Capítulo 36: Sudáfrica parte IV

Las tardes en Sudáfrica eran espectaculares, solía ir al balcón de la habitación y reposar por sobre las barandas y observar el atardecer que la ciudad de Johannesburgo me ofrecía, era realmente hermoso. Ver el atardecer y esperar ese breve momento en donde el cielo por unos segundos destellaba un tono rojizo intenso, era una de las cosas mágicas que me gustaba apreciar. Estaba en mi lugar favorito de la habitación cuando siento tocar abruptamente la puerta, e inmediatamente sé que la horda Weasley viene por mí.

– ¡Rosie! – exclama James, quien entra dándome un breve abrazo y salta sobre mi cama, levantando sus piernas al cielo, tirando sus zapatos. Lo miro, evitando no poner los ojos en blanco ante tal espectáculo de mi primo mayor.

– Puede tener 25 años, pero James siempre será James –ríe Albus quien entra seguido por Andrew, Jacey, Dominique, Victorie, Ted, Molly y el clan Wesley completo.

– ¿Donde esta Lily? – pregunto sorprendida que el alma de la fiesta no haya venido a nuestra mini reunión.

– Dijo que vendría en un rato, tenía algo que hacer – dice Albus quien estaba abriendo unas cervezas y las ponía encima de la mesa de centro.

Claro que tiene cosas que hacer pensó Rose, quien ya se había imaginado con quien estaría en estos momentos. Sintió una punzada de molestia, sin embargo, la reprimió en cuanto recordó las palabras de Scorpius "no hay nada más molesto que las personas quieran interferir en tu vida creyendo que puedan vivirla mejor que tú, muchas más si esas personas son cercanas a ti y se supone que te conocen lo suficiente como para saber en que no la joderías a propósito".

–El Scorpius filosófico por momentos tiene razón. –dijo Rose, masajeando sus cienes.

– ¿Hablando sola hermanita?

Rose se gira lentamente, tomando la manilla de la puerta como único soporte a su pobre cuerpo que estaba a tres segundos de explotar de felicidad.

– ¡Hugo! –exclama y se abalanza hacia el abrazándolo con fuerza, sus ojos se empañan y caen unas pequeñas lágrimas de felicidad, su hermano, su otra mitad estaba con ella nuevamente y siente esa sensación cálida que le inunda el pecho y que solo había sentido cuando estaba con sus padres.

– No sabes cuánto te he extrañado –le responde Hugo, levantándola y la da vueltas en el aire, sonriendo al unísono.

– ¿Cuándo llegaste? –pregunta Rose, separándose de él levemente aún sujeta de sus manos.

– Llegue hoy por la mañana, me demore más de lo esperado en el aeropuerto. ¡No sabes lo complicado que fue encontrar un boleto directo de California a Sudáfrica! – exclamó levantado sus palmas haciendo exagerar su gesto. –Además, con esto de que todo el mundo anda buscando pasajes para estar en la final de mañana, fue realmente caótico.

– ¿Por qué no me avisaste que vendrías? ¿Qué paso con tus clases en la universidad? – pregunta Rose, frunciendo el ceño levemente.

–Ay como te pareces a mamá –dice Hugo pasando un brazo por encima del hombro de Rose –Mi querida hermanita, estoy oficialmente de vacaciones –dice entrando a la habitación, cerrando la puerta –pasemos tengo que saludar al clan weasley, dice adentrándose a la habitación.

– ¡Hugo! –exclaman todos a la vez.

Uno por uno los Weasley le daban la bienvenida a uno de los menores de la manada. James y Fred lo habían tirado a la cama y habían empezado una guerra de almohadas, lo que causo que Molly los regañara por haber tirado el plato de palomitas que ella había traído para comer. Luego entre los tres, la levantaron e hicieron el intento de hacerle cosquillas, sin embargo, la ágil Molly los esquivo derribando los tres a su paso y los obligo a recoger una por una sus palomitas.

– Dios, odio que se parezca tanto a la abuela y pegue esas patadas voladoras – dice James quien la mira de reojo sonriéndole, y esta responde con cara de póker.

–Se me había olvidado las dolorosas patadas de nuestra querida Bruce lee – dice Hugo quien tiene su mano derecha en su costilla izquierda y con la otra recoge las palomitas del suelo, echándola al recipiente.

Una vez que los saludos y jugarretas cesaron, me acomodé al lado de Hugo levantando una cerveza de la mesa de centro.

– ¿Cómo es que yo no sabía que mi hermano llegaba hoy a Johannesburgo y en cambio James y Fred sí? – dice Rose mirando fijamente a James.

–Pues tú tienes muchas preocupaciones mi pequeño saltamontes – dice James en tono de burla- con eso de que andas infiltrándote en los campos de concentración de Inglaterra para ver a tu esposo, poco tiempo tienes para responder nuestras llamadas.

Rose casi se ahoga con el trago de cerveza que estaba tomando y escucha como todos se ríen incluido Hugo.

– ¡No me infiltre, tengo pase libre por ser la esposa de … ah! Mejor cállate James. – él aludido ríe levantando su cerveza en dirección de Rose.

– Yo haría lo mismo si mi Jacey estuviese en una situación parecida, sin embargo, yo iría directamente a la habitación –dice James mirando a Jacey, pasando una mano alrededor de su cintura, acercándola más a él dándole un apasionado beso.

Todos gritan abucheando y tirando palomitas a la pareja.

La noche había transcurrido sin mayores problemas, y la conversación se había centrado en Hugo. Este contaba sus experiencias en Estados Unidos y de los nuevos lugares que había conocidos, así como también de sus amigos. Rose lo observaba y pudo notar lo mucho que este se parecía a su padre, Ronald o Ron como le decían todos. Si bien ella era casi idéntica a su madre, su hermano era la sombra misma de su padre, salvo por el cabello alborotado. Típica característica Granger.

Hugo tenía el cabello corto con pequeñas ondas de un color rojo intenso, sus ojos eran azules y tenía pequeñas pecas alrededor de su nariz. Era alto y fornido, lo cual iba acorde con su estilo rockero, gusto musical que había heredado de nuestra madre.

Cada vez que Hugo estaba cerca de ella, sentía que estaba completa, que el pequeño vacío que había en su corazón se llenaba y era la persona más feliz del mundo. Luego de la muerte de Hermione y Ron, Rose se dedicó a cuidar de él, a protegerlo de cualquier cosa, no podía soportar que a el también le pasara algo. Es por eso que, le afecto tanto que Hugo se fuera a estudiar a otro lugar. Aún recuerda su pequeña discusión en donde le había dicho:

– ¡Te vas a ir a otro continente!, ¿acaso no piensas en mí? –dice Rose con tristeza.

– Por supuesto que lo hago. ¿pero tú piensas realmente en lo que me hace feliz? –dice Hugo, acercándose a su hermana –Cariño, te quiero más que a nada en el mundo, eres lo más importante para mí y siempre estaré contigo, siempre. Pero debes entender que ir a Estados Unidos y estudiar cine es mi sueño, siempre lo ha sido.

Rose lo abraza, no podía soportar la idea de que alguien importante en su vida se fuera nuevamente, pero también entendía la posición de su hermano. Ella no podía ser quien le cortara las alas, ella debía ser el impulso para que el volara.

Una leve sonrisa apareció en los labios de Rose, y apoyo su cabeza en los hombros de Hugo, quien hace lo mismo depositándole un beso por sobre su cabello, acariciando su mano, las cuales estaban entrelazadas.

Al cabo de unos minutos, golpean la puerta y Ted se levanta a abrir.

–Debe ser nuestra pequeña Lily Potter –dice levantándose y agitando su cabello el cual era de un color rosa palo.

– ¡Hola Familia! traje a un invitado él es... ¡Hugo! – dice Lily corriendo hacia Hugo, quien por el peso de su prima había caído de espaldas y ella encima de él.

–Auch Lily, me duele –dice Hugo sonriendo y abrazando a su prima con un brazo, mientras que con el otro se afirmaba con el codo para no caer del todo al suelo.

– Hugo, primo hermoso de mi vida. ¿Cuándo llegaste? –dice Lily sentándose al lado de Hugo.

– Hoy por la maña…

– ¿Por qué no me avisaste que llegabas eh? –dice tirándole una oreja a Hugo, quien grita escandalosamente.

–Ay, ay ay, cual es la manía de las mujeres Weasley en agredirme sin excusa –dice mirando a Molly y a Lily.

–No has respondido mi pregunta, ¿Cómo es posible que no me hayas avisado? ¿yo, que soy tu prima favorita? – dice Lily soltando la oreja de Hugo y frotándose el lado izquierdo de su pecho dramáticamente.

–Pues era sorpresa, ni siquiera lo sabía Rose... – mientras Hugo daba sus escusas a una molesta Lily, Rose sonriente voltea a ver al invitado de Lily, cuando lo encuentra su sonrisa se desvanece al instante. ¿Qué rayos estaba haciendo aquí? ¿Qué no se daba cuenta al peligro que se exponía? El aludido la mira con su impecable formalidad y asiente con la cabeza en respuesta. James quien vio la extraña mirada de Rose se voltea a ver qué sucede, este se levanta y mira inquisidoramente antes de decir.

– ¿tú quién eres?

Lily quien se había envuelto en una pequeña jugarreta con Hugo, dice sin menor preocupación.

– James, déjalo pasar es mi novio.

Hugo quien había alcanzado un mechón rojizo de su prima y pensaba en tirarlo se detiene de golpe.

Así como todos en la habitación.

– ¿qué dijiste Lily? –dice Albus dejando entre ver la tensión en su voz.

Lily se levanta y se acerca a Lex.

– Familia él es Alexander Nott, mi novio. –dice Lily tomándole la mano a Lex y tirando de él invitándole a sentarse en unos de los sillones que estaban desocupados, sin embargo, James lo agarra del brazo y lo detiene.

– No has respondido a mi pregunta. ¿Quién eres? ¿Cómo te llamas? ¿a qué te dedicas? ¿Cuántos años tienes? Y, por último, suelta la mano de mi hermana. –dice James quien estaba a la misma altura de Lex mirándolo fijamente a los ojos.

– Aquí vamos otra vez –susurra Ted, quien miraba divertido la situación. La verdad era que James siempre hacia esto cuando Lily presentaba algún novio, así que ya no era sorpresa su actitud. Sin embargo, no podía dejar pasar la reacción de Alexander, ante lo cual Rose se posiciono en su asiento a disfrutar del espectáculo sonriendo divertidamente a Lex. Pobre.

– Ven siéntate aquí. –dijo Albus ofreciéndole su silla. Lex lentamente se sienta, observando a James con cierto recelo.

–Vamos James, déjalo en paz, ¿harás esto siempre que presente a alguien a la familia? Te recuerdo que soy una mujer independiente, que toma sus propias decisiones y lo que digas tu o cualquiera no cambiara mi parecer. –dice Lily con molestia.

–Silencio Lily Luna Potter, esta conversación es necesaria. Como tu hermano mayor, tengo todo el derecho de hacer esto –dice James con tal seriedad que todos en la habitación se tensan. Luego posiciona una silla enfrente de Alex, y se sienta en ella con las piernas abiertas, colocando sus codos por sobre el respaldo. Mientras lo hace, en ningún momento deja de mirar a Lex, se podría decir que este estaba sabiendo sobrellevar la situación, salvo que levanta su mano y masajea su oreja izquierda. Rose sonrió al descubrir que estaba nervioso.

– ¿cómo te llamabas? ¿Alejandro?

– Alexander, Alexander Nott.

– Dime Alexander Nott ¿a qué te dedicas?

– Soy abogado de profesión y representante de Scorpius Malfoy.

Todos en la sala voltean a ver a Rose con caras incrédulas.

– Rose, ¿tu sabias de esto? – pregunta James, volteando su rostro y mirándolo culpablemente.

Rose se puso nerviosa y miro discretamente a Lily, quien agranda los ojos en señal de que no diga lo que vio aquella mañana que fue a visitar a Lily.

–No –mintió Rose, como le iba a decir a James que vio a Lex en bóxer en la casa donde vive su hermana. Eso complicaría aún más las cosas.

James sostiene aun la mirada en ella y voltea su rostro observando nuevamente al individuo.

–¿Cuántos años tienes?

–25 años.

–A esto no puede ser – exclama James levantándose bruscamente de la silla y dirigiéndose a su hermana. Lily tiene 10 años de diferencia contigo, eres un bebe al lado de él. ¿Cuándo tu tengas 30 él va a tener 40 años? ¡Te das cuentas de eso! Su diferencia de edad es enorme. No, no, no – exclama James irritado.

–Me da exactamente lo mismo su edad James, tú no eres nadie para decirme que hacer o no, o con quien andar. ¡No soy una niña! – exclama Lily. ¡Además, la diferencia de edad entre nosotros es de 5 años, no exageres!

Albus se sienta en la silla donde James lo había hecho, observa el rostro de Alexander quien aparentemente estaba tranquilo.

–Alexander, ¿quieres a mi hermana? ¿realmente la quieres?

Todos en la habitación voltean a escuchar la respuesta de Alexander, incluido James. Luego de unos segundos, responde:

–Sí, realmente la quiero. –reconoce Lex mirando a Lily, quien se sonroja una vez que lo escucha.

Todos se quedan en silencio, expectantes de la situación hasta que Albus dice.

–Pues si es así, bienvenido a la familia. – dice Albus ofreciendo su mano a Lex, quien le da un apretón.

– Que fácil eres Albus, deberías apoyar a tu hermano mayor – dice James frunciendo el ceño.

– Lo importante querido hermano, es que nuestra hermanita sea feliz y la quieran de verdad –dice Albus agarrando la mano de Lily. Esta lo mira sonriente y lo abraza por la cintura. James los mira fijamente entrecerrando sus ojos.

– Ustedes siempre ganan. Que fastidio –dice acercándose a sus hermanos y abrazándolos por los hombros, dándose un abrazo grupal. Una vez que se separa del grupo James mira divertido a Lex y dice:

– Dime cuñadito ¿te gustaría beber una cerveza con nosotros? –dice ofreciéndole una botella de cerveza a Lex quien acepta asintiendo con la cabeza.

Eran las 4:37 de la mañana y Hugo por fin logro sacar a James y Fred de la habitación, estos últimos brindaron hasta por el futuro triunfo de Inglaterra por sobre España, incluyendo en todos sus brindis a Lex, quien había sido llevado por Lily y Ted a su habitación. Rose sonríe al recordar el hipido del representante de su esposo, ver en aquella situación al gran Alexander Nott, era algo que no hubiera imaginado. Sin duda había pasado la primera prueba del mayor de los Potter.

–Está todo listo –dice Hugo sentándose en un sillón, cerrando sus ojos por un momento.

–Te pareces a Papá, haces lo mismos gestos. –dice Rose sonriente.

–Y tú a Mamá –dice Hugo abriendo sus ojos y devolviéndole la sonrisa. Derrepente se levanta y va a su maleta.

– ¿Qué sucede? –pregunta Rose.

– Recuerdas cuando fuimos a visitar una comunidad indígena en Marruecos y Papá te regalo un collar que tenía una piedra de color avellana, porque decía que era igual …

–Al color de mis ojos –termina por mencionar Rose con un deje de nostalgia. Claro que lo recordaba, fue su objeto más preciado por tres años, hasta que lo perdió en una de las tantas cajas que había transferido a la casa de sus abuelos. Ella lo había buscado en todas las tiendas artesanales de cada lugar que visitaba, sin embargo, nunca lo encontró.

–Si. Luego con el cambio de casa, acabaste por perderlo.

– Si me acuerdo.

– Pues toma –dice Hugo pasándole una pequeña caja envuelta en una cinta de regalo. –Si no me equivoco es el mismo.

Rose lo abre y es el mismo objeto que su padre le había dado hace más de 10 años.

–Hugo, es hermoso, realmente lo es. –dice Rose, quien se levanta abrazar a Hugo – ¿Cómo lo has conseguido? –dice mirando a Hugo con pequeñas lágrimas en sus ojos.

–Estaba de excursión en Colorado y visite a una comunidad indígena, estos nos mostraron varios objetos dentro de los cuales estaba ese. Le pregunte a una de las personas si podía comprarlo y ellos amablemente me lo obsequiaron –dice Hugo mirando el amuleto.

–Gracia Hugo –dice Rose apretando el amuleto contra su pecho.

–De nada preciosa, se lo importante que era para ti.

Esa noche Rose volvió a sentir esa extraña felicidad que la inundaba cuando era pequeña y dormía juntos a sus padres y Hugo en una misma carpa. El cómo se sentía protegida y amada. Observo a su hermano dormir plácidamente al lado de ella y al cabo de unos minutos ella cerro sus ojos con una sonrisa en sus labios.

Los weasley se dirigían al Estadio Soccer City, en donde se iba a realizar la final del mundo entre España e Inglaterra. Ambas selecciones, habían sido las mejores del campeonato y tenían jugadores de gran categoría. Para ambos países, era la primera vez que estaban en una final, por tanto, el entusiasmo de la prensa y por sobre todo los hinchas dejaba entrever esa pasión por el futbol.

Rose observaba a través de las ventanas del auto y la sorprendió ver la cantidad de personas que estaban gritando y ovacionando a ambas selecciones. Banderas, canticos y por sobre todo mucha algarabía se emanaba a las afueras del estadio, realmente era una fiesta, una fiesta del futbol.

Una vez dentro del estadio, se dirigieron a sus respectivos asientos, los cuales habían sido reservados por Scorpius. Sin embargo, había dos puestos que ya estaban siendo ocupados y una sonrisa se desplego en los labios de Rose.

–Señor y señora Malfoy, que gusto me da verlos aquí – dice Rose, quien se acerca cariñosamente a saludarlos.

–Hola querida. ¿Cómo has estado?, ha pasado un tiempo ya sin vernos –dice Astoria quien se levanta y abraza a Rose, mirando por detrás de ella a toda su familia.

–Veo que has venido acompañada Rose –dice Draco Malfoy, estrechando su mano con sutileza.

–Sí, he venido con mi familia, permítanme presentarlos –dice Rose quien se da vuelta y llama a su familia. Uno por uno van estrechando la mano de Draco y Astoria Malfoy quienes con amabilidad se presentan ante los Weasley.

– Potter, que sorpresa –dice Draco estrechando la mano de Harry, la cual mantiene sostenida un largo tiempo.

– Lo mismo digo Malfoy, no esperaba verte aquí –dice Harry mirando extrañamente a Draco, sorprendiendo a Rose.

–¿Ustedes se conocen? – pregunta Rose, al ver la extraña situación entre su tío y el papa de Scorpius.

–Tenemos una particular historia desde el colegio –dice Harry – ¿No es así Malfoy?

–Claro. Potter –dice mirando a Harry con cierto desdén –Entonces tus padres son Ronald Weasley y Hermione Granger, Rose –dice afirmando su propia teoría –Claro, por eso tu rostro se me hacía tan familiar.

–¿usted conoció a mis padres? –pregunta Rose, sorprendida ante tal situación que la había dejado desconcertada.

–Si, por supuesto, los cuatro –dice mirando a Harry – íbamos en el mismo curso.

Rose había quedada impactada ante tal revelación, no se podía imaginar a sus padres y tío Harry siendo compañeros del padre de Scorpius, quien era su esposo, ficticio, pero esposo legal, al fin y al cabo. Tenía un montón de preguntas que necesitaba hacer, pero Harry adivinando sus pensamientos le dice.

–Querida, sé que tiene muchas preguntas, pero este no es el lugar indicado para responderlas – dice mirando el campo de futbol, en el cual ya se estaba preparando todo para dar inicio al partido final.

Rose asiente, escribiendo una nota mental que debe hablar con su tío de vuelta en Londres.

Scorpius podía escuchar el ruido que provenía de los hinchas que ya se encontraban en el estadio, había alrededor de 85 mil aficionados, quienes habían viajado de diferentes lugares del mundo para poder disfrutar del impactante final. Levanto la mirada y pudo ver a sus compañeros, quienes estaban sentados al igual que él, concentrado para los 90 minutos más importante de sus vidas. Ganar una final del mundo, si, sería maravilloso. El logro que cualquier futbolista quiere alcanzar, alzar en sus manos esa preciada copa de oro, y sentir que eres el mejor del planeta.

–Muchachos, atención por favor –dice el entrenador, quien se acerca a ellos con unas hojas entre sus dedos.

–Ustedes pueden jugar bien o mal, pero aquí hay más de 55.000 personas que han venido a verles cómo se dejan la piel, cómo mueren por la camiseta de Inglaterra. No se preocupen por el resultado, salgan y defiendan esa camiseta, porque representa a esos 50.000 que están aquí. Lo único que les pido es que al final del partido digan que la selección de Inglaterra ha jugado fútbol. La única cosa que no quiero que perdamos esta noche es nuestra identidad. Buen partido.

Scorpius, lo observo impactante, y al cabo de unos segundos todos en el lugar se pararon a gritar la última arenga final del equipo.

Todos en el estadio estaban nervioso habían terminado los 90 minutos reglamentarios y los jugadores se encontraban jugando el primer tiempo de alargue de 15 minutos, en donde aún no había goles de ningún equipo. El partido estaba realmente parejo, y las figuras claves habían sido los defensores quienes, ante cualquier situación de peligro, actuaban logrando recuperar el balón. Rose observaba el campo, mordiéndose ligeramente las uñas, podía notar como Scorpius, Evander y los jugadores de la selección de Inglaterra estaban concentrados en el partido, sin embargo, el paso del tiempo estaba generando el desgaste físico en ellos.

El pitido que avisaba el fin del primer tiempo de alargue sonó y todos los jugadores se reunieron con su equipo técnico a recibir nuevas instrucciones. Rose podía ver como el técnico de Inglaterra le pedía a sus jugadores tranquilidad a través de sus gestos. Así como también un par de señas que realizaba con sus dedos en el aire.

Miro a su alrededor y se percató como gran parte de la familia Weasley estaban con las manos cruzadas y nerviosos por la situación. Su tío Fred tenia agarrada una bandera de Inglaterra entre sus manos y se la llevaba al pecho. En un lado opuesto, se podía decir que Draco y Astoria Malfoy miraban serenos el desenlace del partido, sin embargo, el puño enrollado de Draco por sobre su rodilla dejo entrever lo nervioso que se encontraba ante tal situación.

El partido se reanudo y el estadio retumbo de canticos y gritos apoyando su equipo. Transcurría el minuto 116, cuando todo empezó con un balón al borde derecha del área que recoge Puyol y envía a Williams Stone. Como un rayo se deshace de un oponente y emprendió una galopada por su banda hasta llegar a la mitad del campo. Perseguido por cinco españoles, nada más y nada menos, perdió el balón.

Pero el balón llegó a Scorpius que, de tacón, tocó para Evander y este de vuelta para Stone. Ya en la banda izquierda, el balón le llegó a Jordán Henderson. El delantero mandó el balón al área donde entraba Scorpius, pero Piqué tocó por los pelos el balón. Lo justo para que le llegara a Evander.

Fue entonces cuando Evander vio que Piqué, en la acción previa había habilitado a Scorpius, que con un derechazo cruzado se la levanta y Scorpius batió a Iker Casillas.

–Gooool – estallaban los hinchas ingleses en el estadio.

Rose salto y celebro el gol junto a su familia sintiendo como ese nerviosismo abandonaba su cuerpo y daba paso a la alegría y euforia del momento. A través del festejo pudo ver como Draco se levantaba y gritaba el gol que había hecho Scorpius, y Rose confirmo que a pesar de todo el señor Malfoy estaba orgulloso de su hijo.

Sonó el pitido final el cual indicaba que Inglaterra era el nuevo campeón del mundo. Los jugadores de Inglaterra, estaban reunidos celebrando al borde de la cancha, mientras que en el lado opuesto teníamos a otros jugadores desconsolados por perder el trofeo.

Rápidamente, se instaló un improvisado escenario en donde se comenzó a premiar a los mejores jugadores del torneo.

–Rose, ven, acompañame – dice Alexander con amabilidad –antes de que Rose pudiese preguntar a donde irían el responde – tenemos que bajar a la cancha para la celebración, es importante que estén las familias de los jugadores.

Rose se deja guiar por Alexander, reflexionando sobre las palabras de este. "la familia de los jugadores". Sonríe.

Scorpius nunca en su vida se había sentido tan feliz, estaba camino a recibir a su medalla, junto con sus compañeros y posicionándose en la plataforma a punto de levantar la tan ansiada copa, la cual los convertían en los mejores jugadores del mundo. El capitán del equipo, Oliver Wood, se acercaba con la copa entre sus manos, cuando la levanta, estallan fuegos artificiales, acompañado de la ovación de los hinchas que se encontraban en el estadio.

Mientras abrazaba a su compañero, pudo divisar a Rose, quien se mantenía al borde de la cancha, sonriéndole. Este corre hacia ella y se encuentran en un gran abrazo.

–Lo lograste – le dice Rose, separándose de el para poder mirarlo a los ojos. Scorpius quien aún la sostiene de la cintura le dice.

–Gran parte de este logro es gracias a ti Rose y siempre te estaré agradecido por eso –le dice mirándola a los ojos, sintiendo como el mundo se detiene por un segundo infinito, sin importar que una horda de fotógrafos esté cerca de ellos, el la besa tiernamente por sobre la comisura de sus labios.

Continuara…

¡Espero que le haya gustado!

Ya ni siquiera sé cómo empezar esto, jaja, solo pido disculpas por no actualizar tan seguido. La verdad es que he estado sufriendo el tal llamado "bloqueo del escritor", escritora, en este caso xd. Siendo sincera con ustedes, tenía todas las ganas de escribir desde octubre del año pasado (2020), pero cada vez que lo hacía no sabía por dónde empezar, las ideas no me venían, o eran muy débiles y me frustraba. Estuve a punto de borrar todo, (porque sí, soy media dramática) pero en el último minuto no podía hacerlo. Sin embargo, la tal ansiada inspiración llego a mí y comencé a escribir de a poco, y bueno, salió este capítulo.

Les tengo que confesar, que me ayudó mucho una canción que escuche en una kdrama (my unicorn girl) que se llama "be there for you". La verdad es que cuando la escuche, inmediatamente pensé en Scorpius y Rose y fue maravilloso. Fue como si la inspiración, ideas y entusiasmo vinieran a mí de forma explosiva. Ósea literalmente escribí algunos pasajes de este capítulo a las 4 de la mañana escuchando esta canción. (Escúchenla y me dicen que tal).

Adentrándonos al capítulo, la verdad desde que leí la historia de santa Anna por primera vez, sentí que no se le daba tanta relevancia a Ron, porque Rose, siempre hablaba de Hermione y lo importante que es ella en su vida, pero Ron, según mi parecer, siempre quedo en segundo lugar. Es por eso que lo integre con más fuerza en este capítulo y más adelante mostrare aspecto de él y sus influencias en Rose y Hugo.

Hugo, ¿ya era hora que apareciera no? Jaja. Al igual que Ron, Hugo es la única familia "directa" de Rose y por tanto, debe tener una mayor participación en la historia. Pienso dejarlo unos capítulos más, puesto que está de vacaciones. Siento que sería interesante explorar la relación entre Hugo y Scorpius. La relación entre cuñados. Jaja. Pero es una idea loca que se me ocurre. Xd.

Harry y Draco. Tenía que presentar a la familia weasley con los padres de Scorpius, ya era hora después de medio año de contrato, jajaja, y como leyeron, Draco y Harry se conocían, obvio, tenían que conocerse no podía dejarlo como unos simples extraños. Respecto a su pregunta, porque estoy segura que se lo preguntaron mientras leían. ¿cómo es que Draco no conocía los nombres de los padres de Rose con toda la red de contacto que tiene? La verdad queridos lectores, es que no lo conocía, como se mencionó en los escritos de Anna, los weasley eran conocidos por tener multi profesionales y también su apellido era común. Por tanto, a Draco se le paso este dato y no investigo más, sabiendo que los padres de Rose habían muerto. Sin embargo, el rostro y los gesto de Rose siempre le hicieron recordar a Hermione Granger.

Ya por terminar, les quería comentar que modifique el capítulo 33, porque nuevamente leí la historia de Anna, y continúe leyendo mis capítulos (lo cual fue súper loco, porque estaba leyéndolo como fanática y no como escritora jaja) y tal como dijeron en los comentarios iba muuuuy rápido. Así que pise el freno, y modifique el tema del beso apasionado que estaba al final del capítulo.

Antes que me olvide, cree una cuenta de Instagram bohemiiiah hace poco la cual está abierta para ustedes si quieren escribirme o mandar alguna idea del fan fic todo será bien recibido. Planeo escribir también otras historia, pero en wattpad.

Espero que se cuiden y se hayan vacunado! Yo estoy lista con mis dos dosis de Pfizer jaja.

Nos leemos pronto, créanme que sí o eso espero.

Besos y abrazos

BOHEMIA