Boku no Hero: Royal


Muy buenos Días/Tardes/Noches a todos, yo soy ZarBalor, reportándome con otro capítulo de Boku no Hero: Royal, creo que esta vez no tardé mucho en actualizar, y nuevamente, este arco me es complicado de hacer por la enorme cantidad de escenarios que debo describir, y como ya saben, no soy muy bueno describiendo, pero realmente me esfuerzo.

No quiero irme por las ramas, así que vamos directamente con el capítulo, empecemos.

Ultima Actualización: 24 de Septiembre.

Tiempo Transcurrido: 2 Semanas (15 Días).


Efectos, Tiempo y Lugar

Pensamientos

Pensamiento Colectivo

- "Diálogos Recordados/Citas" -

- Diálogos -

Palabras de Traducción


Boku no Hero: Royal

Cap 34: Nueva Devon


Zona desconocida, Libertalia

Momo se arrastró hacia a la orilla del río junto con Kree, quien tenía una herida en su cabeza, debido a que se golpeó la cabeza al caer por el barranco, sumado por su herida de bala que tenía en su brazo, limitaba su movilidad un poco.

Una vez salieron del agua, recuperaban un poco el aliento de lo que les acababa de suceder, Shiozaki fue capturada y siguen alejados de los demás héroes, tenían que reunirse rápidamente.

- Hay... que seguir – dijo Kree levantándose.

- Espera un momento, estás muy herido – responde Momo ayudándolo.

- Tenemos que salvar a Shiozaki, para eso hay que encontrar a los demás.

Momo detiene a Kree y lo obliga a sentarse, después saca una pequeña botella, confundiendo al pelinegro.

- No podrás salvarla si no atiendes tus heridas – responde Momo abriendo la botella.

Era alcohol, y Kree lo supo cuando la pelinegra lo vertió sobre sus heridas causándole un inmenso ardor, pero tuvo que resistir porque tenía que hacerlo, después, la chica creó unas bandas para cubrir sus heridas y ayudarlo a mitigar el dolor, ya que los vendajes que tenían cayeron al río.

Ya recuperados, los dos héroes caminaron un rato por la jungla, buscando alguna forma de regresar a la ciudad, su suerte no sería buena porque al subir por una plataforma, se encontraron una colina con algunos mercenarios de Shoreline; ambos jóvenes usaron la maleza y la hierba alta para esconderse.

- ¿Qué haremos? – pregunta Momo pregunta.

- Podemos evitarlos, aunque, ellos tienen algo que me llama mucho la atención – dice el austriaco girando la cara de Momo a uno de los vehículos todoterreno que tenían estacionado.

- Creo que ya sé qué planeas, pero, ¿Cómo lo tomaremos? – pregunta la chica.

- Te diré lo que haremos, los venceremos, son un total de 10 mercenarios, y ya me harté de ser la presa – responde Kree entrando en su modo cazador.

Era la primera vez que Momo veía esa faceta de Kree, se le veía claramente molesto y con cierta malicia, así que se limitó a seguirlo.

Kree se acercó sin hacer el más mínimo ruido a uno de los mercenarios que estaba cerca de él, aprovechando que ninguno de los demás veía, Kree le tapó la boca y lo mandó directo a su Plano Astral, dejándolo inconsciente, después le indicó a Momo que se acercara a él.

- Creati, ¿Puedes crear un dardo somnífero? – pregunta Kree.

- Sí, ¿Para qué? – responde Momo confundida.

Kree señala a uno de los soldados en la cima de una destruida torre de vigilancia, era un francotirador. Momo captó la idea y se dispuso a crear un pequeño dardo y una pequeña varilla de madera, ató ambos objetos creando una flecha improvisada. Fenrir tomó esa flecha y sacó su arco, teniendo cuidado de no llamar la atención, después de tensar la cuerda, disparó la flecha impactando contra el francotirador de la torre, por fortuna, ninguno de sus compañeros escuchó algo y el sujeto cayó inconsciente.

Uno a uno, los mercenarios eran en noqueados por Kree y Creati, aprovechando que se deshicieron del que presentaba una mayor amenaza hasta que eventualmente durmieron a todos. Una vez a salvo, Kree solo señaló la torre destruida, y comenzó a escalarla encontrándose con el francotirador aún dormido, la primera parte de su plan funcionó, sigue la segunda parte.

Minutos después

Su cabeza le daba vueltas y no sabía que había pasado, pero notó que no podía moverse, había sido atado, delante de él había dos niños vestidos de héroes, trató de moverse, pero simplemente no podía, estaba atado a una silla, ni siquiera estaba en la torre, estaba en la colina, había un pequeño río a su lado que caía en un inmenso precipicio, caer desde esa altura era fin del juego para cualquiera.

- Hagamos esto rápido, ¿A dónde se dirigen tus jefes? – pregunta Kree serio.

- ¿Crees que le diré algo a un niño? – dice el mercenario sonriendo de lado.

- No sabes en la posición en la que estás – respondió Kree.

- Adelante niñito, muéstrame lo que puedes hacer.

Kree mira a Momo y hace una pequeña reverencia.

- Me disculpo por adelantado, Creati – es lo único que dijo el austriaco antes de tomar la silla junto a su rehén y dirigirse al borde de la colina y balancear al mercenario.

- ¡W-Wow!, ¡Wow!, ¡¿Q-qué crees que haces, mocoso?!, ¡N-no puedes hacer eso, eres un héroe! – dice el francotirador nervioso.

- Invadieron mis territorios, amenazaron a mis amigos, intentaron matarnos y secuestraron a mi amiga… Las reglas cambiaron.

- E-espera, t-tú ganas, hablaré – dice el hombre asustado.

- ¿A dónde se dirigen? – vuelve a preguntar Kree.

- A-al norte, s-se dirigen al norte de la isla – responde el tipo al ver la fría mirada de Kree.

- ¿Cómo sabemos que no está mintiendo? – pregunta Momo.

- Fácil – responde Kree soltando levemente la silla asustando al mercenario.

- ¡E-espera, espera!, es verdad, ¡Se dirigen al norte! – volvió a decir el sujeto mientras Kree sostenía la silla.

- Gracias por tu cooperación.

El austriaco deja de balancear la silla donde estaba el mercenario mirando ahora el auto todoterreno que tenían.

- Ya sabemos a dónde ir y cómo llegaremos – responde Kree caminando hacia el vehículo.

- Pierdes tu tiempo – habla el francotirador – Esa chica es muy linda, y creo que le sacarán toda la información que tengan de una forma o de otra, si sabes a lo que me refiero – dice con burla.

Kree volvió a caminar hacia el ladrón y lo que hizo no se lo espero nadie, Kree pateó hacia el abismo al francotirador ante la mirada de atónita de Momo, quien se llevó las manos a la boca de la impresión. Luego aún seguía escuchando los gritos del sujeto y decidió echar un vistazo, de alguna manera, seguía con vida, ahí es cuando Momo notó que había algo más en el cuerpo del francotirador, una resistente cuerda atada a su cintura y torso para evitar que cayera a su fin, Momo volteó a ver a Kree incrédula.

- Se que fue innecesario, pero nadie habla así de mis amigos – responde Kree suspirando.

- Si fue innecesario, creí que…

- ¿Lo había matado?, no, solo le saqué un susto – responde Kree entrando al auto.

- Inteligente, hay un pequeño barranco debajo de esta colina, no podrá escalar de nuevo y no saltará, ¿Planeaste eso, Fenrir-san? – pregunta la bella chica.

- No sabía que había un pequeño barranco, pensaba dejarlo colgando hasta que todo esto acabara – responde Kree encendiendo el vehículo.

Ambos jóvenes tomaron asiento y empezaron a salir de esa zona, no sin antes de que Kree dejara caer un pequeño aparato que se pegó a una pared del área.

Condujeron por varios terrenos, incluyendo jungla, ríos y zonas rocosas de la isla, durante este tiempo, Momo podía ver lo cansado que se veía Kree, y es que había sido un día sumamente largo, lo que empezó como una simple misión de búsqueda se convirtió una cacería, ellos solo eran 9 contra un enorme ejército, debían comunicarse con la Perk Squad inmediatamente y pedir ayuda, no sobrevivirían solos por mucho tiempo.

- ¿Eso es… un elevador? – pregunta Momo con los ojos abiertos a tope.

Era verdad, al bajar por un pequeño risco, vieron una enorme estructura de madera que simulaba ser un elevador.

- Tal vez era para transportar cosas río arriba – responde Kree mirando la estructura.

- Y parece que aún funciona – dice Momo mirando el elevador.

- No, es imposible, ha estado inactivo durante siglos, y junto el clima, no creo que sea posible que...

- Lo active - interrumpe Momo después de mover una palanca y curiosamente, poniendo en funciones el elevador.

- Oh, waow, creo que me equivoqué - respondió Kree sorprendido de que esa cosa aun funcionara.

Kree y Momo intentaron abrir la compuerta de la cabina, el austriaco intentó levantarla para abrirla, pero era muy pesada, así que la propia Momo lo ayudó un poco, ella era notablemente más débil que Kree, pero su ayuda fue suficiente para levantar la compuerta para que después Momo condujera el auto metiéndolo dentro. Una vez activaron el elevador, los dos pelinegros tuvieron un pequeño descanso mientras esperaban llegar a la cima del risco.

- Vaya vista, ¿No lo crees? – habló Kree recargándose en un tablón de madera.

- Sin duda es espectacular… No puedo creer todo lo que lograron en Libertalia… - responde Momo mirando la isla.

- Tus conocimientos de Henry Avery son impresionantes.

- Gracias, aunque son inútiles en nuestra misión…

Otra vez ahí estaba, ese constante desprecio hacia su persona, no podía entender porque Momo hacía menos su trabajo y sus habilidades, ¿Por qué lo hacía?, había cosas que él desconocía de Avery y estaba seguro que Momo podría aclarar esas dudas, quería hablar más de Avery con ella.

- ¿Qué piensas de estos piratas? – vuelve a preguntar Kree.

- Creo que, al final nunca dejaron de ser lo que eran; mintieron, engañaron, mataron a tanta gente inocente para quedarse con sus pertenencias, por mucho que me interese su historia, no deja de lado el hecho de que fueron seres despreciables – responde la pelinegra recargándose también en el tablón.

- Una vez pirata… Siempre pirata, supongo – dijo Kree mirando el horizonte.

Mientras más se revelaba la isla ante ellos, los dos jóvenes pelinegros lograron ver en todo su esplendor la montaña principal de la Isla, esa fue la misma montaña donde Kree había tenido una lectura de radiación, eso les daba una idea de dónde podrían estar, la montaña se encontraba algunos kilómetros justo enfrente de ellos, siguiendo esa lógica, ellos estaban por la zona noreste de la isla.

El elevador se detuvo y nuevamente Kree abrió la compuerta para que Momo sacara el vehículo, una vez fuera, el austriaco volvió a tomar el volante y comenzó a conducir por un camino empedrado, todo era demasiado tranquilo, había una gigantesca montaña por encima de ellos que generaba una pequeña pero preciosa cascada, el viento golpeaba a ambos causando que sacaran una ligera sonrisa, era una brisa fresca y deliciosa, perfecta para relajarse de todo lo agitado que ha sucedido en este día.

- M… tad – se escuchó una voz en el detector de Kree, el austriaco lo saca tratando de tener mejor señal.

- ¿Hola?, ¿Alguien me escucha? – habla Kree al comunicador del detector.

- Majestad… ¿Es usted?, Aquí Wunderfiz…

- Señorita Wunderfiz, gracias a Dios logramos comunicarnos con usted.

- Majestad, hemos calibrado los satélites para poder alcanzar una señal de comunicación leve en la isla, me alegra saber de ustedes nuevamente, ¿Tienen algún informe de avance?

- Seré breve, ocupamos refuerzos, hay mercenarios en la isla – esas palabras alertaron a Wunderfiz.

- ¿Mercenarios?, ¿Cómo es eso posible?

- No sé cómo fue que llegaron, pero nos superan en número, necesitamos ayuda inmediata – dice Kree mirando a Momo.

- Dennos sus coordenadas, Majestad.

- No sé cuáles son, nos atacaron y perdimos mucho de nuestro equipo, solo sé que se dirigen a la zona norte de la Isla y yo me encuentro con Creati en alguna zona al noreste – contesta Kree conduciendo.

- Bien, por favor resistan, Wunderfiz fuera – con eso dicho, la peliazul cortó comunicación con Kree.

- Tal vez pudimos avisarles que venían por el meteorito – habló Momo.

- No podíamos arriesgarnos, era posible que interfirieran con la señal y nos espiaran, tenemos que ser breves con la counicación para evitar eso, entre más breve, mejor – contesta el austriaco.

El chico dobló en una curva encontrándose con un poderoso río con un largo puente elegante, los dos pelinegros dudaron un poco, pero al final comenzaron a conducir por el puente. La estructura se veía muy deteriorada, más la fuerte corriente del río los ponía nerviosos, pero debían seguir avanzando. El gusto les duró muy poco porque al saltar por una pequeña rampa, empezaron a escuchar cómo se empezaba a agrietar el puente y a crujir.

- Oh, por la... – Kree no terminó de maldecir porque el puente se destruyó y ellos cayeron al río junto con el auto.

La corriente era demasiado poderosa por lo que no podían hacer nada para soportarla así que intentaron de guiar el vehículo lo más cerca de la orilla, se detuvieron porque había una gran roca con algunos troncos de árboles que lograron detener el auto lo suficiente.

- Creati, sube a la orilla ¡Ya! – ordena Kree ayudando a su compañera a salir del vehículo.

- Listo, ¡Dame tu mano! – pide Yaoyorozu alzando su mano.

Kree trató de tomarla, pero los troncos cedieron a la fuerza de la corriente haciendo que Kree cayera de nuevo al vehículo y dirigiéndose a una cascada.

- Una cascada… pero que Cliché – dice Kree entre jadeos.

- ¡Fenrir! – gritó Yaoyorozu creando una cuerda con gancho y arrojándola hacia el austriaco.

El pelinegró saltó del vehículo y lanzó cuerda hacia un árbol que había cerca, logrando evitar caer en la cascada, el chico miró cómo su medio de transporte caía al fondo de la cascada en una gran explosión.

- Hooo, gracias, Creati – respondió Kree riendo un poco, hasta que escuchó un crujir seco – Uh oh…

- ¡Fenrir, el árbol no resistirá más, balancéate! – gritó Momo asustada al ver que el árbol poco a poco se desprendía del suelo.

Kree obedeció a su amiga y comenzó a balancearse hasta la orilla, cuando vio que el árbol ya no aguantaría, se impulsó con toda su fuerza a la orilla del precipicio sosteniéndose apenas, Momo no perdió tiempo y corrió a ayudarlo a subir, mientras nuevamente vieron cómo el árbol caía hacia el fondo de la cascada, aplastando aún más el auto en donde iban. Los dos pelinegros se miraron mutuamente después de ver eso y se levantaron para alejarse lo más pronto de ahí.

- Bueno, eso fue… refrescante – comenta Momo exprimiendo su pelo.

- Creo que… me quedaré en tierra firme… pero antes… – al decir eso, Kree se tiró de espaldas a descansar un poco.

Minutos después los dos comenzaron a caminar hacia donde terminaba el puente destruido, ya que parecía haber un enorme muro de piedra como un muro, así que querían investigar. Los dos pelinegros caminaron por la orilla del río, subiendo entre plataformas para abrirse paso por el traicionero lugar en el que se encontraban.

Después de pasar por un pequeño riachuelo, se encontraban cerca de donde estaba el puente por el que cayeron, ya faltaba muy poco, pero al seguir caminando, se encontraron con una muy desagradable escena.

Al subir por un hueco de piedra, vieron un montón de esqueletos apilados al azar, algunos aun conservaban sus ropajes y, debido a estos, pudieron identificar tanto a hombres como a mujeres.

- ¿Qué pasó aquí? – preguntó Kree mirando los cuerpos.

- Parece que hubo una pelea o algo así…

- No lo creo, mira los cuerpos, están apilados, ya estaban muertos cuando los trajeron aquí – responde Kree.

- Estás diciendo que…

- Es una fosa común.

Momo se llevó la mano a la boca al escuchar eso, nunca pensó que vería alguna vez una fosa común y si bien, lo único que quedaba eran huesos, no quería ni imaginar qué fue lo que pasó para que acabarán así. Los dos siguieron caminando hasta que vieron algo aún más desagradable, había una jaula colgando de un poste de madera, dentro de la pequeña jaula, había otro esqueleto, que tenía un cartel que decía "Traidor".

- Esa es… una muy fea manera de irse – dice Kree mirando el esqueleto.

- Es horrible, ¿Cómo es posible que…?

- Estamos hablando de piratas, esos tiempos eran muy, MUY oscuros – respondió Kree persignándose en honor a esa pobre alma – Mira el cartel, "Traidor", era uno de los rebeldes.

- Ahí hay otro – respondió Momo señalando otra jaula solo a unos metros de ellos.

Viendo que ya no tenían más opciones de salida, los dos héroes tuvieron que escalar la jaula para llegar al otro lado de la roca, dando por fin con el final del puente destruido. Caminaron hasta los restos del puente del que cayeron y la vista no era para nada placentera.

Había más de esas jaulas con esqueletos, además de otros varios regados por el suelo, todos con armas incrustadas entre sus huesos, espadas, lanzas, toda arma pirata, Momo trató de ignorar la escena, pero era imposible, cientos de almas pereciendo de una horrible manera, nunca pensó que vería tal cosa. Frente a toda esa masacre, había un enorme muro de piedra que ha visto mejores días.

- "Digna factis recipimus" – dice Momo leyendo lo inscrito en el enorme muro.

- Es la frase de San Dismas, esto debe relacionarse con Henry Avery – responde Kree mirando alrededor viendo otro grabado de piedra – Nueva Devon… Huh.

- Avery era de Devon, Inglaterra – contesta Momo mirando el grabado.

- Bueno, ¿Qué tal si le damos una visita al vecindario de Avery? – Kree tomó la cuerda con gancho que Momo había hecho anteriormente.

Momo observó como Kree saltaba hacia el muro y sus pies se pegaban este, ayudando a Kree a correr por el muro como si fuera suelo, al llegar a la cima, el austriaco atoró bien la cuerda para que su compañera pudiera subir, lo cual funcionó, ambos pelinegros llegaron a la cima del muro solo para ver el otro lado totalmente inundado, con varias casas destrozadas, Momo se apresuró a crear unos binoculares para ver alrededor.

- No esperaba encontrar esto así – dijo Kree mirando la zona.

- Creo que, alguien destruyo la represa e inundó todo el lugar – comentó la chica mirando alrededor.

- Waow, realmente eres buena – respondió Kree al ver la represa destruida.

- ¿Cuál crees que sea la casa de Avery? – pregunta Momo.

- Mi dinero va para… la que sigue intacta – responde el austriaco girando levemente la cabeza de su compañera señalando la única casa que seguía de pie.

- Vamos a nadar mucho – dice la chica guardando sus binoculares.

- Al mal paso darle prisa – respondió Kree lanzándose hacia el agua.

El agua era algo fría para Momo, pero no para Kree y nadaron por los alrededores de las destruidas casas porque no había otra manera de cruzar, la calle principal estaba bloqueada por enormes escombros que no podrían quitar solo dos personas.

Llegaron a la primera casa, que estaba casi completamente bajo el agua, no pudo resistir la fuerza del agua y sucumbió al daño, pero algunos pisos superiores estaban casi en buen estado, lo suficiente para que Momo viera un adorno dorado que era un símbolo.

- Un dragón… Esta… es la casa de Christopher Condent – dijo la pelinegra.

- Me sentiría honrado si no hubiese sido un despiadado homicida – contesta Kree escalando la casa.

Así, yendo de casa en casa, los pelinegros buscaban acercarse más a la casa de Avery, pasando por cada una de las mansiones de los fundadores; pasaron por agua fría, escombros, cuevas subterráneas y más escenarios enfermizos, como una doncella que fue colgada en el patio trasero de una de las mansiones de los fundadores.

- Esto… - Momo desvió la mirada al ver el esqueleto con vestido.

- Hay una carta aquí – dijo Kree tomando la carta.

"Fundador Want.

Te prometí una retribución rápida. Como me has quitado, así te he quitado yo.

Fundador Baldridge."

- Eso… si es enfermizo – respondió Momo.

- Será mejor que nos vayamos de aquí, no tenemos mucho tiempo – Kree siguió su camino ayudando a su compañera a entrar a la mansión de Richard Want, uno de los fundadores de Libertalia.

Escalando los restos de la mansión, los héroes lograron llegar hacia el techo de la misma, pero no estuvieron ahí mucho tiempo porque el techo colapsó y ambos cayeron nuevamente dentro de la mansión, deslizándose hasta la inundada calle principal.

- Ya me estoy cansando de esta isla – dice Kree nadando.

- En otras circunstancias, habría sido un paraíso – responde Momo nadando junto a él.

- Tomémonos un descanso, entremos a esa casa – responde Kree nadando a la casa más cercana que había.

Una vez entraron a la casa y buscaron refugio del agua, Kree cayó exhausto al suelo, Momo el imitó, porque también estaba sumamente cansada de tanto nadar, más los raspones que tuvieron durante todo su recorrido por la cascada y las destruidas casas de la zona.

En otro lado

Shiozaki estaba atada y era vigilada por dos soldados y por Toga dentro de una de las camionetas de Shoreline, mientras Rafe y Kraken conducían hasta la siguiente parada en sus respectivas misiones, a pesar de ser intimidada, la peliverde se negó a hablar.

- Niña, si sabes lo que te conviene, nos dirás dónde están tus compañeros – amenaza el soldad.

- Ni siquiera sé dónde estoy yo, ¿Qué te hace creer que sé dónde están mis compañeros?, no sé si recuerdan, pero nos explotaron una bomba en la cara, nos separamos por la explosión – contesta Shiozaki seria.

- No me convence – habla Toga jugando con sus piernas mientras ve a Shiozaki.

- No me importa si te convenzo o no – dice la peliverde hasta que el camión se detiene.

Todos bajaron de los autos excepto Toga y Shiozaki mientras veía el paisaje.

- Estamos en la zona norte de la Isla, si nos apresuramos podremos terminar antes del anochecer – dice Nadine ayudando a sus hombres.

- Las comunicaciones están mejorando, eso es muy extraño – responde Kraken mirando su propio comunicador.

- ¿Eso no es bueno? – pregunta Rafe.

- Claro que lo es, pero ¿Cómo o porqué hasta ahora?, esto no tiene sentido – responde el pirata serio.

- No le des muchas vueltas amigo, estamos cerca de nuestro objetivo – contesta Rafe caminando con algunos mercenarios.

Kraken no se confiaba, así que tomó a uno de los mercenarios cerca de él.

- Oye tú, toma a algunos hombres y dirígete al sur de la isla, avísame si encuentras algo sospechoso.

- Yo respondo ante las ordenes de la señorita Nadine, no tuyas – responde el hombre, pero Kraken lo atrae más.

- Escucha imbécil, creo que estamos siendo seguidos por algo más grande, si no quieres acabar siendo comida para tiburón, harás lo que te digo, ¿Entendiste?

- Si señor – responde el mercenario separándose con un grupo de hombres hacia el sur de la isla.

- Si seguimos este camino, llegaremos a esa extraña estructura que vimos en la ciudad, es posible que el tesoro se encuentre ahí – dice Rafe.

- Eso espero Rafe, ya he perdido a muchos hombres – contesta Nadine visiblemente molesta hasta que escuchan un grito de dolor dentro del camión.

Shiozaki tenía un gesto de dolor mientras veía como la villana conocida como Toga usaba inyecciones para sacarle una cantidad de sangre considerable, sin saber para qué la quería.

- ¿Qué crees que haces niña?, la necesitamos viva – la regaña Nadine molesta.

- Alto, creo que sé lo que está haciendo – respondió Kraken deteniendo a la morena.

- ¿Qué harás con mi sangre? – pregunta la joven molesta.

- Buscaré a tus pequeños amigos y los mataré – responde Toga sonriendo.

- Nunca podrás vencerlos, son demasiado fuertes para alguien como tú – contesta Ibara con una sonrisa confiada.

- Oh, lo sé, por eso, no pelearé con ellos… - al decir eso, Toga bebió un poco de su sangre y lo que pasó después dejó a Shiozaki aterrorizada.

Toga empezó a cambiar de forma y una masa viscosa empezó a salir de su cuerpo hasta parecerse totalmente a Ibara, su cabello, sus ojos, incluso su traje. Ibara comenzó a sudar frío cuando vio a la villana transformada en ella.

- Voy a viajar con ellos – respondió Toga con la misma voz de Ibara.

- Eso si que nos es útil – dijo Rafe mirando a Toga.

- Y asqueroso - añade Nadine.

- Buscaré a esos héroes, y me desharé de ellos – dice la chica sonriendo de lado.

- Eres buena – dijo Kraken.

- Por supuesto que lo es, Toga-chan es muy lista – respondió Twice emocionado.

- ¿No crees que la chica nos estorba ahora? – pregunta Rafe mirando a la asustada Ibara.

- Matar niños no es lo mío, además, ella tiene información que quiero, dejémosla viva… por ahora – mencionó Kraken viendo como Toga se iba lejos de ahí.

Ibara trató de gritar, pero rápidamente le colocaron una mordaza y ajustaron los nudos de su cuerda para que no escapara, tenía que avisarle a los demás el peligro que corrían, pero no sabía cómo escapar de sus captores, no podía saber dónde estaban los demás, o siquiera dónde estaba ella.

- Por favor… ayúdenme – pensaba la chica.

Con los héroes

Su suerte no era la mejor, estaban a ciegas, mucho de su equipo se perdió en esa explosión y aún habían algunos soldados de Shoreline dispersos por la isla, lograron deshacerse de la mayoría con relativa facilidad, y Jirou los ayudaba con su Quirk para saber si habían más enemigos en la zona, Pixie-Bob decidió no seguir usando sus bestias de tierra a menos que sea necesario, para no volverse un blanco fácil, mientras que Mandalay trataba de usar su telepatía para poder encontrar a Kree, Momo e Ibara.

- ¿Alguna respuesta? – pregunta Tiger mirando a Mandalay.

- No, aun nada, estamos muy lejos de ellos, no sé dónde están – respondió la pelirroja frustrada.

- Al… guien… res…da – se escucha estática en el comunicador de Ragdoll.

- ¿Hola?, ¿Hola?

- Ragdoll… aquí Wunderfiz – la voz de la científica calmó un poco a todos los héroes, quienes contestaron de inmediato.

- Señorita Wunderfiz, por fin logramos comunicarnos con usted – dice la peliverde sonriendo.

- El joven Kree me ha informado de su situación, la ayuda ya va en camino.

- Perfecto, no estamos seguras de dónde estamos, pero, a juzgar por la posición del sol… esperen un poco.

La peliverde comenzó a correr por la selva buscando algún sitio abierto y lo encontró, rápidamente Ragdoll se puso a ver el cielo, los demás no sabía qué estaba habiendo la chica, quien tomó algo de tierra y pasto y lo dejó caer frente a ella, viendo hacia dónde soplaba el viento, luego volvió a mirar al sol.

- No es suficiente, necesito un cuerpo de agua – contesta la chica.

- Ya sé – Pixie-Bob usó su Quirk para hacer un pequeño hoyo en la tierra mientras que Tetsutetsu y Jirou vaciaban sus cantinfleras con el agua que tenían.

- Perfecto, gracias chicos – dijo Ragdoll tomando una hoja de un árbol.

Todos miraron un poco confundidos lo que hacía la peliverde, hasta que vieron que colocaba la hoja junto con una pequeña rama de árbol, la hoja comenzó a girar en el agua hasta que en cierto punto se detuvo apuntando detrás de ellos.

- Ya entiendo – dijo Ragdoll levantándose.

- Yo no, ¿Qué acaba de pasar? – pregunta Tetsutetsu.

- Es un compás improvisado – responde Tiger.

- Señorita Wunderfiz, nos encontramos en la zona centro-sur de la isla.

- Bien, su Majestad dijo que se encontraba en la zona noreste de la Isla, y que el enemigo se dirige al norte, vayan con cuidado, llegaremos lo antes posible – con eso dicho, se cortó la comunicación.

- Bueno, ya tenemos una idea de dónde están los demás – dice Mandalay

- Están en la zona noreste, tenemos que darnos prisa, están en peligro – responde Jirou recordando que los enemigos se dirigen al norte.

- El descanso se acabó, volvamos al trabajo – ordena Tiger serio.

Todos asintieron y se levantaron dirigiéndose al noreste de la isla, ya corrieron demasiado, tienen una misión y la ayuda viene en camino, no van a retroceder.

Con Kree

Los dos pelinegros seguían descansando un poco en el frío suelo de la destruida mansión en la que se encontraban

- Así que… ¿Qué te parece Nueva Devon? – preguntó Kree para matar la tensión.

- Si dejas de lado nuestra situación de los mercenarios y los villanos aquí, es históricamente precioso – responde la pelinegra mirando el techo de la mansión.

- Majestad… M-tad… Responda – volvió a escucharse en el comunicador de Kree.

- Aquí Fenrir, ¿Wunderfiz?

- Majestad, que bueno que me logró comunicarme, la señal se está volviendo más fuerte, con un poco más de tiempo podremos extender el alcance a toda la isla – dijo la mujer al otro lado de la línea.

- Perfecto, no sabría decirte cuáles son mis coordenadas, solo sé que me encuentro cerca del norte.

- De acuerdo, estaremos al tanto de su avance, la ayuda va en camino – Wunderfiz volvió a cortar la comunicación dejando nuevamente solos a los jóvenes.

Kree suspiró y se levantó ayudando a Momo.

- Muy bien, ya descansamos lo suficiente, Creati… sigamos – pide Kree sonriendo, a lo que la pelinegra acepta.

Ambos siguieron caminando por la destruida casa, que a diferencia de las demás, no estaba completamente en ruinas, de hecho, el único fuerte derrumbe que tenía era un enorme hueco en una pared que inundaba el primer piso de la casa, ya que esta casa estaba bastante cerca de la presa que tenía el lugar.

La corriente del agua era bastante fuerte, pero lograron atravesarla trabajado juntos, utilizando una viga de madera para hacer contrapeso y que Kree pueda subir al segundo piso para después, tirar un librero que le sirvió a Momo como escaleras para subir con su compañero.

Después de caminar por unos de los pasillos, vieron otro símbolo como los anteriores, este era un brazo con una espada, Momo reconoció el símbolo de inmediato.

- No puede ser… esta es la casa de Thomas Tew – dice la pelinegra sorprendida.

- ¿Qué?, no hablas enserio – responde Kree con los ojos abiertos.

- Es verdad, mira el símbolo, es el mismo de ThomasTew, estamos en su casa – dijo Momo mirando el símbolo y luego el cuarto en el que estaban.

- Es… impresionante, no puedo creerlo.

Los dos pelinegros se miraron antes de seguir avanzando, ahora sabiendo que estaban en la casa de uno de los más grandes señores piratas de la historia, pero lo que pasaría después, ninguno lo imaginó. Mientras caminaban por un pasillo, vieron una puerta entreabierta, ambos se acercaron y abrieron las puertas de par en par, viendo una escena que se quedaría en sus memorias para siempre.

- ¿Qué fue lo que ocurrió aquí? – preguntó Momo al ver la escena sorprendida.


Fin del capítulo


Y eso es todo por hoy, siento que este capítulo fue un poco corto, pero fue más largo que el anterior, nuevaente, lo más dificil de este arco es describir las localizaciones de los personajes.

Agradezco mucho el apoyo que le han dado a este fic, apreció mucho que le den una oportunidad, esto sería todo de mi parte, los leo después, ZarBalor, fuera.


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