Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora.
Capitulo 2
¡Tenias que ser tú!
Como estaba previsto, casi al anochecer una luz inundo el patio central de Palacio, mientras que todas las guerreras y el Rey ya encantaban presentes. Tras el resplandor apareció la Neo reina Serenity junto con su hija Rini y Hotaru, ambas casi de la estatura y pasando físicamente la adolescencia. A sus brazos corrió Endimión, o mejor dicho el cuerpo de Rei a saludarla.
- ¿Rei que sucede? – Dice de una manera demasiado familiar la Reina tratando de aguantar la risa.
- ¡Papa! – Dice Hotaru corriendo a los brazos de Endimión haciendo que esta se quedara estática al contacto con su compañera y mirando al resto de los presentes.
- ¿Allá también Serena? – Cuestiona Endimión.
- ¿Quién eres entonces? – Pregunta la rubia de coletas.
- Soy Endimión en realidad. – Dice apenado en el cuerpo de Rei.
- Entonces no te preocupes – Se escucha la voz de Seiya Kou detrás de la Neo reina – Ahora yo soy tu reina.
- ¡No puede ser! ¡Tu estas en el cuerpo de mi reina! ¿Justamente tu tenias que ser? – Sale de atrás Haruka extremadamente molesta.
- ¡Por esa efusiva bienvenida debo suponer que eres Haruka! – Dice Seiya en el cuerpo de la soberana. – ¿No me darás un abrazo de bienvenida? – Agrega extendiendo sus manos.
- Limítate Kou. – Amenaza apuntando su dedo índice.
- ¿Estas más gorda? ¿O es el tiempo que no te veo?– Dice acercándose mientras levantaba su largo vestido real caminando como si rompiera huevos por los tacos de cristal de su vestimenta.
- ¡Oye fui madre! ¡Fíjate en lo que dices! – Dice Lita defendiendo su cuerpo.
- ¿Entonces ella es Lita ahora? – Cuestiona la Neo Reina desde el cuerpo de Seiya.
- Vamos dentro y hablaremos tranquilos Serena – Dice el Rey a través de Rei dejando a todos sorprendidos por la falta de miramientos al usar sus antiguos nombres.
- ¿A mí o a ella? – Dice el menor de los Kou con algo de gracias.
- No sé qué te trae tan gracioso Kou. – Continua molesta Haruka.
- ¡Basta todo el mundo! ¡Entremos y veamos como salimos de esto! – Ordena Serena tomándose del brazo con Rei.
Mientras los ahora soberanos de la Tierra entraban como una pareja de pelinegros, dos figuras masculinas quedaron rezagadas, las cuales no pasaron desapercibidas por Mina ni Ami. Estas se acercaron y cada una se paro delante de Taiki y Yaten. Mina abraza a este último mientras que Ami se queda delante del mayor de los Kou.
- ¡Creo que se equivoco de hermano! – Dice pintoresco Taiki en el cuerpo de Yaten.
- ¿Ustedes también? – Pregunta Ami decepcionada.
- ¡No creas que me gusta estar en tu cuerpo hermano! Aunque pueda acostumbrarme a la vista. – Dice Yaten molesto.
- Entonces ahora…
- ¡Es a Taiki al que deberías hacerle el favor! – Dice Yaten a través del cuerpo de su hermano moviendo armoniosamente su coleta
Mina se separa automáticamente de la versión platinada de Taiki y le da un beso en los labios sin mediar palabra.
- ¡Te recuerdo que ese es mi cuerpo Mina! – Grita sonrojada Ami.
- Pero es tu Taiki a fin de cuentas. – Responde Mina haciendo que su amiga se pusiera como un tomate.
- ¡No es apropiado en los terrenos del Palacio! – Responde molesta dando media vuelta seguido del verdadero Taiki con su mano en los bolsillos.
- ¡Oigan! ¡No me dejen sola con esta loca! – Dice Yaten zafándose de Mina y corriendo detrás de su hermano.
¿Tú o Yo o Yo y Tu?
Una vez todos en el salón de estrategias comenzaron a deliberar las posibilidades a seguir. Primero ninguno de los afectados podía transformarse ni usar sus poderes, segundo la Reina no podía usar el Cristal de Plata, menos aun la princesa. La única que podía hacerse cargo de la situación era Michiru y Setsuna, la cual fue llamada de sus deberes en la Puerta del Tiempo reemplazada por la ahora adolecente y humana Diana.
Tras analizar, dialogar y discutir en algunos casos, no llegaron a nada concreto por lo que se fueron a sus respectivas habitaciones, pero ese fue uno de los primeros problemas que surgía, el resto del personal del Palacio. Se les dio permiso a todos, lo que llamo la atención de sobremanera a estos. Solo se mantuvo la Guardia Real a cargo de un Comandante Georgiano que era de muy pocas palabras y su fiel elite. Salvo los hermanos Kou, Lita y su esposo y Haruka y Michiru, el resto durmió por separado en distintas camas. Esa noche la guardia la comenzó Setsuna, pero la continuaron Lita y Haruka, ya que la pequeña Carol despertó con hambre para disgusto del trueno y aunque lo negara alegría del viento. Posteriormente se les unió Rei que estaba molesta con el cuerpo de Endimión, descubrió algo que era natural en los hombres al despertar y que le costó calmar con una ducha fría. Aun así prefirió quedarse despierta tratando de encontrar algo en el fuego de una chimenea.
En la mañana recordaron otro problema, la Reina tenía obligaciones y el Rey otras tantas. Por Rei no había muchos inconvenientes, conocía de sobremanera la agenda de este, al igual que los lugares y las personas con las que se tenía que ver, ya que la Regente de Marte era la encargada de custodia del soberano y ella era la que comunicaba todo a Endimión en persona. Pero Seiya, ese era un inconveniente, por lo que se comunico que la Neo Reina estaba enferma y se la resigno al Palacio.
Mientras Rei tomaba el papel del Soberano, Endimión la acompañaba como era su costumbre. Para suerte de ambos, Serena ayudo a Rei a vestirse apropiadamente al igual que con su ahora femenino esposo. Aunque el hacerlo desde el cuerpo de Seiya, no hacía gracia a Endimión, aun así acepto la ayuda, en particular con el pequeño problema mensual.
En tanto Seiya y sus hermanos estaban tratando de encontrar las respuestas con las demás Sailor´s. Ya era extraño que entre las amigas estuvieran cambiadas, pero los hermanos Kou ya era demasiado. Por más que le daban vuelta al asunto no lograban nada en concreto. En busca de respuestas, recibieron reportes de otros sistemas donde la mayoría de las Sailor´s habían sufrido el mismo infortunio.
Ya había pasado más de un mes y las respuestas no llegaban, a estas alturas los únicos que no se quejaban eran Yaten y Taiki junto con Mina y Ami, ellos estaban juntos la mayoría del tiempo que no invertían en buscar una solución. Por otra parte, las cosas entre Michiru y Haruka no iban mejor, la regente de los mares estaba molesta con la creciente maternidad de su pareja y la falta de intimidad, en cuanto a Robert extrañaba a su verdadera tormenta pero principalmente le molestaba que no pudiera estar solo con su familia sin la presencia de Haruka. Tampoco el soberano era feliz, mas aun hablando con su esposa hombre. Rei era la de peor humor, argumentaba que era la primera vez que se había animado a invitar a un chico a salir y ahora con este cuerpo no podía hacer más que llamar para disculpase haciéndose pasar por su hermano.
En una de las tantas e inútiles reuniones que llevaban a diario el clima se comenzó a caldear nuevamente, es mas el Endimión estaba en uno de esos días y tampoco ayudaba a que las cosas se solucionen. Las cosas se estaban por poner peor cuando un destello dorado inundo el lugar y una larga cabellera colorada se dejo ver.
- Creo que llego en mal momento. – Dice la recién llegada.
- ¡Era hora! No tenia forma de hacer contacto contigo. – Dice Serena.
- Tranquila Serenity, no debes perder la fe, no es tu estilo. – Responde Sailor Galaxia con tranquilidad.
- ¿Como lo supiste? – Pregunta extrañada.
- Simple. Veo sus semillas estelares cambiadas. – Responde con tranquilidad.
- ¿Nuestras semillas Estelares? – Pregunta el fastidiado grupo al unisonó.
- Si, y se quien es la responsable de este mal a lo largo de la galaxia. – Responde con pena.
- ¿Dinos donde esta? – Exige el Soberano que estaba perdiendo los estribos por sus continuos dolores menstruales.
- No es tan sencillo, además no puedo enfrentarla. Ella es muy distinta, es más, tampoco es su enemiga, es enigmática, algo molesta, siniestra de alguna manera, su voz es irritante… - Se toma el puente de la nariz para no perder la calma – Así que les pido disculpas de antemano.
- ¿Porque te disculpas? – Pregunta Ami
- Porque la misteriosa Sailor es mi hermana Isis. – Responde con pesar.
- ¿Tienes una hermana? –Pregunta Haruka.
- Si y me temo que fue mi primer victima cuando el Caos se apodero de mí, no creo que pueda acercarme a ella. Cuando la libere no entendió la carga que llevaba en ese entonces.
- ¿Pero sabes dónde ubicarla? – Pregunta Michiru esperezada.
- No lo sé, ella es la regente de la Oscuridad y el cambio del Universo, puede estar donde quiera y en ningún lado a la vez. – Da un suspiro y agrega o piensa en voz alta. – Desde pequeña fue un dolor de cabeza. – Dice por lo bajo.
- Volviendo a lo primero. ¿Cómo que nuestras semillas fueron cambiadas? – Pregunta Taiki.
- ¿Eso quiere decir que podrás sacar las nuestras y ponerlas donde van? – Pregunta Mina esperanzada.
- No es tan sencillo… – Suspira derrotada. – Yo solo puedo quitar semillas, guiarlas, y saber cómo y donde están, pero no es mi poder cambiarlas de cuerpo. Lo siento.
- Por lo menos sabemos a lo que nos enfrentamos. – Dijo Seiya que jugaba con el cabello de Serena.
- Sí. Pero hasta que ella no aparezca no hay forma de que puedan saber cómo revertirlo, si es que hay alguna manera.
- ¿Que quieres decir? – Pregunta Lita.
- Que si no hay forma, vivirán lo que les queda como están. – Sentencia la antigua villana.
La cara de desesperación se copio en todos los rostros, sus pensamientos inundaron el peor de los escenarios, y aun peor no podían usar sus poderes para defender el Reino.
- Al menos tenemos la misma edad. Casi… – Dice Rini a su amiga Hotaru por lo bajo y rieron entre ellas.
- Con su permiso, me retiro a otro reino a disculparme. – Dice Sailor Galaxia con una reverencia.
Antes de que pudieran preguntarle algo mas ella desapareció en un destello dorado.
– ¡Bueno, al menos sabemos a lo que nos enfrentamos! – Comenta Michiru a los malhumorados presentes.
Con más dudas que certezas el grupo se retiro a sus aposentos, a estas alturas los ánimos no eran buenos. Cada pareja enfrentaba el tiempo que les faltaba de intimidad, a pesar de que sus almas eran las correctas, no les gustaba que no fuera el cuerpo de su agrado. Esto comenzaba a afectar principalmente a Robert y Lita. En particular el hecho de que Lita no podía amamantar a la pequeña Carol la irritaba bastante. Aun así en esos días y para sorpresa de todos en particular Haruka término siendo una gran madre después de todo. Y en secreto terminaron cayendo por sus más bajos instintos.
El estar todos confinados en Palacio tampoco hacía que la estadía será más tranquila, por el contrario el no poder salir, complicaba las cosas. Una tarde Mina entro de improvisto al cuarto de Ami y la encontró en una situación más que incomoda con Taiki, lo que fue más molesto fue verse a sí misma con Yaten, en esa situación tan… indecorosa.
- ¡AMI QUE CREES QUE ESTAS HACIENDO CON MI CUERPO! – Grita como extremadamente alterada.
- ¡Mina! – Dice Ami cubriéndose el cuerpo con una sabana mientras que Taiki tomaba la almohada pata tapar sus parte. – ¡No es lo que crees!
- ¡Por dios Ami! – Dice algo más calmado – ¡Cómo pudiste!
- ¡ME LO DICES TU…TU… – Se sonroja aun más de lo que ya estaba – ¿Que eran esas marcas en mi cuello el otro día? ¿EH?
Mina se queda paralizada al escuchar esas palabras, tenía razón, no podía retrucarle nada. En esos momentos entra otra persona en escena.
- ¿Qué son todos estos gritos? – Pregunta Rei
- ¡Lo que faltaba, nuestra masculina compañera! – Comenta sarcásticamente Mina poniendo los brazos en jarra.
- ¿Qué te pasa Mina? – Rei mira dentro de la alcoba y continúa sorprendida - ¡Ami, que te sucede! ¡Tú no eres así!
- ¡Te sorprende que tenga una vida! – Dispara enojada poniéndose una bata.
- Al menos dime que se cuidaron. – Pregunta Mina
- Si me permiten… nos cuidamos. – Dice Taiki que ya estaba cambiado mientras las amigas discutían.
- ¡NADIE PIDIO TU OPINION! ¡DEBERIA DARTE VERGÜENZA! ¡USAR EL CUERPO DE TU HERMANO! – Grita Mina nuevamente alterada.
- No tengo nada que hablar contigo Mina y no tengo nada que avergonzarme, mi conexión con Ami va más allá del físico. – Confiesa Taiki haciendo lanzar un suspiro de Ami.
- Aun si no es tu estilo hermano. – Dice Seiya entrando en acción con sus coletas rubias ondeando. – Hablaste con Yaten al respecto.
- No tengo nada que hablar con él. – Responde ofendido – Fue él quien comenzó primero a cortejar a Mina ni bien llegamos a la Tierra.
- Pero hermano, así no eres tú. – Continua Seiya.
- No tengo que darte explicaciones. – Finaliza Taiki y sale del lugar ignorando a los presentes. – Al menos tú sigues siendo mujer.
En el camino se encuentra con Yaten, el cual lo ignoro al pasar.
- ¿Y a este que le paso? – Dice el Ex peli platinado.
- Pregúntale a Ami – Responde Mina molesta.
Yaten mira la situación y no necesitaba la inteligencia de su hermano para darse cuenta de lo sucedido. Luego miro Ami la cual seguía muy sonrojada y sin pudor finalizo con una frase para seguir caminado.
- ¡No te preocupes Ami, estoy muy sano! - Dice con tranquilidad.
- ¡SALGAN TODOS DE MI CUARTO! – Grita Ami totalmente desencajada.
Al lugar llegan corriendo Lita y Haruka las cuales fueron alertadas por los gritos.
- ¿Que sucedió?
- Nada Tenoe, cosa de parejas – Responde Seiya poniendo sus manos en la nuca caminado dándole la espalda a las residen llegadas.
- ¡Si no estuviera en el cuerpo de mi Reina! – Se dice a si misma tensando su cuerpo.
- Mejor relájate Haruka, si no, no podrás amamantar a Carol.
- Es cierto… pero algún día ajustare cuentas con esa estrellita fugas. – Reconoce tronando sus nudillos.
- ¡Y ahora ustedes son amigas? – Dice Mina maliciosamente.
- ¿Qué te pasa Mina? – Pregunta Lita sorprendida.
- Ya déjenla, no es el momento – Dice Rei tratando de minimizar los ánimos que no eran los mejores en ese momento.
- Si ve… Señorito Rei. – Dice Mina desafiante.
- ¿Me estas cansando Mina? – Responde Rei en un tono que ni siquiera habían escuchado en el soberano.
- ¿Cómo crees que me siento viendo a Ami usar mi cuerpo con el de mi Yaten? – Se defiende la ex rubia.
- ¿Y tu como crees que me siento yo? – Pregunta de muy alterada Rei que sin darse cuenta levanto a Mina por la ropa en el aire.
- ¡Rei tranquilízate! – Ordena Lita haciendo fuerza a través del cuerpo de Haruka en el hombro del temporario cuerpo de su amiga.
- ¡Ya deténganse todas! – Ordena Serena llegando al lugar con un traje de su esposo.
Rei soltó a una asustada Mina y observo avergonzada lo que había hecho, miro con pena y sin decir nada se retiro corriendo. Serena salió corriendo a Rei por los pasillos del Palacio y la perdió en las puertas de este.
¿Tú o yo o yo y tú?
Conociendo a su amiga se dirigió al templo, lugar que usaba para meditar y tranquilizar su espirito. En el camino, Serena se dio cuenta de la agilidad del cuerpo de Seiya al saltar por los muros y entrar sin que Rei la escuche. Pero a pesar de todo, seguía siendo Serena, por lo que cayó del árbol que se encontraba escondida golpeándose el rostro contra el piso. Por lo que comenzó a llorar como era habitual en ella.
- ¡Serena torpe! ¡No cambias ni en cientos de años! – Dice molesta Rei con la ropa que había sido de Nicolás.
- ¡No me retes Rei… ¡Me duele… – Responde tocándose el rostro.
- Ya serena deja de llorar. ¡Eres un hombre ahora! – Le dice para consolarla pero Serena lloro más fuerte.
- ¡No me lo recuerdes! – Responde tratando de recuperar la cordura – ¿Porque tenía que ser el cuerpo de él?
- No creas que estoy feliz con el cuerpo de Darién… – Responde con un suspiro sentándose a su lado apoyándose en un árbol. – De todos los cuerpos que había en la habitación tenía que se esté.
- Si… yo estaba con la Kakyyu en el Palacio en Kimmoku y tenía que ser él, podría haber sido Yaten y Taiki que eran mujeres en ese momento, pero no, el tenía que ser hombre cuando paso…
- Al menos no te veo tan molesta de usar su cuerpo… – Bromea un dejo de molestia.
- No te pases Rei, aunque es práctico a la hora de ir al baño. – Responde sonrojándose. – Además tú no puedes quejarte – Le da unos codazos suavemente cambiando la cara – No está nada mal el Rey. – Mirando su entrepierna.
- ¡Serena! ¡Por Favor! – Contesta molesta ocultando su rubor facial.
- Vamos contéstame. – Serena se pone de cuclillas frente a Rei – ¿Te gusta Endimión?
- ¿Que pregunta es esa? ¿Cómo puedes preguntar algo así?
- Si o no. ¿Es una pregunta simple, no crees?
- No te voy a responder, no es una pregunta apropiada, el es el Rey y tu marido, no puedes preguntarme eso.
- Lo acabas de hacer… – Responde con una sonrisa.
- Serena – Dice con un tomo más suave – No pienses mal, lo siento. Es que… no sé qué decir. – Finaliza confundida.
- No puede haber secretos entre nosotros Rei… llevamos mucho tiempo juntas.
- Lo sé… – Ella mira al cielo y mira las estrellas. – ¡Quieres oír algo gracioso? – Serena la mira y asiste – Endimión debe estar muy mal ahora.
- Si, está muy molesto, ahora entendemos parte de tu mal carácter.
- ¡Serena! No es para tanto. – Responde riendo.
- Para ti ya debe ser normal, pero para un hombre, debe ser un infierno.
Ellas comienzan a reír mientras otras tres figuras aparecían por las escaleras del templo.
- Creo que nos debemos una charla… – Comienza Mina con cierto temor.
- Todos nos lo debemos. – Dice Ami.
- Eso es cierto, hace tiempo que no hablamos tranquilas – Dice Lita – Si tienes algo para tomar, les traje un pastel. – Termina mostrando un paquete envuelto en una servilleta.
Serena y Rei se levantan dirigiéndose juntas y en silencio al interior del templo. Todas toman asiento en el piso del salón mientras que Rei y Lita preparan el té.
- Creo que tienes que disculparte con Mina. – Comienza Lita.
- Si Lita, no sabes lo mal que me siento… Esta situación se está saliendo de control.
- Ni que lo digas. Ya no puedo maquillarme, Haruka es alérgica a mis cosméticos y mi querido Robert… Espera a que yo regrese a mi cuerpo. – De pronto recuerda llevándose el dedo índice mientras mira al techo como leyendo la pregunta – Por cierto. ¿Tú cita? ¿Qué le dijiste?
- Lita, amiga… – Suspira y cierra los ojos, luego dirige su mirada directo a los de Lita – Nunca tengo una cita, en mas, hace años que no lo hago. Simplemente escapo por un momento a mis obligaciones. Sé que esperabas más de mí, pero no tengo interés de salir con alguien.
- ¡Me sorprendes! – Dice con sinceridad – Tu la mas autosuficiente del grupo, la que tenia la vida planeada.
- La tenía planeada a los 14 años, crecí protegiendo a Serena y al Reino, no tienes idea de lo que te envidie cuando regresaste con Robert. Siempre soñé que él me levante en brazos – Se abraza a sí mismo y cierra los ojos – con estas manos fuertes… – Se sorprende a al darse cuenta que pensó en voz alta y mira nuevamente a Lita. – Olvídalo quieres.
- ¿Acaso tu?
- Ya está el Té – Dice rápidamente tomando la tetera y saliendo de la cocina.
Una vez todos juntos en la mesa ratona con las tazas de té servidas y la torta en un plato. Todas se mirabas raro, como tratando de ver como comenzar. Con un largo suspiro Serena comienza.
- Creo que por primera vez en años tenemos un rato para nosotras. – Dice tomando el trozo más grande de pastel.
- Mi reina… – Comienza Mina.
- Serena, llámenme Serena, no solo estamos solas y fuera de Palacio sin nuestros poderes, sino que ni siquiera tenemos nuestros verdaderos cuerpos. Así que es hora de aclarar nuestras cosas, hoy y ahora.
- Puedo comenzar – Dice Rei mirando a Serena, la cual asiste y sede la palabra. – Para empezar. Lo siento Mina, me deje llevar, todas saben de mi mal carácter. – Todas asistieron – Imagínenlo ahora que tengo un cuerpo de hombre, me dejo llevar con más facilidad, sumado a que tengo que… – Mueve su mano como queriendo explicar las cosas – lidiar con cosas que no tenia.
- Es cierto que los hombres generan más testosterona en momentos de tención, sumando a su fuerza natural… lo siento continua. – Dice Ami al ver que la miraban raro.
- Como decía, no es fácil ser Endimión, y mucho menos… ser la vieja solterona del grupo. – Todas se sorprendieron – Si lo admito, estoy sola y no tengo citas, simplemente voy a ver una película o me encierro aquí.
- Yo quiero disculparme – Comienza Ami mirando a Mina – Se que tendría que hablar contigo, pero por primera vez en mi vida no analice la situación, me deje llevar por lo que sentía. Pensaba decirte… – Toma la mano de Mina que es la suya – pero como la Diosa del Amor creí que lo entenderías, lo siento, no debí acostarme con Taiki con tu cuerpo. Lo siento mucho. – Dice con sinceridad.
- Sabes Ami, no solo no puedo enojarme, en realidad me sorprendiste, yo no llegue a nada con Yaten, solamente nos besamos y cuando estábamos a punto de… tu sabes. Apareció Setsuna buscándote y en otro intento entro Haruka para amamantar a Carol… No tuve la mínima oportunidad… Dios le da pan al que tiene hambre… – Todas rieron, pero no la corrigieron, estaban acostumbrados a que no acierte un solo dicho.
- Sabes Mina, tengo que disculparme… nunca creí hacer algo como lo que hice, mas si no es mi cuerpo… – Comienza a ruborizarse de una manera escandalosa – Pero es la primera vez que tengo la necesidad de hacer algo así… nos dejamos llevar.
- ¿Qué clase de Diosa del Amor seria si no estaría de acuerdo? – Dice con su exagerada alegría y abraza a Ami. – Tú discúlpame por haber sido una tonta…
Ante la atónita vista de los demás, un brillo envolvió a ambas amigas subiendo su intensidad hasta que después de su máximo esplendor se desvaneció de la nada. Cuando se separan se quedan mirándose atenidas y luego se abrazaron ahora con clara felicidad.
- ¿Están bien? – Pregunta Rei con cuidado.
- ¡Si Rei! ¡Ya volvimos a nuestros cuerpos! – Dice Ami con alegría.
- ¡Ya podre ponerle las manos a Yaten sin preocuparme! – Dice Mina sin pensar en lo que dijo. Y se termino sonrojando al ver a sus atónitas compañeras.
- ¿Y como lo hicieron? – Pregunto Serena interesada.
- Pues… no lo sé. – Responde Ami calculando lo sucedido.
- Creo que fue porque nos amigamos. – Dice Mina sosteniendo la mano de su amiga.
- Eso no tiene lógica alguna – Dice Rei. – Ustedes no tenían conflictos… a menos que…
- ¡Que nos haya puesto a prueba! – Responde Ami segura.
- ¡Que quieres decir? – Cuestiona Lita.
- Todas tenesmos un conflicto con quien cambiamos, por ejemplo tu y Haruka han tenido problemas desde que quedaste embarazada. – Asegura Ami dirigiéndose a Lita. – Tú y Seiya tienen algo pendiente y tu Rei… – Ami se detiene al darse cuenta en la mirada de Rei de que no siga hablando.
- Eso quiere decir que si soluciono las cosas con Haruka volveré a mi vida. – Calcula Lita con alegría.
- No nos precipítenos. Analicemos las cosas – Dice Ami con seguridad
- Tú lo dijiste, tenemos problemas, tantos años juntas algo de seguro nos guardamos. ¿No creen? – dice Serena
- Pero… tendría que ser algo sincero, algo del corazón… digo. – Aclara Mina al ver los rostros de las demás.
- Justamente, son las disculpas sinceras desde nuestro corazón, pero tienen que ser sinceras y en el momento adecuado.
- ¡No pienso esperar más! – Dice Rei.
- Tomemos el té y luego salimos. No te apresuras Rei. – Dice Lita.
Rei asiste y se vuelve a acomodar en su lugar mientras que comienzan a charlar cosas que hacía rato no hablaban. Pero en la mente de las tres mujeres restantes comenzaron a pensar o planear que hacer con respecto a esos conflictos. ¿Acaso tengo una cuenta pendiente? ¿Acaso debí dejarlo reemplazarlo? ¿Acaso debo decirle que aun lo amo? Preguntas que comenzaron a rondar las mentes de estas guerreras. Y a la vez una luz de esperanza.
Continuara…
En verdad me disculpo por este capitulo, estaba escrito hace tiempo y modifique un par de cosas, el siguiente será todo de cero, pues hasta aquí estaba el archivo guardado. También me disculpo por las demoras, pues el tiempo es tirano y las obligaciones son demaciadas!
AGRADECIMIENTOS
Lita Wellington: Me alegra que te haya parecido divertido, es un desafío en si mismo! Lita y Haruka, las dos más fuertes e interesantes en esta historia, aun no se qué va a pasar!Y si estoy seguro que el problemita del Rey es muy complejo! No sé si haya muchas respuestas en este capítulo, pero mi mente no me dejo más!
Anai kou: Espero que este capítulo sea de tu agrado! Espero que los nuevos cambios sean de tu agrado! Como viste si regresaron las estrellas fugaces! Podrán solucionar sus problemas? Gracias por leer mis locuras mi Lady!
Alejazmin Kou Malfoy: Así es García salió después de tanto tiempo! De ellas no es puede esperar otra cosa! Y endimion es al frutilla del postre! No, ella no espera nada, de hecho no esta feliz con el lado materno de Haruka! Y como viste me trabé hasta acá! Espero que hayas tenido un gran año y que también tengas inspiración! Nos leemos!
King of Conquest: Como viste es una nueva Sailor y viste el porque de los cambios! Siempre vi a Haruka y Lita como una fuente de inconvenientes en si mismo. El tema de esa escena al igual que la mayoría de este capítulo estaba guardada hacia más de dos años en los archivos de la computadora y no sé porque no lo pensé, quizás para la próxima! Aunque de seguro se me ocurrirá algo para compensar ese detalle! Y como veras aquí esta el segundo capitulo. Espero que le haya gustado! Nos leemos!
Kamisumi Shirohoshi: Muchas Gracias! Espero que los nuevos cambios te hayan gustado! Y es ahora que se me complica!
Pato: Van con demora, pero sabes mi intinerario!
Lector Anonimo: espero que te haya gustado!
Nuevamente gracias a todos y
Simplemente les digo, Nos leemos!
