Capítulo 7
1
La noche y oscuridad habían llegado, y aunque todos en la casa estaban preocupados, aun no se les había ocurrido algún tipo de idea para encontrar a Ash. Estaban considerando que la idea de Gold de, simplemente, salir a buscarlo por los alrededores podría resultar más factible que lo que habían estado haciendo toda la tarde pues seguían como iniciaron, con nada. Pero aunque quisieran, ya era difícil salir de la casa a altas horas de la noche y yendo sin rumbo fijo. Todos dormirían por esta noche y partirían en busca del muchacho temprano.
Dawn se encontraba en su habitación frente al espejo, ya con su pijama tipo deportiva, cepillándose el cabello mientras que Piplup estaba sentado en el tocador mirándola, era de sus actividades favoritas al final del día, pero esta noche no le alegraba el hacerlo, sus pensamientos se centraban en lo ocurrido aquella tarde y con su amigo. Aquella mirada de confianza y que le decía que todo estaría bien, se había convertido en una mirada escabrosa y que daría escalofríos a un Gengar. Ash había cambiado y hecho cosas que jamás hubiera imaginado que haría, aunque no era culpa del chico pues algo había tomado el control de su cuerpo, no podía dejar de pensar que fue su amigo quien los atacó a todos y después desapareció.
La puerta se abrió, llamando la atención de la chica, no vio a nadie hasta que volteó a ver al suelo, era Pikachu quien entraba y se dirigía hacia ella.
—Pikachu— dijo la chica, sorprendida mientras abría los brazos para recibir al pokemon que saltó hacia ella.
Pikachu se pegó a ella, acurrucándose, dijo algo y sonó melancólico, y Dawn entendió que estaba triste pues su entrenador se había separado de él. Era de esperar, después de todo, ambos habían permanecido juntos desde que el entrenador inició su viaje y nunca se separaban, el pokemon también había desconocido su secreto sobre el rey de pokelantis, así que debió haber sido un golpe impactante para el roedor.
Dawn sentía que debía consolar a Pikachu, pero ¿cómo? Si ella se encontraba en la misma situación donde trataba de encontrarle sentido a todo. Ahora ella también necesitaba algún consuelo o un poco de ánimo, pero ¿qué pasaba ahora que el chico que siempre le apoyó y animó estaba desaparecido?
Pikachu se acurrucaba más con ella, mientras que a Dawn le invadió la misma tristeza que a él pues comenzó a sentirse impotente por no saber qué hacer o decir, no como Ash lo haría.
—Pikachu… lo siento… yo…— por un momento, sintió que comenzaría a llorar levemente mientras abrazaba al pokemon amarillo.
La puerta de su habitación se abrió, y entró aquella chica que había llegado en la tarde. Aunque no se habían presentado antes, Dawn la reconoció como la chica que vio en las fotografías junto a Red cuando entró en su habitación.
—Hola—inició la chica de cabello castaño mientras entraba a la habitación—¿Tienes un minuto? —
Dawn asintió afirmativamente y se restregó los ojos con un dedo, por si acaso algunas lágrimas se hayan asomado por sus ojos.
La chica le sonrió mientras se acercaba y se colocaba frente a Dawn—Pikachu te tiene mucha confianza. Yo tardé mucho tiempo para que me quisiera, y aun así no viene a abrazarme como lo hace contigo—
La chica llevaba puesta su pijama, un conjunto de camisa manga larga y pantalón de un solo calor, azul celeste. Le quedaba bien por sus ojos azul, pero estos eran de un tono más oscuro. Su mirada parecía relajada, como si estuviera siempre segura de lo que pasará y de lo que hará y no estuviera preocupada.
—No nos presentamos adecuadamente— le dijo la chica de cabello castaño— mi nombre es Blue, soy amiga de Red desde hace mucho. Me dijeron que te eres amiga de Ash—
Dawn asintió, se presentó adecuadamente y presentó a Piplup. Sonreía, aunque se esforzaba en no quitar dicha sonrisa pues realmente no sentía los ánimos para mostrarse feliz, aunque fuera solo por cortesía.
—Lamento hayas tenido que ver lo que pasó allá abajo— continuó la castaña con un deje de vergüenza, aunque no dejaba su tono jovial, refiriéndose al momento que perdió la cordura y le reclamó al Ketchum de su misma edad— tiendo a exagerar en ocasiones—
A Dawn le causó un poco de gracias al notar la pena de la chica mayor ante tal situación— no te preocupes. Hice lo mismo cuando Ash me contó toda su vida luego de un año de conocernos— rio un poco. Finalmente encontró algo alegre luego de un largo día de preocupaciones.
Blue sonrió—parece que eres muy unida a Ash—
Dawn la miró—bueno, sí. Es mi mejor amigo—
—No me parece que esa sea la verdadera razón, Dawn—
Dawn se sorprendió pues no comprendió muy bien a que se refería la chica—¿A qué te refieres? —
—¿por qué quisiste viajar con Ash? —preguntó la castaña con confianza, como queriendo ir directo a un punto en particular— Me dijo Brock que recién se conocieron y decidiste acompañarlos. Y aunque eran muy diferentes terminaron congeniando muy bien—
Dawn quizá se sorprendió por lo que la chica mayor sabía, y quizá sabía más pues Dawn desconocía que Blue solía obtener información con mucha facilidad cuando sus fuentes eran varones.
La chica dudó un poco en responder, pero iba a hacerlo, aunque no conocía a la chica parecía bastante agradable y quizá su pregunta no tendría una mala intención, quizá lo hacía por curiosidad.
—Bueno, yo inicié a viajar para convertirme en coordinadora pokemon. Y fue una especie de suerte que los encontrara— Dawn hablaba con sinceridad, cuando salió de casa no tenía idea que terminaría uniéndose a un grupo para viajar por la región— nunca creí que me haría de un gran amigo el día que salí de casa—
—Fue un golpe del destino— dijo Blue, tratando de ser persuasiva pues cuando vio a la chica, se convenció que Ash estaba destinado a llegar a Sinnoh solo para conocerla.
Dawn sonrió—puede ser. Desde entonces, hemos pasado por muchas cosas juntos— ella volteó a ver a Pikachu y comenzó a acariciar su cabeza— aunque al principio me molestaban algunas cosas de él, me fui acostumbrando porque veía la calidad de persona que era. Un tipo de persona que me gusta, siempre buscando justicia para personas y pokemon. Y a pesar de todo, él nunca dejó de ser bueno conmigo— volvió a ver a Blue a los ojos, pero ahora la miraba con más ansias y entusiasmo que antes—¿Sabes? Cuando perdía un concurso, o me sentía triste, él siempre buscó la forma de animarme, y no tenía motivos cuando recién nos habíamos conocido, pero allí estaba él siempre a mi lado hasta que volviera a sonreírle—
—Debes quererlo mucho— Blue le sonrió— te vez más animada ahora que lo recordaste—
—Admiro a Ash, bastante—
—y dime. ¿Qué sientes ahora que ya sabes todo sobre su secreto? —
Dawn volvió al presente, Blue le hizo recordar el motivo de su angustia pues su mejor amigo, ese chico que hacía un momento dijo que admiraba por ser muy gentil, ahora estaba dominado por la oscuridad y había desaparecido dejándolos heridos.
—yo... No sé... Sigue siendo muy difícil de creer— ella agachó la cabeza
Blue asintió. Realmente, sus verdaderas intenciones solo iban a empezar a salir— es como a mí. Sientes que ya lo sabías todo del chico, y encuentras una parte de su historia que jamás te iba a contar si hubiese podido—
Dawn asintió, pero rápidamente se dio cuenta que ella no hubiese querido responder así, sino que Blue, probablemente estaba persuadiendola.
—ah sí. Pero yo entiendo si no quiso decirme— se apresuró en decir— debió haber sido difícil para él soportar todo eso cuando niño, que de seguro no quiso decírmelo para no recordarlo. Lo entiendo, yo también tuve cosas que no le dije de cuando era pequeña— se refirió a las desventuras que tuvo en el jardín infantil y que le desagradaron, como su incidente con minun y pusle, o ese apodo que le dieron sus amigos y no quiso contarles a Ash y Brock.
—pero si lo hubieses sabido ¿Crees que hubiese cambiado todo lo que pasó esta tarde? —
Dawn comenzaba a sentirse extraña por las preguntas de Blue, no solo por sus preguntas sino pues por la forma en que las hacía, no dejaba de sonreírle mientras las hacía—¿A qué te refieres? —
—Red me dijo lo que pasó en la tarde. Sin duda debió haber sido terrible. Pero ¿hiciste todo lo posible para detener a Ash? —
Dawn pareció ofenderse, pareciera que aquella chica, quien llegó con una apariencia de querer hacerse su amiga, ahora estaba tratando de provocarla sin dejar de sonreír, como si no le importara lo que estuviera pasando. ¿Qué le pasaba? ¿Quería burlarse o era una especie de sociópata?
—¡Por supuesto que lo hice! —le contestó enojada —¡Intenté ayudarlo! —
Pero Dawn se calló de repente, pues de momento recordó ese sentimiento de impotencia que tuvo cuando Piplup cayó casi debilitado luego de atacar sin éxito al aura oscura que estaba aprisionando a su amigo.
—Ash es demasiado fuerte y temerario. Siempre ayuda a la gente que se encuentre en peligro—
Quizá los cuestionamientos de la chica no estaban mal infundados, quizá ella no hizo todo lo posible y Ash estaba en este lio porque ella no tuvo la misma capacidad de él para ayudarlo. Si ella hubiese sido la que estuviera en peligro Ash hubiese puesto su integridad en peligro con tal de ayudarla, y ella no pudo hacer lo mismo por él. Parecía que le había fallado.
—¿Eres tan fuerte como para ayudarlo ahora? —
Dawn ya no resistía, el sentimiento de impotencia iba a devorarla si seguía así. Cerró los ojos con fuerza y le gritó a Blue—¡Basta! ¿Por qué me dices todo eso? —
Dawn volvió a caer en sorpresa cuando sintió la mano de Blue sobre su cabeza. Abrió los ojos, y allí estaba ella, la chica de cabello castaño con sus ojos cerrados y ahora su sonrisa parecía de tranquilidad, con su mano sobre su cabeza parecía que quería tranquilizarla y transmitirle su sentimiento de sosiego.
Pasó un rato sin que ambas se movieran o dijeran algo, pero al final, fue Blue quien reaccionara primero, abriendo sus ojos y después alejando su mano de Dawn.
—¿Sabes por qué Ash aceptó a viajar contigo? — le volvió a preguntar la chica con un tono más animoso que el de hacía rato. Ante esta pregunta Dawn solo negó con la cabeza, había captado su atención con su reciente acción—conozco a Ash desde hace mucho tiempo, y puedo asegurarte que no te aceptó por tu cara bonita, aunque me hubiese gustado que así fuera—bromeó y le guiñó un ojo— algo debió haber llamado su atención en ti. Debió haber notado tu fortaleza, aunque tú misma la desconocieras—
La conversación con Blue se iba tornando cada vez más extraña y confusa para Dawn.
—Ash tiene una especie de extraña habilidad que le permite ver las personalidades de las personas. No necesita pasar mucho tiempo con alguien para saber qué tipo de personalidad tiene. Y estoy segura que supo que podría confiar en ti desde el principio—
—¿Extraña habilidad? ¿Eso a que viene? —
—Estoy segura que, cuando te conoció, Ash no vio a una novata intentando hacerse paso en el competitivo mundo de los concursos— inició a decirle Blue—Ash debió haberse dado cuenta de la verdadera fortaleza de aquella chica, aunque ella no supiera que la tenía. Confiable, valerosa, entusiasta y fuerte. Cosas que siempre han llamado la atención del chico con el más grande corazón de entre los Ketchum. Pero mi pregunta, ¿Ya eras todo eso antes de conocerlo? —
Dawn se puso a pensar en lo que dijo Blue. Confiable, valerosa, entusiasta y fuerte. Ella podría responder que si es todo eso, pero esa no era la respuesta que Blue quería, pues realmente, ella había sido muy diferente antes de conocer a Ash. Al inicio de su viaje, perdió sus primeros concursos y pasó vergüenza frente a cientos de espectadores, se deprimía y, de no ser por sus amigos, ella se hubiese rendido luego de un par de intentos fallidos. Cuando hubo problemas como el incidente con los ariados que la atraparon junto a Piplup, también temió por lo que siguiera más adelante en su viaje, pues incidentes como esos seguirían empeorando. ¿Confiable y entusiasta? Probablemente sí. ¿Valerosa y fuerte? Lo estaba dudando.
Al ver que Dawn guardaba silencio, Blue continuó pues ya sabía cuál sería la respuesta y prefirió adelantarse—¿y crees que eres todo eso ahora? —
Dawn tenía la respuesta esta vez y debido que fueron sus amigos quienes realmente la animaron luego de varias recaídas; la cuidaron en situaciones de riesgo y la fortalecieron tanto moralmente como en su entrenamiento. Sus amigos fueron quienes la ayudaron a convertirse en esa chica valerosa y fuerte que Blue decía.
—¡Por supuesto que sí! —se apresuró a decirle. Piplup y Pikachu también gruñeron apoyando la respuesta de Dawn, ellos defendían el hecho que la chica era tan fuerte como lo sería Ash.
Blue sonrió— lo sé. Sé que lo eres—
¿Cómo puede saberlo? Ni siquiera se conocen. Se dijo Dawn.
—Trataste de ayudar a tu amigo. Eso lo dice todo sobre ti—la chica de cabello castaño rio un poco— Ash no se equivocó entonces, ha tenido a su lado a alguien con quien confiar para momentos así—
Dawn no dejaba de sorprenderse con cada cosa que decía la chica mayor.
—¿Y ahora qué piensas hacer? Tu amigo te necesita—
—¿Ah?... ¿Yo? Pues…—
—Ash está en peligro, y necesita la ayuda de su gran amiga para volver a la normalidad. Estoy segura que está esperando mucho de ti—
Dawn no le respondió, pero sí quedó un tanto intrigada. Esta chica había actuado de forma muy inusual, primero muy amable y después muy descarada, pero al final le hizo pensar que quizá podría tener razón con aquello último. Ash había estado junto a ella en todo momento, habían tenido cientos de aventuras juntos en los cuales corrieron peligro, pero él jamás se separó de su lado y jamás se mostró atemorizado o titubeó al momento de actuar para resolver la situación. Ahora, era él quien estaba solo en una situación de peligro, y ella debía regresar a su lado para ayudarlo.
Blue sonrió, al ver la expresión pensativa en el rostro de Dawn se dio cuenta había logrado su cometido, darle un empujoncito que la animara.
—Puedo ver que no piensas dejarlo solo—
—No. ¡Tienes razón! ¡Debo ayudarlo! —Dawn sonó con más determinación. Parecía que se estaba convenciendo a si misma que la situación ameritaba que ella estuviera centrada y decidida a cumplir con el objetivo de ayudar a Ash.
—Ya pareces más motivada—Blue continuó— Me parece bien— le sonrió— necesitamos esa energía para buscar a Ash en la mañana—
—Si—Dawn le respondió con seguridad—gracias Blue, necesitaba algo de apoyo—
Blue rio levemente—por eso vine, sabía que te estarías sintiendo mal, así que decidí ayudarte—
Dawn debía admitirlo, aun necesitaba apoyo para levantarse, despejar su mente y actuar a como la situación lo necesitara. Aunque ella había estado en situaciones de riesgo, nunca las enfrentó sola, siempre estuvo con Ash y Brock, pero ahora, su mejor amigo quien siempre le había demostrado que no había nada que temer cuando actúas por un bien, no estaba para ser aquel apoyo que necesitaba; pero por suerte, llegó esta nueva chica, una chica que seguía confundiéndola con lo que decía.
—Pero, ¿Por qué? Ni siquiera nos conocemos, Blue—
—Es como el sexto sentido de una hermana preocupada— la castaña le guiñó un ojo— no te preocupes. Habrá mucho tiempo para conocernos—
Una hermana. ¿Esto significaba tener una hermana mayor? ¿Molestándote como Gold lo hacía con Ash, y siendo un consejero y alguien confiable como lo era Red para su amigo? En solo unos minutos, Blue actuó como ambos chicos, pero al final, Dawn pareció estar muy a gusto después de la conversación con la chica. Quizá, ella era mejor de lo que imaginó luego de lo que había visto.
Alguien tocó la puerta de su habitación y esta se abrió después, era Crystal, quien le preguntó a Blue si ya estaba lista para dormir, esta contestó afirmativamente y se despidió de Dawn. Se dirigía a la puerta cuando a Dawn le vino una última pregunta y quería que se la respondiera.
—Blue, ¿Dónde vas a dormir? —
Blue le sonrió a la chica— junto con Red, obvio. Así que, si escuchas ruido, no son fantasmas—le cerró un ojo mientras sacó la punta de lengua.
Crystal miró a Blue con cara tediosa, al saber cómo continuaría hablando la chica, decidió apresurarse y tratar de darle una explicación a Dawn.
—No le hagas caso a la reina de Kanto, Dawn. Ella dormirá conmigo en la habitación de Gold—
Crystal jaló de un brazo a Blue y se despidió de Dawn, cerrando la puerta y dejando a la chica sola con los dos pokemon y confundida pues no comprendió muy bien a lo que Blue y Crystal se referían.
La chica tomó a Pikachu por debajo de sus brazos y después lo alzó, volteándolo para mirarlo a la cara. El pokemon se asombró de lo que la amiga de su entrenador hacía.
—Buscaremos a Ash, Pikachu. Y lo vamos a encontrar, te lo prometo— le dijo con tranquilidad y delicadeza— no lo vamos a abandonar—
Pikachu miró a la chica un tanto asombrado. En todo el tiempo de ser el pokemon de Ash, había conocido a todas sus amistades, y todos eran de su agrado, pero quizá no había llegado a tener tanta confianza con nadie más a como la tenía con Dawn. Después de ese primer incidente, donde se perdió en Sinnoh herido y débil, Dawn lo encontró por casualidad y lo cuidó hasta encontrar a su entrenador, y con el pasar el tiempo y dada lo cercano que se habían vuelto la chica y su entrenador, Pikachu también terminó encariñándose con ella, a tal punto que podia tenerle tal confianza de obedecer sus órdenes como si de Ash se tratase… aun cuando la orden era de fastidiar a su entrenador.
Pikachu había estado triste por lo sucedido con Ash, y entre todos en la casa, solo Dawn le daba la suficiente confianza para encontrar algún consuelo, pero ahora, le sorprendía lo determinada que se había vuelto y el optimismo que adoptó. El pokemon sonrió y le contestó con emoción, si ella le decía que iban a encontrar al chico de gorra roja, entonces así sería.
Ante el gruñido emocionado de Pikachu, Piplup también hizo lo mismo, y ante la respuesta optimista de ambos pokemon, Dawn sonrió, ahora tenía una nueva motivación, y era ayudar a su mejor amigo, era momento de demostrarle lo mucho que había evolucionado aquella novata que decidió acompañar.
2
Ya era tarde, aquel ser que se apoderó del cuerpo del muchacho había llegado al bosque verde, y Darkrai podía presentir a su poderosa y terrible esencia oscura acercándose. Era muy cerca de la media noche, la oscuridad en el bosque Verde era perpetua, la luz de la luna no podía entrar a tan altas horas de la noche, y a eso se le sumaba las densas nubes oscuras que se iban aproximando a Kanto y que iban ocultando al astro de la noche.
Darkrai aún no se había recuperado por completo, pero no había más por hacer, ese ser le había alcanzado, si huía, el ser lo seguiría y todo aquel que se le interponga podría sufrir las consecuencias de combatir frente a él. Debía hacer algo. Como el único Darkrai que sentía empatía por los humanos, se sentía responsable de los efectos negativos que causaban las energías oscuras, sentía el deber de controlar dichas energías y ahora la más amenazante era la de aquel ser. Lo único que le quedaba era detenerlo allí mismo en el Bosque Verde.
—Patético. El pokemon pesadilla, temiendo a un humano— se escuchó la voz grave y profunda que escuchó en pueblo Paleta.
¿Miedo? ¿Hay algo que atemorice al pokemon pesadilla? Ese ser que causa temor a humanos y pokemon en el mundo onírico, ¿Estaría atemorizado por un humano? Desgraciadamente sí. El pokemon siniestro, se sentía atemorizado por la maldad de este ser, de este humano con.
—Debería agradecerte. Gracias a ti, estoy de vuelta. El único Darkrai bondadoso, salvador de Pueblo Alamos. Le advertiste a Ash del peligro que se avecinaba en ese momento por medio de una pesadilla. Y desde ese momento, comencé a planear mi regreso—
Darkrai se asombró por dicha revelación. En efecto, él mandó un mensaje por medio de las pesadillas a los afectados por su movimiento Brecha Negra, y entre ellos estuvo Ash, cuyo cuerpo estaba dirigiéndose hacia él poco a poco. Pero Darkrai jamás hubiese imaginado que estaría liberando de su encierro, dentro del cuerpo del chico, a este ser.
El ser llegó, finalmente, a su posición. Allí estaba frente a él. Era el cuerpo del chico de catorce años, pero el aura oscura que lo rodeaba revelaba que ya no era él quien tenía el control de sus actos sino el Rey de Pokelantis.
Allí estaban los dos, mirándose el uno al otro. Con mirada y sonrisa arrogante, el rey estaba disfrutando ver al pokemon tipo siniestro titubeando, nervioso. Eso le satisfacía. Comenzó a soplar el viento, helado y sibilante como si estuviera gimiendo, como si el viento sintiera y expresara las mismas sensaciones de Darkrai en ese momento.
—Pobre Ash Ketchum. Él y sus padres creyeron que se habían desecho de mi luego de haber usado a aquel pokemon, tratando de usar su poder como si fuese una pesadilla viviente—el rey se rio, le parecía ridículo las intenciones de los Ketchum cuando trataron de deshacerse de él hacía ocho años atrás—pero sí pudieron debilitarme y encerrarme dentro de su subconsciente como una prisión. Pero gracias a ti, y a los Darkrai de ciudad Canal y el de la liga pokemon, me dieron la oportunidad de volver a perturbar a Ash por medio de sus pesadillas. Poco a poco hasta volver a recuperar mi fuerza. Hasta que finalmente tuve la fuerza suficiente para llamarte usando las pesadillas de Ash, y fuiste tan ingenuo, creyendo que el chico en serio te necesitaba, como para haber llegado hasta aquí en tan solo dos días desde que inicié—
Había sido una trampa, el pokemon oscuro había sido engañado. El corazón más noble había servido para ocultar a la siniestra criatura que se encontraba dentro del chico, por eso no pudo identificarlo.
El Rey señaló a Darkrai extendiendo su brazo—Una vez que absorba tu esencia por completo, no solo habré recuperado todo mi poder, sino que, el corazón más noble permanecerá en el mismo encierro dentro de su cuerpo, así como yo lo estuve—
Había sido suficiente, no había sido una amenaza, pero se sintió como tal. Darkrai extendió sus brazos y formó una esfera negra que lanzó hacia el rey, esta dio de lleno en el objetivo, pero pareció ser inútil ya que la esfera se fusionó con el aura oscura, como si hubiese sido absorbida por este. Ante esto, el Rey se carcajeó.
Darkrai no se iba a detener con solo ese intento, extendió un brazo y lanzó un ataque de Onda Trueno, el rayo iba a impactar directo en el rey, y este agitó el brazo como queriendo desviar la dirección del ataque, pero no funcionó, el ataque impactó en su cuerpo.
Darkrai se detuvo por un momento, gracias al impacto el rey pareció bajar la guardia por el aturdimiento, aunque aún permanecía de pie, esperaba que el ataque hubiese sido lo suficientemente fuerte como para dañarlo, aunque sabía que sus fuerzas no eran tantas, un humano no resiste un ataque como ese por más débil que fuese, pero se equivocó. El rey volvió a reírse, y volteó a ver al pokemon.
—Lo mejor del cuerpo de Ash Ketchum, es su increíble capacidad para resistir todo tipo de ataques. Como si fuera de goma, los ataques eléctricos no le dañan a este cuerpo—
Darkrai estaba sorprendido, ninguno de sus ataques había resultado efectivo. Iba a ser difícil detenerlo allí, sin su fuerza. No podía huir pues eso significaba darle ventaja de atacarlo en un punto ciego y que lo tuviera a su merced, pero tampoco podía luchar pues podría perder, el rey parecía estar completamente preparado para un combate. Estaba contra la espada y la pared, debía escoger la mejor decisión para evitar ser derrotado pues eso significaba que absorbería toda su energía oscura, pero desgraciadamente no tenía más que esas dos opciones.
