Capitulo 4.

Tras haber salido de el bosque del sueño blanco Naruto, Konan, Sara y Natsu salen para ver a un enorme lobo de pelaje oscuro escarbando en el suelo con gran determinación.

-Suspiró…ya empezó de nuevo con esto ¡Bruno deja de estar haciendo agujeros por todos lados!-. Grito Naruto, caminando hasta quedar en frente de el lobo.

-Grrr-. Gruño Bruno, molesto quedando de frente de su dueño y mostrándole los colmillos.

-Será mejor que retroceda Naruto-San/ Capitán-. Dijeron ambas mujeres, inquietas de como la bestia estaba viendo a el pecado.

Pero Naruto hizo caso omiso de las advertencias para acto seguido ser cubierto de saliva del lobo que no paraba de lamerlo.

-Bruno, Bruno, Bruno, ya es suficiente ya es tiempo de irnos-. Dijo Naruto, con la ropa empapada.

-Grrrhhh-. Gruño Bruno, al ver a Konan pero cuando vio a Sara se quedo por un momento estático.

-¿Saben donde podría estar el siguiente pecado Konan-San, Naruto-San?-. Pregunto Sara, algo dudosa.

-Iremos a El País De Las Olas, escuche rumores de que habrá una subasta mascarada de un traficante tiene en sus manos a uno de los nuestros -. Dijo Konan, caminando a la taberna de forma despreocupada.

-¿Qué tan segura crees que la información sea confiable?-. Pregunto Naruto, exprimiendo su camisa de toda la salida que Bruno le había dado en sus lamidas.

-Honestamente creo que es muy probable que se trate de una mentira…pero es mejor que estar yendo a ciegas no lo cree Capitán-. Dijo Konan, mirándolo de reojo antes de ingresar a la taberna.

-Supongo que es verdad, en marcha amigo cuando lleguemos te daré tu ración de comida-. Dijo Naruto, con una sonrisa.

Al escuchar esa noticia Bruno comenzó a moverse a su alrededor saltando con gran alegría y haciendo que el suelo temblase por unos momentos.

-Raaah, Raaah-. Rugió molesto Natsu ante la imprudencia de Bruno.

-Ya, ya, tranquilícense ambos ya es tiempo de irnos-. Dijo Naruto, con una sonrisa.

Sara veía todo con ternura al ver cómo hace apenas unos segundos habían estado en peligro y ahora el pecado estaba tan calmado como si la situación anterior jamás hubiera ocurrido antes.

-Vamos Sara, es hora de que nos pongamos en marcha-. Dijo Naruto, con una sonrisa dándole unas palmadas a Bruno para segundos después dirigirse a la taberna.

-De acuerdo-. Dijo Sara, apenada ante la sonrisa que Naruto le había dado.

El Lobo Ambulante.

-Así que aquí es donde te has pasado todo este tiempo escondido he Capitán-. Dijo Konan, observando la estructura de el interior.

-Si, sabias que debíamos desaparecer por un tiempo Konan-. Dijo Naruto, sentado en una de las sillas, reclinando el asiento hacia atrás viendo el techo con gran interés.

-Por cierto, ¿Mencionaste que conocías a Konohamaru? No es así princesa-. Dijo Konan, sentándose en la barra viendo fijamente a Sara con unos ojos fríos.

Pasaron unos segundo que fueron muy incómodos cuando de pronto Sara decido hablar.

-Konohamaru siempre a estado a el servicio de la familia desde que era pequeño, siempre protegía a mi hermana mayor, incluso después de la misteriosa muerte que tuvo su abuelo…no logro entender por qué de pronto se comporta así-. Dijo Sara, algo confusa y preocupada del repentino cambio que tuvo su amigo de la infancia.

-Tranquila Sara, quizás el tenga sus motivos-. Dijo Naruto, despreocupado de la situación con la que acaban de lidiar.

-Eso espero-. Dijo Sara, aún algo inquieta.

-¿Qué ahí de ti Konan, que estuviste haciendo desde que nos separamos?-. Pregunto Naruto, levantando su mano hasta tomar una cuerda que hizo activar un mecanismo del que salieron unos tarros de cerveza y unos platillos de comida.

-Estuve viajando por los reinos un poco, me quedaba máximo 3 meses antes de que comenzara a levantar sospechas, hubo una veces en que me encontré con cierto Zorro molesto que casi hizo que me atraparán, recolectaba algo de información, liberaba a algunos pueblos que los tenían como esclavos entre otras cosas-. Relataba Konan, algunas cosas sobre su pasado con algo de aburrimiento.

-Me pregunto qué es lo que estará haciendo Zorro en estos momentos-. Dijo Naruto, observando el folleto de su viejo amigo.

País de las Olas.

En lo más lejano de la aldea de el pueblo se encontraba una mansión, con unos lujos exageradamente caros, como algunos otros sumamente ridículos, se encontraban tres personas sentadas en unas sillas cubiertas de oro, jugando en una mesa ajedrez con las piezas hechas de diamantes.

-Acaban de llegar noticias que Konohamaru luchó contra 2 Pecados Capitales-. Dijo una mujer, observando cómo a lo lejos unos hombres atravesaban con lanzas y espadas a un hombre que estaba atado de manos en un poste de madera.

-¿En serio?-. Pregunto un hombre, de baja estatura con unas gafas oscuras, un traje ajustado muy lujoso junto a un bastón.

-Descuide Señor, ellos no intervendrán en la subasta-. Dijo un hombre, que estaba jugando en el ajedrez.

De pronto la atmósfera cambio de forma drástica y en eso se comenzó a escuchar una voz.

-Así que finalmente, el Capitán volvió eso es excelente-. Dijo el hombre del poste, sonriendo con gran alegría y dejando a los presentes sin palabras.

-¿Creí que había dicho que el ya no hablaba?-. Dijo la mujer, algo sorprendía y un poco aterrada.

-No te preocupes en un segundo lo arreglo, hagan que ese bastardo cierre la boca-. Dijo el hombre, de baja estatura caminando al prisionero.

Los guardias sin dudarlo comenzaron a apuñalarlo en puntos vitales de el cuerpo, causando una gran hemorragia interna y que la sangre comenzará a salir de su boca.

-Eso…que tienes….enano-. Murmuró el hombre, sin que se le entendiera nada.

El hombre se acerca de forma molesta hasta estar en frente de la cara de el prisionero.

-¿Qué fue lo que dijiste basura inservible?-. Pregunto el hombre, molesto sacando de su bastón una espada y atravesándole el corazón a su prisionero.

El prisionero pareció que había dejado de moverse, aún que el hombre pequeño seguía frente a su cara cuando de pronto recibe un gran escupitajo de sangre en la cara.

-Dije, que si eso es lo mejor que tienes enano bastardo-. Repito el prisionero, con una sonrisa satisfactoria.

-Muy pronto vendrán por ti y ya no será mi problema-. Dijo el hombre, limpiándose la sangre de su mejilla, marchándose directo a su mansión pero en eso.

-Tenlo pro seguro, muy pronto saldré de aquí, te quitaré todo lo que te importa y cuando ya no tengas nada te arrebataré tu miserable vida con mis manos-. Dijo el prisionero, con ojos fríos y ninguna expresión de broma o mentira en su rostro.

Lejos del país de las olas estaba ocurriendo una batalla bastante tensa en El Lobo Ambulante.

El Lobo Ambulante.

-¿Porqué tengo que entrar yo?-. Preguntó Konan, mirando muy molesta al dueño de la taberna.

-En primera lugar, he escuchado rumores de ese tipo, podemos entrar y sacar a nuestro camarada-. Trató Naruto de explicarlo.

-¡Eso, eso, hagamos eso!-. Grito Konan, molesta tratando de evitar el plan que creía que Naruto diría.

-¿Y así llamar más la atención de todo el mundo que los pecados siguen vivos y están volviéndose a juntar?-. Pregunto Naruto, con una ceja alzada.

-¿Pero debo usar yo el vestido?-. Pregunto Konan, señalando un vestido plateado muy provocativo.

-Podría usarlo yo, pero no creo que cause la misma impresión en mi cómo podría hacerlo en ti-. Dijo Naruto, con una sonrisa.

-Voy asesinarlos a ambos-. Murmuró Konan, tomando el vestido y caminando de forma molesta hasta el baño.

-Naruto-San, yo pude haber hecho eso sí Konan-San no lo hubiera querido-. Dijo Sara, tratando de querer ser útil.

-Sara apreció tú entusiasmo pero no tienes lo que se necesita para esto, Konan está más preparada de lo que crees-. Dijo Naruto, tratando de no sonar rudo.

-¡Pero también quiero ser útil!-. Grito Sara, molesta antes de haber notado por como había reaccionado.

-Y lo seremos, pero no necesariamente tenemos que ir a todas las misiones, habrá ocasiones en las que sólo habrá poca participación para los demás-. Dijo Naruto, de como hacen las cosas.

-Si alguno de ustedes dice algo sobre este estupido vestido o que bien me veo lo asesinó y eso te incluye a ti también pulgoso-. Dijo Konan, entramado a la habitación con el radiante vestido que le pegaba a la perfección a su cuerpo.

Solo había un pequeño problema y eso sería la mirada atemorizante que estaba lanzándose a todos y Natsu estaba bien nervioso que hasta sentía que Konan podía olfatear su miedo.

-No habrá manera de que no logres entrar-. Dijo Naruto, sonriendo ante el echo de el plan pueda pasar desapercibido.

-Me deberás un favor enorme por esto Capitán-. Dijo Konan, sentándose molesta y algo incomoda.

-Si llegas a estar tranquila durante toda la misión y si el prisionero que sospecho quién es no lo asesinas y todo sale intacto tendré una cita contigo-. Dijo Naruto, sonriendo agarrando su tarro de cerveza esperando que esto que le haya ofrecido le ayudará a calmarse un poco.

-Puedo hacer que le pasen "accidentes" a las personas molestas 8 veces-. Dijo Konan, comenzando con los términos de la misión.

-5 veces, siempre y cuando no le rompas la cara a nadie y el dueño de la casa vale por 2-. Dijo Naruto, sabiendo el temperamento que poseía el pecado de la envidia cuando algún hombre trataba de sobrepasarse con ella.

-¿Cuánto vale si es quien creo que es?-. Pregunto Konan, apretando fuertemente la mesa y logrando que comenzará a agrietarse.

-Si es "él" revelarías el plan por completo y tendríamos que entra por la fuerza, así que si lo golpeas durante el rescate el trato se cancela…puedes golpearlo cuando todo esto termine-. Dijo Naruto, sabiendo que la relación entre algunos pecados era apenas estable, y otras veces era muy confiable.

-Naruto-San, Konan-San hemos llegado-. Dijo Sara, al ver que Bruno había dejado de moverse.

-De acuerdo Sara y yo estaremos en el pueblo, en cuanto a ti Konan será mejor que te dirijas a la fiesta-. Dijo Naruto, sonriendo y lanzándole un antifaz.

-Más vale que no sea ese maldito desgraciado-. Dijo Konan, colocándose el antifaz y marchándose.

Mansión.

-Todo está listo para el evento de esta noche, Señor Gato-. Informó un de los hombres, entrando al despacho del dueño de la mansión.

-Espléndido, ¿los caballero tienen todo preparado por si ocurre algún inconveniente?-. Pregunto Gato, fumando un cigarro.

-Todo está listo, nada arruinara la subasta-. Dijo el hombre, retirándose de la habitación hasta que.

-¿Qué ahí de ese molesto carpintero?, ¿ ya dejó esa loca idea de construir aún ese estupido puente? Gato, de forma seria logrando que el hombre se detuviera en seco.

-No, a rechazado los sobornos, las amenazas, las repentinas visitas a si casa, esa familia es realmente terca, están empeñados en construir ese estupido puente-. Dijo el hombre, irritado de la terquedad en construir un puente.

-Tratamos de ser amables con él y lo hizo fue escupirnos en la cara…asesínalos a todo, has que parezca un accidente-. Dijo Gato, con ojos fríos.

-Señor…pero también ahí un niño y una mujer-. Dijo el hombre, algo dudoso.

-Si no puedes hacer el trabajo entonces-. Dijo Gato, viendo al hombre siendo atravesado por una gran espada.

-Señor…Gato-. Dijo el hombre, con sus últimas palabras saliendo sangre de su boca y su vitalidad saliendo de sus ojos dejándolos en un vacío oscuro.

-Ya no me sirves de nada, espero no tienen ningún problema en hacer el trabajo no es así Zabuza-. Dijo Gato, observando a un hombre alto con la boca cubierta de vendas y a una llevaba en sus manos la espada que asesinó al hombre aún escurriendo la sangre y un poco de sus entrañas.

-Eso para mi no será ningún problema, siempre y cuando agregues otro cero a mi pago-. Dijo Zabuza, con voz profunda y sin emoción.

-Bien, no te preocupes del pago ahora encárgate de ellos-. Dijo Gato, viéndolo marchar de la oficina.

De pronto se escucha el tintineo de una campana y dos personas aparecen sentadas en frente de Gato.

-Supongo que eso fue un desperdicio de tiempo-. Dijo Gato, sin sorprenderse de sus invitados.

-Nos acaban de informar que los pecados acaban de llegar-. Dijo un hombre, grande y alto, calvo y llevaba una túnica oscura bajo una capa blanca.

-Excelente-. Dijo Gato, complacido de escuchar esa noticia.

-¿Cuáles son sus órdenes señor?-. Pregunto una mujer, con cabello largo de un color claro y labial oscuro.

Su vestimenta era de un traje claro que le cubría el torso, tenía un escote, dejaba al descubierto parte de la espalda, así como una apertura en la parte del ombligo. También utilizaba calentadores oscuros en los brazos y medias largas del mismo color.

-Ruin tú irás a asesinar a Zabuza y si encuentras algo sabes que hacer, en cuanto a ti Friesia quédate aquí algo me dice que vendrán a buscar a la atracción principal de esta noche-. Dijo Gato, dando la orden viendo como el hombre se desvanecía y la mujer salía de su oficina.

Con Naruto y Sara.

-Gracias-. Dijo Naruto, pagándole a un señor por una bolsa de víveres.

El pueblo era algo humilde, no había muchos puestos abiertos, algunos apenas y podían salir al día.

-Pobre gente, muchos de ellos deben de estar sufriendo-. Dijo Sara, al ver a niños cubriéndose del frío y otros apenas logrando estar despiertos.

-Este país a pasado por mucho, las aldeas ninjas la dejaron de lado, ya que no lo ven como amenaza y no tienen muchos recurso para pedir ayuda a una aldea, por otro lado los reinos cómo puedes ver no se entromete ya que no ahí nada para entrar-. Explicó. Naruto, caminando hasta los niños y sacando unos cuantos emparedados y unas manzanas para que pudieran comer.

-Es horrible, ¿ cómo pueden dejar a estas personas a su suerte? Solo por no contar con los recursos necesarios-. Dijo Sara, molesta al ver cuán egoístas las personas se habían vuelto.

-Tan pronto como hayamos conformado si uno de los pecados está aquí o no liberaremos a las personas de esta esclavitud, pero por ahora debemos de estar esperando-. Dijo Naruto, comenzando a sentir que todo esto está demasiado fácil.

En eso comenzaron a escucharse el tintine de una campana, logrando llamar la atención de el pecado al creer ver visto a un hombre al final de la calle y se desvanecía entre la niebla.

-(¿Acaso ellos ya lo saben?)-. Pensó Naruto, agudizando sus sentidos al 100%.

-Naruto-San, Naruto-San…¿Se encuentra bien?-. Pregunto Sara, preocupada.

-Si, descuida Sara-. Dijo tratando de parecer lo más normal posible.

Varias horas después.

Mansión.

La fiesta estaba en su curso Konan se la pasaba observando todo con discreción, escapando de pretendientes que lo único que querían era llevársela a la cama.

-Su atención por favor las subastas están a punto de comenzar tomen asiento por favor-. Se escuchó la voz de Gato, logrando que todos los corruptos se dirigieran a la sala.

-(Aquí vamos)-. Pensó Konan, tomando una respiración y esperando que la información haya sido correcta.

-El primer artículo es un está vieja espada que según la leyenda le pertenece al Segundo Hokage, Tobimara Senju-. Dijo Gato, mostrando una la legendaria espada.

-(Esa no es la espada es solo una réplica)-. Pensó Konan, sin mucho interés y viendo cuan estupidos eran los corruptos al ofrecer cantidades exageradamente caras.

-El segundo artículo es un torso de meteorito que callo aquí hace millones de años-. Dijo Gato, mostrando una piedra pequeña, pintada de negro con algunos agujeros.

-(Supongo que esté era una estafa)-. Pensó Konan, levantándose de la silla lista para salir de ese lugar hasta que.

-Como último artículo de la noche tenemos aquí a un miembro de los pecados capitales, debo decirles es arrogante, repulsivo, estuvo callado por mucho tiempo-. Describía Gato, la descripción de su prisionero, justo al tiempo que una jaula se iba bajando en el centro de la habitación con una persona dentro.

-Oooh Gato, no sabía que me tenías tanto aprecio enanito psicopata-. Dijo una voz que Konan, jamás podría olvidar causando que poco a poco su ceño fruncido adornará su rostro.

-Con ustedes El Pecado de la Codicia-. Dijo Gato, revelando los reflectores sobre el.

La sala se lleno de murmullos y asombro al verlo.

-Hey, hey, hey, como si ustedes no tuvieran sus asuntos-. Dijo el pecado, molesto al ver cómo lo estaban exhibiendo hasta que se percata de una invitada.

-Que comience la subasta-. Dijo Gato, esperando ganar mucho dinero.

10 minutos.

La subasta ya se encontraba en más de los 50,000,000,000 Ruby's estando a punto de cerrarse hasta que.

-Vamos Serpiente, no seas tacaña fue hace mucho tiempo ese accidente-. Dijo el pecado, haciendo que Konan, comenzará a caminara hasta estar frente a la celda de el pecado de la codicia.

-Eres un maldito lo sabías Remolino de Arena-. Dijo Konan, colocando sus manos en el piso haciendo que el suelo de la habitación se tornara en arenas movedizas atrapando a los corruptos y volviendo a cambiar la estructura de la tierra volviéndola sólida dejándolos atrapados.

-Esa es mi chica-. Sonrío Codicia, alegre de lo que estaba haciendo.

-Cierra la boca maldito imbecil Metal Pesado-. Dijo Konan, levantando sus brazos y tomando la forma del acero, derruyendo la jaula y de pasada lanzándole un potente puñetazo en la cara al pecado que lo lanzó a las a fueras de la mansión.

Konan campana hasta uno de los roperos y tomando algo de ropa y saliendo de la mansión.

-¿Qué rayos estás esperando Friesia? Ve por ellos ahora mismo-. Dijo Gato, furioso mirando a las escaleras donde estaba su respaldo.

-En seguida señor…que comience la cacería-. Dijo Friesia, saltando a una ventana en busca de los pecados.

Con Konan y Codicia.

-¡Eso fue realmente exagerado maldita bruja!-. Grito Codicia, con un gran sangrado en su rostro por como lo había "rescatado".

-Eso fue por lo qué pasó hace 5 años, maldito bastardo-. Dijo Konan, lanzándole unos pantalones cafés, una playera negra y una camisa morada.

-¿Dónde está El Capitan?-. Preguntó Codicia, colocándose la ropa y comenzando a correr a el bosque.

-Nos reuniremos más adelante-. Dijo Konan, lanzando los molestos tacones a un arbusto para así poder correr con más libertad.

-Por cierto Konan…¿Por qué rayos traes un vestido?-. Dijo Codicia, señalándola y tratando de aguantar las ganas de reírse.

-(Al diablo esa cita esto vale 1000 veces más la pena)-. Pensó Konan, levantando su pierna izquierda y fundiéndola en metal y dándole una patada fuertísima en los bajos a Codicia.

Y eso es todo por ahora chicos, espero les haya gustado el capítulo, aquí sigo con la historia espero sigan dándole su apoyo y trataré de actualizar esta historia con más frecuencia.

Aún no sé cuál será la siguiente historia que actualizare por favor dejen sus sugerencias y comentarios en la historia para saber cuál es la siguiente que quieran que actualice saludos.

Pecados Capitales.

Ira: Naruto.

Envidia: Konan.

Codicia:? (Ya lo adivinaron)

Pereza:?

Lujuria:?

Gula:?

Orgullo:?

Ahora sin más que decir vamos con los Reviews.

CCSakuraforever: Aquí está el siguiente capítulo amigo, algunas preguntas aún tardarán en ser reveladas espero te haya agradado el capítulo amigo.

Bladetir: Saludos amigo.

Harlequiin Uzumaki: Gracias por tu apoyo saludos.

Jos Wihtecrow: La siguiente parte disfrútalo amigo saludos.

Fenixrojo36: No entendí a tu comentario amigo espero que te haya gustado saludos.

Sergio: Gracias por tu apoyo aquí está el siguiente capítulo saludos.

Si son nuevos dejen sus comentarios y apoyo a la historia saludos.