Reunión de Mortífagos

3.- Fenrir

Si había una palabra que definía a Fenrir Greyback esa era "Manada"

Y es que el hombre-lobo haría cualquier cosa por su manda, Greyback había acumulado una gran memoria durante todos sus años de vida, hacía mucho que fue mordido, algunos dirían que una eternidad, hubo un tiempo en el que ellos… hombre lobos… eran respetados, usaban magia antigua y eran considerados entes superiores.

Y todo lo que tiene poder e identidad propia da miedo y así es como los magos se pusieron en contra de los licántropos, siendo Fenrir el último de los primeros, una reliquia entre las criaturas oscuras, un Alpha respetado.

Fenrir pasó unos años oculto, lamiéndose las heridas, pero luego volvió a buscar lo que se le había quitado, su manada…

Así comenzó a reclutar a gente, personas que aceptarían y amarían a la luna tanto como lo hacía él, personas con algún tipo de enfermedad que solo la mordida podía curar, que estuvieran solas en el mundo, que necesitaran la comunidad tanto como él.

Durante mucho tiempo lo consiguió, sólo habría un arrepentimiento real en la vida de Fenrir Greyback y ese era el haber dado ese don por rabia, por ira y enfado, haber entregado la magia antigua a alguien que no sabría apreciarla, pero más aún, lo que hacía que a Fenrir le doliera le corazón era haber mordido a Remus Lupin.

El pobre muchacho, estuvo en medio del fuego cruzado, del error que había cometido con su padre, Lyall le había puesto en medio, había levantado a su hijo de seis años y lo había usado como escudo contra una criatura mágica… En la noche de luna llena.

Fenrir quiso llevarse al chico consigo, pero jamás tuvo una oportunidad, desde aquel incidente lo más importante era mantener unida a su manada, mantenerlos vivos.

Años después, Fenrir se enteró que el chico Lupin iba a ir a Hogwarts, el calor y la tranquilidad que sintió en su pecho fueron genuinos, el chico iba a tener una oportunidad, no se lo había robado todo, además no podía evitar sentir algo de excitación, este niño podía ser la clave para que la manada volviera a tener derechos, tener el lugar que les correspondía, ser criaturas respetadas.

… Pero el chico sentía demasiado rechazo hacia lo que era para que eso fuera posible, Fenrir le acompañaba alguna noche en la casa de los gritos, su lobo estaba más tranquilo cerca del alfa y no se hería a si mismo, poco a poco vio como fue formando su manada, su propio y… disparatado grupo y Fenrir desapareció porque ya no era necesario.

Con el tiempo llegó la primera guerra y con ella le perdió la pista, según tenía entendido, el chico Lupin se estaba pudriendo en algún rincón, cambiando cada poco tiempo de lugar y manteniendo trabajos mal pagados.

Más de una década tardó en volver a escuchar de Lupin, para su sorpresa, fue cuando volvió a oler a su lobo en la casa de los gritos, volviendo al pasado, el muchacho era profesor y estaba controlado, más de lo que podía esperar de una persona que negaba sus instintos.

Por supuesto, esto no duró mucho y justo cuando recuperó su manada, perdió el control. El cachorro estaba descontrolado, amenazando a sus alumnos, perdiendo completamente la persona que estaba dentro de la bestia, Fenrir también estaba transformado, pero centenarios de convivencia con el lobo te hace ser uno, hombre-lobo… lobo-hombre.

Tenía que aullar, tenía que alejarlo de allí, matar a alguien destrozaría al muchacho, le haría miserable.

"Aaauuuuuw"

sonó en el bosque y no era él… ¿de quién se trata? Tanto Lunático como Greyback se dirigieron hacia el ruido… completamente embobados con el particular aullido.

¿un humano? Era una mujer humana.

Greyback paró en seco… tenía que vitar que el muchacho fuera para allí, se dio media vuelta y fue hacia el cachorro, dejando el aullido atrás, aunque sería un sonido y un aroma, que le perseguirían por mucho tiempo.

"Hay que tomar una decisión…" Fenrir Greyback hablaba en alto, con calma, delante de toda la manada, como indicaba su papel como Alpha.

"El Señor Oscuro, nos ofrece reconocimiento y una vida fuera de la clandestinidad, el papel que siempre hemos querido en la sociedad, os mantendré alejados del conflicto todo lo posible, parece que solo me necesita a mi" Fenrir estaba convencido de que esta era la mejor decisión… aunque luego se arrepentiría de la misma.

"He oído rumores…" el que hablaba era un hombre lobo joven, no hacía mucho que se había transformado y lo hizo después de haber estudiado en Hogwarts "hay una chica en Hogwarts, que se rumorea que es miembro de la Orden y que es defensora de los derechos de los hombres-lobo…Sin contar con el famoso Lupin… Creo que si ganara la Orden también tendríamos posibilidades"

Fenrir se quedó pensativo y no podía dejar de pensar en aquel aullido, algo estaba conectado, algo le estaba llamando.

Al día siguiente se unieron al Señor Oscuro

La guerra estaba siendo lenta y horrible, Fenrir se estaba cansando, lo hizo por su manada, por su igualdad, pero ahora estaba alejado de los suyos y tratado como un perro…

Ahora estaba de camino a Hogwarts, por fin iba a entrar en el único sitio en el que siempre le habían prohibido la entrada, el lugar era fascinante, aunque sería mucho mejor si no tuviera que ir con la loca de Bellatrix Lestrange, no le extrañaba que Rodolphus huyera de ella.

Avanzaban por los pasillos de Hogwarts, más curioso que con ganas de luchar, oía los cristales romperse detrás de él y la risa maniática de Bellatrix.

En mitad de su exploración volvió a notar ese olor, el olor del aullido, en algún lugar del pasillo, en algún lugar… detrás de una puerta, se acercó rápidamente, estaba en la zona de las mazmorras, olía al imbécil ese que vestía de negro y a un medio goblin y a dos chicas, una de ellas era la del aullido, estaba asustada, pero aún así olía mucho más de ella, jazmín… naranja… página de libro viejo.

Oyó en la distancia como se invocaba la marca del Señor Oscuro, tenía que salir de allí… rápido… Otra vez sin poder ver a la chica del aullido.

Intentando escapar de Hogwarts se cruzó con un Weasley, a ese no le había transformado… pero seguro que le había dejado una buena marca, recordó al chico Lupin mientras escapaba por los terrenos de Hogwarts.

La guerra estaba en su momento álgido, los mortífagos estaban cogiendo fuerza, cada día se exigía más de él, tenía que estar siempre presente, siempre en busca de nacidos de muggles, cometiendo atrocidades, alejado de su manada, no había conseguido nada.

Aunque era mejor así

Estaba harto… lo peor era que ya no tenía claro que el Señor Oscuro fuera a cumplir su promesa, las políticas del nuevo ministerio para las criaturas mágicas eran detestables y si aún no habían empezado con los licántropos, no les quedaría mucho.

Estaba en el bosque con los rastreadores, cuando a Scabior comenzó a correr, Fenrir no sabía a donde iba, pero esto debía ser importante, había un ligero conflicto en el liderazgo, en teoría el carroñero estaba a las ordenes del hombre-lobo, pero este no se doblegaba.

Seguía avanzando por el bosque cuando notó el olor, que ya le resultaba familiar, alejándose y al resto de los rastreadores acercándose peligrosamente, tenía que llegar primero.

Fue más rápido que los demás y la vio por primera vez.

El cabello castaño volando detrás de ella, la tez blanca, la respiración agitada, parecía una presa, pero no lo era, era un lobo. Fenrir llegó hasta ella, agarrándola y levantándola, llevándola contra su pecho.

Ya entendía porque se había obsesionado con ella, era perfecta, era manada… pero en ella seguía ese olor de miedo, ese olor que había sentido en Hogwarts, la muchacha estaba temblando, y probablemente él no estaba ayudando, metiendo su hocico en su cabello y respirando sobre su cuello, simplemente no lo podía evitar.

Era inteligente, era lista, había mantenido a los chicos a salvo, ocultos en el bosque, había ocultado sus identidades, los protegía como él lo hacía con su manada…

La llevó entre sus brazos a la Mansión, escuchando su respiración, oliéndola.

"No me hagas daño… no me haga daño" decía entre dientes. Fenrir gemía de dolor al notar que el miedo de la chica iba dirigido hacia él.

Cuando llegaron a la Mansión Bellatrix Lestrange le puso entre la espada y la pared, quería quedarse con ella… No lo podía permitir, quería llevársela, si tenía que parecer el perro que era, iba a hacerlo… ¿Hermione Granger? Ese era el nombre, tenía que llevársela, tenía que llevársela…

"No insistas perro… Te la daré cuando haya terminado con ella" Fenrir gruñía detrás de la chica, que seguía temblando de horror "lo estás haciendo bien perro, tu manada sigue a salvo" el tono de la bruja no daba ningún error, era una amenaza.

Fenrir soltó a la chica

Porque si una palabra definía a Fenrir Greyback era "Manadaa"

Luego se la podría llevar con él, dejarla con su manada, mantenerla a salvo… Ella escapó, sin darle tiempo, sin poder ponerla a salvo.

La siguiente vez que notó ese olor fue durante la batalla final, Fenrir había estado con los carroñeros, no pudo ver a Hermione hasta la resurrección de Potter, el niño que le importaba más bien poco, ella estaba a salvo y permaneció así, pudo ver a Rodolphus y a Dolohov peligrosamente cerca de ella, pero ninguno de los dos hizo nada que pudiera dañarla.

Fenrir cayó poco después que el Señor Oscuro y Hermione Granger seguía a salvo, oliendo peligrosamente a pelirrojo pos-pubercente… Bueno, él iba a Azkaban de todas maneras.

Los juicios de los mortífagos fueron terriblemente agotadores, Fenrir estuvo la totalidad de su juicio atado y con un bozal… era muy mala señal, con toda la paciencia del mundo vio como distintos hombres y mujeres iban pasando contando terribles anécdotas de hombres-lobo, historias exageradas de sus escapadas con los mortífagos, su destino estaba claro, por lo menos había tenido un juicio.

Cuando ya estaba a punto de terminar… cuando ya le iban a dejar pudrirse en la cárcel.

Volvió a notar ese olor, ese que creyó que nunca iba a volver a oler, la muchacha del aullido, pero ahora estaba diferente, olía a valor y a determinación… Esta iba a ser una tortura, escuchar como ella le acusaba de haber intentado violarla, de como la llevó a la mansión, no quería escucharla decirlo, no quería verla allí.

Para su sorpresa no hizo nada de eso.

"Los hombres lobo han sido maltratados, juzgados por un problema que solo dura una noche, este hombre se unió al Señor Oscuro porque fue el único que le ofreció una salida, algo que el Ministerio ha sido incapaz de proveer, que ha dejado de lado durante muchísimo tiempo.

Los infectados por licantropía han sido incapaces de casarse, encontrar trabajo o tener una sanidad estable, todo eso por las noches de luna nueva. Se han hecho grandes avances con la poción matalobos entre otras, pero el Ministerio fue incapaz de reconocerlo, de emplearlo, de dar acceso generalizado.

Un hombre-lobo, Remus Lupin luchó y murió por el bien de nuestra sociedad mágica, no en una sino en dos guerras, lo perdió todo, y aunque encontró al amor de su vida no pudo casarse con ella, su hijo no está registrado oficialmente como tal… Todo por la luna llena

Es el momento de replantearse como actuamos con las criaturas mágicas, como introducir a los medio humanos en nuestra sociedad, entender que un hombre como Fenrir Greyback tuvo que actuar en defensa de su familia, su manada. La actual manada más grande de toda Europa, una comunidad que debemos proteger, otorgándoles derechos y posibilidades, es el momento de avanzar, de ir hacia el futuro"

Remus Lupin había muerto… el cachorro al que había condenado, pero logró lo que siempre pensó que lograría… Cambiar el mundo mágico.

Él y la muchacha de la Orden, la mujer que aullaba.

Cuando fue liberado de Azkaban ¿A dónde más podía ir?


N.A: Tercer capítuloo y la historia de Fenrir Greyback...

Me encanta el personaje, hay historias muy bonitas en las que está emparejado con Hermione, hay muchas otras muy muy darck en las que está emparejado con Lupin, pero esas me dan dolor en el corazón. Kittenshift17 o Calebski tienen historias de FG/HG y son grandes autores para leer.

Espero que os guste también el background de este personaje.

YatsGirl: Si no quise dar en ningún momento la imagen de que Rodolphus era algún tipo de pedofilo, he intentado que sea tierno,, mientras que Greyback me gusta así más paternalista duro, sarcástico... no se, se irá desarrollando. jejeje

AnaM1707: Jooo, tengo que encontrar ese con Rodolphus y Sirius, sino lo encuentro lo escribo, me parece un planteamiento genial.

Mariana: Gracias por tus ánimos, espero continuar este fic, me encantan estos tres personajes masculinos y quería verlos interactuar, espero que te convenzaca la historia de Greyback

Gracias por leerme

Un besazo

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