Boku no Hero: Royal


Hey, hola a todos gente, Buenos días/Tardes/Noches a todos, yo soy ZarBalor, reportándome con otro capítulo de Boku no Hero: Royal, he estado algo desaparecido, pero me tomé unas pequeñas vacaciones familiares, pero ya estoy de vuelta, y planeo seguir escribiendo antes de volver a la Universidad.

Realmente no tengo nada más que decir por ahora, así que empecemos con el capítulo.

Ultima Actualización: 15 de Julio.

Tiempo Transcurrido: 4 Semanas y 3 Días (31 días).


Efectos, Tiempo y Lugar

Pensamientos

Pensamiento Colectivo

- "Diálogos Recordados/Citas" -

- Diálogos -

Palabras de Traducción


Boku no Hero: Royal

Cap 32: La Isla de la Utopía


King's Bay, Madagascar, 12:00 p. m.

Los estudiantes de Yuuei estaban ya preparados con sus trajes de héroe para abordar en enorme barco que los esperaba, por fuera no parecía la gran cosa, no lucía como algo lujoso, pero tampoco era tan grande como un buque de guerra. Una vez abordaron, los estudiantes fueron dirigidos junto a las Pussycats a la sala de reuniones, donde los esperaba Wunderfiz.

- Los dejaremos en esta costa, es la bahía más segura que hemos encontrado alrededor de la isla, ya que se han identificado algunos riscos y precipicios, pero estoy segura de que no tendrán problema alguno – dice la peliazul mostrando el holograma.

- Los precipicios se forman por la humedad de la tierra y el desprendimiento de esta, muchos suelen ser muy inestables, no les recomiendo pararse en la orilla de estos – comenta Ragdoll.

- Nuevamente la densidad de la jungla nos impide tener una captura más exacta de la isla, pero la montaña principal se ve en todo su esplendor – Wunderfiz agranda el holograma de la inusual forma de la montaña.

- Parece el hocico de un animal – comenta Mandalay.

En ese momento, Tetsutetsu logra divisar algo.

- Esperen, esperen, esperen – el peligris se acerca un poco al holograma.

- ¿Qué ocurre, Real Steel? – pregunta Shiozaki.

- El holograma, muestra como si se hubiera sacado una enorme roca de la montaña – comenta el chico.

- Así es, el satélite hizo un escaneo en vista aérea y trata de recrear el cómo se vería el objetivo escaneado, este fue el resultado que mostró – explica Wunderfiz.

- Miren esto – señala el chico viendo una pequeña parte de la montaña – Está hueca.

Todos prestaron atención a lo que dijo Tetsutetsu y confirmaron que, en efecto, una parte de la montaña estaba hueca, el satélite dio una muy buena representación a escala de la isla, pero debido al escaneo superficial que hizo, omitió algunos detalles.

- Vaya, parece que el satélite olvidó un punto ciego – dice Wunderfiz.

- Si esa parte está hueca, es posible que toda la montaña lo esté – responde Mandalay.

- Tendremos que hacer un escaneo más profundo de la isla, aumentar la potencia del satélite, además, creo que deberíamos hacer un reconocimiento geotécnico para saber si hay algo más en lo profundo de esa isla.

- No creo que sea buena idea usar cargas sísmicas, señorita Wunderfiz – comenta Kree preocupado.

- Creo que estoy de acuerdo con Fenrir en esto – habla Yaoyorozu – Utilizar las cargas sísmicas para hacer un reconocimiento del suelo en la isla puede ser… peligroso.

- Ya hay muchos precipicios, no suena agradable crear más – añade Mandalay.

- Puedo ayudarlos a reconocer más el suelo sin problemas – dice Jirou levantando su mano.

- Además, con mis lianas puedo ayudarlos con los inestables precipicios – comenta Ibara.

- Estás chicas serán muy útiles, mi control de la tierra puede complementarse con sus Quirks sin dificultad alguna – responde Pixie-Bob sonriendo.

Ya se acercaban a su destino y Wunderfiz solo sonrió complacida con el excelente equipo que tenía frente a ella.

- Ya estamos llegando, vayan a sus posiciones, y mucha suerte en su misión – contesta la mujer sonriendo.

- Muy bien, pequeños, ¡Sígannos! – dice Ragdoll saliendo de la sala.

- Es hora, chicos – comenta Kree mirando a su equipo.

- ¡Hai!


Isla Desconocida

Un gran bote llevó a los 9 héroes a una de las costas de la isla, donde todos bajaron en la blanca arena del lugar, observando la densa jungla y las gigantescas rocas y precipicios del lugar.

Todos observaron el equipo que se les dio, todos tenían unos guantes negros que tenían algunas líneas azules que conectaban con la yema de los dedos, además de cinturones y algunas mochilas que se sentían ligeras y compactas.

- Muy bien, tenemos 3 días para encontrar el meteorito y reportar sus coordenadas – dice Mandalay probando los comunicadores que recibieron.

- Tenemos el rastreador todos nosotros, pero esto es territorio desconocido, no creo que sea buena idea separarnos – dice Kree mirando su muñequera electrónica.

Earphone Jack caminó unos pasos hasta llegar a suelo más firme e instaló sus jacks para saber cómo es el terreno un poco.

- Hay muchas deformaciones en el suelo, rocas, deslices y más precipicios, pero detecto cascadas unos 300 metros hacia adelante – dice Jirou señalando un camino.

- Si hay una cascada, hay montañas, vamos a movernos – dice Ragdoll animada.

Kree caminó junto con Ibara mientras Tetsutetsu estaba de lado de Tiger, listos para derribar cualquier obstáculo que tuvieran en camino. La selva enserio era densa, pero no del todo molesta, había varias plataformas rocosas y enserio, la isla tenía demasiados precipicios.

- Es increíble que unos piratas creyeran que esta isla era un buen lugar para una cuidad utópica – menciona Pixie-Bob subiendo por una de las plataformas.

- Este lugar se ve que ha tenido mejores días – responde Ragdoll.

- Supongo que se veía diferente hace 600 años – contesta Ibara.

- Según las historias, Henry Avary se alió con otro señor pirata que era tan famoso como él, Thomas Tew – dice Kree caminando.

- Ambos eran hombres muy peligrosos y manipuladores, la teoría de los Fundadores de Libertalia no empieza a sonar tan descabellada – responde Momo.

- ¿Los Fundadores? – pregunta Jirou.

- Así es, se dice que Henry Avary se alió con otros señores piratas para fundar Libertalia, eran muchos, pero los nombres que más resonaban eran Christopher Condent, Anne Bonny, Adam Baldrige, entre otros – termina de decir la pelinegra tranquila.

- Y compartían todo, se dice que atraco al Gunsway era de 400,000 millones de dólares, pero si la historia se equivoca, significa que en Libertalia se encuentra el tesoro de los demás señores piratas – contesta Kree sorprendiendo a todos sus aliados.

- Esa es… demasiada información para procesar – contesta Pixie-Bob rascando su cabeza.

- Yo creo que son solo cuentos – dice Ragdoll – No creo que realmente haya existido una colonia pirata.

- Es lo que la historia nos dice, depende de nosotros creer o no – responde Kree tranquilo.

- Nunca antes había escuchado de esa tal Libertalia, suena genial, pero dudo realmente que algo así haya existido.

- Parece que cierta gatita necesita tener un poco más de fe – responde Kree picando a la peliverde.

- Cuidado lobito, nunca he perdido una apuesta, pregúntale a las demás – Kree mira a las Pussycats que simplemente tenían una mueca de fastidio.

- ¿Es enserio? – pregunta el austriaco sorprendido.

- Ragdoll ha ganado en cada apuesta que hemos hecho, yo tuve que hacer su papeleo por tres semanas por un juego – dice Mandalay.

- Yo me endeudé con ella, aún le debo 15,000 yenes – responde Pixie-Bob.

Kree abrió los ojos al escuchar las declaraciones de las heroínas, y luego vio a Ragdoll quien tenía una mirada de victoria asegurada.

- Bueno, si demuestro que Libertalia existe, tendrás que… ammm…

- Dejame te enseñó cómo se hacen las apuestas, lobito, si yo gano, y eso siempre pasa, tú tendrás que pagarme unas vacaciones – dice la peliverde con una sonrisa gatuna.

- Ho ho, apuestas fuerte, me gusta, me gusta, bien, si yo demuestro que te equivocas y que Libertalia realmente existe, tendrás que decir que los perros son mejores que los gatos y además, tendrás que hacer todo el papeleo de esta misión, tú sola.

Lejos de intimidarse, Ragdoll simplemente miró a Kree viendo al rival que tenía delante, odiaba el papeleo, y esta misión daba para poner muchos papeles en su escritorio, pero, si ganaba, se conseguiría unas vacaciones.

- Muy bien, "Su Majestad", tiene un trato – dice la chica estrechando su mano con el asutriaco.

Mientras todo eso pasaba, Ibara, Momo y Jirou miraban sumamente confundidas la escena.

- ¿Qué… qué acaba de pasar? – pregunta Momo confundida.

- Al parecer, Fenrir hizo una apuesta con Ragdoll – contesta Jirou.

- Dios santo, Kree puede ser algo idiota a veces – responde Ibara con una mano en su rostro.

Una hora después

Todos siguieron su camino por la engañosa isla, había demasiadas plataformas rocosas, y algunas eran resbalosas por el moho que tenían; Tiger ayudó a los demás a subir una plataforma más grande, Kree también ayudó a sus amigos, hasta que fue el turno de Ibara.

- Por aquí María, te ayudo – dice el austriaco creando una escalera con sus manos.

- Gracias Fenrir – la chica sube su pierna en la mano de Kree – No veas bajo mi falda.

- Jamás te haría algo así, además, usas pantalones debajo, ¿No?

Ibara tenía un muy leve sonrojo que pudo ocultar bastante bien, la chica solo soltó una pequeña risa comenzando a escalar a su amigo.

- Ibara, si usas pantalones debajo, ¿Verdad?, ¿Verdad? – el silencio de su amiga fue la respuesta que recibió ahora provocando un sonrojo en el austriaco.

Kree desvía la mirada rápidamente cuando su amiga logra saltar para llegar a la plataforma. Luego, Tetsutetsu lo ayudó a él a subir.

- ¿Estás bien, amigo? – pregunta Tetsutetsu.

- ¿Huh?, sí, sí, estoy bien, gracias Real Steel – responde Kree siguiendo su camino, llegando con su amiga, quien solo tenía una ligera sonrisa.

- Ah, por cierto, soy María – contesta la peliverde picando la nariz de su amiga y siguiendo su camino – Setsuna estaría orgullosa – piensa la joven satisfecha por alguna razón.

Los héroes siguieron su camino por la densa jungla, pero durante el recorrido, un pequeño destello de luz golpeó el ojo de Yaoyorozu, la pelinegra miro de dónde vino ese destello hasta que encontró algo tirado en el suelo, era una especie de brújula que se notaba que era sumamente antiguo.

- ¿Qué rayos? – dice Momo.

- ¿Sucede algo, Creati? – pregunta Mandalay.

- ¿Huh?, n-no, nada, el reflejo de esto me golpeó en el ojo, es todo – dice la pelinegra viendo el compás.

- De acuerdo, no te distraigas, hay que seguir – responde la pelirroja continuando su camino.

Sabía que no era para nada necesario, pero la brújula tenía un inmenso valor histórico, le sorprendía que haya resistido todos estos siglos y aun así funcionar, la pelinegra decidió guardarlo y volvió con su grupo llegando a un enorme manantial con cascada.

Ragdoll tomó una cantinflera y comenzó a llenarla con el agua de manantial para beberla, mientras Kree, Ibara y Jirou miraban la montaña donde se formaba la cascada.

- Creo que deberíamos hacer un pequeño reconocimiento – dice Kree mirando la montaña.

- Te seguimos, Fenrir – responde Ibara.

- Earphone Jack, acércate – pide Kree juntándose con las dos chicas.

- ¿Qué sigue? – pregunta la pelimorada.

Kree tomó una parte de su cinturón sacando un cable que se conectó con el cinturón de Jirou, y este al de Ibara.

- Ok chicas, ocuparé coordinación por parte de ambas – dice Kree acercándose al muro.

Cuando el pelinegro colocó sus manos sobre la superficie rocosa, sus guantes se activaron y ejercieron presión sobre la superficie, como si se anclaran al muro. Kree empezó a escalar la montaña con esos guantes, Jirou e Ibara le siguieron, empezando a coordinarse para no tener problemas al escalar.

- Earphone Jack, necesito que tú y María se coloque a mi derecha – dice Kree sosteniendo la cuerda.

Jirou obedece para tomar la cuerda y ver a Ibara.

- María, balancéate a mi derecha – dice Jirou mirando a la peliverde.

- Entendido – responde María.

Ibara toma su cable del cinturón y corre por la pared a cierta distancia y vuelve a anclar sus guantes en la piedra para sostenerse, cuando logró posicionarse, fue el turno de Jirou, quien fue un poco más rápida y se colocó a la derecha de Kree.

Una vez más cómodos, los 3 comenzaron a escalar sincronizadamente, facilitando el ascenso. Mientras ellos 3 hacían eso, las Pussycats y el resto del equipo de Kree observaban el mapa holográfico de la isla, haciendo un acercamiento en este.

- Nos encontramos a casi un kilómetro de donde nos dejaron, siento que no hemos avanzado nada – dice Mandalay mirando el holograma.

- El satélite hizo lo que pudo con este escaneo, pero la densidad de la jungla es demasiada – responde Pixie-Bob.

- Sin mencionar la humedad – añade Yaoyorozu – Eso explica la enorme cantidad de precipicios de este lugar, incluso el suelo está algo resbaloso.

- Es verdad, ¿Creen que se deba al 115? – habla Tetsutetsu.

- Hasta donde sabemos, el 115 genera enormes cantidades de energía – responde Tiger.

- Si, pero nuevamente, no sabemos que coloración tendrá – responde Tetsutetsu – Cuando estábamos en Werfen, Kree, digo, Fenrir, nos llevó a un pequeño manantial parecido a este, y ahí había meteoritos de 115 en coloración azulada – comienza a relatar Tetsutetsu cruzándose de brazos.

- ¿Meteoritos incrustados? – pregunta Ragdoll.

- Si, el clima de Werfen era frío, pero en ese punto del bosque, el clima era tropical – responde Tetsutetsu mirando a los profesionales – Probablemente el meteorito en esta isla este alterándola.

No tenían mucha información sobre el Elemento 115, pero la explicación del joven peligris parecía ser una muy buena, era probable que el meteorito esté alterando el subsuelo y la superficie de la isla.

Con Kree

El austriaco llegó a la cima de la cascada mientras ayudaba a sus compañeras, ahora tenían un poco más de terreno que cubrir así que explorarían un poco sin alejarse de los profesionales, Jirou fue la primera en llegar y luego Ibara, al estar los 3 en la cima, los cables de sus cinturones se contrajeron de nuevo.

- Ok, lo admito, esto está super cool – responde Jirou mirando los guantes.

- Tengo que darle crédito a Kreema-san, estos guantes son muy prácticos – contesta Ibara de igual forma.

- Si, he de admitir que no esperaba algo como esto, bueno, creo que por ahora no hay problemas a la vista – dice Kree mirando el panorama.

La escena era sumamente normal, solo había selva a las anchas, algunas palmeras y costas, y unos kilómetros más enfrente, estaba la enorme montaña principal de la isla.

- Este lugar se ve tan pacífico – dice Ibara respirando profundamente.

- Tiene su encanto sin duda, es bellísimo, como una especie de paraíso, y eso que no me gustan mucho las junglas – responde Jirou mirando la inmensa jungla.

Kree no escuchaba a sus compañeras, ya que se encontraba en su propio mundo, observando la majestuosa montaña gigante que había frente a él, a kilómetros de distancia. Ibara inhalaba el aire puro y limpio de la isla, no esperaba encontrarse un escenario tan hermoso en un lugar tan remoto, en otras circunstancias parecerían unas vacaciones de ensueño.

- ¿En qué piensas, Fenrir? – pregunta Ibara.

- ¿Huh?, lo siento, solo… esto, me parece tan… irreal – responde el austriaco.

- Y que lo digas, es difícil creer que este lugar haya sido la cede de una misteriosa ciudad pirata fundada por un capitán que adoraba la Santo Dismas – contesta la peliverde soltando una pequeña risa.

- Es en verdad sorprendente, Henry Avary era el hombre más buscado de Inglaterra en su tiempo, tener que viajar a una remota isla en Madagascar para establecer una utopía es impresionante.

- Entonces, ¿Qué es lo que te preocupa? – pregunta Ibara mirando a su amigo.

- Que como toda utopía… es solo un conepto, algo que nunca se logrará – responde el austriaco mirando a la montaña – No logró quitarme esta sensación de que algo oscuro ocurrió en esta isla, algo muy malo.

La peliverde se le quedó viendo al austriaco un rato, tenía algo de sentido lo que decía, muchas utopías terminan en tragedias, y de esas que son brutales y macabras, ahora, tratándose de piratas, la situación no sería diferente, tal vez sería incluso peor.

- No hay nada aquí – dice Jirou con sus jacks en el suelo – El suelo es firme y solo escucho el fluir del agua.

- Volvamos con las Pussycats, debemos seguir avanzando – responde Kree dirigiéndose a la cascada.

Bajo la cascada, Pixie-Bob miraba en su casco a sus bestias de tierra, quienes patrullaban un poco la zona para darle una vista más amplia de donde estaban, la rubia no se sorprendió al ver que había mucho camino por delante, al igual que precipicios.

- Esta isla parece una trampa mortal natural – dice Pixie-Bob bufando.

- Bueno, nadie dijo que sería una misión sencilla – responde Mandalay.

- De hecho, si lo dijeron – responde la rubia

- No exactamente – contesta Ragdoll - La señorita Wunderfiz dijo que sería complicado encontrar el meteorito, pero nosotras solo debemos introducir las coordenadas y ellas harían el trabajo pesado.

- Aún así, la isla es bastante peligrosa, y apenas estamos empezando – menciona Pixie-Bob sentándose un poco.

Algo alejados de ahí, Tetsutetsu miraba como sus amigos bajaban de la cascada mientras que Yaoyorozu observaba la brújula que encontró, debe tener mínimo unos 525 años de antigüedad, debido a los tallados en la tapa que eran sumamente detallados y hechos con mucho cuidado, esto podría valer una fortuna si se restauraba, no es como que ella lo necesite, pero el valor histórico que poseía era tremendo.

- Creati – habla Mandalay.

- ¿Huh?, si, ¿Qué ocurre, Mandalay?

- Fenrir y las demás están por bajar, debemos seguir – responde la pelirroja.

- Entendido.

Kree llegó al suelo ayudando a sus compañeras y continuaron su caminata por la jungla, mientras Jirou e Ibara explicaban que no han recorrido nada, que aún hay mucha isla por explorar, por otra parte, Momo observaba lo pensativo que se encontraba Kree, había estado callado desde hace rato.

- ¿Qué es lo que ocurre, Fenrir-san? – pregunta Yaoyorozu.

- Lo siento, debería estar más concentrado en la misión, pero sigo teniendo este mal presentimiento dentro de mi – responde Kree.

- ¿Te preocupa lo que pasó en Libertalia? – pregunta Momo.

- ¿Soy tan obvio?

- Es fácil de descubrir cuando lo piensas, una ciudad utópica de piratas, cualquiera pensaría que eso no iba a funcionar de ninguna manera – responde la pelinegra.

- Solo me pregunto, ¿Cómo fue realmente vivir ahí?, creo que mi mal presentimiento no es tan fuerte como mi curiosidad por saber.

- Comparto esa curiosidad, Libertalia es uno de los misterios más grandes de la historia, como Atlantis o El Dorado. Se supone que esta era una misión de reconocimiento, pero el lugar en el que nos encontramos trae consigo un enorme peso.

En ese momento, Yaoyorozu saca la brújula que encontró y se la muestra a Kree.

- Encontré esto cerca del manantial donde estábamos, calculo que tiene más de 500 años de antigüedad – dice la chica.

- Wow, esta brújula es bellísima, y aún funciona, es increíble – responde Kree sorprendido.

- No parece ser china o europea, pero sí de Asia.

- Mongol, creo – responde Kree observando – Esto en verdad es un tesoro.

Mientras los pelinegros hablaban, Tetsutetsu ayudaba a Ibara a subir una plataforma, pero la peliverde observaba de reojo a su amigo charlando animadamente con Yaoyorozu, los celos comenzaron a aparecer aún sabiendo que solo estaban en una misión, pero no podía evitarlo.

Siguieron caminando un rato mientras Ibara, de forma poco sutil, trataba de acercarse cada vez más a Kree, usando lo que ella sabía de San Dismas para al menos seguirles un poco el ritmo a ambos pelinegros que sabían mucho más de piratas.

- Veo que los piratas les gustan mucho – dice la peliverde con una sonrisa nerviosa.

- Sus historias son magníficas – responde Kree sonriendo.

- En efecto, sobre todo porque algunos tenían códigos o reglas, llámalo un, "Honor entre ladrones" – responde Yaoyorozu.

- ¿Cómo cuáles? – pregunta Ibara.

- Bueno, asesinar niños era totalmente prohibido, aun así, jóvenes se unían a sus filas para mostrar su valía – dice Kree.

- También se abstenía de asesinar mujeres embarazadas o mujeres jóvenes, aunque bueno, no todos seguían esa regla – contesta Momo desviando la mirada.

- ¿Asesinaban mujeres embarazadas?

- Ehhh, Creati no se refería a eso – contesta Kree también desviando la mirada incómodo – Abusaban de esas mujeres – el comentario sonrojo de sobremanera a Shiozaki, tanto de la vergüenza como del horror.

- Los piratas no eran las personas más amables allá afuera, pero como todo en este mundo, había unos mejores que otros.

- ¿Tú habrías sido un pirata, Fenrir? – pregunta Ibara.

- Sinceramente, no lo sé, incluso en esta sociedad, hay reglas que no comparto, y si para salvar a alguien tengo que romper alguna regla… tal vez lo haga – contesta Kree mirando a sus compañeras.

Mas Tarde

El sol estaba en su punto máximo, pero las palmeras los cubrían perfectamente de estos rayos, apenas habían caminado por 4 horas desde que llegaron, y no tenían ningún progreso aún, la isla era inmensa, y los lectores de radiación seguían en su punto mínimo, no se habían acercado nada.

- Oigan, ¿Creen que estemos avanzando algo? – dice Ragdoll tomando agua.

- Siento que he caminado mucho y que ni siquiera he pasado la línea de salida – responde Pixie-Bob.

- ¿Creen que es malo?, mi traje no está hecho para climas tropicales – contesta Kree sudando un poco.

- La humedad no nos hace un favor, estuve a punto de caerme varias veces por lo resbaloso del piso – comenta Jirou cansada.

- Tal vez debamos… descansar un poco – sugiere Mandalay, y hacerlo, todos los jóvenes se sentaron en lo primero que vieron.

Habían pasado varias horas y lo único que han hecho es vagar por la jungla, escalar riscos y volver a vagar por la jungla, los mapas indicaban que estaban en la zona sur central de la isla, aún quedaba mucho recorrido por delante.

- ¿No creen… que la señorita Wunderfiz… pudo lanzarnos en paracaídas mejor? – pregunta Ragdoll.

- Habría sido… difícil… no sabemos cómo… es el terreno – responde Kree tomando agua.

- Si, pudimos quedar… atrapados en algún árbol – responde Ibara secándose el sudor.

- Espero que esa montaña esta hueca – dice Pixie-Bob ventilándose.

Ragdoll se estiró un poco, pero perdió levemente el equilibrio golpeándose la cabeza con una enorme roca detrás de ella.

- Ay, ay, ay, ay, eso dolió – se queja la peliverde sobándose la cabeza.

Kree iba a reírse, pero cuando vio dónde se golpeó Ragdoll se quedó callado levantándose inmediatamente, y por consecuencia, llamando la atención de todos.

- ¿Qué pasa, Fenrir? – pregunta Tetsutetsu.

Kree solo caminó hacia adelante, a la roca donde estaba Ragdoll y comenzó a quitarla las lianas que tenía encima, revelando un grabado, era un circulo con la imagen de un hombre con barba mirando de perfil.

- Él es…

- ¿Ese es Henry Avary? – completa Momo la frase con una pregunta.

El austriaco siguió retirando lianas para descubrir más la imagen revelando que el grabado era similar a los que tenían las monedas, caminó un poco más hasta adentrarse a la jungla una vez más, al pisar, escuchó un crujido, era madera, siguió caminando siendo seguido por los demás hasta entras a lo que parecían ser las ruinas de una casa, escaló el derrumbe del suelo hasta llegar al segundo piso, que estaba totalmente destruido y dejaba una muy clara vista a lo que había por delante.

Kree se quedó viendo atónito mientras poco a poco los demás llegaban y compartían su reacción, delante de ellos había más edificios, deteriorados por el tiempo, pero seguían lo suficientemente en pie para darse una idea de lo que era. La sonrisa de Kree comenzó a crecer mientras soltaba una risa.

- Ragdoll, ¿Qué es lo que vez? – pregunta Kree.

- B-bueno, las calles son angostas, hay algunos puestos… e-esto parece ser un distrito comercial – responde la peliverde.

- Si, lo sé, pero qué más vez.

- Solo quieres que lo diga, ¿Verdad?

- Si, quiero que lo digas – responde Kree. Ragdoll se mordía los labios un poco hasta que suspira.

- Libertalia…

- Haha, ¡Si!, ¡Es Libertalia!, ¡Jaja! – responde Kree con una clara emoción.

Todos los presentes no podían explicar lo que veían, ni siquiera los que, si creían en la ciudad o esperaban encontrarla, simplemente verla en persona era algo impresionante. Bajaron de la casa para caminar por la calle del mercado, mirando todo a su alrededor.

- No puedo creer lo que veo – dice Momo sorprendida.

- Oigan miren – Tetsutetsu metiéndose en un grillete de madera haciéndose como prisionero – Soy un delincuente – dice el peligris sacando una risa de Jirou.

- Ok, mi turno, mi turno – dice la pelivioleta haciendo lo mismo que Tetsutetsu.

Momo y Kree caminó un poco más hasta llegar a una especie de establo y ahí encontraron el primer punto malo del lugar, había unos esqueletos ahí, de algunos animales.

- ¿Qué son estas criaturas? -pregunta Kree.

- A juzgar por la forma y las pezuñas, son caballos, eran caballos – responde Momo mirando los esqueletos.

- ¿Porqué los habrán abandonado? – vuelve a preguntar el pelinegro.

- Probablemente los olvidaron por alguna prisa.

- ¿Cuál habrá sido esa prisa?

- No tengo idea, ¿Alguna revuelta?, ¿Conflicto interno? – sugiere Momo.

- Es posible, es decir, eran piratas, debían tener desacuerdos frecuentemente.

- Es posible que… algunos piratas siguieran con sus manías aquí, cosa que no le gustó a los colonizadores, y es por eso que hubo conflictos.

La pasión de Momo por querer saber era anta como la suya, Kree observó como su compañera realmente se esforzaba en descifrar qué fue lo que ocurrió en este lugar y todos sus secretos; ambos siguieron caminando hasta subir a un segundo piso de lo que parecía ser una taberna, al llegar, vieron el enorme hueco en la pared que daba al mercado.

- Milady – dice Kree ofreciéndole una de las sillas que estaban regadas por el lugar.

- Muchas gracias, joven – responde de forma educada Yaoyorozu siguiéndole el juego.

- Salud – habla Kree tomando uno de los tarros vacíos de una pequeña mesa.

Ambos tomaron asiento mirando por el hueco del lugar mientras sus compañeros seguían fascinados con el reciente descubrimiento.

- ¿Qué crees que es lo que hacían aquí? – pregunta Momo.

- Supongo que embriagarse a más no poder – bromea Kree sacándole una sonrisa a su amiga.

- No eso, jaja, me refiero, todo esto, esta solo es la punta del iceberg, ¿Qué encontraremos más adelante? – pregunta Momo mirando a Kree.

- Te soy honesto, no tengo idea, el mal presentimiento que he tenido no ha desaparecido y los esqueletos en ese establo…

- Mi teoría es que hubo una guerra civil, y eso desencadeno demasiados conflictos – responde Momo mirando su tarro.

- ¿Y qué provocó esa guerra civil?, no hay respuestas, solo más preguntas.

- Este lugar tiene muchos misterios, creo que muchos son muy oscuros – añade Momo – Aun así, quiero saberlos.

- Je, me leíste la mente, yo igual, esto puede ser un descubrimiento tremendo.

- Fenrir-san, hace días dijiste que te gustaría considerarme una amiga.

- Y sigo firme en esa preposición, eres alguien muy inteligente, pero, sobre todo, una buena persona – responde el austriaco sonriendo.

- La verdad es que, a mi también me gustaría considerarte un amigo, admiro lo mucho que trabajas para mejorar, a diferencia mía, siento que no he avanzado tanto – responde Momo jugando un poco con sus manos.

Kree notó de inmediato ese gesto de su compañera, y pudo deducir cuál es su obstáculo, su falta de confianza, pero logra también ver la fascinación que tiene Yaoyorozu por esta isla y su historia, incluso algo tan simple como una brújula cautivó a la pelinegra, eso es algo que puede admirar de ella.

- Bueno, no te solicité en esta misión solo por ser una cara bonita, no he estado mucho con ustedes para saber sus habilidades de primera mano, pero desde nuestro combate en el Festival Deportivo, me di cuenta de lo talentosa que eres; podrías ser, sin problemas, una heroína estratega sin igual – comenta Kree mirando a su compañera.

El combate de ambos en el Festival Deportivo fue, para Kree, el mejor de todos los que tuvo, realmente se notaba que Yaoyorozu se esforzó, la chica tenía talento, si mejoraba su habilidad de pensar más rápido conforme la situación, podría idear planes de contingencia inmediatamente, volviéndola una miembro vital para la Sociedad de Héroes.

- ¿Realmente crees que soy capaz de eso? – pregunta Momo.

- Por supuesto, eres inteligente, y tienes un muy buena en combate cuerpo a cuerpo, debes tener tu mente trabajando a mil por hora en combate, si logras mejorar eso, serás una de las mejores heroínas del mundo.

- L-lo dices solo para hacerme sentir mejor – dice Momo.

- Lo digo porque al verte… puedo ver la heroína excepcional que puedes ser – responde Kree sorprendiendo a la pelinegra.

Los dos jóvenes iban a continuar su charla, pero en ese momento, llega Ibara algo agitada.

- O-oigan, M-Mandalay dice que hay que seguir – comenta la peliverde mirando al dúo. Ambos se miran directamente.

- S-supongo que nuestro tiempo aquí ha llegado a su fin – dice Momo levantándose.

- Si bueno, el servicio aquí es terrible – contesta Kree jugando mientras deja el tarro en la mesa y se va de ahí con las dos chicas.

La verdad es que Shiozaki no acababa de llegar, efectivamente, Madalay la mandó a buscar a Kree y Momo, y ella los encontró enseguida, pero decidió escuchar su conversación y al final, cuando había escuchado lo suficiente, fingió que había trotado un poco para llegar a ellos.

Los 3 tres estudiantes caminaron por el mercado para encontrarse con el resto de su equipo, quienes veían los mapas holográficos para encontrar su localización.

- Según esto, ya estamos cada vez más en el centro de la isla – dice Ragdoll mirando el holograma.

- Los detectores ya han empezado a reaccionar, aunque un poco, significa que nos estamos acercando – contesta Tiger mirando los aparatos.

- Si seguimos esta calle, llegaremos al centro del mercado, con suerte una calle comercial – contesta Mandalay.

Una vez todos se reunieron, continuaron caminando por toda la calle, pero Shiozaki miraba de reojo a Yaoyorozu, quien, a diferencia de ella, tenía una sonrisa en su rostro; no quería aceptarlo, pero los celos empezaron a crecer, y eso la molestaba un poco.

- Eso es... ¿Un banco? – pregunta Mandalay.

Delante de ellos había un enorme edificio blanco, con ventanales rotos y muchas lianas encima, pero aun se notaba lo que alguna vez fue, el problema es que el banco estaba cruzando un enorme precipicio, producto del tiempo.

- Ok, todos retrocedan – dice Pixie-Bob antes de empezar a usar su flujo de tierra para crear un puente – Esto resistirá – dice la rubia.

Uno por uno fueron cruzando hasta ver la enorme puerta marrón de la entrada, al empujarla, tuvieron dificultades porque parece que estaba trabada.

- Real Steel, creo que este es nuestro trabajo -dice Tiger tronándose las manos.

- ¡A la orden! – responde el peligris sonriendo.

Ambos héroes unieron sus fuerzas para debilitar la puerta, Tiger usó su extrema flexibilidad para sujetar a Tetsutetsu y arrojarlo a la puerta destruyéndola y permitiendo el paso e los demás, Tetsutetsu luego se levantó como si nada con una gran sonrisa.

- Jaja, nada más apropiado para una ciudad pirata que una bala de cañón – dice el chico con su sonrisa de tiburón.

Mientras deambulaban por el edificio, notaron lo increíblemente bien hecho que estaba el lugar, los materiales eran de extrema calidad de la época, además de que se veía que resistió muy bien el paso del tiempo.

- ¿Enserio esto fue construido por piratas?, se ve muy bien hecho – dice Ragdoll.

- Bueno, supongo que Avary les pagó muy bien, recuerden que él ya tenía una enorme fortuna de atracos previos, si la teoría de los demás piratas es cierta, entonces es una fortuna más grande – contesta Kree mirando algunos cuadros que no tuvieron la misma suerte de prevalecer.

- No existe registro sobre la muerte de Henry Avary, la historia dice que desapareció, otros que fue a colonias americanas a disfrutar del botín que hizo en su vida de pirata – contesta Momo.

- Pues si Libertalia era lo que se suponía, entonces la historia se equivocó con él – contesta Kree.

- Pero, si ya tenían una utopía, ¿Porqué abandonarla? – pregunta Ibara.

- No lo sé, Creati cree que hubo una guerra civil, pero hasta ahora no hemos encontrado na…da – Kree se quedó mudo cuando llegaron a la recepción del banco.

Parecía que una batalla se había librado, había barricadas improvisadas con escritorios y pilares de concreto, algunos cañones y lo más importante, decenas de esqueletos, algunos atravesados por lanzas, otros yacían en el suelo y otros tenían espadas incrustadas. Los héroes observaron la escena atónitos, nunca habían visto algo así en sus vidas.

- Creo que… la teoría de la guerra civil comienza a tomar fuerza – dice Jirou sorprendida.

Las Pussycats se adelantan un poco, observando más la escena.

- Hmph, que raro, estos tienen vestimentas más elegantes – comenta Mandalay mirano un esqueleto que tenía un peto metálico y un casco.

- Eran soldados – menciona Tiger mirando otros similares – Estaban luchando contra los colonizadores.

- No, no es eso – dice Momo analizando la escena – Ellos no estaban peleando contra los colonizadores, se estaban defendiendo de ellos.

Todos miraron a la pelinegra confundidos.

- Solo observen, los soldados estaban reunidos en esta puerta, cañones, armas, todo; los colonizadores hicieron las barricadas y no tenían ninguna formación táctica real, ellos estaban atacando, los soldados parecían estar defendiendo esta puerta – explica Momo.

- ¿Pero por qué? – pregunta Pixie-Bob confundida.

- Algo pasó en esa habitación – dice Kree señalando la enorme puerta cerrada.

Tetsutetsu era el más cercano así que se dirigió a esta, la puerta era más grande que la de la entrada y estaba hecha de acero aparentemente, pero había una palanca a lado de esta así que el peligris usó su Quirk para jalar la palanca y abrir la puerta.

Esta se abrió de par en par mostrando lo que parecía ser el área donde se guardaban los fondos públicos, era una habitación enorme con muchos estantes de madera grandes que estaban totalmente vacíos, algunos estaban derribados y otros totalmente destruidos, también había enormes retratos en las paredes, algunos cayeron al suelo y otros fueron destruidos por el tiempo, pero la gran mayoría estaban casi intactos.

Los héroes entraron mirando el lugar, hasta que Mandalay pisó uno de los retratos, en este, había una hermosa mujer pelirroja de piel blanca con vestimentas piratas y el símbolo de un Pegaso en una esquina del cuadro, pero lo más importante, era la palabra "Thief" grande que fue escrita encima del retrato arruinándolo.

- Amm, Fenrir, ¿Quién es ella? – pregunta la pelirroja confundida.

Kree observa un poco el cuadro reconociendo a la mujer.

- Es Anne Bonny, una de las más grandes piratas y supuesta fundadora de Libertalia – contesta Kree mirando el retrato.

- Thief, es el inglés para... "Ladrón" – contesta Momo mirando el resto de retratos.

- Bueno, ella era una pirata, creo que tiene sentido que haya sido una ladrona – comenta Ibara.

- No, no estás entendiendo, mira – dice Momo señalado los demás retratos - Christopher Condent, Adam Baldrige, William Mayes, son los fundadores de Libertalia, ¿No lo ven? – todos se quedaron en silencio – Pudieron escribir otra cosa, "Tiranos", "Asesinos", pero no, solo escribieron una cosa.

- Ladrones – dice Kree captando – Parece que una vez pirata, siempre pirata.

- ¿Qué tratas de decir? – pregunta Jirou confundida, Momo comienza a hablar.

- Es posible que… los Fundadores, hayan atraído a los colonos aquí con el sueño de una utopía libre, les robaron todo y después…

- Después desaparecieron – completa Kree pensando – Dejando sin nada a la gente y haciendo más grande su fortuna.

- Lo que desató la Guerra Civil de Libertalia – contesta Momo segura – Esto puede ser uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de la historia.

- Esa no es nuestra misión – dice Ibara un poco cansada.

- Aunque todo esto suena, impresionante, es verdad, no es nuestra misión – contesta Mandalay.

- Creo que nos estamos desviando del objetivo – añade Pixie-Bob rascando su mejilla un poco.

- P-pero…

- Sé que esto te emociona Creati, pero debemos establecer la prioridad de nuestra misión – comenta Mandalay tratando de comprender la emoción de la pelinegra.

- E-está bien – contesta Momo un poco más apagada.

Todos salieron del banco para seguir su travesía a una zona llena de casas abandonadas, aunque Momo se veía decaída, pero no podía hacer nada, era verdad, su misión no era investigar qué sucedió en Libertalia, es encontrar un meteorito y dar las coordenadas, nada más.


En otra parte lejos de ahí

Mientras los héroes continuaban con su búsqueda, al otro lado de la isla, había mucho movimiento. Unos extraños camiones seguían conduciendo por la jungla sin ningún problema, dentro de los camiones había algunas personas, la primera era un hombre adulto, era alto de aproximadamente 35 años, tenía cabello marrón y una pequeña barba que apenas salía, a su lado estaba una mujer de su misma edad, de piel morena y cabello negro afro.

- ¿Qué es lo que dijiste que buscabas? – pregunta el hombre a uno de los pasajeros detrás de ellos.

- Un meteorito – dice el pasajero con un sombrero azul cubriendo su rostro.

- Eso suena a una estupidez – dice la mujer enojada.

- Mis espías me informaron sobre el impacto de un meteorito de Elemento 115, no es algo con lo que se juega conmigo – responde Kraken levantando un poco su sombrero.

- Tengo que decir que, fue muy extraño verte con otros dos sujetos con trajes raros – responde el hombre.

- ¿Qué puedo decirte, Rafe?, solo negocios – contesta Kraken.

Kraken descansaba junto con Toga y Twice mientras la mujer conducía en la selva, dos viejos conocidos se volvían a ver las caras después de años, Rafe Adler, un empresario muy exitoso y de renombre en el mercado negro y el joven señor pirata, Kraken, actual miembro de la Liga de Villanos.


Flashback, algunos días antes, King´s Bay

La costa de Madagascar suele ser bastante activa a todas horas, el comercio es una de las actividades más importantes de King's Bay, y esta no paraba en la noche. En uno de los puertos, un barco se acercaba para anclar en tierra firme, pero el puerto ya estaba siendo ocupado por varios soldados de dudosa procedencia.

Los soldados apuntaron al barco serios mientras una pequeña plancha salía para dejar paso a los tripulantes.

- Vaya, vaya, vaya, ¿Qué es lo que tenemos aquí? – dice la mujer morena observando a los recién llegados, que no se inmutaban en lo absoluto por las armas.

- Nadine Ross, parece que el negocio de tu padre sigue en pie, ¿Quién lo diría? – responde uno de los recién llegados.

- ¿Cómo es que tú conoces a mi padre? – pregunta la mujer.

- Oh, digamos que conozco muy bien al viejo Frederick – responde el sujeto rubio.

- Nadine, ¿Por qué rayos tardan tanto? – dice un hombre serio llegando viendo la escena – Wow, esta si es una sorpresa… Kraken.

- Rafe, que alegría verte aquí – Kraken observa a todos los mercenarios rodeándolos – Has estado ocupado.

- Negocios, viejo amigo, veo que te has conseguido ayudantes – dice Rafe mirando a los acompañantes de Kraken.

- Son aliados, recibí una oferta muy buena en Japón la cuál no podía rechazar, pero eso no es lo importante.

- ¿Qué te trae aquí? - pregunta Rafe.

- Digamos que cayó algo en esa isla de allá – responde el rubio señalando la enorme isla a la distancia – Algo con lo que trabajo, y tal vez nos haga falta algo de… manos extras – responde Kraken.

- No lo sé viejo amigo, tengo mis manos ocupadas con Nadine.

- Esto es una pérdida de tiempo – dice Toga seria mirando a Rafe.

- Tranquila Toga, oye, Rafe, sabes con lo que trabajo, ¿No?

Rafe suspira un poco cuando Kraken menciona eso, odiaba todo lo relacionado con eso.

- ¿Qué mierda tiene que ver el 115 con esto? – pregunta el hombre molesto.

- Una enorme fuente de 115 late en esa isla, quiero tomarla antes que nadie.

Nadine notó lo molesto e inquieto que se puso Rafe con la sola mención de lo que sea esa cosa llamada '115'.

- Recuerda, viejo amigo que… siempre que yo tomo 115, significa una derrota para esa mujer – menciona Kraken sonriendo levemente de lado.

Rafe escuchaba lo que decía Kraken, sabía que quería provocarlo, y estaba funcionando, pero no podía evitarlo, odiaba con toda su alma a Sylvianne Eisendrache, esa maldita mujer casi destruye toda su compañía, forzándolo a moverse únicamente en el Mercado Negro.

En algún momento él y la mujer más poderosa de Europa era socios, sus inversiones con la Familia Eisendrache se disparaban por los cielos, pero una mala jugada de Rafe lo condenó, el abuso de Elemento 115 le costó muy caro cuando Sylvianne se enteró; ella, sin siquiera tocarse el corazón, lo hundió en lo más bajo.

- "¿Tienes alguna idea del peligro en el que pudiste poner a mucha gente?, eres decepcionante, no vuelvas a mostrar tu rostro frente a mi" – esas fueron sus exactas palabras.

Kraken sonrió al ver cómo Rafe apretaba los puños de la ira, Sylvianne Eisendrache era una mujer muy temida y respetada, pero también era odiada, y cada vez que él se hacía con Elemento 115, era como ganarle una batalla a esa mujer.

- Esa perra – dice Rafe.

- ¿Me ayudarás, viejo amigo? – pregunta Kraken.

- Tenemos nuestros propios asuntos, no vamos a ser niñeras de nadie – dice Nadine seria hasta que Rafe eleva su mano pidiendo que no hable.

- Alto Nadine, bajen sus armas – ordena Rafe, los mercenarios obedecen – ¿No ves el panorama?, Kraken puede sernos muy útil.

- Mi Cannon Throw les puede ahorrar algunos explosivos – dice Kraken jugando con unas monedas.

- ¿Y qué hay de los raritos? – pregunta la mujer viendo a la rubia y a Twice.

- Te presento a Toga y a Twice, son socios – dice Kraken señalando a los mencionados.

- Un placer señorita – dice Rafe, pero Toga apenas lo mira desinteresada.

- ¡Eres horrible! – dice Twice exaltado – ¡No puedo ser compañero de alguien tan apuesto!

- Perdemos el tiempo, Rafe – dice Nadine molesta.

- Cierto, cierto, partiremos mañana en la mañana, bienvenido a bordo, Kendall.

- No vuelvas a llamarme así – dice Kraken serio.

Fin del Flashback


Los mercenarios seguían avanzados por la jungla hasta que se detuvieron, Kraken y los demás bajaron.

- No me gusta la humedad – dice Toga ventilándose un poco la ropa.

- Toga-chan, eres tan linda – responde Twice de forma errática.

- A todo esto, Rafe, ¿Qué es lo que están haciendo en esta isla? – pregunta Kraken.

- Digamos que no eres el único pirata que ha estado aquí, ¿Te suena el nombre, Henry Avary? – pregunta Rafe sonriendo de lado.

- ¿El Rey Pirata, Henry Avary?, por supuesto, es una leyenda en todo sentido – responde el rubio.

- Bueno, creemos que en esta misma isla esta su mítico tesoro, al igual que Libertalia.

- Me estas jodiendo, Libertalia es un cuento, nunca existió – contesta Kraken.

- Nuestras investigaciones dicen otra cosa, niño. Descubrimos que Avary se alió con Thomas Tew y otros piratas para…

- Rafe – habla Nadine – Tienes que ver esto – responde la morena.

Una vez se alejaron, Nadine le mostró algunas estructuras extrañas para que el ojiazul las analizara.

- No sé por qué tienes tanta confianza en ese tipejo.

- Nadine, él es un profesional, además, el posee un poder impresionante, créeme, quieres tenerlo de aliado – responde Rafe analizando la estructura.

- Nunca confíes en un pirata, Rafe, esa es una regla de oro – contesta Nadine.

- Eso lo tengo claro.

Kraken se quedó mirando hacia el par antes de ir con sus propios compañeros.

- Una historia de piratas – dice Toga.

- Una que puede ser real – responde Kraken.

- Nah, es imposible que unos piratas hayan existido, ellos son un mito, como Santa Claus o que la Tierra es esférica – contesta Twice.

- Sea como sea, nuestra misión no cambia, debemos encontrar ese meteorito y reclamarlo de inmediato – comenta Kraken caminando junto a sus socios – Esto se puede poner interesante.

Los villanos comenzaron a moverse, ayudando a su nuevo aliado, Rafe a pavimentar el camino al objetivo que ambos tenían, que parecían estar uno cerca del otro.


Fin del capítulo


Y hasta aquí el capítulo de hoy.

¿Qué les pareció?, tuve muchos problemas en escribir este capítulo porque era más un capitulo de exploración que de acción y se me hacía muy complicado escribirlo sin que se sintiera tedioso, espero haberlo logrado.

Si me tardé esta vez en actualizar, pero trataré de que no sea tan tardado el próximo, espero que el capítulo les haya gustado, los leeré después, ZarBalor, fuera.


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