Boku no Hero: Royal
Muy buenos Días/Tardes/Noches a todos, yo soy ZarBalor, reportándome con otro capítulo de Boku no Hero: Royal. Hey, hola a todos, esta vez si que me tardé en actualizar, me gustaría poner alguna excusa pero siguen siendo las mismas: No tuve inspiración y tuve algunas complicaciones para escribir el capítulo, además de que la Universidad fue un infierno, ¡Odio las Clases en Línea!, al principio fueron divertidas, pero ahora son horribles.
Dejando las cosas malas de lado, espero que todos y cada uno de ustedes se encuetren bien, y que hayan pasado una excelente Navidad con todos sus seres queridos, disfruten cada momento que tengan con ellos.
Ahora, sin más preámbulo, empecemos con el capítulo.
Ultima Actualización: 9 de Octubre.
Tiempo Transcurrido: 2 meses, 2 semanas y 2 días (77 Días).
Efectos, Tiempo y Lugar
Pensamientos
Pensamiento Colectivo
- "Diálogos Recordados/Citas" -
- Diálogos -
Palabras de Traducción
Boku no Hero: Royal
Cap 35: El Secreto de Nueva Devon
Nueva Devon, Mansión de Thomas Tew
La escena delante de ellos era irreal, salida de otra era. Detrás de las puertas encontraron un enorme salón, las paredes de madera ya hace tiempo corroídas, las cortinas rasgadas y la luz del exterior atravesando la sala como un umbral espectral. Pero eso no era lo que los preocupaba, no. Su preocupación venía de los restos de una elegante mesa que se posaba en el centro.
Sentados alrededor de esta, había una hilera de cadáveres.
Kree y Momo entraron al salón poco a poco, anonadados en su totalidad ante lo que veían.
- ¿Qué fue lo que ocurrió aquí? – preguntó Momo viendo nerviosamente los esqueletos que los rodeaban.
- Parece que llegamos tarde a la fiesta – Fue la única respuesta que pudo dar su compañero, acercándose más a los cuerpo – 600 años tarde.
Momo, imitando a su compañero, se acercó más a la mesa. Vio copas, platos y distintos cubiertos que, aun estando cubiertos de polvo, brillaban bajo la luz que los golpeaba. Pero eso no fue lo único que llamo su atención: al lado de cada uno de los esqueletos, había unas especies de tablas de madera.
Con cautela tomo las más cercanas a ella, sacudiendo el polvo en ellas revelando unas extrañas pinturas, que por lo corroídas que estaban les dificultó observarlas, parecían como…
- ¿Un Pegaso?, ¿Un mono?, ¿Qué puede significar...? Oh Dios mío – Con los ojos muy abiertos por la impresión, la chica comenzó a retroceder, llamando la atención de su compañero – S-son ellos, los fundadores de Libertalia.
- ¿Qué?, ¿Lo dices enserio? – exclamó Kree con la misma sorpresa revisando las placas también.
- Es verdad, mira los grabados en las placas, son los sigilos de sus banderas – explicó Momo adelantándose para reunirlas todas.
El austriaco estaba sin palabras: sin saberlo, no habían encontraron la mítica utopía pirata perdida en el tiempo, sino que también encontraron la residencia de los padres fundadores de la ciudad y su lugar de muerte, lo que ha leído a lo largo de los años se veía irrelevante en estos momentos.
Había crecido leyendo las historias de varios de estos piratas, todos tenían una constante, nunca se supo exactamente cómo murieron, unos decían que murieron en combate, otros en prisión y otros que murieron en alguna tormenta. Existían muchas teorías acerca de lo que en verdad pudo haber sucedido, pero ahora, con la respuesta justo frente a sus ojos, solo tenía una duda en su mente…
- ¿Qué habrá pasado aquí? – solo la pregunta que plagaba su mente Momo, mirando a los cadáveres.
- Bueno, no soy un experto forense, pero – Kree se volvió a acercar, tomando una de las copas mostrándosela – Creo que bebieron de más.
- Es posible – contestó Momo acercándose a él, tomando la copa de su mano. En ese momento, ambos vieron algo que llamo su atención: una carta, un trozo de papel olvidado en el tiempo.
- Mira esto – sin despegar la vista de su compañera, Kree tomo la carta, leyéndola para los dos:
"En nombre de Lord Avary, los invito a mi mansión al atardecer mañana. El tiempo ha llegado de abandonar nuestras animosidades y reunirnos bajo la bandera de Dios y la libertad.
Firma, Thomas Tew"
Al terminar la lectura ambos jóvenes compartieron una mirada, la pelinegra miró analítica la mesa hasta que se dirigió a la cabecera de la misma, tomando las placas de ahí mostrando dos sigilos distintos: una calavera de perfil con dos espadas y un brazo con una espada.
- Henry Avary y Thomas Tew – exclamó Momo mostrándole a Kree las placas.
- Pues parece que son los peores anfitriones de la historia, ni siquiera se quedaron a limpiar – contestó sarcásticamente Kree inclinándose hacia delante de las sillas – Hasta ahí llego la penitencia, supongo.
Momo observaba la mesa una última vez antes de volver su mirada al austriaco.
- Ok, entonces, todos estos piratas iniciaron una revuelta para reclamar el tesoro como suyo, después lidiaron con los colonos y luego tuvieron que enfrentarse entre ellos. Viendo todo esto, creo que es justo decir que las cosas se empezaron a salir de control – Dijo ganándose una ceja levantada de parte de su compañero.
- ¿No te parece que los colonos revelándose era ya "Fuera de control"?
- No porque lidiaron con ese problema – responde Momo analítica – No les habrían robado sino supieran que podrían contra ellos, lidiar con los colonos era "sencillo", lo complicado fue cuando la pelea fue entre ellos mismos.
Kree se le quedó mirando a su compañera de la Clase A con completa admiración. No eran muchos los que conocían los eventos que azotaron a la historia humana en la era antes de los Quirks, y aun así, esos eventos seguían teniendo mucha relevancia en la historia de su mundo. Es como le decía su padre, conoce tu historia, o serás condenado a repetirla.
- Así que, Avary y Tew los invitaron aquí para… ¿Qué era de nuevo? – lo saco de sus pensamientos la pelinegra dándole una mirada.
- Abandonar animosidades – respondió enseguida Kree.
- Eso, abandonar animosidades – Momo tomó una de las copas alzándola un poco – Y entonces Avary hace un gran brindis "Por Dios y la libertad", y todos toman un trago, excepto ellos dos – dice la chica señalando las mesas donde supuestamente deberían estar Henry Avary y Thomas Tew – Y justo así, todo el tesoro de Libertalia cae en posesión de dos hombres.
Sin poder evitarlo, una pequeña risa sin gracia se escapó de su garganta mientras se sostenía el puente de la nariz y permitía que una pequeña lágrima rodara por su mejilla. No sabía exactamente por qué lloraba, pero no pudo evitarlo.
- Ya veo porque tus compañeros te consideran la más inteligente de tu clase, Creati – comentó Kree impresionado por el trabajo de la chica, pero ella negó con la cabeza incapaz de apartar la mirada de la escena.
- Estos eran los más grandes piratas de la historia… Y todos ellos murieron en un instante, en esta misma mesa, así como así.
La pelinegra volvió en si cuando Kree palmeo su espalda, y rápidamente decifró la pregunta tacita inscrita en su mirada, preguntándole si estaba bien. Soltó un leve carraspeo de su garganta mientras recomponía su compostura.
- Lo lamento, deberíamos estar buscando el meteorito y no hablar de historias de fantasmas – le dijo Creati mientras sacudía la cabeza, sin notar la mirada apreciatiba que le enviaba Fenrir.
- ¿Por qué haces eso?
- ¿Perdón? – preguntó confundida Momo viendo al chico.
- Menospreciarte – respondió como si fuera obvio Kree - ¿Crees que esto no es nada relevante?, Momo, este es uno de los secretos más grandes en la historia de la humanidad, ¡Es Libertalia, Dios santo!, ni siquiera Anat y su familia habían encontrado rastro alguno de la "Utopía Pirata", pero nosotros sí.
- Es solo que… no es nuestra misión – trato de justificarte la heredera Yaoyorozu, pero Kree le respondió encogiéndose de hombros.
- Es posible, pero tienes que valorar todo el esfuerzo que hagas, porque puede que fuéramos los dos los que encontramos Nueva Devon y a los fundadores de Libertalia, pero fuiste tú quién descifró cómo es que realmente murieron 10 de los más grandes piratas de la historia, no creo que sea buena para ti hacer menos de lo que has hecho.
Momo lo vió por un momento con los ojos muy abiertos, antes de encorvarse sin poder evitar sacar pequeñas risas, las palabras que decía Kree le llegaban, y de hecho, le recordaron mucho a aquellas dichas por su compañero de cabello bicolor allá en la U.A.
Tenía que valorar todo el esfuerzo que saliera de su trabajo, aun cuando ese esfuerzo no tuviera nada que ver con la misión que le encomendaban, después de todo, el trabajo de un héroe no terminaba solo por detener al villano, ¿no es así?
Seguía dudando de sí misma y de su capacidad, y ya había cometido ese mismo error en el pasado. Tal parece que aún tiene mucho que aprender
- Gracias Kree, necesitaba eso – le sonrió alegremente la chica, misma que fue reflejada por su compañero antes de posar su vista una vez más en la mesa en una pose pensativa.
- Pero entonces, volviendo al caso, sí nuestros anfitriones perdidos no están en la mansión de Tew… - comenzó el chico volteando a ver de nuevo a la joven heroína.
- Deben estar en la mansión de Avary – completo Momo sonriendo, y la propia sonrisa de Kree se agrandó.
- Aún tenemos unos rayos de sol con nosotros, ¿Qué me dices, Creati?
- Digo que resolvamos este misterio de un vez por todas, Fenrir – respondió la pelinegra yéndose de ahí con Kree, no sin antes girar para darle un último vistazo a la tumba disfrazada de comedor. Con un último pensamiento, junto sus manos en un rezó, dando una pequeña oración para que, aun después de todos esos años, las almas de estas personas pudieran descansar en paz, antes de continuar su camino.
Lejos de ahí
Mandalay terminaba de repartir las raciones de comida que tenían, esas mochilas eran verdaderamente milagrosas, aún estaba usando su telepatía para poder encontrar a Kree, Momo e Ibara entre la selva, además de que también detectar si sus enemigos estaban cerca. El derrumbe que hizo Pixie-Bob fue realmente una gran jugada para escapar de los mercenarios y la Liga de Villanos, gracias a ella y a Tetsutetsu es que habían logrado huir, pero ahora la prioridad era encontrar a sus amigos.
Tetsutetsu por su parte estaba preocupado, sabía que Kree era lo suficientemente duro para sobrevivir la caída del precipicio, estaba seguro de que él, Ibara y Yaoyorozu seguían con vida, pero, aun así, el sentimiento de impotencia inundaba el cuerpo del chico de acero. Quería encontrarlos, quería que estuvieran a salvo.
- Tenemos que movernos un poco – esucho decir a Ragdoll sacandolo de sus pensamientos. Al voltear a ver a la mujer, vio que estaba mirando el cielo.
- ¿Por qué Ragdoll? – La cuestionó Tiger.
- Se acerca una tormenta – Fue la respuesta de la peliverde. Al levantar la mirada como la mujer, pudieron ver como una gran nube gris se acercaba hacía ellos.
Las hojas y los árboles comenzaron a moverse por el viento, eran una de las señales que presagiaban la fuerza de la tormenta de la que les advertía Ragdoll, y dudaban que los árboles que los rodeaban los protegerían eficientemente de ella.
- Puedo escuchar un sonido, como un eco, a unos metros de aquí, puede que sea una cueva – se apresuró a decirles Jirou con sus Jacks clavados en el suelo.
- Bien hecho Earphone Jack, si es cierto, entonces debemos buscar un mejor refugio, seguiremos con nuestra búsqueda por Fenrir, María y Creati mañana – respondió Tiger levantándose.
Tetsutetsu quería protestar, quería seguir buscando a sus amigos, pero entendía que lo más prudente en esta situación, era buscar un refugió. Con un suspiro, el chico asintió con la cabeza junto a los demás mientras seguían avanzando por el camino, hora dirigidos por Jirou.
- Confío en que estén a salvo y que nos encontraremos pronto, así que, por favor, cuídense – dijo Tetsutetsu deteniéndose un segundo para mirar a la tormenta, antes de reanudar el pasó.
Al mismo tiempo con Ibara
La chica estaba un poco cansada debido a la sangre que Toga le robó, y eso la aterraba, si ella llegaba a encontrar a sus amigos, no quería ni pensar qué sucedería con ellos, tenía que escapar y encontrarlos, pero escapar ahora mismo es un suicidio, la estaban vigilando bastante, no podía usar su poder sin llamar la atención y no tenía un rumbo fijo al cual correr, estaba a la deriva.
Las puertas de la camioneta se abrieron revelando a Kraken, quien entró a la cabina y se sentó justo enfrente de Ibara. La peliverde solo frunció el ceño al ver al pirata y todos los problemas que le ha dado a la familia de Kree.
- Espero que tú seas más sensata que su Majestad – dice Kraken mirando a la chica.
- ¿Crees que realmente diré algo?
- Puedo intentar, sabes que de entre todos aquí, soy el que menos te haría daño – contestó el pirata cruzándose de brazos.
- Si claro, ¿Tú?, ¿El más inofensivo?
- No confundas las cosas, niña, Rafe es una bomba a punto de explotar y Nadine no tiene problemas en desaparecerte si no cooperas, te conviene hablar.
- Pruébame – retó Ibara seria, haciendo que el rubio soltara un suspiro.
- Solo respóndeme esto… ¿El Aether Oscuro realmente existe? – esa pregunta tomó totalmente desprevenida a Ibara, no esperaba que el pirata supiera del Aether Oscuro.
Kraken observó cómo la chica abría la boca tratando de articular una palabra, estaba asustada, eso fue suficiente para él, quien simplemente se levantó mirando a Ibara con incredulidad.
- No, imposible – dijo Kraken - ¿Realmente existe? – No hubo respuesta.
Ibara trataba de no mostrar alguna emoción para no revelar algo importante, pero simplemente no podía evitarlo, ese momento fue el más traumático de toda su joven vida.
- No intentes hacerte la fuerte, el principito lo confesó todo cuando lo capturamos, el Aether Oscuro, la Llave de Invocación, todo…
Mientras más hablaba, Kraken notó cómo la chica, aún con su traje de héroe, temblaba ligeramente, obviamente el tema fue incluso peor de lo que pensó, pero quería confirmar las palabras del príncipe.
- Escucha niña, una vez consigamos el meteorito, nos iremos, mi misión no es matar al niño, y tampoco a ninguno de ustedes.
- Eso no detuvo en el campamento.
- Oye, incluso yo sé que era una mala idea matar al príncipe, lo necesito vivo, al menos por ahora.
- Eres un villano – respondió Ibara molesta.
- Huh, Deja Vú. Como le dije a tu querido amiguito, no soy un villano, soy un superviviente, lo entenderás cuando crezcas – Kendall se levantó dispuesto a salir de la camioneta – Es verdad lo que dije, soy el que menos te haría daño.
El rubio salió de la camioneta, viendo cómo algunos de los soldados de Shoreline se movían junto a Rafe y Nadine hacia la zona noreste de la isla, al parecer habían encontrado algo.
- ¿Qué ocurre? – pregunta Kraken.
- Encontramos un cementerio de barcos – contesta Nadine con un comunicador, al parecer se encuentra cerca de la montaña principal de la isla, es posible que el tesoro esté ahí.
- Perfecto, Twice, creo que mis hombres necesitaran unas manos extras – comenta Rafe mirando al villano.
- Yo no sigo tus ordenes, ¡Lo haré con gusto! – respondió el trastornado villano comenzando a multiplicarse.
- Estos tipos son tan raros – contestó Nadine.
- Bienvenida a mi mundo, preciosa – respondió Kraken moviéndose.
Mientras se movían por la selva, el comunicador de este sonó, así que el pirata atendió la llamada.
- ¿Qué?
- Señor, nos encontramos en la zona sur de la isla, y vemos un barco anclado a unos metros de la costa, no sabemos de quién se trata – respondió el soldado.
- ¿Logras ver a los tripulantes? – preguntó Kraken.
- Negativo señor, no se vé como un barco privado o yate, es más como… un barco militar o algo así.
- Ya entiendo, estén al tanto y reporten cualquier actividad sospechosa, si creo que es lo que temo, entonces debemos prepararnos para una pelea.
- Podemos simplemente pedirles a nuestros barqueros que lo ataquen.
- ¿Eres estúpido?, no le harán ni un rasguño, obedece la orden.
- Afirmativo, señor – después de eso, la comunicación se corta.
- ¿Qué te dijo? – pregunta un soldado con un francotirador.
- Que vigilemos, detesto a ese niño, tiene la mitad de mi edad, ¿Porqué recibo ordenes de él?
- Él es peligroso, no controla el mercado negro de Japón solo porque no quiere – responde otro soldado fumando un poco.
- Miren ese barco, tenemos buques más grandes y mejor armados, podeos deshacernos de esa basura sin ningún problema.
- No tenemos autorización para hacer eso en primer lugar – contesta el francotirador.
- La señorita Nadine ni siquiera sabe que estamos aquí, si conseguimos deshacernos de esa posible amenaza, tal vez consigamos su favor – esas ultimas palabras dejaron pensando al grupo de mercenarios mientras miraban el barco que había cerca de la costa.
Con Fenrir y Creati
Los dos jóvenes héroes siguieron su camino, entrando a uno de los cuartos encontrándolo completamente destruido por un enorme tronco que atravesaba la habitación por una de las paredes. Fenrir miró a Creati y ambos usaron ese tronco para subir al precipicio que los llevaría a la última casa que se veía intacta.
En la ladera del precipicio encontraron unas escaleras, como un camino hacia la mansión. Usándolas para subir, finalmente se encontraban en la entrada de la mansión, aunque no una entrada que llamarías, convencional: En uno de los costados de la casa, había una enorme abertura, como si la estructura se hubiera caído encima de ella dando una entrada perfecta a una sala que parecía ser la cocina o el comedor. Por la edad que debía tener la mansión, Kree no dudaba de que algo así hubiera sucedido.
- Oficialmente, estamos en la casa de Henry Avary – comento algo orgulloso Kree caminando por el lugar con Yaoyorozu.
- Nunca pensé que escucharía a alguien decirme eso – respondió la pelinegra siguiendo a su compañero.
Los dos pelinegros estuvieron un rato dando vueltas por la gran mansión, inseguros de si encontrarían algo que los ayudará a resolver el misterio que los azolaba. En un momento, abrieron una gran puerta revelando un enorme salón, siendo en parte un estudio y algo así como una biblioteca personal, o al menos esa idea les daba por las estanterías llenas de libros que los rodeaban.
- Bueno, creo que llegamos a la oficina de Henry Avary – dijo Kree mirando el lugar.
- Es increíble como sigue casi intacto aún con el pasar de los siglos – mencionó Momo mirando algunos viejos libros, decepcionandose al notar como los años habían deteriorado sus hojas haciéndolos ilegibles.
En ese momento, Kree vio a través de los grandes ventanales de la habitación (O al menos, lo que quedaba de ellos), como la poca luz del sol comenzaba a desvanecerse.
- El sol se está ocultando – Dijo volteando a ver a su compañera, quien se acercó a él asintiendo de acuerdo.
- No podremos seguir explorando hasta mañana. Creo que será mejor que acampemos aquí – propuso Momo sentándose en uno de los sofás que había, levantando una gran cantidad de polvo del mismo.
- Ehh, no creo que debas descansar ahí, Creati, ese sofá lleva 600 años sin mantenimiento – exclamó Kree tratando de contener una risa a ver la precaria situación de la chica.
- ¡Ewgh, si, ya lo noté! – respondió ella con desagrado limpiándose el polvo de encima.
Soltando una pequeña risa, Kree comenzó a buscar en todo el lugar cualquier cosa que pudiera darles algo de luz. Sin muchas opciones, se decidió a tomar algunos de los libros, reuniéndolos y esparciéndolos por toda la habitación dejando uno cerca de Yaoyorozu en el centro mientras tomaba unos trozos de roca desprendida del techo, creando un chispazo para prender en fuego a esos viejos libros. Rompiendo varias hojas otro libro, el austriaco comenzó a esparcir el fuego por el resto de libros que colocó en toda la sala, usándolos como antorchas.
La pelinegra que lo acompañaba ya hubiera protestado al ver como usaba esos libros como combustible, pero habiendo comprobado ella misma que eran ilegibles, prefería que les dieran una mayor utilidad.
Justo en ese momento comenzó a llover.
Alejándose de los ventanales, los dos jóvenes se juntaron en una parte que no se veía mohosa y sucia, Momo usando su Quirk para crear una manta lo suficientemente grande para los dos.
- Perdón, p-pero al parecer tendremos que compartir esta manta, n-no he comido en todo el día y n-no tendría suficientes lípidos para crear más cosas – se disculpó la pelinegra avergonzada.
- No te preocupes por mí, sabes que soy resistente al frío – respondió Kree tratando de aliviar las preocupaciones de su compañera.
- S-Sí, pero no a la humedad, n-no me gustaría que te refriaras por mi culpa – insistió Momo que, aunque sonrojada, se vio negándose a ceder. Kree le sostuvo la mirada por unos instantes, antes de suspirar resignado mientras asentía.
- De acuerdo, tú ganas.
Ambos adolescentes se acostaron en el suelo, cada uno manteniendo cierta distancia y dándose la espalda el uno al otro por la vergüenza mientras trataban de conciliar el sueño, que a pesar de estar ambos muy agotados por los eventos que habían sucedido en ese día, no podían encontrar la capacidad para escapar en el reino de los sueños, formándose un incómodo silenció que ninguno de los dos sabía cómo afrontar.
Fue Kree en que decidió romperlo primero.
- Hey, Momo, ¿sigues despierta?
- … Si – Respondió la chica. El austriaco se mantuvo en silencio durante unos segundos antes de voltear a verla para responder una duda que había estado teniendo durante todo el día.
- ¿Te gustaría decirme por qué constantemente te menosprecias? – preguntó Kree serio.
Yaoyorozu observó al austriaco sabiendo que la había leído totalmente, y sabiendo que solo buscaba ayudar, decidió confiar en él.
- Yo… constantemente veo a mis compañeros y lo mucho que han avanzado, Todoroki, Bakugou, incluso Midoriya-san, quién se rompía los huesos antes, y ahora controla mucho mejor su propio poder, y ni hablar de Samantha. Yo me trabo, me estanco y no noto ningún avance en mi – explicó la chica mientras desviaba la mirada.
- ¿Estás bromeando?, tu Quirk es asombroso – le respondió con incredulidad Kree, incapaz de entender como ella llegaba a pensar tan poco de lo que ella era capaz – Requieres tener una inteligencia brutal para hacerlo funcionar, sin mencionar tu sola descubriste uno de los secretos más grandes en la historia de la humanidad, encontraste Libertalia y Nueva Devon… Yaoyorozu, eres una de las chicas más inteligentes y hermosas que he conocido en mi vida.
- Ahora estás hablando como lo hacen Jirou y el resto de mis amigos en la U.A – contesta Yaoyorozu limpiándose unas lágrimas rebeldes mientras soltaba una pequeña risa, Kree se animó al escucharla.
- Pues déjame decirte que tienen toda la razón, yo mismo he notado de primera mano tu inteligencia, descubriste el verdadero origen de Samantha en menos de una semana, fueron tus ideas las que me sacaron vivo de ese precipicio, de no ser porque actuaste rápido, en este mismo momento yo estaría muerto en el fondo de una cascada.
Momo sintió como un escalofrío recorría su espalda al recordar cómo tuvo que crear rápidamente una cuerda para evitar que Kree cayera al vacío en el puente para entrar a Nueva Devon. Ciertamente, no le gustaba pensar en lo que hubiera pasado si su cuerpo no se hubiera movido en ese momento.
- Debes darte más crédito en lo que haces. Es cierto que Todoroki, Bakugou y Midoriya tienen Quirks bastante destacables, pero eres más inteligente que ellos, en eso tú los derrotas, no pienses en lo que no tienes sino en lo que ya posees, eso es lo que tienes que trabajar para mejorar – finalizó Kree sonriéndole a la pelinegra, recibiendo una honesta y alegre sonrisa de parte de ella.
- Muchas gracias por tus palabras, Kree-kun – respondió Momo sonriendo.
- Para eso están los amigos, Momo – le dijo Kree con un asentimiento, haciendo que la heredera levantará una ceja con incredulidad.
- ¿Me consideras tu amiga? – preguntó algo sorprendida la heroína en entrenamiento.
- Yo quiero que seas mi amiga – contestó honestamente el austriaco - ¿Te gustaría serlo? – Momo no pudo evitar una vez más que una sonrisa apareciera en su cara.
- Si, me encantaría – y ambos se sintieron felices por eso.
Finalmente, poco a poco el cansancio comenzó a ganarle a los dos quienes lentamente comenzaron a cerrar los ojos, entregándose a los brazos de Morfeo.
Al día siguiente
Los dos adolescentes despertaron y siguieron investigando la mansión de Avery, buscando alguna clase de pista que los ayudara a escapar, era solo cuestión de tiempo para que Shoreline los encuentre y aún no han podido comunicarse con los demás.
- ¿Has encontrado algo? – preguntó Kree buscando por la oficina.
- No, nada, todo lo que pareciera funcionar está en ruinas – contesta Yaoyorozu buscando una salida
- Debe haber alguna salida, estamos en un punto muerto, no podemos regresar a donde estábamos, estoy seguro de que Henry Avery tenía alguna ruta de escape – dijo el austriaco.
- ¿Qué te hace creer eso?
- Pues, sus cadáveres no están aquí, aparte, estamos hablando de piratas, deben tener un pasadizo secreto o algo así – contestó Kree moviendo algunas pequeñas estatuas.
Momo miraba el escritorio de Henry Avery curiosa hasta que vio un globo terráqueo hecho de cobre. Lo analizó un poco hasta que vio una mancha roja en una parte del mapa donde se supone estaba Libertalia, la pelinegra tocó ese interruptor y comenzaron a escuchar sonidos debajo de ellos, el suelo comenzó a descender hasta formarse unos escalones hacia un túnel subterrano.
- ¿Cómo hiciste eso? – preguntó el austriaco.
- Amm, yo, vi una mancha roja en donde estaba Libertalia y resultó ser un Botón – contesto la chica sorprendida.
- Ok, tienes que admitir que eso es super cool – responde Kree mirando el pasadizo con una sonrisa - Pasadizo Secreto.
Los dos pelinegros bajaron por los escalones cuando vieron una reja que bloqueaba el paso, afortunadamente tenía una palanca para subirla, Kree se encargó de la palanca mientras Momo cruzaba la reja y usaba su poca fuerza física para mantener abierta la reja en lo que Kree pasaba. Una vez el austriaco cruzó, Momo soltó la reja y esta se cerró, ya no había marcha atrás.
- Bien, encontremos una salida – dice Kree comenzando a caminar por el túnel.
Poco a poco, la luz comenzaba a desaparecer a tal punto que ninguno de los aspirantes a héroes podía ver ni siquiera su mano delante de ellos.
- Uy, esto no puede ser bueno – dijo Kree sin saber a dónde mirar, todo a su alrededor era negro.
- ¿Fenrir-san?, ¿sigues ahí? – pregunto Momo en alguna parte.
- Si, Creati, aquí estoy, solo que… ¡Auch!
Momo escuchó solo un golpe seco y se preocupó.
- ¿Estás bien?
- Si, solo me golpeé la cabeza con una roca – respondió Kree sobándose la cabeza.
Los dos adolescentes tropezaron un par de veces así que Kree sacó su flecha y usó la energía de esta para iluminarla un poco y servir como antorcha.
Caminaron un poco hasta encontrarse con otra escena de batalla, varios esqueletos estaban regados por el piso, varios con espadas incrustadas, otros con lanzas y otros estaban recostados en la pared, probablemente murieron por las heridas del combate. Tanto Mom como Kree decidieron dejar esta escena atrás, no se necesitaba ser un genio para darse una idea de qué sucedió ahí.
Después de un rato, Kree se detuvo a descansar ya que usar la energía de su flecha era como usar su Plano Astral, ahí fue cuando Momo tuvo una idea.
- ¿Qué estás haciendo? – pregunta Kree.
- Una luz – responde la chica.
Momo usó su Quirk para crear una esfera que al agitarla se encendió en una luz natural para iluminar el sitio donde se encontraban, y vieron que todas las posibles salidas estaban bloqueadas por escombros.
- Esto será difícil – dijo Kree buscando alguna otra ruta de escape.
- Fernir-san, mira – dice Momo señalando a un hueco en el techo – Esa podría ser una salida.
- Excelente, ven Creati, te ayudo a subir.
La pelinegra accede rápidamente y usa a su compañero como escalón para alcanzar el hueco del techo, Kree espera a que su amiga se acomode para que lo ayude a subir, dio un saltó agarrándose de la mano de Momo quien lo jaló hacia ella, Kree logró sostenerse de la orilla y llegó con la chica empezando a caminar por el pequeño espacio que tenían.
Caminaron unos metros antes de llegar a otro hueco donde Kree bajó para después ayudar a Momo, esta saltó y fue atrapada por Kree, quien la bajó con delicadeza en el suelo, una vez siguieron caminando, llegaron a un pequeño punto de las cuevas donde había una gran cantidad de brazos esqueléticos humanos colgando por toda el área, confundiendo y asustando a los jóvenes.
- ¿Qué es esto? – preguntó Momo asustada.
- "Las Manos que robaron de mí" – lee Kree en un cartel que había – Avery ya no pretendía estar cuerdo para este punto.
- Vámonos de aquí, no me gusta este lugar.
Esa escena era perturbadora pero las cosas se iban a poner incluso peor, porque después de caminar unos metros por las oscuras paredes de esa cueva llegaron a otra cámara de la cueva, pero esta tenía cajas torácicas colgando del techo, algunas incluso aún conservaban su columna vertebral, al encender la pequeña antorcha del lugar, Kree logró divisar otro cartel.
- "Los corazones que se endurecieron contra mí" – lee Kree mirando el cartel mientras Momo cerraba los ojos al ver tal desagradable escena.
- Estaba loco – dijo Momo al ver las cajas torácicas colgando.
- De eso ya no queda duda, larguémonos de esta endemoniada cueva – respondió Kree caminando lejos de allí.
Una vez saliendo de esa cámara, Momo y Kree caminaron un rato más hasta que Kree pisó algo mojado, iba a asquearse cuando vio lo que era, agua. Había pisado un charco de agua, significa que estaban cerca de la salida. El dúo de pelinegros llegó a un corredor que les sacó un susto más porque había unos cadáveres momificados atados a unos postes de madera, 600 años muerto y Henry Avery seguía perturbándolos.
- Waow, ¿Primero una utopía pirata, luego una guerra civil, después asesinar a sus cofundadores y ahora era fanático de la momificación egipcia? – pegunta Kree con ironía.
- No creo que estas hayan sido momificaciones voluntarias – responde Momo viendo al alma desafortunada que vivió tal tormento.
- Sea como sea, será mejor que lo ignoremos o…
Cuando Momo se acercó solo un poco, del interior de la momia comenzaron a salir chispas y se escuchaba como pólvora quemándose, Kree abrió los ojos a tope, jaló de la mano a Momo y se tiró lejos de la momia junto a la chica y después de eso, la momia explotó alejando a los jóvenes unos metros.
Adoloridos, ambos se levantaron mientras tosían un poco, luego vieron más momias en la cámara y al igual que la anterior, chispas comenzaron a salir de estas.
- ¡Corre! – gritó Kree tomando a su compañera de la mano comenzando a correr los más rápido de allí.
Las explosiones, aun cuando no los alcanzaban del todo, si los herían, ya que, al estar en un lugar tan cerrado, el sonido de estas era insoportable, incluso para Momo, quien ya estaba acostumbrada a las explosiones de Bakugou, eso no podía compararse a estas explosiones que casi casi eran en su cara.
Los chicos corrieron por los pasillos llegando a una zona más abierta de la cueva, donde había esqueletos completos colgando y más momias, ninguno de los dos le prestó atención al escenario ya que las explosiones seguían siendo recurrentes, incluso una momia explotó y la explosión de esta si alcanzó un poco a Momo quien cayó al suelo adolorida.
- ¡No te detengas, Creati!, ¡Hay que seguir! – gritó Kree ayudado a su compañera a levantarse.
Ya se encontraban en la salida de la cueva, ya que había partes iluminadas por los rayos del sol, ya debían estar en la salida, solo debían aguantar un poco más, estaban en el último tramo, una ultima explosión más grande se generó y Kree empujó a Momo para protegerla de la explosión, la cuál si alcanzó al pelinegro. Los dos héroes cayeron por un desborde hacia el suelo donde se quedaron rato ahí, esa persecución había sido brutal y los dejó exhaustos, pero por fortuna, la explosiones al fin cesaron.
Ninguno de los dos chicos dijo nada, solo se escuchaban los jadeos y bocanadas de aire mientras Momo y Kree trataban de recuperar el aliento, apenas habían empezado el día y ya estaban cansados.
Barco Base de la Perk Squad
Clarice Wunderfiz, mejor conocida como 'Escaramuza' o "Kick" por sus hermanas, se encontraba revisando los sistemas operativos del barco, tan pronto su hermana Quick le dijo que se acercaba una tormenta, dirigió el barco hacia aguas poco profundas y lo anclo para no tener inconvenientes, ya había pasado un día desde que el príncipe y sus amigos salieron a investigar la isla, y no ha tenido más contacto con ellos desde entonces, cosa que reportó a su madre.
Las chicas que le acompañaban eran miembros relativamente nuevos, ellas eran un grupo de 4 chicas con temática de Idols, por sus llamativos atuendos, pero en el campo de batalla resultaban muy útiles. Pero sus misiones recientes son solamente reportar algún avistamiento del príncipe o las Pussycats.
El radio de la castaña sonó y de inmediato respondió.
- Aquí Escaramuza – dice la chica.
- Kick, ¿Has visto alguna actividad sospechosa en la isla? – pregunta Quick al otro lado de la línea.
- ¿Actividad sospechosa?, No, he estado esperando algún reporte de su Majestad, pero hasta ahora no, no he recibido nada – contesta Kick.
- Mantente alerta, recibimos un informe de su Majestad indicando que hay mercenarios en la isla, y han solicitado refuerzos inmediatos.
- ¿Mercenarios?, oh no, debo ir a ayudar a su Majestad.
- Negativo, mantén tu posición, si su Majestad logra huir, irán directo a donde estas tú, prepárate por su debes hacer una extracción de emergencia – respondió la peliceleste seria.
- Entendido, Escaramuza, fuera – Kick cortó comunicación y usó los altavoces interiores del barco – Napalm, Cryo, Wire, Brainy, tenemos nuevas órdenes. Napalm, tú y Wire vayan a las embarcaciones, las quiero listas para realizar una extracción de emergencia.
- Entendido, esperaremos sus órdenes – respondió una voz femenina al otro lado del comunicador.
- Brainy, Cryo, vayan a la sala de comunicaciones, necesitamos incrementar la potencia de las señales mandadas a la isla.
- Enseguida, comenzaremos de inmediato – respondió otra voz femenina.
Mientras las novatas trabajaban, Kick observaba la isla desde el cuarto de control, pero no fue hasta que su entrenado oído llegó a escuchar algo, un sonido muy agudo que se volvía mas fuerte, al girar su mirada, vio como un proyectil se impactó contra la ventana creando una explosión que sacudió levemente el barco y tiró a la chica de su asiento, por fortuna, la ventana era a prueba de balas y no recibió un impacto considerable, pero encendió rápidamente la alarmas.
- ¡Nos atacan!, ¡Comiencen maniobras defensivas! – ordena Kick.
Dentro de la isla, el grupo de soldados recargaban el lanzacohetes para volver a disparar contra el barco, confiándose demasiado en sus explosivos.
- Ya llamamos su atención, ahora asegúrate de que no puedan escapar – dijo el francotirador mientras lograba observar muy apenas el movimiento dentro de la cabina donde se encontraba Kick.
- De inmediato, contesto el soldado con el lanzacohetes el cual disparó hacia la cola del barco buscando hacer un daño a los motores de este.
- Esto nos garantizara una promoción con la señorita Nadine – respondió otro soldado cargando sus armas.
- Y más el tesoro, las ganancias serán estratosféricas.
Mientras tanto, con Kree
Después de un rato que usaron para descansar, los dos pelinegros volvieron a retomar su camino, ambos se dirigieron hacia la salida de la cueva, que se lograba ver justo delante de ellos, escalaron unas rocas más para poder finalmente salir de esa maldita cueva y lo que vieron delante de ellos los sorprendió.
Había una gran cantidad de barcos destruidos y pésimas condiciones, algunas ya estaban completamente bajo el agua y solo se llegaban a ver algunas banderas y carajos sobresaliendo de estos.
- Es un cementerio de barcos – dijo Kree mirando la escena.
- Creo que, algunas personas trataron de huir de Libertalia durante el conflicto… y no tuvieron mucha suerte – respondió Momo mirando los barcos, hasta que baja la mirada – Hey, Fenrir, mira, allá abajo, esa no es… – Momo señala a un cuerpo inconsciente en la bahía de esa zona.
- ¡Ibara! – gritó Kree comenzando a bajar rápidamente de la roca en la que estaban para correr a la pequeña playa de ahí.
Al llegar, corrió rápidamente hasta su amiga, quién parecía totalmente inconsciente y tenía algunas heridas en su cuerpo, además de sangre saliendo de su cabeza.
- Dios mío, resiste amiga, vamos a salvarte – dijo Kree cargando a la peliverde hacia Momo, quien también logró bajar de la roca para reunirse con sus compañeros.
Sin que ninguno de los bandos lo supiera, otra guerra se iba a desatar en la olvidada tierra de Libertalia, un lugar azotado por la muerte y la desesperación.
Fin del capítulo
Y hasta aquí el capítulo, ya estamos llegando al clímax de este arco, que aunque no es un arco tan trabajado como el del Aether Oscuro, y que fue un tremendo desafío porque me exigía describir muchos escenarios, fue divertido hacer y leer, más aún cuando volví a contar con la ayuda de mi gran amigo The Black Knight Zero, ya que él es bastante bueno con la redacción y amablemente me ha estado ayudando a corregir los capítulos antes de publicarlos, sus historias son bastante buenas y enserio agradezco la enorme ayuda que me ha dado con este fic, gracias amigo.
Como siempre, agradezco de todo corazón el apoyo que le han dado a mi fic, y espero que las historias venideras sean de su agrado, ya que tengo muchas ideas anotadas que me gustaría implementar en el futuro.
Nuevamente, ojalá todos hayan tenido una hermosa Navidad y les deseo un próspero Año Nuevo, nos vemos en el 2022, ZarBalor, fuera.
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