El sol yacía en su punto más alta mientras alumbraba gran parte de otra ciudad apartada de Inkopolis, en la cual se podía apreciar una gran parte del decorado y estructuras de las casa o edificios con una temática mucho más oriental, sin mencionar el calor que era evidente del verano que se mantenía aún como temporada dominante de momento.

Y en una de las estaciones de tren, la reciente llegada de uno fue lo que se llevó la atención de todos los que pretendían subirse. Pero claro, al momento en que las puertas se abrieron, dieron lugar a los recién llegados para salir, de los cuales los últimos fueron un grupo de conocidos Inklings, además de cierta Octoling junto a un humano que no tardó en ser reconocido por aquellos que lo vieran.

Callie, la cual traía puesta una ligera blusa color rosa con un ligero patrón, junto a unos mini-pantalonsillos color crema y unos lentes oscuros levantados sobre su cabeza, se estiró con sus brazos en alto mientras emitía un largo quejido, arqueado su espalda con un sonrisa de satisfacción en su rostro.

"¡Por fin, un poco más y creo que me habría derretido ahí dentro!", exclamó la idol de tentáculos negros, siendo seguida por el resto, con su propio equipaje traídos consigo.

"Tampoco exageres, los vagones tienen aire acondicionado, sabes?", respondió Marie, levantando una ceja a la vez que se ajustaba un gran bolso de viaje verde en su costado. Dicha celebridad al igual que su prima, llevaba una blusa liviana de color verde lima, con la diferencia de tener puesta una minifalda blanca con volantes. Pará acabar, había un sombrero de paja protegiendo su cabeza del sol.

"De todas formas, nunca es suficiente cuando es verano!" respondió la hiperactiva Inkling, cruzandose de brazos mientras apartaba la mirada.

Por otro lado, la impresión en los rostros de los SquidFire era tal que hasta quedarían bien para hacerles un retrato, mirando hacia todos lados con frecuentes jadeos de sorpresa, emitiendo uno que otro "Wow..." a cada cosa que vieran, incluso si estas también eran parte de Inkopolis.

"No puedo creer que realmente estemos en el pueblo donde crecieron las mismas Squid Sisters... Esto es tan fresco!", comentó Nayls con una cámara en sus manos, y sacando fotos a cada cosa en la cual pudiera poner su lente. Eso hasta que le sacó una foto de cerca a su hermana sin darse cuenta, cuyo blash fue suficiente para que la misma optara por arrebatársela.

"Ahhh esta bien, chicos, no es nada fuera de lo común, solo otro pueblo igual a los demás", respondió Callie, sacudiendo su mano con sus ojos cerrados, sonriendo con algo de vergüenza.

"Por cierto, donde dijeron que íbamos a quedarnos?", en esta ocasión preguntó Otome, colocando una de sus manos en su cadera, portando consigo una bolsa de viaje al igual que Marie, pero esta de un color negro.

"Será en una posada a las afueras del pueblo, cerca de una gran playa. Cuyas dueñas también resultan ser nuestras madres" contestó la agente 2, comenzando a caminar para estar a la par con su familiar, siendo luego seguida por el resto.

"No me habría esperado que incluso tuvieran una posada personal" comentó finalmente Drake, viendo como al final de la estación, un par de taxis los estaban esperando. En sí el humano traía puesto una playera blanca de mangas cortas con el boceto de una palmera al frente, junto a unos pantalones cortos color gris, y por último unas sandalias de verano negras.

"No es nuestra, es de mi madre y mi tía. Aunque pasamos las vacaciones en ella casi todos los años!" respondió Callie, tirando de una maleta con ruedas, ya teniendo en la mira el par de autos esperándolos.

Lo curioso en sí, fue también el hecho que pese a no llevar algo que realmente cubriera las facciones de ambas idols, los ciudadanos a su alrededor no se volvían locos, ni las rodeaban para pedirles autógrafos, charlas, confecciones, o cosas por el estilo. Siendo solamente saludos mientras pasaban, o como mucho hubieron un par de fanes que les pidieron una foto, y luego con un agradecimiento, estos se fueron sin más, algo que en parte confundía al grupo. Esto también fue notado por el par, compartiendo una pequeña risa.

"Les recordamos que aquí fue donde crecimos, ya hay muchos que nos conocen personalmente" dijo Callie, ya saludando al par de conductores que al instante se subieron a los vehículos.

Acto seguido, uno tras otro fueron adentrándose a los taxis justo cuando los motores de éstos dieron a la vida, a lo que sin esperar más tiempo, el par de transportes emprendieron el viaje a travez de la estación. Y mientras lo hacían, los pasajeros no tardaron en abrir las ventanas para ver mejor al exterior, y admirar de mejor forma la arquitectura y las diferentes tiendas que permanecieron incluso por el paso del tiempo.

Por otro lado, las charlas entre ellos dio inicio para hacer el viaje más llevadero. A partir de aquí sólo hacía falta a la espera de llegar a esa tan amciada posada.


Ya después de un viaje algo largo, el par de taxis pasaron a travez de una calle compuesta en su mayoría por ladrillos, sin mencionar la gran presencia del bosque a ambos lado del camino, pero al frente completamente despejado. Y al final de dicha calle había una gran puerta de templo japonés, siendo eso mismo lo primero que les dio la bienvenida.

Sin embargo, eso no era lo principal que tomó la atención de todos, sino el gran edificio de tres plantas completamente hecho de fina madera de roble, siguiendo también el agradable diseño del mejor estilo japonés, así como el gran cuidado que presentaba desde el exterior. A esto, siguiendo un camino empedrado, los dos taxis rodearon una pequeña fuente antes de finalmente estacionar no muy lejos de la gran puerta, permitiendo de una vez que los pasajeros salieran para admirar de mejor manera donde se hospedarían.

"¡OoohhhhHHHHH!", emitieron la mayoría, formando sonrisas de impresión ante el lujo de la enorme posada.

Y justo mientras los cuatro amigos y la teniente seguían viendo cada parte de la estructura, no se percataron que desde la gran puerta bajaban con gran educación y calma dos mujeres Inklings, mismas que eran igual de altas que Callie y Marie, sin mencionar que curiosamente llebavan unos Yukatas con los mismos colores de las dos famosas idols, solo con la diferencia que sus tentáculos eran de un estilo más tradicional a las mujeres del lejano Oriente, así como el color rosa y verde en estos.

Ambas chicas calamar de joven, y a la vez maduro aspecto, emitieron una carismática risa para captar la atención del resto, sorprendiendo de paso a los recién llegados.

"Sean todos bienvenidos a la posada; 'Dos Soles'. Ustedes deben ser los queridos amigos de las Squid Sisters, no es así?", Saludo la Inkling de tentáculos verde lima, poniendo ahora su atención sobre el par ya mencionado.

"A-así es, muchas gracias por acogernos a todos este día", respondió Levin por todos ellos, llevándose una mano con nerviosismo mientras este se sonrojaba levemente.

"¿Y quienes son las bellas chicas a las que tenemos el honor de conocer?", en esta ocasión preguntó Nayls, formando una gran sonrisa de ojos cerrados, cosa que hizo a ambas maduras mirarse entre sí antes de comenzar a reírse encantadóramente.

"Chicos, ya se les olvidó?, ni hace mucho les dijimos sobre quienes dirigen esta posada!", dijo Callie, llevándose sus manos a sus caderas y enclinándose un poco hacia el frente.

Esto sorprendió de sobremanera a casi todos ellos, abriendo bien sus ojos mientras los ponían sobre ambas Inklings que les daban una cálida sonrisa de ojos cerrados.

"E-esperen... En serio ustedes son...?", trató de preguntar Nary, comenzando a sudar a la vez que ya estaba empezando a notar el gran parecido que tenían con el dúo de cantantes, desde sus características pupilas en forma de cruz, hasta sus curiosos antifaces alrededor de sus ojos.

"Oh, que modales los nuestros, dejen que nos presentemos", respondió la Inkling de tentáculos rosas, haciendo un saludo de kata con sus manos juntas, al igual que su aparente hermana.

"Mucho gusto, mi nombre es Myūno", se presentó la misma chica calamar.

"Y el mío es Kamori, es un placer", ahora se presentó la siguiente Inkling, a lo que el resto no se esperó a lo que pasaría después.

"Y somos...", continuó Myūno, solo para que antes de que cualquiera se hiciera una idea de lo siguiente, ambas mayores volvieron a levantarse de golpe, dando un pequeño salto.

"¡Las madres de las Squid Sisters!", exclamaron las dos al unísono, imitando la pose artística de sus hijas, e incluso imitando sus expresiones cuando la hacían.

Esto ocasionó que un profundo silencio se generara en el grupo, siendo así el sonido de los pájaros lo único que en ese momento se escuchaba, además de una soplada de viento que terminó de ambientar la incomoda escena. Sobre todo por las agentes 1 y 2, cuyas caras eran ideales para un cuadro, con sus bocas que prácticamente eran un pequeño triángulo, y sus ojos se habían ocultado por unas oscuras sombras, así como el visible sudor que resbalaba de sus rostros.

"Mmm... Te dije que debimos haber doblado mejor las piernas", se quejó la madre de Callie, colocándose una mano de la mejilla en aparente desconforme.

"Intenta hacerlo en estas ropas", señaló Kamori, sujetando su propio yukata desde las mangas.

Por otro lado, mientras ambas hermanas discutían sobre qué habían hecho mal en su pose, las Squid Sisters por fin habían salido de su trance de vergüenza, pasando ahora a expresar reacciones más acordes de lo que estaban sintiendo, y más aún sabiendo que sus amigos lo vieron todo. Luego, quitando la mano que en ese momento Marie tenía en su rostro, esta se giró para encarar a sus amigos, los cuales ni siquiera ellos tenían idea de cómo reaccionar.

"Solo... Hagan que no vieron nada, esta bien?", sugirió la Inkling de tentáculos blancos, moviendo sus manos en señal negativa.

"Sí, ya entremos de una vez", agregó Callie, dejando salir una risa nerviosa, a la vez que tanto ella como su prima tomaban sus maletas, y se disponían a entrar. No obstante, su camino pronto se vería obstaculizado por sus mismas madres, las cuales no habían terminado todavía.

"¿Niñas, qué modales son esos, no nos van a presentar a sus amigos?", preguntó Myūno, para la consternación de estas dos.

"¡No hace falta, ya les hablamos sobre ellos antes de venir!", respondió Callie, levantando sus manos al frente, y sudando por la escena que su madre y tía estaban haciendo frente a sus amigos apenas llegar, esperando que con ello ellas entendieran sobre la situación.

Pero sabiendo de antemano cómo eran ciertas madres, las milfs las pasaron de largo para estar frente al grupo mixto.

"Estábamos preocupadas de que la vida del estrellato en nuestras hijas no les permitiera hacer amigos verdaderos", comenzo la madre de tentáculos verdes, haciendo una sonrisa muy parecida a la de Marie.

"Pero a pesar de eso, por lo que nos han contado, nos alegra que hayan podido hacer muchos buenos amigos!", continuó la madre de Callie, mirando atentamente a cada uno de ellos.

"Así que por favor, sigan cuidando bien de Aori, y Hotaru", finalizó Kamori, haciendo una última reverencia junto a su hermana, cosa que por un momento confundió al grupo tras escuchar dichos nombres.

Mientras que por detrás de ellas, la vergüenza que mostraron ambas primas no hacía más que aumentar, sobre todo ante algo que hasta ahora habían mantenido en secreto.

"¡Mamá, tía Kamori, ya les dijimos que nos cambiamos los nombres cuando nos mudamos a Inkopolis!", exclamó Callie, apretando los puños de forma linda, y alzando la vista con sus ojos fuertemente cerrados.

Marie por su parte, esta se contentó con apartar la mirada mientras se cubría el rostro con una mano, pero mostrando tanta vergüenza como su compañera, siendo el bonito rubor en las mejillas de ambas prueba de eso.

"Ara~, pero si esos son sus nombres verdaderos, o no?", preguntó Myūno, colocándose una mano en la mejilla.

"¡Aún así respeten nuestros estilo!", continuó quejándose la Inkling de tentáculos negros, cruzandose de brazos y haciendo un puchero molesto. Aunque el rubor que tenía la hacía ver más adorable que otra cosa.

"Bueno, pues no importa cual nombre o estilo decidan tener, tú siempre serás mí Aori", contestó firmemente la madre de Callie.

"Y tú siempre serás mí Hotaru", ahora añadió la madre de Marie, sonriendo de lado, no ayudando con la creciente pena.

"¿Aori, Hotaru?", para colmo preguntó Drake, levantando una ceja mientras se ganaban la atención de ambas madres.

Pero justo cuando dicho par finalmente se dio cuenta del humano, antes de que estas decidieran hacer algo más junto a sus ahora expresiones de sorpresa...

"¡Aahhhh... Ya está bien, no perdamos más tiempo y entremos de una vez. Ustedes, los vemos luego dentro de la posada, primero tenemos asuntos que atender con estas dos!", en eso exclamó Callie, colocándose detrás de su madre y darla vuelta en dirección a la posada, seguido de empezar a empujarla subiendo las escaleras.

Marie también hizo lo mismo con su propia madre, escuchandose los quejidos del par de maduras.

"Eeehhh?, pero queríamos seguir hablando con ellos!", dijo Kamori, alejándose cada vez más del grupo.

"Ustedes ya hablaron demasiado...", respondió Marie con severidad, finalmente perdiéndose de vista a travez de la puerta.

En cuanto al grupo, estos no pudieron hacer otra cosa más que quedarse en su lugar, tratando de analizar lo que había pasado en tan solo unos minutos, aparte de intercambiar miradas entre ellos en busca de una respuesta. Sin embargo, haciendo caso a lo que Callie había dicho, todos recogieron sus pertenencias y procedieron a seguir el camino de sus dos famosas amigas, subiendo las escaleras y adentrándose en el interior de la enorme estructura.

A su vez, otra vez la mayoría exclamó con asombro tan pronto se quitaron los zapatos o demás calzados para admirar el interior. Una espaciosa sala de recepción, cuyo piso estaba alfombrado en varias secciones, mientras que en las que no, una madera suave y lustrosa que casi permitía a uno verse su reflejo. En las paredes, varios cuadros las adornaban con bocetos y pinturas al más estilo oriental, desde paisajes y letras escritas a pincel, hasta imágenes de aves sobre unas ramas de cerezo. Luego estaba el techo, alumbrado por un candelabro de lamparas de aceite, aunque también habían otras que eran por electricidad, dándole así un ambiente más hogareño al lugar, sin mencionar las diferentes puertas corredizas.

Pero cuando habían terminado de admirar su entorno, una Inkling recepcionista de tentáculos celestes los saludo desde atrás de un escritorio, haciéndoles de paso una seña para que se acercaran, manteniendo una sonrisa amistosa en su rostro.

"Supongo que ustedes deben ser los amigos de las señoritas Callie y Marie, no es así?. Sean todos bienvenidos a la posada Dos Soles, mi nombre Cleo, y seré su guía para conocer los alrededores de nuestra posada. Solo les pediría que pudieran poner sus firmas en esta tablilla, y al instante comenzaremos con el recorrido", pidió la chica calamar, ofreciéndoles un talonario junto a un bolígrafo.

"¡Oh, ya entiendo. Esto es para que los empleados sepan quienes somos la próxima vez que vengamos?", preguntó ingenuamente Nayls, siendo este el primero en disponerse a firmar.

"Algo así...!", respondió Cleo, ladeando su cabeza levemente, y sonriendo con sus ojos cerrados, aunque su tono de voz se había tornado un tanto nervioso.

No obstante, justo antes de que Nayls fuera el primero en poner su nombre, la voz de Callie los detuvo de hacer algo que ni siquiera ellos estaban sabiendo, volteando en sincronía sus cabezas en dicha dirección, salvo por Cleo que frunció un poco el ceño con sus ojos todavía cerrados.

"¡Cleo, es en serio?, ya te dijimos que ellos son invitados exclusivos, no puedes hacerlos firmar cuando ya te aclaramos que no es necesario!", exclamó la hiperactiva idol, acercándose al igual que su primar para encarar a la recepcionista con sus brazos cruzados, aunque a decir verdad, Marie estaba más concentrada en el helado que en ese momento tenía como para aparentar enojo por la empleada.

"Awww, pero señorita Callie, ya sabe que rara vez son las veces que tenemos tantos clientes", pidió la Inkling recepcionista, juntando sus manos frente a ella para simular inocencia.

"Espera... Acaso ibas hacernos firmar para-...?", trató de preguntar Drake, pero fue respondido de ante mano por la idol de tentáculos blancos.

"Para que fueran clientes en vez de invitados, y por ende... Tener que pagar después", esto obviamente llenó de una cómica indignación al grupo por la vil trampa que la empleada estuvo por hacerles.

"¡¿Ibas a forzarnos a pagar sin que lo supiéramos?!", volvió a exclamar Levin, cosa que la contraria lejos de responder, nada más apartó la mirada con una expresión molesta, chasqueando la lengua tras ser descubierta.

"¡¡¡Y NI SIQUIERA LO NIEGAS!!!", ante eso exclamó todo el grupo al mismo tiempo, formando cómicos rostros de enojo e indignación.

"Ya, ya, eso ya no importa. Vengan, nosotras les mostramos las inmediaciones, pueden dejar sus cosas aquí mismo y luego las llevarán a sus habitaciones", propuso Callie, haciendo una seña para que las siguieran mientras tanto ella como su prima se daban la vuelta hacia uno de los pasillos.

Estos por su parte, hicieron caso a la indicación del par, procediendo a ponerse en marcha detrás de ellas dos, pero claro, no sin antes dedicarle una mezcla de miradas desconfiadas hacia la recepcionista de la gran posada. Sin embargo, esta los despidió con una mano y una sonrisa amistosa, algo que obviamente no ayudó a calmarlos, sabiendo las intenciones que habían tras esa inocente sonrisa.

Y haciendo uso de su gran conocimiento del edificio, de punta a punta, las Squid Sisters comenzaron a guiar al grupo hacia las zonas de mayor interés, comenzando así por uno de los diversos patios con los que el lugar disponía, empezando así con un pasillo que llebava hacia una gran piscina Onsen, rodeada por un espacioso conjunto de árboles, así como algunas plantas que hacían de adornos naturales, sin mencionar la gran piscina de rocas en el centro, iluminada por el sol, o hasta habiendo sombras proyectadas por los mismos árboles.

En algunas partes también se podía apreciar la precencia de sillas reclinables en las cuales poder recostarse. Y en otra sección se situaba un muro de bambú con una fuente acoplada al frente, las canillas junto a los pequeños banquillos daban a entender que ese era un lugar en el que cualquiera podría bañarse si así lo quisiera.

Pero claramente, tampoco faltaba las dos grandes barreras de madera a ambos lados, separando así esta sección de las demás, siendo la sección femenina y mixta. Ante esto no pudieron evitar expresar su asombro, motivo por el que ambas primas se adelantaron para adentrarse un poco.

"Esta es una de las atracciones por el que más Inklings vienen. Las piscinas Onsen de nuestra posada destacan incluso por sobre las de otras, no sólo por su belleza, sino porque hay quienes dicen que nuestras aguas incluso pueden rejuvenecer el cuerpo de quienes entran en ellas", explicó Callie, cerrando sus ojos en aparente orgullo, y levantando un dedo mientras lo movía de un lado a otro.

"Aunque claramente eso no es cierto, sí es un hecho que nuestras aguas cuentan con una sustancia especial para relajar los músculos tensos, también funcionan como aguas termales", añadió Marie, terminándose su helado, y señalando con el palito hacia atrás de ella.

"Y otra particularidad en estos baños, es que nuestra posada es la única que cuenta con una sección mixta, osea tanto para uso masculino como para femenino, o ambos al mismo tiempo si así lo desean", continuó la hiperactiva Inkling, captando en mayor medida la atención de cierto chico calamar de tez morena.

"E-esperen... Eso quiere decir que entonces podremos-...?", trató de preguntar Nayls, notándose un leve rubor en sus mejillas, y una expresión entre esperanzadora y calenturienta.

"¡Así es, nosotras usaremos el femenino, y ustedes el masculino!", contestó Callie antes de tiempo, cruzandose de brazos con una gran sonrisa de ojos cerrados.

"Sí... En efecto...", respondió Nayls comenzando a desinflarse, expresando así una sonrisa desganada.

Luego, tras unas pequeñas risas después de la escena, todos continuaron su recorrido a travez de lo bastos pasillos, siendo guiados a diferentes salas, desde zonas de entretenimiento, ya fueran por mesas de Ping Pong y demás, hasta donde podrían almorzar más tarde, o desayunar en la mañana, contando estas con su propia cocina personal por sí a los huéspedes les apetecía preparar algo por ellos mismos. Acto seguido, pasarían a los pisos de arriba, señalando los baños para la ocasión, y azoteas donde cualquiera podía disfrutar de una buena vista junto a la agradable brisa veraniega. Curiosamente en esta sección habían un par de hamacas, junto a reposaderas en dirección a la vista fuera del edificio. Otra cosa que sorprendió levemente al grupo, es que la posada contaba con su propia tienda de recuerdos o botanas, así como dispensadoras de refrescos en algunas esquinas. Y por último, pero no menos importante, las habitación donde todos dormirían.

"Y aquí será donde nosotros pasaremos la noche. Tengan en cuenta que por reglamentos de las dueñas, tanto chicas como varones dormirán en habitaciones separadas, pero siéntanse libres de inspeccionar los cuartos!", dijo Callie, señalando con ambas manos los dos lados del pasillo, cuyos muros estaban recubiertos por varias puertas corredizas.

A esto, ninguno dudó en adentrarse en sus habitaciones, encontrando de paso sus respectivos equipajes acomodados en un rincón de cada una. Pero eso no fue lo que captó en sí la atención de estos, sino que al igual que en toda la posada, las habitaciones eran de un diseño bastante hogareño al estilo japonés, sin mencionar el otro par de puertas corredizas al otro lado de las de entrada, las cuales estaban abiertas para permitir el acceso del sol como iluminación, así como un pequeño jardín botánico para terminar el toque relajante que transmitía el lugar.

"Terminen rápido de acomodar sus cosas y bajen rápido a la sala de estar, tenemos que discutir como empezaremos estas vacaciones", propuso Marie, seguido de disponerse a marcharse junto a su prima, mas no llegaron muy lejos cuando Otome las detuvo.

"Oigan, esperes. Ahora que me doy cuenta, no he visto a otros inquilinos merodeando por el lugar, lo cual es raro viniendo de una posada como esta", señaló la Octoling, cosa que el resto también se dio cuenta de ello.

"Oh, cierto. Eso es porque aquellos días en los que nosotras dos nos quedamos aquí, nuestras madres dan el aviso de cerrado al resto de Inklings. Eso es porque al ser famosas estrellas del pop, bueno...", comenzó a explicar la misma agente 1, rascándose una mejilla con algo de nerviosismo.

"Otros inquilinos tienden a ser un poco invasivos con respecto a la privacidad nuestra, más aún si se tratan de fanes. Ustedes entienden", continuó Marie, levantando sus dos manos y alzándose de hombros.

"Sí, antes muchas veces se nos han... 'Perdido' cosas", continuó Callie, tratando de sonar lo más carismática posible.

"Y a Call una vez casi le toman una foto estando en la ducha...", al final dijo la idol de tentáculos blancos señalándola, motivo que llevo a su primar para tomarla de los hombros y comenzar a zarandeárla.

"¡¡Ahhhhh, no hará necesario contarles eso!!", exclamó la susodicha Squid Sister, cerrando con fuerza sus ojos mientras un fuerte rubor tomaba lugar en su rostro.

Por su parte, dicha información hizo que el resto se miraran entre ellos, algunos divertidos por las desventuras de ambas primas, y otros en el caso de Nayls, pues más interesado en mayores detalles con respecto a la 'foto'. Acto seguido, dejando finalmente de sacudir a su familiar, justo al momento en que el mareo era presente en su rostro, Callie regresó su atención al grupo.

"¡Como sea, solo acaben sus cosas rápido y vengan con nosotras pronto!", finalizó la hiperactiva cantante, arrastrando así a su compañera, la cual presentaba unos espirales que ocupaban el lugar de sus pupilas, y algo de baba se le escapaba por la comisura de su boca.

-

Momentos después, todos yacían en otra habitación reunidos alrededor de una pequeña mesa, cuyo centro estaba siendo ocupado por una pequeña urna trasparente, y en su interior había un limitado número de papeles doblados, impidiendo así ver lo que estaba escrito en ellos. Las más cercanas a dicha urna eran las Squid Sisters, esperando a la llegada de cierta Octoling.

Y hablando del rey de Roma, Otome apareció desde uno de los bordes de la puerta, trayendo consigo otro papel más para sumarlo al resto.

"Perdón si me tardé, me costó un poco pensar en una actividad", dijo Otome, tomando su lugar en la mesa, y metiendo su opción en la urna.

"Bien... Estando ya todos listos, comencemos con este sorteo. Tengan en cuenta que haremos todas las actividades, pero las pondremos en orden de manera al azar!", comenzó Callie con sus brazos cruzados y ojos cerrados.

"Esperen, y que pasa si dos pusieron la misma opción?", en eso preguntó Nary, levantando su manos en alto.

"Por eso mismo les hicimos decirnoslo en secreto, para así avisarles que dicha opción ya está ocupada si llega a ser el caso", contestó Marie, antes de tanto ella como su prima se dispusieran a poner sus propios papeles en la urna.

"Bueno, ahora comencemos", dicho esto, Callie tomó el recipiente antes de comenzar a revolverlo, mezclando así todas las opciones que habían dentro.

Acto seguido, al momento de detenerse, la misma chica calamar dejó la urna donde estaba, procediendo luego a meter la mano mientras se cubría los ojos con una sonrisa. Por otra parte, curiosamente se había formado un gran silencio en toda la sala, algo que en parte divirtió al pelicastaño, pero se contentó nada más a sonreír para ablandar un poco la gracia que sentía por dentro.

No obstante, una vez agarrado uno de los papeles, Callie volvió a sacar la mano con este entre sus dedos, y viendo el reverso de este, no dudó en mencionar al dueño.

"Muy bien, éste es de... Drake, y su idea es: la playa!", Dijo su veredicto Callie, posando su vista sobre el dichoso ex-comando, e incitando al resto para hacer lo mismo.

"Bueno... Es que, cuando mencionaron que el lugar se encontraba muy cerca de una costa, me interesó un poco la idea de visitarla", mencionó Drake, frotándose un poco detrás de la cabeza.

"No es mala idea... Y veo que también aprendiste un poco sobre nuestra escritura", añadió Marie, tomando el pequeño papel, y leyendo la palabra 'Playa', en el idioma Inkling.

"Sí, Bruce me está enseñando, aunque apenas estoy aprendiendo lo básico", respondió el humano, recordando que le costó un tanto en escribir aquella sola palabra.

"Como sea, ya estoy sintiendo las ganas de ir a la playa también, así que por qué no nos ponemos en marcha ya?", propuso Nayla, levantándose de la silla y apoyándose con sus dos manos en la mesa.

"Nayls tiene razón, todavía falta para la hora de almorzar, así que mejor aprovechemos el tiempo para ir ahora!", apoyó Callie, motivo por el que casi todos se levantaron mientras exclamaban un "¡Sí!".

-

El sol lo bañó todo bajó su luz, así como las blancas arenas que constituían las bastas playas frente ellos, y más allá de ello, unas interminables columnas de azules aguas que subían y bajaban constantemente por la orilla, reflejando así la luz del gran astro sobre todo.

"¡Es el Maaaar!", exclamó con emoción Nary, procediendo ella y otros del grupo a acercarse un poco, pero claramente se detuvieron de golpe cuando sus pies casi tocaron los primeros centímetros de agua.

"¡Seria muy mala idea meterse ahora. Recuerden ponerse algo más adecuado, y tomar la píldora!", en eso llamó Marie desde atrás, dirigiéndose hacia unos vestidores no muy lejos de donde estaban.

"Chicos, nosotras iremos a cambiarnos, ustedes mientras preparen todo como buenos caballeros", pidió la misma celebridad de forma despreocupada, llevándose nada más un dobladillo de pequeñas ropas.

"Eh?, p-pero nosotros-...", trató de discutir Levin, mas no fue tomado en cuenta cuando todas las Inklings y Octoling se apresuraron hacia los vestidores.

"Esta bien, luego nos cambiamos nosotros...", suspiró Drake, dándole una palmada en el hombro, y proceder a recoger parte del equipaje de las demás, mientras que Nayls tomó el resto.

Ante eso, el chico calamar de tentáculos azules se dedicó a dejar salir un suspiro, antes de ponerse a trabajar él también.

Desplegando así una de las grandes sombrillas, Drake la clavó en una zona aleatoria, dejando así que Nayls acomodara un par de sábanas por debajo de la sombra proyectada. Acto seguido, el humano siguió con la siguiente sombrilla, solo que en esta ocasión, se le añadieron una silla reclinable por entre las otras dos sábanas, siendo colocadas esta vez por Levin, además de los bolsos y mochilas a un lado con las que habían venido.

Y así, hasta terminar de colocar los puestos, después de uno cinco minutos todo ya estaba listo, siendo un contenedor de bebidas lo último en finalmente dejar en su sitio. Sin saber que detrás de los tres varones, las damas ya habían regresado, trayendo puesto algo que los dejó estáticos apenas verlo.

"Ya terminamos, chicos. Que les parece?", se escuchó la voz de Callie desde atrás de estos, cosa que los hizo voltearse para encarar a las demás.

Como resultado, el trío abrió sus ojos como platos ante lo que estaban viendo, además que Levin y Nayls no pudieron evitar exclamar un ascendente clamor de impresión, al igual que sus rostros tomaban un visible rubor junto al de su amigo humano. Frente a ellos yacían sus amigas usando un variado conjunto de bikinis, así como el color de estos que se asemejaban en su mayoría a la de sus tentáculos.

Por parte de Callie, la hiperactiva idol llevaba un bonito conjunto de un color entre rosa y magenta, junto a un diseño que contaba con algunos volantes en la zona de sus pechos mientras la tela abrazaba bien sus atributos, permitiendo así la apreciación de un lindo escote. También otros más grandes en la parte de abajo, casi simulando una pequeña falda, pero lo que sí era un hecho, es que la misma no parecía temer a mostrar gran parte de su piel, así como su curvilinea figura.

En el caso de Nary, pues el suyo no era tan distintivo como el de la primera, pero eso no quería decir que no fuera igual de lindo, con un color anaranjado que casi brillaba a la luz del sol, y de un tamaño un tanto más... Pequeño que el de Callie, eso era evidente tras poder ver las piezas en forma de triángulos que cubrían sus pechos, permitiendo mostrar un poco más de ellos, incluso si no fueran tan grande como el de ambas idols. Lo curioso fue que la agente 3 también traía consigo unos pequeños pantaloncillos de jean, pero sobresaliendo un par de tiras color naranja desde las caderas, dando dando entender que también traía puesta la parte de abajo.

Marie por otro lado, por alguna razón traía puesta una playera blanca algo olgada, permitiendo nada más ver la parte inferior de su bikini, el cual resultó ser sumamente pequeño a primera vista, pero claramente eso casi no pudo notarse bien por la prenda que casi dejaba nada más sus piernas al descubierto.

Luego estaba Shara, quien traía en mayor medida la atención de Levin. Con un chupetín en su boca, y con su atención en su squidphone, la luchadora cuerpo a cuerpo del grupo traía consigo un bikini sincin, remarcando un poco sus leves abdominales, pero todavía conservando una figura que podría hacer que a la mayoría de hombres se le salieran los ojos.

Sin embargo, había alguien que faltaba entre ellas, alguien que en parte los tres varones esperaban ver. O eso es lo que se pensó, hasta que un par de tentáculos Octarianos se asomaron por detrás de Marie y Shara, seguido de la mitad del rostro de Otome, resaltando un gran rubor en su rostro.

"¡Se ven increíbles!", exclamó Nayls en alago, no sabiendo bien a cual de ellas quedarse viendo fijamente, a lo que generó una pequeña risa por parte de estas.

"D-de saber que se pondrían sus bikinis t-tan pronto...", trató de decir Levin, rascándose detrás de la cabeza, y desviando la mirada con un rubor avergonzado.

"Queríamos que fuera una sorpresa, al menos un regalo por hacer todo el trabajo!", respondió Callie, colocándose una mano en la cadera y sonriendo con un ojo cerrado.

Pero en ese entonces, todos se percataron que Drake en ningún momento había dicho nada, mas que solamente quedarse viendo al grupo de féminas en bañador. A esto, una risa se generó en ellas, salvo por una Otome que todavía se negaba a salir a la vista.

"Drake... Drake, oye!", llamó el líder de los SquidFire, chasqueando sus dedos en frente del humano cuando este no salía de su trance.

"¿Ah, eh, qué?", finalmente preguntó el pelicastaño, mirando a todas partes para encontrar a Levin.

"Oye, convida un poco, quieres?", bromeó el mismo Inkling de tentáculos azules, notándose así a lo que este se refería.

"¡Ah, no, yo no... Es que se ven muy bien, y bueno... Oh Dios míos...!", terminó diciendo el ex-comando, cubriéndose los ojos con una mano por la vergüenza, algo que ahora sí generó una risa en todo el grupo, eso hasta que el mismo humano se dio cuenta del comportamiento extraño en la teniente.

"¿Le pasa algo a Otome?", en eso preguntó Drake, cortando de golpe la pequeña risa de la susodicha chica pulpo, y viéndose como la misma cambiava de expresión a la de una nerviosa.

"¡Oh cierto, ella está bien, solo... Todavía preparándose para estrenar!", contestó Callie, seguido de llegar hasta la teniente, y tomarla por uno de los brazos.

"Vamos, Otome, no querrás quedarte todo el día escondida detrás de Marie y Shara, verdad?", continuó la idol de tentáculos negros, comenzando a jalarla fuera.

"¡Espera, no, aún no estoy lista!", respondió la Octariana, obviamente negándose a salir a la vista de los tres chicos.

"Vamos, no nos tomamos horas eligiendo tu traje de baño solo para retractarte ahora, o sí?", dijo Shara, levantando una ceja en aparente molestia.

"¡Ya lo sé, p-pero es que...!", continuó discutiendo Otome, ya hasta empezando a sujetarse de Marie.

"¡Nada de peros... Sal y, muestra, lo, TUYO!!", al final exclamó Callie, sacando de una vez a la Octoling, a lo que los tres varones de primeras vieron a un enorme par de pechos rebotando por el movimiento tan brusco, seguido de bajar sus ojos para admirar a la contraria de pies a cabeza.

Otome portaba un traje de baño que se asemejaba al de Shara en la parte superior, pero la inferior se ataba con cordeles en ambos lados de sus caderas, sin mencionar el color rojo que hacía juego con sus tentáculos. Otome ante la idea de que la vieran de esta forma, sobre todo Drake, hizo que la voz se le temblara mientras unos espirales tomaban lugar en sus pupilas, todo eso en un rostro que ardía al rojo vivo.

Para ese entonces, y sin poder soportarlo más, la chica pulpo procedió a agacharse mientras se abrazaba a sí misma, emitiendo un fino y lindo chillido por la vergüenza, cerrando de paso sus ojos con fuerza.

"Awww, Otome vamos, no te ves tan mal!", dijo Callie, agachándose ella también para estar mas o menos a la altura de la contraria.

"¡Les dije que no estaba lista. En Octomburg no tenemos playas, así que no estoy acostumbrada!", contestó la teniente, todavía conservando su posición, y girando apenas sus ojos para encarar a la agente.

"Por lo menos date cuenta del impacto que creas. Solo mira a los chicos como los dejaste", se sumó Marie, señalando con el pulgar al trío de varones.

Y haciendo caso a lo que la Squid Sister decía, Otome fue levantando un poco la cabeza para poder verlos, y encontrar que estos tenían diferentes expresiones. Por su parte, Nayls estaba tapándose la nariz por alguna razón, a la vez que le dedicaba un pulgar arriba con un gran sonrojo. Levin en cambio, tenía sus ojos cerrados de manera amigable, levantando su propio pulgar también, aunque una pequeña fuga se salió por su nariz.

Sin embargo, Drake tenía una expresión fresca, con una sonrisa de lado mientras una de sus manos estaba metida dentro de su bolsillo, dedicándole así un asentimiento de cabeza a la Octoling. Pero la verdad es que esa mano estaba previniendo que una erección resaltara por el frente de sus pantalones.

Ante eso, Otome recuperó algo de su confianza, aunque sea un poco, por lo que todavía con bastante vergüenza, la Octariana se fue levantando de vuelta con lentitud, lo que terminó dejando ver así su cuerpo en traje de baño, con su cabeza inclinada a un lado mientras apartaba la mirada, y agarrándose uno de sus brazos por debajo de sus pechos, además de sus rodillas hacia adentro de forma tímida.

"¿Q-... Que, tal...?", preguntó ahora la misma oficial casi de forma forzada, frunciendo el ceño con un rubor en su rostro.

"Wooohh...", respondieron estos sin más, aumentando en mayor medida la vergüenza en la pobre chica pulpo, a un punto en el que hasta empezó a enojarse.

Por supuesto, esto no fue desapercibido por Nary, Shara, y Callie, quienes frunciendo ellas también el ceño, procedieron a ponerse por detrás de estos, antes de empezar a empujarlos.

"De acuerdo, chicos, los vestidores ya están desocupados, así que pueden tomarse su tiempo mientras los esperamos...", comenzó Callie, con un tono de voz algo áspero a decir verdad.

"E-esta bien, no estamos tan apurados. Nosotros-..." trató de decir Nayls, pero al instante fue interrumpido por la Inkling de tentáculos naranja.

"¡No, tranquilos. Dense el lujo, pero procuren no tropezarse y tragar algo de arena...!", dijo Nary con el sarcasmo escurriéndose de su boca, además de forzar una sonrisa.

"¡Tranquilas, ya nos vamo-... OUCH!!", continuó Levin, al mismo tiempo que él era el único que estaba siendo llevado a patadas por Shara.

"Ve a cambiarte... Ahora...", en este caso, demandó la vanguardista del equipo, dándole otra pada más en la pierna al contrario.

-

Luego de uno minutos, Levin y Nayls fueron los primeros en regresar, portando nada más que unos pantalones cortos de rápido secado, siendo de un azul eléctrico con detalles de flamas para Nayls, así como unos rojos para Levin, y algo que sí era evidente, era que ambos mostraban algo de musculatura, tras el entrenamiento por el que tuvieron que pasar antes, al parecer buenos resultados les dieron.

El par encontró a las demás charlando debajo de una de las sombrillas, compartiendo algunos refrescos en lata que sacaron de una de la hieleras.

"¡Hey, chicos, beban algo mientras siguen frías!", exclamó Callie, abriendo el contenedor para sacar otras dos latas, y luego lanzarselas a estos dos, los cuales las consiguieron atrapar en el aire.

"Gracias, este sol ya está empezando a cocinarnos", respondió Levin, haciéndose sobra con una mano y mirando hacia arriba, antes de abrir su bebida.

"¿Mm, y Drake?", preguntó Nary, dándose cuenta de la ausencia del humano.

"Ahora mismo llega, dijo que nos adelantáramos", respondió Nayls señalando con un pulgar detrás suyo, antes de darle un trago a su propia bebida.

"¡Bueno... Quien está listo para nadar?", en eso la voz de Drake resonó por un lado de la sombrilla, ganándose así la atención de todo el grupo para verlo estirando uno de sus brazos con el otro, mientras veía fijamente la orilla de la playa.

Y cabe decir que tanto las Squid Sisters como Nary y Otome tuvieron sus propias reacciones. Así como los dos Inklings varones tenían lo suyo, nada de eso se comparaba al bastante más marcado cuerpo del ser humano, y más cuando Drake volvió a someterse a lo ejercicios militares que hacía antes en los cuarteles, todo para no perder el 'ritmo'. Nary quién había sido la primera en verlo, está tragó saliva con un sonrojo ya ocupando su rostro, además de bajar la mirada para admirar mejor esos abdominales.

Otome por su parte, en ese momento había estado bebiendo de su lata, solo para luego escupir un poco el contenido ante la sorpresa, procediendo luego a apartar la mirada, aunque no por mucho cuando de reojo volvió a poner su atención en el pelicastaño.

Callie era la que estaba intentando decir algo, pero la voz no le salía mientras tenía sus ojos bien abiertos y el ceño fruncido, centrando mayormente su atención en los brazos del individuo.

Marie en cambio, miró de arriba a bajo el cuerpo solamente en pantalones cortos del ex-comando, conformándose con dibujar una sonrisa de lado en su rostro, pero con mucha más picardía de la que ya mostraba, casi pareciendo más una sonrisa depredadora que otra cosa.

"¡Drake tiene razón, dejemos de perder el tiempo, y seamos los primeros Inklings y Octoling en entrar al mar sin disolverse!", alentó Nayls, levantando un puño en alto para animar al resto.

Por su parte, los demás se miraron entre ellos antes de asentir con la cabeza, mientras que tanto Callie como Marie sacaban de uno de sus bolsos una pequeña caja de plástico transparente, de la cual en el interior ya se podía apreciar un numero mediano de pequeñas puldoras color azul y rojo. La razón de estas era que gracias al sistema inmune al agua de Drake, estos usaron el ADN del humano junto a las diversas muestras que consiguieron, logrando así desarrollar un prototipo de píldoras que prevenian a los Inklings que las tomaran para resistir el agua de mar, pero claramente no de manera permanente, sino por un lapso determinado de tiempo.

Ante ello, los siete oceánicos se les quedaron viendo fijamente reunidos en un círculo, antes de que Callie se girara a su prima.

"Entonces... Estás segura que funcionarán?", preguntó la idol de tentáculos negros, sonando algo nerviosa, y perdiendo un tanto del entusiasmo.

"El Dr.Binz afirmó que pese a ser prototipos, me aseguró que ya las probaron varias veces, y que en la mayoría todos los resultados fueron el esperado", respondió la contraria, mostrándose ella también algo insegura.

"¿La mayoría...?", dudó ahora Levin, no muy convencido de que el resultado no fuera del 100%.

"Aún así, le pedí a Bruce que ayudara en el proyecto, por lo menos para evitar que cualquiera de ellos metiera la pata", en eso intervino Drake, asomando su cabeza por sobre la de todos ellos.

"Bueno, si Bruce ayudó, supongo que no tenemos por qué temer, cierto?", terminó diciendo Shara, siendo esta la primera en tomar una de las píldoras y proceder a metersela en la boca, antes de tomársela bebiendo un buen trago de su gaseosa en lata.

Y siguiendo su ejemplo, el resto también hizo lo mismo, tomando una píldora cada uno, luego de forma casi sincronizada, todos levantaron sus latas para dar un gran trago grupal, salvo por Marie, la cuál simplemente sostuvo su propia píldora en la mano, viendo con una sonrisa calmada al resto.

Acto seguido, exhalando audiblemente tras la satisfacción, y también por un poco de aire, dejaron las latas vacías en una bolsa antes de darse la vuelta para encarar al mar.

"Recuerden esperar unos diez minutos antes de entrar, luego, tienen alredor de hora y media hasta que los efectos comiencen a disiparse", señaló la famosa Inkling, seguido de tomar otra bolsa, y buscar dentro de ella.

"Por suerte me tomé la libertad de pedirle a Drake algunos relojes aprueba de agua. Y estos sonarán unos cinco minutos antes de tiempo, así que asegúrense de salir del agua apenas suene la alarma", continuó la misma chica calamar, a lo que pronto se percatarían que Marie era la única que no había tomado una píldora, o se estaba colocando su propio reloj de muñeca.

"Marie, tú no vas a entrar?", preguntó Callie, colocándose una mano en la cadera.

"Lo haré después, por ahora sólo quiero descansar un poco aquí mismo", respondió la susodicha agente 2, tomándose de espaldas en la sabana, y llevando sus dos manos detrás de su cabeza.

Dicho esto, la hiperactiva Inkling levantó sus manos en señal de no importar, y dándose la vuelta para seguir al ex-comando que ya estaba de camino a la orilla de la playa. Obviamente Drake siendo el humano que era, no tuvo ningún reparo en adentrarse en las aguas, sintiendo de primeras la sensación de esta, sin mencionar que también había pasado un tiempo desde la última vez que se metió al mar solo para disfrutar, y no para realizar algún asalto en instalaciones petroleras o cosas por el estilo. Por otro lado, tanto los Inklings como la Octariana se detuvieron justo al borde donde el agua terminaba de subir y bajar, solo para retroceder un poco más con leve miedo cuando el agua de vez en cuando subía más allá de su máximo.

"Solo unos cinco minutos más, y ya podrán saber lo que se siente", alentó el pelicastaño, solo para luego comenzar a correr más adentro del mar y sambullirse cuando alcanzará cierta profundidad.

"Lo dice como si fuera algo tan fácil...", comentó Nayls con sus ojos entrecerrados, aunque un poco celoso por la forma en que un Antiguo pudiera nadar a través del agua con tanta seguridad.

Hasta que luego del paso de dicho tiempo, Drake volvió a emerger del agua para encontrar a sus cefalópodos amigos todavía esperando en la orilla, y aunque sólo fueran cinco minutos, algunos de ellos estaban agachados mientras jugaban con la arena, siendo su caso Nary, Nayls y Callie. No obstante, para el momento en que se percataron sobre la aproximación del ex-comando, al instante volvieron a ponerse de pie.

"Muy bien, el agua está perfecta, y ya habrán pasado los cinco minutos, así que... Quien quiere ser el primero?", preguntó ahora Drake, mirando a cada uno de ellos.

Cosa que sin atreverse ninguno a responder, estos procedieron a hacer un círculo para discutir sobre quién se arriesgaría primero, motivo por el que el humano se colocó ambas manos en la cintura y mirar hacia arriba con un suspiro. Por otro lado, Marie observaba las escena con diversión, todo bajó la cómoda sombra de una sombrilla, y un helado de frutas siendo mordido.

Hasta que tras acabar con su aparente juicio, el veredicto fue que Shara fuera la que se arriesgara por todos, siendo así empujada por el resto hasta estar en el borde donde el agua se detenía y volvía a bajar.

La chica calamar dando un trago de saliva, volteó por última vez hacia sus amigos, quienes le dedicaron un pulgar arriba para alentarla, aunque este no hiciera mucho que digamos. Así que tratando de calmarse un poco, lentamente fue levantando uno de sus pies, justo cuando el agua estaba llegando al borde otra vez, hasta que cerrando sus ojos con fuerza, la Inkling de tentáculos morados terminó por pisar, sintiendo así la sensación acuosa pasando a travez de su extremidad, motivo por el que instintivamente volvió a levantar su pie.

Sin embargo, cuando se miró la planta de este, creyendo por un momento que ya estaría empezando a disolverse dicha zona, se encontró con la sorpresa de que no había ningún cambio en él, ni siquiera un atisbo de que su piel estuviera tomando el color de su tinta. Así que ante la curiosidad de asegurar lo que había visto, nuevamente pisó a travez del agua, esta vez cerrando sus ojos con fuerza y conteniendo la respiración, a la espera de la ardiente sensación que daba el agua de mar con los Inklings.

Pero al igual que la primera, por más que esperara, nada más sintió el agua subir y bajar entre sus pies, sin ningún cambio aparente. Luego de eso y abriendo una vez más los ojos, procedió a meter ambos pies mientras una sonrisa poco a poco se iba formando en su rostro, ante la gran sorpresa de sus amigos detrás de ella. Drake por su parte, dio un asentimiento con su cabeza, dándose la vuelta para volver a adentrarse en las aguas.

"¡El último se queda sin comer!", dicho esto, el humano empezó a correr, levantando bien sus pies para que el agua no lo ralentizara mucho.

En cuanto a los humanoides cefalópodos, tras escuchar eso, no tardaron en mirarse entre ellos, antes de adentrarse ellos también, salpicando el agua entre cada paso o salto que daban, incluso emitiendo alguna que otra risa.

Después de eso, el disfrute no se hizo esperar, realizando diferentes formas de entretenerse entre ellos, desde salpicarse como en una ocasión se vio a Nary haciendo con Callie, hasta jugando con una pelota de playa que Nayls trajo corriendo. Luego estaban los inflables en el que Otome ahora estaba recostada, disfrutando así el solo hecho de estar flotando a la deriva, sin mencionar los lente oscuros que traía puestos.

Pero claramente eso se terminaría, tras recibir el furtivo ataque de un par de hermanos que le llegaron desde abajo, antes de literalmente empujar el colchón inflable, tirando de esa forma a la incauta Octariana, y emitiendo un grito de sorpresa que pronto sería silenciado tras quedar bajo el agua.

Y ante la descontrolada risa del par de tentáculos violeta, Otome volvió a emerger de del agua, tosiendo un poco de esta y sacudir su cabeza. Solo para que al momento de ver a los perpetradores de tal ofensa, la teniente no dudó en dar un gruñido, seguido de tomar el flotador para comenzar a perseguirlos, con la intención de golpearlos con él.

Mientras tanto, un poco apartada del escándalo que se había formado entre esos tres, por debajo del agua había una Nary, colo que dicha Inkling estaba en su forma de calamar, nadando a travez del agua como si de tinta se tratara, observando de esa forma todo lo que había debajo de la zona algo profunda. Eso hasta que captando un brillo no muy lejos de ella, la Inkling naranja movió sus tentáculos hasta llegar a lo que en ese momento tenía su atención, y sus ojos no pudieron evitar abrirse con sorpresa tan pronto se dio cuenta que era una gran almeja con una hermosa perla siendo exhibida desde el interior de su boca abierta.

Por lo que guida por la sensación de fortuna, no midió las consecuencias de su arriesgada acción, y tal como a la mayoría se le habría pasado por la cabeza, al momento en que movió uno de sus tentáculos hacia el interior de esa boca para tomar la perla, no pasó ni un segundo cuando apenas tocarla, las fauces de la almeja se cerraron sobre el apéndice de la chica calamar. Como resultado, los ojos de la ahora desafortunada agente 3 se abrieron cual platos por el dolor, además de emitir un cómico chillido.

Acto seguido, de regreso a la playa donde la mayoría todavía estaba divirtiéndose, pronto se escucharía el lejano grito de Nary, el cual también iba acercándose de a poco, suficiente para captar la atención de todo el mundo. Y al darse la vuelta para ver de qué se trataba, encontraron a la susodicha Inkling corriendo apresuradamente hacia ellos con sus brazos abiertos así como su boca, y sus ojos en blanco de una manera cómica, mientras que de estos emergían unas lagrimillas.

Pero eso no fue lo principal que confundió al grupo, sino la aparente precencia de una almeja que se encontraba sujeta a su tentáculo izquierdo. Y, en aquél entonces que la chica calamar llegó hasta sus amigos, empezó a correr de un lado a otro, gritando incoherencias, nada más pudiéndose entender cosas como: "¡QUITALA!", o "¡DUELE!", entre otras. Eso hasta que colocándose en frente de esta, Drake la detuvo poniendo sus manos en los hombros de la contraria, ya un poco cansado de tantos gritos por parte de esta.

"¡Nary, quieta. Que está pasando?!", preguntó el humano con sus ojos entrecerrados y él ceño fruncido.

"¡Es que... Me dueleeee!", respondió la misma, concretando su expresión mientras levantaba un tembloroso tentáculo naranja, y mostrar al molusco mordiendo con fuerza el apéndice.

"Oh...", comentó sin más el pelicastaño, al mismo tiempo que el resto se acercaba para ver, y reaccionar de diferentes formas ante la desgracia de su amiga.

"Ohhh, esto es grave...", añadió Callie, agarrándose sus propios tentáculos mientras recordaba un poco la mordida que cierto Antiguo le había dado tiempo atrás.

"Mmm... Chicos, alguno de ustedes puede revisar en mi mochila, creo que tengo un cuchillo en ella", pidió el ex-comando, volteándose para ver al resto de los SquidFire.

"¡¿No vas a amputarlo, o sí?!", en eso exclamó Nary, apartando su tentáculo afectado y abrazándolo con todo y almeja.

"Claro que no!. No puedo abrir la almeja sin presionar todavía más tu tentáculo, así que lo que voy a hacer es abrir su boca un poco más con el cuchillo, lo suficiente para que puedas sacarlo", respondió Drake, buscando de esa forma tranquilizar a la contraria.

Para ése entonces, un par de minutos después, Levin y Nayls habían vuelto corriendo, mientras que el Inkling de tentáculos azules traía en su mano un cuchillo un poco grande a decir verdad, siendo ésa la razón por lo que Nary volvió a sentir una punsada de miedo ante su tamaño, apretando los dientes y poniéndose su frente azul.

"Tranquila, ya te dije qué es lo que voy a hacer...", recalcó el pelicastaño, tomando el arma blanca para luego poner el mango entre sus dientes.

Y tomando el tentáculo de la chica calamar con ambas manos, este lo giró de diferentes direcciones para buscar la zona de acceso más adecuada, hasta que finalmente encontrando una pequeña abertura por una de las comisuras, Drake procedió a tomar el cuchillo de su boca, seguido de colocar la punta en la pequeña endidura. Nary por su parte no pudo evitar cerrar los ojos con fuerza mientras que apartaba la vista, esperando alguna sensación de corte sobre la piel de su apéndice. Sin embargo, lejos de algún dolor, lo único que sintió la agente fue la sensación del acero pasando a través de esta, siendo que el humano estaba siendo especialmente cuidadoso de no hacer algún corte por accidente.

Hasta que llegando finalmente a la unión de ambas partes en la almeja, pronto se escucharía un crujido tras el roce del filo con la callosa capa ósea inferior del molusco, hasta que haciendo algo de fuerza con sus manos, poco a poco la boca de la almeja empezaría a abrirse, dando así una creciente sensación de alivio tras no sentir esa presión en su pobre tentáculo.

"Ahora, Nary... Prueba sacarlo!", dijo con dificultad, mordiéndose un tanto el labio inferior, cosa que la contraria no lo pensó dos veces para comenzar a jalar su tentáculo, tensándo y estirando de una forma casi elástica el apéndice.

Para ese entonces, con un curioso 'POP', la agente 3 por fin pudo retirarlo, exhalando un largo suspiro de alivio mientras acariciaba la zona afectada, misma que hasta unas marcas de mordedura habían quedado en él.

"Esto me dejará una cicatriz...", comentó la misma, todavía acariciando su coleta/tentáculo, cerrando sos ojo de manera cómica, y manteniendo un par de lagrimillas en las comisuras.

"Sí... Te entiendo completamente...", en eso comentó Callie, dándole una rápida mirada a la punta de su propio tentáculo, y notar los dientes de Drake hasta el día de hoy todavía marcados en él.

Por otra parte, lo que ninguno de ellos sabía era que tras hacer a la almeja soltar, un pequeño objeto voló de su boca para caer al agua con una pequeña salpicada. Eso hasta que luego de retirar sus cuchillo, y devolver al acuoso ser al mar, el ex-comando logró percibir el brillo que la perla emitía en el agua poco profunda, así que inclinándose para meter su mano bajo de esta, volvió a sacarla con la pequeña esfera entre su dedo índice y pulgar. No le tomó mucho para unir los puntos y darse cuenta del por qué Nary tenía uno de sus tentáculos atrapados en las fauces del molusco, así que acercándose a la susodicha Inkling, la encontró quejándose de la aparente risa burlona que Nayls y Shara tenían sobre esta.

"Bueno... Tuviste una mala experiencia, pero al menos te llevas un lindo recuerdo", comenzó Drake, ofreciendo la perla a la contraria, quien dándose cuenta de esta, al instante se olvidó de sus dolencias para levantar ambas manos, y recibir aquello que había intentado tomar.

Luego de eso, Nary se giró a sus amigos para presumir la aparente joya que había obtenido, y mencionar donde podria ponerla, incluso mencionando el hecho de venderla para conseguir bastante dinero. Eso al humano le causó algo de gracia, por lo que simplemente emitió una silenciosa risa, sin mencionar a Marie que hasta ahora había disfrutado de la entretenida vista.

-

Pasando así un tiempo más, los relojes en las muñecas de todos los que habían tomado una píldora comenzó a emitir pitidos, motivo por el que sin chistar todos detuvieron toda actividad en el agua, antes de recoger todo para acercarse a la orilla. Por su parte, Marie vio ese momento para finalmente aventurarse ella también, así que tomando uno de dichos bloqueadores, al instante se lo llevó a la boca para luego beber algo de su bebida. Hecho esto, la misma idol se puso de pie para luego estirarse un poco levantando los brazos, y tomando su playera, poco a poco fue levantándola hasta por fin quitársela.

De regreso al grupo, todos estaban charlando alegremente sobre su experiencia, como si el resto no lo hubiera hecho también. En el caso de Drake, estaba llevando el colchón inflable de Otome, mientras que tenía su propia platica con la ya mencionada Octoling, sin mencionar que Nary estaba en su otro lado, todavía jugando con la perla que el humano le devolvió. Eso hasta que poniendo su vista al frente, este se detendría en seco con sus ojos bien abiertos, incluso cayéndose el flotador de su brazo. Esto claramente confundió al resto, quienes siguiendo la dirección de su vista, pronto la mayoría tendría la misma experiencia, sobre todo Nayls, el cual al estar bebiendo una lata de refresco, tan pronto puso sus ojos al frente estos se agrandaron como platos, seguido de dar un pequeño salto mientras apretaba la lata hasta estrujarla, importándole menos que nada el líquido que se salpicó por todos lados.

Levin en cambio, levantando una temblorosa mano, tomó los lentes oscuros que en aquel entonces tenía puestos, procediendo a quitárselos con la misma lentitud, y revelar un impacto igual al de sus otros dos compañeros varones.

Frente a ellos se acercaba una Marie usando un traje de baño por mucho revelandor, siendo un bíkini de una pieza color verde lima, cuyos tirantes abarcaban desde su cuello hasta su entrepierna, mismos que eran lo único que cubrían sus pechos, aunque dejando la mayoría de estos al descubierto, y formando algo parecido a una tanga en la zona de abajo. La famosa Inkling con toda la calma del mundo caminó hasta estar en la orilla del mar, a la vez que sus pechos rebotaban casi con libertad en cada paso, siendo ése momento cuando Callie fue la primera en reaccionar.

"Ahh... Ehhh... M-marie. Tu t-traje...!", dijo la idol rosada, apuntando con un tembloroso dedo a su familiar, la cual se detuvo para prestarle atención con una mano en su cadera.

"¿Je, lindo no, te gusta?", respondió la contraria, enganchando un poco los tirantes con sus pulgares, a tal punto que sus pechos casi salian al descubierto, solo para luego soltarlos, haciendo así que estos rebotaran de una forma todavía más explícita.

Tal vista hizo que la respiración de los varones se cortara, y un visible rubor apareciera en el rostro de las otras féminas ante la audacia de la cantante. Por su parte, Callie con la intención de que su primar concervara algo de moralidad frente a sus amigos, rápidamente se puso detrás de esta para luego comenzar a empujarla de regreso a sus bolsos.

"¡¿Qué crees que estás haciendo?, ve a ponerte algo más adecuado!", exclamó la hiperactiva Inkling, mas no llegaron lejos cuando la misma Marie puso una mano en la cara de su compañera, y la otra en su propia cadera.

"¿Y desde cuando te volviste mi madre para decirme qué es lo que puedo y no puedo ponerme?", preguntó la idol de tentáculos blancos, frunciendo el ceño mientras detenía a su prima con su mano en dicha zona, mientras que Callie tenía sus ojos fuertemente cerrados con sus brazos extendidos hacia su familiar, con la intención de alcanzarla.

"Yo fui quien compró este bikini, y no fue barato, sabes?, sin mencionar que ahora tengo la oportunidad de usarlo sin muchos fanes volviéndose locos, así que voy a usarlo lo quieras o no", continuó Marie, quitando de una vez su mano.

"¡P-pero, pero... Es que se te ve TODO!", continuó Callie, susurrando con fuerza las últimas dos palabras.

"Claro que no, si vez con más detenimiento, todo lo importante está cubierto", contestó la contraria, cerrando sus ojos con seguridad, y abriéndose un poco de brazos.

"¡Pero es que-...!", una vez más trató de discutir la agente 1, aunque siendo interrumpida por la agente 2.

"¡Basta, Callie, además ya me tomé una de las píldoras, y quiero refrescarme!", cortó Marie, pasando de largo a su prima para volver a dirigirse a la orilla.

Y frente al resto, la chica calamar les dedicó un rápido saludo, continuando su camino para permitir la vista trasera de la misma, siendo que su espalda literalmente estaba al descubierto, así como su trasero que pese a traer la parte que lo 'cubría', la verdad es que esa pequeña cinta estaba justo entre sus mejillas, permitiendo en su mayoría una libre vista de su trasero.

"Solo avísenme cuando esté listo el almuerzo, ok?", como último pidió Marie, finalmente entrando con calma al agua.

Por parte de las chicas no optuvo respuesta, pero en el caso de Drake, Levin, y Nayls, estos sólo pudieron balbucear de forma incoherente, sacando de una vez a las demás de su impresión para darse cuenta de lo que estos estaban viendo, frunciendo el ceño un segundo después.

"¡MUY BIEN TODOS, YA PONGÁMONOS A PREPARAR TODO!", exclamó Callie, ya un poco enojada por la vergüenza, incluso si la cosa no se relacionaba con ella.

-

Ya para cuando unos minutos habían pasado, las cosas se habían puesto para iniciar los preparativos, como una pequeña mesa portátil en la cual Drake estaba trabajando, preparando un especie de condimento que en parte acataba la atención del resto, obviamente curiosos de lo que el humano buscaba hacer. Eso se intensificó tras el pedido del pelicastaño por una parrilla, Callie claramente ofreció ir a buscar una en la posada con ayuda de Otome por supuesto. Acto seguido, fue la presencia de una bolsa de plástico, cuyo interior estaba repleto de unas piedras negras, o eso es lo que por un momento los Inklings creyeron a primera vista, siendo que al final se trataba de carbón, pero no uno común, sino carbón vegetal.

Por su parte, tanto Inklings como Octoling se contentaron con acomodar una manta sobre la que comerían, y colocar diversas cosas cosas que todos habían preparado antes de venir, como algunos sándwiches de migas, y cosas por el estilo.

"Drake, nos dirías de nuevo qué es lo que vas a preparar?", preguntó Callie, acercándose desde el otro lado de la mesita, notando los ajos que el contrario estaba picando.

"Es una comida muy querida de donde vengo, y en estas ocasiones son donde más se preparan", respondió el ex-comando, procediendo a colocar todo el ajo picado en un pequeño recipiente, seguido de pasar a picar perejil.

"¿Y cómo dijiste que se llamaba?", esta vez preguntó Levin, sentándose en la enorme manta con sus brazos y piernas cruzadas.

"Se llama; 'Asado', y un plato hasta se podría decir que para celebraciones", volvió a responder Drake, ahora pasando a poner, dicho perejil, ají molido, pimienta, sal, jugo de limón, aceite, vinagre, y algo de agua a la mezcla.

"Un poco... Condimentado, no te parece?", quiso bromear la idol de tentáculos negros, pero se notaba el nerviosismo en su tono, además de su expresión y sonrisa.

"Créanme, cuando prueben esto les va a volar la cabeza", comentó con seguridad el pelicastaño, al mismo tiempo que revolvía aquella sustanciosa mezcla.

"Espero que no literalmente", en eso comentó Nayls, susurrando hacia el resto de amigos.

Acto seguido, tras encender el fuego y colocar el carbón, el Antiguo procedió a sacar de otra bolsa unos largos cortes de carne, al igual que unas grandes patas y muslos de un ave que los oceánicos no reconocieron.

"¡Wow, esas gaviotas sí que eran gordas!", volvió a comentar Callie, claramente sorprendida con el solo tamaño que dichas partes tenían, y siendo un total de cuatro pares.

"Je, no son gaviotas, sino pollo, un ave doméstica no voladora. Esta entre otras eran algo que los humanos solíamos comer con bastante frecuencia, y lamentablemente estas cuatro pares son la última carne de pollo que me queda, así que asegúrense de disfrutarlas bien", dicho esto, el ex-comando pasó a colocarles un poco de sal, junto a una buena porción de la mezcla en un tazón, terminando así por colocarlas sobre la parrilla ya encendida.

(N/A: para los que quieran saber, lo que Drake había preparado era chimichurri XD)

Y tan pronto Drake escuchó el ardiente chisporroteo, una nostálgica sonrisa se formó en el rostro de este, recordando aquellos momentos cuando podía disfrutar de un buen asado cuando las cosas no se habían ido al cuerno, llegando hasta a dejar salir un suspiro mientras bajaba la cabeza. No obstante, lejos de dejar a sus amigos percatarse de su actitud algo melancólica, rápidamente pasó a preparar el resto de patas, junto a las carnes.

Mientras tanto, esperando a que ese extraño platillo humano se terminara, el grupo pasó a entablar una conversación, dando también un pequeño tentempié con los sándwiches que estaban en una canasta, incluso el mismo pelicastaño se había tomado la molestia de comer uno, o más bien abrir la boca para recibirlo, siendo que tenían las manos ocupadas, siendo en este caso, Nary la encargada de eso, pese a las quejas de las otras dos Inklings. Entre otras cosas también se había traído una pequeña radio por parte de Nayls para poner algo de música, sin mencionar a Levin que pensó vivamente al traer una de las sombrillas para hacerles sombra.

Y tras unos minutos más, el aire pronto se impregnó con un agradable aroma a carne asada, tanto del pollo como el resto, motivo por el que Otome levantó la cabeza con sus ojos cerrados, sacando un tanto la lengua mientras olfateaba con su estómago empezando a gruñir. La cosa tampoco fue únicamente con ella, puesto que todos los demás tuvieron reacciones mas o menos similares. Por su parte, Marie que justo estaba saliendo del agua, encontraría al grupo reunido no muy lejos de ella, cosa que la famosa Inkling no dudó en comenzar a acercarse a ellos, eso hasta que pronto percibiría aquel aroma que la haría detenerse de golpe, abriendo un poco más sus ojos.

Luego mientras apresuraba el paso, llegaría a ver lo que se estaba cociéndo en la parrilla. En su mayoría no sabía lo que era, pero de alguna forma se veía apetitoso. En ese momento, el resto también se dio cuenta de su precencia, a lo que tanto Callie como Shara se movieron para darle espacio a la recien llegada.

"Que raro saliendo antes de tiempo", comentó la agente 1, apoyando la mejilla en una de sus manos.

"No me quedaría totalmente dentro del agua hasta que sonara la alarma, además que seguramente no falta mucho para eso", respondió la contraria, justo a tiempo cuando un pequeño pitido sonó desde el dichoso reloj.

"¿Lo ves?", continuó esta, levantando su brazo para dejar ver el dispositivo.

"¡Bueno, pónganse un colchón detrás de ustedes, porque esto los va a noquear!", en eso exclamó Drake, trayendo la primera charola con algunas patas, y algo de la carne cortada en trosos, sin mencionar los huesos que sobresalían de ellas.

Con curiosidad los cefalópodos juntaron sus cabezas por sobre la susodicha charola, viendo de un mejor ángulo lo que tendrían que comerse.

"Y aprovechen mientras está caliente", continuó el pelicastaño, tomando su propio plato para luego con un tenedor pinchar una de las patas en la parte más carnosa.

La cosa es que por un momento lo que se hacía en la parrilla empezaba a verse tentador, pero ahora que lo tenían de cerca, pudieron ver que el supuesto 'pollo', todavía tenia la piel, y hasta ellos se pensarían que se habia quemado un poco. Sin embargo, viendo al ex-comando tomar la primera porción, y prácticamente empezá a devorarla, mostrando expresiones de satisfacción con cada trozo que se llebava a la boca.

Estos intercambiando miradas, fruncieron el ceño con determinación, ahora sí procediendo a tomar su parte. Como no estaba todo puesto, habían algunas patas que seguían haciéndose en la parrilla, siendo por eso mismo que aquellos que no tomaron el pollo, si lo hicieron con los trozos de carne vacuna. Acto seguido, imitando a su amigo humano, cada uno usó los cubiertos para cortar un pedazo con el cual empezar, y en casi sincronía, cada uno de ellos se lo llevó a la boca con lentitud, siendo justo cuando lo tenían a un centímetro cuando lo metieron de una.

Como resultado, todos abrieron bien sus ojos, ante la sorpresa del sabor que ahora mismo estaba inundando sus bocas, y no sólo por el agradable sabor ahumado que la madera y el carbón dejaron sobre estos, sino el condimento que Drake había preparado fue lo único que faltó para que todo eso estallara en sus paladares. Por su parte, el ex-comando no pudo evitar sentir algo de diversión por la reacciones de sus amigos, solo para que luego se convirtiera en sorpresa tan pronto los vio comenzar a devorar lo que tenían en el plato, incluso hubieron algunos que literalmente se olvidaron de los cubiertos y pasaron a arrancar trozos con los dientes mientras lo sostenían con las manos, deteniéndose nada más para beber algo.

Pero justo antes de que Drake pudiera decir cualquier cosa, cada plato se quedó limpio ante el ataque de los comensales, siendo levantados todos a la vez, no habiendo pasado ni cuatro minutos desde que empezaron.

"¡Quiero un poco más!", la voz de todos ellos sonó en coro, al mismo tiempo que una sonrisa nerviosa aparecía en su todavía sorprendido rostro. Aún así, la expresión del humano regresó a una un poco más divertida.

-

El tiempo siguió su curso, esta vez con todo el grupo de amigos disfrutando de su comida mediante entablaban una aireado charla, claro que en esta ocasión se tomaron su tiempo para disfrutar lo que comían, y no simplemente comérsela a base de mordidas. Hasta que luego de acabar finalmente con todo lo que había en la parrilla, algunos se recostaron sintiéndose satisfechos, mientras que otros se concentraron en guardar y ordenar todo.

"Ahhh... Tenemos que repetir esto", comentó Nayls, frotándose su barriga levemente más hinchada, un claro indicio de tal vez haber sido el que más comió del resto.

"Bueno, todavía nos quedan treinta minutos hasta que podamos tomar otra píldora y entrar de nuevo al agua. Que les gustaría hacer mientras?", preguntó Marie, entregando su plato a Otome, quien estaba recogiendo todo junto a Callie.

"¿Que les parece algo para bajar la comida también?", ofreció la misma idol de tentáculos negros, abriendo una bolsa para que la Octoling depositará tanto platos como cubiertos usados en su interior, y lavarlos cuando regresaran.

"¡Oh, ya sé, que tal una competencia de VolleyBall?", propuso Nary, levantando una de sus manos en alto.

"Suena bien, podríamos usar dos de las tres sombrillas como postes, y nada más atar una cuerda entre ellas", apoyó Levin, haciendo un gesto con sus manos para especificar el plan.

"Yo pasaré esta vez, me conformo con dar un recorrido por la playa", contestó Drake, levantando una mano en señal de alto.

"Conmigo igual, prefiero verlos sentada en el otro lugar", continuó Otome, señalando con un pulgar los otros dos lugares que todavía tenían sombrilla.

"Bueno, seguiremos siendo 3 vs 3, así que andando", dicho esto, cada uno se puso a lo suyo, claro que no sin antes terminar de ordenar todo para hacer espacio.

Luego, tan pronto el juego de los Inklings comenzó, el ex-comando dejó al resto tranquilos, pasando a bordes de la orilla mientras a lo lejos podía ver un cúmulo de rocas con el que de vez en cuando las olas chocaban, ya teniendo su siguiente objetivo al cual llegar. Pisando así a travez de la arena, o el agua que frecuentemente llegaba a uno de sus pies, y dejando salir un suspiro tranquilo con sus manos en sus bolsillos. Por otra parte, Otome se sentó con sus piernas cruzadas para ver el juego que los agentes tenían entre ellos, usando así la misma pelota de playa para realizar dicha actividad, y observar a cada uno de lo equipos, siendo de Callie, Nayls y Nary a la izquierda. Contra Marie, Levin, y Shara a la derecha. Incluso hubo un momento en el que Otome tuvo que participar, debido a que Nayls al estar tan distraído viendo los atributos casi expuestos de la agente 2, no se percató del pelotazo que su hermana envió hacia él con un fuerte golpe, impactando en toda su cara, y prácticamente apagando su cerebro tras estar tan despistado.

Luego, al final del partido que se llevó más risas de lo esperado, las actividades en la playa no se detuvieron, como el caso de Nayls, que se planteó hacer un enorme castillo de arena, u Otome que se dispuso a recolectar algunas caracolas que fuera encontrando en la orilla, todo mientras los demás habían vuelto a tomar otra píldora para meterse al mar de nuevo. En otra escena, se encontró a Drake acostado sobre una de las mantas, roncando bajo la agradable sombra de la sombrilla. Sin embargo, otras siete sombras se acercaron a él por debajo, resultando ser sus cefalópodos amigos que ahora lo veían fijamente.

Acto seguido, mirándose entre ellos, una maliciosa sonrisa apareció en sus rostros, solo para luego formar un círculo mientras susurraban aparentemente una broma. Y tan pronto su plan fue ideado, Levin, Nayls, Shara, y Otome prosiguieron a agarrar cada uno una extremidad del humano, confiando en que el pesado sueño del ex-comando no lo dejara despertar a tiempo para salvarse. Mientras tanto, el resto del grupo se dirigió hasta cierto lugar, tomando algunos valdes para comenzar a cabar.

Para ese entonces, al momento en que el pelicastaño finalmente despertó por el calor que el sol le daba de forma directa, al momento de intentar mover un brazos para taparse los ojos por reflejo, se llevó la sorpresa de que no podía mover el brazo, de hecho no podía mover ninguna extremidad en general. Así que abriendo los ojos lentamente, fue en aquel entonces que se vio enterrado completamente hasta el cuello, siendo su cabeza la única cosa que estaba sobresaliendo. Drake intentó con fuerza sacar por lo menos uno de sus brazos mientras movía el cuello, maldiciendo por dentro a los diablillos que le jugaron esta broma, todo hasta que una redonda sandía fue puesta a medio metro de su cabeza, cortesía de Levin mientras dejaba salir una pequeña carcajada apenas contenida. Por un momento un pequeño recuerdo llegó a su mente, de tal vez haber visto esto en alguna parte, y su intuición fue la correcta cuando tras escuchar un cantoreo por en frente suyo, pudo ver a Callie vendándose los ojos con un pequeño palo sujetando por uno de sus brazos.

Un escalofrío recorrió su espalda, y una sonrisa nerviosa se dibujo en su rostro al ver como la contraria balanceaba aquel palo de arriba a abajo. Acto seguido, para el creciente miedo del ex-comando, vio a la famosa Inkling comenzar a acercarse sosteniendo el palo con ambas manos, a la vez que era guiada por los llamados de sus amigos, aunque los de Drake eran claros gritos para que se detuvieran antes de que 'alguien' saliera herido.

Pero obviamente sin escuchar las súplicas del pelicastaño ninguno de ellos hizo caso, mientras que Callie había llegado a un momento en el que se guiaba por su instinto, pese a las aglomerados palabras de los demás. Eso ocasionó que poco a poco tanto los agentes como la teniente dejarán de gritar, al ver hacia donde se estaba dirigiendo la hiperactiva idol, motivo por el que al instante comenzaron a señalar la otra dirección con mayor desesperación, incluso a pedir por que se detuviera. Pero no hubo caso, con una sonrisa, Callie dio el último paso para estar frente a la cabeza de su amigo humano, quien ahora estaba con sus ojos de par en par, y su boca semi-abierta mientras todo su cuerpo temblaba ante el inminente peligro.

La respiración del pobre humano también se entrecortó, a un punto en el que hasta empezó a alzar la voz conforme veía a la contraria levantando aquel palo. Y sin la posibilidad de de escapar ante su destino, Callie terminó bajando el con fuerza, golpeando de una vez la cabeza del contrario, y partiendo dicho palo en el proceso.

Ante eso, un colectivo "Uuuuuuhhhh!" fue emitido por el resto, formando diferentes expresiones de dolor, o simplemente apartando la vista de la escena, prosiguiendo después a ponerse detrás de su famosa amiga cuando la susodicha se quitara la venda.

"¡Muy bien, chicos, quien quiere un poco de sandí-...?", trató de preguntar Callie, solo para ver que lo que había golpeado no había sido dicha fruta, notando con una cómica gota de sangre resbalaba por un costado del ensombresido rostro de Drake, sin mencionar que un enorme chichón creció desde la zona del impacto.

Acto seguido, una roja vena apareció en su cabeza, luego otra, y otra, hasta ser un total de cinco que estaban saltando sobre esta. Como si no fueran suficientes las advertencias de la catástrofe que estaba por ocurrir, un aparente temblor se produjo en la zona, y haciendo tambalear a un confundido grupo de cefalópodos. La razón de este pronto se dejaría ver cuando uno de los brazos del humano emergió por debajo la arena, siendo luego apoyado en la superficie con otra visible vena por sobre la mano, luego la otra extremidad lo siguió, comenzando a salir de aquel agujero con lo que los agentes y la teniente jurarían que era un gruñido gutural. Un aura oscura se manifestó alrededor del ex-comando, seguido de levantar un poco la cabeza y dejar al descubierto un ojo brillando de un intenso rojo, saliendo finalmente para cernirse sobre el ahora aterrado grupo, pareciendo incluso que el pelicastaño se había tornado más grande de lo que ya era.

Apretujados entre ellos y sintiéndose sumamente pequeños, la frente se les puso azul ante aquella bestia, y claramente al ser la que estaba al frente de todos, y la que manifestó su ira, Callie tuvo que encarar la situación, aunque ella no estaba diferente que sus amigos, sosteniendo lo que quedaba del palo de manera temerosa y una forzada sonrisa nerviosa adornando su pálido rostro.

"E-es muy tarde para d-decir que lo sentimos~...?", preguntó la idol de tentáculos negros con inocencia, generando un sepulcral silencio entre ellos, y el rostro oculto por una oscuridad de Drake, siendo solamente esos orbes rojizos que eran sus ojos lo único visible.

Unos largos diez segundos pasaron, en el que ninguno hizo un solo movimiento. Sin embargo, apartandonos de la escena para ver el mar, se verían a todos los integrantes del comando y la teniente volando por los aires tras ser lanzados, gritando mientras giraban como una estrella, hasta finalmente ser silenciados tras caer uno tras otro en el interior de las aguas.

-

Al final de la escena, y cuando las cosas finalmente se habían calmado con cierto humano, todo regresó a su rumbo, continuando de esa forma con el resto de juegos, y/o actividades. Eso hasta que el sol pronto comenzaría a bajar, dando lugar a las horas de la tarde, tiempo para que todo fuera guardado nuevamente, y preparado para su regreso a la posada. Por su parte, Drake estaba frente a la orilla del mar, viendo el subir y bajar de las aguas mientras tenía su playera una vez más puesta, además de las sandalias y sus manos en los bolsillos.

"¡Draaaaake!", en eso el susodicho escuchó detrás de él, a lo que tranquilamente se dio la vuelta para ver a Nary que lo había llamado, sacudiendo su manos en alto mientras el resto yacía detrás de ella, esperándolo para emprender el regreso a la enorme estructura.

El pelicastaño les devolvió el gesto, en señal de ahora mismo ir para allá, antes de volverse al mar y dar una gran inhalada, terminando así con un suspiro algo nostálgico. Acto seguido, se dio la vuelta para llegar a sus amigos, tomando parte del equipaje más pesado como la parrilla y demás, y procediendo a seguir al grupo.

"Ahhh... Que pena no tener unos cohetes, así por lo menos podríamos esperar un poco más y lanzarlos cuando oscureciera", en eso comentó Nayls, cerrando sus ojos con leve decepción por la ausencia de estos.

"En otra ocasión podremos comprar algunos, por ahora tendremos que conformarnos con las termas", respondió Marie, recordando que todavía no habían probado la susodicha atracción, algo que hizo a todos olvidarse de lo anterior para apresurar el paso.

"En ese caso, a darnos prisa. Muero de ganas por darme un baño!", comentó Nary, tomando la delantera para comenzar a trotar.

"¡No te alejes tanto o te saldrá un Tiburón de Tierra!", advirtió Marie, cosa que hizo a la Inkling naranja detenerse de golpe, así como Nayls e incluso Callie.

"¡¿Eh, hay de esos por aquí?!", preguntó la agente 3, dándose la vuelta para ver a la idol, y luego hacia ambos lados.

"Jeje, claro que no, eso es solo para evitar que te vallas por tu cuenta. La posada no se va a ir a ningún lado, sabes?", respondió Marie, provocando una pequeña rosa en el resto.


Luego de unos minutos, y tras su llegada a la posada, al instante fue dejar todo en su lugar, y poner rumbo a los baños Onsen. En esta ocasión no fue necesario llevar toallas, puesto que las mismas Squid Sisters mencionaron que ya eran asignadas en los cuartos de la atracción para cambiarse. Así que Nayls y Levin siendo los primeros en acabar de desvestirse, y adentrarse en el exterior. Drake tampoco se tardó en despojarse de su ropa, colocándola ordenadamente en unos cestos dentro de unos gabinetes a cuadros sin puerta, para que una vez acabado, tomar una de las toallas para luego amarrarla a su cintura.

Sin embargo, un fugaz pensamiento llegó a la mente del ex-comando, recordando algo que no había traído con él antes de venir, por lo que sabiendo que no había nadie más que ellos en el edificio, el humano salió del cuarto para apresurarse a las habitaciones, con la intención de ir y regresar rápido sin ser visto, o eso eso lo que tenía en mente, puesto que al momento de abrir la puerta corrediza y disponerse a su 'misión', en ningún momento se esperó encontrarse de frente con las dueñas de la posada, quienes por un momento se mostraron sorprendidas, antes de quedarse viendo fijamente al contrario.

"Ah-...", por su parte, Drake se quedó prácticamente inmóvil tras ser encontrado de primeras por las dueñas.

"Ara~, pero que sorpresa", comentó Myūno, colocándose una mano en la mejilla con sus ojos cerrados.

"¿Pero que hace el señor Antiguo saliendo así de las termas, no está permitido, sabe?", preguntó Kamori, ladeando la cabeza con un dedo bajo su labio.

"Ah... Lo siento, es que... Yo...", trató de responder el pelicastaño, tratando de no dejarse llevar por la vergüenza.

"¡Oh, ahora que recuerdo. Usted debe ser el Señor Drake, del que nuestras hijas tanto nos han hablado!", en eso mencionó la madre de Callie, acercándose un poco más al contrario, para incomodidad de este.

"Cierto, justo antes de venir, nos contaron que usted hizo mucho por ellas, hasta las ayudó en su trabajo secundario... E incluso que pasó la noche con ellas", añadió la madre de Marie, abriendo uno de sus ojos con una pizca de picardía en la última frase.

"¡Dormir con-...?, este, creo que están malentendiendo las cosas. Yo nunca-...", trató de contestar Drakd, pero justamente se vio interrumpido por las mismas maduras.

"No me sorprende que ellas no dejaran pasar la oportunidad, sin duda es un buen espécimen, no te parece?", preguntó Myūno, dirigiéndose a su hermana mientras las dos comenzaban a dar vueltas alrededor del humano para ver mejor su complexión.

"Y por todas esas cicatrices en su musculatura... Alguien fuerte también~", respondió Kamori a su familiar, colocándose una mano en el mentón, y con una sonrisa de gato pasar uno de sus dedos a lo largo de una de dichas cicatrices en la espalda del ex-comando, motivo por el que éste instintivamente se apartó, haciendo reír un poco al par de MILF's.

"Pero lo más importante... Con cual de las dos piensa quedarse?", la Inkling de tentáculos rosas preguntó, esta vez dirigiéndose al humano, llevando sus dos manos detrás de ella e inclinándose un poco hacia adelante.

"S-señoras, con todo respeto-...", otra vez trató de dialogar, pero una vez más fue cortado por una de ellas.

"Señoras?, tampoco estamos tan mayores, sabes?", señaló la dueña de tentáculos verdes, colocándose una mano en la mejilla.

"... Emm... No estoy saliendo con una, de hecho yo-...", por tercera vez consecutiva, Drake se vio interrumpido por el par, algo que ya estaba empezando a fastidiarlo un poco.

"¡¿Entonces con las dos a la vez?!", casi exclamó Myūno, tapándose la boca con una de sus manos de forma discreta, seguido de voltearse a su hermana.

"Los hombres de hoy en día son tan codiciosos...", añadió Kamori, haciendo el mismo gesto que la primera Inkling, solo que su mano estaba bajo su manga, y esta veía de reojo al hombre humano con un ligero rubor.

"¡No estoy saliendo con nadie, ok?, y tampoco es que hallamos dormido juntos en la misma cama, solamente fue en la casa de una amiga, y ni siquiera estuvimos en la misma habitación!", finalmente contestó Drake, sintiendo como su rostro se estaba poniendo algo caliente ante la pena, tanto por los pensamientos de ambas maduras, como el hecho de continuar estando frente a ellas con únicamente una toalla cubriendo sus joyas familiares.

"¡¡Mamá, tía Kamori!!", sin embargo, para fortuna del pobre pelicastaño, una familiar voz fue escuchada por detrás suyo, a lo que dándose la vuelta encontró a las Squid Sister llegando a su rescate, pero al igual que él, tenían nada más que unas toallas resguardando su intimidad, aunque la definida curvatura de sus cuerpos seguía estando ahí.

"¡Salimos afuera porque escuchamos a alguien, y las encontramos a ustedes molestando a Drake?!", demandó la agente 1, poniéndose tanto ella como su prima a los lados de su amigo.

"Oh, no hay nada de qué preocuparse. Solamente queríamos conocer mejor a su amigo Antiguo", respondió Myūno, sacudiendo su mano de manera despreocupada, y cerrando los ojos con leve nerviosismo.

"¿Y para eso tenían que afirmar que somos pareja?", ahora preguntó Marie, cruzandose de brazos con el ceño fruncido.

Ante eso, ambas madres no supieron qué responder, a un punto en el que balbucearon un poco, solo para dejar salir un suspiro de derrota.

"Esta bien... Pero no pueden culparnos por querer nietos, saben?", dejó caer la bomba Myūno, tomando por sorpresa al trío, mismo que se quedó frío con un rojo apareciendo en sus narices.

"Pero que siga siendo soltero tampoco es tan malo, eso también quiere decir que esta disponible para ustedes dos", en eso apoyó Kamori, comenzando a acercarse con su hermana.

"O si no es el caso, podríamos acordar otra cosa... Tal vez discutirlo en la sección mixta de las termas~", continuó la madre de Callie, terminando así cada una con abrazar a su hija, y pegarse junto a ellas en cada lado del aturdido ex-comando, no temiendo en formar unas expresiones bastante pícaras.

No obstante, de entre todos, Callie al empezar a imaginarse una escena entre ellas, sus madres, y Drake en el Onsen para ambos géneros, un rojo se empezó a elevar desde su cuello hasta la parte más alta de su rostro, terminando así con cerrar sus ojos fuertemente, y emitir un fuerte grito de vergüenza, resonando así por toda la posada.

Luego de eso, ahora se verían a las mismas Squid Sisters empujando a sus madres para llevarlas a otro lugar, mientras que estas se quejaban de querer quedarse.

"¡No, no vamos a tomar un b-b-baño con Drake, y mucho menos con ustedes de por medio!", exclamó Callie, continuando así empujando a su madre, con su rostro todavía completamente rojo.

"Awww~, no tienen por qué ser tan mezquinas, no creo que al Señor Drake le moleste. Y aveces nos sentimos solas", comentó Kamori, para ahora la pena de Marie.

"¡No justifiquen eso con estar solteras!", contestó la Idol de tentáculos blancos.

"¡Y tú ya deja de estar semi-desnudo en el pasillo, MÉTETE EN LAS TERMAS!!", terminó de demandar Callie, recordando la razón por la que éste había salido, así que esperando a que las cuatro se perdieran de vista, el humano se apresuró a las habitaciones, regresando minutos después con un pequeña botella de shampoo con él.

Acto seguido, revisando que nadie estuviera a la vista esta vez, el pelicastaño se salió al exterior donde se encontraban esas piscinas naturales de piedra, cuyo vapor era visible mientras el par de Inklings ya estaban reposando dentro de ellas, emitiendo suspiros de alivio hasta que vieron al tercer varón salir de una vez

"¡Drake, viejo tardaste siglos, acaso te perdiste en el cuarto de vestuario?", en eso preguntó Nayls, señalando las puertas corredizas por las que el ex-comando había salido.

"Lo siento, solamente me... Olvidé de algo", respondió Drake, tratando de olvidarse la escena que tuvo con las dueñas y sus hijas, para luego acercarse a la sección para bañarse, tomando uno de los pequeños bancos y sentarse al frente de la fuente junto a las canillas.

Mientras tanto, lo que ninguno de ellos sabía era que mediante se abría la puerta corrediza del cuarto, cierta intrusa asomaría su cabeza para ver al interior, y resaltar unos inconfundibles tentáculos naranjas. Y tras percatarse que no había nadie a la vista, Nary se adentro en el interior de dicho cuarto con precaución. Sin embargo, su intención no era espiar a los chicos en sí, puesto que acercándose hasta los pequeños bloques donde yacían las ropas de los varones, la chica calamar metió la mano para luego sacar lo que sería la playera de Drake. Acto seguido, mirando a ambos lados para asegurarse que nadie estuviera viendo, la Inkling acercó la prenda hasta su cara y posteriormente dando una gran aspirada, motivo por el que luego exhaló con satisfacción.

"Ahh... Huele a Drake~...", comentó Nary con un bonito rubor en su rostro, y la prenda pegada a él.

Sin embargo, algo más captó su atención en ese entonces, y es que poniendo su vista en el cesto, encontró los bóxers de dicho humano sobre los pantalones cortos. Ante eso, ella no pudo evitar dar un trago de saliva con su sonrojo todavía más notable en su rostro, seguido de dejar la playera sobre su hombro y está vez pasar a tomar la ropa interior de su amigo Antiguo. Al igual que con la anterior, miró hacia todo lados para asegurarse que nadie estuviera cerca, solo que estaba vez incluso se acercó a la puerta de las termas para escuchar si los chicos estaban cerca, o pasar a asomarse discretamente fuera del pasillo en la entrada. Para ese entonces, con otro trago de saliva, lentamente la chica calamar llevó sus manos por debajo de la toalla que cubría su cuerpo, levantandola hasta el nivel de sus caderas y proseguir a despojarse de algo, revelando así que se trataba de su propias bragas.

Los corazones de la Inkling estaban martillando en su pecho mientras realizaba su acción, sintiendo como incluso la adrenalina del peligro por ser descubierta estaba siendo bombeada, hasta que poniendo un pie en cada aventura de la masculina prenda, Nary comenzó a subir dichos bóxers hasta prácticamente ponérselos, resaltando así su bien formado trasero.

Unos segundos pasaron mientras la Inkling de tentáculos naranja tenía sus manos puestas en los elásticos bordes, solo para terminar poniendo estas en ambas mejillas, y comenzar a meneárse de un lado a otro con una risa algo boba, además de sus ojos cerrados de manera lasciva.

Por desgracia, su sueño lúcido llegaría a su fin, cuando una familiar voz se escucharía detrás de ella, dándole obviamente uno de los más grandes sustos de su vida.

"¿Qué estás haciendo?", preguntó una Otome parada justo detrás de la contraria, con sus brazos cruzados y una ceja levantada.

"¡AAHG!", exclamó Nary, dejando de hacer aquellos movimientos de golpe mientras daba un salto, y sus ojos se ponian en blanco de manera cómica.

"¡¿O-o-o-otome, q-qué estás haciendo aquí?!", preguntó Nary, girandose hacia ella mientras ocultaba la playera de Drake detrás suyo.

"¿No debería ser yo la que pregunte eso?", contrarrestó la chica pulpo, ladeando ahora un poco su cabeza.

"B-bueno, pues yo...", intentó responder la agente 3, comenzando a titubear mientras rodaba sus ojos a diferentes partes para encontrar una forma de salvarse.

Sin embargo, pudo ver que en una de sus manos la Octoling portaba su Octophone, cuya pantalla revelaba una foto de Drake con nada más que una toalla puesta inclinado sobre su mochila, casi dejando al descubierto sus partes.

Con eso visto, una rápida idea vino a la mente de Nary, evitando por muy poco el hacer inconscientemente una sonrisa.

"¡¿Y esa foto de Drake?!", exclamó la Inkling, fingiendo una expresión de desconcierto en su rostro.

"¿Mmm?", murmuró la teniente, ahora poniendo su atención en su teléfono por un segundo, tiempo suficiente para que sus ojos se agrandaran como platos mientras que jadeaba con sorpresa, recordando un instante después del suceso, antes de guardar su Octophone detrás de ella.

"¡N-no es nada, no importa!", respondió rápidamente Otome, a la vez que un instantáneo rubor aparecía sobre su nariz.

"¡¿Le tomaste una foto así a sus espaldas?!", continuó Nary, apuntando acusadoramente con el dedo a la contraria.

"¡N-no sé de qué estás hablando, y no me cambies de tema!", respondió Otome, todavía manteniendo aquel dispositivo detrás de ella, de la misma forma que Nary tenía escondida la playera de Drake.

"¡Sé bien lo que vi, y esa era una foto de Drake solamente usando una toalla, acaso venías aquí para tomarle aún más?!", persistió la Inkling, aunque sin darse cuenta de que estaba alzando mucho la voz.

"¡Claro que no, y-yo no estaba... Yo no estaba-...!", finalmente se olvidó la Octariana de lo que había atrapado a la contraria haciendo, levantando así el tono de su voz también.

Sin embargo, su aparente alboroto había atraído los pasos de alguien desde el otro lado de la puerta a las termas, sin mencionar una conocida voz sin burbujeo que fue lo que terminó de captar la atención del par, haciendo que tanto Nary como Otome clavaran sus ojos en dicho umbral.

"¿Hay alguien ahí?", preguntó el humano mediante se acercaba, motivo por el que que dándose la vuelta, la teniente fue la primera en abandonar el cuarto, seguido por la agente que tan rápido como pudo, dobló la prenda que tenía entre manos para dejarla donde estaba, saliendo así después casi a resbalones hacia la piscina Onsen femenina.

Y en ese entonces fue que Drake finalmente abrió la puerta, asomando su cabeza con una ceja levantada, mirando en cada rincón del cuarto, solo para alzarse de hombros y cerrarla nuevamente, ahora dirigiéndose a la gran piscina de piedra donde estaba los otros dos Inklings.

"¿Algún problema?", preguntó Levin, percatandose sobre la rápida ojeada que dio por la puerta corrediza.

"No, nada... Solamente me pareció haber escuchado algo", respondió el ex-comando, procediendo a meter uno de sus piernas dentro del agua, antes de la otra.

Acto seguido, para estar en mismas condiciones que sus dos amigos, Drake procedió a quitarse la toalla, finalmente quedando tal y como Dios lo trajo al mundo. No obstante, tan pronto sucedió, Levin y Nayls abrieron sus ojos con asombro e impacto por lo que ahora estaban viendo de frente, incluso llegaron a producir un pequeño sonido ahogado con sus bocas abiertas. Luego, mirando a sus propias entrepiernas, estos cubrieron con sus manos dicha zona, seguido de apartar la mirada con aparente enojo por alguna razón.

Un suspiro de satisfacción luego dejo salir Drake, disfrutando de la calidez del agua, a su vez que apoyaba su espada en el borde y se abría de brazos, dejando que el líquido le llegara hasta el pecho. Aunque claro, 'líquido' solo era para mencionarlo de alguna forma, ya que metiendo su mano para tomar una porción, el humano se percató que, al igual que el agua en Octomburg, la consistencia de esta era un tanto más espesa, pero apenas notable, aún así eso no explicó el hecho que el par de chicos calamar todavía no se hubieran disuelto, o mostrarán algún malestar.

"Oigan chicos, una pregunta; cómo es que pueden estar ahora tanto tiempo en el agua sin problemas, tomaron otra píldora acaso?", preguntó el pelicastaño, volviendo a captar la atención de estos en cada punta.

"¿Mm?", Nayls fue el primero en murmurar, no entendiendo del todo a lo que el humano se refería.

Por otro lado, Levin sí sabía lo que este quería saber, motivo que lo hizo dar una pequeña risa.

"Será porque esto no es 100% agua", respondió de primeras el líder de los SquidFire, haciendo que Drake volviera a tomar una pequeña porción del 'agua' con una mano.

"¿Me estás diciendo que esto no es agua?", aún así preguntó este, levantando su mano al igual que una de sus cejas.

"¡Oh, no no, sí es agua, e solo que... Emm... Como podría decírtelo?", respondió ahora Nayls, finalmente captando el asunto.

"Es un agua especial para los Inklings, hecha con algunos suplementos de la tinta, así podemos estar en ella sin ningún problema", terminó de responder Levin, cosa que el pelicastaño finalmente le vio el sentido, mayormente la razón de su consistencia levemente más espesa que el agua normal

Por otro lado, antes de que los tres comenzaran a hablar de algo diferente, unas voces y risas fueron escuchadas desde el otro lado del paredón de bambú, algo por el que estos pusieron sus ojos por encima del mismo. No tomó mucho para que se supiera que eran sus amigas, también disfrutando de la piscina y baños Onsen, pero a parte de ellos, lo que pasaba del otro lado era bastante más movido.

"Vaya... Se deben de estar divirtiendo allá", comentó Nayls, apareciendo un ligero rubor en su rostro al darse cuenta que del otro lado estaban todas sus amigas, seguramente desnudas, así como las mismas Squid Sisters, incluso les pareció oír a Cleo ser parte.

"Sí...", tanto Levin como Drake respondieron al unísono, tampoco dejando pasar la oportunidad de imaginarse cosas, o eso hasta que la cosa pareció subir de tono cuando escucharon a Callie llevarse la atención de todos.

"¡Wow, Otome... Soy yo o son más grandes de lo que recuerdo?!", preguntó la hiperactiva idol, confundiendo a los varones por un momento.

"Te parece?... Aunque ahora que lo mencionas, mi placa pectoral ha empezado a sentirse un poco apretada últimamente", se escuchó responder a la susodicha Octoling, ahora sí dando a entender al trío del otro lado de lo que estaban hablando.

"¡No me sorprende, solo mira este par!", continuó Callie, haciendo sonar el agua unos segundos.

"¿Eh, q-qué estas-... WHA, o-oye, no hagas eso, hace cosquillas!", en eso exclamó la misma Octariana, causando un salto en los tres 'espectaculares', dando un duro trago de saliva mientras un rubor aparecía en sus rostros.

"¡Wow, son super suaves, como dos malvaviscos!", comentó Callie, sonando tan impresionada como divertida.

"¿Y eso qué, no todo se trata de delantera, saben?", en esta ocasión comentó Nary, pareciendo algo frustrada.

"Nary tiene razón, sobre todo si tienes un trasero como ÉSTE!", lo siguiente que se oyó después de lo que dijo Marie, fue el aparente sonido de una bofetada, seguido de un lindo "¡Kya!" emitido por la misma agente 3.

Luego de eso, vino la risa de todas las demás chicas, aunque hubo uno que otro gruñido desde ciertas chicas 'asaltadas'. Sin embargo, la cosa no terminó ahí, manteniendo dicha charla algo acalorada, sin percatarse que ellas estaban siendo escuchadas por quienes estaban del otro lado.

"Por cierto, Shara, tu tampoco te estas quedando atrás, aunque eres la mas fornida del equipo, todavía tienes tus curvas, incluso tu delantera parece estar creciendo", volvió a comentar Marie, captando en mayor medida la atención de Levin.

"Demasiado rápido para mi gusto, a decir verdad...", respondió con calma la Inkling de tentáculos violetas.

"Aún así, señorita Callie, señorita Marie, ustedes sí tienen cuerpos de envidia, ni siquiera yo sé como es que hacen para tener tales medidas!", en esta ocasión pareció comentar Cleo, motivó por el que Callie río con algo de altanería.

"Pues eso es obvio, somos dos famosas idols, y debemos mantenernos siempre en forma!", respondió Callie, manteniendo dicho tono.

"Dicelo a los dos tarros de helado que te comiste el domingo pasado", en eso intervino Marie, cubriéndose de forma burlon su boca.

"¡Oye!", exclamó la hiperactiva cantante, seguido de otra risa por parte de las demás.

Y para ese entonces, los tres varones habían permanecido oyentes de todo lo que pasaba ahí, dando juego a su imaginación por las escenas que posiblemente se daban a cabo. No obstante, uno de ellos fue el que menos fuerza de voluntad tuvo, levantándose de las aguas, y saliendo de la piscina para acercarse al muro de bambú.

"Es todo, no resisto mas!", dijo Nayls, procediendo a acercar su rostro al bloqueo, y mirar por varias secciones, pareciendo buscar algo en concreto.

"¿Nayls, acaso... Estás intentando espiar?", preguntó Levin, bajando la voz en la ultima oración para que las chicas no lo escucharan.

"Hey, mejor no hagas eso, que tal si se dan cuenta?", apoyó Drake, levantando una de sus cejas entorno a la desaprobación.

"Oh vamos, chicos, del otro lado de esta serca se encuentra el paraíso, de verdad que no les interesa descubrir cómo son las chicas sin ropa?", el artillero de los SquidFire se volvió hacia el par de varones, señalando con sus manos dicho muro de forma dramática.

Pese a lo mucho que les costaba asimilarlo, el chico calamar de tez morena tenía razón en algo, sin embargo, eso no quería decir que se fueran a poner de su parte tan fácil.

"Aunque no pueda negar que me gustaría, también soy un caballero, Nayls. Así que yo paso", el pelicastaño fue el primero en oponerse, volviendo a acomodarse en el borde, cerrando así sus ojos.

"¡Levin, hermano, por lo menos tú me apoyas en esto, verdad?", casi suplicó el Inkling, abriéndose de brazos en señal de exigencia.

"Lo lamento, Nayls, pero yo no tengo una voluntad tan-...", estuvo por decir Levin mientras se cruzaba de brazos, eso hasta que se escuchó la voz de Shara volver a hablar, cortando de golpe la oración del agente.

"No, lo digo en serio, están creciendo demasiado rápido. Miren, ya hasta incluso rebotan con el más mínimo bote...", mencionó la hermana mayor de Nayls, seguido de escucharse un constante chapoteo, como de alguien moviéndose de arriba a abajo en el agua.

Nada más eso fue suficiente para que el aparente líder se quedara en silencio por unos cinco segundos, antes de ponerse rápidamente de pie, y proceder a salir del agua, sumándose así a las tonterías de su amigo. Algo que incluso a Drake le llegó a parecer algo divertido, pero su leve decepción acalló su momentánea risa, conformándose así con dar un suspiro.

"... Tan fuerte?", completó el ex-comando la frase sin terminar del chico calamar de tentáculos azules, incluso si no fuera a ser así como lo haría, dándose un poco las vuelta para verlos tratar de encontrar un agujero, una endidura, alguna pequeña abertura que les diera un pasaje visual al otro lado, pero tal parece que la pared de bambú estaba tan bien hecha que no daba esa oportunidad.

"Diablos... Encontraste algo?", preguntó Nayls, todavía buscando un lugar por el cuál espiar.

"Nada, ni la más mínima grieta...", respondió Levin, igual de frustrado que su cómplice.

"De ser el caso, entonces nuestra última opción es... Por sobre el muro!", señaló el agente de tez morena, apuntando con el dedo aquel límite.

"Suerte para alcanzarlo, ni siquiera levantando a uno sobre sus hombros sería lo suficientemente alto para llegar", suspiró Levin, colocando sus manos en sus caderas con aparente derrota.

"Si son dos Inklings, pero que tal si es un Antiguo el que los levanta?", ahora propuso Nayls, sonriendo con astucia y malicia tras recordar alguien lo suficientemente alto para la tarea.

"¿Eh?", Drake preguntó con sorpresa, sabiendo de antemano a donde estaba yendo esto.

"¡Drake, amigo, mi hermano, nuestro humano favorito. Tenemo un favor que pedirte!", en ese instante Nayls junto a Levin ya estaban frente al susodicho pelicastaño, formando sonrisas mientras tenían una mano en cada hombro se este.

"No...", contestó con anticipación el ex-comando, entrecerrando sus ojos en una expresión sin emoción.

"Drake, por favor, solo tú puedes ayudarnos en esto!", se unió Levin, juntando sus manos por en frente suyo.

"Si ustedes quieren meterse en un lío, es cosa suya, pero a mí no me incluyan, no me interesa meterme en problemas por esto. Y tú Levin, que no te da vergüenza?, hace un par de minutos estabas-...", trató de decir el pelicastaño, mas no llegó a lo último, producto de ser interrumpido por Nayls, pareciendo más para evitar que su compañero entrará en razón.

"¡Eso ahora no importa. Lo que importa es que ahora mismo tenemos una oportunidad de 1 en un millón para lograr esto. Y no necesariamente tienes que meterte en problemas con nosotros, solamente debes levantarnos sobre tus hombros, y ayudarnos a mirar del otro lado. Básicamente tú no estarías viendo nada, y únicamente nosotros dos estaríamos disfrutando del paisaje!", explicó el artillero, formando así la más grande sonrisa de comemierda que Drake había visto.

Esto obviamente no hizo mucho para cambiar el punto de vista del humano, quien nada más levantó una de sus cejas ante el hecho de no estar muy impresionado por el plan del contrario, es más, le hacía sentir como si le estuvieran viendo la cara, aún cuando ya había dicho que no quería espiar a nadie.

"Nayls, no sé si eso ayuda o simplemente empeora las cosas con el hecho de ayudarlos, pero ya les dije que-...", intentó jactarse el pelicastaño, pero este fue interrumpido por Levin, quien de la nada tenía un jabón junto a una piedra para limar callos.

"¿Lo harías si te labo los pies?", preguntó este, formando una amistosa sonrisa de ojos cerrados.

"¡Qué?, no!", respondió sin más Drake frunciendo el ceño, retrallendo sus extremidades inferiores para cruzarlos.

"¿Y si te tallo la espalda?", ahora dijo Nayls mansamente, simulando estar apenado como lo estaría una chica, apartando la mirada con un rubor, y la otra mano cubriendo su boca de manera adorable, a la vez que tenía una esponja que estaba acercando a susodicha zona del humano.

"¡Tócame y te castro!", contestó Drake con un fuerte susurro desde su garganta, apuntando con el dedo de manera amenazante mientras se apartaba, obviamente sintiendo exactamente lo opuesto a lo que el Inkling de tentáculos violetas intentaba transmitir.

"Por favor, Drake. Tú eres el único que puede ayudarnos ahora", suplicó Levin, acercándose al pelicastaño, más de lo que a este le habria gustado.

"¡Asiste a tus hermanos varones en este momento de necesidad!", se sumó Nayls, no ayudando a la incomodidad del ex-comando.

"¡Muy cerca, están muy cerca!", fue la primera respuesta de Drake, mayormente para sí mismo ante su creciente vergüenza de tener al par invadiendo su espacio personal, incluso levantando sus manos al frente suyo mientras se hacía para atrás.

"¡Por favooooor~!", finalizaron ambos chicos calamar en coro, formando ojitos de perro con sus manos juntas al frente.

No obstante, lejos de dar alguna clase de ternura, la cara de Drake mostraba fastidio por la insistencia de estos dos, al mismo tiempo que frunció evidentemente el ceño con un tick en el ojo, y apretaba los dientes con un gruñido. Antes de darse cuenta, el ex-comando ya estaba dejando salir un suspiro de derrota, bajando la cabeza con una gran sensación de irritabilidad en él, algo completamente opuesto a lo que tendría que sentir en este baño Onsen.

"De acuerdo, pero si algo llega a ocurrir, yo no los conozco, de acuerdo...?", al final dijo el humano, no por dejarse sobornar por estos, sino porque sabía que seguirían insistiendo hasta posiblemente hacer que los golpeara, lo cual habría sido la mejor opción ahora que lo pensaba.

El dúo tras su victoria, chocaron los cinco, además de mencionar algo como de deberle una a su amigo Antiguo, y recibiendo un seco "Sí, sí...", como respuesta.

Acto seguido, tal como Nayls planeo, Drake se puso sobre una rodilla mientras bajaba un poco su espalda y extendía los brazos, algo que al instante el par de cefalópodos no tardaron en tomar su lugar en cada hombro del contrario, usando así el muro de bambú como apoyo. Luego, lentamente el pelicastaño fue irguiéndose, sintiendo ya el peso adicional de los dos agentes, aunque agradecía que los Inklings fueran sumamente livianos, hasta que las primeras expresiones de asombro no tardaron en emitirse por estos.

"¡Wow...!", exclamó Levin en un fuerte susurro.

"¡Wohohohooo!", lo siguió Nayls, tan o incluso más que su compañero.

Drake por otra parte, rodó con ironía sus ojos, apoyando su espalda un poco en el muro.

"¡Amigo, esto es lo mejor... Ni en una autopista vi tantas curvas!", comentó el artillero del equipo con felicidad, comenzando a dar leves saltos sobre el hombro y brazo izquierdo de Drake.

"¡Nayls, deja de hacer eso!", exigió el ex-comando, tratando de mantener el equilibrio en su extremidad.

"Je, hey Nayls, checa el lindo lugar donde Callie tiene un lunar", aviso Levin, dándole un pequeño codazo a su cómplice.

"Como desearía tener mi Squidphone ahora mismo... Y creo que ahora es más que coincidencia que Marie tenga el mismo lunar, pero del otro lado~", respondió Nayls, cosa que por debajo de ellos Drake ya se estaba haciendo una idea.

"Y ya veo porque Nary siempre lleva esos elásticos pantaloncillos, quien no querría morder ese par de bollos?", continuó Levin, moviéndose un poco para ver en otra dirección, sin darse cuenta que Drake había levantado la vista hacia él con el ceño fruncido.

"¡Por el Gran Zapfish, ya viste a Otome?!", Nayls casi exclamó, teniendo especialmente su atención en cierta delantera, ahora ganándose él la mala mirada del ex-comando.

"¡Ella fácilmente podría ser la hermana perdida de las Squid Sisters, y-... Wow... Nayls mira a tu hermana...", Levin respondió, aunque sonando especialmente asombrado tras mencionar a la susodicha Inkling.

"¡Que asco, claro que no voy a ver a mi hermana desnuda...", respondió el contrario, moviéndose un poco más al igual que el chico calamar de tentáculos azules.

"¡Chicos... No creen que ya es suficiente?", se quejó Drake con un gruñido, cada vez más molesto por el constante movimiento, y pisadas del par.

"Solo aguanta, Drake, esto no tomará mucho. Mmm, Cleo tampoco está nada mal. Si no fuera porque trató de vernos la cara, no me molestaría en coquetear con ella", contestó casi sin interés Nayls por el tercero.

"Chicos en serio, se me están cansando los brazos, y-... Levin, me estás pisando!", trató de decir el humano, antes de sentir como uno de los pies del líder era puesto en su cabeza, y elevarse con esta un poco más.

"Solo un poco más, esto es un momento que debe quedarse grabado", dijo Levin para el creciente enojo del pelicastaño.

"¡No, en serio, basta. Los voy a bajar!", avisó Drake, estando a punto de volver a ponerse sobre una rodilla.

"¡Drake, muestra hombría, no aflojes ahora que esta por verse la mejor parte!", con descaro dijo el más joven de los SquidFire, incluso pisando la cabeza al igual que su compañero para ver mejor.

"¡Nayls, en serio, en especial a ti te voy a-...!", trató de amenazar el pelicastaño, mas no llegó a mucho cuando un crujido fue producido justo detrás de él, cosa que al darse la vuelta lo suficiente para ver, Drake se encontró con que la sección del muro donde estaban, comenzaba a mostrar signos de querer ceder bajo el peso de los tres.

"Chicos... Chicos, el muro...", murmuró el ex-comando, apartándose un poco del bloqueo, no pudo decir lo mismo del par al que trataba de advertir.

"¡Oigan, suelten el muro, ya!", volvió a pedir Drake, pero al igual que la primera, sus dos amigos no lo prestaron atención, al mismo tiempo que el crujido del bambú se tornaba más evidente, y el trozo ya se estaba inclinando.

"¡Sí, sí, Drake, ya en un segundo!", contestó sin interés Levin, moviendo su mano de forma despreocupada hacia el humano.

Para ese entonces, el pedazo de muro ya se estaba cayendo, emitiendo un chirrido agudo que poco a poco fue aumentando de volumen, mientras que el ex-comando ya estaba haciendo todo lo posible para sujetar al dúo sobre sus hombros, algo que habría conseguido si estos no se estuvieran agarrado al borde.

"¡Hey, par de idiotas!", al final gritó Drake, incluso siendo oído por las que estaban del otro lado.

"¡¿QUÉ?!", tanto Levin como Nayls le respondieron finalmente, siendo su atención captada por el contrario.

"¡EL MURO!", contestó el pelicastaño, junto en aquél momento cuando dicho bloqueo terminó de desprenderse, ya demasiado tarde para que Drake pudiera hacer algo.

Y por el mismo peso combinado de ambos Inklings, lentamente el pedazo de muro se comenzó a caer, al mismo tiempo que unos crecientes gritos del par. Por su parte, el humano trató de hacer un último intento por sujetar a los dos agentes, pero al estar estos agarrados por instinto al borde, simplemente se le fueron de las manos. Un gran golpe de madera se escuchó, seguido de un gran chapoteo, provocando así un colectivo grito de sorpresa proveniente de las féminas. En cuanto a Drake, con una cara de haber metido la pata, y sus manos llevadas a su cabeza, no pudo hacer más que simplemente esconderse en uno de los bordes de aquella nueva 'puerta'. Acto seguido, no esperando a que el problema lo terminara de alcanzar a él, aprovecho la situación para tomar su toalla, y retirarse del lugar, escuchando la conmoción que ahora se producía detrás de ese muro.

"¡Ch-chicas, esperen!", exclamó con desesperación Levin.

"¡Esto no es lo que parece!", le siguió Nayls.

Pero eso no detuvo al grupo de fieras que con gruñidos de enojo y frustración comenzaban a acercarse a ellos. Otras súplicas fueron hechas por el par de varones, en un vano intento de apelar a la piedad de sus amigas, más sólo aumentaron su ira.

Un par de gritos finales se escucharon en toda la zona, antes de una enorme ola de golpes que los silenció.

En cuanto a Drake, con la intención de escapar para irse a dormir, nada más pudo hacer un último saludo militar como tributo a sus ahora 'difuntos' amigos, valientes y estúpidos. Pero mientras se daba la vuelta para recoger sus ropas, se percató que habia algo que no se encontraba ahí.

"Mis bóxers... No están..."