Sexta elegida:
Ayano Sugiura
Que sueño tan extraño. Me vi en una habitación oscura y solo había un hombre que parecía un pirata, me mostraba un mapa al mismo tiempo que hablaba sobre vivir aventuras y conseguir fama. Si lo pienso un poco, creo que había más personas ahí, pero no estoy segura. Todo estaba muy oscuro, y ese hombre parecía emitir su propia luz.
Aventuras, fama, dinero… parece algo que Toshino Kyoko escribiría para uno de sus manga. No dudo que sería algo muy divertido de leer. ¡No es que realmente quiera leer una cosa así! Pero conociendo su talento, es seguro que ella lo haría muy bien. Tal vez mejor que esos libros sobre Mirakurun que realiza con tanto empeño. Tampoco quiero decir que sean malos, al contrario. Ella está a nivel cercano al profesional y estoy segura de que llegará muy lejos si sigue empeñándose en esto. Es su terreno, donde ella se siente más cómoda y, a como veo las cosas, puedo afirmar que una editorial le ofrecería un contrato importante antes de ingresar a una universidad. Entonces ella… tal vez tenga que mudarse a Tokio para tener un mejor control de sus publicaciones. No me gustaría que se fuera, pero si es por su bien… ¿Por qué pienso estas cosas? Estoy exagerando la situación, imaginando cosas extrañas. Y todo por un tonto sueño.
Qué extraño. La mañana se siente más fresca de lo que esperado, escucho demasiados pájaros afuera y huele a… una mezcla de árboles. ¿Mamá compró algún nuevo aromatizante? Aunque se siente diferente a cualquiera que hubiera conocido antes. Parece más natural, realmente se siente como bosque de verdad. No sabía que ya podían hacer algo así. Como sea, ya es hora de levantarse, aunque este dolor de cabeza sea muy fuerte. No creo que pase nada si me quedo en cama un poco más, solo unos minutos hasta que pase. Para ser sincera, no tengo muchas ganas de levantarme. Quisiera quedarme en la cama y dormir hasta tarde; me siento cansada y me duele un poco el cuerpo. ¿Será un resfriado? No creo, no siento fiebre. Debe ser porque me quedé hasta tarde leyendo ese manga que Toshino Kyoko me prestó. No debo olvidarlo, ¡hoy mismo se lo entregaré! Ya tengo un motivo para ir al Club de Entretenimiento. Enferma o no, tengo que encontrarme con Toshino Kyoko… digo, ir a la escuela.
¿Eh? Momento. ¿Eh? Esto no se parece a mi habitación. No, definitivamente no puede ser mi habitación. ¿Dónde están mis cortinas? ¿Y mis muñecos de las hermanas medusas? Esto… todo esto se ve tan… ¡tan raro! ¡Hasta mi ropa es diferente! ¿Por qué estoy vestida así? Este pijama es demasiado liviano y lindo. ¿Qué tela es? Se ve tan delicada, apenas y se puede sentir pero a la vez… es resistente, no le pasa nada con los tirones que le doy. Tranquila, tranquila. Algo muy extraño está ocurriendo y voy a descubrir que es. ¿Ah? Mi oreja se siente extraña. Esto parece una punta… ¿Una punta? Necesito un espejo ahora mismo.
No puedo creerlo, de verdad que no puedo. Mis orejas han cambiado… ¡ambas terminan en punta! ¡¿Qué está pasando aquí?! ¿Por qué me veo de esta manera? Parezco un… un personaje de fantasía, un elfo o algo así. Anoche mis orejas eran normales, y ahora son más largas y terminan en punta. Me da miedo averiguar si algo más ha cambiado en mi cuerpo, pero debo hacerlo. A ver, mi cara sigue igual, mis ojos no tienen nada diferente ni mi cabello. Creo que está un poco más largo pero no pasa nada. Por más que busco alguna diferencia, no encuentro nada más; todo en mi cuerpo sigue como antes, excepto por estas orejas que crecieron. No lo entiendo. ¿Qué me pasó y en dónde estoy?
Ya no sé cuánto tiempo llevo mirando mis orejas. De la noche a la mañana se volvieron tan largas y puntiagudas… y luego está este extraño cuarto con su aroma a bosque. Pero si lo veo con más atención, hay algo más llamativo. Sus muros, tienen algo extraño, como si toda la habitación hubiera sido construida con una sola pieza de madera. No veo las esquinas de los muros y estos parecen tallados a mano. Es un lugar acogedor, a decir verdad, pero también como si fuera algo imposible de encontrar con facilidad. No recuerdo haber visto antes una habitación como esta en televisión o alguna revista. ¿Exactamente dónde estaré? Me acerco a una de las paredes y la golpeo varias veces. Esta firme y dura, se siente como madera pero hay algo diferente, como más fresca. ¿Qué es esto? ¿Savia? Sí, hay un pequeño agujero con savia aquí. Es muy curioso. A ver, que más hay por aquí. Un ropero grande, un librero tallado sobre el mismo muro lleno de varios libros escritos en una lengua que no conozco. ¿Eso es un retrato? Sí, lo es. Y estamos todas las integrantes del Consejo Estudiantil. Todas lucen igual, solo que usan ropas extrañas en vez del uniforme de Nanamori y, claro, yo sigo con estas orejas tan largas. Debo seguir dormida, no encuentro otro motivo para verme en esta habitación desconocida, con este aspecto.
Buscando entre las cosas del escritorio, encontré varias cosas interesantes. Hay un mapa de un Gran Bosque de Tudoria y muchas notas escritas con mi propia letra; no cabe duda, aunque se traten de símbolos que no puedo reconocer, estos son mis trazos, estoy segura de eso. Me siento y llevo ambas manos a mi cabeza. ¡Todo es muy confuso! Nada de esto tiene sentido. No comprendo. Esas letras no se parecen a ninguna que haya visto antes, pero puedo leerlas sin problema alguno. Todas son indicaciones para el cuidado de plantas y árboles; aquí hay otras sobre animales salvajes, la ruta de los mercaderes y… ¿cazadores furtivos? Esto lo escribió alguien más y viene la firma de Nana Nishigaki. ¿Nishigaki-sensei? Ella trabajando como guardia de un bosque a nombre de la corona…Sin duda alguna debo seguir dormida, no veo otra explicación para esto. Estoy atrapada en un sueño del cual despertaré en cualquier momento. ¿Alguien me está llamado? Y su voz me parece muy familiar.
—¡Ayano! ¡Sal de ahí, ya sabemos que estás despierta!
—Kyoko, es muy temprano para empezar con un escándalo.
¡¿Toshino Kyoko está aquí?! Claro que, si esto es un sueño, tiene algo de sentido que ella se encuentre en este lugar. O eso creo. Incluso ha venido a buscarme y no sería correcto de mi parte hacerle esperar. Lo mejor que puedo hacer ahora es seguir la corriente hasta que todo esto termine y volver a la rutina normal… aunque todo se siente tan real. ¿Acaso los sueños emiten algún aroma? No recuerdo haber tenido uno así antes y desde que abrí los ojos, he sentido el olor del bosque. Sea lo que sea esto, camino hacia la ventana y la abro.
Oh, cielos… esto es… es… ¡en verdad es un bosque inmenso! Ante mis ojos no se alcanza a ver nada del cielo; la luz del sol apenas y logra pasar entre las hojas de los árboles que son enormes. Nunca había visto un árbol tan grande como ese, tan solo el tronco debe ser tan grueso como un estadio y de alto ni siquiera puedo ver donde termina ni donde inicia. Todos los troncos tienen varias ventanas, algunas están abiertas y otras cerradas, pero mantienen un diseño idéntico; también veo algunos balcones que sobre salen y un par de techos que salen de los troncos para cubrir las puertas o caminos que rodean a los mismos troncos. Si miro con más atención, se nota que algunas de esas ramas son más grandes que la mayoría, creo que veo a algunas personas caminar entre estas. También hay varios puentes que conectan de un tronco a otro. Es asombroso de ver como se ha construido esto entre los árboles. ¿Será una ciudad?
Un par de pajarillos vuelan ante mí, una especie que nunca había visto antes. Son pequeños como una pelota de tenis, con plumas azules y un gran copete rojo. Miro hacia abajo, en busca de la voz de Toshino Kyoko. Al fin puedo distinguirla; esta sobre un puente, acompañada por Chitose y Funami-san. Las ropas de ellas también son extrañas y ¿eso es una espada? ¿Por qué cargan con armas?
—Ayano —me llama Chitose. Parece vestir una clase de túnica y carga un bastón... ¿Qué significa eso? Funami-san también lleva una ropa llamativa, una armadura para ser exacta y Toshino Kyoko un saco alargado que deja ver un par de espadas en su cintura. Todo esto es muy extraño, ¿de verdad estoy soñando?—. ¿Estás bien? Se hace tarde para la primera inspección del día.
—¿La inspección? —¿de qué habla?
—Parece que la siempre responsable Ayano se quedó dormida —me dice Toshino Kyoko... ¡se está burlando de mí!
—No puedes quejarte de eso. Tú siempre te quedas dormida y nos retrasas a todas para las inspecciones—menciona Funami-san.
—Pero eso es algo que esperarías de mí, no de Ayano.
—¡Ya verás, Toshino Kyoko! Estaré ahí en un momento.
Ya no importa que esto sea un sueño o no. Si lo es, en cualquier momento despertaré y volveré a mi casa, estoy segura de eso. Es curioso pero, por distinto que sea el entorno, parece que las cosas son iguales a como suelen serlo. No importa que sea esa inspección, no voy a llegar tarde. Aunque... ¿Cómo se supone que deba vestir? ¿Yo también tengo algún arma como ellas?
—Eso fue raro. Dijo mi nombre al revés.
—Creo que Ayano pasó muy mala noche —menciona Chitose sin apartar la mirada de la ventana—. Parecía algo confundida.
