Un minuto más tarde, Kakashi y Raidou estaban en la arena, uno en frente del otro, mientras que Aneko estaba en el palco de los kages, justo al lado de su padre.
-¿No has activado tus sellos? - le preguntó Orochimaru a su hija con voz neutra, aunque había un ligero toque de regaño.
-Algunos sí, pero después de liberar todos, no sería bueno volverlos a activar todos seguidos, pondría demasiada presión en mi cuerpo - le respondió la chica con calma.
El otokage asintió conforme y dirigió su mirada a la arena, por su parte, el hokage aún no se había recuperado de la impresión del anterior combate, miraba a la pelinegra sin poder creer lo que había visto, pero tuvo que recomponerse cuando el supervisor anunció el comienzo del siguiente enfrentamiento.
El copynin miraba a su adversario con cautela, después de ver el combate que tuvo Gai, sabía que no podía confiarse, su nivel de habilidad era muy superior a lo que se esperaría de una persona de su edad, aunque también debía tener en cuenta de que ambos eran jonin y los hijos del sanin de las serpientes.
Nada más empezar el combate, los dos dieron un salto hacia atrás para tomar distancia, sabiendo que tendría que ir con todo desde el principio, movió su banda ninja para dejar al descubierto su ojo sharingan.
Raidou sonrió para sus adentros, tenía experiencia en luchar contra el sharingan, su hermana lo había usado contra él en bastantes ocasiones, la mayoría cuando eran pequeños, pero aún así se acordaba cómo contrarrestarlo, por no hablar de que sabía perfectamente todas las habilidades de ese dojutsu.
La lucha comenzó por parte del peliplateado, el cual usó una técnica de estilo tierra y lanzó varios picos de rocas hacia el chico. El pelinegro no se molestó en usar ninguna técnica para defenderse, sencillamente los esquivó o destruyó con un puñetazo reforzado con chacra.
A una velocidad que no pudo seguir, Raidou apareció detrás de él y le dio una patada que lo mandó a volar. A un mismo tiempo, hizo sellos de manos, en una versión reducida para no ser copiados, y mandó una serie de ráfagas de viento cortante.
Kakashi pudo usar la sustitución para escapar, pero debido al golpe y la velocidad del ataque, recibió un par de cortes, uno en su brazo izquierdo y otro en su muslo derecho, nada especialmente grave, pero eso no quitaba el dolor.
El Takumi siguió haciendo sellos de mano reducidos a una gran velocidad, y antes de que el jonin pudiera darse cuenta, un inmenso dragón de fuego se dirigía hacia él. Actuando rápido, creó un muro de roca justo delante de él para no acabar chamuscado.
-Es imposible que pueda crear un dragón de fuego tan grande - pronunció el hokage sin creerse lo que estaba viendo, y no era el único.
-Eso es porque en realidad es un dragón de viento y fuego - comentó Aneko.
-¿Qué? - preguntó Hiruzen confundido.
-El elemento principal de mi hermano es el viento, de ahí que pueda infundir su elemento cuando hace un jutsu de fuego, aumentando el efecto del mismo - explicó la chica con calma.
-¿Eso no consume mucho chacra? - siguió cuestionando Sarutobi.
-No tanto como crees, tanto mi hermano como yo tenemos un control perfecto sobre el viento y el fuego, lo cual nos permite usar esas técnicas con un gasto menor de chacra que la mayoría, además de que Raidou tiene más chacra que yo, lo cual le califica en un nivel muy superior a un kage - afirmó la pelinegra.
Orochimaru estaba complacido con las miradas de incredulidad de todo el mundo, después de esa exposición de poder, no cabía duda de que el consejo haría lo que fuera para tenerlos de aliados y no de enemigos.
En la arena, el jonin de Konoha estaba teniendo muchas dificultades, su ojo sharingan no le estaba sirviendo de mucho, la velocidad del chico y sus sellos de manos reducidos le complicaba el saber qué haría, tampoco podía copiar sus jutsus, aunque la mayoría ya los conocía.
Su chacra se estaba agotando muy rápidamente, sin embargo, su rival seguía tan fresco como al principio del combate, lo cual no era bueno. A pesar de que sabía de que no podía matar a su adversario, decidió usar el chidori, pero en lugar de apuntar a un órgano vital, se lo clavaría en el hombro para impedir que pudiera usar más técnicas.
En el mismo momento que empezó a cargar su mano con electricidad, el luchador de Oto supo perfectamente lo que iba a hacer. Una vez el chidori estuvo listo, Kakashi se lanzó contra su oponente, el cual, para sorpresa de todos menos los shinobis de la aldea del sonido, no se movió.
Justo cuando la técnica iba a colisionar con el cuerpo del chico, el peliplateado vio con horror cómo los rayos desaparecían a pocos milímetros de su objetivo, dejándolo expuesto a un ataque.
Raidou no se hizo de esperar y golpeo con fuerza la cabeza del otro jonin, la suficiente fuerza para mandarlo hacia atrás y dejarlo inconsciente, pero no la suficiente para causarle un daño permanente, o al menos eso esperaba, nunca se podía tener la certeza con esas cosas.
El público miraba en shock lo que acababa de pasar, en un momento parecía que Kakashi iba a ganar, y al instante siguiente perdió, nadie lograba entender lo que pasó, y dado sus caras, el pelinegro buscó la aprobación de su padre, y al este dársela, explicó a todos lo que había pasado.
-Como la mayoría sabrá, el rayo es débil contra el viento, por esa misma razón, en cuanto vi que acumulaba electricidad para su ataque, creé una cubierta protectora con chacra viento, lo suficientemente fina para no ser visible si no te fijas, pero lo suficientemente densa para inutilizar su ataque al contacto.
Las gradas se quedaron en completo silencio, dos niños habían ganado a sus dos mejores jonin, tanto civiles como shinobis estaban sorprendidos y asustados, deseaban internamente que el hokage hiciera una alianza con Orochimaru, ya nadie pensaba en sus crímenes pasados, solo en que no querían enfrentarse a los ninja de esa aldea, en especial esos dos.
El sanin estaba internamente riéndose a carcajadas, y Aneko estaba bastante similar, a ambos les resultaba muy divertido lo que estaba pasando en ese lugar, el cambio de parecer en la gente presente, en un minuto no los querían cerca y querían su muerte, y al siguiente rogaban porque no fueran un enemigo. Era muy chistoso.
-Bueno, hokage sama, ¿qué opina?, ¿desea hacer una alianza con Otogakure ahora? - preguntó Orochimaru a su antiguo maestro, y debido al completo silencio del estadio, todos pudieron escuchar la pregunta, y rezaban porque su líder dijera que sí.
-Ciertamente sus hijos han demostrado ser muy fuertes y hábiles en combate, considero que una alianza entre nuestras aldeas sería beneficioso si logramos llegar a buenos términos, si haces el favor de seguirme a la sala del consejo, haremos las negociaciones allí - dijo Hiruzen y más de uno suspiró de alivio.
Los médicos se llevaron el cuerpo inconsciente del copynin, mientras que Raidou se encontraba con su hermana, la cual había bajado de un salto a la arena para estar con él, ya que sabía que no le permitirían estar con su padre durante las negociaciones y pensaba recorrer la aldea junto a él.
La gente poco a poco se fue retirando del estadio según iban recobrando sus cinco sentidos, algunos fueron rápidos, otros tardaron un buen tiempo en irse. Sakura Haruno y Kiba Inuzuka, dos de los miembros del equipo genin bajo el mando de Kakashi, fueron al hospital a ver cómo se encontraba su sensei, no tanto por preocuparse por él, sino para obtener algunas respuestas.
Por su parte, Sasuke Uchiha, el último miembro de ese equipo, estaba pensando en su siguiente movimiento, saber que esos dos eran los hijos del sanin Orochimaru le hizo pensar, ya que eso significaba que no eran simples chicos y habían recibido un entrenamiento especial, entrenamiento que él deseaba.
Ir directamente hacia el otokage y pedírselo no sería tan buena idea, tal vez podría lograr ir a su aldea y recibir el entrenamiento de allí, pero era seguro que no le enseñarían todo como a esos dos, por lo que debía pensar mejor sus movimientos.
Entonces se le ocurrió una idea, que en su mente egocéntrica era perfecta, lograría enamorar a Aneko y así lograría llegar a sus conocimientos y los de su padre, ya que Orochimaru no negaría ese poder a su yerno.
Además, ese plan le confería una ventaja adicional, una pareja fuerte con la que tener descendencia apta para repoblar su clan, todo era perfecto en su ingenua cabeza, ya que pensaba que ninguna chica podía resistirse a los encantos de un Uchiha de élite. No sabía cuan equivocado estaba.
