Ikari Soryu

(Asuka & Shinji)


Un cumpleaños con mi nueva familia

—¡Feliz cumpleaños, Asuka!

Asuka se encontraba sin palabras; acababa de despertar y al abrir sus ojos se encontró junto a Shinji el cual tenía en sus manos un pastelillo con una vela encendida. Ya era diciembre, para ser más exactos, diciembre cuatro el cual era su cumpleaños.

—Te acordaste—murmuró Asuka intentando contener sus lágrimas de felicidad.

—Estuve esperando este día, Asuka—respondió Shinji para abrazarla—. Pide un deseo, que me da miedo que la vela se caiga sobre la cama.

—¡No lo arruines!—exclamó ella, soplando a la vela y pidiendo su deseo—. Muy bien, ya pedí mi deseo, ahora es un buen momento para que me des mi regalo—aquella orden hizo reír al niño, pero lo que Asuka no esperaba era recibir un beso en su mejilla de parte de él—. ¡¿Por qué hiciste eso?! —preguntaba ella con evidente vergüenza por el beso.

—No pensé en darte un regalo tan temprano, por lo que improvisé de la misma manera en que tú sueles hacer—explicó Shinji mientras tomaba un poco de merengue en su dedo para embarrarla en la nariz de la niña—. Mamá te espera abajo para darte tu sorpresa, así que no tardes en comerte uno de mis obsequios.

Asuka no dijo nada, pero su sonrisa lo decía todo. Su vida ahora era feliz, llena de risas y colorida al punto de ser mágica; desde que despertaba hasta que dormía, todo era un sinfín de aventuras cuando estaba en compañía de Shinji. Tampoco podía olvidar lo mucho que Yui y Gendo la apoyaron, ya que al fin y al cabo, fueron ellos quienes la adoptaron y fue gracias a ellos que ella estaba con la persona que la hacía sentir la niña más feliz del mundo.

Tan pronto Shinji se fue, ella se levantó de la cama para cambiarse de ropa y arreglarse para así estar lo más impecable posible. Tras revisar una y otra vez, de inmediato bajó las escaleras para encontrar a su Shinji junto a su madre, lo cuales estaban poniendo cinco hermosas velas sobre un pastel de chocolate.

—Espero que Asuka baje pronto para que pueda probar el pastel que tu padre le compró—comentó Yui quien había tomado el encendedor para prender las velas—. Me siento feliz ya que en veinte días será noche buena y después navidad, lo cual significa descansar de todo el trabajo.

El pequeño Shinji no podía estar más avergonzado de su madre, quien se suponía debía ser una científica que amara su trabajo, pero en cambio, ella era todo lo contrario. Yui de repente notó como Asuka estaba parada en la puerta; aquella niña sonreía siempre con dulzura y este cumpleaños sería la ocasión perfecta para que aquella tragedia no la atormentara nunca más.

—Parece que tú esposa ya llegó, Shinji—las palabras de Yui hicieron el efecto deseado al ver que ambos niños se sonrojaron, en especial su hijo quién de inmediato miró a Asuka quien desviaba la mirada para otro lado—. ¡Oh, vamos! ¿En verdad les da pena ser pareja? Yo sé que en un futuro ustedes dos me darán los nietos más hermosos del mundo, por lo que deberían estar contentos al saber que seré una gran abuela.

—¡Mamá! ¡No es correcto! —exclamó Shinji.

La madre simplemente se echó a reír tras ver el éxito de su broma. Ella amaba molestarlos, en especial tras enterarse de que Asuka y Shinji se consideraban novios en secreto lo cual la había asombrado, pero ya se lo esperaba al tener a alguien orgullosa como Asuka conviviendo con alguien como su hijo.

Yui tomó a Asuka en brazos, dándole un beso y felicitándola por su cumpleaños número cinco a lo cual Asuka apenas y pudo responder por seguir apenada por las palabras que Yui dijo anteriormente. Viendo que ambos niños se encontraban en un limbo de timidez, decidió sentarlos al lado del otro para así comenzar a celebrar.

—¡Anímense! No todos los días una princesa cómo Asuka cumple años, por lo que hay que celebrarlo.

Shinji y Asuka se miraron un momento, sonriéndose mientras sus manos se juntaban.

—El día de hoy los llevaré al Geo Frente para que sepan en donde van a servir—los niños no entendían a qué se refería Yui, pero en ese momento la mujer sacó la imagen de lo que parecía ser un robot gigante—. Y a lo que me refiero, es que desde hoy ustedes son el segundo y tercer piloto de las unidades 02 y 01 respectivamente.

La pequeña de inmediato saltó de alegría tras recibir la noticia, pero al ver que Shinji no saltaba, decidió explicarle un poco de lo que se trataba ser piloto de Evangelion, al menos lo que ella entendía.

Tras escuchar todo lo relacionado sobre el Eva, Shinji pudo darse una idea del trabajo que sus padres tenían. Yui en ese momento sacó su teléfono y envío un mensaje para después seguir hablando con los niños. Asuka escuchaba todo lo que la matriarca de los Ikari tenía que decir sintiéndose ansiosa por estar en una unidad Evangelion. A diferencia de Asuka, Shinji se mostraba un poco más confundido sobre aquellos robots, pero decidió no preguntar al ver como conversaban su madre y Asuka.

Justo cuando acabaron de platicar, el teléfono de Yui sonó quien al contestar recibió una noticia que la hizo sonreír.

—¡Nos vamos al Geo Frente en este momento!—exclamó ella.

—¿De verdad?

—Sí

—¡Que bien! ¿Escuchaste eso, Shinji? ¡Iremos al Geo Frente a ver una de las unidades Evangelion! ¿No es grandioso?—Asuka se mostraba emocionada, mientras que Shinji reía algo nervioso ya que él no tenía idea alguna de lo que hablaban las dos mujeres.

El viaje hacia las instalaciones de Geo Frente fue corto comparado con los viajes que hacían al centro de Tokio-3, pero en parte se debía a la prioridad de la actividad. Shinji y Asuka miraban por la ventana como descendían por un largo túnel; Yui, quien se encontraba leyendo un libro, observaba de reojo a los niños, sonriendo levemente al ver que los dos se habían hecho cada vez más cercanos.

Una vez el vehículo paró, el chófer abrió la puerta para que los tres salieran siendo Yui la que iba al frente. Los pequeños miraban asombrados el lugar al ver como este era grande, pero no tenían idea de lo que les esperaba. Los tres habían llegado a un punto en donde el suelo se movió logrando que la pequeña Asuka sintiera temor abrazando a Shinji por reflejo.

Aquel piso automático les dejó ver varias zonas antes de llegar a un lugar donde había algunos guardias. Tras ser examinados, los tres subieron a un ascensor, pero en vez de subir, ellos bajaron. De un momento a otro, una gran luz iluminó el ascensor dejando ver a los niños un mundo casi de ficción. Los niños en su asombro se pegaron al cristal donde sus ojos vieron un gran lago rodeado por un vasto bosque donde una gran pirámide se alzaba.

—Es hermoso—murmuró Asuka, quien en ese momento saco de su mochila un cámara—. Shinji, necesito que te voltees para tomarte una foto—el chico de inmediato obedeció, recibiendo un flash que le hizo ver luces—. ¡Ya está!

Los dos Ikari miraron a la foto que tomó la niña quien le dio la cámara a la madre para que ésta le tomara una foto a ella. Yui tomó la imagen elogiando la belleza que era la niña quien no podía evitar sonrojarse.

—Ahora una juntos, por favor—pidió ella, tomando a Shinji de la mano—. Será mejor que pongas tu mejor sonrisa, tonto.

—Lo haré

—Bien—la niña en ese momento sonrió adorablemente, en cambio Shinji mostraba una sonrisa más tranquila—. No seas tan serio, deberías estar más feliz al tenerme a tu lado.

—Lo estoy—respondió él—. Además sabes que soy feliz a tu lado.

—Si la pareja ya terminó de discutir, quisiera tomarles la foto—interrumpió Yui—. Bien, aquí va. Digan Whisky.

—¡Whisky!

.

Asuka estaba ya ansiosa por llegar a las jaulas donde estaría uno de los EVA que un día montaría. En sus manos se encontraba la foto de ella y Shinji a la cual no permitía que ni el niño la tomara por miedo a que algo malo le pasara. La gran pirámide a la que llegaron era hermosa en aquel color oscuro y en la entrada fueron recibidos por los miembros de NERV los cuales saludaron a los niños con una sonrisa.

—Es un placer verte de nuevo, Shinji—dijo un hombre mayor el cual acarició la cabeza del pequeño.

—Me alegro de verlo también, señor Fuyuutsuki

El mayor simplemente sonrió para después saludar a la madre del niño quien mostraba una enorme sonrisa al poder traer a sus pequeños al trabajo. De pronto una mujer en compañía de Gendo se acercó mirando de reojo a los niños y regalándole una mirada de desprecio a ambos sin que nadie se diera cuenta.

—¿Conoces a estas personas, Shinji?

Asuka al no estar familiarizada con esos rostros se sintió algo nerviosa.

—El mayor es el doctor Fuyuutsuki, quien es el vice comandante de este lugar y antiguo profesor de mamá y papá; la otra mujer es Naoko Akagi, colega de mi madre y una señora muy mala—Shinji había susurrado eso último logrando hacer reír a Asuka—, al menos su hija es más amigable, luego la conocerás. El resto de personas no las conozco del todo bien, excepto a la niña que mi madre está abrazando.

Asuka miró hacia donde estaba Yui notando como la mujer estaba abrazando a una joven de cabello castaño de una forma muy cariñosa.

—Ella es Mari, es una antigua estudiante de mi madre quién perdió a sus padres en un accidente—aquello hizo entristecer a Asuka al recordar cómo no tenía familia, pero Shinji la abrazó para darle su apoyo—. Aunque tiene una mirada algo apagada, ella no es así, suele ser más alegre e incluso la considero una hermana mayor, pero lo mejor es no escuchar sus ideas ya que suele meternos en problemas.

—¿Cómo cuales?

—Bueno, digamos que por error una vez activamos los sistemas anti incendio mientras papá y mamá estaban en una junta—desde aquél día, Shinji ha evitado meterse de nuevo en problemas—, pero si en alguien confío es en ella, ya que tomó la responsabilidad de sus acciones, aunque eso significó limpiar todo el lugar.

Asuka estaba impresionada con lo que Shinji relató y tras ver a la joven por segunda vez, notó una mirada alegre tras recibir los cariños de la madre. Después de esa bienvenida, los dos pequeños acompañaron a Mari a una ala de las instalaciones mientras esperaban a que los señores Ikari terminaran los preparativos para una prueba de una de las unidades Evangelion que Asuka esperaba ver.

—Dime Shinji, ¿ella es tu novia?—preguntó la castaña notando el sonrojo en ambos niños—. ¡Oh! ¡Así que son novios!

Los pequeños vieron en los ojos de la chica cierta oscuridad que los dejó helados. Mari en ese momento fue a una habitación continua dejando a los niños solos por un momento antes de volver con una maleta en manos.

—Hace tiempo que deseaba que Shinji tuviera una amiga tan linda como yo—dijo Mari elogiando la belleza de Asuka y ganando la confianza de la menor—, y cuando me enteré de que una niña se había mudado con él para formar parte de su familia, no pude esperar y compré esto—en las manos de Mari se encontraba un hermoso vestido de novia, pero para una niña pequeña junto al resto de objetos que se llevaban puestos—sé que es algo egoísta, pero… ¡Por favor pónganselos!

Asuka estaba maravillada por la petición de la chica, pero Shinji estaba un poco asustado por lo que Mari deseaba hacer.

—¿Puedo probármelo?—preguntó Asuka recibiendo un sí de parte de la mayor—. ¡Increíble! ¡Es muy suave!

—Pensé mucho a la hora de comprarlo, es bueno saber que la Akihabara que están construyendo en el centro ya abrió algunos locales para hacer cosplay.

—¿Qué es eso?

Shinji nuevamente sintió escalofríos y notó una sonrisa siniestra en Mari quien se acomodó sus lentes para darle la explicación a Asuka, pero antes de poder hacerlo, él intervino evitando que la mente de la niña se viera pervertida por los pensamientos de su hermana mayor.

—Creo que me gusta este traje—decía Shinji a la vez que se ponía el pequeño saco blanco—. Aunque es un poco más grande de lo que esperaba.

—Te ves lindo—le dijo Asuka mientras ella se quitaba el vestido para ponerse el otro mientras Mari miraba incrédula—. ¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?

—¡No, no es eso! Sino que me sorprende de que Shinji no saliera corriendo al verte casi desnuda—la chica llevaba tiempo de conocer al niño, mejor dicho, lo conocía desde que nació y sabía que era muy tímido con las chicas, incluso de su edad. «Parece ser que Yui tenía razón; me alegra mucho de que ella también ayude a Shinji a cambiar un poco.»

Los niños se cambiaron rápido. Mari se encontraba ansiosa por tomar fotos con la pequeña pareja de tortolos. Ayudándoles un poco, ella finalmente arregló los pequeños detalles que ambos tenían en sus vestimentas para así sacar una cámara de su escritorio, pero en ese momento Asuka se acercó a ella para darle su cámara cosa que al principio Mari no comprendió del todo.

—Es mi cumpleaños, por lo que quiero pedirte que si puedes tomar la foto con mi cámara.

Mari no pudo evitarle decirle no a la pequeña quien le regaló su mejor sonrisa.

—Muy bien niños, los quiero lo más juntos posible—indicó Mari notando como se acercaban ambos—. ¡Casi lo olvido! ¡Ten!

La chica tomó de un florero un ramo de flores que su tutora había traído para alegrar el lugar dándoselos a Asuka quien había olvidado ese detalle.

—¡Ahora sí! Les voy a tomar la foto… Digan Whisky

—¡Whisky!

.

La junta con la ONU y el gobierno de Japón había acabado y todos los miembros de NERV se encontraban aliviados de no tener que estar en aburridas pláticas políticas llenas de burocracia. Todos sabían la principal razón para la que se llevó a cabo el proyecto EVANGELION desde un principio, por lo que no había necesidad de estar recordándolo una y otra vez.

Yui ya estaba ansiosa por ir a ver a sus niños, despidiéndose de Gendo y recordándole que no debía esforzarse demasiado. La joven madre caminó rápidamente por los pasillos hasta llegar a su oficina principal que estaba cerca de donde los pequeños se encontraban. Una vez adentro, fue directamente hacia un casillero de donde sacó una caja grande decorada con un moño rojo que obviamente era el regalo de la pequeña Asuka.

—Espero que le guste, después de todo Shinji y yo tardamos en escogerlo y con el carácter que heredó de ti, Kyoko… Sólo espero que mi pequeño la calme—murmuró Yui para así salir rumbo a donde se encontraban los niños.

Al llegar se llevó una sorpresa al escuchar música y risas detrás de la puerta por lo que decidió ingresar llevándose una maravillosa sorpresa.

—¡Vamos Shinji, debes decirle que sí a tu esposa en todo! —decía una sonriente Mari que se encontraba abrazando a una orgullosa Asuka.

—Ella tiene razón, tonto, ya estamos casados y debes obedecer todo lo que yo te diga—agregó Asuka, quien al ver que Shinji no hacía nada se cruzó de brazos para ver a otro lado—. ¿O a caso no me amas? ¡Es eso! ¡De seguro quieres a otra!

—¡Eso no es cierto! —se defendía el pobre Ikari, pero la mirada de Asuka lo hacía casi temblar como gelatina—. Tú eres la única persona a la que quiero con mi corazón.

—Oso, oso, eso es mentira

—Asuka, es oso, oso, mentiroso

—¡Ves! ¡Alguien que me miente de seguro se lo sabe!

Shinji no dijo nada y simplemente soltó un suspiro. No iba a poder vencer la alianza Asuka-Mari, por lo que debía acelerar un buen trato en que las dos estuvieran contentas.

—Prometo cocinar para ti los postres más dulces y también compartirlos contigo, Mari—dijo Shinji totalmente derrotado—, pero para eso ambas deben terminar sus deberes y acabar con toda la comida que prepare.

Ambas se miraron girando para otro lado a fin de discutir la propuesta que hizo el chico. Ya cuando terminaron su charla, Asuka se acercó a su tonto esposo para darle un beso en la mejilla.

—Aceptamos tus condiciones, baka, pero solo porque ya he probado tus postres—declaró ella con su orgullo en boca.

Toda la escena hizo que Yui soltara un chillido de felicidad que captó la atención de todos. La madre se sintió algo avergonzada con tantas miradas viéndola, pero no pudo ocultar su felicidad al ver que ambos niños ya avanzaban, al menos de juego, en una posible relación en donde muy probablemente pueda llegar a tener nietos. Sí, así pensaba la hermosa Yui, quien recordó que debía darle el mejor regalo a Asuka, uno que Shinji y ella escogieron.

—Es cierto, me falta darte tu obsequio, toma.

—¿Qué es?

—Ábrelo

Asuka abrió el regalo sorprendiéndose de encontrar unos clips para el cabello dentro.

—Es un bonito regalo—dijo Asuka un poco desanimada ya que esperaba un pastel o dulces.

Yui veía la imagen de Kyoko en Asuka y por esa razón fue con la niña para abrazarla al igual que su hijo. Ella no sabía que sucedía, pero ser abrazada por ambos hacía que Asuka se sintiera feliz.

—Esos clips son los clips neurales de los pilotos de Evangelion—le susurró Yui a la pequeña Asuka—. Felicidades, has sido designada como la piloto de la unidad 02.

Los ojos de Asuka se iluminaron al escuchar saltando de alegría mientras asfixiaba en un abrazo al pobre Shinji quien fue la víctima de la felicidad de su amiga. Mari estaba impresionada, pero al ver a Yui entendió que fue una decisión más caprichosa de parte de ella que de los miembros de NERV, pero al saber quién era el piloto de la Unidad 02, sólo quedaba un puesto vacío para la última unidad.

—¿Y quién será el piloto de la Unidad 01, Yui?—preguntó Mari esperando conocer al futuro piloto.

—¿No es obvio?—dijo la madre quien miraba a los niños, en especial a su hijo quién era torturado por el amor de la niña. «El futuro del mundo en las manos de estos niños»


Notas del autor: Asuka es oficialmente piloto de la unidad 02 por parte de NERV en estos momentos. Shinji fue escogido por su madre, pero no es piloto oficial como se menciona en el inicio ya que su padre aún tiene sus dudas, pero Yui decide que él debe ser el piloto de la unidad 01.

Nadie en NERV sabía sobre los niños y a qué unidades serían asignadas ya que únicamente se conocía el estatus de Asuka.

Piloto de la Unidad 02: Langley Soryu Asuka

Edad: 5 años.

Estatus: Asignada a la Unidad 02 en espera de ser entrenada.

Piloto de la unidad 01: Ikari Shinji —por confirmarse—

Edad: 5 años.

Estatus: Sin asignación, candidato a piloto de la Unidad 01.