamijou hiciera de las suyas.
«¿Eh? ¿Qué diablos?»
—¿Qué está pasando Itsu-...?
—¡Whaaaaaaaaaahhh!
—¡Whaaaaaaaaaahhh!
Ambas chicas se fueron corriendo tan rápido que lo único que quedo atrás fue una sombra borrosa. Tal hazaña física por parte de Index hubiera impresionado a Touma de no ser porque la monja tenia lágrimas de cocodrilo en los ojos.
—¿Y ahora que hice?
—¡Touma! —una lamentable Index cargada por Itsuwa a modo de "caballito" le reclamo Kamijou antes de volver a su huida, ¿en qué momento se le había subido a la espalda a la maga Amakusa? —. ¡Eres un condenado insensible! —con su declaración hecha, las dos chicas partieron rumbo a la academia una vez más. Era tal su velocidad que alguien fácilmente podría pensar que la vida de ambas dependía de seguir corriendo.
—...
Ni siquiera el canto de un grillo acompañó a Touma en su repentina e inesperada soledad.
—... no tengo idea... de lo que paso...
Suspirando con claro fastidio, Touma no tuvo otra elección que seguir su camino hasta la academia en solitario. Mirando el lado positivo de las cosas, reconoció que a veces era bueno estar solo con sus propios pensamientos los cuales solo eran un montón de preguntas sin resolver por lo acontecido la tarde el domingo. —Gremory-senpai dijo que era un Ángel Caído, pero... no tiene sentido, no se parecía en nada a Misha Kreutzev —Kamijou repaso sus recuerdos del Arcángel caído durante el incidente del Angel Fall y al final de la Tercera Guerra Mundial cuando derribo la Estrella de Belén sobre el mismo.
En ese entonces Touma podía sentir lo abrumador que era tal poder capaz de extinguir toda la vida en la Tierra, siendo Telesma puro y concentrado en un solo ser que seguía las distorsionadas ordenes de Fiamma de la Derecha.
—La mujer de ayer no se parecía nada, ¿de verdad era un Ángel Caído? ¿Entonces porque todo sigue normal y no es como cuando ocurrió el Angel Fall...? —dijo en voz alta el chico sin suerte, lo que despertó a la polizona en la chaqueta de su uniforme.
Ella lo escucho alto y claro, habiendo formulado una pregunta como respuesta a la propia pregunta de él.
—¿Has pensado que eso se debe a que no solo era Telesma concentrado? Podría haber algo más involucrado como materia biológica, incluso algún un tipo de alma —era la inconfundible voz de Othinus.
—¿Othinus? Estaba seguro que te quedarías en casa.
—Hphm, ¿y dejarte solo justo cuando podrías conocer a una duquesa del Ars Goetia y sus lacayos? Ni lo sueñes humano.
—Je, eres sobre protectora.
—¿Y hay algún problema con eso?
—Para nada.
Othinus y Touma intercambiaron sonrisas, con el chico bastante agradecido por el hecho de que la pequeña ex diosa mágica aligerara el ambiente antes de elaborar lo que sus le habían hecho concluir.
—Pero si, ya que lo mencionas, cuando pelee con esa mujer... fue como pelear con un ser humano, mi puño conecto con piel, huesos y ella era alguien con emociones, estaba feliz por lo que le hizo a ese chico y enojada cuando vio que se salvó, no es nada como lo que había visto antes respecto a Ángeles. Tampoco es que este Kamijou sea un erudito en temas del Lado de la Magia, pero aun así es raro.
Othinus no lo iba a negar, también estaba preocupada. Primero fue esa barrera con algún tipo de magia demoníaca que se sentía diferente. Como Dios Mágico, es obvio que en algún punto interactuó con la magia basada en lo que se decía sobre el Infierno, no confundir con magias basadas en conceptos del Inframundo.
No solo eso, sino que, en una larga existencia, llego a observar a incautos humanos que hicieron tratos con demonios o entraron en contacto con ellos. Uno de los ejemplos más famosos del mundo era la leyenda de Niccolò Paganini, el violinista del diablo. Un niño cuyos padres fueron tentados por el demonio, siguiendo al pie de la letra lo que el demonio quería como hacer al joven Paganini practicar el violín hasta 10 o más horas al día.
Al final el demonio gano, Niccolò obtuvo un talento sin igual y a cambio el demonio con su vileza reclamo las almas de Antonio y Teresa Paganini. Un trato indirecto forjado con engaño, esa era la forma en la que los demonios actuaban.
—Si esta Rias Gremory realmente es esa Gremory, cosa que dudaría de no ser por la magia que la chica uso ayer, entonces algo grave debió haberle pasado para terminar así.
—¿Es así?
—Claro. Dudo mucho que un demonio interactúe con los humanos de forma tan casual, puedes llamarlo prejuicio o lo que sea, pero está en su naturaleza engañar y atrapar a los seres humanos en tratos de los que no tenían el menor conocimiento. A no ser... pero debe ser imposible.
—¿...?
—Tengo otra teoría, una que para nada me gustaría que fuera verdad, pero empieza con el Sumo Sacerdote.
Touma no pudo evitar estremecerse ante esa mención, si había alguien a quien no buscaba recordar, era a esa momia que tantos traumas le había causado. ¡Por culpa de ese anciano dudaba poder vivir un romance adolescente de forma normal!
—Ugh, por mucho que no quiera hablar de él, veo a dónde quieres ir... Es demasiado extraño que después de su aparición, la única otra cosa que haya pasado fuera la aparición de Saint Germain. No me malentiendas me gusta la paz y sé que mi desgracia no se ha ido, pero es... muy extraño.
El 1 de Diciembre del año pasado, el Mago del Espectro Violeta, el nombre de los farsantes, varios St. Germain atacaron las instalaciones del Dianoid en Ciudad Academia. Puede que esto ya lo hayas escuchado antes, pero había un pequeño detalle en esta ocasión. Un efecto mariposa que puede o no haber derivado en esta situación.
Kamijou Touma, protegiendo a Othinus, no solo se enfrentó a St. Germain.
También a una mujer llamada Kihara Yuiitsu.
Y lo hizo con ayuda de Mugino Shizuri.
Esa Kihara sabía que la ex diosa mágica seguía al lado del portador de Imagine Breaker y según ella, era la clave del misterio que había estado carcomiendo la mente de su maestro tras haber derrotado al Sumo Sacerdote con el uso del Anexo Anti-Arte.
La 4ta Nivel 5 de también era parte de lo que sea que Yuiitsu quería hacer, revelando por accidente que su Meltdowner era perfecto para encontrar la clave a este misterio.
El "Espectro Imaginario".
Kamijou y Mugino supieron en ese momento que esa mujer había perdido por completo la cabeza por lo que, a pesar de sus mentalidades tan distintas y claro desagrado mutuo, decidieron cooperar para detenerla, cosa que así paso. La Kihara tenía muchos, muchos As bajo la manga y realmente puso en aprietos a Meltdowner e Imagine Breaker pero al final ambos prevalecieron.
Para cuando sus grupos de amigos se reunieron con ella, Touma y Shizuri habían llegado a una clase de comprensión que no era posible llamar amistad, pero si tolerancia. Prácticamente, acordaron quedarse en un estatus como conocidos.
La historia de cómo se desarrolló la semi amistad entre esos dos es para otro día, solo se puede decir que se relaciona al 14 de Febrero de ese mismo año y era llamado "La peor cita del mundo", un evento protagonizado por Hamazura Shiage y con co-protagonismo de Kamijou Touma y Accelerator, conocidos desde ese día como la Fuerza Delta Alter por Musujime Awaki y Tsuchimikado Motoharu.
Ese era un breve resumen del ultimo evento en el que Kamijou Touma o sus conocidos se habían visto involucrados
—¿Dices... que no es normal que nada haya pasado?
—Podría ser y necesito que esa chica, Gremory, me confirme algunas sospechas para ver si es lo que creo que es.
—Egh, haces que suene como algo totalmente malo.
—Como tal no sería malo, pero si una probabilidad de uno entre casi un número infinito de variables que mi teoría sea verdad...
—Ahora si me estoy empezando a preocupar... Como si lo del parque no fuera suficiente...
—¡¿Estuviste en el parque?! —exclamo una voz que pertenecía a ese chico amante de los pechos a quien Touma casi había visto morir ayer.
Lo que sea que haya pasado por la mente de Othinus como respuesta a la presencia de demonios en Kuoh, tenía un solo factor inmutable.
La desgracia de Kamijou Touma.
... ... ...
... ... ...
—Uh, es un poco molesto —confeso el chico que revisaba su piel una vez ms para asegurarse de no tener algún tipo de sarpullido.
Ese lunes por la mañana en la ciudad de Kuoh trajo consigo una ola de nuevas sensaciones y experiencias para un joven de 16 años con largo cabello castaña, ojos como el ámbar, finos rasgos faciales y un gran gusto por los atributos femeninos.
Más allá del vacío en sus memorias que era el día de ayer, un domingo como cualquier otro, se sentía muy diferente de su prematuro despertar. Para empezar, estaba mirando con completa claridad en la oscuridad si así lo quería, cosa que no debería ser posible porque A) era un ser humano, no un gato o depredador nocturno, B) su vista estaba jodida por mirar anime con el brillo de la pantalla al máximo en una habitación oscura.
El desayuno junto a sus padres esa mañana había sido un buen distractor para su mente, haciéndole no perderse en sus pensamientos por el resto del día, algo de lo que Issei estaba seguro antes. Otra cosa positiva fue que su padre y el habían acordado a salir de pesca el siguiente fin de semana, tal como hacían en los viejos tiempos.
Su paz termino en el momento que se despidió de su madre, salió de casa y dejo que el clima fresco de la mañana, así como los primeros rayos de solo lo golpearan, ahí es donde supo que algo no andaba bien. La luz del sol no se sentía bien contra su piel, no era algo doloroso, pero si un poco incómodo, como una picazón que iba y venía, que solo estaba ahí cuando quería ser consciente de la misma. —¿Qué rayos me está pasando? ¿Una segunda pubertad? —No pudo evitar pensar con ápice de gracia.
—No, eso es imposible. Tal vez solo es mi falta de sueño... —al igual que aquel desafortunado chico pelinegro de Ciudad Academia, Hyoudou Issei atribuyo todos sus problemas a la falta de una buena noche de sueño.
Sin querer seguir buscando la mítica quinta pierna del gato, continuo con el camino que tomaba casi todos los días a la academia. Le pareció raro no encontrarse con Matsuda o Motohama pero era porque seguramente ya habían llegado o como era costumbre, se levantarían tarde e iniciarían su camino con prisa.
En la soledad del camino, dejo de reflexionar sobre estas sensaciones nuevas y empezó a hacerlo sobre el evidente vacío en su memoria. —Me he es imposible creer que no recuerde nada, estoy seguro que esa pesadilla tiene algo que ver con que no pueda recordar nada del día de ayer, ¿pero que es...? —En la boca del estómago sentía un malestar cuando trataba de conectar los puntos sobre la mujer de su pesadilla. Era como si su propio cerebro le estuviera jugando una mala broma bloqueando a propósito cosas que recordar, claro, creer que era obra de una influencia externa y cosas así era muy fácil, pero Issei no lo sentía así, sabía que esos recuerdos todavía estaban ahí y solo era necesario algo para estimularlos y que volvieran a él.
Sin saberlo, su camino pronto se cruzó con el de otro estudiante, uno involucrado en lo que le había pasado y quien pronto dijo algo que saco al joven Hyoudou de su buceo mental.
—Ahora si me estoy empezando a preocupar... Como si lo del parque no fuera suficiente...
—¡¿Estuviste en el parque?! —grito en voz alta sin pensarlo dos veces.
Mirando más de cerca al chico, Issei lo reconoció como Kamijou Touma, uno de los tres alocados estudiantes de Ciudad Academia que se habían transferido apenas el viernes pasado. A pesar de que no mostraron todo un show con las famosas habilidades ESper que se podían adquirir a través del Programa de Poder Curricular, el simple hecho de venir de la ciudad de la ciencia adelantada 30 años al resto del mundo ya los había convertido en celebridades entre la juventud de Kuoh.
No lo hagan empezar con esas chicas que venían de Inglaterra, las 3 eran hermosas, casi al nivel de Ojou-sama de la academia como Rias Gremory, Sona Sitri y Akeno Himejima.
—Yo... —Issei dejo de pensar en chicas y tetas cuando escucho a Kamijou dirigirle la palabra, el joven del Imagine Breaker parecía nervioso, pensando con cuidado lo que iba a decir e inclinando ligeramente hacia el lado derecho por algún motivo. Pareció que pronto encontró lo que quería decir y la realización lo golpeo—... si, ayer estuve en el parque. ¿Por qué preguntas, Hyoudou-san?
«¿Eh? ¿Cómo sabe mi nombre? ¡La única vez que hablamos fue cuando nos encontró a Matsuda, Motohama y a mi revisando la colección de revistas que le compramos al conserje! Además, me burle de él diciéndole que tenía una cita con... con...»
—... Perdón por gritar como un loco, ni siquiera me presente —con gran incomodidad que fue le extendió su mano a forma de saludo—. Soy Hyoudou Issei, estamos en la misma clase si no me equivoco.
—Ehm, no quiero ser grosero Hyoudou-san-
—Oh vamos, puedes llamarme Issei sin problemas.
—Bien, Issei —el desafortunado chico sintió raro el hablarle tan casualmente a alguien que apenas conocía—, ¿no eres parte del Cuarteto de Pervertidos?
—Así que ya nos dicen cuarteto... Por algún motivo me enojaba que no involucraran Kiriyuu cuando ella ha hecho cosas más cuestionables que Matsuda, Motohama y yo juntos.
—¿Eh...?
—Consejo: nunca dejes que te vea fijamente, todos en la escuela creen firmemente que tiene alguna habilidad especial gracias a sus lentes que le permite medir la hombría de los chicos.
—Ugh, eso da miedo... Espera, no me he presentado, ahora yo soy el grosero —era curioso pero el joven sin suerte estaba disfrutando esta conversación, mucho mejor que seguir meditando los posibles resultados de su reunión con la presidenta de ORC que ocurriría más tarde—. Soy Kamijou Touma. Puedes decirme Touma, Issei.
Con el incómodo ambiente ahora despejado, ambos chicos dieron un firme apretón de manos. Por nada más que mera precaución, Touma saludo con su mano izquierda.
El brazo izquierdo de Issei se sintió un poco entumecido, pero él le restó importancia por lo que Touma no podría haberlo notado.
—Huh, entonces Touma, si también estuviste ayer en el parque, ¿me viste con alguien más por casualidad?
Kamijou sintió la necesidad de tomar una respiración profunda, pero la hizo a un lado, ya había tomado su decisión. Sea lo que sea que Rias Gremory había hecho para salvarle la vida, Touma creía que Issei al merecía saber que "algo" si paso en ese parque, lo único que no iba a hacer era darle los detalles, ese sería un trabajo para su senpai de impactante cabello carmesí.
Antes de hablar, Touma se aseguró de recodar el nombre que el propio Issei había mencionado el viernes pasado.
—Si... Te vi en el parque junto a esa chica, Amano Yuuma.
El gatillo imaginario en la mente de Hyoudou Issei se activó.
Todo estaba ahí, todo llego a su mente en un solo parpadeo.
La sádica sonrisa de su cita que se había convertido en una dominatriz de cuarta.
La diosa carmesí que lo reclamo.
Y el héroe con forma de dragón.
Una vez más, sintió un leve calambre en el brazo izquierdo.
—... Gremory-senpai prometió contarte el resto hoy mismo. ¿Cuándo? No sé, pero lo hará, estaba muy mortificada por ello.
—... E-esto que estoy recordando no es fácil, ¿s-sabes? Pero... aunque todavía me pregunto qué diablos paso, que dos personas fueran salvarme... lo hace un poco más digerible...
Touma no pudo evitar sentir empatía por el chico. El sudor frio que bajaba por su cuerpo, la expresión de incomodidad en su rostro y el como inhalaba y exhalaba a profundidad le hicieron darse cuenta que era una verdad muy difícil de digerir.
—Issei, ¿estás seguro que quieres ir a clases? Puedo... hmm, inventar algo conveniente.
Los ojos del castaño se abrieron, parecía cansado, pero mucho más seguro que antes.
—Aprecio tu preocupación Touma, pero estaré bien. Y... quiero saber la verdad cuanto antes. Así puedo reanudar mis planes para ser el Rey del Harem, ¿sabes?
Eso desconcertó un poco a Kamijou pero le hizo formar una sonrisa, al menos ahora sabía que en mayor parte, Hyoudou Issei seguía siendo la misma persona que conoció brevemente el viernes pasado.
—Claro, lo que tú digas.
Los chicos compartieron un asentimiento en silencio y una vez más partieron rumbo a la escuela.
Atravesando la entrada de la academia, Kamijou Touma se empezó a sentir observado nada más separarse de Hyoudou Issei, esto no pasó desapercibido para Othinus y sin esfuerzo alguno, busco y encontró la fuente de las miradas. Pincho la mejilla de Touma para llamar su atención.
—Humano, mira ahí —dijo señalando hacia el pasillo abierto del segundo piso.
En ese lugar estaban Rias Gremory, Akeno Himejima, Kiba Yuuto y Koneko Toujou observándolo como si fuera la cosa más normal del mundo, al grado de que Koneko le daba un débil saludo que Touma no tuvo más opción que regresar. —Si... hoy va a ser un día muy largo —. Dijo sin pensar, sintiendo que su futuro era mucho más oscuro que cuando estaba en las clases de Komoe Tsukoyomi y esa Espada de Damocles llamada reprobar colgaba constantemente sobre su cabeza.
Las cosas no eran así, pero no era algo que le fueran a decir al chico, ni siquiera su confidente Othinus.
El Dios Mágico reducido a hada no miro con desconfianza al grupo de Rias, si no con intriga, sintiendo cada vez más que la teoría que no quería que fuera correcta se hacía más y más real.
... ... ...
... ... ...
《Grayfia estará ahí durante tu reunión con Kamijou Touma, eso no está a discusión. Créeme Rias, es algo necesario》
—¡Pero Nii-sama-!
《Rias, por favor créeme, no tomaría tales medias de no ser por los descubrimientos de Grayfia en las últimas horas. No digo que Kamijou-san sea un villano irredimible o alguien que apunta contra tu integridad y la de tu nobleza, al contrario, leer sobre sus acciones me hacen ver que es un ser humano digno de elogios》
—Entonces, ¿Por qué enviar a Grayfia...?
《... A pesar de todo, Kamijou Touma sigue siendo alguien con relación a Ciudad Academia, una ciudad-estado que representa a la Facción Científica en su totalidad, así como la Ciudad del Vaticano representa gran parte a la Facción de la Iglesia. Súmalo a su destacada participación en el Halloween Británico o sus supuestas acciones durante la Tercera Guerra Mundial y tienes una reunión con uno de los individuos más destacados del mundo》
Rias Gremory conocía bien a su hermano, lo hacía muy bien.
Puede ser que Sirchezs Lucifer fuera un curtido político y guerrero desbordante de carisma, tanto como para ser uno de los engranajes principales en esta tensa "paz" entre las Tres Grandes Facciones y al mismo tiempo mantener a raya a la Facción del Viejo Satan, pero no era perfecto, y era justo en momentos como este que la joven Gremory podía notar grietas en sus declaraciones.
—¿Qué es lo que no me estas contando, Nii-sama? —declaro contúndete, fue tan grave la sequedad en su pregunta que Sirchezs se sintió realmente herido.
《... También estuvo involucrado en los eventos que rodearon a [GREMLIN] y el asedio a su sargazo en bahía de Tokio》
Rias torció su labio en una mueca. No lo iba a negar, era sorpréndete escuchar que estuvo involucrado en ese evento, pero no entendía la aprensión de su hermano a contárselo antes.
— "Sigh", vi como se enfrentó a un Ángel Caído sin pensarlo dos veces, eventualmente hubiera ganado si ese cuervo cobarde no hubiera huido. Honestamente, Nii-sama, lo que dijiste ya no me sorprendente tanto debería.
«Oh hermanita, no tienes idea», fue el pensamiento del Maou Lucifier
《Hmm, entonces, ¿supongo que te sientes preparada para tener una reunión con un chico un año menor que tú y que en cuestión de meses ha reunido aliados suficientes como para formar su propia facción? 》
—... Cuando lo pones así suena tan intimidante...
《Jaja, lo siento, no era mi intención. Solo espero que entendieras por qué duda de contarte tantas cosas respecto a este joven》
—Sí, puedo entenderlo, pero no tienes nada de lo que preocuparte, Nii-sama. Lo he llegado a conocer un poco y ya puedo ver el tipo de persona que es.
《Entonces parece que mis preocupaciones eran injustificadas. Aun así, Grayfia ira, ¿estás de acuerdo? 》
—Ya veo que eso no es algo que pueda cambiar, así que está bien.
Antes de tener la oportunidad para replicar, Sirchezs fue interrumpido por el sonido de alguien tocando la puerta.
《Empezando la mañana ocupada, ¿eh? En ese caso no te quitare más de tu tiempo. Cuídate, Rias》
—Igual tú, Nii-sama. Dile a Milicas que su tía Rias le envía saludas.
Sirchezs soltó una suave risa diciendo que justo haría eso mientras terminaba la llamada. Por su parte, Rias aflojó sus músculos un momento sintiendo la presión que empezaba a cernirse sobre sus hombros, pero tenía que dignarse a atender el motivo por el que la llamada termino.
—¡Adelante! —le dijo a quién sea que se encontrara ahí.
Con chillido producido por la falta de aceite la puerta se abrió. Koneko, que estaba acostada en el sofá leyendo manga, tomo nota mental para pedirle a Kiba que arreglara eso.
En el marco de la puerta apareció Tsubaki Shinra quien parecía tener un poco de prisa.
Koneko y Rias arquearon una ceja al verla. No era raro recibir visitas de Sona o de su nobleza, es solo que casi nunca pasaba a tan tempranas horas del día. Además, Shinra era igual de seria que Sona por lo que ver los nervios tan evidentes que la invadían era algo nuevo.
—Tsubaki-san, ¿a qué se debe esta visita? —pregunto Rias con un tono amigable pero que a la vez daba a entender que quería ir al meollo del asunto.
La [Reina] de Sona se quedó quieta a unos metros del escritorio de Rias como un niño atrapado comiendo dulces a altas horas de la noche. El ligero temblor en su labio no pasó desapercibido.
—... ¿Es cierto lo que paso con Kamijou Touma?
—Así es. Si son las preocupaciones de Sona una vez más, dile que no tiene nada que temer. Grayfia estará presente durante nuestra reunión.
—Suponiendo que solo sea un "chico" ... —esa pizca de veneno en las palabras de Tsubaki sorprendiendo a Rias y Koneko, a esta última fue en tal grado que dejo de comerse la paleta que sostenía en su mano derecha.
Shinra, dándose cuenta de la pesada atmosfera que se formó por su culpa, soltó un suspiro y perdió su pose recta.
—Lo siento por eso, Rias-san, Koneko-san, es solo que es un fuerte golpe enterarme que puede hacer retroceder a un Ángel Caído como si nada después de interactuar con Kamijou. Si algo me da paz, es no parecía una mala persona, pero... me sigue pareciendo un poco conveniente que un estudiante de Ciudad Academia se enfrente a un ser sobrenatural a tan solo unos días de su llegada.
—¿Insinúas que Kamijou-senpai y esos pervertidos que tiene por amigos están trabajando con los Ángeles Caídos? —pregunto Koneko, con un claro tono que mostraba lo mucho que no le parecía la línea de pensamiento de Tsubaki.
Mientras tanto, la [Reina] de Sona se abstuvo de decir nada más, dándose cuenta que a Rias tampoco le gustaba mucho su pensar a pesar de la mirada de compresión que le daba. Fue así que la [Princesa Carmesí de la Destrucción] se puso de pie y se acercó a Shinrai.
—Tsubaki-san, si esto saber esto calma tus inquietudes, entonces no tengo reparos en decírtelo. Kamijou-san no estaba ahí al inicio, al parecer entro en contacto con la barrera del Ángel Caído y la disperso, ¿cómo? No tengo la menor idea; tal vez es su habilidad ESper, tal vez es un talentoso mago que se hacía pasar por estudiante en Ciudad Academia, pero para eso es nuestra reunión en unas horas, para despejar dudas y quien sabe, puede que Kamijou Touma sean el puente para que la [Casa Gremory] y la [Casa Sitri] entablen conversaciones con la Facción Científica.
—... eso suena bien... —dijo sin estar del todo convencida.
Rias entonces se dispuso a dar el golpe contundente.
—Además, estoy parcialmente en deuda en con él. Después de todo, trato de salvar a Hyoudou Issei, incluso los vi llegando juntos a la escuela esta mañana.
—Ojalá Kamijou-senpai no se vea influenciado por ese degenerado.
Al escuchar, esa última declaración el estado de animo de Tsubaki se animó. A pesar de aun tener sus inquietudes respecto a Touma y los y las estudiantes que se transfirieron junto a él, hora podía ser mucho más optimista respecto a la verdad que se revelaría en la reunión.
—Jo~ —dejando caer su seriedad, Shinrai decidió jugar un poco con lo que las palabras de Rias dejaban a interpretación—, veo que te preocupas mucho por Hyoudou-san. ¿Acaso Rias-chan se ha encaprichado~?
—...
—¿Eh? ¡¿Es enserio?! ¡Yo lo decía en broma!
... ... ...
... ... ...
—Nyah~ ¿Y dices que ahora Itsuwa-chan te está evitando y Index quiere emboscarte?
—Sigo sin saber que hice, ¿habrá sido tan malo?
Tsuchimikado y Aogami sintieron el incontrolable impulso de estrangular a Touma sin importarle lo que les dijera el maestro. Habían escuchado mil y una veces sus quejas sobre chicas, pero ahora querían que el bastardo pusiera un poco de su parte.
—Bueno Kami-yan, incluso si puedes comprenderlo un poco, el corazón de una mujer enamorada seguirá siendo un misterio. Entonces, ¿por qué no tomar la iniciativa?
Touma no se dignó a responder. Era muy temprano y no quería hablar de un tema que no le hacía sentir cómodo.
«Index e Itsuwa son muy lindas y nos llevamos muy bien, pero... no veo a ninguna de ellas sintiéndose de esa forma»
En cierto punto antes de empezar la siguiente clase, Aogami Pierce exclamo con orgullo que iría a revisar las aulas de 1er grado diciendo estupideces sobre una tierna chica peliblanca que daba vibras de chica gato.
Tsuchimikado y Touma acordaron vender a Aogami al Club de Kendo después de eso. Esas chicas eran brutales por lo que habían oído.
—Y entonces, Maika dijo de Aogami era desagradable y me dio la idea.
—Bueno, sí un tipo como él llega y te pide hacer afiches de tamaño real, ¿cuál sería tu reacción y opinión?
—Je, a veces me preguntó cómo dormíamos tranquilos antes de desmantelar su culto a Komoe-sensei y a la niña que Accelerator cuida.
—Ugh, Aogami debería estar agradecido con cualquier deidad que se haya apiadado de el —dijo Touma tratando de no recordar las declaraciones de su amigo con falso acento—. Si Accelerator lo hubiera escuchado, entonces nada en el mundo podría haberlo salvado.
—Buenooooo~, puede que se haya salvado de él, pero no de Fukiyose. ¿Acaso te tengo que recordar como las chicas de nuestra escuela y algunas Ojou-sama de School Garden se unieron para prenderle fuego en el Distrito 22?
—... empiezo a creer que la mayoría de tus espectadores en aquel directo eran chicas del School Garden.
—Exactamente, de Tokiwadai. ¡Solo mira esta obra maestra!
Tsuchimikado extendió su teléfono para enseñarle un post que encontró en redes sociales, siendo una gran pancarta que podrías confundir con propaganda política. Quien publicó la foto decía que ahora era de archivo ya que la pancarta no estuvo mucho tiempo antes de que la encargada de los dormitorios de la escuela Tokiwadai la retirara.
Dicha pancarta en cuestión mostraba a Aogami sufriendo en lo que llamarías la interpretación que alguien común le da a un círculo del infierno, con Tsuchimikado como el carcelero y Touma en el fondo sosteniendo una bandera rodeado por tres chicas, claro, nadie se parecía a cómo eran en la vida real.
Debajo había una pequeña nota diciendo que fue hecho por el Club de Arte de la Escuela Tokiwadai para homenajear a los héroes que derrotaron al Falso Pastor de Gekota.
—... ¿estoy teniendo un sueño lucido por comer algo en mal estado?
—Disculpen, ¿se encuentra Kamijou Touma?
Vítores femeninos inundaron el salón para disgustos de los chicos, llegando tal extremo que aquellas chicas que tenían novio se taparon los ojos y empezaron a recitar haikus. Touma podía jurar en su final había una chica diciendo trabalenguas en español, uno sobre tres tristes tigres y un trigal.
Con resignación, Kamijou Touma se levantó de su asiento y se abrió paso en medio del caos y la barbarie que representaba la admiración de las chicas de la academia Kuoh por su ídolo masculino, Kiba Yuuto.
—¿Qué se te ofrece, Yuuto-san?
«Tch, maldito chico guapo, seguramente sabe sobre la enfermedad de Kami-yan y planea empezar sus planes de un harem al desvelar sus secretos. ¡Lo siento imbécil, pero los secretos de esa enfermedad le pertenecerán solo a la Delta Force!», el pensamiento recorrió la mar de estupidez infinita que era parte de la mente de Aogami quien volvía derrotado de las aulas de primer año habiéndose dado cuenta de su gran error. Esa chica peliblanca era tan tierra como un gato, ¡pero golpeaba como un jaguar! Así que ahí se encontraba en el pasillo, golpeado, gimoteando y siendo testigo de la euforia femenina que podría hacer lo imposible.
—La Presidenta te ha citado para esta tarde después de clases, quiere que podamos hablar sin interrupciones.
—Eso... está bien.
Mientras la mayoría de estudiantes en el salón pensaba en los motivos por los cuales uno de los estudiantes recién transferidos desde Ciudad Academia seria citado por la propia presidenta del ORC, en la parte de atrás, tres chicos tenían una reacción muy distinta.
—¡I-imposible! ¡¿Ese tipo llamo la atención de una belleza como Gremory-senpai?! —Matsuda tenía las manos sobre su cabeza como si quisiera arrancarse el inexistente pelo que tenía, todo por la frustración en su ser.
Si, el Trio Pervertido fue el más afectado por la aparición de Kiba Yuuto y la invitación del ORC a Kamijou Touma.
—¡Escuche que estaba junto Himejima-senpai el domingo! —grito Motohama, rojo por la furia que le invadía. Sus delirios no pasaron desapercibidos para el resto de estudiantes masculinos que estaba solteros.
Una sola línea de pensamiento se hizo recorrer en esa clase, como si todos fueran una mente colmena cuyo objetivo se había determinado. Ni siquiera el cansado Hyoudou Issei, quien ya consideraba a Kamijou como un buen tipo, fue inmune a tal cosa.
"¡Kamijou Touma y esos chicos de Ciudad Academia son el enemigo público número!".
El aura asesina de todos no pasó desapercibida para Tsuchimikado quien se encogiendo en su asiento, acomodándose las gafas de sol con sus manos temblorosas. Si esto fuera Ciudad Academia y su vieja clase, sin duda lanzaría un argumento irreal para hacerle saber a estos chicos que Aogami y el estaban de su lado, pero presentía que tal cosa no iba a funcionar.
«La Fuerza Delta contra el mundo, jaja... estamos tan jodidos», pensó mirando fijamente a Touma tratando de idear una venganza para más tarde, pero esos pensamientos murieron cuando capto el estado de su amigo.
Touma estaba tenso, demasiado, y no era porque ahora casi roda la clase lo odiaba.
Era por la aparición del propio Kiba. Esa tensión empeoro cuando el susodicho menciono a Rias Gremory.
—... Esto no le va gustar nada a Nee-chin.
Al otro lado del salón, un grupo de chicas reunidas en círculo compartían sus teorías sobre la invitación de Kamijou así como dejaban a la luz su lado fangirl por Kiba Yuuto.
En el centro de todas ellas se encontraba una joven con lentes que brillaban en una luz siniestra y conocidas coletas castañas. Su nombre era Aika Kiryuu, la mayor pervertida de la academia Kuoh, gran confidente para otras chicas y portadora de una habilidad sobrenatural que le permitía dar la medida exacta de una hombría.
—Aika-san, ¿podrías, ya sabes...?
—Hooo˜, ¿interesada por saber si entre los chicos nuevos hay uno dotado˜?
—... —la chica que pregunto no necesito decir nada, su fuerte sonrojo y que miraba de un lado a otro sin encontrar donde enfocar la vista fueron respuesta suficiente para Kiryuu.
La misma se acomodó los lentes como una villana estereotípica de anime.
—Je˜, ¿qué remedio? Veamos... el lolicon es normal... el Sargento Siscon igual, nada impresionante, queda Kamijou Touma... ¡¿Qué-?! —por primera vez en su tiempo en la academia Kuoh, otras chicas vieron a Aika Kiryuu desconcertada y aparentemente avergonzada. Por supuesto, se dieron cuenta que se puso así en el momento en que miro a Touma—. V-vaya... el rendimiento, el máximo alcance... Podría hacer una tesis al respecto.
... ... ...
... ... ...
En el Inframundo, Sirchezs Lucifer recostó la cabeza sobre su escritorio tratando de obtener un mínimo de descanso y esperando que su querida Grayfia fuera indulgente al menos esta vez. Cada que se recostaba, ella solía soltarle una reprimenda para no hacerlo, sobre todo porque hubo una vez antes que una importante reunión que casi que queda dormido ahí, inevitablemente casi babeando el escritorio.
No iba a culparla, él era uno de los 4 Grandes Demonios, nadie podía verlo hacer algo así.
Para su sorpresa, su esposa no lo regaño, si no que se unió a él sentándose en su regazo, lo que le hizo levantar la vista. Ver el cansado rostro del amor de su vida era una vista inusual y una que estrujaba su corazón de una forma no positiva.
Antes de que pudiera preguntarle qué era lo que sucedía, Grayfia hablo. —¿Por qué no le contaste sobre lo que relaciona a Kamijou Touma con ese hombre? —. Dijo con un tono distante.
Sirchezs tenía un argumento lógico, practicado cientos de veces frente al espejo esa misma mañana, y de todas formas las dudas seguían ahí, a la espera de que hubiera cometido un error garrafal que podría poner en peligro a su querida hermanita, a la hermana de Serafall Leviathan, a la nobleza de ambas y si las cosas seguían escalando, a cualquiera facción sobrenatural.
—... Simplemente... no tuve el coraje. Declarar algo tan grave sobre ese chico le pintaría una gran diana en la espalda, y no es así como busco pagarle a quien tantos actos heroicos ha hecho, el salvar al [Peon] de Rias entre ellos.
—... "Sigh", lo entiendo, es solo... Mathers ya ha estado distante al respecto, en conflicto sobre lo que hacer.
—Lo entiendo. Puede haber cambiado desde esos distantes días en la Golden Dawn, pero eso no quiere decir que pueda perdonar a ese hombre y dudo que el haga lo mismo. Mathers ha tenido que pagar mucho para tratar de rectificar su error, incluso perder a Moina para siempre. Me hace preguntarme... si la Estrella de Plata ha hecho lo mismo, pero eso lo dudo.
Había un hecho que Sirzches Lucifer y Grayfia Lucifuge deseaban no haber conocido.
Fue el 6 de Enero de ese mismo año que se documentó, todo por obra de Lola Stuart que se encontraba en Ciudad Academia desde el 4 de Enero.
Kamijou Touma había entrado en contacto con un hombre que se pensaba se había perdido en el tiempo, alguien que a diferencia de otros grandes magos como Mephistopheles, Merlín, Paracelso, la infame Morgana Le Fay, John Dee, Helena Blavastsky, el mismo Samuel Lidden Macgregor Mathers y muchos más, nunca trascendió más allá de su vida humana a pesar de ser uno de los magos oscuros más recordados.
6 de Enero del año 1 D.C., el día en que tres reyes magos le entregaron regalos a Cristo recién nacido.
6 de Enero del año 2016 D.C., el día en que se supo que ese hombre estaba vivo.
Sus nombres eran muchos; Edward Alexander, Estrella de Plata, Frater Perdurabo y la Gran Bestia 666, pero siempre seria recordado por solo uno.
Aleister Crowley.
Parte 1
La Delta Force había causado una conmoción enorme en la clase de Komoe Tsukuyomi.
Al irse, eran los tipos más idiotas, con temas de conversación extraños pero interesantes, y siempre era un gusto verlos recibir su merecido por parte de Fukiyose Seiri. Y ahora, de la noche a la mañana, habían perdido eso.
Como si el golpe no fuera ya lo suficientemente grande, la mayoría de las chicas estaban deprimidas por la partida de su príncipe azul sin suerte.
—Umu, quería ensenarle mis excelentes habilidades de cocina.
— "Sniff", Touma-kun... estaba tan cerca de darte mi confesión bajo un árbol de sakura, entonces estaríamos juntos para siempre... ¡y si no-!
El resto de chicas en la clase sintieron un escalofrió cuando los ojos de esa chica cambiaron de un común café a un imposible rojo.
Contrario al lamento de las chicas por la partida de su amado, los chicos estaban todavía en peor estado. Más que un corazón roto, estaban aterrados por una aparente profecía.
—¡Aaaaaaaaarrrggggh, esos malditos! ¡Tienen la Enfermedad de Kamijou para sí mismos y el bastardo ahora está en una escuela llena de bellezas!
—¡Los manuscritos del Santo Aogami eran verdad, Kamijou el Falso Pastor va a propagar su enfermedad en todo el mundo!
—El muy codicioso quiere a todas las Onee-san del mundo... ese tipo de ambición es admirable.
En resumen, la clase era un maldito caos que ni siquiera Komoe podía arreglar, no es como si ese día en específico la profesora tuviera ánimos y energía para hacer tal cosa.
Sentada sobre su escritorio, Fukiyose Seiri y Himegami Aisa trataban de subirle los ánimos a su querida profesora, y estaban fallando irremediablemente. La misma se sentía tan culpable por no haber previsto que algo como lo del directo seguramente pasaría, era algo que Tsuchimikado ya había dicho que haría y lo único que se lo impedía eran las suplicas de Tsukuyomi. Que el imbécil no recordara sus promesas con la profesora que tanta paciencia le tuvo lleno de enojo el corazón de Fukiyose y Aisa prometió hacerlo reflexionar sobre sus acciones con su varita de chica mágica de edición limitada.
Realmente esa "varita" era una picana eléctrica de tipo experimental conseguida por Fremea Seivelun y perdida desde hace meses para la niña.
—Por favor, no llore Komoe-sensei. Esos bastardos no merecen sus lágrimas.
—P-pero, "sniff", me esforcé tanto para que Aogami-kun pudiera estar con sus amigos... ¡Waaaaaaaaaaaaaaaaah! —una vez más, la pequeña maestra rompió en lágrimas en el pecho de Aisa quien mantenía su estoico rostro mientras le hacía caricias en la cabeza.
Fukiyose se mordió el pulgar con frustración, tomo lo mejor de si para no empezar a morderse la uña, consciente de lo dañino y antihigiénico que era. Por su mente ya pasaban en las que podría traer de regreso a esos tipos a Ciudad Academia y al menos ir a la ciudad de Kuoh, así podría darles solo su merecido.
«Tan solo esperen ustedes trio de idiotas, ya verán», la comprensión tardo un poco en golpearla, pero cuando lo hizo, fue con fuerza. «¿Eh...? ¿Por qué incluí a Kamijou? D-digo, él no estaba ayudando a Tsuchimikado, hizo mal al no detenerlo, p-pero estaba ayudando a Index que no se veía bien...»
Ahí se dio cuenta.
Ese último pensamiento le causaba una punzada de molestia y no tenía la menor idea de cuál era el motivo.
O tal vez hubo un tiempo en el que Fukiyose Seiri conocía el motivo, pero el poner fachada tras fachada sobre el mismo lo había enterrado en lo profundo de sus memorias.
Y de su corazón.
Con una ceja alzada, la normalmente inexpresiva Himegami Aisa observo como el rostro de una de sus mejores amigas se ponía rojo de la nada y no tuvo evitar resoplar. Era un poco despistada, Aisa sabia eso, pero incluso siendo así podía darse cuenta de que era lo que afligía a su amiga
¿Cómo podría no hacerlo? Después de todo, ella estaba afligida por lo mismo.
«¿Sera esta mi oportunidad para dejar de ser un personaje de fondo? Sintoniza el próximo episodio para mi debut con la Chica Mágica del Santuario, Aisa-tan», pensó a modo de broma.
¿Quién diría que la necesidad de Seiri por aclarar esa molesta punzada trazarían el camino a algo más grande?
Algo que llevaría a más de uno hacia Kuoh
... ... ...
... ... ...
—¡¿Por qué?! ¡¿Por qué no pude levantar una bandera con Koneko-chan?! ¡Le daría el mundo mismo de ser necesario!
—¿Que te llamara un asqueroso pervertido y te golpeara hasta casi morir no fue suficiente para que entendieras porque no te quiere cerca?
—¡Tu cierra la boca Kamijou bastardo! ¡Tú vives con esa adorable monja y cada semana apareces con una chica nueva!
Touma, Tsuchimikado y Aogami estaban afuera del salón teniendo una "civilizada" conversación en el pasillo. Al parecer su clase tenía la ultima hora libre ya que la profesora tuvo que salir por una emergencia familiar.
Eso sí, el Amante de Onee-san y el Sargento Siscon estaban muy callados escuchando las quejas de Aogami por lo que le paso al encontrarse con Toujo Koneko por segunda vez ese día.
Como si una vez no fuera suficiente para el chico con falso acento de Kansai, lo intento de nuevo al encontrarla pasando por su salón hace menos de 30 minutos, resultando en una paliza que hacia parecer a los golpes de Fukiyose como algo leve. La retraída y callada peliblanca tenía la fuerza de un gorila, ahora la Fuerza Delta lo sabía.
Pero eso no fue todo. Para rematar a la ya nula dignidad de Aogami, las chicas del Club de Kendo encabezadas por Murayama y Katase aparecieron de la nada proclamando que harían descender la justicia divina sobre este degenerado.
Así que si, en su primer lunes en la Academia Kuoh, Aogami Pierce fue brutalmente machacado por una chica un año menor que era tan dócil como un gato y unas despiadadas aspirantes a chicas samuráis.
—¡Oye, ¿eso a que viene imbécil?! ¡No metas a Index en esto!
—Kami-yan, ¿y si llamamos a Yomikawa-chan para que lo arreste? Mi sexto sentido nos dice que nuestra frustrada ex profesora de educación física le encantaría eso, incluso podría tomarlo como su regalo de cumpleaños.
—¡Bah! ¡Cállate siscon amante de maids! ¡Ahora sé muy bien que tú eres el principal conspirador para derribar mi sueño! ¡Sigue así y pronto serás el maldito Guy Fawkes!
—Amigo, no. Montarle un culto de adoración a Komoe-sensei no es un sueño digno de una Noche de la Pólvora, ni siquiera es digno de irse a la papelera sucia del conserje.
Pierce chasqueo su lengua con frustración decidiendo no decir nada más.
Durante el silencio, Touma miro discretamente el reloj de su teléfono, dándose cuenta que faltaba muy poco para la hora de salida. Lo mejor que podía hacer era decirle a Index que llegaría tarde y que era mejor si se iba a casa junto a Itsuwa y Kanzaki.
—Los veo mañana chicos, tengo que ir al edifico del Club de Investigación de lo Oculto —antes que esos dos tuvieran la chance para decirle algo, Touma dio media vuelta y se fue hasta desaparecer al doblar el pasillo.
Ambos se quedaron en un sepulcral silencio creando en sus cabezas rebuscadas teorías sobre porque algunos de los estudiantes más populares de la academia. Sin embargo, mientras Aogami lo hacía solo por curiosidad no se podía decir lo mismo de Tsuchimikado.
Tan sumidos en sus pensamientos que estaban, eran ignorantes al grupo de chicas que habían observado toda su conversación desde una distancia. Murayama, Katase y Aika estaban en ese grupo.
—Bueno... —hablo primero Katase—. Al menos no son unos pervertidos como esos tres.
—Tal vez no, pero si son muy idiotas —declaro Murayama con una expresión que no mostraba más que decepción.
... ... ...
... ... ...
—Va a dejar marca... —dijo Touma mirando con dolor la nueva mordida en su brazo.
Ni siquiera tuvo que decirle a Index que iba a llegar tarde o que se fuera con Kanzaki e Itsuwa, ella lo hizo por iniciativa propia. Claro, no sin antes morderlo alrededor de dos veces.
Ni Index ni el sabían que los testigos apodarían a la monja glotona como "Niña Piraña" desde ese día.
Como si el ataque y la frialdad de Index no hubiera bastado, también tuvo que lidiar con una Itsuwa bastante nerviosa que no formar ninguna oración en su presencia dejando al chico confundido a niveles astronómicos. ¿Enserio había sido tan mala su pregunta desde la mañana?
—El consejo que papa me dio en navidad cobra sentido, no intentes entender la mente de una mujer porque terminaras loco.
Su salvadora fue (una vez mas) Kanzaki que se había llevado a las dos antes de que las cosas escalaran para peor y armaran una escena. Gracias a ella fue que Touma tuvo más tiempo para procesar que era hora de enfrentarse a Rias Gremory y conocer la verdad de los hechos acontecidos el día anterior.
Reforzando sus nervios hasta volverlos titanio y controlando su respiración fue que se acercó con cautela al antiguo edificio donde se reunían los miembros del ORC. Para su sorpresa, se dio cuenta que ya lo estaban esperando y se le sumo el ver quien era.
Era Tsubaki Shinra con una sombría expresión, los brazos cruzados y parada en un ángulo que hacía que la luz solar se reflejara en sus lentes de forma siniestra, estaba frente a la puerta tal y como lo estaría un guardia de seguridad en un club nocturno.
Touma sintió como se tensaba su garganta y trago saliva ruidosamente.
—H-hola Tsubaki-senpai...
—... —ante el silencio, Kamijou creyó que en ese momento aquella chica que fue tan amable como para mostrarle la escuela durante el primer día empezaría a despotricar contra él o le atacaría sin hacer pregunta, sin embargo, pronto capto la verdad. En el rostro de Shinra se reflejaba la duda, pero también la esperanza—. Kamijou Touma... pareces un buen chico, espero que eso sea verdad.
Sorprendido por sus palabras, Touma soltó una corta risa que le ayudo a relajarse.
—Tsubaki-senpai, solo soy un chico normal de preparatoria.
... ... ...
... ... ...
—Humm, chicas, recordé que tengo algo que hacer, ¿no les importaría adelantarse?
—Oh, está bien. ¿Regresaras tarde? Digo, si es así entonces yo preparo la cena hoy.
—No creo que tarde mucho Itsuwa, solo tengo que asegurarme de una cosa...}
Con prisa, Kanzaki Kaori se separó de Itsuwa e Index para regresar corriendo a los terrenos de la academia.
Era despistada en ciertas cosas y enemiga jurada de la tecnología, pero muchos podrían considerar a Kaori como una buena jueza de carácter y a veces del estado de ánimo.
Esta vez, su juicio en el estado de ánimo había recaído sobre una persona a la que le tenía una alta estima; Kamijou Touma.
Pudo captar en parte como se sentía el chico que había protegido a su amiga de las maquinaciones de la iglesia desde ese día hace casi 1 año.
Touma lucia nervioso, demasiado. Era como si se dirigiera a una situación que iba mucho más allá de lo que podía soportar, una de la que desconocía absolutamente todo. Deseaba haberle dicho algo, ofrecerse a acompañarlo, pero no pudo decir nada en el momento y ahora se arrepentía.
De regreso en la academia, pregunto a otros alumnos si habían visto a Touma describiendo sus características, todos le señalaron que vieron a un chico así dirigiéndose al edificio del Club de Investigación de lo Oculto.
Al seguir la pista, se encontró a las puertas del viejo edificio con la vista de su amigo hablando con una integrante del Consejo Estudiantil, Tsubaki Shinra era su nombre si Kaori no recordaba mal.
No podía todo lo que hablaban, solo algo sobre una reunión y que estaban esperando la señal para dejarlo a lo que Kanzaki se mostró disgustada por tener razón; algo estaba pasando. ¿Acaso todos ellos eran un imán de problemas del lado de la ciencia y el lado de la magia?
—Je, Touma estaría de acuerdo conmigo —en su determinación por saber lo que estaba pasando, no capto que dijo el nombre del desafortunado chico de forma tan casual. De haberse dado cuenta, habría empezado un escándalo por la vergüenza y delataría que estaba ahí, así que tenía bastante suerte—. ¿Ah? ¿Qué es lo que hace?
Pronto vio a Toujou Koneko aparecer detrás de la puerta y hacerles señas indicándoles que ya podían pasar, Kanzaki siseo al darse cuenta que debía buscar la forma de ver lo que pasaría ahí dentro. Por default, sus ojos se concentraron en las ventanas en el segundo.
«Hmm, este edifico debe de tener una oficina, y si la tiene, entonces seguramente estarán ahí»
Para mala suerte de Kaori, no había sido tan sigilosa como había creído.
Koneko miro hacia los arbustos cercanos a la entrada con sospecha. Probablemente no era nada, pero decidió estar alerta por las dudas, también le diría a Kiba y los miembros de la nobleza de Sona.
Parte 2
Abriendo una puerta de exótica madera con un aspecto bien cuidado, Kamijou Touma, Tsubaki Shinra y Toujou Koneko ingresaron a la oficina principal del ORC. El chico tuvo que tragar ruidosamente una vez más ante la vista que lo recibió.
Todos los estudiantes que integraban al Consejo Estudiantil estaban ahí incluyendo a la Presidenta del mismo, "Souna Shitori". Como esperaba, todos y cada uno de los miembros del ORC a excepción de Gasper Vladi se encontraban presentes, así como una hermosa mujer de intensa cabellera plateada y profundos ojos rojizos.
—Kamijou Touma, es un gusto conocerte una vez más —dijo la chica parada frente al escritorio, la mismísima Rias Gremory con su característica sonrisa de negocios con la que el chico ya se había familiarizado a pesar solo haberla visto dos veces antes.
En una acción a definiría todo el curso de esta reunión, Rias se acercó a Touma y le extendió la mano en cortesía haciendo al susodicho tambalear con indecisión por una cosa; ella le ofreció su mano derecha.
Los ojos se Grayfia se agudizaron con desaprobación, le había advertido a Rias que no intentara esta "prueba" solo para ver de lo que era capaz esa mano derecha que contenía un poco de poder especial.
De regreso con Kamjiou, no le costó mucho captar que esto era una prueba. El como la "sonrisa de negocios" de Rias paso a ser una juguetona. Solo podía suspirar internamente.
—... Eres un poco sádica, Gremory-senpai —y entonces, sucedió.
La mano derecha de Rias Gremory y el Imagine Breaker de Kamijou Touma se encontraron en un firme apretón que pronto se rompió.
El sonido que invadió el espacio podía ser descrito de muchas formas.
Una bala disparada a velocidades sónicas.
Cristales rompiéndose en un instante.
Un vacío formándose instantáneamente.
Esas y muchas más descripciones era igual de válidas.
Y en cuanto a Rias Gremory, la misma sintió como si alguien pusiera un filtro en negativo en sus ojos que despareció en menos de un parpadeo, le siguió una sensación de debilidad que la abrumo e hizo sobresaltar hacia atrás donde se recargo contra el escritorio. Nada más separarse se esa mano derecha, sintió como toda su fuerza volvía a ella, pero a un ritmo demasiado lento para su gusto.
Todos los presentes en la oficina se tensaron con excepción de Sona, Koneko y Garyfia la cual encontraba merecida la reacción de Rias, pensando, «Te dije que no debías hacerlo», por su puesto, mantuvo una cara seria todo el tiempo para guardar apariencias.
— Je... Jejeje —para desconcierto de algunos, esa soñadora chica pelirroja se empezó a reír a pesar del sudo nervioso que bajaba por su frente—. Eso fue... nuevo.
—¿Estas bien, Gremory-senpai? —pregunto Touma con gran preocupación en él.
—Rias.
—¿Ah?
—Puedes llamarme Rias, Touma-san. No hay necesidad de ser tan formal.
—Uhhm, entonces, ¿Rias-senpai...? Se siente un poco raro.
—Tal vez.
Habiendo recuperado la compostura, Rias se dirigió a su silla en el escritorio, indicándole a Kamijou que se enterara frente a ella.
Sintiéndose más seguro con lo que estaba pasando, Touma camino con confianza hasta la silla, claro, sintiéndose algo incómodo por todas las miradas que estaba recibiendo. Las más aterradora era esa mujer de cabello plateado y traje de maid, no sabía porque, pero le daba una vibra similar a la de Fukiyose.
—Entonces... ¿Por dónde quieres empezar?
Touma lo sabía, era ahora nunca. Othinus le había aconsejado que, si quería iniciar sus preguntas con el pie correcto, entonces lo primero que tenía que hacer era cuestionar el origen de su apellido.
—Rias-senpai, ¿eres ESA Gremory? ¿La que el Rey Salomón atrapo con su anillo y puso a su servicio?
—... Me siento insultada.
El pobre chico empezó a sudar profundamente creyendo que Othinus podría haberse equivocado fatalmente, al menos lo pensó hasta que vio la expresión burlona que compartían Rias y Akeno, la cual se había puesto a su lado derecho.
—Touma-san, ¿acaso me veo tan vieja?
—¿Eh...? Uhm, no, para nada. Es solo, ya sabes... ¿No son los demonios tan longevos que han estado vivos antes de todo lo del Jardín del Edén y esas cosas?
—Bueno, vivimos como máximo diez mil años aproximadamente, así que dudo que mi antepasado que vivió en esa época pudiera seguir con vida.
—¿Antepasado...? Espera, espera, si tú eres Gremory, ¿entonces quiénes son los otros en esta habitación? ¿Decarabia? ¿Sitri?
—Parece que sabes algo de demonología, aunque la [Casa Decarabia] es un pilar extinto y bueno, la [Casa Sitri] está presente en la habitación —con la mirada, Rias guio a Touma hasta donde estaba Sona, haciendo que no fuera difícil conectar los puntos.
—Casa... Como en una familia noble.
—Veo que ya lo estas captando. Así es Touma-san, esos 72 demonios que estuvieron bajo el control del Rey Salomón y sus detalles están en el grimorio Ars Goetia formaron a los 72 Pillares del Inframundo, casas nobles que lo dirigen en distintos territorios.
—Eso es... Es muy diferente de lo que esperaba.
—No puedo culparte. Cualquier humano un poco versado en lo sobrenatural, pero sin verdadero contacto con este lado del mundo llega a hacer suposiciones como las tuyas.
—Entonces, eres miembro de la [Casa Gremory]. ¿Quiénes son ellos en todo esto? —dijo Kamijou, refiriéndose tanto a la nobleza de Sona como la de Rias.
La heredera carmesí guardo silencio, habiendo acordado con Grayfia que ella explicaría esta parte.
—Ellos son Demonios Reencarnados gracias al sistema de [Evil Pieces], la panacea de nuestra especie si se me permite el comentario. Punto y aparte, soy Grayfia Lucifuge, es todo un gusto conocerlo Kamijou Touma-san.
—Eh, es un gusto, Grayfia-san... —saludo con claro desconcierto.
—Hay una parte que Rias omitió, y es la autoridad superior a los 72 Pilares, los Cuatro Grandes Satanás —Grayfia señalo con cuatro dedos para dramatizar un poco—. Lord Falbium Asmodeus, la hermana de la señorita Sitri, Lady Serafall Leviathan, Lord Ajuka Beelzebub y Lord Sirchezs Lucifer, anteriormente heredero de la [Casa Gremory] y mi [Rey].
«Como si necesitara más sorpresas...», Touma estaba tratando de digerir la información. «Ahora resulta que Rias-senpai y Souna-senpai son hermanas de Lucifer y Leviathan, aunque...»
Con una sincronización que no era natural, la polizona que viajaba en la chaqueta de Kamijou pensó lo mismo que él.
«Leviathan era una bestia marina creada por Yahwe como vasija para el caos y destrucción que existía antes del Génesis, y si bien los textos religiosos superponen y confunden su figura con la de Satanás, eso no tendría porque quitarle su estatus de Bestia del Anticristo. También estoy segura que el nombre completo de Lucifer era Estrella del Alba y nunca tuvo gran relación con Gremory», pensó Othinus tratando de encajar estas confusas piezas de información, no le importaba que aún no le contaran todo ya que, para su desgracia, lo estaba consiguiendo y no le gustaba para nada el rompecabezas que estaba logrando armar. «Menciono el sistema [Evil Pieces], pero eso es imposible... el único lugar de donde provenía eso nunca tuvo una Emanación que afectara de esta forma»
Era claro que ella sabía algo que nadie más en la habitación, una pieza de información de la que tenía conocimiento incluso antes de alcanzar el estatus de Dios Mágico.
—Lord Ajuka Beelzebub en específico, es poseedor de una mente brillante que encontró la forma de salvar a nuestra raza de la extinción debido a nuestros bajos niveles de natalidad y la cada vez más común extinción de un pillar. Ese es el sistema [Evil Pieces], imitando a las piezas del ajedrez, estas son entregadas a las familias de los 72 Pilares, así como a los demonios de Clase Alta para que formen una nobleza. Las [Evil Pieces] como ya habrás deducido Kamijou-san, reencarnan al individuo en un demonio en base a la pieza seleccionada lo que también otorga los atributos de la misma.
—Entonces... ¿Todos ustedes eran humanos? —pregunto Touma a los miembros del ORC y a los del Consejo Estudiantil. No pudo percibir que tanto Akeno como Koneko fueron las únicas sin asentir a sus palabras.
—Y como has presenciado de primera mano —esta vez fue Rias quien hablo—, incluso pueden salvar a alguien que está al borde de la muerte...
Tanto Kamijou como Rias se encogieron en sus respectivos asientos con incomodidad, claramente recordar el que puedo haber sido el destino de Hyoudou Issei hace tan solo un día no era algo para nada agradable.
—Creo que comprendo en su mayor parte lo que me dijeron... Je, entonces veo que no tenía nada de lo que preocuparme.
—¿Ara˜? —esa fue Akeno uniéndose a la conversación— ¿Acasos nos tenías miedo, Touma-kun?
Una gota de sudor bajo cómicamente por la mejilla del chico a sabiendas de que esta era su hermosa senpai pelinegra metiéndose con en él una vez más, tal y como había hecho en el centro comercial.
—No lo llamaría miedo solo, ya sabes, reservas. No es la primera vez que me veo involucrado en problemas del Lado de la Magia, pero nunca antes me había encontrado con demonios agradables.
—¿Entonces sabias que existíamos? —pregunto Momo Hanaki, estudiante de segundo y [Obispo] de Sona.
A su pregunta, Touma negó contundentemente.
—El que conocí... no tenía ningún rasgo humano en él.
Inevitablemente la imagen de un Stray Devil apareció en la mente de todos peor al momento la desecharon, comprendiendo gracias a su tono de voz que el desafortunado chico no quería hablar al respecto.
—Hmm, con "Lado de la Magia". ¿asumo que te refirieres a la facción formada por la Iglesia Anglicana y las distintas Ordenes Cabalísticas a lo largo del mundo?
—Podría decirle que sí. Aunque, ¿eso significa que ustedes no están de ese lado?
Rias hizo un gesto de negación con su dedo índice, claramente de buen humor.
—Nosotros contamos con nuestra propia facción, una de los tres grandes que hay en el mundo.
La confusión que invadió a Touma en ese momento fue inmensa, tanta que su boca se abría y cerraba como un pez tratando de decir algo. Para su ya típica mala suerte, Rias no tendría piedad y continuara contándole de que se trataba todo.
—Los Tres Grandes Poderes; el Inframundo, el Cielo y los Grigori, la facción de los Ángeles Caídos.
—Está bien, es todo, ya no soporto este maldito circo.
De la nada, una pequeña figura emergió de los bolsillos internos de la chaqueta de Kamijou Touma y salto al escritorio hasta estar cara a cara con Rias Gremory. La chica pudo haberla confundido con alguna muñeca de anime producida en Ciudad Academia, lo que explicaría porque caminaba hacia ella mientras murmuraba maldiciones por lo bajo.
Su teoría se vino abajo cuando noto dos cosas; la energía mágica que desprendía y como Grayfia se había tensado e irradiaba hostilidad. ¿Acaso la conocía?
—¡¿Othinus?! ¡Dijiste que no ibas a salir!
—Hphm, dije que no lo haría solo si estaba equivocada en porque su magia y lo que saben sobre las facciones del mundo eran tan diferentes, y ahora veo que estaba en lo correcto.
—Kamijou-san —los interrumpió Grayfia—, ¿puedes explicar que hace contigo la antigua líder de [GREMLIN]? Por lo que tenía entendido, Ciudad Academia colaboro en el asedio a su guarida en ese Sargazo que estaba en la bahía de Tokio —con un golpe seco, dejo caer sobre el escritorio una carpeta con el nombre del grupo estampado en la portada.
Hubo un evidente cambio en el comportamiento de Kamijou Touma. Con ellos aún estaba ese chico un poco despistado y agradable pero también parecía más... protector. Akeno en concreto no pudo evitar sentir curiosidad por su comportamiento. ¿Qué tipo de relación tenía con alguien tan infame como el Dios Mágico Othinus? Y, sobre todo, ¿que no estaba muerta?
Todos los presentes recordaban ese día, la consecuencia inmediata del asedio en la bahía fue una cacería humana por parte de la Coalición Internacional contra el criminal Othinus quien había huido a Dinamarca. Tras largas horas de tensión en todo el mundo, el presidente de los Estados Unidos, Roberto Katze y la Reina de Inglaterra, Elizard, confirmaron su eliminación en la ciudad de Odense. Con la caída de su líder, el grupo terrorista llamado [GREMLIN] se disolvió y muchos de sus miembros recayeron en custodia de las autoridades americanas y europeas.
Entonces sí, escuchar por parte de la mismísima [Reina] y esposa de Sirchezs Lucifer que uno de los criminales más peligrosos del mundo estaba con ellos ahora mismo no sentó bien a los presentes.
—Para responder a tu pregunta —sorprendentemente, Othinus fue la primera en hablar—, esos dos ancianos le encargaron que me vigilara. ¿Qué sentido tenia meterme en una celda como estoy ahora? Y Ciudad Academia nada tiene que ver con que este a su lado.
—¡Pero la Coalición dijo que te eliminaron en Dinamarca! —exclamo Shinra con frustración.
—Primera regla del mundo real niña; no creas nada de lo que dicen los políticos. Enserio, ¿creen ustedes que sería tan fácil para ellos eliminar a un Dios Mágico? Je, solo Ciudad Academia contaba con esa capacidad y la perdieron hace meses.
El significado en su declaración quedo bien grabado en todos.
—Estas... —Saji dio varios pasos atrás, sin lugar a dudas temeroso y sin entender como la reunión había dado un giro tan drástico—. ¿Acaso estas diciendo que todo el asunto del "Dios Mágico" no era solo un apodo?
—¿Por qué no le preguntas a la descendiente de Rofocale?
Eso claramente no le había gustado a Grayfia pero por su infinita paciencia, se guardó los comentarios mordaces.
—Othinus, se amable o voy a quitarte la casa de muñecas y dejare a Sphinx entrar al cuarto.
—... ¿Sabes que es raro verte ser tan severo?
—No lo siento.
—Oh, no esperaba que lo hicieras. De hecho, me gusta, y mucho.
—Lo sé.
El intercambio verbal entre Kamijou Touma y Othinus era... interesante por decirlo en palabras amables. Ni siquiera parecían dos de los individuos más interesantes que más olas de cambio había provocado en el mundo.
«¿Acaso están coqueteando?», Rias se preguntó a sí misma, tratando de imaginar qué clase de circunstancias podrían haberlos llevado a desarrollar una relación tan íntima por así decirlo.
De no ser porque estaban de una reunión bilateral para compartir información, habría sentido envidia. No la culpen, ¡ella solo quería vivir un lindo y sano romance adolescente!
Suponiendo y acertando en lo que pasaba por la cabeza de su mejor amiga y [Rey], Akeno Himejima se propuso a prohibirle ver anime y manga de estilo Romcom por mínimo un mes.
— "Cough", siento que tuvieran que ver eso —era difícil notarlo, pero el rostro de Othinus estaba un poco rojo—. Respondiendo a tu pregunta, chico que dudo sea rubio natural-
—¡Hey!
—Sí, un Dios Mágico es exactamente eso, alguien que ha alcanzado una escala muy diferente dentro las artes mágicas y ha dejado su rastro en la mitología gracias a los cambios que han realizado a lo largo de las fases del mundo. Sobra un poco decirlo, pero probablemente soy más antigua que la señorita Lucifuge ahí.
—¿Estás diciendo que inspiraste parte de los mitos de la humanidad? —cuestiono Kiba con una ceja alzada, no muy seguro de a donde quería llegar la nueva adición de esta reunión.
—Por supuesto. Cuando ocurrió el asedio, no fue una coincidencia que haya ido a Dinamarca, uno de los cinco países nórdicos.
—Mitología nórdica... —murmuro Grayfia antes de negar rápidamente—. Puede que el Inframundo este en términos neutrales con los Nórdicos, pero dudo mucho que pudieran ocultarnos al "Dios Mágico Othinus" durante tanto tiempo.
—Hmm, ya que mencionaste esta "neutralidad", ¿debo asumir que pactaron lo mismo con Michael y ese viejo cuervo Azazel? Solo digo, las Tres Grandes Facciones del mundo estaban al borde la extinción tras esa guerra la última vez que observe, lo lógico sería pactar una "paz" que solo hace parecer que están en una Guerra Fría.
Por primera vez el estoicismo de la [Reina más fuerte] se rompió, luciendo mortificada porque Othinus supiera información tan crucial y la mencionara tan casualmente. Touma no lo estaba llevando mejor, pero eligió permanecer en silencio, confiando plenamente en lo que ella tenía que decir.
—¿Estuviste ahí...?
—No exactamente, simplemente pude observar todo desde una fisura. Debo decir, para ser el hogar de seres tan poderosos, la Brecha Dimensional está muy mal protegida.
Una vez más, nadie supo cómo reaccionar a esas palabras. En cualquier otra situación, pensarían que declaraciones de ese calibre dichas de forma tan libre seria el resultado de los delirios de un loco, y puede que gracias a lo que habían escuchado sobre [GREMLIN] la mayoría dudara de la cordura del individuo conocido como Othinus, pero incluso así, no podían ignorar que su palabra tenia peso. También no era solo el calibre o el valor de lo dicho, si no de lo que daba a entender como una certeza, algo de lo que solo Grayfia había oído, y fue por mera casualidad.
Hace ya mucho tiempo durante una fiesta, el antisocial Ajuka Beelzebub se había pasado de copas junto a su marido, ¿Cómo ocurrió si los demonios tienen alta resistencia al alcohol? No le pregunten a ella, la deba migraña de tan solo pensarlo. En sus dichos en estado de ebriedad, menciono un antiguo mito, un del que le encantaría saber más, pero para logarlo necesita la cooperación de otras mitologías.
—... ¿Eres uno de esos Dioses Antiguos?
Esa era justo la pregunta que Othinus estaba esperando.
—Para nada, que esos tipos sean considerados seres que estaban incluso antes del Dios Judeocristiano solo demuestra que el Aeon responsable tuvo feo error en su línea de tiempo. Siempre existió el miedo a lo desconocido del universo y esas cosas, pero sí se convirtió en una capa, en una fase del mundo, fue gracias a que H.P. Lovecraft popularizo el concepto y les dio forma de seres que la psique humana no puede comprender y de intentarlo, perderán la cordura.
—¡Esta bien, espera un momento! —de golpe, Rias se puso de pie y miro intensamente al Dios Mágico reducido a un hada—. ¿Estas tratando de llegar a algo aquí o solo dices lo que se te ocurre sobre la marcha? Además, Kamijou-san —oh, debe de haber estado bastante cansada o fastidiada como para usar su apellido con esa dureza—, ¿acaso no era esta una reunión solo para intercambiar información? Te he dicho lo que somos, pero no tú has dicho nada sobre tu mano derecha y como hace eso de negar nuestros poderes o los de ese Ángel Caído.
Touma y Othinus compartieron una mirada, como si se estuvieran diciendo algo sin la necesidad de palabras.
Fue tras un eterno minuto de sepulcral silencio que aquella que ostentó el título de Dios Mágico reanudo su hablar.
—Si eres paciente, llegaremos a cómo trabaja la mano derecha de este chico —dijo al mismo tiempo que picaba la mejilla de Touma—, pero antes de eso debemos ver algo mucho más extenso. ¿A ninguno de ustedes les parece extraño que eventos como la Tercera Guerra Mundial, todo lo ocurrido con [GREMLIN] y la misma existencia de Ciudad Academia sean cosas que se sienten aisladas, casi desconectadas de lo todo lo que los rodea a pesar de caer también en el espectro de lo sobrenatural?
El silencio reino una vez más en la oficina. Durante esa nueva pausa, una nueva teoría se empezó a formar en la mente de Grayfia Lucifuge, todo gracias a una palabra clave. Ella no era la más erudita en los temas profundos del esoterismo y la filosofía.
—Lady Othinus, ¿por qué hablo de un "Aeon" como si fuera una cosa viva?
—Veo que lo captaste —dijo con una pícara sonrisa—. No es difícil pensar que "Eón" y "Aeon" son la misma palabra, pero en una pronunciación diferente, y aunque puede ser así en ocasiones, el "Aeon" tiene mayor significado y valor propio mas allá ser solo una unidad de tiempo para miles de millones de años si nos adentramos en la doctrina gnóstica la cual mezcla ideas del Maestro Platón. El mismo profesaba la idea de un Dios, un Demiurgo, cuya creación fuera geométricamente perfecta y en plena armonía, de ahí la idea tomo dos rumbos; un Demiurgo, es decir el arquitecto del mundo, emanaba de la fuente divina, lo Incognoscible No Creado mientras que también se convirtió en un título adjudicado al Arconte Yaldabaoth y a la Serpiente Draconiana del Edén, Samael que en ciertas ocasiones era llamada Lucifer Estrella del Alba o la mismísima Lilith, la primera mujer creada según los textos apócrifos del Mar Muerto.
El ambiente que en tan constante cambio se encontraba, ahora era parecido al de un salón de clases con Othinus como la maestra, o al menos así lo pensaba Kamijou Touma.
«... Mejor me detengo o mi mente me va a jugar mal»
—Debo decir, los gnósticos no estaban tan mal. La divinidad tiene una fuente que solo se puede percibir como luz, de ahí salen cosas interesantes... como los Aeones vivientes, pequeños Demiurgos que copian elementos de las fases y los asimilan en sí mismos. Una vez que han tenido suficiente, se vuelven Inconscientes de que han creado un mundo y han perdido todo rastro de la fuente Incognoscible, cayendo hasta lo más bajo de lo bajo y siendo superados por cualquier ser emanado de ellos mientras copiaban a las fases. De cierta forma esto es parte de la creencia del génesis gnóstico, donde el Aeon Sophia le concedió a la humanidad su libre albedrío lo que causo su caída a la prisión material que es el mundo, pero eso no tiene nada que ver.
Sin darse cuenta, Sona levanto la mano como si estuviera pidiendo la palabra.
—¿Oh? ¿Qué quieres preguntar, heredera de Sitri?
—Mi nombre es Sona —dijo no contenta de que Othinus nunca usara el nombre de una persona para referírsele. Sin darse cuenta, decir su nombre movió los engranajes de la parte simplona en el cerebro de cierto chico plagado de mala suerte.
«¿Souna Shitori igual a Sona Sitri? Eh, disimular no parece ser lo suyo», pensó Touma encontrándolo un poco gracioso.
—Y mi pregunta es, ¿cuál es la relación de estos "Aeones vivientes" en que fueras espectadora de la Gran Guerra que casi destruye a las Tres Grandes Facciones?
—Je, veras chica, incluso antes de ascender como Dios Mágico, ya estaba muy al tanto del mundo sobrenatural, aunque prefiero decir que era una relación con lo místico. Como sea, lo que estoy tratando de decirte es que, si sabes cómo hacerlo, no es difícil observar las obras de estos pequeños Demiurgos ya que son cosas completamente ajenas a las fases del mundo una vez el Aeon se vuelve un Inconsciente. Eso fue exactamente lo que hice, observar lo que uno de estos construyo... Ese sería un plano donde toda mitología se mezclaba, los dioses eran seres sintientes e inmortales al tiempo, pero podían morir si se les hería de gravedad y una guerra entre las tres facciones salidas de la religión judeocristiana se libraba, esto antes del año uno Después de Cristo. Vi cómo se desarrolló la guerra de principio a fin, con su conclusión un cierto día de abril del año 30 D.C. Heredera de Gremory, cuando te vi en el parque, pude sentirlo en ti y en el Ángel Caído que casi mata a ese chico pervertido que sería buen candidato a Eros. Su núcleo, eso que les permite usar magia y habilidades innatas como seres sobrenaturales no es algo separado a ustedes, es una cosa ligada a su alma mientras que el resto de ustedes es materia biológica, es por eso que la mano derecha de Kamijou Touma, el Imagine Breaker, no puede negar su existencia o regresarlos a un estado anterior, ustedes siempre han sido así. A lo mucho, puede negar tus poderes siempre que estés en contacto con la mano derecha, tal y como experimentaste hace un rato.
—¿Imagine Breaker...? —murmuro Rias, indagando en su mente para tratar de recordar si alguna vez escucho de magia o un Sacred Gear con ese nombre.
Tratando de procesar un hecho tan denso, Shinra hizo la pregunta que nadie quería hacer.
—¿Quieres decir... que venimos de otro mundo?
La reacción de Othinus fue algo que ni Grayfia, Sona o Rias pensaron que ocurriría.
—¡Ja! Para nada, ustedes siempre han sido parte de este mundo por así decirlo. Si lo que teorizo es cierto, entonces el Aeon Inconsciente con un sistema mágico tan desatado y donde paso todo lo que conocen llego a un punto donde alcanzo la Emanación. Hmm, una buena analogía para describir lo que hizo es cuando en internet envías el mismo archivo a usuarios al azar hasta que uno lo asimila y tiene permitido mezclarlo con una copia del archivo que él ya tenía, pero sin sobrescribir nada. Lo único que me desconcierta es que la emanación de ese curioso Aeon chocara con esta fase del mundo, me pregunto porque...
—Eso sería como... Dos tipos de mundos sobrenaturales entrando en contacto al mismo tiempo e interactuando entre sin que nadie pueda notarlo, ni siquiera quienes son nativos de ese lado oculto del mundo.
—Muy correcto, pelirroja —Othinus contempló algo, un comentario que no pudo evitar hacer—. Me gustas chica, también tu cuñada ahí —señaló a Grayfia quien se sobresaltó.
—¿C-como supiste?
Kamijou y Othinus intercambiaron una mirada, los dos terminando en un encogimiento de hombros.
—Grayfia-san habla de Sirzches-san igual que como lo hace mi madre cuando habla de papa; no contenta por sus payasadas, pero con amor sincero.
—... Ustedes dos son muy buenos sacando conclusiones —dijo Grayfia en un tono de voz bajo, para nada feliz de que alguien captara sus verdaderas emociones escondidas tras ese bello rostro estoico. Para su buena suerte, todos los demás en la habitación estaban tan concentrados que procesar lo que revelo la pequeña chica rubia de un ojo que no se percataron del color que se había vuelto su rostro.
Enlistar los pensamientos que cada persona presente tenia era complicado, si bien la sorpresa era el factor común, cada quien lo estaba llevando a su manera. Por supuesto, si una cosa les estaba facilitando el procesar la información, era el conocido hecho de que, entre los mundos como la Tierra y el Inframundo, existía una Brecha Dimensional que permanecía inexplorada hasta el día de hoy.
—Creo que no tiene sentido preocuparse —declaro Sona para sorpresa de todos—. Lo que dices puede ser correcto porque antes viste un "mundo" cuya naturaleza sobrenatural trabaja de igual forma a como lo hace la nuestra, pero no cambia el hecho de que desde siempre nuestra raza ha estado aquí. Te pregunto, ex Dios Mágico Othinus, ¿nos habríamos dado cuenta alguna vez si nunca nos hubieras contado?
—... Veo que ahora entiendes lo que trataba de decirles. No lo dije porque el que estén aquí sea un error o algo que debe ser corregido, sino que lo hice para satisfacer mi propia curiosidad y entender porque eran tan diferentes a lo que habías visto antes.
Touma se rasco la cabeza con un poco de frustración. Era un poco difícil de comprender que algún lugar más allá de lo que el ser humano puede alcanzar, alguna fuerza de tipo divina mantenía un mundo tan diferente al suyo y que por haber llegado a un punto natural en la "vida" del mismo, había arrojado fragmentos de sí mismo en forma de "emanación" causando que todo lo que había acontecido ahí, también ocurriera en este "mundo" pero sin sobre escribir nada.
Aunque... tal vez lo mejor era seguir el consejo de Sona. Correcto, era una gran revelación, pero no cambiaba nada, tal y como dijo Othinus, era algo que ocurría todo el tiempo ya sea en mayor o menor medida, el haberse dado cuenta de que había pasado solo se debía el gran conocimiento que la misma adquirió antes y después de volverse un Dios Mágico.
Siguiendo a Sona Sitri, Kamijou Touma encontró lo que quería decirles.
—Ella tiene razón —dijo ofreciendo una sonrisa que trasmitía tranquilidad—, desde siempre todos ustedes han sido su propia persona en este mundo, que algo tan curiosos como todo ese asunto de los Aeones y la Emanación haya pasado no cambia absolutamente nada.
Una creencia se forjo en el interior de Kamijou Touma en ese momento.
Ellos eran Demonios.
Pero no malas personas.
Podrían considerarlo una cosa minúscula, un detalle que no era percibido al hacerlo como una parte de su día a día, ese detalle era la preocupación genuina que Rias Gremory le había demostrado en dos ocasiones, tanto en el centro comercial cuando se perdió por una estúpida razón, y cuando Hyoudou Issei había sido herido de muerte.
—Rias-senpai, ¿lo que hiciste con Issei fue reencarnarlo como demonio?
«Lo llamo por su nombre, eso sí es una sorpresa»
—"Sigh", si, tuve que hacerlo. Viste sus heridas, eran fatales y no estoy especializada en sanación, je, diría que es todo lo contrario. Antes de que preguntes, si, desde antes estaba planeando ofrecerle un puesto en mi nobleza, pero quería que el tomara su propia decisión, no tener que reencárnalo como una forma de salvarle la vida.
—Estoy seguro que él lo entenderá. Llámame loco, pero algo que me dice que lo vera como algo positivo... —si Kamijou supiera lo correctas que eran sus palabras, entonces se asustaría.
—... Touma-senpai... —Koneko hablo desde su lugar al lado de Kiba. La chica parecía muy cansada, pero a la vez irradiaba curiosidad—. ¿Cómo es que funciona tu mano derecha?
De nueva cuenta Touma se rasco la cabeza, solo que esta vez fue con pena. Había olvidado que ese era uno de los temas principales que tratar.
Estaba por empezar a relatar lo poco que sabía respecto a ese poder especial contenido en la extremidad cuando sin previo aviso, la [Reina más fuerte] empezó a hablar.
—Imagine Breaker, el extraño poder que reside en la Mano Derecha de Kamijou Touma, uno que no pertenece a los poderes ESper desarrollados en Ciudad Academia, a ningún tipo de magia en el esoterismo y mucho menor encaja en el sistema Sacred Gear. De hecho, se sabe que al entrar en contacto con al menos dos fuerzas de este tipo las niega por completo.
—... Si, ese es un buen resumen.
—Esperaba que lo mencionaran para hacerle a entender a Lady Rias el estatus de su invitado —intervino Grayfia, dejando caer sobre el escritorio una carpeta mucha más gruesa que la anterior causando que la ceja de Rias temblara—. Además del Asedio al Sargazo, Kamijou Touma se ha involucrado en el ataque a la Reina del Mar Adriático, fue una persona destacada durante los eventos del Halloween Británico y felicitado por el presidente de los Estados Unidos por un papel contra [GREMLIN] durante su atentado en Hawái.
—¿Es normal que me sienta acosado?
—A su larga lista de acciones se suman los rumores de su participación en la Tercera Guerra Mundial, como derrotar a Fiamma de la Derecha y derribar su fortaleza flotante, la Estrella de Belén. A raíz de estas acciones y muchas otras que seguramente se desconocen al día de hoy, es como formaste a la llamada [Facción Kamijou], ¿me equivoco?
—N-no fue algo intencional, todo es culpa de lo que dijo la Princesa Carissa estando ebria en navidad.
—No veo porque se equivocaría, pareces tener una buena relación con la realeza de Reino Unido. Incluso si Carissa ha perdido su lugar como heredera, sigue siendo una figura influyente.
Todos se encontraban atónitos, incluso las imperturbables Sona Sitri y Tsubaki Shinra. Ahora al ver a Kamijou Touma, parecía que señal de peligro había sido puesta sobre su cabeza.
Un chico que, a sus 16 años, ya había realizado acciones tan destacadas, alguien tan influyente como para que se dijera que tenía su propia facción. Abrumada, Rias abrió la carpeta y la hojeo a toda velocidad, captando solo algunas partes de lo que más le interesaba; las conexiones de la "Facción Kamijou".
Ciudad Academia y algunos de sus ESpers de nivel 5, un grupo que operaba en la ciudad de la ciencia conocido como ITEM, la mencionada realeza de UK, la Iglesia Anglicana de Inglaterra y su rama mágica Nessesarius así como la Iglesia Amakusa. Por, sobre todo, estaba la Orden Cabalística Dawn-Colored Sunlight, dirigida por Leivina Birdway y la Orden Mágica New Light.
«Incluso si este Imagine Breaker no es un Sacred Gear, ¿tiene el mismo efecto de un Longinus en cuanto a reunir individuos poderosos e incluyentes alrededor de su portador? Cualquiera pensaría que eso es lo lógico, pero mi intuición me dice que todo es gracias a los esfuerzos de Touma-san»
—Grayfia-san, ¿cuándo consiguió toda esa información?
—Anoche. Fue un trabajo de última hora —comento Grayfia dándole una mirada de desaprobación a su cuñada. Puede que la mujer fuera un poco adicta al trabajo, pero ella también tenía una gran responsabilidad como madre y, ciertas necesidades que solo Sirchezs podía atender. No apreciaba las interrupciones abruptas.
—Uhm, no pensé que todos esos problemas en los que termine fueran algo tan sonado.
—Touma-senpai —tras un largo debate interno desde que el Dios Mágico Othinus empezó con su explicación de los Aeones y todo lo relacionado, Koneko se armó de valor para realizar una pregunta una vez más—, ¿acaso no te involucraste en todas esas cosas apropósito?
—... Toujou-san, no sabría decirte si es cosa de mi mala suerte o solo una coincidencia increíble, pero no me arrepiento de haberme visto involucrado. Era solo yo actuando como un imprudente, lanzándome hacia el peligro con esta mano derecha mía. No tengo soluciones perfectas, no soy un samaritano con un inmenso altruismo, no soy un sabio que medito en alguna montaña hasta ser digno del Imagine Breaker y luego se rejuveneció para recorrer el mundo o un héroe de tiempos antiguos que reencarno ni nada de eso, solo soy un chico común de preparatoria que no puede quedarse de brazos cruzados viendo como alguien sufre en silencio y nadie hace algo al respecto.
—Ara, que respuesta tan inusual —fue todo lo que Akeno pudo decir, tratando y fallando levemente en ocultar lo que esas palabras le hacían sentir. No eran solo las acciones mencionadas por Grayfia o el Dios Mágico reducido a hada Othinus, si no que para Akeno, era muy fácil notar el peso de esas palabras, algo que no se atrevería a decir a la ligera.
Himejima Akeno y Kamijou Touma compartían un aspecto negativo en común.
Ambos cargaban con una inmensa culpa.
—Ahora, respecto a mi nombre y esta "Mitología Nórdica"- —Othinus estaba por hablar cuando de golpe, la puerta de la habitación se abrió y los Demonios presentes menos Grayfia retrocedieron; se agarraban la cabeza como si tuvieran una horrible migraña.
—¡Kamijou Touma!
«¡¿Y Ahora qué?!», se preguntó sin reconocer esa voz femenina y al voltearse para encarar a quien le pertenecía, supo que las cosas iban a ir cuesta abajo. «¡¿Kanzaki?!»
Ahí en la puerta se encontraba Kanzaki Kaori, luciendo histérica y sin saber en quien enfocar su mirada. En su mano tenia su Nadachi envainada, solo una pequeña parte de la hoja de metal era visible, y solo eso bastaba para que los Demonios de menor poder sintieran que alguien había rezado un Padre Nuestro a su lado.
«N-ni siquiera esas malditas Espadas Sagradas de la Iglesia podrían sentirse así», pensó Kiba, el odio que sentía por una presencia tan similar opacado por el dolor de cabeza que lo abrumaba.
—¡¿Puedes explicar esto?! ¡No sé cómo llegaron tantos de ustedes aquí, pero se lo que son!
Buscando una forma de que la situación volviera a ser como era antes, de que Grayfia no atacara a Kanzaki y que ella dejara de hacerle un daño indirecto a Rias, Sona y sus noblezas, Kamijou Touma hizo lo primero que le llego a la mente.
En pocas palabras, control de daños.
—S-solo espera Kanzaki, si... si guardas esa espada y escuchas la explicación de todo esto, prometo hacer cualquier cosa que me pidas.
Los ojos de la Santa se abrieron cómicamente, como si lo que acababa de escuchar era solo un producto de su febril imaginación.
—¿C-cualquier cosa? —se preguntó más a si misma que a ese chico cuya desgracia estaba por multiplicarse.
... ... ...
... ... ...
—¿Estás bromeando? ¡Eso no es más que un rumor!
—Si te estuviera jugando una broma, te enviará a dormir en el suelo y te dejaría a merced de Silvia, créeme.
El ex sacerdote regresó a su compostura mientras perdía su energía. No podía creer lo que ese hombre que casi se convierte en Díos Mágico le estaba diciendo con esa maldita sonrisa confiada.
—Desde que tú influencia desapareció de la Iglesia Católica Romana, hubo cierta filtración de información. ¿Te suena el nombre de Freed Sellzen?
—¿Sonarme? Ese tonto se atrevió a desafiar a Aqua de la Retaguardia cuando estaba en su mejor momento. De no ser por la intervención de Vento del Frente, ese maniaco hubiera retrasado los planeas que tenía en ese tiempo.
—Entonces no entiendo tú sorpresa, esto solo es confirmación de que éramos ignorantes a la existencia de los Sacred Gear.
Fiamma de la Derecha se llevó un único brazo a su cuello, aliviando un poco el estrés que se cernía sobre sus huesos antes estas noticias.
Según lo que escucharon, Asia Argento, una Santa Doncella de la que Fiamma escucho por su increíble talento en la curación durante su tiempo como líder del Asiento a la Derecha de Dios, fue excomulgada del Vaticano por curar a "un enemigo de la Iglesia".
Ahora la doncella caída en desgracia se dirigía a Japón si lo que escucharon era cierto.
El antiguo líder del Asiento a la Derecha de Díos, cuando dirigía la organización, no le tomo mucha importancia en su momento a los talentos de Asia, creyendo que era alguna especie de magia de sanación exageradamente poderosa. Solo llego a creer que cultivando su poder podría ser extremadamente útil para ciertas ambiciones en caso de que usar a Index Librorum Prohibitorum tuviera efectos adversos indeseados, pero para suerte de Fiamma eso nunca paso y, además, ya había abandonado ese nefasto camino.
—Si Asia Argento y otros tenían un Sacred Gear, ¿por qué El Papa nunca me lo dijo?
—Apuesto a que trató de hacerlo, pero seguramente estabas muy concentrado en tus planes para ocasionar la Tercera Guerra Mundial que ni siquiera te dignaste en escucharlo.
Fiamma se encogió en el asiento, no le gustaba mucho recordar a su yo pasado, aunque era consciente de que tendría que cargar con ello por el resto de su vida.
—¿Qué haremos ahora?
—¿Siendo honesto? Ni idea. Supongo que en dado caso de que los católicos hagan algún movimiento de verdad, tendremos que visitar ese pueblo, creo que su nombre era Kuoh
Ambos estaban algo reacios a la idea de volver a Japón, todo por lo que ocurrió en el Asedio al Sargazo y el fiasco con el Sumo Sacerdote en Ciudad Academia.
— "Sigh", y pensaba que después de Othinus y el Sumo Sacerdote el mundo no podía volverse más loco.
—Je, no tienes idea amigo —dijo Ollerus mirando en trance un talismán cubierto de galimatías que pretendían imitar palabras en chino—. No tienes ni idea.
Inocentemente el tercer brazo de Fiamma le pasó a él y a Ollerus una taza de té. De alguna forma había notado el estrés que ahora yacía en los hombros de ambos hombres.
... ... ...
... ... ...
—Es... No tengo nada que decir, nada viene a mi mente.
— "Sigh", y no te puedo culpar. Othinus también se cansó, aunque no quería aparentarlo. Mira, ya está dormida —para mostrarle a Kanzaki que decía la verdad, Touma abrió su chaqueta y señalo el bolsillo interior.
Ahí, sin preocuparse por nada, yacía Othinus durmiendo plácidamente mientras babeaba un poco y murmuraba algo entre sueños.
Tras la interrupción de Kanzaki Kaori justo cuando Othinus explicaría su origen usando la Gesta Danorum como base, Rias Gremory, Grayfia Lucifuge y Othinus procedieron a explicarle todo lo que fue hablado y revelado en la reunión. Decir que la Santa Amakusa estaba estupefacta seria quedarse corto, porque en más de una ocasión trato de negar lo que estaban diciendo, pero al final, al igual que todos los que estuvieron ahí, llego a aceptar los hechos.
Ese día, importantes figuras para el presente y futuro del Inframundo se dieron que cuenta que más allá del misterioso y sobrenatural lado del mundo que habitaban, había uno similar, con sus propios misterios por revelar.
En cuanto a Kamijou Touma y Kanzaki Kaori, ellos entraron en contacto con personas de la raza de demonios. Juguetones y un poco impulsivos, pero con una feroz determinación por cumplir sus deseos y de quienes los rodeaban. Cierto lado oscuro en la mente de ambos no puedo evitar pensar en cómo sería tal determinación en alguien vil, lo cual por las palabras de la misma Grayfia, no era algo que faltara en el Inframundo, sobre todo con esa [Facción del Antiguo Satanás] durante la Guerra Civil. Tampoco pudieron evitar el sentir curiosidad por cómo sería la facción del Cielo y los Grigori.
—Es casi tierno...
Touma miro con preocupación a su amiga, notando que a pesar de haber asimilado bien lo que se le revelo, parecía bastante perdida, casi insegura de mirar hasta a su propia sombra.
Kamijou Touma sabía que debía hacer algo al respecto.
—Oye, Kanzaki... ¿Recuerdas lo que te dije, que haría cualquiera cosa que me pidieras si escuchabas lo que teníamos que decir?
—¿Eh? Ah, sí, lo recuerdo.
—Entonces, ¿tienes algo en mente?
—Esto... yo...
Dentro de la cabeza de Kanzaki Kaori, muchas versiones de ella que podrían ser llamadas como "chibi" empezaron a correr de un lado a otro en pánico tratando de darle alguna idea a la chica, que dijera cualquier cosa. Durante casi un año era que esa Santa había deseado que una oportunidad como esta se presentara y cuando estaba justo frente a ella, no se le ocurría nada que decir.
—E-ehm, pues yo... hmm, quizás... ¿Podríamos ir al centro comercial otra vez?
—Eso funcionaria —Touma no iba negar que le gustaba la idea para relajarse un poco de todo lo que había pasado en los últimos. No obstante, fue esa misma emoción que sentía lo que hizo a su boca ser más rápida que su cerebro—. Entonces es una cita.
Un grillo empezó a cantar como el remate.
Como un tren bala fuera de control, la compresión de lo que dijo le golpeo, pero ya era demasiado tarde. Tanto Kaori como él habían visto una situación de este tipo en películas y series, siempre con el chico tratando de rectificar sus palabras y terminando peor que antes. Kamijou Touma no haría eso.
Con un incómodo silencio formado, ambos empezaron su caminata hasta sus respectivas casas en Kuoh, pagadas por la muy "generosa" Iglesia Anglicana.
Tenían los rostros sonrojados al límite y parecía que querían decirse algo, pero simplemente no salía.
En el caso de Kamijou Touma, no era por ser denso algo así, tal vez un poco. Una persona que lo conocía profundidad sabía que el chico no se sentía merecedor de muchas cosas, he de ahí su actuar tan indiferente y despistado hacia chicas cuyos sentimientos le iban dirigidos, simplemente dentro de su cabeza la idea de que una chica se interesara en alguien como él no tenía cabida. Y como cereza del pastel, conocía a Kanzaki Kaori desde hace bastante, le parecía una chica bastante atractiva en todo sentido y habían pasado por muchas cosas juntos...
A decir verdad, le estaba costando mucho mantener su sentido de negación a la idea de una chica interesada en él y viceversa. Lo peor es que no sabía porque, no se había sentido así aquel 30 de septiembre en Ciudad Academia.
Si pensabas que Touma se encontraba confundido, entonces Kanzaki Kaori estaba completamente perdida y sin esperanza. Todo lo que harían sería una salida de amigos y nada más, era lo que se decía a sí misma. Si así era... ¿Entonces porque esperaba algo más de ese día, de esa cita?
Lo que el desafortunado chico se proponía tuvo éxito; distraer a sus mentes de la información que descubrieron el día de hoy, pero lo que hizo había creado una nueva ramificación que pronto cambiaría su vida personal por completo.
Kanzaki Kaori se daría cuenta que estaba enamorada de Kamijou Touma.
... ... ...
... ... ...
—¿Le vas a contar todo a Onii-sama?
—Tengo que. Lo que se ha revelado hoy no es algo para tomarse a la ligera, aunque tampoco me preocuparía mucho por las repercusiones de esta información.
De vuelta en la oficina del Club de Investigación de lo Oculto, Grayfia se preparaba para irse mientras que, con la caída de la tarde, la nobleza de Rias de empezaba a estar al pendiente de posibles clientes. Kiba ya había sido llamado, por lo que solo era cuestión de tiempo para que alguien más obtuviera un Trabajo de Demonio.
— "Sigh", sabes que probablemente querrá conocer a Touma-san en persona.
—Si... lo se —dijo Grayfia con evidente fastidió mientras su ojo derecho se contraía levemente. Cuando su esposo se proponía algo, era difícil ponerle un límite, lo que siempre le correspondía a ella.
No era muy difícil ver quien mandaba en la relación.
Antes de que Grayfia pudiera regresar al Inframundo, noto como Rias se tensó. Algo más estaba pasando.
—... Grayfia, ¿tiene el circulo de teletransportación la firma de poder demoniaco de Hyoudou Issei?
—¿? —confundida por el radical cambio en la actitud de su cuñada, analizo el circulo que Rias y su nobleza usaban para atender los trabajos que recibían—. Si, aquí esta.
—Por favor, llévame con el ahora mismo —pidió con desesperación.
... ... ...
... ... ...
Esto era malo para Hyoudou Issei.
Era muy, muy malo. Tanto como los flashbacks que tuvo a lo largo del día sobre la chica conocida como "Amano Yuuma".
Solo que esta vez, la situación no era protagonizada por una dulce chica que de repente se transforma en una intimidante dominatriz que estaba a la caza de hombres sumisos.
No, esta vez era un hombre que destacada por su oscura gabardina y tener alas mucho más oscuras que la de "Yuuma". Antes de sentir el dolor de mil infiernos en su torso, Issei creyó escucharlo decirle que su nombre era Donahseek.
La situación se había ido al sur de forma magistral, tanta que parecía la forma en la que el mundo se burlaba del chico con enorme gusto por las tetas.
Con el sol mucho más bajo, empezó a sentirse más cómodo, así que le dijo a su madre que saldría a dar una caminata y volvería antes de las 8 de la noche. Ella sabía que Issei solía salir a caminar cuando quería despejar su mente o para escabullirse y comprar una revista de modelos en bikinis que no cubrían absolutamente nada.
Como fuera, en esta inusual ocasión, no era para comprar una revista, Issei de verdad saldría a dar una caminata. Todo fue normal hasta que el sol se puso y partió rumbo de regreso a su hogar, entonces ahí lo encontró.
El tal Donahseek ya estaba frente a él, diciendo que para ser un Stray Devil, aún lucia muy humano. Issei ni siquiera pudo lanzar una réplica antes de que una débil, delgada, pero dolorosa lanza hecha de luz atravesara su estómago y lo llevara a besar el suelo.
El dolor era tan insoportable que pronto caería inconsciente, sin entender ninguna palabra de lo que el Ángel Caído le decía. Si su consciencia hubiera permanecido un poco más, entonces habría notado a las dos mujeres que aparecieron a su lado gracias a un circulo de impactante carmesí que apareció en el suelo.
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Kamijou Touma se encontraba dormido profundamente en una cómoda cama, no en una infernal bañera que cada noche casi le rompía la espalda.
Sin embargo, mientras el dormía como una roca, su compañera, esa persona que lo entendía más que nadie en el mundo, no podía evitar cierto pensamiento.
De forma descarada evito revelar su origen, sintiendo que no era el momento. Que, de hacerlo, algo malo iba a pasar. Othinus le dio vueltas y vueltas a este presentimiento, hasta que con una punzada de dolor en donde solía estar su ojo, supo lo que estaba pasando.
—Ese Aeon realmente era un chiste. Hacerte real y despertar justo cuando me vuelvo un poco activa. ¿O me equivoco, Wôden?
Entre Líneas
Eón y Aeon.
Misma palabra en esencia; usada para referirse a una era dentro de distintas doctrinas.
Aleister Crowley uso la palabra Eón para referirse a las etapas que el mundo había atravesado desde su inicio, empezando en el Aeon de Isis hasta el supuestamente actual Aeon de Maat.
Por otro lado, algunas ramas gnósticas consideraban al Aeon como un ser emanado de la divinidad incognoscible, la luz invisible. Por ejemplo, siguiendo esta creencia. Yahwe sería la emanación conocida como Demiurgo, el creador de la prisión material conocida como Tierra y responsable de la caída en desgracia del Aeon femenino Sophia desde lo más alto (divinidad) hasta lo más bajo (materia).
Una creencia olvidada es que la "prisión" del Demiurgo era un huevo rodeado por la serpiente que tentó a la segunda mujer en pisar el Edén y otras que trataban de tomar el papel del Demiurgo. Satanás, la "Serpiente del Edén" junto a los arcontes Yadabaoth, Saklas y el Draconiano Samael, el veneno de la fuente incognoscible, el Veneno de Dios, mantenían cerrado al huevo sin posibilidad alguna de que eclosionara, puestos ahí por el carcelero emanado de la fuente de donde surgía toda divinidad. Para que el huevo pudiera eclosionar, aquella caída en desgracia, Sophia, tendría que morir y renacer para ascender a la luz de donde vino.
¿Qué saldría de ese huevo, de esa prisión? ¿A que temían el Demiurgo y las Serpientes?
Simple: un ser que unía los extremos.
Yahwe, el bien puro.
Satanás, la maldad absoluta.
Abraxas IAO Sabaoth, la unión absoluta en todas las escalas de luz y oscuridad.
Amor y odio.
Vida y muerte.
Fuego y agua.
Aire y tierra.
Imaginación y realidad.
Abraxas debía ser ese puente.
Pero no era un Aeon.
Ese hipotético ser con cabeza de gallo, cuerpo de humano, pies de serpiente y un carro tirado por leones no era una emanación de la divinidad incognoscible, no podía encajar en la doctrina de la emanación proclamada por los antiguos gnósticos.
Abraxas era una emanación del regalo de Sophia a la humanidad.
Libre albedrío.
Pero todo esto es una historia hipotética.
Tal vez ocurrió en alguna Fase lejana, incluso es posible que fuera anterior a esa Caja Negra que cierto Dios Mágico no pudo rozar en el punto de partida del bucle infernal.
Quien lo sabe.
Pero había una certeza.
Los Aeones inconscientes e incognoscibles responsables de romper el velo entre dos mundos, uno heterogéneo y otro homogéneo, no habían roto el velo sin pagar un gran precio.
No había huevo, no había Abraxas, no había arcontes, no había un Demiurgo, pero si había algo en ese velo, esa fina capa superior al Ouroboros, al infinito mismo.
8 caminos cruzados para Vovin.
Y más allá de los caminos estaba el Espectro Imaginario que los Aeones no entendían, que solo captaban como luz reflejada en objetos mundanos, símbolos de origen terrenal.
El árbol que extendía sus ramas hacia alturas infinitas y la oscuridad más profunda del abismo donde el Morador aullaba sin verse obstaculizado por los 8 Caminos de Vovin. Emanado de Ein Sof, el "no ser", manteniendo a raya a los Sefirot positivos y negativos por igual para dar paso al Pleroma.
El árbol era Cabala.
Las raíces, el espectro negativo restante del universo, era Qliphoth.
Y, en el centro del árbol, en el intermedio de la vida y la muerte, de la benevolencia y malevolencia, estaba el símbolo que los Aeones no pudieron comprender antes de pagar el precio por romper el velo.
La Rosa y la Cruz.
¡Feliz 14 de Febrero!
-Mr:Soul.
