16 Temporada de monstruos
—¿Seguro que estos informes están bien? —los escucho decir. Estos tipos, aventureros tan vulgares, son incapaces de guardar un secreto. Están regalando información muy valiosa que cualquiera podría aprovechar—. Aún faltan unos meses para que comiencen las temporadas de mayor actividad.
—¿Cuándo he traído información falsa? A ver, dímelo, ¡dímelo!
—No grites. Alertarás a todos de que algo anormal ocurre.
—¿Quién nos escuchará aquí? Solo está el inútil de Kumasa.
Eso fue ofensivo e innecesario. Ya no existe el respeto entre colegas, pero no importa. El hecho de verme como alguien inofensivo para sus intereses me resulta beneficioso. Es normal para ellos pensar que un hombre cuyo equipo de aventureros solo toma trabajos locales no constituye una amenaza para sus intereses; sin embargo, están discutiendo un tema que parece muy peculiar. En este caso es una ventaja ser considerado un equipo inferior.
—Aun así, tengo mis dudas. Esta actividad es muy inusual y no he escuchado noticias oficiales de esto. ¿Seguro que podemos confiar?
—¡Muy seguro! Estos informes fueron hechos por los hombres de Conway. Todo esto es oficial, solo que aún lo mantienen en secreto. La temporada de cacería viene antes y se espera que traiga grandes hordas de bestias y monstruos.
—¿Y eso no te preocupa ni un poco? ¿O al menos no te parece raro? Faltan más de dos meses para que comiencen los primeros avistamientos de monstruos.
—¿Y eso qué importa, hombre? —ambos se levantan de sus asientos y escucho como se alejan de mí.
Así que este año la actividad de los monstruos comenzó antes. Admito que la visión de ambos tipos es muy razonable. Por una parte, está el hecho de que esto es muy extraño. Las diferencias entre una temporada a otra se dan por días, si acaso una semana, pero no más que eso. Dos meses es demasiado. Eso quiere decir que algo extraño ha pasado en los alrededores para modificar de esta manera su comportamiento. ¿Qué podría ser? Tal vez una incursión militar. Solo espero que esto no interfiera con el festival de artes. Y aquí es donde viene lo beneficioso. El otro tipo tiene razón, si lo miramos en cuanto a dinero, esta situación nos favorece a los aventureros. ¡Puede ser una oportunidad única para conseguir ingresos extras! Eso vendrá muy bien con la cercanía del festival.
—¡Oye, Kumasa! ¡Ya es hora de irnos!
¡Ah! Que susto me ha dado esta mujer. Por pensar en lo que esos hombres hablaban me alejé del mundo y ni siquiera noté que mis compañeros llegaron. Se suponía que saldríamos a buscar unos trabajos, pero debo informarles de esto cuanto antes.
—¿Kumasa? ¿Pasa algo? —me pregunta Motoi. A diferencia de Eripiyo, este muchacho es más tranquilo.
—Eripiyo, Motoi, creo que deberíamos cancelar la búsqueda de trabajos por hoy.
Como lo esperaba, una reacción silenciosa de su parte. Pero solo es la calma antes de la tormenta. Conozco a estos dos a la perfección y soy capaz de describir lo que sienten en este momento. Mis palabras tardan en llegar a sus cerebros, no tengo duda. Están confundidos y buscan darle sentido a lo que acabo de decirles. De nada me servirá explicarme, están tan absortos en comprender el mensaje que no me escucharían.
—¿Qué dijiste? —balbucea Motoi. Solo le tomó un minuto reaccionar.
—Digo que deberíamos suspender los trabajos por hoy.
De nuevo silencio. Motoi luce aún más confundido, pero Eripiyo comenzó a desprender un aura negativa propia de un demonio salvaje y ya me está asustando. La última vez que se puso así, fue porque un tipo dijo que Maina no tiene gracia alguna. El asunto fue tan grave que incluso el general Conway se vio obligado a intervenir. Por suerte, esto no llevó a mi aliada a prisión, aunque poco falto. Y justo en este momento temo por mi vida. Debí ser más cuidadoso... ¡Ah! Se acaba de mover. Puedo sentir una ira asesina proveniente de ella.
—Kumasa... ¿en verdad eres tú? —me dice arrastrando las palabras. Se levanta poco a poco de su silla y... ¡No! ¡¿En qué momento me alcanzó?!—. El Kumasa que conozco jamás diría algo así, menos cuando el festival de las artes está tan cercano. ¡Confiesa! ¡¿A acaso eres un mimic?!
—¡De-dejame explicarte! —esta mujer es demasiado fuerte. ¡Motoi! ¡Al menos intenta calmarla!—. ¡Hay una manera en la que podemos ganar mucho dinero!
—¿De verdad?
Su ataque ha parado de inmediato. Lentamente regresa a su silla y actúa como si nada hubiese pasado. El ímpetu de Eripiyo es incomparable. Me alegra tenerla de compañera en vez de rival; de estar en equipos contarios, preferiría rendirme que enfrentarla. Por eso tengo confianza en que saldremos beneficiados por esta situación. No importa que tan anormal sea la actividad de los monstruos, yo tengo a una mujer tan fuerte como cien de ellos.
—Verán. Acabo de escuchar a unos rivales discutir sobre cierta anomalía en las actividades de los monstruos. De alguna manera ha conseguido los reportes que recibe Conway y la temporada de monstruos se ha adelantado un par de meses.
—¿Qué? ¿Seguro que escuchaste bien? —me pregunta Motoi sumamente nervioso—. La temporada nunca ha comenzado con tanta anticipación.
—A mí también me pareció extraño, pero si la fuente son los reportes de Conway, debe ser verdad. Por eso mismo, propongo que hagamos una pausa a nuestras actividades habituales y… ¿Eripiyo?
—Si eso es verdad… ¡podremos conseguir mucho dinero antes del festival! —comenzó a gritar de la nada. Me alegra este cambio de actitud—. El viejo nos pagará una cantidad exorbitante de dinero solo por mandarle reportes y también podríamos venderles monstruos a los brujos de Magna Luna. Esto es perfecto. ¡Partiremos ahora mismo a la expedición!
—Por favor, espera un momento. Debemos planear todo y…
—¡No hay tiempo que perder! Comenzaré los preparativos cuanto antes. ¡Todo ese dinero no se me escapara de las manos!
De un salto se levantó y antes de poder hablarle, ya nos ha abandonado. No puedo negar que su entusiasmo me agrada, pero puede que esté exagerando un poco. Ahora solo quisiera saber cuándo se dará cuenta que no me dio tiempo para entregarle la paga de nuestras ultimas misiones.
