Rumbo a la Lucha Final, Parte 5

"Hace un buen rato que no veo a mi mamá," reflexionó Sailor Chibi-Moon al pie del Palacio de Cristal junto a Luna y las Scouts Externas. "¿Me pregunto como ella está?"

"Sólo sabremos si entramos," Sailor Uranus arriesgó decir.

"Es verdad," Sailor Neptune agregó.

"No vamos a perder más tiempo entonces," Luna finalizó.

"Lo siento, chicas, pero no puedo dejárlas entrar," una voz familiar les sonó antes que las heroínas pudiéran hincar un sólo pié en las escaleras de la entrada.

"Esa voz... ¡Anshar!" Chibi-Moon reconoció su otrora amigo. "¿Que quiéres decir con eso? ¿Que pretendes hacer?"

"Yo nada," el chico peliverde se justificó, "pero si adéntran, tendré que pelear con usted..."

"Yo tampoco quiero pelear contigo, Anshar... Pero quiero ver mis padres! Apenas déjame verlos, por favor!"

"Entiendo lo que pasas. Yo mismo quisiera estar con mi hermana en este momento, pero... Las circunstancias no me lo permíten."

"¡Al carajo con eso!" Sailor Uranus se enfadó de esa conversa y trató de adentrar el Palacio, apenas para llevarse un shock suficientemente fuerta como para caerse sentada.

"Se los dije," Anshar volvió a hablar. "Ni más un paso, o sufrirán mucho más."

"Como puedes hacer eso, Anshar?" la Scout pelirosa le apeló, pero no escuchó más ninguna respuesta.

"No hay caso, Pequeña Dama," Sailor Plut finalmente habló. "Tendremos que encontrar otro camino."

Pero por más que tratásen, toda entrada secreta de que ambas Chibi-Moon y Sailor Plut conocían resultaba en el mismo shock, incluso las escondidas que dában a otros lados de la ciudad.

"Y ahora, ¿que haremos?" Chibi-Moon preguntó sin esperar respuesta, ya que todas estában igualmente agitadas y sin saber que hacer para adentrar el local.

"Míren, ¡una daimon!" apuntó Sailor Saturn hacia una creatura de piel acobreada acosando un sujeto gordete en un callejón. Las heroínas pronto usáron sus poderes para librárse de la creatura y salvar al hombre.

"¿Usted está bién?" Le pregunto la Scout pelirosa.

"Oh, si lo estoy ahora... ¡Muchísimas gracias, Sailor Scouts!" El sujeto les agradeció. "Me descuidé en la peor hora posible, justo cuando iba a camino de mi tienda. No sé que diablos há pasado acá en Tokio de Cristal, pero desde que llegáron aquellas Brujas y se apoderáron de los Puntos de Cristal, no sólo la ciudad se llenó de esos monstruos extraños, si no que tampoco se sabe lo que pasó con la Família Real y su corte, ya que el Palacio de Cristal está inaccesible desde entonces. Y yo que pensé que la pesadilla había pasado con la derrocada del Clan Black Moon..."

"Espere un momento," Sailor Plut se dirigió a él. "¿Dijo usted que apareciéron Brujas? ¿Y que se apoderáron de los cinco Puntos de Cristal?"

"Exactamente. Nadie hace la mínima idea de cómo usurpáron de los Puntos, ya que se suponen que sólo la Neo-Reina Serenity puede manejarlos. Y para empeorarlo todo, la gente está empezando a quedar indispuesta y hasta enferma. ¡Temo que todo esto causaría un colapso peor que en una invasión terrorista!"

"Caramba, la situación acá en Tokio de Cristal está peor de lo que se imaginaba," ponderó Sailor Neptune.

"Veamos el lado positivo, tenemos ya una buena pista de lo que debemos hacer y a quién nos vamos a enfrentar," dedujo Luna. "Vamos a escoltar al caballero a su tienda y pronto vamos por los Puntos, de acuerdo?"

Dicho y hecho, las heroínas escoltáron al hombre hasta su tienda, dando cabo de otras creaturas extrañas que rondában las calles de Tokio de Cristal. Tras refrescárse con unas bebidas que el comerciante vendía, las Scouts discutiéron el plan de acción y decidiéron que cada una se haría cargo de cada Punto de Cristal, teniendo cuidado y preparándose para eventuales luchas con las Cinco Brujas.

"Sólo necesitamos tocar los Puntos de Cristal para purificárlos de sus energías malignas," aclaró Sailor Plut mientras salían de la tienda. "Ellos reaccionarán a nuestras auras naturales de Sailor Scouts de esa manera."

"Pues muy bien, a medida que cada una termine de purificar su respectivo punto, se viénen a la Plaza de Armas en el centro de la ciudad, y de allá iremos nuevamente al Palacio de Cristal," finalizó Luna. "Las estaré esperando allá. ¡Buena suerte a todas!"

(xx)

En el Punto Sureste, Sailor Neptune se deparó con cierta figura pelirroja con trajes flojos y llevando una tremenda arma montada en su espalda.

"Pero míren quien resolvió aparecer," se regozijó Eudial al ver la heroína. "Sé muy bien que viniste hacer. Ni más un paso o te cocino viva con mi lanzallamas."

"No es muy inteligente combater fuego contra agua," ironizó la Scout de los Mares. Dicho esto, la Bruja le disparó constantemente con su equipamento incendiario, pero la heroína fué más veloz, logrando esquivárse. Aún así, la villana lograba mantenerla alejada del Punto y en constanete movimiento para que se cayéra exausta por sí sola si es que no la calcinaba por completo.

"Ah... ¡Para mí ya basta! ¡Maremoto de Neptuno!" la Scout peliazul eventualmente fulminó su enemiga con tanta fuerza que fué arrojada hacia lejos y casi causaba una conmoción con los peatones que ahí pasában. Sin más peligro a corto plazo, Sailor Neptune tocó el Punto de Cristal, simbolizado por una larga estructura cristalínea en forma de semilla puesta en una plataforma de estilo clásico, y tal como Sailor Plut lo había dicho, su propria energía se fusionó con la del Punto, y la energía negativa que lo cubría subió como un gás negro al cielo y se disipó sólo.

"Urgh... Al fín y al cabo, sigo siéndo débil..." Fué lo último que Eudial lamentó antes de desaparecer por completo, su existencia directamente relacionada con la energía que cubría el Punto.

(xx)

"¡Ay que trabajo aburrido!" se quejó Mimette, responsable por el Punto Este. "Si supiéra que me quedaría acá pastoreando este lugarucho, mejor hubiera quedado encerrada en aquélla dimensión."

"¿Que te parece si te doy algo para entretenerte?" Llamó Sailor Uranus desde lejos para la pelea.

"¡Que excelente idea! ¡Serás mi pareja de bailes!" La Bruja rubia celebró mientras trataba de lanzar un hechizo que a principio paralizó la Scout del Viento, y tal como lo había señalado, empezó a practicar una serie de pasos ritmados de todo tipo, sin control aparente de su proprio cuerpo.

"Oye, ¡córtala!" exigió la heroína, que se quedaba cansada y avergonzada en la misma proporción.

"¡Ni modo que hago eso! Finalmente me estoy divirtiendo un rato y eso no me lo vás a quitar. ¡Ahora déjame fingir que eres un muchacho guapo y baila conmigo!" Dicho esto, Mimette empezó a hacer pasos de baile de todo tipo con la heroína de pareja. La Bruja tomó Sailor Uranus por los brazos y quizo hacer giros con ella, pero acabó soltándola con fuerza justo en dirección al Punto de Cristal.

"Ups... Creo que exageré."

"Excelente," la Scout pelicorta celebró su triunfo al sentir su aura unida a la del Punto de Cristal, recuperando así su auto-contról. "Y ni necesité lanzar un sólo golpe. Me parece que te volverás a tu lugar, tontita."

"¡Ay no! ¿Que fué lo que hice?" Mimette empezó a caer en desespero. "Si haces eso, ¡vuelvo a quedar atrapada en aquél lugar maldito! ¡Es terrible de apretado y aburrido más que acá! POR FAVOR ¡NOOOOO!"

"Te lo debías haber pensado antes de transformárte en Bruja y ayudar al Destino Maldito," Uranus apenas comentó mientras purificaba el Punto de Cristal por completo, haciendo la figura de Mimette desaparecer una vez más.

(xx)

"¿Se puede saber que háces acá?" preguntó Tellu molesta tras ver a Sailor Plut llegándo al Punto Sudoeste.

"Ahórrese las provocaciones," la Scout del Tiempo le respondió calmamente. "Sábes muy bién que lo que una Sailor Scout vendría a hacer si sus fundaciones són corrompidas."

"Ah, que importa, de aquí no pásas," la Bruja amenazó y pronto, tras chasquear sus dedos, hizo surgir un miasma verde que cubrió a Sailor Plut por completo.

"Ugh... Cof, cof... ¿Que fué eso?"

"Mi más nueva invención, un gás paralizante," Tellu le respondió con una sonrisa satisfecha. "Pronto estarás tiesa como roca y igualmente sin vida. ¿Que te parece?"

De hecho, la Scout del Tiempo se sentía con cada vez menos equilíbrio y coordenación motora, no logrando ni usar su Cetro Granate como muleta para apoyárse, y se le hacía difícil hasta respirar. Con mucha dificultad, ella se movió a un lado y trató de levantar un brazo. "Me parece que... Tendré que tomarme... medidas muy drásticas... G-g-g-gri..."

La Bruja peliverde ni quizo hacer nada en su contra, pues ya creía que le había ganado ahí mismo. "Ay, que patético. La heroína sigue queriéndo luchar mismo sin esperanzas."

"...Grito Mortal."

Por un par de segundos, nada parecía haber ocurrido, hasta que el ataque invocado por Sailor Plut apareció desde lejos... Y se chocó contra la propria Scout.

"Pero... ¿¡Pero qué!?" Tellu balbuceó al ver la Scout siendo arrojada en dirección al Punto de Cristal con la fuerza de su proprio ataque. Ella logró tocar el Punto con la cabeza, y mismo de esa manera logró activarla. Poco a poco Plut logró recuperar sus movimientos, mismo sintiendo un dolor punzante en el tope de su cabeza por causa del impacto contra el Punto.

"Malditas sea... Te subestimé..." se lamentó la Bruja mientras desaparecía.

(xx)

"Mira, no estoy con muchas ganas de pelear," dijo Villuy sin sacar los ojos del libro que estaba leyendo mientras permanecía sentada en una banca.

Sailor Saturn encontró esa recepción al Punto Oeste extraña. "Siendo así, voy por el Punto de Cristal y-"

"Eso no quiere decir que puedes entrar aquí y hacer lo que quiéres," la Bruja platinada la interrumpió. "¡A por ella, nanorobots!"

Un enjambre de nanomáquinas salió de un par de alcantarillas y pronto corriéron en dirección a la Scout de la Muerte.

"¡Lazo de la Muerte!" ella pronto llamó por su poder, pero por algún motivo, no destruyó ni detuvo ninguno de los nanorobots, que cubriéron sus piés y fuéron subiendo por sus piernas.

"¡JAJAJA! ¡No va a funcionar!" Villuy se jactó. "Como su nombre dice, los nanorobots són máquinas, por lo tanto funciónan sin poder de vida."

A cada segundo, los nanorobots cubrían la heroína más y más, llegando a sofocarla a medida que le cubrían el pecho y el cuello. Sin remedio, le sobró el instinto de arrojar su Tumba del Silencio en contra del Punto de Cristal. Quizás fuése suficiente para purificarlo... Y su hipótesis fué probada correcta cuando reaccionó al toque de la lámina de la arma. Pronto, el aura de Sailor Saturn brilló y derribó las intrusivas nanomáquinas que casi la matában sin aire.

"Pero cómo diablos..." A Villuy sólo sobró sentárse de nuevo y esperar que el olvido la tome nuevamente tras ver el Punto de Cristal libre de energía negativa.

"Descansa en paz," Sailor Saturn se dió al lujo de lanzar una línea post-mortem hacia la Bruja que se esvanecía.

(xx)

Sobró para Sailor Chibi-Moon el Punto Sur, en donde montában guardia dos figuras femeninas de distintos colores y pelos entranzados.

"Oye, ¡mira quién viene!" Cyprine le dijo a su gemela.

"Finalmente una oportunidad de mostrar servicio, ¿no lo crees?" Ptirol dijo a la altura.

"Esta vez, ¡nosotras ganaremos!" las dos habláron al mismo tiempo y pronto empezáron a lanzar una serie de rayos láser en contra de la pequeña Scout, que se esquivaba de todas formas, hasta como no pensaba que podría.

"¡La unión hace la fuerza!" las dos Brujas se jactáron en unísono.

"¡Ay caray! ¡DULCE CORAZÓN ROSA!" Todo lo que el inefectivo ataque de Sailor Chibi-Moon logró hacer fué desviar el curso de los lásers hacia lejos de sí, casi rozando y destruyendo edificios próximos.

"Qué, pero..." Cyprine habló atónita.

"Pero qué..." completó Ptirol. Sin otra alternativa, las dos Brujas empezáron a dispararle nuevamente a quemarropa. Ya enterada de lo que puede hacer, la Scout pelirosa corrió en dirección del Punto de Cristal, siempre soltando su Dulce Corazón Rosa para deflexionar los ataques y lograr llegar al Punto de Cristal sana y salva.

"Ah... Que bueno... ¡Funcionó!" la jóven Scout se dijo alegremente mientras recuperaba el aliento y sentía su aura recuperando el Punto.

A las dos últimas Brujas sólo sobró culpar unas a las otras mientras se esvanecían. "¿Viste lo que hiciste?"

"¿¡Yo!? ¡No me culpes de lo que tú hiciste, estúpida!"

(xx)

"¡Excelente trabajo, chicas!" Luna celebró al ver las Scouts juntas en la Plaza de Armas una vez más. Mismo agitadas por sus embates casi catastróficos contra las Cinco Brujas, ellas no perdiéron tiempo y entráron en los confines del Palacio de Cristal sin sufrir ningún retroceso. Nada parecía fuera de lugar en el interior del Palacio, pero ninguna bajó la guardia a medida que íban avanzando por el local.

"Ya sabía que lograrían invadir el palacio de una forma u otra," sonó nuevamente la voz de Anshar.

"¡No estamos invadiendo nada!" afirmó Sailor Chibi-Moon ofendida. "Este es mi hogar y tu lo sábes."

"No quería que las cosas terminásen así entre nosotros, Lady Serenity... Por favor no se acerque, o seré obligado a tomar medidas drásticas."

"No hay caso," lamentó Luna. "Tenemos que seguir adelante."

La Scout pelirosa apenas asintió tristemente y siguió subiendo las escaleras en dirección a la cámara de sus padres.

"Tan sólo quería una época en que fuésemos felices, sin diferencias," Anshar habló nuevamente. "Pero mientras fuéses la Princesa y heredera de la Tierra, no podría ni acercárme a ti."

Las Scouts ignoráron las lamúrias del jóven y siguiéron adelante rumbo a su destino. Aún así, Chibi-Moon estaba seriamente afectada y insegura de lo que necesitaría hacer para rescatar sus padres y su hogar.

"Todo podría ser diferente, Lady Serenity... Sólo quería que lo entendiéra."

Más lamentos, más pasos adelante.

"Es su última oportunidad. Por favor... Vírese y váyase de aquí."

Eventualmente, las heroínas llegáron a la Sala de los Tronos. Entre los asientos de Serenity y Endymion estaba el mismísimo Anshar, aunque visiblemente sin ganas de engendrar combate con ninguna de ellas... Sobretodo contra Chibiusa.

"Lady Serenity... ¿Por qué? Por qué tenemos que luchar..."

"¿Quién dijo que tenemos que luchar?" preguntó Chibi-Moon incisivamente. "¿Por qué crees que esto tiéne que resolvérse con violencia y sangre?"

Anshar apenas bajó la cabeza. La respuesta, si es que la tuviése, le costaba salir de los labios pues sabía que nada sería suficiente para detener a las Sailor Scouts.

"Tén cuidado, Pequeña Dama," le pidió Sailor Plut.

"Anshar... Por el amor y cariño que tiénes por mí... Por tu hermana, por la Tierra, por todo lo que más aprecias..." Pero antes que pudiéra terminar su apelo a su amigo, una figura femenina pálida y de aura pesada se materializó detrás suyo.

"Ah... ¡Es Apsu!"

El chico entonces se volteó en dirección a su superiora. "Lady Apsu... No voy a luchar con ellas. ¡Me rehuso!"

"No puedo creer que sígues con esa idea tonta," la villana lo retó visiblemente molesta. "Te lo dije varias veces y te lo reitero: ¡Ella no te quiére y nunca que querrá!"

"¡CÁLLATE!"

"¿¡Qué!? ¿¡Me estás levantando la voz después de todo lo que hice por tí y por tu hermana!?"

"¿¡Cómo no lo voy a hacer!? Todo esto fué sólo para que no te muriéras enferma y sóla, y hasta ahora sólo trajiste tristeza y miseria para mí, para mi hermana y para las demás. No voy a hacer más tus caprichos. ¡Prefiero morirme!"

Apsu sacudió la cabeza en reprobación y disgusto. "Que desperdicio de fuerza, Anshar... Me decepcionaste profundamente. Eso lo que díces configura como traición, y el Destino de traidores es apenas uno..." Dicho esto, la villana desapareció y luego en seguida, el muchacho fué cubierto por una especia de sombra.

"¡ANSHAR!" Chibi-Moon trató de ir en su dirección, pero al tocar la sombra, fué lanzada con fuerza hacia atrás, sujetada por sus compañeras.

"Nooo... Yo no... No quiéro pelear... Con usted... ¡ARGH!" Se notaba que la fuerza que cubría Anshar lo hacía sentir un dolor lancinante por todo el cuerpo. Por más que resistiéra, ese dolor era demasiado fuerte para aguantarlo. Eventualmente, la sombra se disipó y el muchacho cayó aparentemente inconsciente.

"¡No! ¡Anshar!" Chibi-Moon una vez más fué en su dirección. "Anshar, por favor, habla conmigo..."

Pero así que se acercó al jóven para ayudarlo a levantárse, este la tomó violentamente por el cuello y empezó a estrangulárla. "Tu... Y todas ustedes... ¡Las voy a matar!"

"Está siendo controlado... ¡Cuidado, chicas!" afirmó Luna antes que Anshar derribara a todas las Scouts Externas con una ráfaga de su recién-adquirido poder maléfico. Su fuerza natural, añadida a la energía negativa que Apsu le fusionó, lo hiciéron increíblemente fuerte. En su rostro, nada más había si no furia y odio.

"¡Temblor Profundo!" Las Sailors Uranus y Neptune lanzáron su poder en conjunto, pero Anshar lo esquivó y logró golpear la pareja con tanta fuerza que las dós cayéron al instante.

"¡Torbellino Mortal!" Esta vez, las Sailors Saturn y Plut juntáron sus poderes para crear un tifón dentro del salón. Mismo con cierta dificultad, Anshar logró no solo mantenerse en pié, si no que contra-atacar y derribar las dos heroínas.

"Ahora faltas tú," el jóven poseído le dijo a Chibi-Moon, y ella se quedó paralizada sin saber que hacer. Ella sabía perfectamente que su poder no sería capaz de hacerle cualquier daño a Anshar.

Pero cuando este la tacleó a punto de ambos caéren al suelo, su reacción instinctiva fué de abrazarlo, como si lograra alguna cosa agarrándolo a como diése lugar.

"Por favor, Anshar... Yo sé que no eres una persona mala. Por favor... ¡Regresa a mí!"

En ese momento, como si reaccionando a su deseo, el Cristal de Plata en posesión de Sailor Chibi-Moon brilló tan fuertemente que cubrió el salón entero, dejando todo ordenado como si nada hubiése pasado ahí. Una a una se levantáron las demás Sailor Scouts, lastimadas sin gravedad. Y todas fuéron hasta donde estában estirados Anshar y Chibi-Moon al frente de los Tronos.

"Lady... Serenity... ¿Está usted bien...?" llamó el muchacho con dificultad.

"Ay... ¡Anshar!" la Scout pelirosa notó que Anshar estaba fuertemente herido. "Lo siento... ¡Lo siento mucho!"

"No... Soy yo el que... El que tiéne que pedir perdón... Te causé muchos problemas, a tí y a tus compañeras... ¡Argh!" La situación de Anshar era tan grave que llegaba a tosir sangre. "Oh... Siempre la hé admirado, Princesa... Pero yo soy sólo... Un plebeyo común y corriente. Siempre supe que no podríamos quedar juntos, pero... Aún así no pude dejárte ir. Tanto que me imaginé al lado suyo... Llegué hasta a pensar en tomárla... Creo que esos pensamientos pecaminosos que atrayéron a Apsu hacia mí... Aunque yo... Yo nunca quise un... Un Destino así, uhh..."

"No... ¡No, Anshar! Por favor, ¡no me déjes!" la jóven Scout le rogaba al borde de lágrimas.

"...La... Debilidad de Lady Apsu... Es el Cristal... de Plata..." el chico aún logró suspirar. "En este momento... Ella está tratando de... Cambiar el Destino del Universo entero... en la Torre de Cronos..." Tras decir esto, el jóven soltó sus últimos suspiros. Un grave silencio se abatió en la Sala de los Tronos.

"No... ¡NO! Anshar..." la Scout pelirosa llamaba y sacudía en vano el cuerpo inerte.

Luna fué cerca suyo y confirmó lo peor: "Anshar... él murió..."

Ninguna de las Sailor Scouts dejó de sentir un inmenso pesar, pero nadie más estaba tan afectada cuando la propria Sailor Chibi-Moon, que se puso a llorar fuertemente por su amigo muerto. Sailor Saturn y Luna fuéron a consolarla, mientras que las demás se acercáron al cadáver de Anshar.

"No lo puedo creer," lamentó Sailor Neptune.

"Maldita sea esa tal Apsu..." Sailor Uranus soltó enfurecida. "Llevar un chico inocente a su muerte por sus proprios propósitos... ¡Eso es inperdonable!"

"No... Aún hay tiempo," reveló Sailor Plut, llamando la atención de las demás. "Rápido, pón el Cristal de Plata en su frente y concentra todo tu poder en él. Lo podrás revivir así."

"En... ¿¡En serio!?" Chibi-Moon preguntó con una punta de esperanza entre sus sollozos.

"Te lo garantizo," le respondió la Scout del Tiempo. "Pequeña Dama, sea fuerte y reúna la fuerza y el coraje que aún tiene."

"Plu... Está bien. ¡Lo haré!" sus labios dibujáron una sonrisa amarga pero esperanzosa mientras apuntaba su Cristal de Plata por sobre el jóven muerto. "¡Por el Poder del Prisma Lunar!"

Una cálida luz blanca cubrió el cuerpo de Anshar, y tras disiparse, nada parecía haberle pasado... Hasta que se notó que había vuelto a respirar.

"Funcionó... Gracias a todo lo que hay de sagrado, ¡funcionó! ¡Anshar vive!" Sailor Chibi-Moon celebró, soltando lágrimas catárticas y abrazando el apenas desfallecido Anshar una vez más antes de levantárse.

"Uff, que alívio," Sailor Saturn dijo, con las demás de acuerdo. "Entonces sólo tenemos que dar cabo de Apsu, ¿verdad?"

"Exactamente," confirmó Sailor Plut. "Y así lograremos reanudar el Destino tal como debe ser."

"De manera que nadie sea víctima de crueldades y manipulaciones que sólo llévan a tragedias," añadió Sailor Neptune.

"Pues muy bién, ¡vamos a darle a Apsu lo que se merece!" finalizó Sailor Uranus.

Las heroínas entonces saliéron de la Sala de los Tronos, y antes de salir del Palacio en sí, Chibi-Moon llevó a Anshar a su cuarto y lo acostó en su cama. "Tu esperas aquí mientras rehacemos tu Destino, ya?" Al partir, la pequeña Scout no pudo evitar de darle un rápido beso en la frente de su amigo.

"Antes de salir, vamos a ver en donde se metiéron los Reyes," sugerió Luna en el pasillo principal del Palacio.

"Oh, ¡bien acordado!" Sailor Chibi-Moon afirmó al acordárse del motivo ulterior para que todas entrásen en el Palacio de Cristal. "Ya tengo una idea de adonde se fuéron a meter. ¡Síganme!"

(xx)

Las Scouts Internas y Externas, más los dos gatos sabios, se reencontráron en las afueras de Tokio de Cristal en el camino hacia la entrada del Fuerte de las Tinieblas para que todas supiéran que pasó en sus misiones particulares. Las Internas esperáron un rato más para que Chibi-Moon y las Externas llegáran.

"Y entonces, Chibi-Moon... ¿Habláste con tu mamá?" le preguntó Sailor Moon a su futura hija.

"No llegué a hablarle, pero ví que ella estaba junto a mi papá en un bunker subterraneo de contrarriesgo," Chibi-Moon respondió. "Pero oye, ¡tenemos cosas más importantes que tratar!"

"¿¡Eh!? ¿Cómo así?"

"En este momento, Apsu está en la Torre de Cronos lista a cambiar el Destino del Universo entero," argumentó la jóven Scout.

"¡Ay que horror!" la Scout líder soltó.

"Entonces no hay tiempo que perder," dijo Sailor Jupiter.

"Sí, tenemos que darnos prisa," afirmó Sailor Venus.

"Un momento," interyectó Sailor Plut. "No podemos adentrar la Torre de Cronos todas al mismo tiempo."

"Es cierto," observó Sailor Saturn. "Todavía no tuvimos tiempo ni de llevar a Shingo de regreso a casa."

"Pero tampoco podemos demorarnos mucho en nuestro presente," añadió Sailor Mars.

"Exacto... Si nuestros Destinos se cámbian mientras volvemos al presente, será un tremendo desastre," dijo Sailor Venus.

"No queda otro caso si no dividirnos en dos grupos una vez más," argumentó Sailor Uranus.

"De acuerdo," dijo Sailor Neptune. "Sugiero que Sailor Moon y las Internas se enfrenten a Apsu, mientras que Chibi-Moon y las Externas vamos a devolver a Shingo a su hogar."

"¿Oh?" la Scout líder se había tomado de sorpresa por la sugestión. "Si, de acuerdo. Usaré el poder del Cristal de Plata para dar fín en todo esto."

"Anshar me dijo que Apsu es débil contra el poder del Cristal de Plata," Sailor Chibi-Moon le avisó a su futura madre. "Sabiendo de esto, no te atrevas a perder de Apsu, ¿oíste?"

"Ah, ni lo necesitas decirme, ¡porque no pasará!" Sailor Moon alegremente le respondió. "¡Buena suerte a todas!"

Con esto, todas partiéron hacia el Portal del Espacio-Tiempo rumbo a sus respectivas misiones. La hora del ajuste final de cuentas con Apsu estaba más próxima que nunca, y quizás sería la lucha más importante que las heroínas trabarían hasta aquél momento.


Y tras un largo rato sin actualizar, logro poner dos capítulos en menos de una semana! No se imagínan lo orgullosa que estoy de mí misma con esto, jajaja!

Más una vez, les agradezco a todos y todas ustedes que pásan a leer y que síguen la adaptación. Y claro, saludos especiales a litakino1987 y Karina Souza por sus comentarios y charlas. Que motivación mejor podría una tener?

En el próximo capítulo: La aguardada lucha final contra Apsu!

Saludos de Hospitaller Knight