Rumbo a la Lucha Final, Parte 4

No hubo complicaciones para hallar el pasaje hacia el Fuerte de las Tinieblas por parte de las Sailor Scouts - El Cristal de Plata en manos de Sailor Moon apuntó hacia una especie de estatua de mármol con formato extraño, pareciendo una fuente de parque, en las afueras de Tokio de Cristal, y la energía negativa que emanaba no dejaba dudas sobre su real función. Las cinco heroínas y más Artemis tocáron la estatua y pronto se teletransportáron hacia el escondite del Destino Maldito.

Aguanta firme, Shingo... Te salvaremos a como dé lugar.

Apesar de estar ostensivamente en el subterráneo, el Fuerte de las Tinieblas tenía una atmósfera y un cielo proprios - Oscuros como el nombre de la fortaleza indicaba. Una vez adentro, siguiéron el paso lógico de subir por las largas y empolvadas escaleras del atrio principal hasta llegar a un piso repleto de pórticos. No había otro modo si no ir por prueba y error atrás del camino correcto.

"Argh, ¿¡que es esto!?" reclamó Sailor Moon tras pasar por uno de los portones. Las demás la siguiéron y sintiéron un breve shock por sus cuerpos.

"Una barrera de energía negativa," dedujo Sailor Mercury. "No creo que podamos pasar por acá."

En más dos de los pórticos en que pasáron, las Scouts sintiéron esa misma energía impidiéndoles su pasaje. Sólo en la cuarta puerta que probáron fué que lográron pasar sin problemas.

"Me parece que el proprio enemigo nos está apuntando el camino a seguir," avisó Artemis. "Téngan cuidado al avanzar."

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Sin caminaba impacientemente de un lado a otro en su salón particular, echándole siempre un vistazo a Shingo que estaba acostado en un estrado en el fondo del cuarto, desfallecido pero sin estar herido de gravedad. De repente, el jóven abrió los ojos y se encontró en un lugar desconocido.

"Te despertaste por fín," la Scout Opuesta observó.

El shock de vérse en aquél lugar extraño y con una mujer desconocida a su frente sacó todo el sueño restante en el rostro de Shingo. "¿Eh...? ¿Quién eres tu? ¿Dónde estoy?"

"Mi nombre es Sin. Sólo lo que necesitas saber es que si permaneces calladito, no te lastimaré."

"¿Y tu crees que voy a dejar una villana decírme que hacer?" Shingo le desafió mientras trataba de levantárse.

Normalmente, Sin lo retaría y hasta le pegaría por dárselas de valiente en contra suyo, pero se retrayó, sonrojó y soltó una breve risa. "Sabes... Me recuerdas un poco mi hermano menor. Él es igual de rudo y valiente que tú. Ahora díme... Te gusta tu hermana?"

Esa pregunta, aún más del modo en que fué hecha, tomó a Shingo de sorpresa - Tanto que ni supo responderle a Sin.

"Ya vés, mi hermano es tódo un ángel," la villana continuó su ensueño. "Haría de todo por él, para protegerlo y estar a su lado en sus momentos de más necesidad..."

"Uh... No sé si Usagi llega a tanto." Shingo se sintió más tranquilo en hablárle. "Ella vive tomándome mis golosinas y jugando mis juegos sin mi permiso, y cuando le llamo la atención, se enfada y se pone a lloriquear por todos lados. Ya llegó a pegarme unas veces..."

"¿En serio? Que horror," reaccionó Sin con disgusto.

"Pero... Ella cuida de mí cuando me enfermo, y me ayuda en las tareas de la casa sin reproche. Admito que también me porto mal vez o otra, y ella me lo aguanta igual."

"Que... Que raro." La Scout Opuesta sintió algo mixto al oír esa contradicción. "Mismo que ella sea una mala hermana contigo, ¿la amas por igual?"

"Oye, ¡no hables así de ella!" Shingo afirmó. "¡Usagi no es mala hermana, de ninguna manera!"

Una vez más Sin sintió ganas de castigar al muchacho por levantárle la voz, pero antes de hacer cualquier cosa que fuése, Nergal entró al salón y le avisó: "Las Sailor Scouts están a camino."

"Sailor Scouts?" Shingo repitió y se llenó de esperanza. "O sea... ¿Sailor Moon? ¿Ella vino por mí?"

"Vuélve a dormir, y por un largo rato," Sin apenas le dijo al volteárse en su dirección y golpeárlo con fuerza suficiente como para hacerlo desmayar una vez más. "Muy bién, Nergal, vamos comenzar poniéndo una ilusión en su contra."

(xx)

A cada piso del Fuerte al que pasában, las Scouts se deparában con más pórticos. Para no perder tiempo, ellas se separában y probában una puerta cada una, señalando a las demás cuando se encontráse el camino correcto. Todo eso sólo aumentaba la angústia de Sailor Moon, que tan sólo quería reaver su hermano secuestrado.

Eventualmente llegáron a un pasillo más amplo y distinto a los demás, pero así que subiéron las escaleras que dában hacia ese salón, todo en su entorno empezó a distorcérse. Para empeorárlo todo, Sailor Moon se vió separada de las demás y cubierta en una densa niebla negra.

"Ohh, ¿que está pasando?" reclamó la Scout líder mientras andaba de un lado a otro sin rumbo. "¿Dónde se fuéron los demás?"

"Ahh, que pena," sonó una voz femenina familiar. "Tus compañeras te abandonáron..."

"¡Nunca que eso pasaría!" Sailor Moon le respondió molesta. "Sé que éres tu quien está haciendo todo esto, Sin. ¡Aparece ya para que te dé tu merecida paliza!"

"Hmm, no creo que vaya a hacer eso," la Scout Opuesta le dijo en tono burlón. "Hasta por qué, tengo algo bacán para mostrárte."

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Dicho esto, Sailor Moon se vió como una ama de casa en una habitación bañada por la luz del ocaso. A su lado, acostada en una cama estaba Chibiusa, durmiéndo profunda y alegremente.

"Usako, llegué!" la voz de Mamoru sonó desde afuera de la pieza, y ver su amado regresando del trabajo y yéndo a su lado le llenó el corazón de la Scout de bollos de la más pura alegría y satisfacción. "Oye, ¿que pasó con nuestra Pequeña Dama? Es medio temprano para que se haya ido a la cama así tan pronto."

"Es que ella pasó el día entero jugando con su amiga Momo," Usagi le respondió. "Entre su casa y el parque de diversiones, volvió tan cansada que se fué a acostar ahorita."

"Ah, bueno, que alívio," Mamoru habló ya sonriente. "Con ella dormida, ciertamente está más calmo."

"Es cierto, hasta por qué es mi hija y tiéne de mi genio," Usagi se dijo.

"No hay como negárlo! Ahora vén acá, mi amor... Siento una falta inmensa de tu cariño."

La pareja compartió un caloroso abrazo y un largo beso. "Oh, Mamo-chan..."

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"¿Cómo lo encontráste?" Sin habló en el plan real a Sailor Moon.

"Ohh... Yo..." La heroína no quiso admitir que le agradó muchísimo lo que vió de sí.

"Si me entregas el Cristal de Plata ahora mismo, te garantizo que ese será tu Destino de ahora en adelante."

La respuesta fué pronta y incisiva: "No. Sería equivocado y egoísta hacer algo así. No són todos los que quiéren modificar su proprio Destino así. Como los del Clan Black Moon... Cambiar sus Destinos sólo les trajo miseria y muerte."

La Scout Opuesta entonces apareció en frente de Sailor Moon. "Por lo visto, nada te convencerá a entregar el Cristal de Plata. No me déjas otra alternativa, ya que por las buenas no lo aceptáste. Si quiéres ver tu hermano vivo, tu y las demás entrarán hacia la recámara a tu frente. ¡Todo se acabará aquí!"

Dicho esto, la niebla se disipó, y Sailor Moon se encontró en un vasto salón sujetado por anchas columnas de pierda, caída al suelo tras pasar por aquélla ilusión.

"Sailor Moon, ¿que te pasó?" Artemis fué quién le habló tras las demás Scouts iren por su ayuda.

"Ah... El Destino Maldito quiso hacer de las suyas conmigo," la Scout líder le respondió. "Pero eso no importa. Vamos seguir en frente. Siento que Shingo está cerca nuestro."

Y de hecho, en la recámara al fondo del salón, halláron el estrado donde Shingo yacía inconsciente... pero antes que pudiéran ayudar al muchacho, apareciéron ciertas figuras familiares, listas para una lucha mortal.

"Es hora de nuestro duelo final," Nergal les habló.

"Caray, no necesitában ser así de molestas," se quejó Marduk. "Les mostramos las vidas que ustedes quisiéron y síguen queriendo."

"Quedarse sonriendo mientras se retuércen por dentro sólo les darán rugas, ¿sabían?" se burló Ishtar.

"¿Ya paráron de cacarear?" les respondió Sailor Mars a la altura.

"Se los dijimos antes y se los diremos de nuevo: ¡No queremos nada de lo que ustedes nos ofrécen!" Sailor Jupiter agregó.

"No sómos débiles a punto de aceptar cualquier ilusión estúpida, como ustedes lo hiciéron," terminó Sailor Venus. "¡No sómos así de mentalmente débiles!"

"¿Están implicando que aceptar nuevos Destinos nos hace débiles?" cuestionó Nabu.

"Si fuéran fuertes como dícen ser, aceptarían sus vidas como lo eran antes y tratarían de hacer algo con lo que ya tenían," respondió Sailor Mercury.

"Aún no se hace tarde," Sailor Moon finalizó. "Regrésen el Destino a como era antes y nadie se lastimará."

"¡NUNCA!" balbuceó Sin. "¡La mejor cosa que nos há pasado a nosotras cinco fué este cambio!"

"No hay caso... Siendo así, ¡las castigaremos en el nombre de la Luna!"

Cada una entonces fué hacia su Scout Opuesta correspondiente. Lo que no esperában era que estuviéran un nivel por sobre ellas, de forma que lográron esquivarse facilmente de sus investidas.

"¡Ventisca Maldita!"

"¡Fuego Maldito!"

"¡Trueno Maldito!"

"¡Cadena Maldita!"

Una a una, las heroínas fuéron derribadas con tremenda facilidad por los fulminantes golpes de las Scouts Opuestas. De nada sacában levantárse una y otra vez, pues las villanas las ponían abajo nuevamente. Poco a poco, sus energías se exhaurían, sin ni siquiera haber dado un sólo ataque en su contra.

"Y tu... ¿Que vas a hacer?" dijo Sailor Moon al lograr alcanzar a Sin.

"Ay, mira, no soy muy buena con peleas directas, así que tendré que usar tus amiguitas. ¡Magia de Fascinación!" Dicho esto, Sin chasquéo los dedos y soltó una especie de neblina azulada que a principio sólo distrayó las Sailor Scouts y las hizo tosir.

"¡Que truco torpe!" reclamó Sailor Mars, y pronto trató de mandar una salva de golpes contra Nergal.

"¡Ay! ¡AAAAY! Mars, que chucha piensas que estás haciendo!?" sonó una voz familiar.

"¿¡Eh!? ¡Sailor Venus!"

"Ah, ahora verás, Ishtar!" gritó Sailor Venus, viendo su enemiga en la Scout del Fuego.

"¡Deja a Sailor Mars en paz, descarada! Tu enemiga soy yo!" Balbuceó Sailor Jupiter, confundiendo Sailor Venus con Marduk.

"¡Ya basta!" Esta vez fué Sailor Mercury que trató de lanzar su poder de hielo en contra de Sailor Jupiter pensando que fuése Nabu.

"¡Aaaah-jajajajaja! Míren cómo se pelean unas con las otras!" La verdadera Ishtar se jactaba y se reía mientras cantaba y bailaba. "¡Huesito, huesito, huesito de chabacano!"

"Un tremendo truco de cualquier punto de vista," comentó Marduk animadamente.

"Y bastante efectivo también," agregó Nabu.

"Ahora sólo falta a tí," Sin se regozijó mientras lanzaba un fuerte golpe luminoso contra Sailor Moon. "¡Centella Maldita!"

Con mucha dificultad, ella logró levantárse, necesitando apoyárse en las paredes del Fuerte. "Ay cielos... ¿Que debo hacer?" se lamentó la Scout de bollos al ver la situación aparentemente desesperanzosa en que se encontrában sus compañeras.

"Primero disipa esta neblina," dijo una cierta voz masculina suave.

"Pero que..." Sailor Moon trató de identificar quién había dicho eso, pero pronto lo obedeció. "¡Cura Lunar Escalar!"

Su poder sagrado no sólo acabó con la niebla confundidora de Sin como también devolvió parte de la salud y de la energía que las heroínas habían perdido mientras se degladiában unas con las otras en sus ilusiones.

"Ahora mira," la voz masculina le habló nuevamente a la Scout líder. "Si síguen haciendo lo mismo, tendrán el mismo resultado. Pero si cámbian la perspectiva por entero, tendrán una oportunidad mejor."

"¿Cambiar la perspectiva? Oh..." Sailor Moon a princípio parecía confundida con lo que la voz le decía, pero pronto se enteró y llamó a las heroínas para acurrucárse y discutir un nuevo plan para tratar de derrotar las Scouts Opuestas. "Chicas... Tengo una idea mejor. Que tal si..."

"¿No deberíamos ir a por ellas por el golpe final?" preguntó Nergal.

"Paciencia," Sin respondió confiantemente. "Nada de lo que hágan les resultará. Vamos a ver que tiénen en mente."

Tras separarse, cada una de las Sailor Scouts fué confiantemente atrás de sus enemigas. Nada parecía fuera de lo esperado por las villanas, así que también partiéron en su dirección para retomar el embate.

"Ahora verás... ¡Ave Fénix de Marte!" Sailor Mars fué quien tomó la iniciativa para el ataque, pero en vez de Nergal, su ataque se direccionó contra Marduk, que pronto fué arrojada contra uno de los muros del local.

"Argh, que diablos-" Antes que pudiéra hacer algo en retaliación, Nergal fué atrapada por la Cadena del Amor de Venus que le extrajo toda la energía que le restaba.

"¿¡Eh!? Oye, ¡no vale! Era para ser con su equivalente, sea lo que quiera decir eso," reclamó Ishtar sin saber que hacer tras ese cambio de rumbo. Por sus problemas, se llevó un Fulgor de Ilusión Acuática de Sailor Mercury que la tombó prontamente.

"¡Malditas séan!" Nabu fué la que sobró y pronto trató de formar lanzas de hielo para arrojárlas contra las heroínas, pero sin lograr hacer algo en su contra ella fué fulminada por la Centella Brillante de Sailor Jupiter.

"Pero que diablos pasa acá?" Sin se despotricó al ver el cambio brusco en quién se llevaba la ventaja en el combate.

"¡Ataque del Corazón Arco-íris!" La propria Sailor Moon apareció por trás para lanzárle su ataque final, que pronto la empujó en dirección a sus compañeras caídas.

"¿Lo logramos?" Sailor Venus preguntó.

"¡Si! ¡Lo logramos!" celebró Sailor Jupiter, y pronto las heroínas se juntáron y se diéron las manos en comunión.

"Excelente trabajo, chicas!" finalmente habló Artemis tras salir de su escondite.

"Te digo lo mismo," le agradeció Sailor Moon, sabiendo que fué él quien le dió los aportes necesarios para dar vuelta la batalla y lograr el triunfo.

"Nosotras... ¿Perdimos?" sonó Marduk desde el fondo del salón. Las heroínas viéron que las Scouts Opuestas se habían levantado una vez más, aunque visiblemente más débiles.

"No... ¡No perdemos aún!" exclamó Nergal, que con lo que aún tenía de fuerzas se puso nuevamente en posición de combate.

Pero pronto le llegó la mano helada de Nabu al ombro. "Ya basta, Nergal... No importa lo que hagámos, hay un escalón inmenso entre nuestra fuerza y la de las Sailor Scouts."

"Me estás diciendo... ¿Que no les podemos ganar?" Ishtar reclamó en un tono serio, fuera de su común.

"No, no puede ser," Marduk se rehusaba a aceptar su derrota. "Después de todo lo que pasámos, ¡no podemos ser aún tan débiles! ¿No es cierto, Sin?"

La líder de las Scouts Opuestas nada dijo, pues la realidad le cayó tan fuertemente que le hacía tremer hasta su nucleo, fallando en hallar las palabras que quería decir.

"Sin, ¡te estoy hablando!" Marduk cobró una respuesta. "No me digas que tu crees que todo esto... ¿Todo esto fué por nada?"

Ella siguió callada, tratando de sujetar sus lágrimas y sus plagas verbales.

"Es tu oportunidad, Sailor Moon," Artemis se dirigió a ella. "Haz lo que sabes que tienes que hacer."

"Es decir... ¿Hacer las Scouts Opuestas volver al normal?" Tanto el gato blanco cuanto las demás Sailor Scouts le asintiéron. "Pues muy bién, ¡lo haré ahora mismo!"

La Scout líder se volteó a sus enemigas, y hacia elas les apuntó el Cristal de Plata. "Cura Lunar Escalar!"

Todas sintiéron una mezcla de sentimientos al no padecer más del domínio de Apsu por sus cuerpos y mentes. Alívio, angustia, vergüenza, y sobretodo culpa.

La primera a hablar fué Nergal. "Eh... Este poder... Me lo había dado Lady Apsu, cuando me vió descontenta con mi vida, y yo... Me descontrolé por eso. Les pido perdón a todas ustedes por cualquier mal que haya hecho."

"No te preocupes," Sailor Mars le aseguró. "Esto todo quedará hacia atrás."

"Bueno... Gracias, chicas. Les aseguramos que no volveremos a caer en trucos para cambiar nuestros Destinos."

"De la próxima vez que nos encontremos, vamos a ser amigas, ya?" Sugerió Sailor Mercury.

"A mi me encantaría luchar de nuevo contigo, Mercury," dijo Nabu de forma a principio seria, pero tanto su tono como su rostro cambiáron a una forma más pacífica. "En un partido de ajedrez, para que sepas, ¿ya?"

"¡Uy sí! ¡Que ideota te sacaste, peliazul! ¡Vamos a ser mejores amigas en Tokio de Cristal!" Ishtar no se contuvo y hasta se puso a cantar. "Amigas para siempre means you'll always be my friend..."

Apesar de dejar cierto rastro de vergüenza ajena, la euforía de Ishtar alegró las demás, sobretodo a Sailor Venus. "Jejeje, eres mismo toda una chica única, ¿verdad?"

"Bueno, falta que yo me disculpe por lo que te hize," Marduk le dijo a Jupiter. "Te hice la vida terriblemente complicada en todas las veces que nos encontramos."

"Descuida," le acalmó la Scout del Trueno. "Aquí si hay perdón y olvido. Bueno, les sugiéro que salgamos todas de acá, porque siento que todavía hay peligro rondando. Y ustedes no ván a querer que Apsu aparezca acá despues de todo, sí?"

Dicho esto, todas las ahora ex-Scouts Opuestas saliéron... Menos Sin. Ella no dijo nada desde que Marduk implicó con ella, y nada indicaba que el Cristal de Plata le hubiése hecho cualquier efecto.

"Imagino que ahora ellas podrán retomar sus vidas normales acá en el futuro," supuso Sailor Mars.

"Oh, pero... Sin sigue acá," Sailor Moon se enteró. "Oye, que haces aquí todavía? Vete con tus compañeras, estás libre ahora..."

"No," la Scout Opuesta dijo secamente. "¡No voy a aceptar nada de esto! El Destino en que creo está en todo lo que tengo, y no permitiré que se termine así tan pateticamente... Por mí, por mis padres... ¡Por Anshar!"

Todas esperában que Sin fuése nuevamente pelear con ellas, pero inesperadamente ella simplemente desapareció de su vista.

"Pienso que es su instinto fraternal," Artemis dedujo. "Lo mismo que te llevó acá a rescatar a Shingo lo está llevando a ella a ayudar a su hermano, sea donde esté. Es un lazo y una fuerza de voluntad muy fuerte, y quizás por eso el poder del Cristal de Plata no resultó en ella."

Sailor Moon y sus compañeras contempláron las palabras de Artemis sobre Sin. "Increíble... Oh, es cierto! Shingo!" Pronto fuéron hacia el estrado en donde estaba acostado el muchacho, que lo pasó inconsciente la batalla entera sin dar señales de vida.

"Ay Dios mío, ¡Shingo!" la Scout de bollos seguía al borde de un ataque de nervios al ver que Shingo seguía inerte.

"Acálmate," le pidió Sailor Mars. "Él está sólo adormecido, ¿vés?"

"Oh, tienes razón... Oye, no créen que el parece tan bonito y calmo cuando duerme? Ahí cuando se despierta se vuelve todo un diablillo."

"Oye, no digas eso," sugerió Sailor Mercury.

"Es verdad," añadió Sailor Venus. "Yo misma siempre quise tener un hermanito o hermanita. Y de seguro las demás también."

La Scout líder suspiró al ver que todas estában de acuerdo con la Scout del Amor. "Oh, lo siento... Sé que sueno insensible así, pero... El és mi hermano menor, y lo quiero mucho, apesar de todo."

"No hay problema," la Scout de las Aguas le mejoró los ánimos.

"Hasta por qué... Shingo es como si fuéra nuestro proprio hermanito," agregó Sailor Jupiter, y las demás asintéron con simpáticas sonrisas.

"¡Jajaja! Que sortudo eres," se jactó Sailor Moon dirigiéndose a Shingo. "¡Tienes cinco lindas hermanas mayores!"

"Muy bien, vamos a llevar a Shingo de regreso a nuestro presente," finamente irrumpió Artemis.

"De acuerdo," respondió Sailor Moon. "Después tenemos que volver y enfrentar a Apsu."

A medida que las heroínas salían del Fuerte de las Tinieblas cargando a Shingo, Sailor Moon se ponía a pensar en la situación. Esto aún no se termina. Me pregunto como estarán Chibi-Moon y las Scouts Externas... Y Mamo-chan? Será que sigue luchando con Fiore? Y cómo exactamente derrotaremos a Apsu...


De nuevo me dió un caso inmenso de bloqueo creativo para proseguir con la historia de una forma bacán, así que perdón una vez más por actualizar la fic a lo Togashi.

Muchísimas gracias a quién sigue leyendo, tanto usuarios cuanto anónimos. Y claro, un saludo muy especial a litakino1987 y Karina Souza por sus reviews y charlas. Esta última anda medio desaparecida, eh? Espero que no le haya pasado nada.

En el próximo capítulo: ¿Cómo les irá a Sailor Chibi-Moon y a las Scouts Externas en su misión de adentrar el Palacio de Cristal?

Saludos de Hospitaller Knight.