-¿Me puedes recordar por qué vamos a ir a Konoha? - cuestionó Aneko a su padre, el cual suspiró.

-Ya te lo he dicho, vamos a ir a hacer una alianza con ellos - le respondió a su hija por a saber cuánta vez.

-¿Por qué? - volvió a preguntar, no estaba para nada contenta con la respuesta, y sus labios fruncidos era una muestra de ello.

-Aneko, compórtate, no eres una niña, eres una shinobi, una jonin, compórtate como tal - dijo Orochimaru molesto con su hija, agradecía que su hijo se mantuviera callado y no estuviera igual que su hermana.

-Es que no lo logro comprender, esa aldea no tiene nada que nos interese, no veo cómo una alianza con ellos nos va a beneficiar - comentó la adolescente cruzada de brazos e intentando comprender a su padre y líder de la aldea.

-Míralo de esta forma, Konoha es una de las cinco grandes aldeas, da una buena imagen pública que estemos aliados con ellos, además de que usaremos el viaje para mostrar nuestra fuerza y poder, tanto a ellos como a los posibles espías de otras aldeas que se enteren del acontecimiento - le explicó.

-Es decir, que no es tanto la alianza sino el hacernos ver como una aldea con shinobis fuertes que superan incluso a una de las cinco grandes - comprendió Aneko, a lo cual el sanin asintió.

-Eso es - afirmó.

-¿No es peligroso? - preguntó Raidou - quiero decir, tú eres un ninja renegado de clase S de Konoha, no creo que te reciban con los brazos abiertos, y será aún más complicado si descubren que yo soy su antiguo jinchuriki - argumentó el chico.

-Bueno, sé que no será fácil, pero mi antiguo sensei está informado de mi llegada como líder de mi propia aldea, y sé que él no es de los que atacan por la espalda, por lo que si me ha dado permiso para entrar en la aldea, al menos estará dispuesto a escuchar, en cuanto a tu situación de jinchuriki, eso se mantendrá en secreto, y tampoco hay riesgo de que lo descubran, tu aspecto es diferente, por no hablar de tu nombre y apellido, estoy seguro de que no habrá problemas si no usas el chacra del kyubi - dijo Orochimaru con confianza.

-Entonces yo me abstendré de usar el sharingan, no queremos que piensen que en realidad soy un miembro del clan Uchiha que secuestraste - expuso Aneko, a lo cual su padre asintió.

-Sería lo mejor, sí - dijo con simpleza.

Después de prepararlo todo, el otokage, sus hijos y un grupo de sus mejores shinobis fueron rumbo a la aldea de las hojas, donde en ese momento había una reunión un tanto agitada entre el hokage y los miembros del consejo.

-Debes estar bromeando, ¿realmente vas a permitir que ese delincuente vuelva a esta aldea? - preguntó un miembro del consejo muy cabreado.

-Lo lamento, hokage sama, pero debo estar de acuerdo, es muy mala idea el dejar que Orochimaru ponga un pie en Konoha, puede que ahora sea el líder de una aldea, pero nada nos asegura que no sea una trampa - dijo Shikaku Nara.

Hiruzen dejó escapar una bocanada de humo, entendía el recelo de los miembros del consejo, pero creía realmente que su alumno había cambiado, y todo debido a lo que él mismo le había notificado en el pergamino que le había mandado y que iba a comentar al consejo.

-Entiendo vuestras preocupaciones, pero el Orochimaru que conocimos no es el mismo que hoy existe, y antes de que alguien pueda cuestionarme, tengo mis razones - dijo Sarutobi.

-¿Cuáles? - preguntó Koharu.

-En primer lugar, si realmente Orochimaru quisiera atacar Konoha, no avisaría de su llegada, buscaría la forma de infiltrarse y nos atacaría sin más, además de que no nos avisaría que cuenta con el apoyo de toda una aldea de la cual es el líder, él no sería tan descuidado al darnos esta información.

-Eso no garantiza nada, podría ser una estrategia, todos sabemos que Orochimaru es una serpiente astuta - interrumpió Homura.

-Puede ser, pero aún tengo otro motivo para creer en su cambio, y es algo que os sorprenderá a todos - dijo el hokage y todos guardaron silencio esperando escuchar qué era eso - Orochimaru es padre de dos niños, un niño y una niña, la chica es su hija biológica, mientras que el chico es adoptado.

Silencio, no había ni un solo ruido en la sala, todos digiriendo lo que significaban esas palabras, preguntándose quién en su sano juicio tendría una hija con él, y el cómo era posible que el sanin de las serpientes haya adoptado un niño, eso era algo que nadie imaginó ni en un millón de años.

-¿Estás seguro de esa información? - preguntó Shikaku a Hiruzen.

-Totalmente, Orochimaru incluso me mandó una muestra de cabello de su hija para que lo comparara con la suya para comprobarlo, y el laboratorio lo confirmó, además de que en su mensaje decía que los traería a Konoha para que los conociera en persona - dijo tranquilamente Sarutobi.

Otra vez se hizo el silencio en la sala, todo parecía demasiado surrealista para ser verdad, pero no tenían dudas de que el hokage había sido riguroso en la comprobación de la información.

-¿Y exactamente qué tiene pensado hacer?, hokage sama - preguntó Inoichi Yamanaca.

-Bueno, está previsto que Orochimaru llegue a la aldea en dos días, con él llegarán sus hijos y un grupo de shinobis que serán su protección en el tiempo que esté en la aldea, su intención es hablar para formar una alianza entre nuestras aldeas, algo que ambos coincidimos que no debería durar más de una semana, tanto si al final la hacemos como si no - explicó Hiruzen.

-¿Algo más que debamos saber? - preguntó Hiashi Hyuga.

Sarutobi asintió.

-Orochimaru me ha propuesto hacer un par de combates de exhibición para medir las capacidades de nuestros shinobis, nuestros dos mejores jonin contra los dos mejores jonin de su aldea - anunció Hiruzen.

-¿Y usted qué le ha respondido? - preguntó Choza Akimichi.

-Le he dicho que tenía que pensármelo, y que le daría mi respuesta cuando llegara - respondió el hokage.

-Bueno, sería bueno medir las capacidades de nuestros posibles aliados - argumentó Shikaku.

-¿Tienes a alguien en mente? - le preguntó Sarutobi.

-Creo que todos estamos de acuerdo que Kakashi Hatake es posiblemente nuestro jonin más fuerte - respondió Shikaku.

El hokage asintió.

-El otro podría ser Maito Gai, a pesar de solo usar taijutsu, podría competir con el Hatake en una pelea - propuso otro miembro del consejo.

Hiruzen volvió a asentir.

-Me parece correcto, entonces ya está todo hablado, Orochimaru vendrá en dos días y haremos el combate de exhibición como él propuso, siendo Kakashi Hatake y Maito Gai nuestros representantes - dijo Sarutobi para dar por finalizada la reunión.

Por otro lado, en el País del Arroz, Orochimaru, sus hijos y sus shinobis avanzaban sin mayor inconveniente, solo algunos estornudos por parte del otokage.

-¿Te encuentras bien?, ¿necesitas un pañuelo? - le preguntó Aneko a su padre.

-No, no es necesario, algo me dice que hay personas que están hablando sobre mí, y estoy seguro de saber quiénes son - respondió el sanin.

La chica asintió, ella también se imaginaba quiénes podrían estar hablando de él.

-Por cierto, me gustaría hablar con ustedes dos sobre algo - les dijo a sus hijos, los cuales le prestaron atención - cuando le mandé el mensaje a Hiruzen sobre mi intención de ir a hacer una alianza, le propuse un combate de exhibición entre los dos mejores shinobis de Konoha y mis mejores dos shinobis, y aunque él me dijo que tenía que pensárselo y me respondería al llegar, estoy seguro de que dirá que sí, y me gustaría que fueran ustedes dos quienes combatan - les anunció.

-Así que así es cómo vas a demostrarles nuestra fuerza, muy astuto - comentó Aneko.

-¿Por qué nosotros? - preguntó Raidou.

-Porque, como dije, serán los dos mejores shinobis de Konoha contra los dos mejores de Oto, y vosotros dos sois los mejores, el hecho de que seáis aún muy jóvenes solo hará que nuestra victoria sea más dulce - contestó Orochimaru con una sonrisa maliciosa en sus labios.

-¿Sabes contra quiénes lucharemos? - preguntó su hija.

-No exactamente, pero estoy casi seguro de que uno de ellos será Kakashi Hatake - respondió el sanin.

-¿El ninja copia? - interrogó el chico, recibiendo un asentimiento de su padre - ¿es verdad que ha copiado mil jutsus? - siguió cuestionando.

-Eso dicen, no te lo puedo asegurar.

-¿Qué dices hermano?, ¿te apetece luchar contra él? - le preguntó Aneko.

-No me molestaría - respondió Raidou.

-Bien, entonces yo me encargaré del otro, sea cual sea el campo, estoy segura de que podré vencerlo - dijo segura la chica y con una sonrisa muy parecida a la de su padre.

-No te confíes, Konoha cuenta con muchos shinobis hábiles, aunque no dudo que podrías con todos, no te descuides, además, te recuerdo que no puedes usar el sharingan - le recordó Orochimaru.

-Descuida, no necesito el sharingan para ganar, ambos sabemos que casi no uso mi dojutsu, me basto de mis capacidades, pero si soy sincera, espero que sea un usuario de taijutsu, me gustaría enfrentarme a alguien que me obligue a quitarme las pesas y los sellos de gravedad y resistencia, hasta ahora, eso solo lo puedo hacer con mi hermano - comentó la chica con emoción, había oído hablar sobre un tal Maito Gai, un usuario de taijutsu muy fuerte, esperaba enfrentarse a él.

-Bueno, en un par de días sabremos si han aceptado la propuesta de nuestro padre y contra quién lucharás - dijo sin más el chico.

Su hermana asintió y continuaron el camino en silencio.