Capítulo XLIV: De libros y más libros
Durante ese día se le pasaron discutiendo por cualquier cosa, Hermione le reclamaba por haberse escondido como un niño cuando ella se había ido, él le reclamó por largarse inmediatamente al día siguiente después de haber estado juntos.
Las peleas eran constantes, pero daban tregua en algunos momentos, ninguno de los dos quiso comer, y cada uno se fue a su biblioteca y ahí pasaron prácticamente toda la tarde hasta que llegó la hora de cenar.
Draco salió primero de la biblioteca, le había dicho a Hermione que nadie había escrito antes de la marca tenebrosa, cuando se lo dijo estaba seguro de ello, pero resulta que no era así, como esa tarde había estado todo el día en la biblioteca se había puesto a buscar un libro interesante para leer, y no había encontrado nada que llamara su atención.
En uno de los estantes más altos, que no había revisado porque para poder alcanzarlo necesitaba una silla para poder subirse y se había ahorrado la fatiga, pero esa tarde no había nada mejor que hacer, así que fue por uno de los bancos de la cocina y lo llevó a la biblioteca, se subió en él, y pudo ver con claridad 5 tomos, todos eran ligeramente gruesos, con pasta negras y letras plateadas escribían los títulos.
Sus ojos se abrieron de forma inmediata, uno de los títulos decía "Los Horrocruxes y la vida eterna", otro decía "La marca tenebrosa y sus poderes desconocidos", los otros tres títulos estaban escritos en runas, pero hablaban sobre animagos, la pureza de la sangre.
El autor de los 5 libros era el mismo "El príncipe mestizo" y eso le pareció raro, el leía mucho y nunca había escuchado ese autor, pero eso ni siquiera le preocupó tanto, tomó el de la marca tenebrosa y comenzó a leerlo, a su mente vino una imagen de él yendo a hacer las paces al cuarto de Hermione, dándole ese libro como prueba de su tregua, pero no lo haría, al menos no esa noche.
Así que cuando salió de la biblioteca con el libro en sus manos para dirigirse a su habitación, se sobre saltó cuando la escuchó.
- ¿Aún puedo quedarme contigo?
En verdad eso lo sacó completamente de los pensamientos que tenía después de haber leído unos cuantos capítulos del libro. No pensaba encontrarla en su planta de la casa, porque imaginaba que se había enojado tanto que no saldría de su cuarto, pero no, ahí estaba, con su pijama gigante y el pelo suelto, enmarañado y cayendo sobre sus hombros.
Ya no quiso estar enojado, él había preferido no ir a buscarla para hacer las paces, pero ella sí, ella había ido a buscarlo y el no pudo negarse, solo sonrió.
-Te dije que eso no lo tenías que preguntar.
Ella también sonrió y dio unos pasos hacia él.
- ¿Quieres cenar primero?
No había querido comer, ahorita ya con el enojo lejos de él y teniéndola cerca se había abierto por fin el apetito.
-Si, anda vamos, no comiste nada por la tarde.
-Tú tampoco lo hiciste.
Ambos solo sonrieron y se dirigieron junto a la cocina.
Él no sabía que iba a pasar mañana, si ella volvería con sus amigos o si se quedaría con él, lo único que realmente le importaba era que ahora estaba con él y que sería la primera noche que pasarían juntos.
Era un maldito cursi y eso ya no le importaba.
Entraron juntos a la cocina, había varios platos preparados en la mesa, se sentaron ambos en un extremo y comenzaron a tomar porciones pequeñas, en realidad no tenían suficiente hambre, pero sabían que debían comer, Hermione solo tenía en su estómago lo que había desayunado por la mañana antes de ir a buscar a Harry y a Ron y Draco solo la manzana que había comido mientras estaba sentado en el piso contemplando las imágenes que le devolvía el espejo.
Draco había dejado el pesado libro sobre la mesa al lado de su plato con el título hacia abajo, pero eso no impidió que Hermione se interesara en él.
- ¿Qué estás leyendo?
Le preguntó mientras comía un bocado de pan de ciruela.
Draco pudo mentirle decirle que era cualquier otro libro, hasta pudo no decirle nada y sacar otro tema, pero no lo hizo, y él sabía que quizás a partir de ese día ya no podría ocultarle nada.
- ¿Recuerdas que te dije que nadie había escrito sobre la marca tenebrosa?
-Si, dijiste que al menos que lo hiciera Voldemort o alguno de sus mortífagos no pensabas que pudiera haber un libro sobre ese tema.
Draco había palidecido 3 tonos al escucharla decir ese nombre, ese maldito nombre.
-Podrías no decir ese nombre.
-Solo es un nombre Draco, no puede hacer nada.
Bueno, por lo menos ya volvía a ser Draco de nuevo.
-Lo sé, pero cuando la persona que nombras te ha hecho pasar por el dolor más insoportable creo que es normal que no quieras volver a escucharlo.
Hermione sintió como si su corazón se pausara por un segundo y después de eso sintió como se hinchó de sentimiento. Porque ya jamás podría olvidar que ese dolor lo había padecido por ella, porque había desobedecido una orden directa de su Señor y no la había matado.
-Es cierto, lo siento. Intentaré no hacerlo de nuevo.
Ambos sonrieron por un momento breve, pero eso fue suficiente.
-Bueno pues cuando te lo dije estaba seguro de que así era, pero hoy que pasé en la biblioteca todo el día, estaba más aburrido que de costumbre y no se me antojaba leer ninguno de los libros que estaban ahí, así que me puse a explorar un estante que está muy alto, por eso no lo había revisado antes, y encontré 5 tomos de libros parecidos a este, solo que los títulos son diferentes.
- ¿Y de que hablan?
No le contestó, solo se limitó a acercarle el libro para que pudiera tomarlo.
Cuando lo recibió dejo caer su cucharilla y sus ojos se abrieron tanto como se podía. Al abrirlo se dio cuenta que no era un libro normal, este estaba totalmente escrito a mano, con algunos esquemas y dibujos que parecían de un niño de primaria, pero ella lo reconoció de inmediato. Bueno desde que había leído el nombre del autor en la portada lo había sabido, pero al hojearlo se había asegurado.
- ¿Sabes quién lo escribió?
-No, no reconozco al autor, pero por tu semblante creo que tu si lo sabes, pero eso es obvio, podría asegurar que has leído todos los libros que hay en la biblioteca de Hogwarts.
- ¿Puedo quedármelo unos días?
-Sabes que sí, pero ¿puedes decirme quien es ese autor? Los otros libros son del él también y uno habla sobre algo que no tengo ni la más remota idea de que sea, pero no lo he empezado a leer aún.
- ¿Cuál era el titulo?
-Los Horrocruxes y la vida eterna o algo así.
Esta vez fue Hermione quien palideció casi por completo, tanto que dejó caer el libro que sostenía sobre su pan de ciruela.
-Necesito ver ese libro.
Draco había visto como había pasado de la fascinación de ver el libro que tenía en las manos a algo que no sabía muy bien que era, parecía que era una mezcla de terror, angustia, excitación. En realidad, el jamás había sido capaz de saber cómo se sentían las demás personas solo por verlas.
-A ver, espera, sabes que podrás hacerlo, ya te lo he dicho, pero necesito saber primero ¿Quién es el autor? Y sobre todo ¿Por qué quieres ver el otro libro? Si se supone que el que te interesaba es ese que ahora está lleno de pan de ciruela.
-Lo siento.
Tomó su varita y en un movimiento un poco torpe el libro quedó totalmente limpio.
-El profesor Snape es el "Príncipe Mestizo". Como sabes el profesor Snape es mestizo, y el apellido de su madre era Prince, así que supongo que por eso él firma con ese seudónimo lo que escribe.
- ¿O sea que ha escrito más cosas?
-La verdad no tenía ni idea de que hubiera escrito algo, lo único que he visto es un libro de pociones, el que llevamos en sexto año, lo tuvo Harry. Entenderás mejor si te lo enseño. Accio libro de pociones.
En menos de 30 segundos vieron como el libro entró flotando directo a las manos de Hermione. Ella se lo entregó a Draco para que pudiera verlo. Abrió la primera página y leyó "Este libro es propiedad del príncipe mestizo" y en efecto, la letra era bastante similar, suponía que era por los años de diferencia entre ambos. Hojeo el libro y pudo ver las anotaciones en casi todas las páginas.
- ¿Por eso Potter fue el mejor del curso?
-Así es, jamás lo soltó durante ese curso, si observas en una de las páginas viene el hechizo con el que Harry te atacó en el baño ese mismo año.
Draco siguió hojeando el libro y cuando llegó a la página pudo ver lo que le decía Hermione "Sectumsempra" para enemigos. Levanto sus ojos de la página para poder verla.
-¿Quieres decir que Snape creo ese hechizo?
-Así es, cuando Harry lo usó contra ti no sabía lo que podía hacer, fue por eso y solo después de verte en un charco de sangre que decidió dejar ese libro, lo escondimos donde no pudiera encontrarlo, pero al parecer el profesor Snape sabía dónde estaba y lo dejó en mi biblioteca.
-¡Maldito Potter!
-No le digas así.
-Acabas de decir que no sabía que hacia el hechizo y aun así lo usó contra mí. Pudo haberme matado si Snape no hubiera estado ahí para sanarme.
-Lo sé y el también, no sabes lo mal que se sintió luego de eso, pasó días completos culpándose, hasta que se enteró que fuiste tú quien dejó entrar a los mortífagos.
No se había puesto a pensar en eso desde hacía tiempo, pero ahora que lo decía en voz alta y a él, todo tomaba un tono diferente, quizás su voz sonó con un poco de resentimiento porque al final así era. Él había reparado el armario evanescente y era por eso por lo que los mortífagos habían entrado esa fatídica noche.
-No sabes porqué tuve que hacerlo, no actúes como si tú lo hubieras hecho diferente si hubieras estado en mi lugar.
-Eso no lo sabremos, porque no he estado en esa situación, pero lo que sí sé es que hubiera pedido ayuda a mis amigos para pensar en una mejor opción que esa.
- ¿Es en serio lo que me dices? ¿Cuántos amigos crees que tengo?
Ella se puso a pensar y no quiso decirle que realmente pensaba que no tenía amigos, pero no quiso decírselo.
-Están Crabbe, Goyle, Zabini… no sé si también Parkinson…
-¿Tú darías tu vida por Potter o por Weasley?
-Si.
Ni siquiera lo había dudado, y eso lo hizo sentirse mal, porque él sabía que nadie se arriesgaría por el de la forma en que ella lo haría por sus amigos, ni siquiera sus padres se antepusieron ante su señor cuando prácticamente quería matarlo en la sala de su casa.
- ¿Crees que alguno de los que piensas mis amigos darían la vida por mí?
-Honestamente no creo que den la vida por nadie.
- ¿Por qué crees que Snape me dejó viviendo contigo y no con cualquiera de ellos?
-Porque los dos teníamos que estar ocultos.
-No Granger, es porque no tengo malditos amigos, jamás los he tenido.
Ella ya lo sabía, pero era horrible escucharlo de su boca, ella recordó que cuando estaban en primer año cuando aún Harry y Ron no eran sus amigos era horrible estar sola. Conversaba con otros compañeros, pero ninguno se había convertido en su amigo, y eso que solo había durado 2 meses en esa situación, él debía llevar toda su vida viviendo sin tener amigos en los cuales apoyarse.
-Bueno, ahora tienes una.
-Yo no quiero que seas solo una amiga, bueno, aunque como nunca he tenido una no sé cómo sea.
En verdad algo cálido había pasado dentro de él, aunque ya hubiera estado con ella en una forma intima, escucharla decir que ahora tenia a una amiga lo hizo sentir estúpidamente bien.
-Bueno, pues lo irás descubriendo.
Demonios, cuando sonreía era aún más hermosa.
-Bueno ahora que ya me has dicho quién es el autor de los libros ¿me dirás que es eso de Horrocrux?
-No sé si debería hacerlo. Tú me preguntaste si moriría por cualquiera de mis amigos y yo te dije que sí. ¿Tú morirías por alguien que quieres?
En realidad, no había querido hacer la pregunta directa, preguntarle su moriría por ella, porque hubiera sonado demasiado personal y a parte porque indirectamente ya estaba contestada esa pregunta, al negarse a matarla él había firmado su sentencia de muerte pero escucharlo decir que si, ayudaría a sentir que no estaba traicionando a sus amigos al contarle de los Horrocruxes, porque si leía ese libro quizás podría ayudarlos más y por fin acabar con esa pesadilla que ya estaba hartando a todos.
-No.
Sintió la decepción viajar por su corazón hasta caer en su estómago con un peso impresionante.
-Eso de morir por alguien es muy de Gryffindors, yo sin dudarlo mataría por alguien que quiero, es lo que haría cualquier Slytherin.
El peso que se había instaurado en su estómago se fue, porque también indirectamente ya lo había hecho, porque cuando le contó que Voldemort había ordenado matarla porque no había podido matar al profesor Dumbledore, Draco le había dicho que si él hubiera sabido que el siguiente blanco sería ella hubiera matado al profesor. Aunque no sabía si eso era cierto porque no había pasado, le servía demasiado lo que contestó.
-¿Harías un trato conmigo?
-Depende si gano algo de eso.
-Draco, mañana iré a ver a Harry y a Ron de nuevo, iré temprano por la mañana, y cuando regrese te contaré que son, pero debes prometerme que no leerás ese libro hasta que yo te diga porque es tan importante que pueda leerlo.
-Ahí no gano nada Granger, me dejaras solo mientras vas con esos idiotas y a parte con la duda de no saber qué es eso de Horrocruxes.
-Hmmm… puedes pedirme lo que quieras si sabes qué puedo hacerlo.
-Hecho.
Ni siquiera lo había pensado, contesto al instante, si bien no sabía que pedirle tendría tiempo para pensarlo. Salió de la cocina.
- ¿A dónde vas?
-Espera.
Regreso con otro tomo idéntico al que tenía ya en la mesa.
-Toma.
-No, el trato es que me lo darás cuando regrese mañana.
-Pero así te aseguras de que no lo leeré.
-No hace falta, confío en ti.
Por Merlín, ¿lo hacía a propósito?
Quizás ella no sabía lo que ocasionaba con pequeños gestos, roces, palabras y no tenía intención de decirlo, por eso solo sonrió y se quedó con el libro.
-¿Quieres ir a dormir ahora?
Se sonrojó un poco y por nervios se comenzó a recoger su cabello en una coleta.
-No. déjalo así, bueno, si quieres.
Dejó su coleta medio hecha, y le sonrió ampliamente.
-Solo subo a lavar mis dientes y regreso. ¿Está bien?
-No tardes.
-¿Podemos leer un poco antes de dormir?
Dijo señalando el libro de la marca tenebrosa.
-Si quieres. Yo lo llevo a mi habitación.
Tomó ambos libros y salió detrás de ella, él se metió a su habitación y ella subió a la suya, esa noche no sabía si pasaría algo, porque Hermione no le había dado indicios de que podría pasar algo, pero eso ni siquiera importaba. Por primera vez en su vida pasaría una noche completa con alguien en su cama. Y eso lo ponía demasiado feliz, al menos él pensaba que así debía sentirse la felicidad porque antes jamás la había sentido.
