3 Semanas después.
La hora de la comida ya había pasado para mí, cuando eres dueño de una empresa y eres responsable de más de cien empleados no te puedes permitir muchas cosas, no hay viajes familiares, cenas en familia, vacaciones o días de ocio, de esto depende tu patrimonio y cientos de trabajadores que dependen de la empresa.
Escucho que llaman a la puerta –Adelante- Dije sin levantar la vista del monitor. Cuando escuche dos sillas arrastrarse frente a mí se me ocurrió que no era la asistente.
– ¿Ustedes que hacen aquí? –
-Naruto nos mandó, quiere que vayamos a comer juntos- Shikamaru saco su móvil y se puso a textear.
-Aparte de santurrón ahora resulta que tenemos que sacarte a comer, Naruto dijo que si alguien no venía a hacerte presión para salir no saldrías, él no tarda en llegar- recargo su pie en la rodilla y lo comenzó a sacudir un claro acto de ansiedad.
-Hmp- seguí con lo mío, últimamente estos 3 andaban muy de uña y mugre. O tal vez soy yo, la vida de elegí hace unos años no me permite estar tanto con mis amigos como lo era antes, ellos solo tienen la responsabilidad de su empresa y nada más les robaba su tiempo.
- Mira Shikamaru, le tome una foto a la chica de anoche, esta que se cae de buena, o tal vez se cae por las tremendas cosas que tiene, nuestras manos juntas no levantan ni una- Escuche su carcajada, mis dedos se quedaron congelados en las letras A y G.
- ¿Qué chica? ¿De qué hablan? – ansiaba la respuesta.
- Es una chica que...- Kiba fue interrumpido.
- Antier fuimos con Naruto a Gabanna Club, las fotos ahí están prohibidas Kiba-
- ¿Y qué? nadie se dio cuenta. Sasuke, hay una nueva chica que esta de infarto, la sentamos en nuestra mesa…- La voz de Kiba se fue apagando a mis oídos, él me contaba con emoción lo sucedido, hacia ademes con las manos para darle más énfasis y realismo a lo que había vivido ahí. Pero mi cuerpo sentía los nervios y la ansiedad de pensar que yo pude haber tenido la oportunidad de ver a la peli rosa de nuevo, tenía la angustia de saber si habían visto a la chica, si habían hablado con ella sin mí ahí.
Yo tuve que haber sido invitado a ese lugar.
- Hmp… por fin Naruto dejo de fastidiarme con sus invitaciones- dije
-Naruto no tenía planeado nada, al parecer vino un tal Gaara a la ciudad y lo invito y como Choji andaba con él, Choji invito a Kiba y Kiba me dijo que me iba a llevar a un lugar donde vendían los mejores puros, pero me engaño.
-Ah- quería sacarles más información, pero estaba Shikamaru él es jodidamente listo e intuitivo y se las podía oler muy fácilmente y no quería que se diera cuenta que estaba interesado o molesto por mi falta de presencia esa noche. – Tenemos años yendo a ese lugar y siempre eran las mismas chicas, ya era hora que trajeran algo menos visto.
-Bueno fuera, solo llevaron a una sola mujer, esa tipa va a ser la más perreada por todos los clientes, hubieras visto Sasuke todos los hombres de ese lugar le aventaban billetes y peleaban por sentarla en su mesa y por sentarla en otro lugar también- La risa de Kiba lleno la oficina, estoy seguro que la gente afuera la escuchó. Realmente nunca me había fijado en lo lepero y morboso que era Kiba. De todos ellos, después de Neji, era con el que menos relación tenia, él era como Naruto, pero versión pesada.
-De todas formas, la chica solo quería sentarse con Naruto. Hablando del rey de Roma, ese tonto dice que ya está en el restaurante y uno aquí como pendejo esperándolo- vi como Shikamaru se levantaba con la pesadez de un elefante.
Ya moría por llegar a donde estaba Naruto, de alguna forma haría que Naruto quisiera ir a Gabanna.
Naruto había elegido ir a un restaurante un poco alejado de nuestras oficinas, era un restaurante para gente como nosotros. Todo había trascurrido con el silencio y tranquilidad típica de ese tipo de esos lugares, la comida había estado exquisita, los demás estaban enfrascados en una plática nada interesante, el único que estaba callado era Naruto y era solo porque era el único que seguía comiendo, solo hacia podías ver a Naruto en completo silencio.
Esta era el momento oportuno.
-Escuche que fuiste al Gabanna hace unos días- tome un sorbo de vino y comprobé que los demás seguían metidos en lo suyo.
-Si… bueno, yo no quería ir, pero Gaara vino y pues…no me rogo mucho para ir, la verdad.
-Por fin me dejaste fuera de tus planes para ir a ese sitio, ya era hora. Además, ya no tendré que arriesgar el pellejo cada que me arrastras ahí.
Vi como sus ojos se achicaron y una sonrisa burlona se asomó entre su rostro –¿Estas celoso Sasuke? Amigo, tu sabes eres el primero en mi lista, jamás te cambiaría por Gaara o por algún otro hombre- guiño su ojos -A ti siempre te rogare para que vayas conmigo, no me importa lo arriesgado o prohibido que tengas esos lugares. Es más, te llevare este viernes después del trabajo, te pagare lo que quieras hasta las chicas, por si se te antoja volver al ruedo- me dio un golpe en las costillas con su codo.
Así de fácil era Naruto, no sabía si muy inocente o estaba menso.
Volvía a la oficina en mi coche con una sonrisa en los labios, hasta tenía ganas de chiflar una canción que se me antojo poner en Spotify. Me puse un poco serie cuando tome mi móvil y busque el número - Que sea lo que ... yo quiera- Le mandé el mensaje necesario para que todo siguiera marchando y bloqueé el numero. La sonrisa volvió a mis labios y acelere. Suspiré contento, todo estaba pensado, esto iba a ser como un aluvión hecho por mí mismo.
Cante esa canción que me ponía las emociones a flor de piel.
