La Lucha Final contra Apsu - El Destino en Nuestras Manos

Sailor Moon y su equipo pronto fuéron al Portal de Espacio-Tiempo para entrar la Torre de Cronos y así impedir la concretización del plan de Apsu. Lo único que halláron allá fuéron huellas, marcas de arrastre y algunos pétalos de rosa - Las marcas de que allí lucháron Tuxedo Mask y Fiore.

"Que raro... ¿Adónde fué Tuxedo Mask?" Sailor Moon preguntó retoricamente.

"Míren, chicas..." Luna les apuntó hacia el proprio Portal. "Los pétalos están formando un camino hacia adentro del Pasillo."

"Entonces dében haber entrado," dedujo Sailor Plut mientras abría el Portal. "No podemos perder tiempo buscándolo. Su prioridad es ir hasta donde Apsu se metió." Dicho esto, la Scout del Tiempo salió para ir atrás de sus compañeras Externas en la Tokio de 1995.

Espero que estés bien, Mamo-chan, apenas pensó Sailor Moon mientras iba adelante el el Pasillo del Tiempo.

"Ahora que me recuerdo... ¿No que la Torre de Cronos se había hundido cuando salvamos a Sailor Plut?" recordó Luna mientras seguían la trilla de pétalos en el Pasillo.

"Es verdad... A menos que se haya recuperado de alguna manera," ponderó Sailor Mercury.

Y de hecho, al llegar a la plataforma que daba en su entrada, se notaba que la Torre seguía ahí, aunque inclinado y un tanto hundido en el firmamento.

"¿Que les parécen la nueva Torre?" sonó la voz de Apsu por la plataforma. "Si deséan salvar a Tuxedo Mask, véngan adelante, a menos que les fálten fundación y valor."

"¿Que pretende esa desgraciada?" cuestionó la gata sabia.

"No hay caso... Vamos hacia adentro," afirmó Sailor Moon. Las demás no tuviéron alternativa si no seguirla hacia adentro de la Torre de Cronos, que seguía con la misma estructura de siempre. Las mismas plataformas de teleporte y las mismas visiones de sus respectivas memorias en ciertos compartimientos.

Pero eventualmente las heroínas llegáron hacia un salón empedernido en donde encadenado en la pared del fondo estaba justo quien buscában en aquél momento.

"¡Míren! ¡Es Tuxedo Mask!" afirmó Sailor Moon a sus compañeras, que pronto fuéron a la ayuda de su leal ayudante.

"Ah... Sailor Moon..." Tuxedo Mask jadeó con lo poco de consciencia que aún tenía. "Lo siento... Yo había logrado derrotar a Fiore, pero... Fui capturado luego en seguida. Estaba muy herido y cansado para ofrecer resistencia..."

"No importa... Estás vivo y es lo que importa. Ahora espera que te bajaré de ahí en un instante-"

"Me parece más complicado de lo que parece," reclamó Luna. "Siento una energía maligna manteniéndolo atado, de cierto es obra de Apsu."

De hecho al acercarse a su amado, Sailor Moon sintió una puntada de energía maligna dándole un choque estático por sobre el guante. "Ya veo... Tendremos que derrotar a Apsu primero, entonces. Tuxedo Mask... Lo siento, pero me parece que no podremos sacarte de ahí todavía."

"No te preocupes, Sailor Moon," el héroe mascarado le dijo con una sonrisa de media boca. "Ahora tu y las Scouts dében concentrarse apenas en acabar con Apsu. Yo estaré bién... No creo que ella venga a hacerme más nada."

"Pero-"

"Cuanto antes la derróten, más rápido me libéran," le argumentó Tuxedo Mask nuevamente. "No quiero ni pensar en lo que pasaría a todo el Universo si Apsu les gána. Pero recuerda... Mi corazón y mi alma estarán siempre junto a tí, no importa lo que pase."

"Ay, Tuxedo Mask..."

"Calma, no llóres... No te dés por vencida. Dále tu mejor y lograrás superar más este desafío."

Ellas detestában tener que dejárlo así, aún como si estuviése crucificado y a la merced de Apsu. Pero no había modo, tendrían que hacer lo que el proprio héroe mascarado les había sugerido. Las heroínas volviéron hacia la plataforma por donde viniéron y se teletransportáron de regreso a los demás pasillos de la Torre.

Eventualmente llegáron a la cumbre de la Torre de Cronos, endonde estaba el árbol en donde habían rescatado Sailor Plut. En su lugar estaba la propria Apsu, sujetándose a un bastón improvisado para mantenerse en pié frente a la debilidad mortal que a cada hora la mataba por dentro.

"Tal como lo imaginé, viniéron a deshacer mi Destino y mandárme a mi ruína," les dijo la villana.

"¡No me vengas con eso!" Sailor Moon afirmó enfadada. "Si hay álguien acá que deshace los Destinos ajenos y mandarlos todos a sus ruínas, ¡esa eres tu! Y eso... ¡Eso es imperdonable!" Ella pronto sacó el broche con el Cristal de Plata y trató de apuntárlo hacia Apsu.

"Hmpf... ¡Hahahahaha! Ay, que desafortunada eres..." Apsu entonces conjuró silenciosamente una especie de encanto. De repente, las heroínas se viéron envueltas en una especie de cúpula de luz.

"¿Pero que diablos es esto?" afirmó Sailor Jupiter.

"Una barrera que hé creado para tomar posesión del Cristal de Plata," Apsu le respondió casualmente. "Oh, Sagrado Cristal de Plata... ¡Revélame ahora un nuevo y feliz Destino para la Princesa de la Luna!"

(-)

"Ay, si tan sólo hubiéra estudiado más... ¡Mi mamá me va a asesinar cuando vea esto!" la jóven colegiala Usagi se lamentó al caminar por las calles de Azabu-Juban con una nota baja de la escuela en sus manos. Ella entonces la arrugó en una pelota y la tiró hacia atrás. "Urgh, ¡como te odio, prueba estúpída!"

"¿Te sacaste un 3 en la prueba de Inglés?" preguntó una cierta voz masculina. "Caramba, es la materia más facil de la escuela ¿y te sácas un mísero 3? ¿Que clase de tonta éres?"

Usagi se volteó y vió un cierto muchacho moreno de casaco verde y anteojos de sol puestos, sujetando la prueba desechada. "Oye, cuida de tu vida, metiche engreído."

El sujeto apenas dió de ombros. "Deberías pasar menos tiempo con la cabeza al aire y más tiempo estudiando, Cabeza de Chorlito."

"Argh, ¡dáme eso!" dicho eso, Usagi le tomó la prueba de las manos, y salió hirviendo de rabia y mostrándole la lengua al sujeto. ¿Quién se há creído ese jetón?

(-)

Lo esperado era que Sailor Moon fuése quien estuviera trastornada tras lo que había visto en la visión del pasado alterado... Pero quién sí lo estuvo fué la propria Apsu. "¿¡Pero qué!? El Destino de Sailor Moon... ¡Está inalterado!"

Sailor Moon dió un paso adelante. "Apsu... No háces la mínima idea del error que hás cometido. El Destino... Es lo que se crea al seguir nuestras voluntades y corazones. Yo y Mamo-chan no nos enamoramos por un Destino ya escrito... Fuímos nosotros que construímos esto de libre y espontánea voluntad, en el pasado y en el presente. Por eso, no importa lo que hágas, siempre terminaré con él. Y lo mismo ocurrirá con cualquier otro Destino que quieras alterar, ¡incluso el tuyo!"

"Pues me parece que tus compañeras parécen discrepar de ti," argumentó la villana tratando de esconder su molestia. "Que será que tiénen a decir?"

"Siempre quise llevar una vida normal, realizando mis proprios sueños," habló Sailor Mercury.

"Nuestras vidas podrían ser pacíficas," prosiguió Sailor Mars.

"A veces creo que estaríamos mucho mejor si fuéramos chicas comúnes y corrientes..." reflexionó Sailor Jupiter.

"Todo esto nos daría un propósito de vida. Si tan sólo pudiéramos volver a esa normalidad..." terminó Sailor Venus.

"Chicas, ¿que están diciendo?" Sailor Moon incaracteristicamente las retó. "No puede ser que todo lo que construímos juntas... Las van a botar así? Sómos las Sailor Scouts, las heroínas que el Universo necesita. Y al mismo tiempo... Nosotras podemos construir el Destino que queremos a como dé lugar! Todo depende apenas de nosotras, entendiéron?"

"Oh, es verdad..." Sailor Mercury se sintió avergonzada de lo que había dicho.

"Sabía que te molestaría si pensara sólo en mi misma..." Sailor Mars reflexionó, aunque con un tono penoso consigo misma.

"No voy a dejar llevárme más por esos caprichos, Sailor Moon. ¡Te lo prometo!" afirmó Sailor Jupiter

"Te digo lo mismo," añadió Sailor Venus. "Toda esa charla de Destinos distintos me dejó vulnerable a ese punto... ¡Gracias por recordárnos de todo eso, Sailor Moon!"

"Ah, chicas..." la Scout líder jadeó aliviada.

"¿Ya paráron con el culebrón?" se burló Apsu. "Ya que lo quieren así... Si es para evitar mi proprio deceso... ¡Adelantaré los suyos! ¡Sol Maldito!"

La villana usó de sus parcas fuerzas para llamar lo que parecía ser una bola de pura luz que no sólo ciegaba las Sailor Scouts si no que las debilitaba. Mercury, Mars y Jupiter tratáron sin suceso llamar por sus poderes para derribar a Apsu, pero sentían que sus miembros les pesában y hasta sus pulmones se llenában y dificultában el solo hecho de respirar.

"¡Lluvia... Sagrada!" llamáron Sailor Moon y Sailor Venus al juntar sus poderes y crear un diluvio que, a primera vista, parecía tratar de apagar la esfera luminosa al centro de la guarida, pero apenas las empapaba y las dejába con una especie de brillo anaranjado.

"¿Créen que ván a disipar mi Sol Maldito con eso?" se mofó Apsu al ver que su poder seguía intacto. Ella no notó una cadena atrapándola por la pierna izquierda, derribándola sin mayores problemas. La precipitación en realidad reenforzába la energía de las Scouts y efectivamente anulaba el poder del Sol Maldito.

"¡Ahora, Sailor Moon!" ordenó Luna. La heroína sabía muy bién lo que hacer al apuntar el Cristal de Plata en contra de Apsu, concentrar su poder en el artefacto sagrado y lanzar la carga de energía así juntada. Sus compañeras también se concentráron en otorgar su fuerza a su líder, y con eso finalmente deshazerce de la amenaza.

"No... ¡Ustedes no ván a salírse con las suyas! ¡Halo Maldito!" Apsu afirmó mientras lanzaba su proprio rayo oscuro contra el de las Sailor Scouts. A princípio, esta muestra de fuerza parecía equilibrada, pero Sailor Moon logró la ventaja debido a la debilidad de Apsu atacándola en la peor hora posible para ella. Por fín, la hechicera terminó fulminada por la energía positiva lanzada por el Cristal, que la lanzó hacia lejos, posiblemente a su fín.

Una ráfaga de luz pura cubrió la guarida tras la explosión del Sol Maldito, pero aún así se escuchó la voz de Apsu, cada vez más débil, lanzando un hechizo: "Cristal de Plata... Concédamente este deseo... Traiga ahora el cometa final... la Deidad Tenebrosa... Venga, y deshaga el Destino..."

Cuando la luz se deshizo, no había más ningún rastro de Apsu. Las Sailor Scouts estában caídas al suelo, sintiendo cierta debilidad tras usar sus fuerzas vitales para deshacerse de Apsu - Aunque nada serio como para quitárles sus consciencias.

"Será que... ¿Lo logramos?" Sailor Moon se atrevió a preguntar. "Los Destinos alterados van a volver al normal, no es cierto?"

"Prefiero creer que sí..." murmuró Sailor Jupiter.

"Pero... ¿Que es eso que Apsu dijo?" preguntó Sailor Venus.

"Ella llamó un cometa," recordó Sailor Mercury. "Si resulta cierto... Necesitamos hacer algo a respecto."

"No hay tiempo a perder..." dijo Sailor Mars mientras se levantaba con dificultad. "Pero primero... ¡Vamos por Tuxedo Mask!"

(xx)

"Y listo, Shingo está sano y salvo en casa," celebró Sailor Chibi-Moon mientras ella y las Scouts Externas salían de la residencia de los Tsukino en la Tokio de 1995.

"Vamos darnos prisa hacia la Torre de Cronos," sugerió Sailor Plut. "De seguro Sailor Moon y las demás deben necesitar de nuestra ayuda."

De repente, se escuchó y se sintió un temblor inmenso por la calle.

"Es la línea temporal," la Scout del Tiempo dedujo. "Para que vuelva al normal, habrán distorciones así... Pero pasará lo mismo con la Torre de Cronos."

"Entonces debemos apresurarnos para ayudar a las demás Scouts," afirmó Sailor Uranus.

"No tán rápido," sonó una profunda voz femenina sin fuente aparente.

"Oh no... ¿¡Esa voz!?" las Scouts Externas pronto reconociéron de quién se trataba. Y para empeorárlo todo... En la cumbre del cielo se veía la figura de un enorme cometa en ruta de colisión contra la Tierra.

"No hay tiempo a perder," afirmó Sailor Plut. "Al Portal del Espacio-Tiempo, ¡y ya!"

(xx)

Tal como habían suponido, Tuxedo Mask estaba libre de sus cadenas tras la aparente derrota de Apsu, aunque un tanto lastimado. Su amada Sailor Moon pronto fué a su lado para ofrecerle un soporte a más para mantenerse en pié.

"Ah, ¡sabía que lo lograrían!" el héroe mascarado las felicitó. "Ahora vámonos de aquí, que ya siento que este lugar se derrumba a cualquier momento."

Fué justamente lo que pasó, afortunadamente sólo después que los héroes saliéran del local. De la plataforma al final del Pasillo del Espacio-Tiempo, Sailor Moon y los demás contempláron la caída final de la Torre de Cronos.

"Ahora sólo falta purificar el cometa," recordó Sailor Mercury.

"Es cierto... ¿Pero cómo exactamente lo harémos?" preguntó Sailor Moon.

"Canalizando los poderes de todas las Scouts en los dos Cristales de Plata, tal como lo hicimos para apartar a Apsu," propuso Luna. "Por lo menos eso es lo que se me ocurre."

"Pues muy bien, vamos a entrar en contacto con Chibi-Moon y las demás para hacer esto," la Scout líder concluyó.

"Bueno, ¿pero dónde exactamente lo haremos?" preguntó Sailor Venus.

"Por lo que hé calculado, el choque ocurrirá en el futuro," respondió la Scout peliazul, "y tenemos más o menos dos horas para llegar hacia Tokio de Cristal."

"Entonces démonos prisa hacia allá," por fín dijo Tuxedo Mask.

(xx)

Herida y caída ante la plataforma trasera de la ya caída Torre de Cronos, Apsu gemía y se torcía de dolor y tristeza, pues sentía la muerte cada vez más próxima, especialmente con la fuerza del Cristal de Plata usada en su contra que la lanzó hacia afuera del local. "No... No puedo terminar así... Por favor, álguien... Álguien me ayude! No quiero morirme... No quiero..."

"Toma mi Destino," sóno una voz femenina familiar a la villana, que sonrió al ver su figura materializada en frente suyo.

"Oh... ¿Sin? Sabía que podría contar contigo..."

La ex-Scout Opuesta le miraba con cierta pena y desprecio mientras la ayudaba a levantárse. "Sólo hago esto porque si logras ganárles... Anshar y yo tendremos buenos Destinos. No puedo dejarte así a la merced del acaso."

A esa altura a Apsu poco o nada importaba el motivo por el cual Sin le ayudaba, contanto que pudiéra seguir viviendo. Las dos entonces aparentáron fusionarse...

(xx)

Las Sailor Scouts tanto Internas cuanto Externas, más Tuxedo Mask y los gatos sabios, pronto se reuniéron en el claustro central del Palacio de Cristal, de donde podían ver el amenazador cometa cayendo justo encima de Tokio de Cristal. Todas sabían perfectamente lo que era necesario hacer, temiendo apenas si bastaría para finalmente apartar el mal que asoló el mundo en todo aquél tiempo.

"El cometa se aproxima," Luna observó. "La hora es esta."

"Muy bién... ¡Todas juntas ahora! ¡Poder Cósmico Lunar!"

"¡Poder Estelar de Mercurio!"

"¡Poder Estelar de Marte"

"¡Poder Estelar de Jupiter"

"¡Poder Estelar de Venus!"

"¡Por el poder del Planeta Plutón!"

"¡Por el poder del Planeta Urano!"

"¡Por el poder del Planeta Neptuno!"

"¡Por el poder del Planeta Saturno!"

"¡Por el poder del Prisma Lunar!" finalizó Chibi-Moon.

Una cúpula de luz se formó en el jardín y cubrió todos los presentes, y entonces se disparó hacia arriba. La estructura cristalínea del Palacio amplificó la energía benigna y la lanzó justo en dirección al cuerpo celeste, cuyos trazos desapareciéron luego en seguida.

Sailor Moon observó como el cometa se deshacía en la atmósfera y abrió una sonrisa triunfante. "¡Lo logramos! Ahora sí... Está todo acabado."

Luna le sonrió de acuerdo, pero pronto sintió algo extraño que le sacó la fisionomía positiva. "Chicas, ¡algo raro está pasando! El Palacio de Cristal todavía no ha vuelto al normal."

"¿Será que dejamos de hacer alguna cosa?" inquirió Tuxedo Mask.

"Y ahora yo siento un surto de energía maligna," Sailor Mercury avisó. "Temo que esto no se acaba todavía..."

"Oh nó, es cierto..." Sailor Moon dijo con aflicción. "Yo también lo estoy sintiendo."

"Esta energía tenebrosa está involucrando el Palacio de Cristal," avisó Sailor Plut.

"Si no la detenemos, se matará a toda la gente acá adentro," agregó Sailor Uranus. "Se siente como una especie de veneno..."

"Están diciendo que... ¿¡Mamá y papá se ván a morir!?" Chibi-Moon preguntó con miedo. "No puede ser..."

"Y si lo peor llega a ocurrir con el Cristal de Plata, y por ende con la Neo-Reina Serenity y el Rey Endymion, el mundo caerá en el más profundo caos," completó Sailor Saturn. "Tenemos que darnos prisa para purificar el Palacio."

"¿Pero de adónde saldría esa energía?" cuestionó Sailor Venus.

"Sólo puedo deducir... Que Apsu aún está viva," concluyó la Scout del Viento.

"¿Pero cómo así?" balbuceó Sailor Jupiter incrédula. "¿No que la fuerza del Cristal de Plata de nuestro presente la había aniquilado?"

"Me parece que sólo la barriéron hacia lejos, pero sin eliminarla de un todo," dedujo Sailor Neptune.

"Y ahora que lo mencionas... Siento dos auras malignas en vez de una sóla," avisó la Scout del Tiempo.

"Dos auras... No puede ser, ¡es Sin!" adivinó Sailor Moon. "¿De dónde diablos viénen?"

"Espéren que voy a calcularlo en mi computadora," les avisó Sailor Mercury sacando y prendiendo el susodicho aparato. Tras unos segundos de cálculos, la Scout de las Aguas halló la respuesta: "Se viene directamente del subterráneo del Palacio."

"¡El bunker de contención!" Sailor Chibi-Moon se acordó del escondite de sus padres. " ¡Vámos deprisa!"

A medida que adentrában los aposentos subterráneos del Palacio, se notaba una arquitectura cristalínea más bruta, sirviendo puramente de cimientos para la estructura principal del local. Las heroínas notában también que la energía maligna de Apsu se ponía cada vez más fuerte cuanto más adentrában las galerías. Más fuerte aún de lo que habían sentido cuando se enfrentáron con ella.

En aquél pasillo, habían dos compuertas - Una daba al bunker de seguridad en donde los monarcas de Tokio de Cristal se escondían en relativa seguridad. La energía maligna emanaba del otro portal

"Chibi-Moon, tu y las Scouts Externas se quedarán acá para proteger a tus padres," le dijo Sailor Moon.

Las Scouts Externas asintiéron positivamente a la sugestión de su líder, pero la Scout pelirosa protestó: "¿Qué? Pero... ¡Yo también quiero luchar al lado de ustedes!"

"Piensa así, caso lo peor pase... Ustedes tendrán que darse cabo de Apsu," argumentó Tuxedo Mask a su futura hija.

Esto finalmente hizo con que la jóven Scout aquiescese. "Ya veo... Está bien. Por favor, ¡dén su mejor!"

Al entrar al último salón subterráneo, las Scouts Internas y Tuxedo Mask viéron una plataforma que daba a la Torre de Cronos similar a la cual habían salido hace poco tiempo. Del microcosmo que servía de base de la Torre, salió una aterradora figura montada en lo que parecía ser un dragón negro. Era Apsu... Pero con un aspecto monstruoso. Las tinieblas la habían tomado por completo y la transformáron en una creatura horrenda, cuya sonrisa maléfica llena de dientes pontiagudos y ojos sín íris paralisó las heroínas de puro miedo.

"¡Las estuve esperando, Sailor Scouts!" habló Apsu con una voz distorcida.

"Pero... ¿Que diablos te pasó?" Tuxedo Mask preguntó lo que las demás querían decirle pero no se atreviéron.

"¿Que importa? Podré ser grotesca en aparencia, pero mi fuerza es inmensurable. Derrumbaré el Palacio de Cristal hasta que nada sobre de su construcción, tomaré los Cristales de Plata de las dos épocas, y me saciaré de su sangre y de sus entrañas! SOY LA DIOSA DE LA RUÍNA!"

La villana alzó sus brazos y desató una especie de lluvia de granizo negro que cayó con tanta fuerza contra las Scouts que las derribó en poquísimo tiempo, antes que pudiéran tomar cualquier posición en su contra.

"¡Maldita seas!" gritó Tuxedo Mask tras ponerse en la línea de frente.

"¿Que vas a hacer, pedazo de inútil? ¿Lanzárme rosas?" se burló la hechicera mientras preparaba más un golpe.

"Si es lo que tengo... ¡No importa!" el héroe máscarado se atrevió a decirle tras lanzar su indefectible proyectil contra su mano, lo que le bastó para sacarla de su concentración.

"Ah... Tuxedo Mask..." Sailor Moon y las demás viéron como él valientemente se enfrentaba a la villana mismo con recursos inferiores, y de a poco se levantáron para tratar de ayudárlo.

"¡HALO MALDITO!" llamó nuevamente Apsu por su poder, pero siempre era derribada por una rosa lanzada por el héroe mascarado. La fuerza de sus proyectiles era tanta que dejában un rastro de luz color rosado en su trayectoria, y siempre terminában por deshacer la energía juntada por la hechicera.

"Chicas, no sé hasta donde aguantaré haciendo esto," Tuxedo Mask les avisó a sus compañeras.

"Vamos a montar el Ataque Planetario," sugerió Sailor Moon, a lo que las demás asintiéron. "Aguanta firme, Tuxedo Mask."

(xx)

Mientras eso, Sailor Chibi-Moon paseaba tensamente en el pasillo mientras que las Scouts Externas y Artemis hacían guardia frente a la puerta del bunker.

"¿Chibiusa? ¿Que está pasando?" la Neo-Reina Serenity exigía saber desde adentro.

"Mamá... Papá... Sailor Moon y las demás Scouts están luchando contra la responsable por todo este desastre. Yo y las Externas... Los irémos a proteger a todo modo!" El nerviosismo de la jóven Scout era demasiado fuerte en su ámago. "No puedo quedarme acá sin hacer nada mientras Usagi y las demás se están sacrificando allá adentro..."

"Pero si entramos, ¿quien garantiza que iremos ser de ayuda?" argumentó Artemis.

"Argh, ¡no me digas para quedárme sin hacer nada!" balbuceó la Scout pelirosa y pronto fué hacia donde se hacía la batalla decisiva. Las demás Scouts no tuviéron otra opción si no seguirla. Ella abrió la puerta en el peor momento posible - El sonido sacó la concentración de las Scouts y de Tuxedo Mask, abriendo espacio para más un fulminante diluvio de granizo tenebroso que derribó a todos los presentes.

"¡JAJAJAJAJA! ¡Excelente!" se rió la villana al ver la suerte de la batalla volteada a su favor.

"¿¡Pero que rayos háces acá, Chibi-Moon!?" su futura madre la retó. Por su parte, la pequeña Scout no supo responder pues sabía que lo que hizo fué imprudente y costaría literalmente todo.

"Esta es la ventaja que necesitaba. Ahora los mataré sin piedad, empezando por la heredera del Cristal de Plata!" Apsu gritó su intención mientras lanzaba una franja de electricidad en dirección a Chibi-Moon.

"¡NO!" Ambos Sailor Moon y Tuxedo Mask gritáron tras ir en protección a su futura hija, que seguía paralizada en su miedo y su culpa. Si pudiéran, las caídas Scouts Internas también tratarían de protegerla, pero aquél último ataque las botó demasiado fuertemente.

Pero cuando se diéron cuenta, nada golpeó a Sailor Moon, Chibi-Moon, Tuxedo Mask o cualquier otro blanco. Algo le había pasado a Apsu para que estuviése paralizada, apuntando su brazo en dirección a las Scout pelirosa en el exacto momento en que iba a lanzar su poder mortal.

Cuando se viráron, viéron a las Scouts Externas - Y a Sailor Plut sujetando su Cetro alzado, con su Orbe Granate brillando fuertemente.

"Plut..." lamentáron las Sailors Uranus y Neptune - Ellas sabían que de la última vez que Plut había detenido el flujo del tiempo, pagó con su propria vida por haber roto el tabú más severo de la naturaleza. "Eso te vá a-"

"No," interrumpió la Scout del Tiempo. "Este es mi dominio. Y como hija y heredera del Dios del Tiempo, estos tabús no me afectarán en mi debido lugar. Pero dénse prisa... No podré sujetar el flujo por mucho más tiempo..."

"Es cierto, ahora rápido! Unamos nuestras fuerzas!" les dijo Sailor Moon. Como que por instinto, todas las demás Scouts, Chibi-Moon incluída, hiciéron una formación en V y canalizáron su poder para que Sailor Moon lo lanzára através de su Bastón Espiral.

¡ATAQUE PLANETARIO DE LAS SAILORS!

El potente rayo tractor fué desatado justamente en el momento en que Sailor Plut, exaurida de sus fuerzas, cayó al suelo acudida por Sailor Chibi-Moon. En el cuerpo demoníaco de Apsu, sobró un agujero que habría tumbado cualquiera hecho de material inferior... Pero la villana seguía en pié, lanzando apenas un aterrador grito de dolor.

La luz purificadora del poder de las Sailor Scouts entonces cubrió su horrible conjunctura, y cuando esta se disipó en un parpadear de ojos, Apsu apareció perfectamente humana y perfectamente derrotada en la plataforma. Ella tosía la sangre y la bilis de su enfermedad que la corroía por dentro, mezclada a las heridas provocadas por el Ataque Planetario. Le sobró apenas lamentar su suerte. "No... No puede ser... De nuevo, y después de todo esto..."

"Esta es la hora, Sailor Moon y Sailor Chibi-Moon..." Artemis les avisó.

"¡Purifíquenla con los Cristales de Plata!" completó Luna.

Las dos levantáron sus respectivos artefactos sagrados, que flotáron por sobre sus cabezas y lanzáron su fulgor luminoso por sobre la prostrada Apsu.

"No... ¡NO! Mi cuerpo... ¡Se está deshaciendo! ¡NOOOOO! ¡NO QUIERO MORIRME! ¡AAAAAAAAAH!"

Por haberse entregado de cuerpo y alma a las tinieblas, el proceso de purificación acabó siendo fatal para Apsu. Poco a poco, su cuerpo se deshizo por completo, y a medida que desaparecía, las Scouts dejában de sentir el peso de la estática negativa que la presencia de la villana les provocaba. Otro cuerpo femenino apareció en su lugar.

"Míren, ¡es Sin!" reconoció la Scout líder.

"¿Será que ella está bien?" cuestionó Sailor Venus.

Al ir a su lado y levantarla del suelo, Tuxedo Mask confirmó que ella seguía viva, pero débil y inconsciente. Con la amenaza de Apsu ya debidamente aniquilada, todos decidiéron por los siguientes pasos - Las Scouts Externas y los gatos sabios ayudarían los monarcas de Tokio de Cristal, mientras que las Internas ayudarían a Sin. Y Sailor Chibi-Moon iría por Anshar, que seguía recuperándose en su cuarto.

(xx)

"Uhh... ¿Dónde estoy?" se preguntó la Scout Opuesta aún desconcertada tras finalmente despertarse.

"En una calle cerca del Palacio de Cristal," le respondió Sailor Moon. De a poco, la ex-villana fué recuperando su noción de espacio y tan pronto logró levantarse por sí sola, se puso en posición de combate. "Por qué me salváron! Soy su enemiga, ¿¡no lo vén!?"

"No sé cuanto a eso," comentó casualmente Sailor Jupiter.

"No somos del tipo que guarda rencor," agregó Sailor Venus.

"Bueno, yo sí lo soy," Sailor Mars dijo, "pero la bondad de Sailor Moon se nos pasó de forma que dejámos eso pasar."

Al ver que ninguna de las heroínas estaba ahí para pelear con ella, Sin no tuvo otro remedio que bajar la guardia y pensar penosamente en la implicación. "Entonces es cierto... Hé perdido. Perdi la lucha, perdi mi hogar, perdi mi família... Todo."

"¿Que díces?" Sailor Mercury le dijo en tono apaziguador. "Aún tienes tus amigas. Y aún tienes a tu hermano."

"¿Como dices?" Sin inquirió incrédula. Al volteárse, vió justamente Anshar, y más las demás ex-Scouts Opuestas, todas yendo en su dirección.

"Sin!" su hermanito le gritó mientras corría en su dirección y le dió un muy necesario abrazo. "¡Que bueno que sígues bién!"

"Estuvimos todas preocupadas contigo, Sin," le dijo Nabu. "Sobretodo el pequeño Anshar, obviamente."

"¡Ni te imaginas!" Anshar agregó. "Pero caray, Sin... Podrías habernos dicho que seguías así de buena, eh?"

"Es cierto," Nergal asintió. "Bueno, lo que importa es que estás bién."

"Imagina lo que sería de Anshar si algo te pasára," interyectó Marduk. "Anshar lloró copiosamente desde que salió del Palacio de Cristal y nos encontró."

"Oye, ¡dijiste que no se lo dirías!" Anshar afirmó con cierta vergüenza mientras cruzaba los brazos. "Que carajos..."

"¡Mira esa lengua, jovencito!" Ishtar le dijo inmediatamente. "Esa no debe ser la educación que-" Antes que pudiéra completar, Nabu le tocó el ombro y sacudió la cabeza para que no dijera nada inapropriado. "Eh, olvídalo."

Sin se apartó un rato, aparentemente ajena a sus compañeras y a su hermano... Pero pronto se volteó hacia ellos, sujetando sus lágrimas de alivio. "Perdónenme... Por todo esto que les causé."

"¿De qué estás hablando?" Nergal fué hacia su lado. "No tiénes nada que pedir disculpas."

"Exactamente," añadió Marduk. "Gracias a tí, nosotras seguimos vivas."

"Nos ayudáste a llegar a este camino," siguió Nabu. "Bien o mal, aprendimos una valiosísima lección."

"¡Y que lección!" completó Ishtar. "Nos conocimos y ahora somos tus amigas de por vida. No estarás más sola! Que te parece? Si bien que también tuvo las patas de Apsu en este lío..."

"Ay, Ishtar... No hay caso contigo," Nabu le dijo con un mixto de vergüenza ajena y gracia.

Sin se sintió aliviada con las palabras de sus compañeras a punto de soltar unas risitas comedidas, pero honestas. "Ah, pero Ishtar tiene cierta razón. Pudimos ser manipuladas por Apsu, pero lo bueno es que nos juntó."

"¡Jajajaja! Ishtar la Increíble hizo de las suyas de nuevo!" se jactó la chica rubia. Todas acabáron riéndose, incluso Sin y Nabu.

"Bueno, ¿y ahora? ¿Que hacemos?" preguntó Nergal.

"Reconstruiremos nuestras vidas, por supuesto," respondió Marduk con cierta esperanza. "Acuérdense que Apsu nos manipuló a todas porque andábamos sin rumbo por ahí."

"Oye, yo no andaba sin rumbo, estaba siguiendo a Nabu!" Ishtar argumentó de su modo peculiar, lo que hizo con que las demás se diéran con las manos a la cabeza en vergüenza ajena y gracia.

"¡No, tontita!" Nabu le dijo. "Marduk quiso decir que nosotras no teníamos mucho propósito, afuera de estarmos enfadadas del reino de Serenity y Endymion."

Sin se puso a pensar en lo que motivó ella misma a juntárse a la causa de Apsu. Ciertamente no era puro aburrimiento o descontentamiento - Ella culpaba directamente la corte de Tokio de Cristal por no habéren hecho nada por su fallecida família tras los ataques del Clan Black Moon que los victimizó, y ese dolor seguía ahí... Pero por libre y espontánea voluntad, decidió no más inculcárles esa culpa a ellos. Lo que pasó ya pasó - En aquél momento, lo único que ella quería era seguir con su vida junto a su hermano, y ahora junto a sus nuevas amigas que un día formáron el maléfico conjunto del Destino Maldito.

"Tenemos un largo y difícil camino adelante nuestro, pero si lo hacemos unidas y mantenemos nuestra fe y nuestra confianza... Viveremos muy bien." les garantizó Sin. "Cuanto a tí, Anshar..." Ella entonces se arqueó en dirección a su hermano menor y le susurró algo al oído que lo hizo sonrojar levemente. Con un asentimiento de su hermana, Anshar se separó del grupo y fué atrás de lo que sentía que necesitaba hacer.

"¡Princesa, espere!" Anshar llamó a Chibi-Moon antes que esta entrara el Palacio de Cristal. "Erm, digo... Chibiusa."

"¿Que pasó?" la jóven Scout se volteó en su dirección, con cierta antecipación esperanzoza de lo que él le diría.

"Mira... Creo que esto te pertenece." El jóven peliverde entonce sacó de su bolsillo un cierto objeto que tenía desde la primera vez que la había visto, en la Tokio de 1995.

"Oh... ¡Mi colgante!" Chibi-Moon reconoció su valiosa posesión en las manos de Anshar y lo tomó suavemente. "Pensé que lo había perdido en el desfile del Día de la Ascención. Tu lo tuviste todo este tiempo... ¡Gracias!"

"Lo dejáste caer cuando te vi por primera vez. Y yo... Quería poder entregártelo cuando tuviera la oportunidad, y... Y bueno... ¿Crees que podemos vernos nuevamente?"

"¡Por supuesto que sí!" Ella le dijo alegremente, entonces se curvó en su dirección y le dió un rápido beso en sus labios. "Cuando quiéras verme, llámame por el comunicador del Punto de Cristal del Sur. ¡Hasta pronto, Anshar!"

El jóven peliverde se quedó hacia atrás sin reacción y con la cara roja como pimienta hasta que su hermana lo llamára.

(xx)

Tras una última conversa con sus padres en el Palacio de Cristal, Sailor Chibi-Moon se juntó a los demás héroes frente al Portal del Espacio-Tiempo, donde todos la esperában justamente para que volviéran a 1995. Su entrenamiento y convivencia en la época anterior a Tokio de Cristal necesitaba seguir adelante.

"¡Ah há! ¡Te las mandáste, Chibiusa!" le dijo Sailor Moon como que felicitándola.

"¿Así que Anshar es tu novio ahora?" le preguntó Tuxedo Mask con un tono juguetón.

"¿¡Q-q-qué!? Ustedes... ¿¡Nos viéron!?" la jóven Scout habló nerviosamente, escondiendo sus mejillas sonrojadas. "Caray, yo esperaba eso de Usagi, pero de tí, Mamo-chan? Eso no se hace! No seas metiche!"

"Eh, que se le vá a hacer, ya está llegando la edad en que le pasa ese tipo de cosas," comentó Sailor Mars.

"¡Pues yo creo que es excelente!" añadió Sailor Venus. "Ya sáben lo que se dice. Pájaros de un mismo plumaje cacarean juntos."

"Vuélan juntos," le corrigió Sailor Jupiter.

"Pero bueno, tu y Anshar se parecen más de lo que creen," Sailor Mercury le dijo a la jóven Scout. "Ustedes tiénen excelentes hermanas mayores, por ejemplo."

"No llega a tanto, ¿eh?" la Scout líder trató de mofarse de la comparación.

"Muy bien chicas," Sailor Plut llamó la atención para sí. "Ahora que logré dominar el poder de control del tiempo sin sacrificárme... Entraré a la zona de convergencia de líneas temporales y reconstruiré la Torre de Cronos. Sólo quería decirles... Que les agradezco de todo corazón por ayudárme a revivir y retomar mi deber."

"¿Crees que nos veremos nuevamente, Plut?" Sailor Moon le preguntó.

"¿Por qué nó?" la Scout del Tiempo les dijo con una sonrisa franca. "Existo en todos los lugares al mismo tiempo, y cuando quiera pasar un rato como humana común y corriente, apareceré una vez más como Setsuna Meioh. Y además... Seré la niñera de la Pequeña Dama en el Siglo XXX, y de este privilegio no abriré la mano. Que la pásen bien, y lúchen por los Destinos que ustedes desean para sí mismos. ¡Hasta la vista!"

Las últimas palabras de la Scout peliverde antes de adentrar el Portal del Espacio-Tiempo resonáron en cada una de las Sailor Scouts mientras estas volvían a la Tokio de 1995. Ya se ponía el sol cuando todos llegáron en frente a la residencia de los Tsukino.

"Wow... Finalmente se acabó todo esto," Mamoru comentó con alivio.

"El Destino es algo interesante, ¿no lo créen?" comentó Michiru.

"Es verdad," Haruka complementó. "A veces uno siente como si estuviera siendo tirado por una fuerza invisible."

"No es enteramente verdad," dijo Hotaru.

"Pues sí," Ami añadió. "A veces se dice que ciertas cosas que nos pásan es obra del Destino, pero para mí eso es sólo aceptar el camino más fácil para dárse por vencido."

"Pero ahora vimos que el Destino yace en nuestras proprias manos," dijo Makoto animadamente. "Si todas queremos ir atrás del amor, por ejemplo, eso depende todo apenas de nosotras. Y eso nuestra querida Usagi nos mostró de la mejor manera posible."

"Uy, así me dejas incómoda," comentó Usagi mientras sonrojaba, lo que sacó breves risas de los demás.

De repente, Hotaru empezó a sentirse mal. Haruka y Michiru pronto la fuéron a acudir.

"Hotaru, ¿que te pasó?" preguntó Minako con preocupación.

"¿Presientes algún enemigo por cerca?" inquirió Ami.

"Chicas... Lo siento, es apenas que... Siento mi Destino volver al normal, y..."

"Oh, ¡es cierto!" se metió Michiru. "Hotaru era apenas una bebé de unos meses cuando tuvo su Destino modificado."

"Y ahora ella volverá a ser nuestra pequeña bebecita nuevamente," finalizó Haruka.

"Perdón, Chibiusa... Quería mucho que pudiéramos seguir así, pero... Al fín y al cabo, debo crescer a mi debida hora," la Scout de la Muerte se dirigió a su gran amiga, que la ayudó en su momento de mayor crísis. La Scout pelirosa por su vez no pudo respondérle. "Mira... Quien sabe en el Siglo XXX, nos veremos nuevamente? De seguro estaré con edad para jugar y platicar contigo de igual para igual como costumbrábamos hacer."

"Hotaru..."

"Bueno... Gracias a todas ustedes, chicas. Por aceptarme como soy, y por dejarme luchar a su lado. Hubo veces en que quise usar mi poder para anularlo todo, pero... me alegro que no se hizo necesario. Papá Haruka, Mamá Michiru... Estoy lista."

"Hasta pronto, mi querida amiga..." Chibiusa le dijo mientras tristemente balanceaba su mano en despedida. Dicho esto, Hotaru flotó brevemente por sobre los presentes, se cubrió de una luz benigna, y volvió a ser la bebé que era antes de la intervención del Destino Maldito, sutilmente volando a los brazos de sus madres adoptivas.

"Creo que ya se hace tarde y es hora de que nos vayamos a casa," sugerió Haruka. "Espero que no tengamos que luchar contra nada así tan pronto, especialmente mientras Michiru y yo vamos atrás del tiempo perdido."

"Fué un placer estar con ustedes, apesar de los pesares," añadió Michiru. "Si llega a pasar lo peor, cuénten con nosotras. ¡Hasta pronto!"

Tras despedirse de las Scouts Externas, Usagi se acordó de un detalle importante. "Oye, hoy día es Viernes, ¿verdad? ¿Que preténden hacer?"

Todos respondiéron sus planes y deseos antes de cada uno seguir su rumbo a su respectivo hogar.

Ami: "Los exámenes de fin de semestre si viénen pronto, así que voy a pasárlo estudiando. Pero... Primero voy a escribirle una carta a un cierto álguien."

Minako: "Hablando en escribir, voy finalmente a escribirle una cartita para uno de los sujetos que tengo en mente. ¡Alguno lo va a aceptar!"

Makoto: "Voy a cocinar mi mejor lanchera y dársela a algún muchacho de nuestra clase."

Rei: "Pues yo sólo quiero pasar un buen rato el fin de semana."

Mamoru: "Cuanto a mí, tengo que preparar mi artículo de graduación. Pero las llamo entre mañana y Domingo para hacer algo juntos, así que ¡atentas!"

Usagi y Chibiusa no podían estar más contentas al ver que cada uno iría atrás de fabricar su respectivo Destino. Hasta Luna y Artemis parecían comprometidos en pasar un rato juntos, lejos de cualquier responsabilidad o peligro.

"Y ahora, ¿que hacemos nosotras?" la Scout pelirosa le preguntó a su futura madre.

"Entramos a la casa a cenar, por supuesto," le respondió la Scout de bollos. La mención y el olor de pastel de limón emanando desde su hogar hizo que a ambas les gruñiéran sus estómagos, lo que encontráron chistoso. Ellas entráron juntas a su casa y habláron en unísono a sus familiares: "¡Llegámos!"

Obviamente, ningún otro miembro de la residencia Tsukino supo que entre todo aquél tiempo, Usagi y Chibiusa estuviéron salvando el mundo una vez más. Y estas esperában que tuviésen un tranquilo Destino por un buen rato - De preferencia, que ellas mismas la lléven cabo de la forma que quiéren.


Y listo! Con esto, la trama principal del juego se acaba. Pero aún no acabo la fic en sí, pues pretendo escribir un epílogo para atar unas puntas sueltas que el juego termina por dejar.

La parte en que las Scouts "déjan" a Chibi-Moon y las Externas hacia atrás es una mecánica del juego mismo antes de la lucha final contra la Apsu demoníaca - Caso el primer equipo no lográse derrotárla, el segundo lo trataría. Si este segundo grupo la derrotára, el final sería distinto y un poco menos feliz. Preferí adaptar el "mejor" final, que se consigue justamente caso se logre derrotar a Apsu con el primer equipo. Lo que no es nada fácil!

Agradezco de todo corazón a todos ustedes que pasáron a acompañar esta adaptación, y sobretodo a mis queridas amigas litakino1987 y Karina Souza por dejar sus reviews, que me diéron la fuerza de voluntad necesaria para seguir adelante. Las quiero mucho!

En el epílogo: Cómo las Sailor Scouts pasáron su final de semana, que há cambiado en sus modos de pensar tras esta aventura, y cómo víven las ex-Scouts Opuestas en Tokio de Cristal.

Saludos de Hospitaller Knight.