Boku no Hero: Royal
Muy buenos Días/Tardes/Noches a toda mi gente. Yo soy ZarBalor, reportándome con otro capítulo de Boku no Hero: Royal.
El fin del Arco del Aether Oscuro está muy cerca de concluir, me gustaría decir que este arco marcará un antes y un después en esta historia, ya que en es el arco en el que más he trabajado personalmente, y tamnien narrativamente hablando será importante en el futuro.
Como sea, espero que les guste este capítulo, tanto como a mí escribirlo, ahora, sin nada más que decir, empecemos.
Ultima Actualización: 12 de Enero.
Tiempo Transcurrido: 1 Semana y 1 Día (8 Días)
Efectos, Tiempo y Lugar
Pensamientos
Pensamiento Colectivo
- "Diálogos Recordados" -
- Diálogos -
Palabras de Traducción
Boku no Hero: Royal
Cap 19: The Gift
Samantha cada vez ganaba más y más poder, ni la fuerza de los héroes de japón parecían poder retenerla, ya habían derrotado a una de sus sirvientes más problemática, pero los no-muertos seguían apareciendo. Las chicas de la Perk Squad hacían todo lo posible para detenerlos, pero la misión se volvía cada mes más complicada.
Las armas sobraban, pero la munición se volvía más escasa, Werfen se convirtió en una Zona de Guerra, nada podía entrar o salir del domo de energía que la reina activó. Por fortuna, los habitantes habían sido evacuados con éxito y estaban siendo trasladados a un refugio que la Reina había preparado con antelación.
Wunderfiz salió volando por una explosión por parte de Drakon, quien rugía amenazadoramente mientras de su boca salía fuego, pero nuevamente, Monoma atacó al dragón empezando otra pelea. Las 4 integrantes principales de la Perk Squad abrieron fuego contra Drakon, ayudando al japones un poco con su rival.
La peliazul estaba recuperando el aliento, cuando Kree llegó para cubrirse de los ataques.
- Esto no está funcionando, a este ritmo nos matará a todos – comenta Kree.
- Ella tiene un poder inmenso, está usando el poder de toda una dimensión – responde Wunderfiz.
- Usted dijo que no era invencible, debe haber algo que pueda detenerla – Kree recuerda algo - ¿Qué tal ese cristal que usó papá para detener a estos malditos hace años?
- El Fragmento Elemental fue destruido junto con su padre, joven príncipe, no hay manera de poder usarlo nuevamente – eso ultimo frustró a Kree – Aunque…
- ¿Aunque?, ¿A qué te refieres con 'Aunque'?
- El Fragmento Elemental no era más que una muestra del poder de Agartha, existe otro artefacto místico, que es incluso más poderoso que el Aether Oscuro en sí.
- ¿Y dónde está? – pregunta Kree, pero Wunderfiz solo suspira.
- Digamos que… siempre está viajando, pero puedo traerlo aquí, necesito que me ayude.
- Eso puede ser un problema, no puedo dejar sola a mi amiga Ibara. Esa bruja tratará de dañarme a mí a través de ella – comenta Kree serio.
- Kree-kun, puedo cuidarme sola – comenta Ibara usando sus lianas como escudo – Tú ve con la señorita Wunderfiz para poner en marcha su plan.
- Pero, ella intentará matarte, sabe que me importas mucho – responde Kree provocando un pequeño sonrojo en Ibara.
- Estaré bien.
- Yo estaré ayudándola, amigo – dice Tetsutetsu golpeando a varios no-muertos – Ustedes vayan.
- De acuerdo, señorita Wunderfiz, la sigo.
Una vez con el plan en mente, Wunderfiz y Kree subieron a una camioneta de la Perk Squad, alejándose de la zona de combate.
- Las chicas empezarán la distracción, Majestad, no tenemos mucho tiempo.
- ¿A dónde nos dirigimos? – pregunta Kree.
- A la única máquina que nos podrá ayudar – responde la científica mientras se dirigía al extraño almacén que Kree miró desde el castillo ayer.
Samantha observó como Kree escapaba con la mujer peliazul y se enfureció.
- Oh no, ustedes no escaparán – Samantha empezó a hacer fuerza para crear un terremoto, pero fue atacada por las lianas de Shiozaki.
- No te dejaré hacerle daño – comenta la peliverde molesta.
- Oh cierto, dije que tú serías perfecta – responde Samantha sonriendo.
La villana comenzó a lanzar varios rayos morados hacia la peliverde quien se volvió a cubrir con sus espinas, pero los rayos eran tan potentes que llegaban a atravesar su pared de lianas.
Shiozaki rodó para volver a atacar ahora desde varias direcciones, pero Samantha explosión de energía negativa que marchitó las lianas que Shiozaki lanzó. Sorprendida por esto último, Ibara empezó a lanzar una cantidad exagerada de lianas espinosas, bañando la visión de la castaña quien fue envuelta por completo por estas. Ibara juntó sus manos para tratar de capturar a la villana, pero un cristal atravesó la prisión de lianas y poco después, una explosión dentro de esta terminó por destruirla.
Samantha flotaba hacia Shiozaki acercando su mano hacia la peliverde.
- ¡Shiozaki-chan! – gritó Tetsutetsu atacando a Samantha.
El peligris golpeaba con gran fuerza a la peligrosa castaña, quien solo se quedaba quieta mientras sus cristales detenían los golpes, pero estos empezaron a agrietarse así que Samantha volvió a usar su poder para disparar un rayo explosivo contra Tetsutetsu alejándolo.
- Si que eres molesto – dice Samantha tranquila.
- Me lo dicen a menudo – contesta el peligris volviendo al ataque.
El chico soltó un puñetazo que Samantha bloqueo, pero nuevamente, el impacto fue mayor de lo que esperaba, así que la hizo retroceder. Ofendida, Samantha esperó a que Tetsutetsu volviera al ataque y cuando volvió a golpearla, detuvo su puño con su mano. El peligris se sorprendió por la tremenda fuerza de su oponente quien solo sonreía, luego emanó algo de su poder y Tetsutetsu observó como poco a poco su puño se comenzaba a decolorar a una tonalidad marrón, el chico quiso usar su otro brazo, pero nuevamente, Samantha lo detuvo y también emanó energía de ese.
Tetsutetsu empezaba a sentirse débil, como si sus manos se durmieran, trató de encontrar fuerzas, pero no podía, esa chica era muy fuerte, más que él.
- ¡Tetsu-kun! – Shiozaki usa sus lianas para arrojar a Samantha lejos y ayudar a su amigo - ¿Estás bien?
- Sí, lo estoy. No sé qué rayos me hizo.
- Creo que intentó oxidarte – comenta Shiozaki.
- ¡¿Esa loca qué?!
Samantha salió de los escombros entre una esfera de energía levitando sobre los héroes.
- Mi paciencia se está agotando, imbéciles – dice la chica enojada mientras los dos amigos se preparaban para luchar nuevamente.
Con Kree
El almacén al que se dirigía con la señorita Wunderfiz fue construido dentro de una montaña y tenía una extraña zona de lanzamiento, Wunderfiz manejó atravesando las rejas de seguridad llegando a la zona, donde vieron una enorme puerta metálica. La peliazul introdujo un código y después del sonido de una alarma, las puertas empezaron a abrirse de par en par.
Dentro de la instalación, había un túnel con unos rieles, que guiaban a una zona más profunda de la cueva, pero lo importante era la máquina que yacía a lado de esos rieles. La máquina era grande, del tamaño de una choza, con una puerta deslizable metálica y con varias antenas gruesas; Kree notó como la máquina era observada por Wunderfiz con algo de enojo, luego, la mujer suspiró.
- ¿Qué es esta máquina? – pregunta Kree.
- Uno de los secretos más grandes de este reino – contesta Wunderfiz.
- ¿Cuántos secretos oculta mi hogar? – pregunta Kree un poco molesto.
- Demasiados para ser contados – contesta la peliazul.
La mujer empezó a teclear algo en las computadoras que había en la sala y de las antenas de la máquina empezaron a saltar rayos y chispas, una luz cegadora empezaba a generarse dentro de la máquina y se escuchaban muchos ruidos extraños.
Wunderfiz observaba todo con una seriedad tremenda, habían unas luces rojas en una parte del computador junto con una palanca roja, que poco a poco se volvían verdes. Cuando la última luz cambio a verde, Wunderfiz jala la palanca y lentamente, la máquina empezaba desprender una enorme cantidad de rayos eléctricos antes de detenerse. La puerta de esta se abrió, había humo dentro, pero se lograba divisar una figura dentro de la máquina.
Kree observó todo asombrado, era un teletransportador. Sabía que estaban intentando replicar la teletransportación, pero pensó que tardarían más. La figura dentro del TP empezó a salir, revelándose como un hombre alto, de cabello corto y negro, con un pequeño bigote y ojos azules. Vestía una playera blanca de manga larga debajo de un chaleco verde, pantalones marrones y botas.
La mirada del hombre era de seriedad extrema, y al dar unos pasos fuera del TP, observó a Kree de forma analítica, luego miró a su alrededor.
- Ah, el Castillo Griffin, han pasado años, ¿O habrán sido siglos?, es difícil medir el tiempo cuando estas constantemente viajando entre dimensiones – comenta el hombre con un acento alemán muy marcado.
- Dimensión equivocada, Richtofen – responde Wunderfiz colocándose a lado de Kree.
- Ah, Wunderbar, una cara conocida. Hola, Wunderfiz, vaya que has crecido – saluda el hombre, pero la mujer le apunta con su pistola y dispara justo al lado de él, eso sorprendió enormemente a Kree.
- ¡Wow!, wow, ¿Qué sucede aquí? – pregunta el chico.
- Joven Kree, este hombre es Edward Richtofen, exlíder del extinto Grupo 935… También es mi padre – contesta Wunderfiz seria, pero Kree abre los ojos de sorpresa.
- ¡P-pero, dijiste que eras huérfana!
- Porque eso era mejor que decir que soy hija de este imbécil.
- Me rompes el corazón, Mein kleiner Meteor – dice Richtofen en tono triste algo fingido.
- Y también te romperé la cara – contesta Wunderfiz furiosa cargando el martillo del arma.
- Ok, estamos perdiendo tiempo. Wunderfiz, ¿Cómo puede ayudarnos tu padre a detener a esa bruja?
- ¿Bruja? – pregunta Richtofen.
- Samantha fue liberada – responde Wunderfiz.
- ¿Qué?, ¿Samantha?, imposible, ella...
- Escapó de la Pirámide, necesitamos la Llave de Invocación.
- ¿Cómo escapó? – pregunta Richtofen.
- Eso no importa, necesitamos detenerla.
- De acuerdo, de acuerdo, esto será complicado – Richtofen saca un artefacto de su mochila.
El artefacto era una esfera dorada, con 6 símbolos extraños que brillaban con una luz celeste, la esfera emanaba una luz durada y se sentía que poseía un enorme poder.
- Contemplen, el artefacto más poderoso de esta, o de cualquier otra dimensión conocida y desconocida… La Llave de Invocación – comenta el alemán.
- ¿Cómo nos ayudará contra esa tal Samantha? – pregunta Kree.
- Simple, jovencito. La Llave de Invocación puede absorber cualquier tipo de energía, y con eso me refiero a 'Cualquier' tipo de energía, incluyendo almas y hasta al Aether Oscuro.
- La Llave de Invocación podrá atrapar para siempre a Samantha sin darle ninguna oportunidad de regresar – explica Wunderfiz.
- Perfecto, eso nos servirá – antes de poder acercarse, Richtofen lo aleja un poco.
- Esperen, no tan rápido, usar el poder de la Llave de Invocación es sumamente peligroso, puedes ser destruido. Además, no quiero que capturen a Samantha.
- ¡¿Qué?!, ¿Cómo puedes pedirnos eso? – pregunta Kree molesto, pero Wunderfiz lo detiene.
- Explícate, Richtofen.
- Ella no tiene la culpa – responde el alemán serio.
- Levantó a los muertos de sus tumbas, trajo de regreso a los villanos más peligrosos de mi país, y convirtió el cadáver de MI padre en una marioneta no-muerta, ¿Cómo que ella NO tiene la culpa? – vuelve a preguntar el chico, pero Richtofen no cambia su expresión.
- Deja que te muestre – Richtofen se acerca a Kree y presiona levemente la Llave de Invocación.
- Aguanta ahí, Richtofen, ¿Qué crees que haces? – pregunta Wunderfiz poniéndose frente a Kree.
- Le muestro al enano lo que en verdad es Samantha – contesta alejando un poco a Wunderfiz.
Una luz dorada cubrió a Kree, quien empezó a tener muchísimas visiones, en ellas, se veía a una niña, junto a una figura adulta con una bata de científico, ignorándola. Luego vio a la niña con un perrito, contenta, jugando con el cachorro mientras su padre trabajaba.
Fabrica de Armas "Der Riese", Breslau, Alemania, 1945.
En una enorme fabrica, se escuchaban tres voces discutiendo, dos adultos y una niña.
- ¡Edward!, ¿Qué estás haciendo?, ¡Abre la puerta! - se escucha una de las voces adultas - ¡Edward!, ¡Abre esta puerta YA! - sigue ordenando la voz.
- Papi, tengo miedo - dice una voz femenina.
- Samantha, no te alejes - dice la voz.
- Adiós, Doctor Maxis - responde la voz de Richtofen mientras varios rayos activaban una maquina sumamente similar al TP.
Edward Richtofen reía complacido después de haber logrado su cometido, encerrar a su colega, Maxis y a su molesta hija en el Teletransportados, el viaje no era lo suficientemente seguro para dos personas a la vez, así que supuso que ambos murieron durante el viaje, pero se equivocó enormemente.
Samantha no murió en el viaje, para desgracia de Edward, la chica fue teletransportada a una cámara antigua, y llena de miedo, empezó a correr asustada buscando una salida, terminó por toparse con la Pirámide del Aether Oscuro, y por lo hipnotizante que fue, terminó por tocarla.
Miles de monstruos aparecieron delante de la niña, así como varias imágenes de destrucción y muerte, su pequeño cerebro y su joven alma fueron el recipiente perfecto para que la oscuridad se apoderará rápidamente de ella, convirtiendo a la niña en una marioneta, en una MUY poderosa y malévola marioneta.
Las imágenes seguían pasando frente a Kree, vio como esa chica salió convertida en lo que ahora presenció. Samantha desató un verdadero apocalipsis que llevó a la humanidad a casi su completa extinción, los sobrevivientes fueron devorados por sus no-muertos, y los que osaron desafiarla, fueron torturados por toda la eternidad, ya que ella no los dejó morir, los revivía, colocaba en un cuerpo de zombie y repetía el proceso de tortura, todo con una sonrisa, hasta que eventualmente, 4 personas extrañas, que usaban unos cetros brillantes, la encerraron en la piramide.
Kree volvió en sí, mientras Richtofen no cambió su expresión en lo absoluto, lo que el vio pasó tan rápido, no habían pasado ni 10 segundos y para el se sintieron como horas.
- ¿Ahora ves por qué quiero salvarla? – pregunta Richtofen.
- ¿Qué... Qué fue eso? - pregunta Kree agitado.
- La Llave de Invocación te mostró la historia resumida de la vida de Samantha. Ella no es una villana… es una víctima. El Aether Oscuro ha tomado control de su cuerpo y también de su alma.
- Tú… intentaste matarla.
- Quiero decir que estás en lo correcto, pero a la vez te equivocas. Lo que viste no fue el pasado de este mundo, sino de otro.
- ¿De qué estás hablando ahora? - pregunta Kree.
- Samantha no solo pertenece a otro tiempo, también pertenece a otra dimensión, una similar a la tuya, pero también diferente - explica Richtofen.
- Ella... ¿Cómo?
- Eso ya no importa, ahora, ¿Qué harás? - pregunta Richtofen.
- La Llave de Invocación es nuestra última esperanza, ¿Qué decide, Majestad? – pregunta Wunderfiz mirando a Kree.
Kree no tenía palabras, él como héroe, se dio a si mismo la promesa de proteger a los inocentes, ¿Qué clase de héroe sería si abandona a una chica que está siendo controlada?, pero tenía sentimientos encontrados. Esa chica puso a su padre contra él, profano su cuerpo para volverlo una marioneta, ha lastimado a su familia y a sus amigos. La ira aumentaba dentro de su ser con cada segundo que pasaba.
- "Se que estas enojado, que la ira nubló tu juicio, sé que estás herido. Pero puedes confiar en nosotros para apoyarte… Puedes confiar en mí para apoyarte"
Las palabras de Shiozaki resonaban más fuerte en su cabeza, estaba furioso. Esa chica fue la responsable de todo el daño y la muerte que lo ha perseguido durante años, pero las palabras de Ibara tenían mucho más impacto, ella estaba calmando la tormenta que había dentro de sí mismo.
- ¿Qué decide, Majestad? – vuelve a preguntar Wunderfiz.
- Yo… yo quiero… quiero salvarla – el chico mira a los adultos – Quiero salvarlos a todos – Richtofen sonríe ante la respuesta.
- Entonces, vamos a trabajar – Richtofen observa por la enorme puerta abierta cómo habían nubes negras generándose en el cielo – Su poder se está incrementando.
En el pueblo
Monoma hacía todo lo posible por detener a Drakon, pero su tiempo se estaba acabando, y estaba seguro que el villano ya dedujo cómo funcionaba su Quirk, por lo que sería muy difícil para él volverlo a copiar.
El japonés lanzó una enorme llamarada de fuego hacia Drakon, quien respondió de la misma manera, ambos torrentes de fuego colisionaron, era una pelea de resistencia.
- ¡Disparen! – grita Jugger haciendo que sus hermanas le disparen al dragón enemigo.
Honenuki comenzó a ablandar el suelo para atrapar nuevamente al dragón, pero llegaron más zombies a interrumpirlo.
- ¡Honenuki-kun! – grita Komori disparándole al no-muerto salvando a su amigo.
- Wow, gracias Komori-san – dice el chico.
- Ni lo menciones – contesta la chica disparando de nuevo.
Los demás miembros de la Clase B llegaron a la escena para ayudar a sus aliados; los zombies seguían apareciendo así que empezaron a trabajar en equipo para detenerlos. Kreema ayudaba a Monoma en las alturas, la princesa disparaba enormes rayos eléctricos dándole demasiadas complicaciones a Drakon para pelear, la chica peliazul era muy poderosa y sumamente molesta.
Por desgracia, el tiempo de Monoma se acabó y volvió a su forma original, Drakon disparó un torrente de fuego obligando al rubio a huir, luego golpeó a Kreema con su cola lanzándola contra un edificio.
Los héroes se pusieron en cubierto cuando el dragón saltó hacia un edificio y comenzó a disparar fuego hacia la calle.
- Esto es malo – dice Komori nerviosa – Hay demasiado fuego, la humedad es muy poca para hacer crecer mis hongos – comenta la castaña acalorada.
- No sé si pueda ablandar la tierra con todo este fuego.
- ¡No se rindan! – grita Tokage cargando a Kendo.
- Tokage-san, ¡Cuidado! – advierte Kendo antes de que el dragón lanzara una bola de fuego a la peliverde.
El dragón alzó sus alas y emprendió vuelo para atacar desde el aire, Kreema se recuperó y volvió a atacar al dragón, pero le hacía un daño menor. Kreega no podía atacar a una gran distancia, así que buscaba una manera de ampliar su poder, así que colocó el máximo de 3 portales que podía hacer en diferentes puntos para lanzar un ataque a mayor distancia.
- Ok, chicos, debemos ayudar a mi hermana – contesta Kreega serio.
- ¿Qué hiciste? – pregunta Monoma.
- Puse 3 portales en diferentes posiciones, y este es el portal base, los dividirá en los lugares donde están los demás. Servirá para movernos más rápido, mis cráneos serán inútiles contra él, así que debemos derribarlo cuanto antes.
- Ayudaremos en todo lo que podamos, Majestad – contesta Kendo preparada.
- Joven Monoma – habla Sylvianne – Si logra acercarse lo suficiente a Drakon, ¿Podrá copiar su Quirk nuevamente? – pregunta Sylvianne.
- Por supuesto – responde el rubio decidido.
- Entonces lo atraeré lo suficiente – contesta la pelinegra sacando su látigo de nuevo.
- Tenemos nuestras ordenes, derribar a ese maldito dragón y retenerlo – dice Kreega serio.
Los héroes comenzaron a dispersarse para que no fueran un blanco tan fácil, Kreema seguía cubriéndolo desde arriba, atrayendo la atención del dragón hacia ella.
Sylvianne solo observó a su hija y trataba de encontrar el momento perfecto para entrar en acción, si Monoma lograba tomar la forma del dragón nuevamente, sus oportunidades aumentarían enormemente, así que debía retener al dragón solo unos instantes. La mujer corrió por el techo de un edificio y saltó.
- ¡Kreema! – grita la mujer.
- ¡Ya voy mamá! – responde la peliazul lanzando un rayo a su madre teletransportándola hacia el lomo de Drakon.
Sylvianne corrió por el lomo de la bestia hasta llegar a la cabeza de este, tomó su látigo y se dejó caer amarrando uno de sus cuernos, luego usó las rocas que su Quirk atraía para dar un fuerte tiró y desviar de golpe a Drakon para que perdiera la dirección de volar, fue en ese momento que Kreema aprovechó para lanzar otro ataque eléctrico que hirió notablemente a Drakon.
La enorme bestia cayó de las alturas con brusquedad al suelo, y antes de que pudiera ponerse de pie, Honenuki ablandó nuevamente el suelo para dificultarle la tarea al dragón, Sylvianne siguió usando su látigo para evitar que escapara. Los demás héroes ayudaron a su manera; Kendo hizo crecer sus manos para tomar una parte de las alas del dragón, Komori hizo creer algunos hongos en las fosas nasales de Drakon para dificultarle respirar, Tokage solo ayudaba a Sylvianne a sostenerlo y Monoma se acercó para tocar a Drakon.
El dragón rugió furioso e incluso lanzó algo de fuego, pero no pudo evitar que Monoma lo tocara justo cuando se logró liberarse, nuevamente, había otro dragón frente a él, la batalla de dragones se reanudó.
Con Ibara
La chica y su amigo seguían resistiendo a los inmensos ataques de Samantha, quien ya se veía molesta por sus constantes interrupciones. Tetutestu volvió a atacarla, pero Samantha bloqueo sus ataques y lanzó al chico por los aires, Ibara trató de defenderse, pero Samantha la tomó del cuello y la levantó un poco.
- Gh, s-suéltame – ordena Ibara tratando de mantener su oxígeno.
- Eres alguien… tan fastidiosa, y aún así, te necesito con vida, por el momento – menciona Samantha seria.
- Estás loca... si crees que voy a ayudarte de alguna manera – responde Shiozaki molesta.
- Le importas mucho a ese chico, tal vez no mucho si escapó dejándote a tu suerte.
- Solo espera, volverá y te vencerá sin problemas – dice la japonesa sonriendo de lado.
- Parece que el afecto es mutuo, no, no puede ser tan sencillo. Me pregunto, ¿Qué tantos traumas tendrá él, si ahora, después de matar a su padre, tenga que matar a su amiga? – Ibara borró su sonrisa al escuchar eso.
- Él jamás lo haría – contesta Shiozaki.
- Pero para eso… necesito tomar tu alma – encima de la piel de Samantha, empezaron a sobresalir unos cristales sumamente afilados que se acercaban hacia el rostro de Shiozaki.
- A-Aléjate de mí – ordena la chica.
- Tienes un rostro muy lindo. Tranquila, te haré un cambio tan radical, que nadie podrá reconocerte, jajaja – dice Samantha con una sonrisa perturbadora.
- ¡Shiozaki! – gritó Tetsutetsu corriendo a salvar a su amiga.
- Ese ruidoso muchacho me está sacando de quicio.
Tetsutetsu volvió a golpear detrás de Samantha, encontrándose nuevamente con un cristal protegiéndola, luego ocurrió algo que lo aterró, la cabeza de Samantha comenzó a girar como un búho, para mirarlo a él. Se escuchaban los huesos del cuello tronarse mientras la chica giraba la cabeza, incluso Shiozaki sintió miedo al ver esa escena.
- ¿No puedes dejarme matar a alguien en paz? – pregunta Samantha molesta mientras la mano libre que tenía también empezó a doblarse en sentido contrario para después también tomar a Tetsutetsu del cuello.
Ahora ambos héroes eran sostenidos por la chica mientras ella empezaba a girar nuevamente su cabeza para ponerla de nuevo en su lugar. Luego giro un poco para volver a colocar su brazo con el que sujetaba a Tetsutetsu y miró a los dos héroes.
- Ambos le importan mucho, así que no los mataré, porque quiero ver sus caras cuando les dé su cabeza cortada, jajaja. Tú por el momento, me estorbas – Samantha toma altura y arroja a Tetsutetsu hacia el suelo – Pero tú, pequeña zorra, me servirás mucho.
Saamntha elevó con su mano aún más a Shiozaki mientras de su otra mano emanaba una energía morada que empezaba a transformarse en un aura.
- Un corazón tan puro y limpio siendo corrompido, eso definitivamente lo lastimará.
Shiozaki pataleaba para poder librarse del agarre de su captora, trataba de no escuchar sus palabras, pero la llegaban a preocupar.
- Ah, esa expresión era la que quería ver: Miedo, desesperación, sin esperanza. Adoro esas reacciones.
- ¡Cállate!, yo no te tengo miedo, tú eres solo… una bruja, una villana cualquiera.
- Oh querida, no es a mi a quien temes, temes lo que le pueda pasar a ese "Alguien especial" – Shiozaki abrió los ojos – Pues te daré un spoiler de tu futuro: Nunca estarán juntos, no importa cuánto trates, cuánto te esfuerces, aparecerá alguien que destruirá por completo todo lo que tú has construido, y lo hará mejor que tú – Samantha lo veía, aunque Ibara no lo mostrará, sus palabras si la afectaron, y bastante.
- M-Mientes… - dice Shiozaki sin creerle.
- Tal vez deba mostrarte, que todo lo que tu hiciste, no valdrá nada. No eres tú la que tendrá un final feliz, a decir verdad, es posible que él muera, ¿Y sabes qué es lo más divertido?, que su asesina, serás tú.
- ¡CÁLLATE! – gritó Shiozaki haciendo que sus lianas envolvieran por completo a Samantha, no como un capullo, literalmente envolvió todo el cuerpo de la villana como si fueran sogas.
Ibara estaba furiosa y así lo hacían ver sus lianas, porque 3 de estás apretaban con fuerza el cuello de Samantha y todo el cuerpo de la villana, más lianas salieron del suelo para que la japonesa tuviera un lugar donde pararse. Lo extraño de todo, es que Samantha no parecía asfixiarse, al contrario, estaba riéndose como si fuera un juego.
- Toqué un nervio sensible, ¿Verdad? – se burla Samantha – Anda, mátame, si te atreves, Jajaja.
Shiozaki apretó más las lianas en el cuello de Samantha, algunas lágrimas habían salido de sus ojos sin que se diera cuenta. ¿Ella?, ¿Matar a Kree?, eso era imposible, ella lo am… le importaba mucho, jamás podría dañarlo, mucho menos atentar contra su vida.
- ¿Crees que miento? – pregunta Samantha mirándola, había leído sus pensamientos – Una de mis habilidades, además de leer mentes, es la 'Clarividencia', puedo ver el futuro de las personas hasta el día de su muerte. Y la causa de la tuya es el suicidio.
- ¡Estás mintiendo!, ¡Nada me haría cometer ese error! – dice Ibara enojada.
- Por supuesto que la hay, es más, te la diré. No pudiste soportar la culpa de haber asesinado a alguien que supuestamente amabas y caíste en la locura. Pensaste que el suicidio te salvaría del dolor, que patética.
Ibara enfureció y lanzó un ataque en conjunto con sus lianas, pero el impacto fue tanto que no solo lanzó a Samantha contra el suelo, sino que también la empaló. Atravesó el cuerpo de la villana manchando sus lianas con sangre. Shiozaki abrió los ojos con horror mientras se llevaba las manos a su boca; ha matado a alguien. Aunque se tratará de una villana, asesinó a otra persona, ella no era nadie para quitar una vida; el miedo se apoderó inmediatamente de ella.
- Jajaja, ¡Eso es lo que quería ver! – comenta la voz de Samantha en el suelo.
Shiozaki miró como sus lianas en efecto, atravesaron a Samantha, pero la chica reía y aplaudía como si eso hubiese sido un espectáculo. El miedo de Shiozaki desapareció solo un poco, no mató a nadie, pero esa chica seguía viva después de haber sido empalada.
- Sabía que había oscuridad en ti. No eres tan pura como presumes – se burla la castaña.
- ¿C-Cómo? – pregunta Shiozaki sorprendida.
- Estúpida niña. Yo soy la muerte misma, ningún alma encontrará descanso eterno si yo no quiero que lo tenga – Samantha empieza a levantarse mientras las lianas que la atravesaron se marchitaban.
Ibara casi vomitaba al ver como el hueco que dejó su ataque en conjunto empezaba a cerrarse y curarse, la sangre no desapareció de la ropa de Samantha, pero a esta no le importaba. La peliverde estaba tan en shock que no pudo defenderse de un rayo morado que le lanzó Samantha, provocando que rodara por el suelo hasta chocar con un muro. Ese golpe le dolió demasiado a Shiozaki, quien, asustada, comenzó a retroceder aún sin poder levantarse completamente.
- ¡Jajaja!, ¿A dónde se fue esa ira de antes? – pregunta Samantha riendo.
- ¡A-Aléjate! – dice Shiozaki asustada.
- ¡Ibara! – se escuchó un grito acercándose.
Samantha creyó que se trataba nuevamente del chico peligris, pero un proyectil verde le impactó a la villana alejándola de la japonesa. Kree llegó de nuevo al campo de batalla junto con Wunderfiz y Richtofen, quien usaba una extraña pistola roja, parecía de juguete, pero era letal. El pelinegro vio a su amiga asustada y corrió a abrazarla. Fue ahí que Shiozaki se sintió más a salvo y segura.
- Perdón por tardar tanto – comenta Kree abrazando a la chica.
- Q-Que bueno que llegaste – dice Ibara aterrada.
- Perdón por desaparecer tanto tiempo.
Justo a lado de los chicos, Richtofen recargaba su extraña arma mientras miraba como Samantha regresaba flotando enojada.
- Hola, Samantha – habla el hombre.
- Tú… - dice la castaña observando a Richtofen.
- Ha pasado mucho tiempo, vieja amiga – responde el alemán.
- El tiempo me es irrelevante, Eddie. El Aether Oscuro es una dimensión Atemporal.
- Estoy muy al tanto de eso, pequeña, pero no puedo permitir que ocurra algo similar a lo que pasó en la Dimensión 63 – contesta el hombre serio.
- ¿Y de quién fue la culpa?, ¿Quién fue el imbécil que experimentó con el Aether Oscuro?, Tú fuiste el responsable de dicho cataclismo – responde Samantha.
- Un error que me condenó de por vida. Y ahora… voy a corregirlo – el hombre le vuelve a disparar a Samantha, quien esquiva los proyectiles.
Kree se llevó a Ibara lejos de la batalla porque la chica temblaba de miedo, sus ojos estaban contraídos y tenía unas pequeñas lágrimas. El chico logró ponerse a cubierto con Ibara y la recostó con cuidado.
- Ibara, mírame, ¿Qué pasó? – pregunta Kree.
- Y-Yo… y-yo casi…
- Tú casi… ¿Qué?
- C-casi la mato… c-casi a-acabo con su vida – eso sorprendió a Kree.
- Oh, ya veo.
- E-Ella… s-se regeneró… e-ella no puede morir… e-ella…
- Ibara mírame – Kree toma el rostro de su amiga con sus manos – Mírame y trata de relajarte. Todo esta bien, ya estoy aquí.
La peliverde empezó a respirar de forma más calmada, Kree solo la miró fijamente buscando calmarla, y estaba funcionando, poco a poco, Ibara comenzó a sentirse más calmada y el miedo desaparecía un poco.
- Ya tenemos un plan para vencerla, pero necesito que luchemos juntos – comenta Kree.
- N-No, no puedo, t-tengo miedo – dice la chica.
- Lo sé, sé que tienes miedo, y te entiendo, es un sentimiento muy fuerte… pero por ahora debes ser más fuerte que tu miedo.
- N-No puedo, n-no soy tan fuerte.
- Si lo eres, eres más fuerte de lo que crees. Me hiciste entrar en razón, tuviste una voluntad de acero para evitar que cometiera un error fatal. Dijiste que puedo confiar en ti, ahora tú confía en mi – pide Kree a su amiga.
Shiozaki recordó el discurso que le dio a su amigo en esa casa cuando el estaba empeñado a salir y pelear contra Samantha sin un plan. Él tuvo que enfrentarse a su propio padre para salvarla, y estaba completamente aterrado, y aun así, luchó hasta el final. No podía dejar que su miedo la consuma ahora.
- E-está bien, estoy contigo – contesta Shiozaki.
- Bien, porque dependemos de ese sujeto alemán… Espera, ¿Dónde está Tetsutetsu?
- E-Estábamos luchando y esa maniaca lo dejó caer a una gran altura.
- Debe seguir peleando, necesitará nuestra ayuda, vamos.
Y así, ambos jóvenes salieron para seguir luchando, encontrándose con su amigo quien le estaba dando una tremenda pelea a la horda que había frente a él.
- ¡Adelante, sacos de carne!, ¡Apenas estoy calentando! – decía el peligris mientras seguía golpeando a los zombies que se acercaban.
- ¡Tetsutetsu! – grita Kree llegando.
- Hola amigo, ¿A dónde fuiste? – pregunta el chico sonriendo.
- Por ayuda, hay que retener a Samantha para que Richtofen la capture.
- ¿Capturarla?, ¿Cómo? – pregunta Ibara usando sus lianas.
- Ya verán.
Con Kreea
La pelirroja peleaba junto a la Perk Squad contra los Margwas que Samantha invocó y vaya que eran molestos, pero a Kreea le molestaba que algunos fueran de fuego, como ella. Uno de estos Napalm Margwas dio un potente golpe al suelo y una ráfaga de fuego empezó a dirigirse hacia las soldados, quienes tuvieron que saltar lejos de su automóvil que explotó cuando ese ataque de fuego lo alcanzó.
La bestia rugió y con sus demás compañeros, avanzaron hacia la Perk Squad. Pero Kreema emanó su poder de sus manos, creo una bola de lo que parecía ser lava encima de ella, la bola empezó a crecer más y más cuando la princesa la arrojó sobre los Margwas. Lejos de desintegrarlos, la bola simplemente creo un gran charco de lava y de estos, empezaron a salir volcanes pequeños que atraparon a los Margwas.
Los monstruos trataron de escapar, pero la princesa juntó sus manos formando un candado con estos y sus volcanes comenzaron a presionar más a las bestias. La Perk Squad abrió fuego contra los Margwas, disparando exclusivamente a las cabezas de esos monstruos.
- ¡Está funcionando! – dice Kick disparando a quemarropa.
- ¡Son muy fuertes!, ¡No podré retenerlos más tempo! – comenta Kreea sintiendo cansados sus brazos.
- Majestad, ¡Haga entrar en erupción sus volcanes!, esos monstruos ya están muy débiles – grita Diane recargando.
- ¡Entendido!
El pelo de la chica se prende en fuego mientras sus ojos brillan ligeramente, la princesa apuntó sus manos hacia donde estaban los monstruos y cerró sus puños. Los volcanes comenzaron a vibrar hasta que un pilar de fuego salió de ellos, los Margwas atrapados comenzaron a desintegrarse por las inmensas temperaturas que Kreea estaba manejando, incluso el Napalm Margwa no pudo resistir el fuego y terminó consumido por las llamas.
La princesa termina con sus brazos colgando por el desgaste físico de hacer sus volcanes, era como si trataran de levantar varias pesas con sus brazos, los sentía cansados.
- Debemos seguir, no podemos permitir que esta pesadilla continúe – comenta Kreea seria.
- Entendido Majestad, todas, vamos por el dragón – ordena Diane dirigiendo a sus hermanas.
Con Monoma
El chico se sentía muy raro, y no por el hecho de tener la forma de un dragón, estaba completamente seguro de que los 5 minutos que tenía para copiar un Don habían acabado, pero la adrenalina de la pelea hizo que se olvidara por completo de medir el tiempo.
- ¿Qué esta pasando?, siento una enorme corriente de energía recorriendo mi cuerpo – pensaba el chico sin sentirse cansado, sino que podía sentir una adrenalina inmensa.
Ambos dragones colisionaron, mandando una onda expansiva que alejó un poco a los héroes y algunas estructuras débiles cayeron. Drakon mordió el cuello de Monoma, pero al ser del mismo material, las placas eran demasiado resistentes para dañar al chico, pero no pudo esquivar a tiempo un golpe con la cola derribándolo.
Drakon no perdió tiempo y disparó fuego contra Monoma sin darle oportunidad al chico de protegerse, pero después, sintió como nuevamente lo estaban atrapando en suelo blando; molesto, Drakon disparó varias bolas de fuego hacia los héroes, que explotaban al hacer contacto con cualquier superficie, obligando a los héroes a cubrirse.
- Komori, ¿Crees que puedas taparle su nariz? – pregunta Kendo.
- No lo sé, no creo que haya mucha humedad para eso – contesta la chica nerviosa.
- Podría distraerlo – dice Tokage – Si me separo en varias partes, puedo llamar su atención.
- No, su fuego te alcanzaría, debemos pensarlo mejor.
- ¡No hay mucho tiempo para eso! – contesta Kreega peleando con Zombies – Esos sacos de carne nos están rodeando.
Las japonesas no tuvieron más opción que ayudar al moreno con los no-muertos que seguían apareciendo; Kendo usó sus manos gigantes para dar potentes golpes y cubrir un mejor rango de ataque contra los zombies, mientras que Kinoko entorpecía su andar con sus champiñones, provocando que los no-muertos tropezaran uno sobre otro.
Kreega invocó más de sus cráneos y estos volaron hacia los zombies empezando a morderlos, como si se los estuvieran devorando. Por su parte, Honenuki ayudaba a Monoma con Drakon, cuando el villano iba a aplastar al chico, este se escondió en la tierra blanda y nadó lejos de ahí para aparecer en el techo de una casa. Sylvianne usó su látigo para subirse sobre la cabeza de Drakon y este comenzó a moverse bruscamente para quitarse a la reina de encima.
- Ok, cuando te dé la señal, lo tacleas – dice Kreema sobre la cabeza de Monoma.
- A sus órdenes, princesa – responde Monoma asintiendo.
Sylvianne esquivó los ataques de Drakon hasta que se balanceo tomando altura y dio un fuerte golpe a la cabeza de Drakon desorientándolo brevemente.
- ¡Ahora!, ¡Lánzame! – grita Kreema.
Monoma tomó impulso y con su cuello, lanzó a la princesa a las alturas, y después, la princesa usó esa aceleración para girar sobre si misma; rayos eléctricos rodearon a la peliazul provocando que se volviera una especie de rueda eléctrica y golpeo con un enorme poder a Drakon, electrocutando severamente al dragón enemigo, pero este logró golpear con su pata a la princesa haciendo que caiga al suelo,
- ¡Kreema! – corre Sylvianne por su hija, pero Drakon también la golpea a ella, aunque se veía cansado.
- ¡Es mi oportunidad! – piensa Monoma irguiéndose.
Nuevamente se preparaba para lanzar fuego contra el enemigo, pero fue ahí que algo extraño pasó, el interior de Monoma se iluminó como cuando Drakon parecía débil, pero algo se movía dentro de Monoma, una energía amarilla que llegaba hasta su cuello y saliendo de su hocico. Rayos amarillos cayeron sobre Monoma, chocando con sus alas y su cola, dándole un aspecto intimidante. Sus compañeros observaron eso atónitos, ¿Cómo fue posible que Monoma fuera atacado por rayos eléctricos?, pero se equivocaban, no estaba siendo atacado, él estaba generando esos rayos.
Monoma lanzó fuego, pero también lanzó una ráfaga de rayos eléctricos que se combinaron con el fuego golpeando a Drakon y cuando una explosión que alejó al dragón hasta las montañas, Monoma dio un rugido al aire mientras nuevamente salían rayos que golpeaban con él para darle de nuevo ese aire intimidante. Luego, Monoma regresó a su forma humana, pero seguían saliendo rayos de su cuerpo, y después, el rubio se tambaleo hasta que llegó Honenuki para ayudarlo.
- Wow… Monoma, tú… ¿Qué rayos hiciste? – pregunta el chico sorprendido.
- Combinó dos atques fuertes para herir gravemente a Drakon – comenta Sylvianne mirándolo.
- Pero al único con quien tuvo contacto físico fue ese dragón – responde Kendo - ¿Cómo consiguió ese poder?
- Cuando me lanzó – dice Kreema captando todo – Tal vez copio involuntariamente mi Quirk, y lo logró usar mientras aún tenía el Quirk de Drakon.
- Imposible, Monoma no puede usar usar dos Quirks copiados de manera simultánea – comenta Tokage.
- Debe haber una forma en que lo logró – comenta Kreema.
- Es posible que… Monoma haya entrado en contacto con el Elemento 115 que hay en el Quirk de Drakon – deduce Sylvianne.
- Sí, es posible – apoya Kreema – Eso explicaría porqué pudo usar mi Quirk también, ambos contienen 115, el chico probablemente entró en contacto con el 115 en su estadía aquí.
- ¿Serán por los meteoritos en el manantial de Kree? – pregunta Tokage a sus compañeros, quienes solo se encogen de hombros.
- Bueno, basta de charla, la pelea aún no termina. Kreema, tú y la joven Tokage lleven a Monoma con Quick, para que cure sus heridas – dice Sylvianne – Los demás, solo nos queda un enemigo más, andando.
- ¡Hai! – responden los héroes.
Con Samantha
Richtofen comenzaba a ganarle ventaja, sus no-muertos no eran rivales para alguien tan experimentado como él, ni siquiera sus Margwas podían matarlo porqué este ya sabía cómo vencerlos, odiaba el intelecto de ese hombre, no importa que monstruos le lance, él podía vencerlos fácilmente.
En un momento, Richtofen sacó una pistola normal y le voló la cabeza a un no muerto para girar rápidamente y dispararle a Samantha con su arma roja extraña, esa maldita pistola de rayos, como la detestaba. Estaba a punto de lanzar otro ataque, pero nuevamente fue envuelta por lianas, sabía lo que eso significaba, Kree y sus amigos llegaron a la escena dispuestos a vencerla, pero las cosas se complicaron más para la castaña, ya que vio como más y más de los aliados de ese chico llegaban, sentía la presencia de Drakon, no lo mataron, pero ya no podrá luchar.
- ¿Porqué no usas tu clarividencia para ver si aún puedes ganar esta pelea, querida amiga? – pregunta Richtofen en tono burlón.
- No lo necesito, ustedes no son más que cucarachas comparados a mí. Yo conozco todo sobre ustedes, incluso más que ustedes mismos.
- No importa que trucos uses – Tetsutetsu golpea sus puños sonriendo – ¡Vas a caer!
- No hay terror o miedo que puedas infundir en nosotros – contesta Shiozaki seria.
- Ya no tienes a tus guerreros más fuertes, y tus no-muertos serán rápidamente eliminados por la Perk Squad, acéptalo Samantha, perdiste – contesta Kree tomando su arco y flecha.
- No, no lo permitiré, yo nunca pierdo, ¡Destruí una dimensión entera antes!, ¡¿Crees que no puedo hacer lo mismo con esta?!
- No puedes, Samantha – contesta Richtofen sacando la Llave de Invocación – Porqué no tendrás el poder para hacerlo.
La chica mostró una expresión que nadie había visto desde que fue liberada: Miedo. Ese artefacto le borró la sonrisa burlona que tenía y la hizo mostrar una expresión similar a la que les hizo sentir a todos ellos durante toda la noche.
- E-eres un tramposo, Richtofen – comenta la chica enojada.
- Es posible, ahora, terminemos con esto, ya has causado mucho daño – menciona Richtofen elevando la Llave.
- No me vencerán, ¡No lo harán! – Samantha volvió a generar una explosión de energía negativa destruyendo las lianas de Shiozaki y voló directo hacia Richtofen tacleándolo.
- ¡Ataquen! – dice Wunderfiz iniciando la fase final de la guerra.
Richtofen se estrelló contra un muro, rodó por el suelo y por desgracia, soltó la Llave de Invocación, que rodó hasta unos escombros. Cuando se disponía a recogerla, una esfera morada fue disparada contra él, y al esquivarla, explotó sacando a Richtofen de la casa y provocando que más escombros cayeron sobre la Llave.
- ¡Oh no! – dice el hombre mirando los escombros.
Samantha estaba peleando con todos los héroes de Japón y de Werfen, ella no era buena en combate cuerpo a cuerpo, pero su inmenso poder equilibraba un poco las cosas. Todos atacaban con sus diferentes habilidades y proyectiles, pero Samantha solo levitaba y esquivaba esos golpes, a veces bloqueándolos con sus cristales, la tierra blanda de Honenuki solo servía para que el chico esquivara los ataques de la castaña, ya que en todo momento estaba levitando, pero Samantha lanzó un ataque eléctrico contra el suelo blando y provocó una explosión que sacó de su escondite a Honenuki; Komori trató de disparar pero las balas eran destruidas cuando impactaban contra los cristales que protegían a Samantha, luego trató de usar sus champiñones, pero estos se pudrían apenas se acercaban a la villana.
Los únicos que podían atacarla directamente eran los que tuvieran Quirks de contacto directo, como Kendo, Tetsutetsu, Monoma, Sylvianne y sus hijos. Tetsutetsu golpeo con fuerza uno de los cristales de Samantha rompiéndolo, pero la villana creó otro rápidamente atrapando el brazo del peligris en este, otra vez Samantha intentó oxidar el brazo del chico quien trataba de escapar.
- ¡Tetsutetsu! – gritó Kree atacando a Samantha y forzando a la chica a soltar a su amigo.
Shiozaki también se unió a su amigo para atacar a la chica, quien esquivaba a una velocidad sorprendente y además, comenzó a usar sus cristales del Aether para cortar las lianas que Ibara le estaba lanzando.
Richtofen por su parte, seguía moviendo los escombros para encontrar la Llave de Invocación, era lo único que tenían para derrotar a Samantha, luego, se acercó Wunderfiz para ayudarlo.
- Rápido Richtofen, no podemos poner a esos niños en riesgo – dice la peliazul disparando a unos zombies a lo lejos.
- ¿Qué clase de dirigentes mandan niños a una guerra?, ¿Y que rayos son que tienen esas habilidades?
- Eso no importa ahora, solo apúrate.
- La Llave esta debajo de todo este escombro, necesito una excavadora – responde el alemán.
- Excavadora dices – la peliazul lo pensó un poco y desvió su atención a dos jóvenes en específico – Tengo una idea.
Wunderfiz regresó al campo de batalla y se llevó consigo a Monoma y Kendo, alejándolos del combate.
- Wow, señorita Wunderfiz, ¿Qué ocurre? – pregunta Kendo.
- Necesitamos encontrar la Llave de Invocación que quedó debajo de estos escombros, ayúdenos a conseguirla.
- ¿Cómo nos ayudarán estos niños? – pregunta Richtofen.
- El poder de esta chica es agrandar sus manos, dándole una fuerza descomunal, el poder del rubio es copiar poderes, por favor, el tiempo se agota.
- Entendido, Monoma, andando.
- ¿Cómo es esa llave? – pregunta el rubio.
- Es esférica y desprende una luz dorada – contesta Richtofen también sacando escombro
Kendo utilizó su Quirk y Monoma lo copió de inmediato, y así ambos comenzaron a retirar enormes pedazos de piedras y ruinas para encontrar el susodicho artefacto. Wunderfiz los cubría, ya que algunos no-muertos lograron escabullirse lo suficiente para acercarse.
La Perk Squad hacía lo imposible para detener a los zombies que seguían acercándose, pero ya estaban todas juntas, así que la tarea era más sencilla, todas sus habilidades combinadas las convertirían en un muro impenetrable.
Frosty estaba en las primeras líneas, ya que su Quirk de 'Flecha de Ull' era tremendamente útil para destruir a los enemigos más pesados como los Margwas, mientras que Diane y Kick se encargaban de que cada bala valiera la pena, luego, estaban las 4 Jinetes, las 4 veteranas.
Jugger estaba usando una Maquina de Muerte, que era una ametralladora pesada que con la que se encargaba de acribillar a todo enemigo frente a ella; Quick ayudaba a sus hermanas que se sentían cansadas o tenían golpes, mientras que Speed y Double seguían disparando y ninguna cesó el fuego por un segundo, ya que ellas aprovechaban cada bala e incluso podían eliminar a varios enemigos con una sola bala. Por su parte, con ellas esta Komori y Tokage, quienes retrocedieron para ayudarlas; la primera con sus hongos para entorpecer a los zombies, pero de repente, la chica creó un hongo enorme, era tan alto como una casa y sirvió de escudo cuando un Margwa de fuego lanzó un torrente contra ellas. Tokage funcionaba como los ojos en el cielo, separó la mitad de su cabeza para ver en qué direcciones llegaban los zombies, y con su cuerpo en tierra, avisaba sus movimientos.
- Hay alrededor de 20 no-muertos en el oeste, y esas cosas de 3 cabezas están tratando de rodear el perímetro – contesta Tokage sin la mitad de su cabeza.
- Bien, gracias, ¡Diane, Kick, Widow!, vayan al flanco oeste para detener los no-muertos que se acercan, Jugger, tenemos tanques que quieren rodear el perimetro – ordena Quick.
- ¡Entendido! – contestan las mencionadas moviéndose.
- Mayor Speed, necesito munición – dice Komri al ver que se le acabó el cargador de su arma.
- ¡Atrapa! – contesta Speed lanzándole 3 cartuchos más – Asegúrate de darles en la cabeza, es más rápido eliminarlos.
- ¡Hai! – responde Komori recargando su arma.
Kree salió volando por un ataque de Samantha, pero su caída fue amortiguada por las lianas de Shiozaki, quien lo regresó ileso cerca de ella, luego, la chica creó un escudo de lianas para protegerse de una enorme roca que Samantha les arrojó.
- Gracias – dice Kree sonriéndole a su amiga.
- No me agradezcas aún – responde la chica de igual manera.
Samantha seguía esquivando todos los ataques que sus enemigos le daban, pero eran demasiados y su ejercito no podía acercarse a ella para ayudarla. Cuando Tetsutetsu saltó para golpearla, esta lo detuvo en el aire y lo sus pendió por un rato, molesta por las constantes interrupciones del chico, intentó asesinarlo queriendo partirlo por la mitad con sus poderes, pero antes de poder hacerlo, la flecha de Kree estalló frente a ella alejándola.
Sylvianne entró en acción en ese momento, enrollando a la castaña en su látigo para lanzarla al aire y que ahí, Kreema la atacara con un total de 5 rayos que se interconectaron entre sí creando una estrella eléctrica con Samantha en el centro de este.
La villana cayó al suelo chamuscada, pero no estaba derrotada, mientras se levantaba, llegó Kendo, Monoma y Richtofen con la Llave de Invocación en su mano.
- Wunderbar, la han debilitado, rápido, ¡Reténganla! – dice el hombre.
- ¡Honenuki, Ibara! – grita Kree. Los mencionados entendieron a lo que se refería su compañero y obedecieron.
Samantha sintió como la tierra estaba hundiéndola poco a poco, trató de liberarse, pero las lianas de Shiozaki empezaron a atrapar sus brazos y piernas; Kree y Tetsutetsu ayudaron a su amiga reteniendo directamente a Samantha, cuya movilidad era ya mucho menor. La chica intentó salir levitando, pero la tierra blanda era lo suficiente para retenerla y no tanto para que pudiera salir por métodos convencionales; nuevamente, las lianas la cubrieron casi por completo, incluyendo su cuello, y ni Kree ni Tetsutetsu aflojaban su agarre, Sylvianne usó su látigo en su cuello, Kreega y Kreea usaron sus cráneos y volcanes para agregar más peso y Kreema lanzó varios rayos eléctricos que paralizaron a la chica, incluso Kuda y Dredge mordían los brazos de la chica para que no pudiera moverse. Richtofen se acercó a Samantha con a la Llave de Invocación en sus manos, la cual comenzó a brillar levemente asustando a la castaña.
- Es hora de acabar con esto, vieja amiga – dice Richtofen.
- Ustedes… no van a vencerme, ¡Aléjate de mí! – ruge furiosa la chica mientras los demás seguían poniendo fuerza para detenerla.
- Ya basta Samantha, esta no eres tú, y lo sabes.
- ¿Y de quién es la culpa?, de no ser por ti, mi vida sería normal.
- Como dije, es una maldición que siempre he cargado, y que sigue dañándome hasta el día de hoy – eso último lo dice mirando a Wunderfiz – Por eso, debo detenerte.
- Sueñas si crees que lograras eso. Ustedes no son nada comparados… ¡A MÍ!
Samantha desprendió de la nada una inmensa corriente de energía, tanto así que todos los que estaban ahí salieron volando por lo potente que era esa corriente, las lianas de Shiozaki seguían pegadas a Samantha, así que la peliverde era la única quien trataba de resistir, pero fue inútil porque una segunda onda expansiva que desprendió Samantha no solo la libero, sino que dañó demasiado a todos por la energía negativa que emanaba, incluso los edificios cercanos fueron destruidos.
Todos estaban en el suelo, y sus energías eran cada vez menos, Samantha se liberó de u cautiverio y observó a todos sus enemigos frente a ella, incluso Richtofen, quien se intentaba levantar para seguir luchando, cuando estaba a punto de tomar su Raygun, Samantha alejó el arma de el con sus poderes y empezó a crear un cristal del Aether en su mano dirigiéndose hacia el alemán; Samantha toma del rostro al hombre elevándolo sin problemas.
- Dime algo Richtofen, cuando llegaste aquí, ¿Leíste el Kronorium? – pregunta Samantha seria.
- El Kronorium, lo destruí hace tiempo – contesta el hombre tratando de liberarse.
- Que tonto, tal vez hubieras encontrado una manera de evitar tu muerte.
- No sería… divertido de esa manera – responde Richtofen herido.
- Verás que la muerte, no es tema de diversión, especialmente cuando yo puedo simplemente torturar tu alma para siempre.
- No sería… la primera vez.
Samantha ya iba atravesar a Richtofen, pero alguien le disparo con la Raygun del hombre provocando que lo soltara, giro su rostro encontrándose con Wunderfiz, aún en el suelo, pero con el arma de su padre en sus manos. La peliazul siguió disparando, pero debido al cansancio, fallaba sus tiros o Samantha los bloqueaba con sus cristales.
- Te quedan pocas balas – se burla Samantha sonriendo.
Wunderfiz trató de mantenerse estable, pero sus brazos temblaban por el cansancio, no tenía un tiro fijo, y Samantha ni siquiera se estaba moviendo.
- Es increíble, que aún intentes salvarlo, después de que te abandono a tu suerte – dice la villana mirando a Wunderfiz.
- Cállate – contesta la mujer.
- Pero eso hizo, ¿No?, nunca estuvo para ti, creciste sola, y las únicas personas que mostraron afecto hacia ti, fue solo para conseguir algún interés personal. Nunca fuiste verdaderamente amada, ¿Porqué me impides entonces, matar al causante de tu sufrimiento? – pregunta la chica.
- Soy… una heroína… No importa que tan… irresponsable… o malnacido sea… no dejaré que lo mates.
- No es eso. A pesar del odio que dices tenerle, sigues pensando que es tu padre, y aun lo amas – dice Samantha seria.
Algunas lagrimas caían del rostro de Wunderfiz, confirmando la deducción de Samantha, aunque Richtofen la abandonó, no podría matarlo, y tampoco quería; lo odiaba, sí, pero también lo amaba, no podía explicarlo, eso sobrepasaba su extenso conocimiento.
- Eres decepcionante, después de todo, fueron sus investigaciones la causa de que esas chicas tuyas hayan sido usadas como maquinas asesinas, ¿No es así? – vuelve a pregunta la chica.
Wunderfiz se queda callada unos momentos, y en realidad, parte de eso fue culpa suya, fue ella la que inició el programa "Perk Squad" hace años y no precisamente como una unidad de elite para héroes, sino como un programa de super soldados entrenados para obedecer ordenes ciegamente, ese fue uno de los mayores errores de Wunderfiz, y claro que se había redimido por eso.
- El cometió… muchos errores, es humano, pero incluso él puede redimirse – contesta Wunderfiz.
- Te mostraré… lo equivocada que estás – Samantha gira y atraviesa el estómago de Richtofen con su cristal.
- ¡NO! – gritó Wunderfiz sin fuerzas para sostenerse.
Samantha solo ampliaba su sonrisa mientras seguía introduciendo su cristal del Aether en el torso de su viejo conocido. Kree estaba tendido en el suelo, con pocas fuerzas y solo logró presenciar esa escena, se sentía impotente, le dolía todo el cuerpo; al girar un poco su mirada, vio a sus mejores amigos igual que él, Tetsutetsu estaba inconsciente y Shiozaki parecía seguir consciente, pero sumamente debilitada.
Luego, el joven vio la Llave de Invocación a unos metros de él y Samantha estaba ocupada para prestarle atención; con las pocas fuerzas que le quedaban, trató de arrastrarse hacia a la Llave como podía, Kuda y Dredge salieron para morder la ropa de su amo y ayudarlo a llegar a la Llave.
Samantha terminó de divertirse al ver que Richtofen estaba sentado en un muro, con el cristal atravesándolo y la sangre no dejaba de salir, esa imagen le encantaba, su más grande amenaza sería eliminada finalmente, Wunderfiz se gastó las ultimas balas de la Raygun y por desgracia, falló todos sus disparos; la peliazul lloraba de la rabia a tal punto que, al acabarse las balas de la Raygun, le lanzó la pistola a Samantha sabiendo lo inútil que era eso.
- Eres patética, Wunderfiz – dice Samantha golpeando a la peliazul con fuerza.
- ¡Oye! – grita Kree detrás de ella.
- Oh, ¿El principito aún quiere pe… - Samantha se quedó muda al ver a Kree.
El chico tenía en sus manos la Llave de Invocación, y su mirada era de determinación total.
- ¿Q-Qué crees que haces? – pregunta Samantha.
- Acabo con esto… Acabo contigo – responde el austriaco emanando su aura celeste y por consecuencia, activando el artefacto.
Samantha voló hacia él para atacarlo, pero antes de llegar, la Llave se abrió liberando una inmensa energía dorada que detuvo a Samantha y la alejó de Kree. La energía rodeo al pelinegro por completo mientras las tapas de la Llave comenzaron a flotar en orbitas alrededor del chico, y de estas, salieron dos hojas metálicas en cada tapa que comenzaron a girar alrededor de Kree.
- ¡RAAAAAAAAHHHHHHHHH – gritó Kree al sentir todo el poder de la Llave de Invocación.
A lo lejos de Werfen, se podía disipar una luz dorada, que incluso estaba desestabilizando el escudo de la Reina, el escudo desapareció y las pocas luces que quedaban funcionando empezaron a parpadear, las mas cercanas de sobrecargaron y explotaron, la energía de la Llave era demasiada, y Kree la está recibiendo completa y eso era sumamente peligroso.
Fin del Capitulo
Y hasta aquí el capítulo, es ligeramente más corto que los primeros capítulos del arco, pero creo que esta bien, hace mucho que no escrio capitulos de más de 8,000 palabras.
Al inicio dije que este arco seria relevante argumentalmente hablando en el futuro, y así será, ya sabrán porque en el próximo capítulo.
De cualquier manera, los leo en el último capítulo de este arco, hasta la próxima, ZarBalor, fuera.
Instagram: zarbalor
Glosario
Wunderbar - Maravilloso
Mein Kleiner Meteor - Mi pequeño Meteoro (Apodo de Richtofen a su hija)
