El Cristal-Rosa, Parte 1

Ajena a la lucha que las Sailor Scouts estaban trabando alrededor del mundo, Chibiusa salió atrás del Cristal-Rosa, habiendo apenas escuchado la parte que decía que se encontraba ahí en Tokio.

La pequeña pasó gran parte del día caminando por la metrópolis junto a su amiga Momoko Momohara, que la guió por las calles que desconocía, hasta que comenzó a sentir una vibración de su compacto frente a un edificio magnífico.

"El Cristal-Rosa sólo puede estar ahí," se dijo la pelirosa. "Perdón por involucrarte en esto, Momo..."

"Oh, descuida, Chibiusa," le aseguró Momoko. "¡No le podría decirle que no a mi mejor amiga! Esa joya que buscas hará con que Mamoru se recupere, ¿verdad?"

"Pues es lo que escuché," le respondió Chibiusa, más aliviada.

"Entonces vámonos hacia adentro atrás de ella!"

Afirmando esto, Momoko entró por el portón abierto del local, y Chibiusa la siguió... Pero pronto el portón de hierro las encerró adentro del patio delantero del edificio. "Y ahora, ¿que haremos?" Momo preguntó nerviosa.

"Estoy segura de que hay otro modo de salir en algún lugar," Chibiusa le aseguró. "Eso lo veremos después. ¡Ahora hacia adentro!"

Las dos niñas corrieron hacia adentro del edificio. Ninguna notó que en la fachada estaba escrito Colegio Mugen.

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Lo que ninguna sabía era que un cierto chico peliverde estaba observándolas desde la sala del director, en el piso superior.

"Lady Serenity... ¿Que hace usted aquí?" Anshar se preguntó. "Tengo que protegerla. Sin, ¿podrías dejarnos hacer esto?"

De repente, la Scout Opuesta se materializó en frente a la entrada. "¿Como así, Anshar? ¿Escuchas lo que tu mismo te dices? ¡Ella es nuestra enemiga! Y como es sólo una niña, será re-facil acabar con ella." Tras dar una mirada por la ventana que tomaba casi toda la pared exterior, Sin se volvió una vez más a su hermano menor. "Cuanto más rápido lo hagas, más pronto volveremos al futuro... ¿Está bién?"

Sin le dió un beso en la frente de Anshar, que pronto salió, sintiendo cierta verguenza en haber pedido aquello a su hermana.

"Esa pendeja no es digna de tener a mi querido hermano," la villana se dijo. "Debería estar junto a álguien más fuerte y más segura de si. Álguien... Como yo." Sin entonces chasqueó sus dedos y llamó unos monstruos alados. "Mis queridos youmas... ¡Mátense a esa niña!"

(xx)

Chibiusa y Momoko hiciéron una busca minuciosa por todas las salas y pisos del Colegio Mugen, pero no encontráron más nada por toda la extensión del edificio. Eso por lo menos hasta que llegáron a un auditorio.

"Este lugar me da escalofrios," se quejó Momoko. "Tenemos que... Encontrar luego esa tal joya."

"Tienes razón," le afirmó la pelirosa. "Pero no me parece que esté aquí, aunque..."

Antes que pudiése terminar su raciocinio, Momoko fué atacada por dos androides voladores. Chibiusa estaba demasiado aturdida para reaccionar... Pero cuando parecía que iban a lastimar a su amiga, cierto chico acompañado de una criatura felina llega y logra destruir los enemigos con un ataque fulminante.

"Esa fué por poquito," el muchacho comentó. "¿Están bién, ustedes dos?"

"Si... Pero quién eres tu?" preguntó Chibiusa.

"Mi nombre es Anshar," él le respondió mientras iba a cuidar de Momoko. "Me pareces estar bién, pero tu amiga no lo parece estar..."

"¡Ay no, Momo!"

"Estoy bién," la chica de moño trató de acalmarla. "Sólo estoy... Estoy... Con sueño, y... Uaaah..."

"¡MOMO!"

"Maldiciones, es un veneno soporífero," Anshar reconoció lo que afectó a Momoko. "Si no hacemos nada, ella se volverá cada vez más débil, hasta que..."

"¿Hasta que, qué?" Chibiusa inquirió preocupada.

"Hasta que se muera..."

Oyendo esto, Chibiusa casi se tira los bollos del pelo de puro desespero. "¡NO! ¡No puede ser! Momo..."

"Acálmate," le dijo Anshar. "Yo sé que le dió y cómo curarla, así que llevémosla a la enfermería para que pueda ayudarla, sí?"

Una chispa de esperanza se encendió en el ámago de la pequeña. "En... ¿En serio? Está bien, por favor, ¡házla recuperarse!"

Mientras trataban de levantar a la desfallecida Momoko, la mascota de comenzó a aullar alegremente al lado de Chibiusa. "Oh, hola... ¿Quién es ese?"

"Él se llama Kishar," le respondió el chico peliverde.

"Oh, parece ser bién amigable..."

"Pues si, y me parece que le gustó a ti. Ahora vámonos, Lady."

"¿Lady?" la pelirosa encontró raro que Anshar la llamara así. "Mi nombre es Chibiusa."

"Ah, entiendo..." Anshar sonrojó y se quedó sin modos. "Es que me acuerdas a álguien que conozco. Bueno, no gastemos más tiempo, llevemos a tu amiga hacia la enfermería pronto."

"¿Y cómo hago para salir de aquí?" Chibiusa le preguntó. "El portón del frente se cerró así que entramos Momo y yo."

"Lo podremos abrir de nuevo por el centro de control," Anshar le respondió.

"Muy bién, primero vamos a curar a Momo y después vamos hacia ese centro."

Los dos lleváron a Momo hacia la enfermería, a la punta de aquél mismo pasillo. Mientras lo hacían, Anshar se puso a pensar en lo que había hablado con su hermana. Maldita sea, Sin... ¿No que habías dicho que no irías a lastimarla? Si álgo le pasa a Lady Serenity y a su amiga, te odiaré por el resto de mi vida...

Pero al llegar a la enfermería, ni Chibiusa ni Anshar lograron abrir la puerta.

"Ay no... ¡Está cerrada con una traba electrónica!" se lamentó la chica.

"No hay caso, tendremos que ir al centro de control. Está en el piso térreo, así que ¡démonos prisa!"

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No demoró mucho hasta llegáren hacia el salón de control del Colegio.

"¡Aguanta firme, Momo!" Chibiusa le dijo a su amiga caída. Ella pronto entró en la sala, en donde vió un enorme panel en formato cilíndrico en su medio.

"Oye, ten cuidado," Anshar trató de avisarle.

Así que Chibiusa entró al local, la puerta se cerró fuertemente. "¡Oye! ¡No logro abrir la puerta!"

Y para empeorarlo todo, la luz del salón comenzó a parpadear de forma asustadora. La pequeña Scout luego sintió una presencia maligna.

Un alerta con voz robótica sonó por el salón. "ALERTA DE INTRUSO. DETECTADA LA ENTRADA DE PERSONA NO AUTORIZADA. INICIAR PROTOCOLO DE ANIQUILACIÓN."

Dos youmas alados llevando equipamentos de boxeo se materializáron y aturdiéron a la pequeña.

"¡Yo soy el CAMPEÓÓÓÓN!" Los dos youmas gritaron al mismo tiempo mientras alzaban sus brazos, como que celebrando con una platea inexistente.

"¡AAAAAH! Por el poder del Prisma Lunar, ¡Transformación!" Finalmente, Chibiusa se transformó en Sailor Chibi-Moon. No que le haya ayudado: Los dos youmas comenzaron a perseguirla por todo el salón, y lo único que la pequeña Scout hizo fué huir de un lado a otro mientras los monstruos trataban de golpearla desde lejos.

"¡Lady! Estás bién?" Anshar preguntó desde afuera mientras le pegaba a la puerta.

"¡Ataque del Dulce Corazón Rosa!" la Scout finalmente llamó por su ataque... Que no resultó en nada.

"¡Eso sólo hace cosquillas, chaparrita!" uno de los youmas se burló mientras recibía el ataque en el pecho.

"¡Triple Combo!" el otro lanzó una especie de puñetazo a larga distancia que, en vez de golpear Sailor Chibi-Moon, terminó por derribar al otro enemigo.

"Oye, ¡cuidado adonde lanzas esas manotas!"

"¡Eres tu el que se mete donde no le corresponde!"

"¡Cuidado con el modo que hablas, paquete! ¡Le pegas a mí, le pegas a un campeón!"

"Campeón de qué, se puede saber?"

"¡ATÁNGANA!" los dos gritaron al mismo tiempo y lanzaron sus golpes uno contra el otro con tanta fuerza que acabaron destruyéndose.

"Eh... Que par de torpes," comentó la aún incrédula Chibi-Moon mientras se destransformaba.

El impacto logró abrir la puerta de alguna forma, y pronto entráron Anshar y Kishar.

"¿Estás bién?" Preguntó el chico peliverde.

"De alguna forma lo estoy," Chibiusa le respondió aliviada.

"¡Espléndido! Ahora vamos a soltar la traba de seguridad por el panel." Dicho esto, Anshar apretó un par de botones en la estructura cilíndrica, y un sonido metálico se escuchó de lejos. "Listo, Lady."

"Oye, ya te dije que mi nombre es Chibiusa," la chica le dijo molesta. "¡No te confundas!"

"Ay, perdón," Anshar se disculpó avergonzado.

"Bueno, podemos llevar a Momo a la enfermería ahora, verdad? Entonces démonos prisa."

"Ah si, bién recordado."

Los chicos saliéron del salón de control y pronto tomáron a Momoko en los brazos.

(xx)

Mientras eso, Sin se prostraba sobre el escritorio en la sala del director, ya sabiendo de lo que Anshar estuvo haciendo.

"Esto no es nada bueno. No puedo dejar esa mocosa escaparse así. No cuando la tengo así tan cerca mío. ¿Pero que debo hacer?"

La Scout Opuesta se puso a andar de un lado a otro de la sala, pensando consigo misma por un tiempo hasta que llegó a una conclusión.

"¡Ah, espera! Quizás pueda usar... ¡Aquélla otra chica! Ya verás, Anshar... Pronto nos vamos a casa."

(xx)

Mientras eso, Chibiusa y Anshar lograron entrar en la enfermería del Colegio Mugen, acostando a Momoko en una de las camas del local.

"Ya, esto debe bastar," dijo Anshar tras darle un remédio en gotas. "Pronto ella se recuperará y se despertará por si sóla."

"Muchas gracias por ayudar a Momo," Chibiusa le dijo acalmada. Tras unos instantes de silencio, ella misma lo rompió: "Mira, vine acá buscando una joya llamada Cristal-Rosa. ¿Sabes algo a respecto?"

"Pues no sé," el chico le respondió con cierta decepción. "Nunca ni oí decir en eso. ¿Por qué buscas ese tal Cristal-Rosa?"

"Porque..." Una otra voz se escuchó. Era Momoko, levantándose de la cama y dejando los otros dos abismados. "¡Estamos a punto de matar una persona importante para ella!"

"¿¡Momo!?" Chibiusa no podía creer en lo que había escuchado de la boca de su amiga.

"Esa voz..." Anshar la reconoció. "¿¡Que demónios le estás haciendo a esta chica!?"

Sin luego se teletransportó hacia el otro lado de la enfermería, cerca de la ventana. "Anshar, vine a abrirte los ojos."

Chibiusa jadeó al reconocer la Scout Opuesta. "Oye... ¡Tu eres la mujer que lastimó a Mamo!"

"Será que no lo entiendes? La Princesa jamás te devolverá tus sentimientos. No cambiarás el futuro ayudándola!"

"¡Caramba, Sin!" el muchacho afirmó exasperado. "¿Podrías escuchárme una vez en tu vida, hermana?"

"¿¡Qué!?" Ahora fué el turno de Chibiusa quedarse perplexa. "Anshar... ¿¡Ella es tu hermana!?"

"¡Tu amiga está bajo control!" el peliverde le avisó mientras que Momoko se ponía de pié con una mirada hipnotizada. "¡Véte de aquí, que la detendré!"

"¡No! No puedo dejar a Momo... ¡Y a tí tampoco! Que hago ahora..."

"¿Que haces ahora?" se burló Sin mientras se acercaba a ella. "¡Te mueres, Princesa!"

"¡SIN!"

La villana golpeó Chibiusa tan fuerte que le quitó la consciencia. De inmediato, Anshar hizo con que Momoko se teletransportara hacia algún lugar antes que Sin pudiéra tomarla.

"Muy bién, Anshar," la villana habló con un tono más amenazador. "Volveremos a nuestra base de inmediato."

"¡NO!" Gritó Anshar. "¡No te saldrás más con las tuyas!"

Y habiendo dicho esto, el chico también se teletransportó hacia lejos, junto a la desfallecida Chibiusa.

(xx)

Tras despertarse y levantarse, la pequeña Scout se vió en la clarera de un bosque desconocido. "Uhh, adónde estoy... Oh no, ¡Momo! ¿Que pasó con Momo?"

"No te preocupes," afirmó una voz cercana. Al girarse a su izquierda, Chibiusa vió Anshar prostrado en el suelo, visiblemente lastimado.

"Ay no, ¡Anshar!" la pelirosa dijo al acercarse rapidamente del chico. "Estás bién?"

"Si... Sólo estoy... Cansado," Anshar logró afirmar con dificultad. "No te preocupes... La chica de vestido rojo, yo... La mandé a su casa."

"Ya veo... Y nosotros, donde estamos?"

"Yo tampoco lo sé," le respondió. "La luz de tu compacto... Fué eso que nos trajo hacia acá."

Y de hecho, la luz emitida por el compacto se podía notar aún. Chibiusa lo abrió y sintió el fulgor de su artefacto sagrado aumentar. "Mi Cristal de Plata... Quizás sea acá que esté el Cristal-Rosa."

"Ohh..." Habiendo escuchado esta ultima afirmación, Anshar finalmente se desmayo.

"¡Anshar! No... No me dejes sola," Chibiusa le dijo al acudirlo, ya sintiendo cierta aprehensión en estar en aquél lugar siniestro y semi-oscuro. "No quiero estar sóla... Estoy con miedo..."

¿Que podría hacer una chica casi indefensa junto a un niño desmayado en un lugar desconocido y potencialmente peligroso? Ni la própria Chibiusa sabía como responder. Ella apenas se sentó al lado de Anshar, abrazó sus piernas, puso su rostro entre las rodillas y empezó a sollozar suavemente.

"Álguien nos ayude... Por favor... ¡Sailor Moon!"


Finalmente tuve tiempo de dar proseguimiento a esta adaptación, tras empujar la cuestión con la guata por semanas, jajaja!

Muchísimas gracias a litakino1987 y Karina Souza por sus aportes y charlas! Ustedes lo hacen valer la pena todo!

Y por supuesto, eterna gratitud a quienes pasan sin decir nada. Yo sé que ustedes siguen por acá. ;)

En el próximo capítulo: Usagi se entera que algo muy grave pasó, y tomará las debidas providencias.

Saludos de Hospitaller Knight