Octava elegida:

Maina Ichii

—Maina… Maina. Despierta, Maina.

Me duele la cabeza y no puedo abrir los ojos. Me siento un poco enferma. ¿Será por algo que comí anoche o un resfriado? Aunque también podría ser a causa de los ensayos tan extenuantes que Aya nos obliga a cumplir. La noticia de nuestra participación en el festival de Tokio la volvió a motivar y ahora está determinada a hacernos más populares. No puedo decir que esté en desacuerdo con ella, pero su programa de ensayos es agotador y a veces siento que no puedo seguir el paso de las otras. Todo esto cada vez se torna más complicado, las coreografías se vuelven cada día más exigentes y tengo miedo de no lograrlo. Varias veces he pensado en dejar todo esto a un lado pero… no puedo.

Desde que inicié en ChamJam supe que no sería nada sencillo mantenerme como una idol y, aunque ya ha pasado un tiempo, no puedo evitar sentir que yo soy la más débil del grupo. Siempre estoy al final en la encuesta de popularidad, soy la última en aprender las coreografías y aún tengo problemas para aprender las letras. A veces pienso que ni siquiera se escucha cuando canto, pero deben ser preocupaciones mías. Lo único que puedo hacer es seguir como hasta ahora, esforzándome lo más que pueda, sin importar lo difícil que sea, lo duro que pueda tornarse. Somos un equipo y si una falla, las demás se verán afectadas. Tengo que hacerlo por todas. Por… y por…

—¡Maina! Está bien, tú lo pediste… ¡Yuka! Necesito que me ayudes.

Creo que escuché mi nombre. No estoy muy segura, pero parecía que alguien me llamaba. Y no solo me molesta la cabeza, también tengo dolor en las piernas y brazos. ¿Será por tanto ejercicio extra? Pero esto da una sensación distinta, ya estaba acostumbrándome a las rutinas y mis músculos dejaban de estar adoloridos; esto es más como cansancio. No puede ser, me estoy enfermando en el peor momento… con el festival tan cerca. No puedo decepcionarlas de esa manera, en especial a Reo que siempre se ha mostrado comprensiva conmigo. Es su apoyo el que me ayuda a permanecer en el grupo, quien dentro de ChamJam me ha dado más palabras de aliento. No puedo decepcionarla. Ni a ella, ni a… Eripiyo-san.

No, no… a quien menos quiero fallarle es a ella. Definitivamente a ella no puedo fallarle. Eripiyo-san siempre ha estado ahí para animarme, desde la primera vez que la vi en nuestra presentación, cuando apenas iniciaba en este grupo. No estoy segura si hice algo para ganarme semejante admiración de su parte. Solo la saludé cuando vi que asistió a esa presentación que tuvimos en el parque. Me dio mucho gusto verla ahí, aunque estaba algo retirada del escenario, pero en verdad me alegré al verla. Era de las pocas personas que aceptaron mis promocionales y la única que se presentó.

Desde entonces ella ha sido mi más grande fanática, casi siempre se presenta en los conciertos y en las posteriores convivencias con los fans, aunque de pronto deja de asistir y su ausencia es muy notoria; los conciertos sin Eripiyo-san no son tan divertidos, como si les faltara parte de su alma. Al principio me ponía triste su ausencia, sin ella gritando mi nombre y comprando todos los tickets para poder hablarme, me sentía sola, mucho más de lo que ya estaba, como si sobrara en el grupo. Todas las demás recibían apoyo, tenían linternas de su respectivo color agitándose en el aire y una larga fila de admiradores, pero yo no tenía nada. Como si no existiera. Tiempo después descubrí que esas ausencias no se debían a una falta de interés de su parte o por tratarla mal sin intención. Era todo lo contrario. Cuando no estaba era porque tramaba algo para hacerme más popular; arriesgó su salud en más de una ocasión con tal de ganar más dinero para comprar mis discos y así aumentar mi puesto de popularidad entre los fans. Aunque… sus planes no salieron como ella esperaba, no me importó, yo en verdad estaba conmovida. El saber que ella hacia eso por mí era suficiente para alegrarme y seguir con las presentaciones.

Eripiyo-san en verdad es una gran persona. Creo que sin ella apoyándome ya hubiera tirado la toalla desde hace mucho tiempo. Y aunque a veces puede hacer cosas un poco extrañas... no deja de alagarme que todo eso sea por mí. De verdad me gusta que ella sea así, me hace muy feliz ver todo su empeño y a la vez me inspira para seguir adelante, solo por ella. Recuerdo ese último festival... me paralicé al ver la cantidad de gente, no sabía qué hacer en ese momento y hasta la coreografía que ensayé por tanto tiempo se me olvidó. Estábamos por comenzar, quería bajarme de inmediato, salir corriendo de ese escenario tan grande y aterrador. Entonces escuché sus gritos entre la multitud. "¡Maina, Maina!" Eso bastó para deja atrás el pánico escénico. Gracias a Eripiyo-san pude actuar en ese lugar, pude tener algo de confianza y dar el mejor espectáculo hasta la fecha. Pero no es suficiente, ella cree que llegaremos al Budokan y sé que lo lograremos. Quiero que juntas estemos ahí.

—Maina... despierta.

Sé que como idol no puedo enfocarme en una sola fanática, debo tener cuidado en cómo me relaciono con las personas, pero no es que pueda hacer mucho. Además de Eripiyo-san, solo tengo a Rena como mi fan y ella se presenta muy ocasionalmente. Aun así... es más fácil hablar con ella que con Eripiyo-san. ¿Por qué? ¿Por qué es tan difícil? Siempre me lo pregunto y... solo encuentro una respuesta. Pero no debería... yo no debería sentir esto por una fan. Además, ¿Qué pasaría si le digo que yo en verdad...?

—¡Maina!

—¡Ya despierta!

Los gritos me hacen saltar del susto. En ese momento, tanto el dolor de cabeza como la molestia en mis brazos y piernas se esfumó de la nada. Ahora solo podía sentir mi corazón golpeándome el pecho con fuerza y un mareo instantáneo por levantarme de esa manera tan repentina. Volteo a todos lados. ¿Qué... qué es este lugar? Esta no puede ser mi habitación, no se parece en nada. Es muy pequeña y los muebles tienen un estilo antiguo. ¿Dónde estoy?

—Ya era hora de que despertaras, Maina. Llevo mucho llamándote —¿Aya? ¿Qué hace ella aquí y... por qué lleva ese vestido tan largo? No se parece a ninguno de los que le he visto antes.

—¿Por qué despertó con eso? Quería arrojarle agua a la cara —miró al otro lado. Ahí está Yuka, también con un vestido más largo al usual—. ¿Otra vez te quedaste hasta tarde leyendo esas novelas?

—¿Novelas? ¿Cuáles novelas? —no entiendo de que hablan o la situación. Estamos en una habitación desconocida, extraña por sus muebles, pero ellas actúan como si nada. Además de la ropa que usan. No es algo que se use en Japón en estos días.

—Estabas balbuceando algo sobre un capitán.

—¡El capitán Leo! —gritó Yuka como si fuera una gran noticia—. Pero si no es un personaje de una novela... ¿podría ser alguien del público?

—Imposible. Todas sabemos que está prohibido relacionarse con los asistentes. Eso nos metería en grandes problemas —no puedo seguir el hilo de la conversación. Lo único que resuena en mi cabeza es el nombre del capitán Leo. Es así como se presentó el hombre de mi sueño antes de darme la bienvenida a... Tibitha.

—Además, Eripiyo no permitiría que nadie se acercara a Maina. Esa mujer es aterradora a veces —Yuka acaba de mencionar a Eripiyo-san. Intento decir algo pero no sé por dónde empezar, no tengo idea de que decir.

—Cómo sea. Tenemos ensayo a medio día, así que date prisa; ¡debemos alistarnos para el festival!

—Se supone que la líder es Reo... ¿desde cuándo tomas esas decisiones?

—Alguien debe tomarse esto con seriedad.

Ambas se han ido. Espero un poco para salir de la cama y recorrer la habitación. Puedo ver cada una de las tablas de madera que la conforman, delgadas y pintadas de un tono rojizo. Me acerco a un pequeño pero detallado tocador; tiene varios cajones y sobre este están algunos frascos de cristal con, no sé qué sean… ¿Lociones? ¿Cremas? También hay varios cepillos y cajitas de maquillaje. El espejo es cuadrado, con un marco tallado que termina en un par de alas en su parte superior. Es lindo, sencillo pero lindo. Y a un lado hay una flor de pétalos largos; parece un lirio amarillo solo que es más largo… ¿ah? ¡Cambió de color! De la nada se volvió rosa. ¡Eso no es normal! ¿Qué es este lugar?

Mis manos y piernas tiemblan, sin duda no estoy en mi casa, ni siquiera en Japón. Camino despacio hacia la ventana que está al fondo; también es de madera y tiene pequeñas aberturas. ¿Qué veré allá afuera? Aun con el miedo de descubrirlo, la abro. Lo que veo es... es tan diferente a Japón. El lugar donde es rodeado por edificios muy altos, todos con balcones llenos de flores y en algunos se notan sirvientas que atienden las plantas o a las personas que miran el paisaje. Las calles están empedradas y en estas pasean carruajes tirados por unos caballos muy grandes. No sabía que podían crecer tanto. Y la gente... todos visten de una manera diferente a la que acostumbro a ver... parece una película.

—Qué… qué… ¡¿Qué está pasando?!


Y después de una semana, llegamos al final de las introducciones. A partir de este punto, las actualizaciones serán semanales siguiendo el orden hasta ahora establecido. Pero si tengo algo antes de su fecha, lo publicaré.

A continuación, les dejo unas curiosidades sobre la creación de este fanfic. Nos leemos luego!

*Originalmente, había considerado a Yuu Koito como una de las elegidas. Eso cambió cuando vi Oshibudo y me pareció que era mejor elegir a una de las protagonistas. Maina tampoco fue la primera opción. Pensaba en Eripiyo; sin embargo, preferí a Maina para ocupar el último puesto después de meditarlo un poco. Esto se explicará durante la trama.

*Mei tampoco fue mi primera opción, sino Yuzu. Pero mientras escribía su introducción, me pareció que Mei encajaba mejor por algo que se explicará durante la trama.

*Tanto Luka Megurine, Kizuna Ai y Diana Cavendish, tienen un origen diferente al verdadero, pues la primera es un software de voz, la segunda una youtuber virtual y la tercera una bruja. Solo he modificado un poco las cosas para que encajen mejor con el resto de las protagonistas. Aquí son, respectivamente, una idol, una hikikomori y la heredera de una familia adinerada.

*La única protagonista cuya pareja aun no tengo definida es Tomoko.

*Ayano es una elfa por influencia de Seira de Endro~! Pues visualmente son muy parecidas.

*Habrá muchos más personajes invitados en esta historia.

*Los nombres de los reinos están basados en familias de reyes o gobernantes de la antigüedad:

-Tarquia: Tarquino el Viejo y Tarquino el Soberbio. Reyes de Roma en su etapa monárquica.

-Nosor: El rey Nabucodonosor de Babilonia.

-Jinten: Jinmu Tenno, tradicionalmente el fundador y primer emperador de Japón.

-Tudoria: Dinastía Tudor, que gobernó Inglaterra desde 1485 hasta 1603.

-Astorus: Casa de Austria. Dinastía que gobernó España desde 1516 hasta 1700.

*Daera proviene del latín daemonium (demonio) y terra (tierra).

*En esta historia introduciré a un personaje original cuya propia novela escribiré al finalizar este fanfic.

*En mi mente, si este fanfic fuera un anime, su opening sería "Zen zen zense" de RADWIMPS.

*Habrá un spin off de este fic llegado el momento.

*Aun lo estoy pensando, pero posiblemente este será mi último fanfic.