13. Labios Señados
Rodolphus estaba nervioso, muy nervioso, además no era un nerviosismo de esos que te hacen hablar sin parar o de los que te dan ganas de moverte por la habitación, los nervios que sentía Rodolphus hacían que le sudaran las manos y que las palabras se le quedaran atrapadas en la garganta.
En sus ahora numerosos años de vida, con todas sus experiencias, Rodolphus apenas recordaba la última vez que se sintió de esta manera, posiblemente en aquellas primeras reuniones con los Black cuando acordaban su matrimonio con Bellatrix, pero lo pactado y limitado que estaba todo en aquel entonces, la imposibilidad de cambiarlo hacía que todo fuera más fácil, aquello estaba hecho, sus padres lo habían decidido.
Pero con Hermione todo podía ir mal en cualquier momento, podía hacerla enfadar, podía destruir la extraña paz que habían creado en la casita del bosque… tenía una cita con Hermione… bueno, una cita, quizá era una cita, ella no sabía que lo era, pero él sí que pensaba convertirlo en una, si podía
Rodolphus no se sentía con mucha confianza.
Había decidido ir a su mansión, necesitaba ir, pero también sabía que a Hermione le iba a gustar el lugar, podía permitirse vacilar con eso. Pero lo más importante, lo que realmente le estaba llevando a Rodolphus a perder los nervios, era que por fin iba a estar a solas con Hermione, sin perros callejeros caminando sin camiseta, ni locos rusos con sus miradas penetrantes, serían ellos dos solos.
Ya debería estar aquí, hacía un par de horas que habían terminado en el ministerio, pero le había llegado un extraño mensaje por parte de una divertida nutria que decía que se había presentado una complicación y que iba a tardar. Rodolphus estaba perdiendo tiempo, cada minuto que pasaba hasta que Hermione llegara a casa, era un minuto más que perdía con ella, la verdad es que no le había ido mal tener algo de tiempo para arreglarse, un buen perfume, una ropa informal, pero a la vez elegante, Rodolphus se sentía bien y por los bufidos que le soltaba Dolohov… el ruso se sentía amenazado.
El fuego de la chimenea cambió de color, ya estaba aquí, Hermione salió primero, con el pelo revuelto y cara de desesperación, su impecable traje pantalón estaba completamente arruinado y tenía cara de enfadada, Greyback iba detrás de ella con el mismo aspecto desaliñado de siempre, pero con el ceño fruncido.
"Ya está bien Fenrir… es suficiente" Hermione estaba molesta y ligeramente desesperada "si no respetamos los horarios no saldríamos del ministerio nunca"
"solo digo que ¿por qué dejar para mañana lo que podemos hacer hoy?" decía el hombre lobo con algo de frustración
"aunque os parezca mentira, yo también tengo vida, aunque sea leer libros y beber té" Hermione miró a los tres mortífagos que se habían reunido en su salón "vámonos Rodolphus, a ver si consigo olvidarme de esto" Fenrir resopló detrás de ella.
Ahora estaba claro, Greyback había estado reteniéndola para evitar que estuvieran a solas.
Rodolphus confirmó con la cabeza y Hermione volvió a entrar en la chimenea, habían hecho arreglos el día anterior y ya conocía la dirección, pudiendo entrar en la propiedad sin ningún tipo de restricción, a él solo le molestó parcialmente que no se cambiara de la ropa de trabajo, estaba molesta y eso le pondría las cosas aún más difíciles.
Greyback seguía con el ceño fruncido.
"gracias viejo amigo" le dijo Lestrange al hombre lobo "quien querría pasar una tarde con Hermione pudiendo tener toda la noche, gracias a ti, salimos cuando ya está anocheciendo… además la mansión no se puede ver bien a oscuras, así que me has regalado un segundo día".
Rodolphus estaba desapareciendo entre las llamas cuando escucho un aullido antinatural, Dolohov tendría que lidiar con ello.
…
Hermione paseaba por la mansión Lestrange completamente maravillada, más bien podía decirse que estaba enamorada, había estado en mansiones de las familias de los sagrados 28 antes, en 3 para ser exactos, y ninguna era como esta, la Mansión de los Malfoys era excesiva en todos los sentidos, la de los Black era oscura y deprimente y la de los Longbotton podía hacer sentir insignificante a cualquier niño.
La herencia francesa de la familia Lestrange se hacía notar con sus grandes cristaleras y hermosas pinturas en las paredes y los techos, costaba creer que el padre de Rodolphus, uno de los primeros mortífagos y amigo del colegio de Voldemort viviera en esa casa, también era difícil imaginar a Bellatrix allí.
Todas las viviendas mágicas eran especiales, pero los hechizos en la mansión Lestrange eran impresionantes. Todas las habitaciones, daba igual cuantos giros dieras o por cuantas puertas pasaras, lo dentro que entraras en la vivienda, todas las habitaciones, daban al exterior, todas tenían grandes ventanales que daban a los sinuosos jardines, se podía ver el anochecer pasar por cada una de esas cristaleras que iban de esquina a esquina, de techo a suelo.
La compañía de Rodolphus era tranquila y segura a su lado, parecía feliz de andar detrás de ella, comentando la historia de su familia y detalles de las distintas obras de arte… Hermione estaba pasando una gran tarde, olvidándose del trabajo en el Ministerio. Sus trasmitían algo que Hermione no entendía bien, la miraba con cariño, con calma, pero a la vez había algo que decía que el hombre ardía por dentro, la miraba con determinación, como si, como si supiera que sus oportunidades eran limitadas, ¿para qué? Hermione no estaba segura, pero podía llegar a hacerse una idea.
Con la compañía de su ex-mortífago, casi podía olvidar los murmullos de los cuadros, "sangre sucia", "vergüenza" "Ballatrix debería estar entre nosotros"
Rodolphus se disculpaba con frecuencia, Hermione le tranquilizaba, tenía mucha experiencia con Walburga Black, tras la muerte de Sirius el maldito cuadro seguía gritando a diestro y siniestro, en aquella oscura y antigua residencia. Cuando Lestrange se enteró de que la señora seguía allí palideció y puso cara de auténtico horror "no digas más, esa mujer fue insoportable en vida, no me quiero ni imaginar cómo es en muerte" fue lo único que dijo.
…
Por supuesto, su familia no se lo iba a poner fácil , debería haber pensado antes en los malditos cuadros, por suerte su Hermione era dura de pelar y parecía estar disfrutando de la mansión Lestrange, Rodolphus estaba orgulloso de su vivienda ancestral, era una maravilla mágica y aunque Bellatrix nunca supo apreciarla, se podía notar que Hermione estaba en su elemento, podía imaginársela viviendo allí, paseando por esos pasillos con regularidad, haciéndolos suyos, escondiendo esos malditos cuadros en un desván para no volverlos a ver.
Pero aún quedaba la parte más difícil, el antiguo despacho de su padre, donde su imagen colgaba imponente, el antiguo Señor Lestrange, primer mortífago, amigo del Señor Oscuro y origen de todos sus males.
Por suerte, el pequeño Rody tenía algo preparado para la ocasión.
…
Clack, Pum , Brumm, Rrrrrrrr…
Hermione estaba frente a la imponente puerta del despacho, Rodolphus se había disculpado y había entrado, dejándola sola, mirando hacia la puerta, Hermione llevaba 5 Minutos escuchando murmullos y golpes, el sonido de una extraña herramienta… se estaba muriendo de curiosidad por saber que estaba pasando, Lestrange se lo estaba pasando bien sin ella.
…. Y el sonido paró… y la puerta se abrió.
Rodolphus salió de la habitación con una sonrisa triunfante en los labios y la frente ligeramente mojada con su sudor, parecía un niño pequeño que acababa de hacer una fechoría, era un look sin preocupación que le quedaba bien.
"ya está" anunció triunfante y abrió las puertas de par en par para que Hermione pasara.
La imagen que la recibió hizo que abriera los ojos como platos, el despacho era impresionante, en colores oscuros y maderas nobles, pero eso no era lo que llamó la atención de Hermione… no, lo que llamó su atención era el cuadro que se levantaba detrás de la mesa principal, lo que se veía nada más entrar.
Un hombre alto e imponente, de gran elegancia, la viva imagen del hombre que estaba a su lado, el cabello oscuro, los ojos oscuros, cuerpo bien definido, realmente la única diferencia era que el cuadro tenía los labios borrados, estaban descompuestos en un burruño de color negro en mitad de la cara, sus ojos estaban llenos de furia y centrados en ellos.
"¿Cómo lo has hecho?" preguntó Hermione sin voz, pensando en como podría haber arreglado esto su vida hace años
"no se de qué estás hablando" dijo el hombre manteniéndose serio
"Rodolphus, no juegues conmigo, ¿Cómo has silenciado a tu padre?" Hermione se puso en el modo reprimenda que usaba en la escuela.
"disolvente y un cepillo inalámbrico"
"así de fácil… "a veces se le olvidaba usar la forma muggle más evidente, que esto haya salido de un mortífago era interesante, aunque un segundo pensamiento le vino a la mente "¿no habrás usado el mío?"
"no, Dolohov robó uno del taller del Señor Weasley"
Hermione suspiró con fuerza, maldito Dolohov … bueno, por lo menos el cuadro no les interrumpiría, el espacio era más pequeño y sería imposible trabajar con gritos o insultos allí.
La tarde pasó tranquila, la organización del despacho era perfecta, se notaba que Rodolphus no había estado presente, ni siquiera antes de haber entrado en la cárcel, era como volver a la época anterior a la primera guerra mágica, lo que más sorprendía a Hermione era que en cada documento que iba revisando, las políticas aprobadas por el Señor Lestrange eran progresistas para su momento, alguna lo era hasta para la situación actual del ministerio.
Según iban encontrando, Hermione le explicaba a Rodolphus como eran las políticas actuales y como habían evolucionado desde que su padre se sentó en el asiento asignado a los Lestrange.
Pero Hermione no encontraba lo que más ansiaba, el motivo real por el que deseaba tanto ir allí, estos despachos de las grandes familias solían tener un pensadero, con recuerdos de los distintos cabezas de familia desde su fundación, probablemente recuerdos sobre la ascensión del Señor Oscuro eran parte de ese legado, pero era imposible imaginar lo que podrían encontrar allí, y ese era la herencia de Rodolphus, su derecho de nacimiento.
La joven bruja sentía la mirada penetrante del cuadro tras ella, esos ojos, en los que una podía perderse, le devolvían la mirada cada vez que levantaba la vista.
El Señor Lestrange la observaba, sin ira, sin intentar hablar, solamente la observaba, hasta que con la cara seria pareció tomar una decisión, levantó la mano derecha y señalando a una de las estanterías de libros que decoraban la pared del fondo, Hermione se levantó y se dirigió hacia allí, sin decirle nada a Rodolphus, cuando estuvo enfrente, el señor Lestrange le hizo una seña marcando el número tres.
El tercer libro del estante más alto decía "legado e historia de la familia Lestrange" Hermione tiró de él hacia delante y con un fuerte sonido, la estantería giró sobre si misma, revelando el pensadero, muy similar al que había en el despacho de Dumbledore.
Tal y como lo descubrió, Hermione dio media vuelta y con un intrincado movimiento de varita deshizo la manualidad que Rodolphus había llevado a cabo en la boca de su padre, el ex mortífago podría haberse enfadado, sino hubiera estado completamente cautivado por el pensadero.
"¿por qué me has mostrado donde estaba?" pregunto Hermione determinada, dirigiéndose directamente hacia el Señor Lestrange.
"¿por qué no? mi hijo no lo hubiera encontrado nunca" el hombre levantó la cabeza en signo de indignación, Rodolphus no reaccionó, mostrando que ese trato por parte de su padre era habitual "además me habéis obligado a señalas, que poca clase"
Hermione decidió no hacer caso a eso último "porque soy una sangre sucia, el resto de tu familia no tenía mucha intención de ayudar"
El hombre encogió los hombros, mostrando que el resto de su familia le importaba bien poco "no es como si pudiera hacer nada, siempre he odiado las palabras vacías y las quejas absurdas"
"aaaah…. Sí, eso me suena" susurró Rodolphus, colocándose detrás de ella.
"Rodolphus, lo que hay en ese pensadero es el legado de tu familia, con él quizá podrás entender lo que ocurre en el Ministerio y actuar acorde" su padre explicó solemnemente.
El exmortífago no parecía muy contento con el giro que estaba tomando la visita a su vivienda ancestral "¡así podrás seguir influyendo desde la tumba!" Hermione colocó una mano sobre el pecho de Rodolphus, tranquilizándole, el hombre reaccionó de inmediato, calmándose al instante.
Su padre observó el movimiento sin reaccionar "no, yo ya me equivoqué suficiente, casi hago desaparecer a la familia, ahora es tu turno de probar algo diferente"
Rodolphus cerró la boca, procesando las palabras de su difunto padre y se quedó al margen mientras este y Hermione catalogaban los recuerdos y hacían una selección para volver a observarlos en otro momento.
"mi hijo nunca ha tenido aspiraciones en el Ministerio, no creo que le haya a ir bien en esa vía" sentenció el cuadro decidido, ante las aspiraciones y constantes lecciones de Hermione.
"ya se que nunca has tenido confianza en mi padre"
El cuadro siguió sin hacerle caso, aunque puntualizó cada una de sus palabras para enfatizar que su hijo se estaba poniendo en evidencia de nuevo. "hay otra solución, mi confianza en ti es inconsecuente, simplemente te conozco lo suficiente para saber que detestas cada minuto en esa cárcel burocrática"
Rodolphus bufó, pero no dijo nada, por una vez su padre tenía razón
"si te casas con la señorita aquí presente, que no has tenido la decencia de presentarme, aunque asumo que es la famosa señorita Granger, ella podría tomar tu puesto en el Ministerio, y de esa forma poder llevar los asuntos de la familia y llevar a cabo su proyecto personal, sin tener que empezar de cero, todos ganamos"
Rodolphus no se lo podía creer, su padre le estaba haciendo de compinche ¿de verdad le estaba intentando juntar con Hermione?
La joven miraba con sorpresa hacia el cuadro, luego hacia él, con esos ojos inocentes y brillantes. No estaría mal ¿verdad? Ella recorriendo aquellos pasillos, llevando su apellido, transformando su vida de nuevo, un sueño echo realidad. Ojalá ella pensara lo mismo.
"sigo sin creérmelo, simplemente no lo entiendo, toda la vida luchando por el estado de la sangre y ahora vienes con esto"
Rodolphus se entristeció, por cierto que fuera no quería que eso fuera en lo primero que pensara, pero no le había rechazado, solo había expresado sus dudas con respecto a las intenciones de su padre.
Los pensamientos de su padre eran más difíciles de leer que los de Rodolphus "a mi el estado de sangre nunca me importó, pero era la motivación de Tom, él era capaz de hacer cambios para bien si pasábamos eso por alto, era el pequeño mal que pagar por mejoras para todo el mundo mágico" expresó sin afectarse.
"¿pequeño? ¿la muerte de todos los nacidos de muggles te parece un sacrificio pequeño?" Hermione estaba ofendida.
El señor Lestrange no parecía afectado "comparado con la totalidad del mundo mágico es estadísticamente insignificante"
Hermione no dijo nada, pero su magia revoloteó a su alrededor, haciendo que su cabello se moviera como si estuviera en medio de un huracán, ambos Lestrange miraron asombrados, hasta que Rodolphus puso una mano sobre su hombro, repitiendo el mismo gesto que ella había tenido con él.
"vámonos a cenar, ya volveremos cuando estemos más tranquilos y sabiendo lo que tenemos que hacer" Hermione se calmó y Rodolphus había conseguido una segunda cita, en el fondo no había salido tan mal.
La bruja se dio media vuelta y se dirigió rápidamente hacia la puerta, pero cuando estaba a punto de atravesar el umbral oyó la voz del señor Lestrange susurrándole.
"piénselo, Señorita Granger, tiene la oportunidad de demostrar que me equivoco"
…
N.A: madreee miiia, ha pasado muchísimo tiempo, siento haberos tenido abandonad s, pero estoy de vuelta y planeo volver a escribir con cierta regularidad. Estoy pensando en subir mis historias a Ao3 en la que tengo una cuenta, pero no me siento cómoda y a Wattapp en la que leo, pero jamás he subido nada ¿alguna tiene experiencia con la app? La verdad es que me da un poco de inseguridad.
Por cierto, he estado leyendo otros fandoms y me he dado cuenta de que no encuentro un parecido con el personaje de Lestrange en otros fandoms, me refiero no a un fancast, sino a que para mi Fenrir tiene el mismo aire que Sandor Clegane de juego de tronos, pero… Rody no tiene parecidos ¿se os ocurre alguno?
Gracias por vuestra paciencia conmigo, espero que os siga gustando la historia y que podamos llegar al final juntos.
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