Primera elegida:

Tomoko Kuroki

Desperté y lo primero que vi fue el techo de mi habitación. Que fastidio. Vuelvo a cerrar los ojos, me doy la vuelta y cubro por completo mi cabeza con la sabana. Para una chica holgazana como yo es normal sentirse agotada aun después de dormir. Aunque también es influencia de mis desvelos. Sé que debo dormir más porque se acercan los exámenes finales, pero ese videojuego… ¡malditos desarrolladores! Su guionista sabe envolverte en la historia con un gran manejo de la atmosfera, en verdad te sientes dentro de la historia y eso lo vuelve un genio planteando la trama, sobre todo los momentos de mayor tensión. Su fuerte son los cliffhanger entre capítulos que te obligan a seguir. Y esos gráficos, todo es tan armonioso que en verdad te sientes dentro del videojuego.

No suelo optar por los RPG de fantasía, pero este tenía algo especial que llamó mi atención desde su primer anuncio. El sistema de clases no sale de lo habitual, pero los diseños de cada personaje son muy atractivos y ofrece una gama muy amplia de magos, cosa que veía limitada en otros juegos similares. Eso me gustó, algo de variedad siempre viene bien, especialmente en un género sobreexplotado. No sé porque, pero de pronto ese tipo de obra comenzó a dominar el mercado: videojuegos, manga, novelas ligeras, anime… supongo que la vida cotidiana del japonés promedio y su afán de evadir la deprimente realidad social ha provocado el auge de estas historias en las cuales alguien ordinario termina atrapado en un mundo alternativo que parece videojuego de fantasía. Esto terminara en la sobreexplotación de las ideas y eventualmente se dejarán de producir en tanta cantidad. Tal vez esto provoque una crisis entre los estudios hasta que otro género resulte un éxito.

Intento moverme, pero, ugh, me duele la cabeza.

Y ese sueño… ¿Qué con ese extraño sueño? Ese tipo… ¿Cómo se llamaba? Leo. Soñé con un tipo que se presentó como el Capitán Leo. Por su atuendo parecía un pirata. No recuerdo muy bien sus palabras, pero parecía la introducción a uno de esos juegos RPG en línea, los mismos que los portales de manga anuncian sin descanso alguno. Nota para esta noche: no jugar tanto hoy. Las largas sesiones ya están afectando mis sueños y eso no puede ser bueno. Aunque pensándolo bien, no es mala idea vivir en un mundo así. Magia, espadas, luchar contra monstruos… eso último tal vez sería lo peor para mí, pero el uso de habilidades mágicas volvería mi vida bastante sencilla. Supongo que extrañaría los videojuegos y el internet, pero también habría muchos libros que leer. No serían novelas ligeras ni manga, quizá ni parecidos a los que suelo consumir, pero tendría con que entretenerme. Y, sin duda, una academia de magia sería más divertida que la preparatoria.

Por alguna razón me siento más perezosa que de costumbre, el cuerpo me pesa y la cabeza me duele. ¿Será un resfriado? Pero esto es raro, mi cama se siente más cómoda que anoche, parece otro colchón. Supongo que estoy más cansada de lo usual y como hice un maratón de videojuegos, me dormí casi al amanecer. ¡Ah! ¡¿Por qué demonios golpean la puerta así?! El sonido es peor que otras veces. Por lo insoportable de los golpes, asumo que solo he dormido una o dos horas. Pensé que podía desvelarme un poco porque hoy es día de descanso. Y siguen los golpes, ¡¿para qué me quieren despertar?! A ver qué hora es… ¿y mi celular? Debí dejarlo frente a la consola. Ah… no quiero ir por él…

¡Click! Escucho que la puerta se abre. Aquí vamos.

—¿Otra vez durmiendo hasta tarde, señorita? —escucho una voz hablarme. Ok, es hora de recibir el sermón matutino. Desde aquel incidente con la aspiradora aprendí que no es buena idea responderle a tu madre, especialmente si lo haces con gritos y groserías. Desde entonces solo recibo los regaños en silencio—. Señorita Tomoko, entiendo que esté sumamente interesada en la magia y su deseo más grande sea superar a su padre, pero tiene que descansar mejor. Dormir poco hará que se enferme—. Sí mamá, ya sé que dormir poco me matará joven y… espera. ¿Señorita Tomoko? ¿Magia? ¿Superar a papá? ¡¿Qué diablos?! ¡Y esa no era la voz de mi madre!

Me agito, salto de la cama, arrojo sabanas y almohadas tan lejos como es posible. ¡¿En dónde se supone que estoy?! Este no es mi cuarto, ¡ni siquiera mi cama! ¿Dónde está mi computadora, mi televisión, mi librero? ¡¿Dónde estoy?! ¡¿Y esta mujer vestida de sirvienta de dónde salió?!

—¿Se encuentra bien, señorita?

—¿Dó-dó-dónde estoy? —balbuceo. ¡Maldición! No es momento para sufrir de ansiedad social—. ¿Qui-quién es u-usted?

Lo primero que pienso es que fui secuestrada porque, vamos, si despiertas en un lugar desconocido junto a una extraña, la primera idea que viene a la mente es un rapto, aunque no recuerdes que tal cosa sucediera. Al menos eso creí. Sin embargo, la sirvienta me miró con preocupación y de inmediato se acercó a mí. Pasó su mano por mis mejillas y mi frente en busca de fiebre, tomó mis manos con firmeza e inspeccionó mis ojos. ¿Qué le pasaba? Yo solo temblé aterrada por el repentino contacto.

—¿En verdad no lo recuerda? ¿Mi nombre?

—N-no… —alcancé a susurrarle. ¡Hace tanto que no me sentía tan asustada!

—Señorita… ya entiendo, de nuevo le rebotó el hechizo de amnesia.

—¿El qué?

¿Qué cosa? ¡¿Ahora es mi culpa?! Y dijo de nuevo, entonces ya me ha pasado antes… ¿Hechizo? ¡No entiendo nada de lo que pasa! Pero esta mujer expresa una autentica preocupación por mí, puedo notarlo en sus gestos, aunque hace un esfuerzo por serenarse.

—Tranquila señorita, informaré a su madre de inmediato.

Me sentó en la cama y salió corriendo por la puerta. Yo, ¿qué se supone que debo pensar? Estoy en shock, no entiendo que está pasando ni tengo idea de donde me encuentro. Sin embargo, esa mujer sabía mi nombre, se mostró preocupada por mí y, pensándolo con calma, solo había actuado como lo que es: una sirvienta. En cualquier otro contexto, esto hubiera sido una situación en la cual hubiese sacado provecho… sí la sirvienta fuera Yuu... ¡No, concéntrate! ¡No es hora de imaginar como acosar sexualmente a mi amiga! Lo primero es saber en dónde estoy.

Para empezar, este pijama no se parece en nada al mío… esto luce como esas ropas que salen en las películas de la época victoriana, esos enormes camisones llenos de holanes. Aunque es cómoda, parece algo que usaría una anciana. Sin embargo, es de mi talla exacta. ¿Qué más hay por aquí? La cama es totalmente diferente, nada que ver con mi sencillo colchón. Esto tiene una cabecera muy detallada de madera, parece trabajada a mano. Además, las almohadas son muchas y las cobijas se sienten muy suaves. ¿Seda? No tengo idea de que tela sea, pero es algo que nunca había sentido. Y esta habitación es enorme, ¡supera por mucho mi verdadero cuarto! Se que soy baja de estatura, pero aquí en verdad me siento pequeña y abrumada, las paredes están llenas de libreros y todos están a reventar de libros. Esto más que una habitación podría pasar por el pasillo de una biblioteca. Ah, parece que hay algo en este escritorio. Veamos. Varios cuadernos llenos de garabatos y símbolos extraños, nunca había visto esto y no sé qué digan... no, momento... ¡puedo leerlos! Dice regina umbra brachium... ¿latín? ¡¿Por qué puedo leer símbolos que nunca había visto?! Y aquí al fondo hay una firma. ¿Tomoko Kuroki? ¡¿Yo escribí esto? ¡Ni siquiera sé lo que significa!

Bien, bien, no es momento de entrar en pánico. Todo esto debe tener una explicación lógica. Debo estar dormida... ¡sí! Sigo dormida y estoy soñando que vivo dentro de un videojuego jeje... jeje... je... ¡No! ¡Eso es imposible! De estar dormida ni me vendría a la mente la remota idea de que esto es un sueño. Entonces en verdad estoy en el videojuego... aunque eso es imposible lo mire por donde lo mire. Aun no existe la tecnología suficiente para lograr semejante fenómeno. Además, si estuviera dentro del juego debería aparecer mi nickname, no mi nombre real. Esto es muy raro. ¿Por qué está mi nombre aquí? Sonará a un precepto cliché del anime moderno, pero... ¿sería posible que mi conciencia se trasladara a este mundo? ¿O lo he creado? No entiendo nada de lo que pasa... y me estoy acalorando aquí. ¡Necesito aire fresco!

Las ventanas son enormes, creo que incluso miden más que yo, y son de madera pura. Las empujo con toda mi fuerza para que se abran y... y... ¡No puedo creerlo! ¡De verdad es otro mundo! No sé dónde se supone que estoy, pero no hay forma en que esto sea Japón. Frente a mí solo puedo ver casas hechas con piedras y techos de teja. No son todas iguales, pero parecen mantener un patrón. A lo lejos se ve un rio y detrás de este hay más casas de piedra. También veo un par de puentes, muy grandes, parecen llenos de gente y ¿animales? ¿Pero qué animales son esos? La calle bajo mi habitación también es de piedra... ¡oh! Hay pequeños ríos bajo esta casa y se siente una brisa fresca en el ambiente. Mirándolo bien, parece una ciudad bonita y tranquila, aunque eso no quita mi asombro por despertar aquí. La gente me mira desde la ventana, algunos siguen de largo, pero otros me saludan. ¿Por qué hacen eso? Bueno, no puedo ser maleducada con ellos. Ahí van un par de guardias, se nota por sus armas y las armaduras que llevan encima. Otro par y otro. Todos ellos me han saludado. ¿Por qué hay tantos guardias aquí? ¿Será que estoy en un distrito conflictivo? Pero toda la gente se ve tan tranquila, incluso he visto a varias sirvientas y... y... ¡¿Ese es un palacio?! ¡Estoy al lado de un palacio inmenso!

—¡Tomoko!

¡Ah! ¡Esa voz me asustó! Pero al mismo tiempo me siento más tranquila de oírla. Volteo solo para confirmar mi sospecha. Espero que sea la misma de siempre. Y en el marco de la puerta, acompañada por esa sirvienta, veo a mi madre, usando un vestido negro y largo que deja sus hombros al descubierto.

—Tomoko, ¿estás bien? ¿Me puedes reconocer?

—Ma... mamá —es lo único que puedo decir. Mi madre se acerca corriendo a mí y me abraza con fuerza.

—Rina me lo ha contado, otra vez te rebotó el hechizo de amnesia. Pero estarás bien —se ve preocupada, aunque no tanto. Esto quiere decir que solo yo fui transportada a este mundo… pero mi madre también está aquí. ¿Será una realidad alternativa? Bueno, ya podré meditar sobre eso. Así que Rina, supongo que es la sirvienta que me despertó—. En cuanto tu padre vuelva de su audiencia con el rey, se hará cargo de esto.

¿Oí bien? Mi padre en audiencia con el rey. ¡¿Qué?! Se supone que mi padre es un empleado común y corriente de una oficina, ¿qué es eso de una audiencia con el rey?

Esto sin duda no puede ser mi mundo.