Capítulo 3
-Muy bien ahora iremos a otro sitio ya que no pudimos conseguir nada de información en este sitio y aparte si nos quedamos ese sujeto vendrá a buscarme-. Decía Naruto, preparando los últimos detalles de la cantina para salir.
-¿Q..quien vendar a buscarlo Naruto-San?-. Preguntaba, Sara algo nerviosa, de quién los perseguía.
-Pues alguien de mi pasado sabe que estoy vivo y como recuerdas los pecados capitales no somos las personas favoritas de los caballeros y también de los ninjas-. Recordándole que al enterarse de que los pecados capitales siguen vivos vendrán a buscarlos.
-¿Entonces a donde iremos ahora?-. Preguntaba Sara, queriendo saber su siguiente parada.
-Jejejeje eso es fácil nos dirigimos rumbo a El Bosque del Sueño Blanco, estoy seguro de haber escuchado unos rumores hace unos cuantos meses atrás-. Informándole el siguiente destino que irían.
10 minutos después.
-Finalmente llegamos, Sara, Natsu, este lugar puede ser muy engañoso traten de no separarse de mi quieren-. Dijo Naruto, caminando sin preocupación por el bosque, pero sus compañeros se encontraban súper nerviosos cuando el pecado de la ira les informó sobre este lugar.
-¿Y porque este bosque es tan peligroso Naruto-San?-. Preguntaba Sara, mirando los árboles petrificados sin vida.
-Eso es sencillo, como pueden ver, este bosque es muy difícil de atravesar a caballo. Te perderías mu fácilmente. Incluso los cazadores y viajeros evitan tomar este camino-. Explicaba Naruto, el concepto de como es que este bosque lo hacían tan peligroso.
-Ya veo, pero eso quiere decir que este sería el lugar perfecto para así poder esconderse-. Dijo Sara, emocionada al saber que aumentaban las posibilidades de que uno de los pecados se encontrará en ese sitio.
De pronto Natsu, se adelanta por unos segundos para acto seguido regresar corriendo al ver cómo las raíces comenzaban a cobrar vida, e iban directo a ellos.
-¿Naruto-San que vamos a hacer?-. Preguntaba Sara, al ver que aún no hacía ningún movimiento y las raíces ya estaban por llegar.
-Tendremos que esquivarlos-. Decía Naruto, cargando rápidamente a Natsu y corriendo para atrapar a Sara.
-¿Pero por que?-. Pregunto Sara, sin comprender lo que estaba sucediendo.
-Si destruyo las raíces, se multiplicarían cada vez más rápido, aún que no serían un problema pero me harían gastar mi energía y la única forma de destruirlas sin que se regeneran serían quemándolas-. Explicaba Naruto, saltando sobre una raíz, y comenzando a correr por ella al mismo tiempo donde evadía los ataques que les eran lanzados.
-Raah, raaahh, raaahhhh-. Decía Natsu, molesto comunicándose con su dueño y dejando sumamente confundía a la princesa.
-No, no sería buena idea incendiar el bosque Natsu, ya que si llegara hacer eso podríamos llamar la atención además de espantar al pecado que se encuentra aquí-. Decía Naruto, cambiando de raíz, y lanzando en el aire tanto a Sara como a Natsu, para así lograr pasar por un lugar muy angosto.
Cuando de pronto sin previo aviso, Naruto es mandado a una inmensa roca donde una mujer de cabello azul lo miraba con ojos friolentos y levantando su mano en el aire formaba una especie de estaca que estaba a centímetros de el.
-Cielos cuanto tiempo sin verte-. Decía Naruto, con una sonrisa observando como el tamaño de la chica iba aumentando.
-Capitán, ¡Eres un maldito desgraciado, idiota, pervertido, sin corazón, que juega con los sentimientos de las personas por diversión, sin vergüenza!-. Gritaba la chica misteriosa, comenzando a lanzarle una lluvia de puñetazos a Naruto, que lo metían más y más hasta que le lanzó una patada donde terminó enterrado en el interior de una inmensa roca.
-¡Naruto-San/Raaahh!-. Gritaban sus compañeros, al ver todo el ataque que había recibido.
-Cielos Konan, realmente guardas mucho reconocer-. Dijo Naruto, saliendo de la roca con algunos chipotes y polvo sobre su ropa.
-¿Olvidaste nuestra cita no es así? Más vale que tengas una buena explicación-. Decía Konan, tratando de bajar su furia.
-¿Cita, pero de que estás hablando?-. Preguntaba Naruto, sin comprender para acto seguido volver a ser enterrado en la tierra por los puños de Konan.
-¡Olvídalo, tus estupidas excusas no te servirán, Capitán Mujeriego, Pervertido, de pacotilla!-. Gritaba Konan, saltando en el aire lo más alto que pudiera y golpeándolo con ambas piernas creando un estruendoso terremoto.
5 minutos después.
-Ya que ya te calmaste te lo voy a explicar. Los Caballeros Sagrados, están fuera de control. Sara está viajando conmigo, estamos buscando a todos los demás-. Decía Naruto, con un inmenso chipote saliendo de su cabeza.
-Pues debiste empezar, por ahí, así podríamos evitarnos todo ese lío-. Dijo Konan, sonrojada desviando su mirada.
De pronto Konan regresa a su tamaño normal, para caminar hasta Sara y mirarla de una forma muy atemorizante.
-¿Entonces tú no tienes, ninguna relación con el capitán, cierto?-. Preguntaba Konan, de forma intimidante.
-No-. Decía Sara, sonrojada y sumamente nerviosa.
-Konan, te recuerdo que tú y yo tampoco tenemos ese tipo de relaciones-. Decía Naruto, de forma relajada limpiándose el guijarro que aún tenía en sus oídos.
-Aún-. Reiteró Konan, molesta.
-Como sea, ¿nos ayudarás a reunir a los otros pecados?-. Preguntaba Naruto, ignorando lo que el pecado de la envidia había dicho.
-Está bien, si no me queda de otra iré contigo-. Decía Konan, con resignación.
-Raah-. Rugía Natsu, alegre de que finalmente hayan encontrado otro miembro.
-¡Soy Konan, la serpiente de la envidia!-. Gritaba Konan, orgullosa de su título.
-Gracias Konan-San-. Decía Sara, feliz.
-Lo que sea, solo te ayudo por que el capitán lo está haciendo-. Decía Konan, logrando intimidar a Sara.
De pronto el ambiente se sintió de una forma más silenciosa, y logrando que Natsu se le pusiera los pelos de punta y corriera a esconderse con Naruto ya que así se sentía mucho más seguro.
De pronto un relámpago impacta contra el suelo, capturando a Naruto y a Konan en una especie de anillos eléctricos.
-Muéstrate-. Decía Naruto, en una dirección observando cómo un hombre se acercaba a ellos.
-Finalmente los e encontrado, Pescados Capitales-. Decía el sujeto, que llevaba una armadura, junto con una espada que emanaba electricidad.
-Capitana-. Decía Konan, mirando al sujeto misterioso.
-Si lo se, ¿Eres un Caballero Sagrado? No es así-. Decía Naruto, mirándolo de forma tranquila.
-¿Eres tú, Konohamaru?-. Preguntaba Sara, incrédula de la persona que tenía justo enfrente de ella.
El sujeto misterioso, no respondió, sus ojos estaban helados como si les faltara algo dentro de ellos.
-¿Lo conoces Sara?-. Preguntaba Naruto, curioso.
-Así es. El era el Caballero personal de el rey, mi padre, su abuelo era Hiruzen, El Gran Maestro de los Caballeros. Lo conozco desde que era pequeña-. Decía Sara, recordando la infancia que tuvo desde niña.
-Aguarda, ¿El nieto del Gran Maestro? Espera, ¿no me digas que eres el llorón Konohamaru?-. Preguntaba Naruto, con una sonrisa.
-Naruto-San, ¿acaso usted lo conoce?-. Preguntaba Sara, desconcertada.
-Por supuesto, siempre me perseguía llorando, para que le diese unas lecciones de espada cuando estábamos en el palacio, si que té estiraste, bueno pues es normal ya que han sido ya más de 10 años-. Decía Naruto, mirando a Konohamaru con nostalgia.
-Creo que deberías, buscar un modo de escaparte en vez de estar actuando como un idiota-. Decía Konohamaru, levantando su espada.
-¿Fuiste tú el que dejó sin agua a Vayan, y la lanza que atacó la aldea…no es cierto?-. Pregunto Naruto, de forma seria observando a el Caballero Sagrado.
-Se equivoca, Naruto-San, el jamás-. Decía Sara, pero al mirar los ojos de su amigo de la infancia, simplemente retrocedió de forma temerosa.
-Muy bien, ya tuve suficiente-. Decía Kona, comenzando a poner fuerza para romper los anillos.
-Konan, deja de hacer tanto ruido-. Decía Naruto, aún quieto.
-Uy, está bien-. Decía Konan, molesta dejándose sus esposas.
De pronto Konohamaru apareció detrás de Naruto, con su espada en su cuello, sin ninguna expresión.
-¿Sabias que los Caballeros, buscan a los 7 Pecados Capitales?-. Preguntaba Konohamaru, con un tono frío.
-La verdad, no-. Decía Naruto, de forma tranquila.
-Están dividíos en dos grupos uno por justicia, y el otro por que quiere probar su fuerza contra ustedes-. Explicaba Konohamaru, la situación.
-¿Y de que lado se inclina tú balanza Konohamaru?-. Preguntaba Naruto, con curiosidad.
-En ambas, pero ahí otra razón-. Decía Konohamaru.
-¿Otra razón?-. Preguntaba Naruto, sin entender.
-Si, venganza por lo que le hicieron a mi abuelo, al matarte demostraré que soy superior a el, y me aclamaran como el caballero más poderoso de todos los tiempos -. Decía Konohamaru, su ambición.
-¿Quieres decir que crees que yo soy el asesino de tú abuelo?-. Preguntaba Naruto, tratando de comprender lo que dijo Konohamaru.
-¿Acaso lo fuiste?-. Respondía Konohamaru, con otra pregunta.
-No tengo idea, para ser sincero no recuerdo mucho lo que ocurrió realmente ese día, lo ultimo que recuerdo fue que nos convocaron en el viejo castillo-. Decía Naruto.
Flash Back.
Hace 10 años.
Quería beber algo por las fiestas.
-Capitán usted siempre quiere beber, ya sea día de celebración o no-. Decía un hombre en una armadura.
-Jejeje supongo que si-. Decía Naruto, de forma relajada.
-El Gran Maestro tiene algo importante que quiere discutir-. Decía una voz femenina, que llevaba casco.
-Quizás quiera felicitarnos por el estupendo trabajo que hicimos-. Decía Konan, emocionada.
-Pues a mi eso no me interesa, solo espero que no se tarde demasiado, ya quiero irme a beber-. Decía Naruto, con cara de aburrido.
-¿Pero qué tal si está molesto?-. Preguntaba una voz de hombre.
De pronto encontraron la puerta abierta donde podían ver el cuerpo de Hiruzen Sarutobi, crucificado y sin ningún rastro de vida.
-Gran Maestro-. Decía Naruto, sorprendió de el cuerpo de su mentor.
De pronto se escucha como tropas rodeaban la torre.
-Demonios, alguien nos inculpó, estamos rodeados-. Decía Naruto, tratando de analizar la situación.
-¿Qué hacemos capitán?-. Preguntaba Konan, esperando órdenes.
-¡Escuchen está es una orden de su capitán, sepárense nos encontraremos luego!-. Gritaba Naruto, dandole la orden a su equipo.
-¡A la orden capitán!-. Gritaron todos, para después dispersarse.
Pero antes de que Naruto comenzara a correr escuchó.
-LO LAMENTO MUCHO, CAPITÁN-. Decía una voz, detrás de el.
Fin del Flash Back.
-Eso fue lo último, que pudo recordar con exactitud, de ahí no recuerdo más. Desperté en un sótano donde conocí a Natsu-. Terminaba de relatar lo que había sucedido hace más de 10 años.
-Eso demuestra que, usted no asesinó a al Gran Maestro-. Decía Sara, tratando de convencer a Konohamaru.
-Eso ya no me importa, todavía está tu traición contra el Reino de Liones-. Decía Konohamaru, aún convencido.
-¡Estas equivocado, ya escuchaste lo que dijo Naruto-San, son inocentes!-. Gritaba Sara, desesperada para hacerlo entrar en razón.
-Sara, el reino ordenó como prioridad, llevarte devuelta, pero eso a mi no me interesa, vete de aquí solo he venido por los Pescados-. Decía Konohamaru, liberándola de su prisión.
-¡Estas loco si crees que te dejaré, ponerles una mano encima!-. Gritaba Sara, con determinación, poniéndose como escudo para protegerlos.
-Sara, apártate yo me encargo de esto-. Decía Naruto, con voz tranquila y colocándose frente a Konohamaru.
-Ahora ya no habrá más interrupciones-. Decía Konohamaru, mirando de forma desafiante a Naruto.
-¿Estás seguro de esto? En el pasado nunca fuiste capaz de derrotarme-. Decía Naruto, con una sonrisa.
-Las cosas ahora son diferentes. Por que yo soy más poderoso que los Siete Pescados Capitales juntos-. Decía Konohamaru, mirando a Naruto de forma desafiante.
-Tal vez lo seas, o tal vez no, pudimos escapar cuando quisiéramos-. Decía Naruto, dejándolo confundido, para acto seguido tanto el como Konan rompieran las esposas eléctricas.
-Y yo pude haberte arrebatado la vida, junto con este asqueroso bosque-. Decía Konohamaru, de forma arrogante.
-Lo dudo mucho-. Decía Naruto, con confianza.
-Te demostraré que estás equivocado-. Decía Konohamaru, molesto.
-Te demostrare lo contrario, Konan, no interfieras en esto, Natsu tú quédate con Sara-. Decía Naruto, mirando a su amigo , y al pecado de la envidia.
-¿Tienen miedo que pueda derrotarlos al mismo tiempo?-. Preguntaba Konohamaru, listo para el ataque.
-Aún eres un mocoso, que no tiene respeto a sus mayores por lo que veo-. Decía Naruto, cruzando sus miradas.
De pronto Konohamaru hace un movimiento con su espada, desatando un poderoso relámpago que impacto donde Naruto se encontraba, pero antes de que lo hubiera golpeado el había dado un gran salto hacia atrás.
Para acto seguido, aparecer a un costado de Konohamaru, y lanzarle un poderoso corte.
-Te dije, que no eres capas de tocarme-. Decía Naruto, con una sonrisa.
-Y yo dije, que te demostraría que estabas equivocado-. Decía Konohamaru, apareciendo detrás de el, lanzado un ataque horizontal que apenas y Naruto pudo esquivar.
Naruto poco a poco iba retrocediendo a los cortes y relámpago que Konohamaru le estaba lanzado.
-Cielos, si que has mejorado en estos diez años-. Decía Naruto, sorprendido, de como habían mejorado las habilidades de Konohamaru.
-Y tú aún te crees superior a todos-. Decía Konohamaru, corriendo e impactando su espada con la de Naruto, desatando una ráfaga de viento y relámpagos.
Para acto seguido, ambos desaparecer de la vista de los espectadores, y volver a aparecer en distintos lugares, desatando ondas de impacto.
-Si que se ha vuelto persistente-. Decía Naruto, evadiendo el ataque, cuando de pronto le lanzan un relámpago con el cual Konohamaru se había puesto justo al lado de el.
Lazándolo al aire, y ver cómo Konohamaru se abalanzaba sobre Naruto con un ataque listo.
-¡Demasiado lento!-. Decía Konohamaru, golpeándolo directamente y estrellándolo contra el suelo.
-Realmente te volviste muy fuerte-. Decía Naruto, levantándose con algo de dificultad.
De pronto Konohamaru, aparece a espaldas de Naruto listo para eliminarlo pero antes de hacerlo el le conecta un puñetazo en la mandíbula que lo deja inconsciente.
-Pero aún no estás a mi altura, lo dejaremos para después-. Decía Naruto, con pereza guardando su espada.
-Por supuesto que no-. Decía Konohamaru, pero antes de que pudiera tocarlo fue capturado por Konan.
-Ya escuchaste al capitán, mocoso dijo que lo arreglarán después-. Decía Konan, tomando un poco de vuelo y lanzando con fuerzas a Konohamaru hasta perderlo de vista.
-Bien en marcha, por cierto Konan ¿Tienes alguna idea de dónde puedan estar los demás?-. Preguntaba Naruto, al ver que su compañera había regresado a su tamaño normal.
-La verdad no tengo idea, solo escuche rumores de que zorro está en prisión y oso supuestamente había sido asesinado-. Decía Konan, con una mano en la barbilla.
-Bien, mejor vayamos con Bruno, si lo dejamos más tiempo solo seguro y comenzará a hacer agujero por todas partes-. Decía Naruto, comenzando a caminar fuera de el bosque.
-¿Bruno?-. Preguntaban tanto Konan como Sara, al no entender a que se refería Naruto.
-¿Qué no les había dicho? Bruno es el nombre de el lobo, lo encontré con Natsu cuando era un cachorrito digamos que es algo así como el hermano mayor-. Decía Naruto, sonriendo para acto seguido seguir su camino.
Y eso es todo por ahora chicos, espero les haya gustado el capítulo, ya sé que a sido mucho tiempo desde que actualices esta historia, pero espero que la sigan apoyando.
Pecados Capitales.
Ira: Naruto.
Envidia: Konan.
Codicia:?
Pereza:?
Liguria:?
Gula:?
Orgullo:?
Ahora vamos con el Review.
CCSakuraforever: Hola amigo, aquí te traigo el siguiente capítulo espero que te haya complacido este saludos.
Si son nuevos por favor dejen su comentario y apoyen la historia saludos.
