Capítulo 33: Sudáfrica Parte I
Recapitulando…
-¿Ocupado?
De inmediato cuadro los hombros tan pronto como escucho la voz de Rose al otro lado de la línea ni siquiera reparo en lo tonto que había sido ese movimiento, sencillamente había sido algo involuntario que oírla había provocado en él.
-No, acabo de terminar de entrenar,-Respondió con un tono tranquilo, algo que contrastaba con la sensación que lo recorría por entero en aquel momento, mientras volvía a retomar el camino hacia los ascensores.- Voy rumbo a mi habitación a darme un duchazo.
-Si necesitas una ducha con suma urgencia. Luces bastante asqueroso.
-¡Oye!- exclamo Scorpius con algo de molestia pues sabía que aquello no era verdad. Él se había duchado en los vestidores del campo donde entrenaban; pero debía admitir que no se sentía completamente limpio sino hasta que lo hacía en su propia habitación. Una tonta manía, lo sabía. Entonces, capto el verdadero significado de sus palabras y frunció el ceño completamente extrañado.- Espera. ¿Cómo puedes estar tan segura?
Hubo una minúscula exhalación apenas audible al otro lado, como si ella estuviera sonriendo. Casi pudo verla con total claridad. Sus ojos achicándose con un brillo divertido en ellos mientras sus labios se curveaban hasta formar aquella sonrisa que siempre aparecía en su rostro cada vez que Rose sabía que era la persona más inteligente de la habitación.
-Mira a tu izquierda.
Sus dedos se cerraron un poco más alrededor del teléfono y el volvió a detenerse de golpe. Permaneció un segundo completo en aquella posición, sin animarse a girar el rostro. El corazón comenzó a latirle con fuerza dentro del pecho y sus pulmones ardieron un poco exigiéndole expulsar el aire que había contenido al quedarse sin respirar.
Finalmente se armó de valor y se giró poco a poco.
Ahí estaba ella. Apenas a un par de metros de distancia. Tenía el teléfono contra la oreja y la copia exacta de aquella expresión que el mismo había dibujado en su mente sobre ella hacia un par de segundo atrás.
Sin pensarlo dos veces, Scorpius avanzo en grandes zancadas y cerro la distancia entre ambos. Tomo la mano de Rose y la jalo con suavidad para llevarla hasta el muro cercano, donde una enorme planta decorativa los mantendría ocultos de la vista de aquellos que transitaban por el vestíbulo en ese momento.
-¿Qué estás haciendo aquí?- pregunto acunando su mejilla con la mano, como si intentara comprobar que ella realmente estaba ahí y que esto no era alguna clase de fantasía loca maquinada por su cerebro dañado.
Definitivamente era real.
Su piel se sentía suave y cálida contra su palma, y estando tan cerca de ella podía oler el característico aroma a fresas que desprendía su cabello. Ella no pareció molestarse con su toque así que él no se apartó tampoco.
-Sé que el entrenador prohibió a las WAGs, pero no estoy aquí bajo esa condición. –La vio humedecerse los labios mientras pensaba un poco.-Soy solo... una aficionada más. –Asintió con la cabeza segura.
-Ni siquiera te gusta el futbol-respondió cargado de obviedad.
-¡Shh! ¡Arruinas mi plan perfecto!- exclamo ella con una expresión casi infantil que arranco una sonrisa ladina de sus labios. No podía dejar de mirarla, de notar cada uno de sus movimientos nerviosos por estar quebrantando las reglas. Él estaba completamente embobado.- Aunque si lo prefieres, puedo irme. Sera un poco difícil encontrar hotel en la ciudad a estas alturas, pero supongo que Alex…
Scorpius sabía que ella estaba intentando bromear; pero aun así no pudo evitar fruncir el ceño ante la mención del nombre de su mejor amigo. ¿Todavía podía llamarlo así? Ni siquiera se habían hablado desde aquella pelea.
-¿Alexander está aquí?- pregunto, su voz sonando un tanto seca sin ser esa su intención. Supuso que era un reflejo de que, a pesar del tiempo que había pasado, parte de el aún estaba enojado con su representante.
-Scorpius… -Rose suspiro. Realmente no quería seguir discutiendo al respecto-. Fue el quien me convenció de venir y si lo que quieres es seguir peleando con él, entonces yo…
-No importa.- Le interrumpió el negando con la cabeza al instante. Volvió a fijar su mirada en la de ella y sonrió mientras le acariciaba ligeramente la mejilla con el pulgar.- Me alegro de que estés aquí, Rose. Es lo único que me importa.
…
Scorpius comenzó a acercarse a Rose, sintiendo como su corazón aumentaba cada vez que se acercaba a ella, podía sentir el olor de su cabello, podía sentir el roce de su nariz con la suya, podía sentir el cosquilleo de sus pestañas en su rostro, podía sentir su respiración entrecortada por sobre sus labios…
-Scorpius, el entrenador te bus… ¿Rose?
Rose dio un breve respingo cuando por encima del hombro de Scorpius vio la silueta de
-Evan…
-Perdón… yo... no quería interrumpir- respondió Evan efusivamente al ver a Rose y Scorpius demasiado cerca, - Malfoy, el entrenador quiere hablar contigo.- Dijo Evan mirando a Scorpius, una vez dicho esto comenzó a alegarse y Rose lo siguió con la mirada, sintiendo un poco de vergüenza en como la había visto Evander.
-Rose, ¿me esperas un momento?- Dijo Scorpius, tratando de pasar desapercibido el cómo Rose observaba a Donelly. Sin embargo, Rose no le respondió, por lo cual este tiro del brazo de ella para captar su atención.
-¿Rose me esperas un momento? Voy a ir a hablar con el entrenador… vuelvo enseguida.- dijo Scorpius, tratando de no sonar molesto por la reacción de Rose al ver a Donelly.
-Sí, ve te espero aquí- Dijo Rose tratando de simular una sonrisa que no dejo muy convencido a Scorpius.
…
Scorpius rápidamente se dirigió a la sala de entrenamientos, buscando con la mirada al entrenador. Una vez que lo diviso, se dirigió a él.
-Donelly me comento que me estaba buscando. ¿Qué necesita?- Dijo hablándole con cierta brusquedad. El entrenador lo miro fijamente, pero omitió el tono de voz de Scorpius diciéndole.
-He visto que has estado con un rendimiento muy bajo, no llegas a las jugadas que planificamos, te desconcentras muy fácilmente y últimamente estás perdiendo casi todas las pelotas. La otra semana comienzan los partidos por fase de grupo y déjame decirte que si te encuentras con esta actitud, tendré que dejarte en la banca- Dijo el entrenador, recalcando sus últimas frases. -¿Eso es lo que deseas Scorpius?
Scorpius vivía para y por el futbol, había sido su gran sueño desde que era pequeño, estar en la cancha, sentir la adrenalina al correr y ver cómo la gente en el estadio celebraba con sus goles, le daba un sentimiento de satisfacción y felicidad. No se podía imaginar otro "trabajo" que no fuera jugar futbol. Odiaba estar encerrado, por eso no podía entender a Rose cuando ella se quedaba horas en la pequeña sala de la casa o en su oficina cuando trabajaba en la Universidad, además, de observar que todo aquello le producía tanta satisfacción como cuando él estaba en un partido. Por eso cuando el entrenador le comento que existía la posibilidad de dejarlo fuera, este lo observo sorprendido. Finalmente responde.
-No señor.
-Entonces… ¿cuento contigo para la próxima semana?-
- Si, no se preocupe- al ver que el entrenador movía la cabeza afirmativamente, se despide de él y sale de la sala de entrenamientos. Dirigiéndose al vestíbulo.
…
Mientras Rose esperaba a Scorpius, no podía dejar de pensar en cómo la había visto Evander, no sabía porque lo hacía después de lo cerca que había estado con Scorpius. Si otra persona los hubiera visto, le hubiese dado lo mismo, pero fue Evan quien los vio. Ella siempre lo iba a amar, fue su primer amor, la persona que pensó que iba a compartir el resto de su vida con ella, el padre de sus futuros hijos, su mejor amigo y compañero de aventuras. Muchas veces lo habían hablado habían planificado una vida juntos… pero ella nunca pensó lo que la vida le tenía preparado. Y por otro lado, estaba Scorpius, ese chico que odiaba, lo detestaba, hacia su vida imposible, hace unos meses atrás, pero ahora se estaba convirtiendo en alguien realmente importante para ella. ¿Cómo fue que paso esto? Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando Evan la vio y se acercó a ella.
-Qué bueno que estas aquí Rosie.
Ella da un respingo y Evander ríe discretamente por la reacción de Rose.
-No has cambiado nada eh-se ríe Evan sentándose junto a Rose.
-Siempre te he dicho que debes avisar cuando vienes- comento Rose un tanto nerviosa al ver que Evander se sentaba al lado de ella. Evan vuelve a reír y Rose recuerda de como esa sonrisa podía hacer desaparecer cualquier problema que ella tuviera hace unos años atrás.
-Lamento no haberte saludado hace unos momentos, Evan yo…
-No te preocupes, está todo bien. –dijo Evander observándola con cierto cariño a Rose. Se quedaron un par de segundos mirándose hasta que Evander le dice.
-Qué bueno que estas aquí Rosie, Scorpius… te extrañaba.
Cuando Rose escucho a Evander decir esto, ella lo miro sorprendida, ¿De verdad le había dicho que Scorpius la extrañaba?
-¿Si? ¿Cómo lo sabes?
-Desde que llegamos se encierra en su habitación y cuando saca su teléfono, lo mira por horas, te lo juro es desesperante-exclama Evander-lo he visto llamar pero cuelga a los segundos… ¿Está todo bien entre ustedes? Pregunto Evander, con un breve tono de preocupación.
Rose no sabía que la sorprendía, si Evander le preguntara sobre su relación con Scorpius o que Scorpius estuviera pensando en ella. ¿Realmente la extrañaba? Entonces, Scorpius ¿estaba sintiendo lo mismo que ella? Quizás Evander se había confundido.
-Hemos tenido un par de problemas, pero está todo bien. –Le responde Rose con una tenue sonrisa.
Evander la mira y le sonríe comprensivamente.-Todo va a estar bien Rosie.-Dice Evander mientras le pasa un brazo por encima del hombro-Sabes que puedes contar conmigo cariño… siempre.
Rose voltea para agradecerle que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, el aun este ahí para ella, cuando escucha decir.
-Muchas gracias Donelly, pero ella ya tiene en quien confiar. Puedes irte.
Ambos miran hacia atrás para ver llegar a Scorpius, Evander se ríe por lo repentinos celos de Scorpius, mientras se levanta y ayuda a pararse a Rose, en ese momento Scorpius se percata y le quita la mano para ayudar a levantarla.
-Me alegra que estés bien Rosie, nos vemos. -Dice Evan mientras levanta su mano en tono de despedida, Rose iguala su gesto para luego mirar a Scorpius.
-No tenías por qué hablarle así, él solo me estaba acompañando- Bufo-Además, ¡te he dicho que no me gusta que me trates como a un trofeo o algo a lo cual puedas exhibir!- Reclamo indignada Rose.
-¡Lo siento Rose!- exclama Scorpius agitándose brevemente el cabello- ¡No puedo evitarlo!- lo que menos quería era discutir con Rose. Había pensado en ella todo este tiempo y no iba a pelear con ella por culpa de Evander Donelly. Aunque no podía dejar de sentir celos por él.
Rose iba a replicar para cuando Scorpius la tomo de la cintura y le dijo.
-Ya Rose, no discutamos-dijo el calmado, buscando su mirada,- Además, ¿no me has dicho porque estás aquí?-Sonrió de medio lado al ver como Rose se tensaba.- ¿De verdad, viajaste casi 10 horas en avión solo por…mí?
Rose puso los ojos en blanco al ver que Scorpius la miraba con cierta burla y petulancia.
-No te creas tan importante Malfoy, solo vine aquí porque es mi deber como esposa. ¿Lo recuerdas?- dice Rose mientras mantiene una ceja levantada. Scorpius la mira fijamente, ambos se miran y luego de unos segundos se ríen a carcajadas. Scorpius pensó que la sonrisa de Rose era la más hermosa que él había visto y en ese instante se prometió que él iba a hacer todo lo posible para que ella nunca dejase de sonreír. Mientras Rose acariciaba su mejilla, un fuerte grito los sorprendió.
-¡Señorita, usted no puede estar aquí!-dijo un enorme guardia que se dirigía a ellos.
Scorpius iba a replicar para cuando se dio cuenta que detrás del guardia había una horda de fotógrafos y periodistas que al parecer estaban observándolos hace instantes, en ese momento Rose, le agarra la mano para atraerlo hacia ella, lo agarra de la cintura y le da un beso en la comisura de los labios, le sonríe y se va corriendo hacia la salida del vestíbulo haciendo caso omiso a las advertencias del guardia. Para cuando Scorpius reacciono, Rose estaba afuera del vestíbulo, evadiendo a todos los periodistas y fotógrafos a una velocidad increíble para luego subirse a un auto negro, Scorpius sorprendido se acercó para ver con quien se iba su esposa para cuando vio a Lex. Una parte de él le agradeció infinitamente que el la estuviera esperando.
-Señor Malfoy, debe ir a las habitaciones por favor.-Dijo el guardia mirando fijamente a Scorpius, este último lo mira y asiente dirigiéndose a los ascensores. Mientras caminaba sentía que su corazón le iba a salir del pecho, nunca se había sentido así, tan feliz. Para cuando entro al ascensor, se vio en el espejo y se sorprendió a si mismo al verse sonreír de esa manera. Definitivamente Rose se estaba volviendo en alguien realmente importante para él.
…
Espero que les haya gustado!
La verdad es que siempre me pregunte que paso en Sudáfrica, sobre todo después de ese acercamiento abismal que tuvieron Scorpius y Rose. Es por eso que dedicare uno capítulos en Sudáfrica.
Tratare de subir 1 capitulo por semana y si mi inspiración está a full créanme que subiré cada dos días. jaja.
Cualquier comentario, duda, sugerencia será bien recibida. Recuerden que esta historia la escribimos todxs!
Nos leemos pronto!
Besos…
Bohemia.
