Rumbo a la Lucha Final, Parte 2

Nevaba bastante en el Fuerte Polar, el hogar de la Família Real de la Tierra y su sede administrativa. Los Reyes Celestiales estában juntos en su amplo salón de reuniones discutiéndo que hacer en aquél momento crucial - Todos los cuatro estában tensos de una forma u otra, pues los rumores por las colonias de la Tierra era de que la relación entre los Reinos de la Luna y de la Tierra estaría estremecida por motivos turbios, y que sus acuerdos diplomáticos se desharían a cualquiér momento.

"El Príncipe Endymion se fué a la Luna otra vez," comentó Jadeite mientras se apoyaba en un gabinete. "Nuestro Amo está cada vez más enamorado de la Princesa de la Luna y cada vez menos empeñado en sus que-haceres en la Tierra. Y són muchas cosas raras que ándan pasando por acá en los últimos días."

"Eso es cierto," dijo Nephrite mientras obserbava desde la ventana el cielo blanco y la villa al pié del Fuerte. "Un sujeto de pelo y ropas plateadas fué visto portando el Cristal-Rosa. Es un tesoro invaluable para la Tierra. Me pregunto si lo dará al Príncipe."

"También escuché rumores de que cinco mujeres guerreras habrían llegado a estas tierras," dijo Zoisite, que andaba de un lado a otro. "Y que estarían en busca del llamado Clan Black Moon. O por lo menos es lo que oí la Sacerdotisa Beryl comentando."

"Mi querido Zoisite, ya que mencionaste a Beryl, opino que les estamos dando mucho crédito y responsabilidades," irrumpió Kunzite, el único sentado a la mesa. "Como sáben, en este momento el Rey y su consejo están discutiéndo que hacer para no crear una crisis entre la Tierra y la Luna. Y casi todos están de acuerdo que es Beryl quién debería responsabilizárse de todo."

"Es mucha responsabilidad que le pónen hacia ella así tan pronto, ¿no lo créen?" cuestionó Jadeite. "¿Podemos realmente confiar en élla?"

"En mi opinión, sí," Zoisite suavemente respondió. "Es sabia y bien articulada, y hasta ahora sus consejos para mejor administrar los suministros terrestres y las exportaciones de los otros planetas de la Galaxia fuéron muy bien acertados. Nosotros, como líderes y administradores de nuestras proprias villas, debemos al menos reconocer sus habilidades, pero para mí se mereció también que haya ganado la confianza del Rey y del consejo."

"Pues yo no confío," agregó Nephrite, dirigiéndose a la mesa. "Llegó muy rápido a su puesto, y nada dijo sobre los problemas entre la Tierra y la Luna. Mi intuición me dice que ella tiene motivos ulteriores y es perfectamente posible que esté manipulando a la corte y a la gente para sus proprios fines. ¿Y tú, Kunzite? ¿Que crees?"

Antes que el peliblanco pudiéra responderle, se escuchó un toque en el portón de madera barnizada del salón. Él mismo fué a contestarle.

"Oh, ¿Sacerdotisa Beryl?" Kunzite reconoció la mujer esbelta a su frente. "Estábamos hablando de usted ahora mismo. ¿Que se le ofrece?"

"Es un asunto de extrema urgencia, y tiene que ver con el Príncipe Endymion," la mujer pelirroja le habló con seriedad. "¿Puedo hablar a solas con ustedes?"

Eso obviamente resonó al líder moral de los Reyes Celestiales. "Bueno, está bién. Pase."

(xx)

"¡A LA CARGA!"

Cientos de miles de soldados, entre terrícolas poseídos y youmas, adentráron la colonia lunar y pasáron a destruir todo lo que se les aparecía en su frente.

"Así se acaba el Reino de la Luna," Beryl se jactó desde la retaguarda. "¡Exterminados como ratas! Ahora sí, finalmente podré tener a Endymion acá conmigo. Sólo nosotros y nuestro mundo... ¡HAHAHAHAHAHAHAHAHA!"

Las Sailor Scouts aterrisáron poco después del desenlace de la derradera lucha que arrasó completamente el Reino de la Luna y marcó el fin del Milenio de Plata. Sailor Moon nada pudo decir tras ver los escombros de lo que hace poco tiempo era la colonia lunar.

"Sabía que esto iría a pasar... Y no se podía evitar." Sailor Moon era el rostro de la amargura al mirar las ruínas recién derrumbadas.

"No había remedio," lamentó Luna al ver la desolación tanto en el terreno cuanto en la expresión de Sailor Moon. "Era el Destino."

"Sea lo que pase, estaremos contigo," Sailor Venus trató de animar su líder.

"Está bien. Vamos adelante."

Todo era destrucción y caos en lo que sobró de la ciudad. Gente muerta, tanto de soldados cuanto de civiles, se esparramában por las calles. Eventualmente, encontráron el cadáver de la Princesa Serenity prostrada justo al frente del pórtico derrumbado del Palacio de la Luna.

"Esa soy yo..." Sailor Moon ponderó horrorizada. "No aguanto ver más esto..."

Pero de repente, el cadáver pareció teleportarse, dejándo las Sailor Scouts aturdidas por un breve momento.

"¿Adónde me fuí?" se preguntó Sailor Moon.

"Chicas, ¡téngan cuidado!" Luna les avisó. "¡Siento el poder del Cristal Oscuro por acá!"

Ya con certidumbre de quién hizo eso, la Scout líder tomó algunos pasos adelante y llamó: "¡Príncipe Demande! Sabemos que fuíste tu el que hizo este truco. ¡Aparece ya!"

"Esa voz..."

Tras ser llamado, luego el mismísimo líder del Clan Black Moon apareció frente a las heroínas, trayendo consigo el cadáver de Serenity. "Sailor Moon... Entonces realmente lográste llegar a esta época."

"¿Que piensas que estás haciéndo con mi yo en el pasado?" Sailor Moon lo interrogó, visiblemente molesta. "¡Déjame en paz!"

Demande apenas sacudió la cabeza en negación. "No creo que vaya a hacer eso, por más que me lo supliques. Quiéres darle su descanso y garantizar tu existencia más adelante? Hagamos un acuerdo."

"¡No lo hagas, Sailor Moon!" La gata sabia dijo a su compañera. "¡Es obvio que te quiere atrapar a tí también!"

"Pero... Tu misma lo dijiste, Luna," argumentó la Scout de bollos. "No podemos alterar el Destino de la gente de esta época, o si nó alteraremos la nuestra."

"Sailor Moon, sabes muy bién que siempre te quise," Demande volvió a hablar. "Si te tengo a tí y a nadie más, el resto no me importa. Dejaré la difunta Serenity descansar en paz para que su alma reencarne en el futuro como debe ser, y te llevaré a tí ahora."

"...De acuerdo."

"No te atrevas a hacerle nada!" gritó Sailor Mars.

"Lo siento, chicas..." dijo Sailor Moon conteniendo sus lágrimas. Pronto el villano depositó el cuerpo de Serenity en donde estaba antes, tocó a Sailor Moon en el ombro y ambos desapariciéron de su vista, dejando las Scouts sin saber que hacer o para adonde ir.

"Ah, finalmente," Demande se dijo satisfecho. "La Princesa y futura Neo-Reina Serenity en mis brazos, por su propria voluntad..."

(xx)

En aquél exacto momento, la Reina Serenity usaba de sus últimas fuerzas vitales para garantizar la reencarnación de las víctimas del masacre orquestrado por Beryl. Y eso incluía su hija, su amado el Príncipe Endymion, y las demás Sailor Scouts Internas.

"¡Cura Lunar Escalar!"

Pero cerca de ahí, desde el techo de una casa destruída, las Scouts Opuestas observaban cómo la moribunda Reina manejaba el artefacto sagrado, y como las almas de los caídos se elevaban hacia el firmamento y iniciában su jornada hacia el futuro.

"¿Viéron eso?" Sin le habló a sus compañeras. "Ese era el Cristal de Plata de esta época."

"Si bien me acuerdo, se partió y sus pedazos cayéron en la Tierra, ¿verdad?" preguntó Nabu.

"Pues yo digo que es la hora perfecta para atacar las Sailor Scouts," argumentó Nergal.

"Aún no," replicó Marduk. "No se olvíden del plan de Lady Apsu."

"Exactamente," Sin dijo asintiéndo. "Si tomámos al menos uno de los siete pedazos del Cristal de Plata, ya perderá su poder significantemente."

"¿¡Pero quéééééé!?" se quejó Ishtar. "¿Vamos a tener que buscar esos pedazitos chiquititos esparramados por ahí?"

"No hay que recogerlos todos," Nabu le acalmó los nervios. "Uno sólo ya basta para lo que necesitamos."

"Y no son bien pedazos," Marduk recordó. "Son siete cristales coloridos, los Cristales Arco-Íris. Son de regular tamaño, y juntos forman el Cristal de Plata. Pero para que se forme, necesitaría de todos los siete juntos al mismo tiempo."

"Correcto," Sin asintió nuevamente. "La idea es debilitárlo, para que Lady Apsu puede ejercer su proprio poder."

"¡Excelente! Vamos a por los cristalitos esos," Ishtar efusivamente afirmó. "Así la misión se acaba pronto y podremos volver a casa tempranito."

La líder de las villanas quedó ligeramente entretenida por el entusiasmo ingénuo de su compañera. "¡Así se habla! ¡Vámonos!"

Pero cuando las demás Scouts Opuestas se transportáron, Sin se quedó hacia atrás. Ella tenía su agenda propria, y ella sintió que esa era la hora oportuna para actuar.

(xx)

Poco después, las Sailor Scouts y Luna llegáron hacia donde un día estuvo el salón principal del Palacio de la Luna.

"Sailor Scouts..." se escuchó una suave voz masculina.

"Quién está ahí?" Sailor Jupiter cuestionó. En ese instante llegó nadie menos que Saphir Black, hermano menor de Demande. Su expresión era de angustia y su postura era de diálogo y no de combate.

"¿¡Saphir!? ¿Que quiéres?" inquirió Sailor Mercury.

"No vine acá para luchar," la figura les habló. "Les suplico que abran los ojos de mi hermano. Desde que volvímos a la vida de alguna manera, su mente está confusa y obcecada."

"Pero adónde él fué, y adónde se llevó a Sailor Moon?" esta vez Sailor Venus cuestionó.

"Está en las alcovas subterráneas del proprio Palacio de la Luna," Saphir explicó. "Por favor, ayúdenlos... Ya sufrimos mucho en vida bajo el yugo equivocado de Tokio de Cristal y las mentiras del Fantasma de la Muerte. Sólo deseo que volvamos al frío y acogedor toque del descanso eterno..." Dicho esto, el otrora villano se teleportó de nuevo.

"Saphir..." Sailor Mars no dejó de compadecerse de él. "Ustedes lo escucháron, debemos ir al subterráneo."

"¿Podemos mismo confiar en él?" Venus preguntó.

"De todos los miembros del Clan Black Moon, él fué el único que logró librarse del domínio del Fantasma de la Muerte por su propria voluntad, ¿no se acuérdan?" la Scout del Fuego explicó. "No veo por qué iría tratar de engañarnos, aún más rogando así para que ayudemos a Demande de alguna manera.

Tras unos momentos de ponderación, la gata sabia rompió el silencio. "Entiendo... Pero les sugiéro que volvámos al Arca para decidir cómo vamos a ir atrás de Demande y rescatar Sailor Moon."

"Si, tiénes razón." A pasos pesados, las Scouts y Luna volviéron hacia el vehículo y se reuniéron con Sailor Chibi-Moon, Artemis y las Scouts Externas. Allá, las demás les explicáron que fué lo que pasó.

"Por bien o por mal, esto garantizó que nuestra línea temporal transcurrirá tal como lo es y será," finalizó la gata negra.

"Pero aún así Sailor Moon sigue capturada," habló Sailor Saturn, "y mismo que el pasado permanezca lo mismo, eso afectará nuestro presente y futuro también."

"Un futuro... ¿Sin Sailor Moon?" una nerviosa Sailor Mars titubeó. "No. Hay que salvárla, ni que yo la haga sóla."

"Sin ella, no sería quién yo soy ahora," añadió Sailor Uranus. "Y les garantizo que ninguna de ustedes lo sería también. ¡Cuénten conmigo para esta lucha!"

"Estoy de acuerdo con todo lo que dijo Uranus," Sailor Neptune agregó. "Mi misión y mi vida personal no tendrían sentido sin la Princesa... O mejor, sin Usagi."

"Y si fuése desaparecer así, ocurriría un paradoxo temporal," finalizó Sailor Plut. "En todos los sentidos y por todos los motivos, es necesario rescatar a Sailor Moon."

"¡Por supuesto que sí!" exclamó Sailor Jupiter. "Ella es el motivo por el cual nos conocemos, y que nos mantiene juntas como guerreras y amigas. ¡Vamos a rescatárla!"

"Todas la querémos mucho," habló Sailor Mercury. "No podemos y ni vamos dejárla sóla a merced del mal."

"Podrá ser tonta y aturdida para sus cuestiones, y terriblemente ingénua también..." Sailor Venus se perdió en sus definiciones. "Ay, que estoy diciéndo, es nuestra líder y nuestra mejor amiga, por lo tanto, ¡tenemos que salvarla!"

"Sin ella... no existiré, ni regresaré a mi propria época," finalizó Sailor Chibi-Moon, conteniéndose para no llorar.

"¡Todas habláron muy bién!" Artemis afirmó, también al borde de verter lágrimas. "Sin Sailor Moon, no tendremos futuro. ¡Es simplemente inimaginable!"

"Exactamente," agregó Luna, aún manteniendo su compostura. "Si lo que dice Saphir es cierto, Demande la llevó a las galerías subterráneas del Palacio de la Luna."

"Galerías subterráneas..." Chibi-Moon repitió con cierto recelo. "Es como si fuera un sótano, ¿verdad?"

"Algo así," confirmó la gata negra. "Eran para ser las catacumbas de la Família Real lunar, pero el proyecto no fué adelante. Se puéde bajar através de la Gran Runa al centro del salón principal del Palacio."

"Sugiéro que tu nos lideres, Chibi-Moon," dijo Artemis.

"¿¡P-P-Pero qué!?" la jóven Scout tartamudeó de nerviosa. "Por... ¿Por qué yo?"

"Siendo la futura hija de Usagi, hace sentido que vayas adelante nuestro," argumentó Sailor Uranus.

"Es una buena oportunidad para poner en práctica lo que aprendiste," le dijo calidamente Sailor Plut. "Un día serás la líder de las futuras Sailor Scouts de todas maneras."

Las heroínas y los gatos consejeros la miraban con confianza, lo que disminuyó la ansiedad de la Scout pelirosa. "Pues... Está bién. Lo haré."

"¿Y como tu pretendes adentrar las galerías subterráneas?" preguntó Sailor Neptune. "No creo que debas ir solita hacia allá."

"Oh, es cierto. A ver... Me iré con las Scouts Externas. Las demás quédense para patrullar el Arca y ver si no hay nada en la superficie."

"Una sabia decisión," Sailor Saturn le dijo a su amiga y compañera de lucha mientras ponía su mano en el ombro de la jóven Scout.

"Confiamos en tí, Pequeña Dama," Sailor Plut le dijo con una sonrisa tímida pero confiante. "Lidera el camino ahora."

Todas asintiéron positivamente. "Gracias por su confianza, chicas. ¡Ahora vámonos!"

(xx)

Así que entráron en las galerías subterráneas, las Scouts escucháron una risa femenina haciendo eco por las paredes del lugar. Al tratar de ver la orígen de ese sonido, se deparáron con una figura inesperada, de pelo rosa con largos filetes cayendo a sus costados y usando un vestido negro que le cubría todo el cuerpo.

"¿Pero quién diablos eres tu?" inquirió Sailor Uranus, que nunca había visto a esa enemiga antes.

"Esa... ¡Esa soy yo!" Chibi-Moon exclamó al reconocer su forma maligna, sacando jadeos sorpreendidos de las Scouts Externas. "O mejor, esa es lo que me había transformado por la magia y las mentiras de Wiseman."

"Black Lady," completó Luna. "Pero cómo es posible que ella esté aquí, si la verdadera Chibiusa está aquí también?"

"Ventajas de tener el Destino alterado," Black Lady calmamente respondió. "Y todo gracias a Lady Apsu y su habilidad ejemplar de cambiar el Destino de cualquiér época, deshaciendo hasta paradojas temporales como mi propria existencia. ¿Qué les parece eso?"

"Me parece una desgracia inmensa," comentó Sailor Neptune.

"¡Oh, jojojo! Ya les diré que es realmente una desgracia," la villana se jactó. "Ahora mismo Sin y sus amigas lográron tomarese uno de los siete Cristales Arco-Íris"

La información dejó las heroínas atónitas, sobretodo a Chibi-Moon. "Imposible... ¿¡Pero cómo!?"

"¿Y eso importa?" Black Lady volvió a hablar con un tono burlón. "Ahora mismo, el poder del Cristal de Plata se está debilitando, y esó hará con que mi antigua forma desaparezca de a poco. Las modificaciones hechas por Lady Apsu serán permanentes, ¡y el último paso será acabar con ustedes!"

Dicho esto, la villana pelirosa sacó su pelota Luna-P y la transformó en un bastón del cual empezó a lanzar truenos oscuros en contra de las Sailor Scouts, que por muy poco lográron esquivar.

"¡Tierra, Tiembla!" Sailor Uranus trató un ataque frontal tras correr en su dirección.

"Vas a necesitar más que eso," se burló Black Lady tras rebotar el ataque de la Scout de los Vientos hacia lejos. Sailor Neptune trató de atacarla por detrás, pero los reflejos de la villana estaban apurados en ese instante, y la heroína llevó una feroz patada giratória el la cabeza. Black Lady entonces se dirigió hacia las demás y volvió a soltar su ataque electrico en su contra.

"¡No te atrevas!" Sailor Plut exclamó tras usar su poder para crear una barrera para proteger Chibi-Moon y Saturn. La fuerza de Black Lady era tanta que terminó empujando Plut hacia atrás, haciéndola estrellarse con las jóvenes Scouts.

"Uh... ¿Están bién?" Chibi-Moon preguntó.

"No lo estarán más!" exclamó su implacable enemiga al acercárse y prepararse para lanzar un mortal ataque eléctrico. Sailor Saturn tomó iniciativa y logro bloquearlo con tan sólo tocar la palma de su mano con la punta de la Tumba del Silencio.

"Aléjate ya," la Scout de la Muerte le habló en un tono incaracteristicamente enojado mientras la empujaba hacia atrás.

"Saturn, ¡cuidado!" Chibi-Moon exclamó al momento en que los poderes de Black Lady y la Scout de la Muerte se chocáron, causando un breve temblor en la cueva. Esta vez la villana fué quien salió empujada violentamente hacia atrás.

"¿Que diablos vamos a hacer para acabar con ella?" cuestionó Luna molesta, aprovechando mientras Black Lady se recuperaba.

"Miren," Chibi-Moon llamó la atención de sus compañeras. "Me acuerdo que Sailor Moon y Tuxedo Mask no me derrotáron como Black Lady, y sí me purificáron del domínio de Wiseman. Que les parece si juntamos nuestros poderes de manera que yo logre remover su oscuridad interna?"

"¡Suena excelente!" Luna respondió aliviada, y las demás Scouts asintiéron para dar seguimiento al plan.

"Uranus y Neptune la golpéan, y Saturn y yo haremos aquél mismo truco que usamos contra Rubeus."

"¿Ya dejáron de hablar?" Black Lady las interrumpió desde lejos.

"Si, ya dejamos de hablar," Plut le respondió mientras corría en su dirección. Cuando la villana se preparaba para atacarla, la Scout peliverde saltó bien alto, dando espacio para el ataque conjunto de las Sailors Uranus y Neptune.

"¡Temblor Profundo!" la pareja de Scouts llamó por sus respectivos poderes, que se mezcláron y casi lleváron a knockout a Black Lady tras golpeárla con toda fuerza.

"¡Dulze Lazo Rosa!" las jóvenes Scouts llamáron al mismo tiempo. Una ráfaga color rosa iluminó la galería y ciegó momentaneamente a todas las presentes, y nada se escuchó en ese momento. Cuando recuperáron la vista, las heroínas seguían en pié, mientras que Black Lady yacía en el suelo, aparentemente herida de muerte.

"Excelente trabajo, chicas," la Scout del Tiempo las felicitó. "Sobretodo a tí, Pequeña Dama."

"Argh... ¡Malditas sean!" la villana apenas exclamó al ver las heroínas rodeándo su cuerpo semi-inerte.

"Y entonces... ¿Vas a volver al normal, o qué?"

"Bola de idiotas... Todas ustedes van a arrepentirse profundamente de... Oponerse a Lady Apsu..." Dicho esto, Black Lady simplemente desapareció, y las demás se juntáron a avaliar los daños y planear su próxima acción.

"¿Cuántas más faltan aparecer?" Sailor Uranus comentó sarcasticamente.

"Cuántas más se hagan necesario," habló una voz masculina familiar del fondo de la cueva, hacia la cual las Scouts dirigiéron sus atenciones.

"¿¡Saphir!?" reconoció Luna, recién salida de su escondite. "¿Nos estuviste observando todo este tiempo?"

"No necesariamente," el otrora villano respondió al llegar. "Apenas sentí su presencia en las galerías y pasé para indicar el camino."

"Bueno, me parece que realmente estás empeñado en ayudarnos," habló Sailor Plut. "Creo que te debemos gracias."

"No se preocupen con esto. Lo importante es que ayuden a mi hermano, y por ende a Sailor Moon."

"¿Has tratado de hablar con él?" le inquirió Sailor Chibi-Moon.

"Sí, y no me resultó nada," el jóven se lamentó. "Temo que tendrán que usar la fuerza. Enfín, sígan el camino iluminado y llegarán hacia donde él y Sailor Moon están." Dicho esto, Saphir se teleportó hacia lejos.

"Caray, recién salimos de una dura lucha," reclamó Sailor Uranus mientras se estiraba el cuello.

"No hay otro modo si no confiar en su palabra," Sailor Neptune comentó. "Vámonos."

Así dicho, las heroínas fuéron por el camino indicado por Saphir, quién usó su poder para dejar los senderos iluminados con su magia. Cuando finalmente llegáron hacia una cueva más amplia, viéron un pórtico estrecho por el cual pudiéron ver y oír al mismísimo Príncipe Demande hablando consigo mismo, con la desfallecida Sailor Moon acostada en una formación rocosa plana.

"Viniste por el Cristal-Rosa, ¿verdad?" Demande preguntó retoricamente. "Fué lo que las tales Scouts Opuestas me dijéron. Que bueno que es justo lo que les quité."

"¡Miren, es el Cristal-Rosa!" Chibi-Moon indagó, y pronto las demás la hiciéron callar tapándole la boca.

"¡Shh! ¡Haz silencio!" Luna le ordenó.

"Me habría contentado con la Princesa Serenity de esta época, pero me servirás muy bien también" el villano volvió a hablar, aparentando no haberse enterado de la presencia de las Scouts ahí cerca. Él pronto se puso en frente a Sailor Moon y trató de tocarle sus partes íntimas.

"¡Ya basta! ¡Déjala ya, maldito pervertido!" Chibi-Moon no logró aguantar más al ver que el villano iría a atentar en contra de su futura madre. Las demás no tuviéron remedio si no seguirla.

"¿¡Cómo demónios halláron este lugar!?" Demande inquirió molesto. Tras unos momentos de silencio en que las Scouts se pusiéron listas para el combate, el proprio peliblanco se dió cuenta. "¿Fué Saphir, no es cierto?"

"Exactamente," su hermano menor habló tras teleportarse en su frente. "Escúchame bién, no tenemos salvación, no importa lo que sea hecho. Es hora de que aceptes que nuestro Destino era aquél..."

"Maldita sea, ¡NO!" Demande exclamó visiblemente alterado. "¿¡Será que no lo entiendes, Saphir!? ¡Esto también es por tí!"

"No es lo que me parece," Saphir le respondió manteniendo la calma. "Hasta ahora sólo aprovechaste esta resurreción para tomarte la Princesa para tí sólo. Por más que la quiéras..."

"Ella está fuera de mi alcance," Demande completó, recobrando la cordura y resignándose. "No importa lo que yo haga... Sí, todo eso ya lo sé."

"Siendo así... ¿¡Eh!?" el peliazul vió una figura aproximándose de su hermano por trás.

"Sin!" Luna la reconoció, dejando las Scouts atónitas.

"¿Que pasó ahora?"

"¡Atrás de tí!"

"¡Muére!" la Scout Opuesta trató de golpear a Demande, que no tuvo tiempo de reaccionar... Pero antes que fuése apuñalado, Saphir logró transportarse entre los dos, terminando acuchillado en el pecho.

"¡SAPHIR!" Demande exclamó por su hermano.

"Demande, mi hermano..." Saphir aún lograba hablar mismo sintiendo sus fuerzas vitales correrse junto a la sangre de su herida mortal. "Tienes que... Liberar a Sailor Moon... Y tienes que... Hacérlo pronto! Así, nosotros... También..."

"No... ¡De nuevo no!" todo lo que el villano pudo hacer al ver su hermano menor morir y desaparecer en su frente una vez más fué lamentarse y llenar su ámago de dolor y fúria.

"Ay, ay... Me compadecería de su amor fraternal si ustedes no fuésen un par de cerdos asesinos," la Scout Opuesta exclamó. "Oh, pero míren quien también está acá, las vagabundas que se dícen heroínas y campeonas de la humanidad."

"Que diablos piensas que estás haciendo acá?" Chibi-Moon cuestionó.

"Habíamos resucitado al Clan Black Moon para que nos ayudáran en nuestros planes, pero cada uno se fué a un lado... Y el desgraciado acá atrás se fué con el Cristal-Rosa en manos," Sin respondió apuntando al despondente Demande. "Todos los que cruzan nuestro camino se encontrarán con una muerte lenta y dolorosa!"

"No te dejaremos que mates a nadie más, ¿¡oíste!?" amenazó la jóven Scout.

"Vengan y pruében su suerte entonces," Sin se jactó. Antes que cualquiéra de las heroínas lográse poner sus manos en la Scout Opuesta, ella apuñaló a Demande por la espalda.

"¿¡Pero que diablos hiciste!?"

"¡Ninguna de ustedes lo entiende!" Sin se justificó. "Si no fuése por ese maldito, Anshar y yo aún tendríamos una família, y quizás ustedes no estarían fuera de sus líneas temporales."

En su duelo de cuerpo y alma, el Príncipe Demande abrió su tercer ojo y paralisó a Sin.

"Quien no entiendes... Eres tu... Yo solo... Solo quería una vida... Sin injusticias ni diferencias... Y yo y los de... Black Moon... Nos levantamos en... En armas para ello..."

"¡Ya cállate, sabandija! ¡Nada de lo que digas justifica tus crímenes!"

"Uranus, aprovecha y tráete a Sailor Moon," sugerió Neptune a su compañera, que pronto fué hacia su líder mientras los villanos discutían uno con el otro.

"Uhh..." la Scout líder recién se despertaba tras ser cargada hacia las demás. "Oh, donde estoy..."

"En seguridad," le garantizó Chibi-Moon.

"No hay más motivos para que estés aquí, así que vete," Sailor Plut se dirigió a Sin, que recién recuperaba sus movimientos.

"Peh... Ya hice lo que tenía que hacer y ya vengué a mis padres, así que váyanse todos a la puta que los parió," la Scout Opuesta los insultó una vez más y pronto se retiró.

"Sailor... Scouts... ¡Argh!"

Sailor Chibi-Moon corrió hacia donde yacía el moribundo Demande, que con dificultad logró sacar el Cristal-Rosa de su bolsillo y pasárselo a la jóven Scout.

"No era... No era esto que quería hacer... Pero que importa... Tómenlo, y llévense a la Princesa..." Así, Demande volvió al olvido de donde él y los demás de Black Moon habían salido.

"Demande... Al fin y al cabo eras también una víctima de las circunstancias," la Scout pelirosa no dejó de racionalizar los actos del fallecido villano.

"Ahora nosotras somos las que no tenemos motivos para quedar acá," Luna resaltó. "Rescatamos a Sailor Moon y recuperamos el Cristal-Rosa, pero el Destino Maldito sigue suelto. Volvámos al Arca pronto."

La gata sabia tenía un punto: Esa misión en lo que sobró del Milenio de Plata era apenas parte de un complot mucho más grande. Si era cierto lo que Black Lady había dicho, el Cristal de Plata ya se estaba debilitando y con eso impidiendo la existencia del futuro y quizás de su presente. Era necesario actuar, y las Scouts se pusiéron a ponderar seriamente sobre el próximo curso de acción mientras salían de las galerías subterráneas del Palacio de la Luna.


Se aproxima el final, y aún hay un buen camino por delante.

Muchísimas gracias a litakino1987 y Karina Souza por seguir con sus reviews y charlas, que lo hacen todo valer la pena.

Y claro, a todos ustedes que pásan acá anonimamente.

En el próximo capítulo: Un regreso a casa necesario, pero no menos tumultuado.

Saludos de Hospitaller Knight.