Boku no Hero: Royal
Muy buenos Días/Tardes/Noches a toda mi gente, yo soy ZarBalor reportándome con otro capítulo de BnH: Royal.
Espero que todos estén bien, no se si donde están ustedes hace frío, pero aquí en mi ciudad sí que lo está, estoy escribiendo esto en mi cama, la que no he abandonado para nada mas que comer e ir al baño.
De cualquier forma, no tengo mucho que decir, así que empecemos con el capítulo.
Ultima Actualización: 8 de Diciembre.
Tiempo Transcurrido: 1 Semana y 1 Día (8 Días)
Efectos, Tiempo y Lugar
Pensamientos
Pensamiento Colectivo
- "Diálogos Recordados" -
- Diálogos -
Palabras de Traducción
Boku no Hero: Royal
Cap 16: The One
Castillo Eisendrache
Un nuevo día empezaba en Werfen. El Castillo empezaba a tener actividad y los jóvenes aspirantes a héroes despertaban para recordar que estaban en un Castillo Europeo, todos los chicos se levantaron sintiéndose bastante descansados, no recordaban haber dormido tan bien en mucho tiempo.
El primero en levantarse fue Tetsutetsu, y lo primero que hizo fue tomar una ducha, el baño del lugar era bastante espacioso, como los enormes baños del hotel, incluso, tal vez un poco más grande, mientras el peligris se duchaba, los demás chicos se levantaban de sus camas.
- ¿Qué hora es? – pregunta Honenuki.
- Las 9 en punto, tenemos que… – Monoma bosteza – Arreglarnos, el cumpleaños de Eisendrache-san es mañana – comenta el rubio tallándose el ojo.
- Recuerda que… – Honenuki también bostezó – Puedes llamarlo Kree.
- Eso sigue confundiéndome, vamos, debemos ducharnos – dice Monoma.
Con las chicas
Las chicas ya estaban despiertas, y al igual que los chicos, optaron por una ducha mañanera, Shiozaki fue la última en ducharse, ya que a veces, sus lianas se desprendían de su cuerpo y las chicas podrían pincharse con estas. Una vez todas terminaron de ducharse, empezaron a vestirse y salieron de su cuarto compartido, pero al abrir la puerta, se encontraron con Kreema, quien solo tenía una mirada seria y sus brazos cruzados.
- Guten Morgen – saluda la peliazul con una ligera sonrisa – Que bueno que ya están arregladas – la princesa mira a las chicas – Bueno, más o menos, síganme – la pequeña chica gira y empieza a caminar por el pasillo.
- Seguimos sin agradarle – comenta Komori.
- No le agrada ninguna chica que Kree considere una amiga – contesta Tokage.
Después de un rato, Kreema llevó a las chicas al comedor, donde las esperaba Sylvianne, quien solo tenía una gentil sonrisa en su rostro. Solo eso, su mirada era tranquila y serena, y aun así, las chicas sintieron una enorme presión en su pecho, simplemente el aura que transmitía la adulta era demasiado imponente, y eso que solo estaba sentada.
- Me alegra que llegaran – comienza a hablar Sylvianne poniendo nerviosas a las chicas – Antes que nada, me disculpo por lo que hizo mi hija anoche… Kreema – las chicas miran confundida a la mujer.
- ¿Sí, mamá? – pregunta la chica.
- Discúlpate – ordena la mujer.
- ¡¿Q-qué?! – vuelve a preguntar la peliazul sorprendida.
- Que te disculpes, por intimidarlas anoche – responde la mujer seria.
- P-pero – Kreema observa el rostro serio de su madre y luego mira a las amigas de su hermano – L-lo lamento.
- Por… – pide Sylvianne que continúe.
- P-por intimidarlas – responde Kreema.
- Y…
- No debí hacerlo, s-son nuestras i-i-invitadas – termina de decir la chica con un sonrojo en su rostro, jamás se había sentido tan humillada.
- Perfecto, espero que acepten las disculpas de mi hija – en ese momento, llegó Kree con sus amigos – Wunderbar, ya están todos, por favor, tomen asiento – acto seguido, los aspirantes a héroes se sentaron en la enorme mesa.
- Por aquí, chicos – dice Kree sonriendo.
Kree se sentó a lado de su amigo Tetsutetsu e Ibara, quien estaba un poco nerviosa, unas puertas se abrieron, de donde salían Kreega y su hermana mayor, Kreea, ambos caminaron hasta llegar a la mesa.
- Bereit – comenta la pelirroja sonriendo.
Acto seguido, algunas personas salieron con algunos platillos y los colocaron en la mesa con cuidado, había muchas cosas, pan, fruta, tostada, pero el plato principal fue servido; era dos huevos estrellados, champiñones, una papa hashbrown, una salchicha alemana asada acompañado de frijoles, todos observaron el platillo sorprendidos, todo se veía delicioso.
- Bueno, empecemos – dice Sylvianne empezando a comer.
Se notaba el nerviosismo en la cara de los japoneses, pero el primero en perder el nerviosismo fue Tetsutetsu, quien, al probar el primer bocado, su mirada se iluminó.
- E-está… Delicioso – comenta el chico sonriendo.
Ibara fue la siguiente, quien, al probar su comida, quedó igual que su compañero peligris.
- Esto… sabe muy bien, nunca había probado algo igual – comenta Ibara sonriendo.
- Me alegro que les guste, Kreega se encarga de la comida en el Castillo – el mencionado solo se oculta en la mesa con su máscara nuevamente – No uses la máscara en la mesa, cielo.
- P-pero… - el chico observaba a su madre, quien solo lo mira, finalmente el chico suspira y procede a quitarse la máscara, las chicas miraron los rosados ojos del hermano de Kree, de verdad se veían enigmáticos.
- Disculpen a mi hijo, Kreega es demasiado tímido – menciona Sylvianne tranquila.
- Emm, d-disculpe, M-majestad, tenía una duda – habla Kendo nerviosa.
- Adelante, siéntete libre de hacerla – dice Sylvianne.
- Tengo una amiga, se llama Yaoyorozu Momo, ella… me contó que ustedes son una potencia tecnológica en todo el mundo, p-perdón por mi ignorancia, pero, ¿Cómo es que nunca escuchamos de ustedes? – pregunta la pelinaranja.
- No somos una potencia – habla Kreema bufando – Somos LA potencia tecnológica del mundo entero, muchas gracias – corrige la peliazul.
- Kreema, compórtate – regaña Sylvianne a su hija - Bueno, Fräulein Kendo, es una buena pregunta la suya, hemos mantenido la existencia de nuestro reino casi en el anonimato. Para el resto del mundo, la Familia Eisendrache son solo empresarios. No saben que somos un reino, de saberlo, afectarían negativamente la pacífica vida de nuestra gente, como, por ejemplo, la media. Recuerdo que invadieron su escuela por una exclusiva, lo que llevó a una falsa alarma. Por eso solo dejo que el reino sea mencionado cuando es enteramente necesario, y, que sea mencionado como una ciudad – finaliza Sylvianne.
- E-entiendo – comenta Kendo volviendo a su comida.
- Debe ser muy difícil moverse desde aquí hasta Japón – habla Tokage tratando de iniciar una conversación.
- Ciertamente lo es, aún con los aviones que logran disminuir la distancia entre ambos países, es cansado en verdad, aunque, ya estamos trabajando para disminuir aún más esos tiempos – comenta Sylvianne sonriendo un poco.
- ¿Harán aviones más veloces? – pregunta Honenuki.
- Mejor – habla Kreema sonriendo confiada – Estoy a casi nada de perfeccionar la teletransportación – contesta la chica orgullosa.
- Como… ¿Teletransportación tipo Quirk? – pregunta Komori.
- ¡Hahahahaha!, ¡Claro que no!, Hablo de teletransportación real, sin necesidad de un Quirk – eso sorprendió a los estudiantes.
- I-imposible – comenta Monoma sorprendido.
- Para mi no hay imposibles, solo debo modificar mejor el desplazamiento de partículas de un punto a otro, hasta ahora solo he conseguido teletransportar cosas pequeñas, como una nuez o un vaso, con un poco más de tiempo, podré teletransportar humanos eficientemente – explica la joven peliazul sonriendo orgullosa.
- Kreema ha sido la encargada de crear mucha de la tecnología que han visto desde que llegaron a Werfen – responde Kreea sonriendo.
- Wunderfiz es la cabeza científica del reino, posee el IQ natural más alto jamás registrado, ella programó a Freyja, y Kreema es su aprendiz – responde Sylvianne mirando a su hija menor.
- Amm, ¿Cómo que 'IQ natural'? – pregunta Kendo.
- Bueno, existen Quirks que permiten a su usuario mejorar parcial, o permanentemente el IQ de una persona. Wunderfiz es un caso distinto, su inteligencia es extremadamente alta, y ningún Quirk o cualquier otra cosa ha influenciado dicha inteligencia – menciona la Reina – Hablando de Wunderfiz, Fräulein Komori – la adulta observa a la chica – Tengo entendido que usted hizo sus pasantías en la agencia de la Perk Squad.
- A-así es M-majestad, y-yo hice mis pasantías con ellas, f-fue bastante beneficioso – responde Kinoko sonriendo un poco.
- Y me enteré, además, que adquirió el rango de Sargento, eso es impresionante teniendo en cuenta que solo estuvo una semana ahí – comenta Sylvianne.
- M-muchas gracias, M-Majestad, f-fue muy duro, y-y de hecho, ni siquiera me dijeron el rango de la misión, p-pero valió la pena – responde Komori.
- Me doy cuenta, ser un sargento no es sencillo, usted técnicamente estaría al mando de un grupo de soldados en una operación, estoy segura de que estaría más que calificada para eso – comenta la Reina.
- G-gracias por sus palabras, M-Majestad – responde la chica sonriendo emocionada.
- Herr Monoma – el rubio se puso nervioso – He sido informada por mi hijo, sobre sus Quirks, el suyo, si mal no recuerdo le permite copiar el poder de la persona que toca, ¿Correcto?
- A-así es, Majestad, tengo un lapso de 5 minutos con cada Quirk que copio, pero no puedo usar más de dos poderes a la vez – explica Monoma.
- Tal vez no aún, ¿Ha intentado copiar el Quirk de Kree? – pregunta Sylvianne.
- Una vez, pero sus lobos me lo impidieron, aún tengo dudas sobre si podré copiarlo.
- Sería una demostración interesante.
- Es incomodo – responde Kree.
- Herr Honenuki, Fräulein Tokage, ustedes entraron por recomendación, como Kree, ¿Cierto? – pregunta la mujer.
- E-exacto, y-yo estuve en la misma habitación que Kree, aunque ahí no lo vi usar su Quirk.
- ¿Y cuál es el suyo, joven Honenuki?
- Bueno, puedo ablandar cualquier superficie que toque y nadar sobre ella, me es útil cuando tengo que ocultarme o moverme rápidamente.
- Interesante, ¿Y usted, Lady Tokage?, ¿Cuál es su Quirk?
- M-mi Quirk me permite dividir las partes de mi cuerpo, y-y controlar cada parte independientemente, puedo dividirme hasta en 50 partes y después de un tiempo, vuelvo a unirme.
- Hmph, que Quirk tan peculiar.
- ¿Funciona con tus Brüste? – pregunta Kreema riendo un poco.
- Kreema – regaña Sylvianne – Lamento mucho el comentario de mi hija.
- E-esta bien, Majestad, no le entendí de todas maneras.
Después, Sylvianne observó a quienes eran, según palabras de Kreea, los más cercanos a su hijo.
– Herr Tetsutetsu, Fräulein Shiozaki – los mencionados se tensaron un poco - ¿Cómo es Kree en Japón? – Kree se puso nervioso.
- B-bueno, é-él es… alguien muy atento – habla Shiozaki.
- También muy inteligente, gracias a él, pasé los exámenes teóricos – responde Tetsutetsu sonriendo – Kree ha sido un muy buen amigo.
Sylvianne sonríe complacida ante la respuesta que recibió, pero como toda madre, necesitaba más.
- Me alegra que Kree esté tomándose sus estudios enserio, ¿Y usted, Lady Shiozaki?, ¿Hay algo más que pueda contarme sobre Kree en Japón?
- M-mamá – se queja avergonzado Kree.
- B-bueno, e-es alguien, muy amable, m-me ayudó mucho en el entrenamiento de combate, y-y en el Festival Deportivo, aunque es alguien muy imprudente.
- ¿Imprudente, dices? – pregunta curiosa Sylvianne.
- Siempre se arriesga demasiado, a veces innecesariamente, lastimándose a sí mismo con tal de salvar a otros, eso es muy noble, pero, debería cuidarse más. Me preocupa cuando se lastima gravemente y… - la chica se detiene cuando nota que todos las están mirando – Ejem, es muy imprudente – finaliza Shiozaki.
- Es lo mismo que yo le digo – comenta Kreega comiendo.
- Mi culpa – dice Kree riendo un poco con sus compañeros, pero Sylvianne solo ensanchó un poco más su sonrisa.
- Interesante – piensa la mujer, para luego dar un pequeño aplauso - Bueno, jóvenes héroes, disfruten su comida, la fiesta será mañana – dicho esto, todos volvieron a comer.
Después de comer, Kree guio a sus amigos a recorrer el Castillo, a pesar de que estaba soleado, el aire que soplaba era algo fresco pero agradable. Mientras caminaban por el patio recreativo, subieron unos escalones para llegar a una torre, la vista panorámica era espectacular, se veía todo el pueblo desde ahí, incluso se veía a Freyja completo en posición fetal, pero luego, Tokage miro hacia una zona cerca del pie de la montaña y cerca del río congelado, parecía una especie de estación de algún tipo.
- ¿Qué es ese lugar, Kree? – pregunta Tokage.
- No tengo idea, mamá dijo que era una especie de almacén abandonado, y que mandaría gente a limpiarlo, que podría sernos útil en el futuro, pero no lo ha abierto – comenta el chico tranquilo.
- Es impresionante que, con tanta tecnología, este lugar se vea tan tradicional – comenta Honenuki maravillado.
- ¿Enserio lo creen?, Japón es casi igual – dice Kree sonriendo – Creo que ya saben cómo me sentía yo mis primeros días en Japón – comenta el chico apoyándose sobre el borde observando el pueblo. Realmente extrañaba su hogar, le alegraba que pudiera disfrutar de estos momentos con sus amigos.
Con Wunderfiz
La mujer conducía por una calle en camino a la instalación secreta, se veía frustración en su voz cuando recibió la llamada de una de sus subordinadas informándole de una horrible noticia, realmente esperaba que no fuera verdad.
Una vez llegó, se dirigió inmediatamente a la base subterránea dónde se encontraba el cuarto donde vigilaban la Pirámide, una vez llegó, varios trabajadores se acercaron a ella.
- Esto es muy malo, señorita Wunderfiz – dice uno de los científicos.
- No quedó nada de él, y las cámaras de seguridad no registraron nada – comenta otra trabajadora.
- Por favor, calma, ¿Qué es lo que se sabe? – pregunta la peliazul, Ferdinand se acerca.
- Estábamos acabando los códigos que nos pediste, pero de repente, uno de los radiadores empezó a fallar de la nada, Erick entró con el traje de protección, pero cuando iba a salir, la puerta se cerró de golpe dejándolo afuera, el impacto destruyó su visor – explica el hombre.
- ¿Cómo es eso posible?, no hay corrientes de aire aquí, ¿Cómo se cerró esa puerta? – pregunta Wunderfiz seria.
Antes de decir otra cosa, más rayos eléctricos salieron de la superficie de la Pirámide, causando que los científicos empezaran a moverse a trabajar para contener lo que sea que estaba causando eso.
- Se esta volviendo más fuerte, está ganando más poder – dice Wunderfiz mirando todo seriamente.
- La actividad no ha cesado, al contrario, está subiendo de forma exponencial, ha empezado a mover objetos dentro de la sala – dice Ferdinand tratado de contener la energía.
- La Pirámide cerró la puerta. Eleven la potencia de los estabilizadores, 90 Teravatios serán suficiente – comenta Wunderfiz.
- De inmediato, señora – comenta un trabajador aumentando la fuerza de los estabilizadores.
- ¿A dónde vas? – pregunta Ferdinand al ver que Wunderfiz se dirigía a la salida.
- A informar a la Reina, esto es grave y debe saberlo, vigila que nada salga de aquí – dice la mujer saliendo del laboratorio.
- Lo haré – el hombre sonriendo de lado.
Volviendo con Kree
Todos seguía recorriendo el Castillo, estaban maravillados con la imagen que tenían de este, un Castillo de la Edad Media, aún de pie y sumamente precioso. Mientras caminaban, Tetsutetsu vio una máquina extraña, parecía una plataforma circular, con un arco como entrada y unos muros alrededor de esta, sin techo, la curiosidad le picó al peligris.
- Oye, Kree, amigo, ¿Qué es eso? – pregunta Tetsutetsu.
- Oh, eso, amigo mío, es la Wundersphere – responde Kree sonriendo.
- ¿Y qué es lo que hace? – pregunta Monoma.
- Les mostraré, Tetsutetsu, entra por favor – pide Kree.
- Ok – el chico obedece y acto seguido, Kree entra con él.
- Ahora, jalamos esta palanca – Kree enciende la máquina.
- Lanzamiento de 115, autorizado – se escucha una voz computarizada y segundos después, Tetsutetsu y Kree salen disparados a los aires, a una gran velocidad.
- ¡Kree! / ¡Tetsutetsu! – gritaron a la vez Shiozaki y Kendo.
Poco después, una plataforma circular muy parecida a la Wundersphere, pero sin los muros, se ilumina de color azul, se escucha un sonido al otro lado del Castillo y luego se ven a dos figuras volando a gran velocidad hacia donde se encontraban los jóvenes.
Tetsutetsu y Kree aterrizaron en esa plataforma totalmente intactos. El peligris tenía una sonrisa grande en su rostro y se veía muy emocionado.
- ¡Tienen que probar esto! – dice el chico riendo.
- ¿Qué fue lo que pasó? – pregunta Komori.
- La Wundersphere lanza a los aires cualquier tipo de carga y con una extraordinaria precisión, dejará esa carga en la plataforma correspondiente, debido a la tecnología única que emplea, el lanzamiento será rápido, pero al caer, nada se dañará en lo absoluto, es completamente inofensivo – explica Kree sonriendo.
Todos observaron la maquina extrañados, era una explicación muy confusa, que solo se aclararía si lo probaban.
Kree los guía al barandal central del Castillo, mostrándoles que hay otra Wundersphere, pero más grande.
- Esta Wundersphere nos llevará directo al pueblo, vamos – invita Kree a sus amigos, quien, no tan convencidos, acceden e ingresan a la extraña máquina.
- Lanzamiento de 115, autorizado – anuncia la voz y los estudiantes de la Clase B salieron disparados al aire mientras gritaban.
Una vez los chicos se fueron, Sylvianne borró su sonrisa, y se aseguro de que nadie la siguiera, se dirigió hacia una puerta bastante escondida, colocó su mano en un escáner dactilar y luego dejó que un aparato escaneara su pupila, luego, una parte pequeña del muro se desprendió mostrando un teclado pequeño, Sylvianne introduce un código y luego, el teclado se oculta nuevamente. La puerta se abrió de inmediato y la Reina entró al misterioso cuarto.
Bajó por unas escaleras hasta entrar a un pequeño cuarto con un sarcófago de piedra en el centro, detrás de ese sarcófago había un pequeño ventanal hueco, con 3 cabezas de dragón talladas en piedra alrededor, la mujer tomó una pequeña roca afilada que había en el ventanal y se hizo un pequeño corte en su mano dejando un poco de su sangre en los hocicos de los dragones de piedra. Al hacer eso, los ojos de los dragones prendieron en pequeñas llamas.
- Nunca pensé que volvería a usar esto – dice Sylvianne cuando el ventanal empieza a abrirse mostrando un pasadizo secreto, la reina entra y segundos después, el pasadizo se cierra.
Volviendo con Kree
El chico y sus amigos paseaban por el pueblo, compraron algunas cosas que les llamaba la atención, pero, después decidieron volver al bosque porque les gustó mucho, no al manantial secreto de Kree, Ibara quería ver más del bosque, nadie se negó.
Una vez ahí, caminaron por un rato mirando los árboles que, algunos, estaban cubiertos de nieve. Mientras paseaba, Ibara nuevamente notó una roca extraña, que tenía algunos tallados circulares en ella, la curiosidad le ganó a la joven, quien se detuvo.
- ¿Qué ocurre, Lady Ibara? – pregunta Kree.
- Kree, ¿Qué es esto? – pregunta la chica señalando la roca.
- Hmph, que raro, no vi esta roca – Kree se acerca observando la roca tocándola – Está tallado a mano, parece antiguo, pero, estos símbolos… los he visto antes – cuando el pelinegro toca el centro del tallado, este se empieza a iluminar de un tono azul brillante.
- ¡Wow! – exclama Tetsutetsu - ¿Eso es normal? - pregunta.
- No debería – contesta Kree.
- Aquí hay otra – dice Kendo señalando otra roca que se iluminó.
Los jóvenes observaban como algunas rocas más empezaban a iluminarse, aún con el musgo y pasto que tenían se lograba divisar el camino que formaban. Kree observaba las rocas analítico, así que decidió seguirlas.
Los demás siguieron a su compañero, era bastante raro y querían saber a dónde llevaría ese extraño camino. Caminaron un rato siguiendo las distintas rocas que se iluminaban, hasta que llegaron a unas ruinas, se veían bastante antiguas.
- ¿Qué es este lugar? – pregunta Kendo sorprendida.
- No tengo idea. Jamás lo había visto - responde Kree.
Kree se acercó a la entrada de las ruinas y al hacerlo, descubrió una inmensa cámara oculta, había 4 estatuas de unos seres extraños cuyo rostro era solo una boca llena de colmillos, similar a la máscara de Kreega. Las estatuas se colocaban en forma cuadrada, y sostenían el techo, y en el centro de las estatuas, había una pirámide de piedra, con algunos tallados más.
Kree observa el lugar sumamente intrigado, jamás había visto estas ruinas, mientras caminaba pisó una placa cuadrada del suelo, este tenía otros símbolos raros que se iluminaron de azul brillante por unos segundos.
- Nunca antes había visto este lugar en mi vida, y he recorrido el bosque por 12 años – comenta Kree observando el enorme lugar.
- Kree, aquí hay otro – dice Tetsutetsu pisando otra placa y al igual que con Kree, después de unos segundos empezó a brillar en color azul.
- También hay una aquí – comenta Kendo pisando otra placa.
- Y aquí – responde Honenuki imitándolos.
Cuando las 4 placas se encendieron, la habitación entera se llenó de partículas azules que iluminaban todo el lugar, Kree trató de caminar, pero se sintió más ligero, al saltar, notó que la gravedad había disminuido gradualmente, similar a cuando usaba sus botas, los demás lo imitaron, era divertido, incluso se rieron de lo que estaba ocurriendo.
- Increíble - habla Kree sorprendido.
- Esto es divertido – dice Tokage saltando de lado a lado riendo.
- Miren, ¡Corro por las paredes! – comenta Honenuki corriendo por las paredes mientras reía.
- Este lugar es increíble – responde Tetsutetsu.
Kree sonreía mientras disfrutaba del lugar, pero en un salto erróneo, chocó con Ibara.
- ¡Au! – se queja la chica.
- ¡L-lo siento Lady Ibara!, perdóname – pide Kree avergonzado.
- E-estoy bien, enserio – la chica sonríe y su amigo la ayuda a levantarla.
Ibara se soba un poco la cabeza y observa a Kree avergonzado por lo que hizo, era adorable cuando se apenaba de sus acciones.
- ¡No!, ¡Ibara, contrólate! - esos eran los pensamientos de la peliverde.
Antes de seguir, las luces parpadearon un poco y después, la gravedad volvió, todos volvieron al suelo a salvo, pero luego, se escucharon unos ruidos secos, como piedras cayéndose, cuando se dirigieron al origen del sonido, notaron efectivamente, unas enormes placas de piedra que se juntaron. Kree se llenó de curiosidad y se acercó a la ahora plataforma, Ibara lo siguió de cerca, la plataforma no era muy grande, así que solo Kree e Ibara la usaron, cuando se colocaron encima de esta.
- ¿Qué será esto? - pregunta Kree.
- Si se cayó, entonces debió estar ahí - Ibara señala a un hueco que había unos metros más arriba.
- Tal vez esto se eleva cuando la gravedad vuelva a disminuir - deduce Kendo pensando.
- Entonces esperemos - comenta Tetsutetsu mirando el resto del lugar.
Tal y como Kendo dijo, una vez la gravedad siminuyó nuevamente, la plataforma se elevó lentamente hasta detenerse en el hueco de la pared.
Kree observó sorprendido, había un cadáver ahí, mejor dicho, un esqueleto, este yacía acostado sosteniendo un arco extraño entre sus brazos, Kree miró la inscripción en la pared, donde, aunque se encontraba deteriorada por el tiempo, tenía el nombre "Arthur" inscrito.
- Él… es el primer Rey de Werfen – comenta Kree sorprendido.
- ¿Q-qué? – pregunta Ibara sorprendida al igual que él.
- Es el primer Rey, esta… es su tumba – Kree se voltea y la plataforma empieza a descender – Estamos en la Cripta de mis ancestros – comenta el austriaco mirando el lugar.
Kree observaba el lugar intrigado, había más ataúdes con más nombres, supuso que eran los descendientes y sus respectivas familias. El chico corre hacia las estatuas y ve que, en los pies de estas, había unas inscripciones en un idioma extraño, ya que el idioma constaba de triángulos y cruces acomodados de cierta forma lineal.
- 'El viento petrificado revelará la verdad del alma' – lee Kree en la inscripción de una de las estatuas, luego lee las demás – 'Si de la oscuridad quieres escapar, de las alturas no has de bajar' – Kree se dirigió a la tercera estatua - 'Cuando el cielo se acabe, el lecho se revelará' – finalmente, Kree se acercó a la última estatua - 'La Furia de los Antiguos, es la llave que abre el camino' – Kree quedó confundido.
- ¿Qué sucede Kree? – pregunta Kendo.
- Estos acertijos… son extraños, ¿Viento petrificado?, ¿A qué se refiere?
- ¿Será algún Quirk? – pregunta Honenuki – Como Tsubaraba-kun.
- Imposible, estos grabados tienen siglos de antigüedad, no existían los Quirks cuando el primer Rey murió – comenta Kree pensando.
- Creo que no es literal – dice Kendo – Tal vez tiene un sentido más figurativo.
- Es posible, viento petrificado – Kree observa a su alrededor, y ve que en las paredes hay unas placas que sobresalían de la pared y que esta tenía algunas ondas talladas que brillaban simulando un viento – Lo tengo, ese es el viento petrificado - comenta Kree.
- Ok, tenemos el primer acertijo, ahora el segundo 'Si de la oscuridad quieres escapar, de las alturas no has de bajar', ¿Qué creen que signifique? – pregunta Kendo.
- ¿Será también figurativo? – pregunta Komori.
- Esperen – Tetsutetsu salta presionando una de las placas atorándola en la pared y se escuchaba un sonido como si eso fuera lo que se tenía que hacer, la placa no se movió, pero cuando el peligris tocó el suelo, la placa se volvió a salir.
- Ya entiendo – dice Monoma- Hay más de una placa de viento, creo que el acertijo hace referencia a que debemos presionar todas las placas sin tocar el suelo – comenta el rubio mirando las placas.
- Eso… tiene sentido – comenta Kree – Muy bien todos, busquen una placa y a la cuenta de 3, todos la presionan a la vez.
- ¡Hai! – responde los demás buscando las placas, lo cual fue muy sencillo, porque solo estaban separadas algunos metros unas de otras.
- Placas encontradas – dice Tokage sonriendo.
- A la cuenta de 3, 1… 2… ¡3! – los estudiantes saltan presionando las placas a la vez completando el acertijo.
Cuando cayeron al suelo, vieron como de las bocas de 2 estatuas, salían unos rayos azules que disparaban hacia la pequeña pirámide de piedra.
- Creo que vamos por buen camino – comenta Kree mirando lo que hicieron.
- ¿Cuál era el tercer acertijo? – pregunta Ibara.
- 'Cuando el cielo se acabe, el lecho se revelará' – recita Kree serio.
- ¿Qué querrá decir con eso? – pregunta Honenuki.
- 'Cuando el cielo se acabe'… – poco después de que Kendo dijo eso, la luz del lugar parpadeo un poco y luego, las partículas desaparecieron regresando la gravedad a su estado original.
- Creo que a eso se refería – responde Kree.
No pasó mucho tiempo cuando escucharon el seco golpe de las plataformas caer y estrellarse contra el suelo, los héroes corrieron hacia la tumba del primer Rey y al llegar, se llevaron tremendo susto.
Sentado y recostado, estaba el esqueleto del primer Rey, pero su mano derecha estaba extendida sosteniendo el extraño arco. Todos sintieron miedo, era como si el esqueleto se hubiera salido de su tumba para sentarse en la pared, Kree se acerca lentamente al esqueleto y cuando lo hizo, la mano de este se abrió para que el chico tomara el arco, Kree lo toma, pero al hacerlo, sus ojos y las cuencas del esqueleto, se iluminan de un tono celeste.
Lugar Desconocido
Kree abrió los ojos confundido, no sabía donde se encontraba, al mirar a su alrededor, parecía que llegó a cómo se veían la Cripta en sus inicios, porque estaba vacío, sin tumbas y, además, no estaban sus amigos. Luego se dirigió a la entrada vio como había un hombre con ropa elegante y una capa sumamente herido, su arco lo ayudaba a mantenerse de pie y tenía sangre escurriendo por su cuerpo. Kree se acercó, y al hacerlo, vio el panorama, era el reino entero, al menos en sus inicios, casi destruido, el cielo era rojo y tenía un enorme agujero negro en las nubes, Kree mira al hombre quien solo se recuesta un rato.
- Esto… este escenario ya lo vi antes – dice Kree, un pequeño flash llegó a su mente, una de las pinturas del Castillo se veía extrañamente similar, cielo rojo y oscuro, un enorme hueco negro en las nubes, destrucción por todos lados, definitivamente era el escenario de esa pintura.
- Esto fue solo el inicio, muchacho – dice el hombre recostado sosteniéndose su herida, Kree pensó que no se refería a él, pero el hombre lo mira - ¿Eres sordo, acaso? – pregunta sorprendiendo al austriaco.
- ¿Cómo puedes verme?, pensé que solo sería un espectador – comenta Kree.
- En parte lo eres – responde el hombre y ambos miran el escenario.
- Es horrible – dice Kree.
- Créeme niño, esto es lo peor que le pasó y le pasará al reino, tal vez yo muera, pero mi trabajo está hecho – el hombre suspira aliviado – Así que, ¿Tú eres el nuevo heredero?, vaya que los tiempos han cambiado, nieto – dice el hombre mirando a Kree.
- Abuelo, ¿Quiénes atacaron? – pregunta Kree.
- Los enemigos de los Guardianes – responde el Primer Rey – Son seres malignos, que solo piensan en invadir, destruir y consumir dimensiones, los Apothicon – el hombre abraza un poco su arco – Pase lo que pase, nunca, jamás debes permitir que el 115 sea utilizado de mala manera, eso solo le daría más probabilidades a los Apothicon de entrar a esta dimensión y sucederá lo mismo que estás viendo tú – el Rey ve a Kree y sonríe – Mi Arco te será de utilidad, tómalo – pide el moribundo hombre.
- ¿Estás seguro? – pregunta Kree.
- Lo necesitarás, créeme – la vida del hombre se acababa poco a poco y Kree lo ayuda a recostarlo con cuidado en el suelo – El Arco… te ayudará a encontrar el poder que necesitarás en tu pelea, confío en que saldrás victorioso, nieto – dice el hombre sonriendo un poco.
- ¿Pelea?, ¿De qué pelea hablas? – pregunta Kree, pero era tarde, el Rey había muerto.
Cripta
Kree volvió en sí con una bocanada de aire y fue ayudado por sus amigos, cuando se recuperó, vio que tenía el arco en su mano y el esqueleto seguía como lo encontraron.
- ¿Qué sucedió? – pregunta Ibara.
- Creo que… encontramos la llave – responde Kree con el arco en mano.
Todos se dirigieron a la pirámide de piedra y vieron como las otras 2 estatuas disparaban el mismo rayo azul de sus bocas, los rayos se detuvieron y la pirámide empezó a abrirse revelando un pequeño pedestal con un hueco, Kree inserta el arco ahí y la pirámide vuelve a cerrarse. La punta de la pirámide se ilumina y sale un rayo de esta que ilumina todo el lugar.
Una vez la luz se disipó, ya no estaba la pirámide, solo el pedestal y de este, estaba flotando un arco diferente, parecía ser una combinación entre huesos y roca unidos con algunos detalles dorados y desprendía un humo celeste, la cuerda era de color celeste igualmente y brillaba ligeramente.
Kree tomó el arco sintiendo una corriente de energía recorrer todo su cuerpo, finalmente mira el arco.
Antes de hacer cualquier cosa, empezó a sentirse un corto, pero intenso terremoto, todos se sostuvieron de donde pudieron para evitar caer, pero después de unos momentos, el terremoto se detuvo.
- ¿Qué fue eso? – pregunta Tetsutetsu.
- Un terremoto, al parecer – responde Monoma.
- Volvamos al pueblo – dice Kree saliendo de la Cripta junto a sus amigos.
Con Wunderfiz
Luego de reunirse con la Reina, esta le dio la orden de empezar a evacuar a la gente si lo veía necesario, así que puso a todas sus mejores soldados a iniciar con las rutas de evacuación, cuando sintió el terremoto sabía que ya no había escapatoria, el tiempo se estaba acabado, cuando terminó, su celular sonó y decidió atender a la llamada.
- ¿Qué ocurre? – pregunta Wunderfiz.
- Todo se salió de control, necesitamos que regrese al laboratorio, ¡Ya! – dice Ferdinand al otro lado de la línea hasta que esta se corta.
- Mein Got – menciona Wunderfiz llamando a otro número – Jugger, trae a tus hermanas, tenemos problemas – Wunderfiz colgó y se dispuso a ir de nuevo al laboratorio.
Tomó sus llaves y condujo a toda velocidad hacia las montañas del este, sus chicas la seguían de cerca, aumentó la velocidad y ni siquiera dejó que el portero levantara la barra de seguridad, esto era urgente. Bajo del auto rápidamente, armada con una pistola e ingresó a las instalaciones rápidamente seguida de la Perks Quad, todas armadas.
No había personas en la instalación, y eso le preocupaba, nadie había abandonado los laboratorios, entonces, ¿Dónde estaba todo el mundo?, se volvieron a sentir los temblores y Wunderfiz le quita el seguro a su arma y entra al elevador.
- ¿Están listas? – pregunta la peliazul
- Siempre – contesta Jugger cargando un rifle de asalto Stg-44.
- Espero que no sea lo que sospecho – dice Wunderfiz presionando el botón dirigiéndose al laboratorio.
Wunderfiz no lo notaba, pero estaba sumamente nerviosa, esperaba equivocarse, enserio quería equivocarse, el sonido de que llegaron al piso deseado se escuchó y las puertas del ascensor se abrieron, y ahí lo vio.
Varios de sus trabajadores tirados en el suelo, con algunas manchas de sangre en sus ropas, heridas de bala sin duda alguna, por la posición en la que estaban, fueron sorprendidos, casi emboscados. Luego vio a una de sus trabajadoras tecleando algo en las computadoras mientras Ferdinand le apuntaba en la cabeza.
- Muchas veces, los más grandes pensadores de la historia han tenido una pregunta, ¿Por qué estamos aquí?, ¿Cuál es nuestro propósito? – dice el hombre sin ver a Wunderfiz.
- ¿Qué has hecho? – pregunta la peliazul apuntándole.
- Lo que debía hacerse, desde la caída del Rey, dejaron sus esperanzas en manos de un montón de niños – dice el hombre sin dejar de apuntarle a la mujer que seguía aterrada tecleando en la computadora.
- Déjala ir – ordena Wunderfiz.
- Hmph, creo que no lo haré, y a menos que quiera morir joven, desactivará las defensas del reino.
- Estás loco – dice Jugger apuntándole – Dé la orden y lo mató, jefa.
- Adelante, me estarías ayudando - dice el hombre.
- ¿Ayudando? – pregunta Quick confundida.
- ¡Quiere abrir la Pirámide! – grita la mujer levantándose.
- ¡Cállate! – el hombre golpea a la mujer tirándola al suelo.
- ¡Dispara Jugger! – grita Quick, la pelirroja estaba a punto de hacerlo, pero Wunderfiz desvía el cañón del arma errando el tiro.
- ¡No!, ¡La Pirámide absorbe almas! – dice la peliazul deteniendo el ataque – No sé qué mierda pretendes, pero sabes que lo que está dentro es maligno, te está usando – comenta Wunderfiz seria.
- No, todo lo contrario, me liberó, ahora sé más de lo que pude haber imaginado, mi mente es superior a la tuya y a la de esa estúpida niña – dice Ferdinand reteniendo a la mujer que apenas se recuperaba – ¿Quieres que te lo muestre, Derina?, si ese es tu nombre real, por supuesto.
- Tch – gruñe Wunderfiz seria – No lo repetiré otra vez, libérala.
- Eso es lo que estoy tratando de hacer, ¿Segura que eres la mente más brillante de Europa? – se burla el hombre.
- ¡Sabes a lo que me refiero, imbécil! – grita furiosa la mujer.
- Está bien – Ferdinand libera a la mujer quien rápidamente corre hacia su jefa, pero…
Bang!
Wunderfiz abrió los ojos sorprendida mientras un poco de sangre caía en su bata, la mujer también tenía una mirada sorprendida mientras caía al suelo sin vida, de la mano de Ferdinand, sostenía una pistola, el cuerpo de la mujer yacía en el piso mientras una pequeña nube azul circular salía de ella y flotó por unos instantes, la esfera se dirigía al cuarto de la Pirámide atravesó el grueso cristal donde se veía dicha estructura y se metió a uno de los contenedores del extraño liquido azul que tenían.
- Mein Got, ¿Qué hiciste? – pregunta Wunderfiz consternada.
- Le di un bocadillo – responde el hombre apuntándole a la peliazul – Será maravilloso verte muerta – el hombre jala el martillo del arma.
- Estas fuera de ti mismo, ¿No lo ves?, te está controlando – Wunderfiz trata de hacer que el hombre entre en razón.
- ¿Cómo tu controlas a estas supuestas heroínas?, es decir, ¿Qué otra opción tienen?,Liiteralmente fueron hechas para obedecer, ¿No es así, querida? – dice el hombre sonriendo poniendo nerviosa a Wunderfiz.
- ¿De qué estás hablando, imbécil?, ella nos ha cuidado a todas nosotras desde que éramos niñas – dice Jugger seria quitándole el seguro a su rifle.
- ¡Jajajajajajaja! – empieza a reírse el hombre a carcajadas – Ustedes nunca fueron niñas, claro que no, todo fue una mentira – exclamaba el hombre.
- ¡Ya basta!, la Pirámide te volvió loco – dice Wunderfiz seria.
- La única loca aquí eres tú, ¿Enserio crees que alcanzaste la redención?, ¿Después de las muertes que causaste? – pregunta Ferdinand sonriendo.
- ¿De qué estás hablando? – pregunta Double.
- ¿No les dijiste?, creí que eran como tus hijas – responde el hombre sonriendo – Anda… diles a lo que te dedicabas antes, esos… crueles experimentos en humanos, los pueblos enteros que aniquilaste en nombre de… la ciencia – el hombre se burla de Wunderfiz y luego bufa - Estúpida Nazi – Wunderfiz le apunta con su arma.
- Cállate, bastardo. Tú no sabes nada de mí – responde la mujer enojada.
- Ella me lo mostró, lo que realmente eres, una asesina, bueno, supongo que la manzana no cae muy lejos del árbol, ¿No?, después de todo, de tal palo, tal astilla – el hombre escucha unos susurros en su cabeza – Si, lamento la demora, mi señora, ¿Qué?, claro, por supuesto.
Ferdinand empieza a sostener su cabeza adolorido, algunos gritos de agonía se escuchaban provenir del hombre, hasta que observa a Wunderfiz, pero los ojos del hombre pasaron a ser solo un destello amarillo.
– La muerte ya está aquí – dice el hombre con una voz diferente a la suya para después, apuntarse a sí mismo.
- ¡NO! – grita Wunderfiz corriendo hacia él, pero fue tarde.
Bang!
Ferdinand cayó muerto al suelo, la Perks Quad no daban crédito a lo que veían. Un tipo asesinó a todos sus compañeros y luego se quitó la vida, las chicas vieron como nuevamente salió una esfera azulada del cuerpo del hombre para ingresar en los contenedores de la Pirámide. Mucha electricidad dentro del cuarto donde estaba la Pirámide empezó a salir alborotadamente mientras el líquido azul en los contenedores se drenaba poco a poco, luego, la Pirámide empezó a abrirse lentamente en 4 partes.
- Oh no – dice Wunderfiz corriendo hacia la computadora para tratar de cerrar la Pirámide.
La mujer empezó a teclear a una velocidad impresionante y con algo de miedo en su rostro, después de un rato, tecleo un código y la Pirámide se detuvo, poco a poco esta empezaba a cerrarse haciendo que Wunderfiz soltara un suspiro de alivio.
Cuando la Pirámide estaba a punto de cerrarse, una mano salió de adentro, impidiendo que se completara el cierre, Wunderfiz abrió los ojos incrédula cuando una inmensa explosión de energía hizo que la ventana del cuarto se rompiera y la onda de energía empujara con fuerza a Wunderfiz y sus chicas.
La Pirámide se abrió por completo, y dentro de esta, había una especie de vacío negro/púrpura, como si fuera una galaxia o universo. Una figura empezaba a salir levitando de este vacío, era una chica de aproximadamente 14-15 años, de cabello marrón oscuro largo, usaba un vestido simple color blanco hasta las rodillas, una pequeña capa azul, completamente descalza y sostenía un muy maltratado oso de peluche, la piel de la chica era caucásica y sus ojos eran un destello amarillo. Todo el atuendo de la chica, al igual que su piel, se veía algo sucia y manchada.
La chica sigue levitando hasta entrar al cuarto donde estaban Wunderfiz y sus chicas, con un movimiento de su mano, la chica hizo levitar a Wunderfiz hacia ella y la toma del cuello.
- Vaya vaya, ¿Pero a quién tenemos aquí?, la única hija de un bastardo asesino, que curioso suele ser el destino, ¿No lo crees, pequeña Wunderfiz? – dice la chica con una voz levemente distorsionada.
- ¿Quién… rayos eres?, ¿C-cómo… sabes mi nombre? – pregunta Wunderfiz seria tratando de agarrar aire.
- No tengo porqué darte explicaciones, ya estarás muerta. Me pregunto cómo reaccionaría él si le llevo tu cadáver – la chica acerca su mano hacia el rostro de Wunderfiz pero una bala lo impide, cuando la chica voltea ve a Jugger, de pie y apuntándole a la chica.
- Aléjate… de mi madre – dice la pelirroja seria.
- ¿Enserio crees que esta asesina es tu madre? – pregunta la chica soltando a Wunderfiz – Oh, que adorable, crees que eres humana – dice la chica sonriendo.
- Tú no sabes nada de mí, perra – responde Jugger disparándole a quemarropa.
Las balas impactaban contra la chica quien no hacía absolutamente nada para evitarlas, solo se limitaba a quedarse levitando esperando a que el cargador de Jugger se agotara, y así pasó, Jugger intentó recargar, pero su arma salió volando hacia la castaña.
- Una Stg-44, alemana, data de la Segunda Guerra Mundial. Es linda, pero, personalmente, prefiero la SPAS-12, me gustan las escopetas – comenta la chica, al cerrar su puño, el arma de Jugger empezó a pudrirse por completo hasta que se volvió polvo.
- ¿Qué mierda? – pregunta Jugger antes de que la chica la hiciera levitar y la azotara contra cada muro de la habitación con fuerza múltiples veces.
- ¡Jugger! – grita Wunderfiz al ver a su hija gravemente lastimada, muy pocas cosas podían dañarla - ¡Suelta a mi hija! – ordena Wunderfiz levantándose un poco.
- No son tus hijas – dice la chica – Ni siquiera son humanas, son aberraciones de la naturaleza, creadas por ti – responde la villana viendo como las demás chicas se recuperan un poco.
- No sabes, nada de nosotras – dice Speed sacando una pistola. Toda la Perk Squad (Excepto Jugger) le apuntaban a la misteriosa chica quien solo sonreía.
- Juguemos – dice Samantha emanando electricidad de sus manos.
Al mismo tiempo con Kree
El chico y sus amigos volvieron al pueblo, vieron que al parecer todo seguía normal, la gente si se asustó por el terremoto, pero parecía que la situación ya había sido controlada.
- Ese temblor fue muy extraño – dice Kendo.
- Sí, no es muy común que aquí haya terremotos, mucho menos que sean tan breves – comenta Kree serio.
- ¿Qué creen que haya sido? – pregunta Kinoko.
- Ni idea, debo preguntárselo a mamá – en ese momento, Kree observa como varias camionetas blindadas se estacionan en medio camino.
De las camionetas, empezaron a bajar las mismas chicas con las que Wunderfiz habló ayer, todas tenían atuendos negros ajustados con una franja de colores distintos para cada una, Kree fue con una de ellas, la cual tenía su pelo negro adornado en una trenza francesa y con un enorme mechón rojo cubriendo su ojo izquierdo.
- Widow – habla Kree a la chica, cuyos ojos rojos parecían tener 4 pupilas.
- Majestad – dice la chica haciendo una pequeña reverencia.
- ¿Qué está pasando?, ¿Por qué están todas aquí? – pregunta el chico.
- Protocolo de seguridad 1-1-5 – contesta la pelinegra – Evacuación del pueblo.
- ¿Protocolo?, ¿Evacuación? – Kree se miraba confundido - ¿Cuál es la amenaza?
- No lo sabemos, nuestras ordenes son evacuar a los civiles, por favor majestad, acompáñenos – dice la chica seria.
- No, necesito respuestas, ¿Dónde está mamá? – pregunta el chico.
- La Reina, ella… fue a asistir a la señorita Wunderfiz para tratar de detener la amenaza – contesta la chica.
- ¿Detener qué amenaza? – pregunta Kendo.
Se escuchó un crujido seco, ese sonido venía del rio, Kree corrió rápidamente hacia ahí seguido de sus amigos. El hielo congelado empezó a agrietarse, las grietas fueron extendiéndose hasta que finalmente estallaron en una explosión de energía interna.
Samantha emergía de las profundidades, el agua no la tocaba, parecía que era protegida por una burbuja de aire, ya que el agua que escurría se deslizaba en una esfera invisible que rodeaba a la chica. Samantha observaba todo el pueblo extrañada, no recordaba que se viera así, era distinto, pero a la vez conservaban elementos que ella recordaba, giró su rostro hacia el Castillo, eso sí se veía como lo recordaba, solo que sin los estandartes y las armas.
Una alarma se escuchó, lo que llamó la atención de la chica, al mirar al frente, en una montaña, recostado, el robot Freya empezaba a erguirse y caminar hacia ella. Ese diseño, se veía moderno, pero la base era tal y cómo lo recordaba, lo que la enfureció.
- Protocolo de seguridad 1-1-5, iniciado medidas de contra-ataque – una luz en el ojo del robot se enciende y dispara un rayo rojo que impacta de lleno a Samantha hundiéndola nuevamente en el rio.
Kree estaba sorprendido de que Freya lanzara un rayo, jamás en su vida había hecho hacer más que repartir víveres cuando había un desastre natural fuerte; corrió hacia el rio y vio como en la orilla salían Jugger y su equipo con Wunderfiz en una esfera de energía, los jóvenes héroes corrieron hacia ellas para socorrerlas.
- Por Dios, ¿Qué sucedió? – pregunta Kree ayudando a Speed.
- Majestad… debe irse – dice la peliverde adolorida.
- Ella… es demasiado poderosa – contesta Quick emanando una ligera nube celeste de sus manos para tratar las heridas de sus hermanas.
- ¿De qué están hablando? – pregunta Kree confundido.
- Esa chica… estaba encerrada en un antiguo Dispositivo Piramidal… que albergaba una maldad antigua… El Aether Oscuro – explica Wunderfiz siendo ayudada por Double.
- ¿Aether… Oscuro? – pregunta Monoma confundido.
- Es… como una Dimensión aparte, repleta de energía maligna, le da inmenso poder, deben irse, les daremos tiempo – dice la mujer herida.
- No las dejaremos peleando con esa cosa – responde Kree.
- Tienen que… evacuar a la gente… Ella no se detendrá hasta acabar con todo… Joven Kree, debe proteger a su pueblo – la mujer mira a Kinoko – Sargento, encabece a sus amigos como un equipo más, evacuen a la gente.
- Wunderfiz-sama – dice la castaña preocupada.
- Es… una orden – responde Wunderfiz.
- Hai – contesta Kinoko levantándose – Estoy a sus órdenes.
- Bien, vayan a la zona oeste del pueblo ahí te encontrarás con otras chicas, pertenecen a la subdivisión de la Perk Squad – Wunderfiz se levanta – Nosotras debemos detener el mayor tiempo posible a esa cosa – menciona la mujer seria.
Justo al decir eso, Samantha emerge del agua, mojada, su pelo levitaba mientras el destello amarillo de sus ojos crecía más.
- Eso… ¡Me dolió! – grita la chica molesta.
Freya vuelve a dispararle su rayo ocular, la chica recibe el impacto con su mano, retrocediendo levemente, pero una vez el ataque acaba, el puño de la chica brilla de un intenso color rojo.
- Bonito ataque, ¡Te lo regreso! – responde la castaña disparando el mismo rayo contra el robot gigante quien perdió el equilibrio y cayó encima de una iglesia, por fortuna no había aplastado toda la estructura y ya había sido previamente evacuada.
Kree miró a la chica sorprendido, debe tener demasiado poder para absorber un rayo de tal magnitud. Samantha observa al grupo que estaba en la orilla del rio y sin perder tiempo hace levitar los trozos de hielo del rio y los arrojó contra los héroes. Jugger levantó a Wunderfiz y todos corrieron hacia los muros, pero antes de que un escombro los alcanzara, este se detuvo en seco.
Frente a ellos estaba Sylvianne, vistiendo su traje de héroe, un atuendo azul que dejaba descubierta sus piernas, además de que la tela caía hacia enfrente y hacia atrás, simulando una cola de dragón, las botas de la mujer eran altas y metálicas hasta la mitad de sus muslos, un peto metálico azul con detalles blancos cubría su pecho y hombros, sus manos irradiaban una luz blanca y eran cubiertas por rocas azules que asemejaban a garras de dragón. Sylvianne detuvo un enorme trozo de hielo con una de sus manos y su mirada era seria.
- Nadie… lastima a mi familia – con eso dicho, la mujer arroja el escombro hacia Samantha, quien solo lo desvía sin esfuerzo, pero después, Sylvianne saca un látigo de luz y atrapa uno de los pies de Samantha azotándola contra el muro de concreto – Salgan de aquí – ordena Sylvianne seria.
Los demás obedecieron llevándose a Kree quien seguía en shock. Mientras Sylvianne se encargaba de la poderosa chica frente a ella, Kree y sus amigos ayudaban con la evacuación, ayudando a la gente que tenía problemas o estaban asustadas. Komori guiaba a sus compañeros, ya que técnicamente ella tenía un rango superior a ellos en cuanto a términos militares se refiere.
- Necesito que revisen bien cada esquina, armario, cuarto o baño que haya en el pueblo, no podemos dejar civiles dentro del fuego cruzado – dice la castaña seria dando indicaciones.
- ¿Por qué seguimos sus órdenes? – pregunta Monoma.
- Porque soy la única de entre todos ustedes, miserables gusanos, que ha sido entrenada en este tipo de situaciones mientras ustedes se tomaban fotos y descansaban – responde la chica de manera estricta, realmente metida en su papel – Ahora, ¡Muevan sus tristes traseros o los pateare de regreso al jardín de niños! – ordena Kinoko.
- S-Sí – responde Tokage, Honenuki y Tetsutetsu haciendo un saludo militar intimidados.
- ¿Sí qué? – pregunta Kinoko seria.
- ¡Sí, señora! – responden los 3 corriendo a cumplir con su deber.
- Crecen tan rápido – dice una chica de cabello corto y rojo – Sargento Komori – llama la chica.
- Reportándose al deber – contesta Kinoko.
- Bien, tú y tu equipo recibieron sus órdenes, pero en caso de que las cosas se compliquen – la pelirroja le entrega una pistola a la chica – Trátala con respeto…
- Y ella te tratara con respeto a ti – completa Kinoko haciendo un saludo militar.
- Bien, continúen con la evacuación – dice la chica.
Tokage se dividió en múltiples partes para poder encontrar a las personas con más velocidad, y el resto de su cuerpo fue usado para guiar a las personas hacia las autoridades. Tetsutetsu se volvió enteramente metálico para levantar las estructuras que fueron derribadas por Freya en las áreas cercanas, se encontró a unos niños en el camino así que optó por comportarse de una manera más dócil.
- Hola niños, no tengan miedo, los ayudaré – dice el peligris viendo como un escombro de una casa estaba a punto de caerles encima. Tetsutetsu corrió hacia ellos y se volvió enteramente metálico protegiendo a los niños, como un escudo humano. Una vez el escombro cayó sobre él, Tetsutetsu empezó a golpearlo para salir de este, lo cual logró - ¿Están bien? – pregunta el chico a los niños, los cuales solo asienten.
- Tetsutetsu-kun – llega Kendo para ayudar a los niños, haciendo sus manos gigantes para cubrir a los niños de cualquier daño – Lo hiciste bien – responde la pelinaranja.
- Apenas estoy calentando – responde Tetsutetsu sonriendo.
Samantha seguía atacando a Sylvianne con los escombros que recogía, pero la adulta los destruía con su látigo sin problemas, luego saltó sobre uno de los escombros para lanzar su látigo sobre Samantha atrapándola y luego la azota con fuerza contra el suelo, pero lejos de sentir dolor, Samantha solo empezó a reír.
- Estás enojada – dice Samantha.
- Por supuesto que sí, atacaste a mí reino, a mi gente y a mí familia – responde la mujer seria.
- No, es algo más, tu enojo hacia mí es más profundo, algo que hice te enojó – Sylvianne frunce el ceño y Samantha comprende todo – Ah, ya lo recuerdo, tu marido se sacrificó para detener a mis sirvientes. Que tonto, saber que sus esfuerzos fueron en vano – comenta la castaña levitando.
- Claro que no, su sacrificio salvó miles de vidas – contesta Sylvianne.
- Lo que ellos hicieron hace 12 años era liberarme, y heme aquí ahora, libre y… tengo un bonito recuerdo – Samantha hace aparecer una de las esferas azules que alimentaron su Pirámide.
La esfera giró un poco y se enterró en suelo desapareciendo. Sylvianne no perdió tiempo y volvió a atacar a Samantha quien solo esquivaba a la mujer, en un momento, Sylvianne dio un tajo vertical y Samantha se cubre con su brazo, quien fue enrollado pro el látigo de la reina, quien pateó a la chica alejándola y jaló su látigo para atraerla de nuevo y golpearla con su puño cubierto de rocas.
Samantha rodó por el suelo y se levantó lentamente, Sylvianne corrió nuevamente hacia ella, saltó girando en el aire y volvió a dar un fuerte tajo con su látigo, estuvo a punto de tocar el rostro de Samantha, pero una mano sale de la tierra deteniendo el látigo. Sylvianne cayó de pie en el suelo y trató de traer de vuelta su látigo, pero esa mano no lo permitía, cuando el resto del cuerpo salió de la tierra, Sylvianne abrió los ojos sorprendida.
- Unmöglich – dice la reina completamente sorprendida.
Con Kree
El chico estaba con Ibara ayudando a los civiles, todo estaba saliendo de maravilla y sin contratiempos, luego vieron a Wunderfiz con un arma.
- Señorita Wunderfiz, ¿Qué hace? – pregunta Kree.
- Tengo que ayudar a tu madre, ella no podrá sola contra esa cosa, debo ayudarla – dice la mujer seria.
- Podemos ayudarla – dice Ibara, pero Wunderfiz se niega.
- No, ustedes son civiles aquí, no podemos arriesgarlos a asuntos ajenos a ustedes – comenta Wunderfiz.
- Pero no son asuntos ajenos a mí – responde Kree – Este es mi reino, mi pueblo, y no voy a abandonarlos – dice el chico.
- Enserio, a veces no me gusta que te parezcas tanto a tu padre – contesta Wunderfiz suspirando, pero luego vio el arco que Kree tenía acomodado en su espalda - ¿De dónde sacaste eso?
No hubo momento para responder porque en ese momento se vio un destello de luz y una figura caía del cielo estrellándose contra un auto, era Sylvianne, Kree fue rápidamente a ayudar a su madre, quien estaba casi inconsciente.
- ¡Mamá! – dice Kree ayudándola.
- ¡Jijiji! – se escucha una risa infantil.
Al mirar al cielo, vieron a Samantha levitando sin problemas mientras los veía, la chica tenía una sonrisa inquietante y sus ojos no dejaban de ser un destello amarillo.
– Este lugar ha cambiado mucho desde la última vez que lo vi, ay, qué recuerdos – dice la chica suspirando.
- ¿Qué rayos es lo que quieres? – pregunta Wunderfiz apuntándole.
- Muete, eso es lo que quiero, que todos y cada uno de los habitantes de esta estúpida dimensión muera, mientras más mueran, más probabildades tendré de llegar a Agartha – comenta la chica sonriendo.
- Tú… Tú estuviste detrás del ataque que sufrimos hace 12 años – dice Wunderfiz seria.
- Exactamente, Keeper y Drakon me fueron sumamente útiles, es una pena que no estén aquí para ver a su Diosa libre – dice la chica fingiendo pena – Espera un momento... ¡Si lo están! – la chica libera dos esferas más, pero estas eran de color negro, fueron rodeadas por un aura morada y empezaron a tomar forma física.
El primero era un tipo alto, de piel bronceada y cabello largo y negro, sus extremidades parecían ser de dragón y poseía una larga cola y alas en su espalda, en su pecho tenía una armadura hecha de huesos con un hueco grande en el pecho, los ojos del tipo eran solamente un destello amarillo y algunas venas amarillas se notaban en su piel.
La segunda era una mujer voluptuosa, con una túnica negra con detalles rojos y capucha, su atuendo se veía algo deteriorado y tenía un símbolo en su pecho, el cabello de la mujer era oscuro y algo corto, sus ojos también eran un destello amarillo y tenía una sonrisa maliciosa, de la túnica de la mujer salía humo negro rojizo constantemente y ella levitaba sin problemas al igual que Samantha.
- Y… para mi último truco de magia – Samantha llama a su invocación anterior, este sale de la tierra y se levanta observando a los héroes.
Absolutamente todos los que pertenecían a Werfen se quedaron mudos ante lo que veían, eran los villanos que casi destruyen el reino entero hace 12 años, pero no era todo, algunos esqueletos empezaron a salir de la tierra, al igual que cadáveres, todos tenían un destello amarillo en sus ojos y los cadáveres tenían venas amarillas notorias en su piel.
Kree era el más afectado ante la escena que presenciaba, esos villanos, eran tal y como los recordaba, pero era todavía peor, ahora había esqueletos y zombies colocándose detrás de Samantha, ella era quien los controlaba, pero el guerrero delante de la castaña era quien más lo perturbaba. La ira y la tristeza se estaban apoderando poco a poco de él, tanto que lo alcanzó a decir una palabra.
- ¿P-papá? – dice Kree con algunas lágrimas al ver a su padre, o al menos lo que parecía ser él, ya que sus ojos eran un destello amarillo al igual que algunas venas que se veían, pero en apariencia, era él.
- ¡Tráiganme sus almas! – ordena Samantha, y al decir eso, los no-muertos empezaron a caminar hacia sus objetivos mientras la castaña reía.
Fin del Capitulo
Y hasta aquí el capítulo de hoy, como siempre, espero que les haya gustado y entretenido, para este punto ya deben saber qué franquicia e la que estoy homenajeando en este arco, y no me arrepiento de nada.
He estado pensando seriamente en hacer que este arco sea un final de temporada, pero no estoy muy seguro de esa idea, de cualquier manera, espero que les haya gustado y entretenido.
Si todo sale como quiero que salga, y si la inspiración no me abandona, este arco acabaría en 4 capítulos aproximadamente, tal vez, como dije, si la inspiración no em abandona.
Eso es todo por mi parte, cuidense, ZarBalor, fuera.
Instagram: zarbalor
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